Tania Edith Pariona Tarqui (Cayara, 15 de julio de 1984) es una lideresa política y trabajadora social peruana, quechua, especialista y activista por los derechos humanos, sobre todo de los indígenas, jóvenes y de las mujeres. Fue una de las fundadoras de la ONAMIAP y es, desde 2025, la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH).
Tania Pariona creció en el tiempos convulsionados por el terrorismo de Sendero Luminoso en la ciudad de Huamanga, capital de la región Ayacucho, pero en su niñez fue muchas veces a visitar su comunidad natal de Cayara para ayudar a sus abuelos. Cuando tenía cuatro años, soldados del ejército peruano asesinaron a 39 personas en su comunidad de Cayara como represalia después de que miembros de la organización terrorista Sendero Luminoso matase a cuatro soldados en las inmediaciones de dicha comunidad.
A los 10 años conoció la Red Ñuqanchik, una organización de adolescentes quechuas de Ayacucho vinculada con la asociación indígena Chirapaq. Colaboró también en el Movimiento Nacional de Niños y Adolescentes Trabajadores Organizados del Perú (MNNATSOP) y lo representó en octubre de 2002 ante la Comisión de infancia del Parlamento Italiano de Roma.
En la organización Chirapaq colaboró en varios proyectos de jóvenes y mujeres indígenas a nivel nacional e internacional. Participó también en un encuentro internacional de expertos en temas indígenas en la sede de la ONU en Nueva York.
Tania Pariona estudió trabajo social en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga hasta 2009 y después desarrollo humano en la Pontificia Universidad Católica del Perú en Lima. En 2010, fue una de las fundadoras de la ONAMIAP y en el año 2013 impulsó la Red de Organizaciones de Jóvenes Indígenas del Perú (REOJIP).
En 2016, Pariona fue elegida por el departamento de Ayacucho para el Congreso de la República del Perú, periodo 2016-2021, por el Frente Amplio por Justicia, Vida y Libertad. Asumiendo su cargo de congresista, juró el 22 de julio de 2016 con las siguientes palabras: "Por Cayara, Ayacucho y nuestros pueblos quechuas, aymaras y amazónicos. Por su dignidad y su buen vivir. Porque no tengamos terrorismo de ningún tipo, ni subversivo ni de Estado". Habitualmente viste con un traje tradicional de Ayacucho para mostrar su identidad quechua.
En su labor parlamentaria se ha dedicado a la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y originarios frente a las empresas mineras, reivindicando el derecho a la consulta previa, el derecho humano al agua y reparaciones para las víctimas del conflicto armado. Asimismo, contra la impunidad de los autores de crímenes en esos tiempos, incluso contra las esterilizaciones forzosas bajo el gobierno de Alberto Fujimori.
A partir de septiembre de 2017 formó parte de la bancada congresista de Nuevo Perú. El 15 de agosto de 2018 fue elegida presidenta de la Comisión Ordinaria Mujer y Familia del Congreso. Entre sus objetivos de trabajo en la comisión señaló la lucha contra la violencia hacia la mujer y el feminicidio, además de la efectiva igualdad entre hombres y mujeres.
Tras la disolución del Congreso decretado por el presidente Martín Vizcarra, su cargo congresal llegó a su fin el 30 de septiembre de 2019. En este año renunció a Nuevo Perú debido a la alianza que había establecido dicha organización política con Vladimir Cerrón para las elecciones congresales extraordinarias del 2020.
Durante la crisis electoral del 2021, Pariona firmó, como parte del colectivo "Rafael Rocangliolo", un comunicado junto a otras 400 personalidades peruanas donde se pronunciaron en contra de las alegaciones de fraude en las elecciones de dicho año.
En febrero de 2025, Tania Pariona fue elegida como secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) del Perú para el periodo 2025-2027, cargo que actualmente ocupa.
. Nació en Castelrotto, un pueblo del Tirol, y desde joven sintió un gran interés por el mundo y las culturas. Estudió idiomas en Londres y París, periodismo en el Gardasee bajo la influencia de Gabriele D’Annunzio, y arte en Viena y Florencia.
Escribió poemas de vanguardia y de nueva objetividad, que se publicaron en antologías y revistas literarias. También se dedicó a la traducción, la crítica de arte y la investigación sobre Giovanni Battista Tiepolo y su época. Después de la Segunda Guerra Mundial, emigró a Argentina, donde fundó una empresa de importación y exportación. Más tarde viajó a Perú y finalmente se estableció en Dortmund, Alemania, donde murió. Fue una mujer cosmopolita, inteligente y creativa, que rompió con las tradiciones y convenciones de su tiempo y de su lugar de origen
Publicó la novela “Late Shining” bajo el seudónimo de Irmengard von Hohenthal;
Asistió a la escuela secundaria en su ciudad natal y a una escuela comercial dos años en Bozen (Bolzano). Luego trabajó durante un breve tiempo en una editorial de arte antes de estudiar idiomas en Bolonia, Verona, Londres y París. Posteriormente vivió, en el norte de Italia. en Desenzano del Garda, como periodista y traductora y publicó, también en italiano, en varios periódicos y revistas del norte de Italia, como poesía y prosa en la revista mensual “Il Garda”. A partir de 1931.
Maria Ditha Santifaller. estudió - inicialmente de forma extraordinaria historia del arte y alemán en la Universidad de Viena, donde, como miembro de la asociación cultural Young Group, trabajó nuevamente como periodista y, además de escribir poemas publicó en revistas periódicas su primera colección de poesía ("Poems", 1933).
En 1933 completó sus estudios secundarios en Klosterneuburg y se doctoró en 1939 con una disertación sobre "Los grabados de Giambattista Tiepolo". Luego trabajó y estudió en la Universidad de Florencia hasta 1944, donde completó estudios complementarios de historia del arte en 1942,
Fue directora de los Ufficio Informazioni Culturali y de la Secretaría para Estudiantes Extranjeros y aprobó el examen de interpretación y el examen para giras artísticas en Italia. en cuatro idiomas. Después de la guerra emigró a Buenos Aires con su primer marido. Después de la muerte de este, dirigió su empresa de transporte Wilhelm Hemsoth KG, inicialmente en Dortmund y, a partir de 1966, en Lima, donde había seguido a su segundo marido. Debido al clima político en Perú, la pareja regresó a Dortmund en 1970, donde Maria Ditha Santifaller en 1977 entregó la dirección de la empresa a su hijastro, volvió a centrarse más en sus estudios de historia del arte.
En 1974 fue la primera mujer en ser nombrada ciudadana honoraria de la Universidad Bávara Julius Maximilian de Würzburg. Además de sus estudios de historia del arte, especialmente sobre Tiepolo y su epoca. Es significativa la obra lírica de Maria Ditha Santifaller creada principalmente a finales de los años 20 y 30 del siglo XX. Sus casi 230 poemas indexados se centran en las personas y la naturaleza y se caracterizan por el ritmo y la melodía; el lenguaje es pictóricamente condensado y de gran plasticidad.
Traemos un fragmento con traducción libre de su poema Golondrinas
Carlota Clara Carvallo Wallstein (Lima, 26 de junio de 1909 - 29 de marzo de 1980), conocida como Cota Carvallo o Carlota Carvallo de Nuñez, fue una de las primeras mujeres pintoras del Perú. Además de ejercer la docencia, el periodismo y su labor como artista, obtuvo numerosos reconocimientos como poeta, compositora, dramaturga y escritora prolífica de la literatura infantil.
Ella fue la primogénita de Eugenia Wallstein Müller -de nacionalidad húngara- y de Armando Carvallo Argüelles -peruano de ascendencia portuguesa- . Su niñez y adolescencia transcurren entre el puerto y el campo de la ciudad de Huacho.
Con trece años inició la redacción de un diario personal que continuó escribiendo a lo largo de toda su vida.
En 1926, a los 17 años, su familia se afincó en el distrito de Distrito de Barranco e ingresa a la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú de Lima, compartió taller con Julia Codesido, las hermanas Elena Izcue, Leonor Vinatea, Carmen Saco, Reneé González Barúa, Celia Bustamante Vernal y Alicia Bustamante Vernal. Finalizó en 1933 con las mejores calificaciones y el Primer Premio en pintura. Un año más tarde, se casa con Estuardo Núñez.
Se dedica íntegramente a la pintura durante sus viajes entre Arequipa, Puno y Cusco. En estos años realiza muestras en la Galería de Lima, en la academia Brandes, en la galería Pancho Fierro y en el Instituto de Arte Peruano. Varios cuadros suyos son adquiridos y expuestos en el Instituto Iberoamericano de Berlín-Alemania. Con el tiempo su obra pictórica se aleja del indigenismo y adquiere una dimensión más surreal y expresionista.
Desde la llegada del primero de sus siete hijos (cinco varones y dos mujeres) en 1935, Carvallo desarrolló nuevas inquietudes y amplió su campo de creación artística con obras de teatro, reconocidos libros de cuentos con ilustraciones propias, y canciones infantiles, de las cuales, varias de ellas han pasado a integrar el acervo popular del Perú y Chile.
Además ingresó en el campo del periodismo, primero como caricaturista entre sus 18 y 25 años en revistas como Semanal y Hombre de la Calle dirigidas por Federico More, así como en Limeña, dirigida por Rosa Porras. Fundó y dio estructura a la revista para niños Urpi (1974 - 1975), la cual se editaba semanalmente como suplemento del diario La Prensa (Perú) y fue Sub Directora de la revista ALPHA, de la Asociación de Amigos del Arte. Ejerció la docencia en colegios secundarios como María Alvarado, Colegio Sagrados Corazones Belén, San Jorge, Prescott, entre otros.
Falleció mientras dormía luego de una intervención quirúrgica, a los 71 años.
Como pintora, su paleta es amplia y agrisada de línea firme y suelta, uniendo la academia y la expresión libre en la pintura al óleo, el gouache, la acuarela, el lápiz y la sanguina. Domina el retrato y la escena urbana de los Barrios Altos o de Barranco. Los innumerables viajes promueven un acercamiento al paisaje. Con el tiempo sus pinturas adquieren una dimensión más surreal y expresionista. Luego de ganar el Primer Premio "Ignacio Merino" en 1952, su obra pictórica empezó a ser expuesta internacionalmente.
Fue además, la escritora más prolífica y vigorosa de la literatura infantil peruana. sentó las bases pedagógico - literarias de la literatura infantil. Durante su vida publicó más de cien cuentos y diez libros, pero hay otra parte de su obra que permanece aún inédita: se estima que son diez volúmenes que fue escribiendo acerca de sus hijos, en una especie de diario de anécdotas y reflexiones que anotaba minuciosamente. Su legado para la dramaturgia obtuvo premios en concursos de teatro escolar. En el 2011, una nueva adaptación de La Tacita de Plata se puso en cartelera a cargo del director Lorenzo Ricco y el Teatro de la Universidad Nacional de Ingeniería TUNI, al mismo tiempo en el Centro Cultural Peruano Británico se estrenó Oshta y el duende en versión de títeres.
Mientras que las pequeñas piezas musicales fueron compuestas para sus hijos y nietos a lo largo de décadas; al igual que sus poemas, nunca vieron la luz en publicaciones más que en los diarios como La Prensa, Urpi y algunas revistas. El poemario Poesías para niños conformado por treinta y nueve poemas, fue recuperado por el escritor Roberto Rosario Vidal y algunas fueron publicadas en "Antología Nacional de Literatura Infantil", así como en los libros “Literatura Infantil y Educación” y “Antología general de la poesía infantil” por Saniel Lozano y Luzmán Salas y César Toro Montalvo, respectivamente.
Obras
Pintura
Retrato de Martha Dogni (s/f)
Mujer sobre Malecón (s/f)
Autorretrato (1932)
Los paniches (1932)
Desnudo (1933)
Desnudo andino (1933)
Paisaje de Arequipa (1935)
Niño indio (1938)
Retrato (1943)
Iglesia de San Juan (1947)
Iglesia de ermita de Barranco (1949)
La mujer de los tres tigres (1949)
Mi hijo Hernando (1950)
Mujer y felino (1954)
Bodegón (1956)
Bodegón (1957)
Los columpios (1959)
Poesía
Los ruiseñores nocturnos
Cuando sea grande
La cuculí
La niña y el mar
El pájaro y la estrella
El cielo es azul
Ocho palomitas
La lluvia
Ahí viene el viejo
Niñita serrana
Estoy cuidando al sol
Florecita blanca
Michirrita
Michirrita, Michirrona
mi gatita juguetona,
con los ojos de cristal,
no me muerdas,
no me arañes;
es mejor
que me acompañes
y empecemos a jugar.
Los burros tienen zapatos
El guanaco y la vicuña
Manolín
Me llamo Cándido
Canciones
La flor de la Cantuta
El negro Pancho
La noche de San Juan
Las vocales
El trencito colorado
Barabán
La gallinita
Una niña linda
Cuentos
Rutsí, el Espíritu de la Selva (1947)
La soledad de Timoteo (1956)
El pájaro niño y otros cuentos (1958)
El arbolito y otros cuentos (1962)
El encuentro (s/f)
El tío Francisco (s/f)
Cuentos Fantásticos (1969)
Cuentos de Navidad (1970)
El Amaru y otros cuentos del Perú (1976)
La flor del tiempo (1979)
La niña del espejo y otros cuentos (1990)
Oshta y el duende, y otras historias (1999)
El pájaro dorado o la mujer que vivía bajo un árbol de pan (s/f)
Libros
El papel de la Literatura Infantil
Un recuerdo del pintor Enrique Camino
Teatro
La tacita de plata (1944)
El valiente Oshta (1955)
Extraña visita (1959)
Florisel (1959)
El monigote de papel (1967)
Talismán (1979)
El Duende de la tormenta
Reconocimientos
Primer Premio "Ignacio Merino" en 1952
En la Casa de la Literatura Peruana (CASLIT) existe la “Sala de Literatura Infantil Cota Carvallo”, reinaugurada en el año 2014, en honor a su trayectoria literaria, con la finalidad de brindar servicio al usuario infantil “para que se interesen en el uso de los libros como fuente de placer, aprendizaje y juego a través de experiencias lectoras de iniciación literaria y una variada gama de actividades con la participación de padres de familia y docentes.
Rosa Palomino Chahuares (Platería, Puno, 11 de marzo de 1951-ibidem, Puno, 27 de marzo de 2022) fue una comunicadora aimara y activista peruana defensora de los derechos de las mujeres indígenas. Fue reconocida como la primera mujer aimara en protagonizar la historia de la radio en Perú. En 2014 fue premiada por su trabajo por el Ministerio de Cultura Peruano. Fue presidenta de la Unión de Mujeres Aymaras de AbyaYala y formaba parte de la junta directiva de la Red de Comunicadores Indígenas de Perú.
Nació y pasó su infancia en la comunidad de Camacani, hoy Platería, Puno, cerca del lago Titicaca. Es hija de Silveria Chahuares Flores y de Leandro Palomino Aragón . Su lengua originaria era el aimara. Realizó estudios primarios en la comunidad de Camacani mientras ayudaba a sus padres en la chacra con el ganado y en la cocina. Su madre se empeñó en que estudiara enfrentándose a la oposición inicial de su padre quien consideraba que era los varones quienes podían estudiar. Realizó estudios secundarios en el Colegio Industrial 32 de Puno y más tarde estudió en la universidad Jaime Bausate de Arequipa, aunque no terminó la carrera.
A los 16 años dejó el distrito de Platería, para vivir en la ciudad de Puno. Fue promotora social en los denominados wawa uta, las primeras casas de niños de comunidades quechuas y aymaras organizadas para atender a los menores junto con sus madres, como una forma de protección y de atención a sus necesidades básicas. En 1983 fue educadora y promotora en en Illa y Arunakasa. Estudiaba y trabajaba en el desarrollo comunal intercaladamente.
Realizó labores sindicales entre 1970 y 1980 participando en la lucha de las “tomas de tierras” en la zonas aimara y quechua de Laca laca, San Carlos, Chilletora, entre otras. En 1980 participó en el “IV Congreso Campesino-Lima” y en 1982, presidió el “I Congreso de Mujeres Quechuas y Aimaras”. En estos congresos escuchó las denuncias de discriminación de las mujeres quechuas y aimaras y pensó en la radio como un medio de difusión para denunciarlo.
En 1985, fue vicepresidenta del “I Congreso de Mujeres Aimaras-Chucuito”, que convocó a 3000 mujeres.
Rosa Palomino es reconocida como la primera mujer aimara en protagonizar la historia de la radio en Perú según la investigadora Jacqueline Oyarce-Cruz, quien ha destacado también el enfoque de género en sus trabajos.
Empezó en radio con Ángela Metzen, Jorge Agurto, José Ignacio Vigil y Tachi Arriola, formación que le permitió conducir “Illa” (1988). Impulsó el programa radial de Sank’ayu Panqara ‘Flor de Sancayo’ y era conductora del programa Wiñaya Panqara, ‘siempre floreciendo’ (1997-2005). En el 2005, participó en el “I Encuentro de Comunicadores Indígenas-Lima” y animó la constitución de la Red de Comunicadores Indígenas del Perú (Redcip).
En 1988 creó el programa Wiñay Panqara con el apoyo de una ONG alemana y se unió a las mujeres de distritos como Acora, Chucuito, Juli y Huacullani. El programa empezó a emitirse en radio Onda Azul y posteriormente en radio Pachamama de Puno. A través de la radio cantaban y contaban historias.
En 2013, realizó el “I Parlamento de Mujeres Aymaras-Chucuito, Puno”, constituyendo la Unión de Mujeres Aymaras del Abya Yala (UMA) que más tarde presidió. Es también fundadora de la Red de Comunicadores Indígenas de Perú.
En 2019 se postuló al Congreso de la República por la región Puno, ocupando el puesto número 4 en la lista del movimiento Democracia Directa.12
En 2021 se presentó el libro sobre su vida "Mamá Rosa, Mujer Aymara"
Traemos este articulo de Angelica Rao que nos ayuda a conocer a esta importante peruana:
Hay pocas personas en este mundo que realmente iluminan una habitación con su presencia. Desde el momento en que uno cumple con Rosa Palomino Chahuares, está claro que ella es una de esas personas. Ella tiene una sonrisa y una luz en sus ojos que energiza e inspira, y el trabajo de su incansable vida promoción de los derechos de las mujeres indígenas en las comunidades aymaras del campo es un recordatorio del potencial de superar la adversidad cuando se dedican, optimista, y verdaderamente se preocupan por su causa . “Creo que lo que nos diferencia de otros grupos es nuestro optimismo. Siempre nos quedamos positivo y creemos que ocurran cosas buenas “, dice Chahuares.
Chahuares ha estado trabajando como locutora de radio y defensora de los derechos de las mujeres desde los 16 años de edad, la promoción de la lengua aymara y la cultura y el patriarcado ser interrogado en entornos en los que los hombres responden agresivamente a la palabra “feminismo”. En 2014 se le otorgó un premio de distinción por el Ministerio de Cultura, y actualmente se desempeña en la junta de la Red de Comunicadores indígenas del Perú. Ella es también un miembro de la UMA (Unión de Mujeres aymaras de Abya Yala), un grupo bien conocido en los derechos indígenas peruanos y círculos de medios comunitarios, y con buena razón. programa de mujeres de la UMA, Wiñay Pankara ( “siempre en flor”), transmitido en aymara en Radio Pachamama en Puno, Perú, saca a la luz la realidad de las mujeres en las comunidades aymaras, destacando los esfuerzos de las mujeres que están trabajando para mejorar la situación por sí mismos y sus comunidades.
Las mujeres de la UMA en el aire en Radio Pachamama en Puno, Perú.
“La comunicación es la columna vertebral de la sociedad. Vi que las mujeres de mi pueblo fueron excluidos y marginados, así que empecé a trabajar por mi cultura “, dijo en una entrevista Chahuares 2014 con Servindi. “Wiñay Pankara abrió un espacio en la población aymara. Las mujeres han perdido el miedo, que han fortalecido a sí mismos mediante la participación en los medios de comunicación. Actualmente, las mujeres saben cuáles son nuestros derechos ... [saben] nuestra cultura, los derechos de las mujeres, nuestra sabiduría. Hablando en la radio hace que las autoridades nos respeten. Todo el mundo escucha a nuestra participación y nuestra palabra. Nuestros hijos también escuchan a nosotros, a los cuales estamos diciendo cuál es la situación en la tierra es como “.
Con el fin de difundir, UMA debe comprar un lugar semanal de 25 minutos a un gran costo. Esta es la única opción en el Perú, un país que no permite el acceso a ancho de banda de radio para emisoras de radio comunitarias. La falta de acceso significa que las comunidades incluso que son capaces de pagar el espacio de radio no tienen autonomía total sobre lo que pueden transmitir; se les da sólo pequeñas bolsas de tiempo para hablar en sus lenguas, cubrir temas de interés para sus comunidades, y promover sus culturas en medio de un mar infinito de anuncios, música y propaganda gubernamental en las estaciones de radio comerciales locales. El acceso a la información y medios de comunicación comunitarios y de la libertad de expresión son derechos básicos que conforman la base de una sociedad que funcione bien. Sin embargo, las comunidades indígenas de todo el mundo debe luchar continuamente para que estos derechos sean respetados y garantizados. Aparte de la falta de reconocimiento y la financiación, periodistas indígenas y operadores de radio comunitarias con frecuencia incurren en amenazas físicas y / o de muerte y persecución estatal para el ejercicio de sus derechos con el fin de servir a sus comunidades.
A pesar de una grave falta de recursos, UMA sigue haciendo un trabajo impresionante para exponer la misoginia social galopante y proporcionar oportunidades para que las mujeres se levantan, tanto en el aire y en sus comunidades. Chahuares y otros miembros de la UMA viajan a las comunidades que lo soliciten la realización de talleres con grupos de mujeres sobre una base regular, incluso cuando no hay recursos para hacerlo. Todas las mujeres que participan contribuir todo lo posible, y las mujeres de UMA viaje solo centavo para facilitar talleres. Además, Chahuares viaja a diferentes comunidades cada semana para llevar a cabo entrevistas de modo que siempre se prepara para emitir nuevo material, correspondiente en su programa. Uno de los miembros más jóvenes de la UMA, Elisa Condori Cari, explica lo UMA ha hecho por ella, “Desde que se convirtió en un miembro, me siento orgullosa de ser una mujer aymara, orgulloso de mis raíces y mis costumbres, del respeto que mi pueblo tienen por la naturaleza, y de la importancia y la necesidad que existe para encontrar valor en nuestra cultura “.
Chahuares y activistas por los derechos de sus compañeros de mujeres de la cara profundamente arraigadas misoginia todos los días. En un pueblo vecino, donde un grupo de hombres jóvenes comprar tiempo aire en otra estación comercial para mantener su programa cultural aymara, Chahuares mantuvo su fresco como los hombres explicaron cómo se molestó eran las feministas. Unphased por el discurso, Palomino mantuvo una sonrisa y compostura total, como los hombres argumentaron que las mujeres eran las verdaderas machistas , que era madres que criaron a sus hijos a ser la forma en que lo son, y que las mujeres eran los menos propensos a apoyar otra mujer. Esto claramente no era la primera vez que había oído hablar de esta manera. Esperaba a que su momento para cumplir con estos hombres en los que podrían encontrar un terreno común. Cuando habló, se refirió a los aymaras palabras warmi chacha , que representan la relación simbiótica y complementaria entre hombres y mujeres en lo que se ha entendido históricamente en las comunidades aymaras. Es este talento de la comunicación de mensajes polémicos a grupos disidentes con facilidad que hace un gran locutor Chahuares dicha comunidad y una cifra significativa para las iniciativas de derechos de las mujeres en el Perú.
A diciembre de 2016, las mujeres de la UMA ya no tienen fondos para continuar con su programa de radio. Habían estado buscando fuentes de financiación para continuar con su programa, pero sin éxito. Su mayor objetivo es tener su propia estación de radio donde tendrían plena autonomía sobre su programación; donde podrían proporcionar un espacio para diferentes sectores para que participen; y donde las mujeres se les daría la oportunidad de encontrar la confianza y crecer como las radios comunitarias.
En enero de Proyecto Ayudas a los medios comunitarios de Cultural Survival seleccionado UMA como uno de sus beneficiarios. El Proyecto de Medios de Subvenciones de la Comunidad ofrece oportunidades para las radios comunitarias indígenas internacionales para solicitar financiación a través de un proceso de subvenciones no tradicionales, culturalmente apropiados y dinámico diseñado para satisfacer las necesidades de estos sistemas de difusión floreciente comunidad. Las becas están disponibles para proporcionar equipos, formación en la producción y el periodismo, apoyo legal, y la producción de contenidos, así como entrenamientos específicos para asegurar las plataformas de comunicación sostenibles e impactantes y redes regionales que apoyan y promueven los derechos de las comunidades indígenas y capacidad de participar en asuntos relevantes que afectan a su bienestar.
Este proyecto de un año con UMA les permitirá duplicar su tiempo de emisión en la radio y proporcionan oportunidades para las mujeres locales para ser entrenados para convertirse en emisoras comunitarias con el apoyo de mentores UMA. Las mujeres de la UMA llevarán a cabo talleres con las mujeres aymaras en los alrededores de las comunidades que tienen como objetivo dar a conocer el valor de la mujer aymara en sus comunidades, para ayudar a estas mujeres a encontrar y creen en su propia autoestima. Esta será la base sobre la que se construirá el resto del aprendizaje. Después de completar el entrenamiento de habilitación, las mujeres aprenderán a producir y grabar programas de radio sobre sus derechos y los derechos de sus comunidades.
Las mujeres de la UMA entienden que su poder se basa en la solidaridad. Los más mujeres que son educados, que creen en sí mismos y sus hermanas, y que están motivados para hacer un cambio, es más probable que estas mujeres puedan alcanzar la igualdad que se larga por lo que han estado buscando. A los 65 años de edad, el sueño de Palomino sigue siendo para las mujeres de UMA que tienen su propia estación de radio comunitaria. Incluso si ella no lo ve en su vida, ella espera que sus dos hijas que han estado involucrados con la UMA desde que eran niños continuarán la lucha que comenzó: “No puedo dejar este mundo feliz sabiendo que mis hijas y la otra las mujeres de la UMA continuarán la lucha que empecé hace muchos años “.
Fotos:
Rosa Palomino Chahuares.
Las mujeres de la UMA en el aire en Radio Pachamama en Puno, Perú.
Marguerite d'Alvarez ( 1884 - 18 de octubre de 1953) fue una cantante con voz contralto* inglesa, nacida como Margarita Amelia Alvarez de Rocafuerte. Cantó en los escenarios de ópera y conciertos, para grabaciones y en conciertos de radio, y apareció en tres películas.
D'Alvarez nació en Bootle, aunque a veces se la menciona como nacida en Perú. Su padre, Benjamín Álvarez de Buenavista, fue un diplomático peruano, y su madre era francesa. Su hermano también era diplomático. Estudió en el Conservatorio de Bruselas .
D'Alvarez hizo su debut en Rouen en 1907, cantando en Samson and Delilah. Después de continuar sus estudios en París, hizo sus primeras apariciones estadounidenses con la Compañía de Ópera de Manhattan en 1909 como Fidès en Le prophète de Giacomo Meyerbeer. Después de su temporada en la ciudad de Nueva York, fue a Londres para ayudar a Oscar Hammerstein a inaugurar su Ópera de Londres en 1911; ese año, obtuvo grandes éxitos en papeles franceses.
Posteriormente, D'Alvarez apareció en los principales teatros de ópera europeos como Covent Garden, y también cantó en Chicago y Boston, e hizo una gira por Australia y Nueva Zelanda después de la Primera Guerra Mundial. En 1923, la reina María la elogió después de un recital en el Queen's Hall de Londres. Fue solista invitada en un concierto en Indianápolis en 1925. Cantó en conciertos de radio en 1926 y 1927. En 1929, encabezó un "Programa Panamericano" en Washington, DC
En 1926, d'Alvarez defendió el jazz de sus detractores europeos, incluidos los compositores Richard Strauss y Pietro Mascagni . "Quiero vivir con las melodías de Irving Berlin e irme a la tumba mientras la orquesta de Whiteman toca ' Rhapsody in Blue ' de Gershwin ", dijo en respuesta. "Es el propio siglo XX: energía, especia, brillo y sabor. Aquellos que lo deploran pertenecen al tiempo de la momia. Es velocidad y diversión".
D'Alvarez realizó varias grabaciones acústicas en Nueva York, incluidas arias de su repertorio operístico y canciones en español de Falla, Chapi y Tabuyo. También realizó tres películas, Till We Meet Again , en 1944, An Angel Comes to Brooklyn (1945) y Affair in Monte Carlo (1952). Su autobiografía , Forsaken Altars , fue publicada en 1954.
D'Alvarez murió en 1953, en Alassio , Italia.
* la voz contralto es la menos frecuente y se caracteriza por la facilidad para conmover y por su solemnidad.
Úrsula María Patricia de Souza López (Coracora, Ayacucho,9 de abril de 1964-París, 24 de octubre de 2019) fue una literata, escritora y profesora peruana. Fue autora de novelas, como Cuando llegue la noche (1995) y Vergüenza (2009), y de ensayos, como Eva no tiene paraíso (2011) y Ecofeminismo decolonial y crisis del patriarcado (2018). Fue traductora al español de la poesía de Michel Leiris y de la narrativa de Jean Echenoz.
Patricia de Souza nació en Coracora, Ayacucho. Sus infancia transcurrió en Chaclacayo, a las afueras de la ciudad de Lima. Fue licenciada en Letras, y realizó estudios de ciencias políticas, periodismo y filosofía. Obtuvo el Doctorado en Literatura francesa por la Universidad Sorbonne nouvelle Paris III con la tesis doctoral Flora Tristán et Lautréamont, ou l'invention de soi, entre deux langues et deux continents.
Escribió para la revista Caretas y fue profesora de francés en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Falleció en Pau en octubre de 2019 a causa de un cáncer.
Su primera novela, Cuando llegue la noche (Lima, 1994), suscitó el interés del público por su madurez y por los temas que abordaba: violencia, desarraigo, soledad... Sin embargo, la autora afirmó que su trabajo era un análisis del discurso que en la obra realizan las mujeres. En su obra la escritora muestra los nuevos modelos de mujer, dentro de la perspectiva de igualdad, en la que busca la ruptura con los roles tradicionales de la mujer. Colaboradora en la obra colectiva Líneas aéreas (Lengua de Trapo 1999).
Entre sus obras más representativas se encuentran El último cuerpo de Úrsula (2000), que ha sido traducida al inglés, francés y alemán, y Electra en la ciudad (2006).
Su segunda novela La mentira de un fauno fue publicada en España y el Perú. La revista literaria francesa de l'NRF (Gallimard), publicó un texto corto Désert. Las últimas obras publicadas fueron Ellos dos (2007), y Erótika, escenas de la vida sexual (2008), Tristán (2010), y la novela Vergüenza (2014).
Escribía artículos para LaMula.pe, El País, y otros medios en México.
Ha traducido poesía de Michel Leiris y narrativa de Jean Echenoz.
Por: Gabriela Wiener
“¿No es una locura un lenguaje que se ignora dentro de un cuerpo, de una vida, una existencia, un lenguaje sin rostro?”, escribe Patricia de Souza en su libro Descolonizar el lenguaje, (Los libros de la mujer rota), edición chilena de este conjunto de ensayos que la escritora y estudiosa peruana dedica al legado espiritual de un puñado de míticas desobedientes y a la reflexión crítica y liberadora de la experiencia intelectual y la identidad femeninas. “Lo que quise decir es que hay que ocupar la vida, encarnarla, salir de esa ausencia en la que se puede vivir siendo mujer–explica la autora de novelas como “El último cuerpo de Úrsula” y “Verguenza”, desde su actual residencia en Francia, donde vive hace años–. Hay una ausencia de sujeto, de subjetividad en la lengua al hablar con instrumentos que no nos pertenecen. Lo que ha habido es una imagen de consenso sobre una manera de entender y leer el mundo. Lo que hubo (y hay) es dominación”.
¿Cuáles son los pasos para descolonizar el lenguaje?
Es tiempo propicio para que se diversifique el lenguaje, sobre todo para las mujeres que somos capital simbólico en esa “forma” de interpretar el mundo, que es ahora mismo un credo neoliberal y un dictamen mundial que es siempre maniqueo, estereotipado y lejos de la vida concreta. El “vicariato”, es decir el poder laico del dinero y la religión, nos sigue viendo como objetos intercambiables, mujeres para armar, tipo Ikea. Hay que cambiar de chip. Descolonizarse. Como decía Simone Weil, arrancar el árbol para plantarlo de nuevo.
¿Qué tienen en común Flora Tristán, Blanca Varela, Marguerite Duras, Simone Weil, Teresa de Ávila, Joyce Mansour, Catherine Pozzi, Elena Garro…?
Son mujeres que pueden ayudar a construir nuevos arquetipos menos esmaltados. Creo que las mujeres sufrimos de imágenes que no sean binarias, madre-prostituta, por ejemplo, y es en el terreno del lenguaje en donde se puede cambiar el esquema para replantear lo que se acepta como “verdad natural”. Son mujeres que salieron a la plaza pública, no a gritar (que encaja muy bien en el papel de histérica), sino a hablar, a crear sentido. Aunque las instituciones evolucionen, lo que más lento evoluciona es la mentalidad, por eso hay esa separación entre lo que se dice y se hace.
¿Cuáles son los mejores ejemplos de desobediencia femenina que encontraremos en este libro?
Una forma de desobediencia clara es no aceptar que te colonicen. Escribir es una manera de desmontar esa dominación masculina globalizada, sea cual sea la elección sexual, gay o trans… Hay una frase que me gusta mucho de Flora Tristán: “Lo importante es nombrar”. Levantar la voz es un acto de desobediencia civil. Escribir novelas es también una forma de desobedecer el mandato de la tribu, es entrar en el mundo “masculino del discurso”. Las mujeres debemos descolonizarnos, desaculturarnos, para poder emprender nuestro propio camino, soltar las ataduras… O cortarlas.
Dices: “una mujer sin relato es una mujer inexistente”, ¿Cómo podemos hacer una revolución no elitista, que incluya y libere, también desde el discurso?
Se hacen muchas leyes, pero la sociedad no las sigue. La palabra testimonial de las mujeres está neutralizada, estigmatizada como falsa, incluida en el decorado. Una legislación que no se reproduce en la vida común, infantiliza, salva conciencias, pero no cambia nada. Lo de relato siempre lo digo, se trata de decirse con sus propios instrumentos, es una “narratología” aplicada a la vida que tiene que ver con crear trama, poder escribirnos con nuestros códigos. No todas serán escritoras, porque eso exige una pasión (y cierto entorno), pero podrán salir del sujeto-objeto. Una revolución copernicana de pensamiento es necesaria, pero no desde una manera elitista de ver las cosas, es decir, superior, inferior, sino más como un tejido que se ensanche abarcando otros horizontes. Como es ahora la comunidad hablante mundial de las redes sociales.
Así, es tu propio lenguaje también importante en este libro. ¿Por qué eliges la primera persona y el tono confesional en un libro de ensayos como este?
La primera persona es subversiva cuando viene de una mujer. Se hace política porque nos sacude los esquemas de la organización social naturalizada, es decir, que el lugar que ocupamos en la sociedad nos corresponde por ser mujeres (sic). El tono confesional es porque no se trata de “producir” un discurso midiendo el alcance mediático, sino construir, traducir, ocupar el lenguaje para justamente, hacer ver una subjetividad. La espontaneidad es mal tolerada en la época de la contabilidad, el cálculo moral y el maquillaje, vivimos con muchas máscaras. Y algunas asfixian.
¿Por qué los temas de género importan tan poco en el Perú y sus diversos espacios de debate, sin que la literatura sea una excepción?
En el Perú estamos bajo dominio de la doxa neoliberal, es decir, lo social y lo individual prima sobre lo colectivo, el “bien común”. No se piensa en el aborto porque no es un tema que cotice en la bolsa de valores (sic), sino aquellos que den más visibilidad y rindan más votos, es totalmente clientelista. Nuestra lentitud en materia de derechos de la mujer también tiene que ver con los distintos feminismos, no hay uno solo, y entiendo que se quiera salir del dominio europeo o norteamericano, aunque eso no debería impedir un debate.
Francia, Europa y sus (refugiados) expulsados. ¿Cómo es dormir con el enemigo? ¿Se duerme, se sueña, se tienen pesadillas?
El primer enemigo lo llevamos dentro. Es una intuición fuerte: luchar contra nuestras propias limitaciones, nuestras fobias y miedos. De ahí a que una geografía nos defina, no estoy segura, es más el mapa del modelo de civilización indolente y egoísta el que está llevando a una crisis horrenda y a la impasibilidad. Hay gente que se implica, pero otros solo quieren echarlos ignorando que mueren en condiciones infames. No creo en la maldad como ontología, sino como experiencia, es decir, que una situación puede sacar lo peor o lo mejor de cada persona. Hay que ver que la cultura no detiene esto, pero si hay poesía, tal vez no haya ganas de hacer daño.
En cierto modo, podría decirse que Patricia de Souza siempre luchó por visibilizar a otras mujeres olvidadas desde su propio cuarto de sombras. Lo resume a la perfección la periodista Fietta Jarque en uno de los poquísimos obituarios que la prensa ha publicado sobre la autora después de que tristemente nos dejara el pasado 24 de octubre —tenía apenas 55 años, la enfermedad se la llevó velozmente—: “Tampoco figura en los cánones más populares de la literatura peruana contemporánea pese al peso sostenido de su obra literaria. Era una escritora incómoda, una feminista resuelta, independiente, obstinada. Necesaria. Tras su muerte Patricia de Souza se ha quedado hecha palabra o tal vez grito, reclamo. Palabra, pero palabra decolonizada”.
Lucila Justina Sarcines Reyes de Henry, (Lima, Perú, 19 de julio de 1936-31 de octubre de 1973), más conocida como Lucha Reyes, fue una cantante peruana. También era conocida por los seudónimos La Morena de Oro del Perú, y La Reina de la Popularidad. Falleció el Día de la Canción Criolla en Perú.
La música criolla es un género de la música característico de la costa peruana que tiene influencias y mezclas musicales y rítmicas desde de los colonizadores españoles, la gente indígena nativa de Perú y los esclavos africanos.
Nació en la Calle Aromito, hoy conocida como la calle Jirón Sechura, en el distrito del Rímac. De cuna sumamente humilde, fue hija de don Tobías Sarcínes y de doña Lucila Reyes, una modesta lavandera. A Lucha se sumaron muchos hermanos ( hasta se habla de quince ), todos de la unión Sarcines-Reyes. Con seis años quedo huerfana de padre. Tiempo después, un incendio, hizo que su familia se trasladara a los Barrios Altos, una zona Limeña caracterizada por ser la Cuna del Criollismo.
Lucha tuvo en el canto una fuente de realización. Ella cantaba y lo hacía con emoción y sentimiento, que la llevaron a la fama. Debido a la agudización de los problemas económicos, fue envada al Convento de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, a cargo de Religiosas Franciscanas. Años más tarde, contrae matrimonio civil con Jorge Henry Casquero, sargento de la Guardia Civil, relación que estuvo marcada por la violencia y duró corto tiempo, dejando en ella, otra vez, la amargura de un hogar infeliz. Pasado el tiempo, tuvo una segunda relación de la cual no se tiene información alguna; sin embargo tampoco en ella fue feliz. En medio de penurias y dolor, Lucha concibe en 1952 a su primer hijo Humberto Cueto Sarcines, y en 1953 a Alejandro Cueto Sarcines, inclusive cuando sus hijos ya eran grandes, llegó a criar a una niña llamada Beatriz Rivera, esto lo hizo hasta el final de sus días.
A mediados de la década de los años 1950, participa sin proponerse en un programa de aficionados de la popular Radio Victoria, llamado "El Sentir de los Barrios"; debutando con el vals de Sixto Carrera "Abandonada", teniendo un éxito rotundo. Se sabe que en ese tiempo formó un dúo llamado Lucha y Juan, sin que exista plena certeza.
Unos exámenes médicos arrojan como resultados diabetes, edema, disnea, y se interna en 1959 en el Hospital Hipólito Unanue ex Bravo Chico, donde permaneció todo ese año en observación.
En 1960, luego de ser dada de alta y aparentemente haber controlado sus problemas de salud, volvió al canto y en el Teatro Pizarro de los Barrios Altos, tiene nuevamente éxito con el vals "Abandonada". Un buen día, Gonzalo Toledo, bohemio descubridor de talentos, la visita en la casa de su entonces suegra en la Quinta Santa Clara. Fue Toledo, quien la presenta al animador Augusto Ferrando, quien luego de algunas pruebas, la integra a la famosa Peña Ferrando. Con el grupo de Ferrando, viaja a provincias y realiza presentaciones en Lima: imitando a las extintas Celia Cruz, Olga Chorens, Toña la Negra y a Celina González. Permeneció en la Peña hasta 1970. A mediados de los años 1960, Piedad de la Jara la contrata para trabajar en la "Peña Karamanduca". Las presentaciones de la artista en dicho local criollo representa una de sus mejores épocas en su carrera como cantante. Un detalle peculiar en su forma de vestir eran sus multicolores pelucas que usaba con los diferentes estilos y cortes de la moda. A finales de esta década, Lucha registra sus primeras canciones en acetatos, con la disquera "El Virrey" Industrias Musicales, grabando un mini long play con seis temas llamado "Lucha Reyes con Acompañamiento de Orquesta". Entre los títulos encontramos el vals de Laureano Martínez "Fatalidad", así como dos boleros: "Tú me Acusas" de Carlos Salazar y "Mi Desdén" de Luis Dean.
En noviembre de 1970, la compañía FTA, Fabricantes Técnicos Asociados, sello discográfico representante de la pujante empresa norteamericana RCA Víctor la contrata por intermedio de Viñico Tafur, y firma contrato exclusivo para éste sello presentándola a la prensa y también su primer trabajo discográfico en el Hotel Crillón, ahora su representante era el empresario argentino Nilo Marchand, gerente de la compañía. En ésa placa titulada "La Morena de Oro del Perú" graba su primer éxito, el vals de Augusto Polo Campos "Regresa", cautivando así al público peruano, destacaron en esa placa especial: "Tu Voz" de Juan Gonzalo Rosé, "Aunque me Odies" de Félix Figueroa, "Como una Rosa Roja" de Gladys María Prats, "José Antonio" y "La Flor de la Canela" de Chabuca Granda, "Que Importa" de Juan Mosto, "Cariño Malo" de Augusto Polo Campos, y donde se puede apreciar en la grabación su vasta capacidad expresiva¹. Para 1971, graba su segunda placa asesorada musicalmente por Rafael Amaranto: "Una Carta al Cielo", donde se hicieron éxitos: "Jamás impedirás" de José Escajadillo, "Una carta al cielo" de Salvador Oda, "Propiedad privada" de Modesto López, "Ya ves" de Augusto Polo Campos. Emociones tan intensas pero muy significativas para su vida personal y artística hacen que su salud vuelva a resentirse y es internada por segunda vez en el Hospital Hipólito Unanue, donde se le detecta Hipertensión arterial e insuficiencia cardiaca, dos enfermedades más se le sumaron a su débil existencia, que eran verdaderas bombas de tiempo, la primera vez que fue hospitalizada no era tan conocida, pero en ésta segunda ocasión ya era una diva y las visitas eran interminables en dicho nosocomio, cuando abandona el centro de salud, a su salida fue recibida por compañeros, familiares y un numeroso grupo de admiradores que le entregaron ofrendas florales. Ese mismo año recibe el "Disco de Oro" por su grabación "Regresa". Obtiene ya su propio programa radial desde 1971 hasta 1972 en Radio Unión "Primicias Criollas" que llevaba el auspicio de la fenecida fábrica textil "Benson Polyester"; compartió junto a los locutores Enma Cabrera y Antonio Boza Flores hasta mediados de 1973 que lo hizo por Radio Victoria acompañada por el locutor Carlos Alfonso Delgado. La entrada a su programa, hasta hoy recordada, era:
¡Soy Lucha Reyes señores, vuestra criolla servidora, con el Perú y con ustedes en mi cita de esta hora!.
Tuvo una estrecha relación amical con la esposa del entonces presidente de la república Juan Velasco Alvarado, doña Consuelo Gonzáles Posada, amiga personal y era la que financió el primer trabajo discográfico de la artista, además infaltable a las presentaciones que ofreciera, como también brindaba auxilio médico a la artista ante cualquier eventualidad en provincias.
En 1972, lanza al mercado su tercer larga duración: "Siempre Criolla", con un régimen más moderado que no pudo conservar por mucho tiempo ya que los contratos se hacían cada vez más frecuentes. Éxitos como "Corazón" "De Puerta en Puerta" "Déjalos" de Félix Pasache, "Sonrisas" . Ese mismo año es invitada por la Colonia Peruana en los Estados Unidos y viaja la segunda quincena de julio, donde triunfa apoteósicamente en el Waldorf-Astoria de Nueva York y Chicago; sin embargo su médico particular, Eduardo Zuleta, no veía con agrado su ajetreada agenda y viendo incumplimiento del tratamiento, la vuelven a hospitalizar, debido a que los controles médicos que se hacía mensualmente ya no hallaba mejoría sino más bien complicaciones, y a inicios del año 1973 los médicos le prohibieron las actuaciones definitivamente. En ése lapso le pide al compositor Polo Campos, que le hiciese una canción sentida. Él, accediendo a su pedido, le compone el vals "Espera, Corazón", que ella estrena el 18 de enero. Su esfuerzo al cantar hicieron en ella un cuadro patológico cardiaco como de diabetes y a mediados de ese año presentaba dificultades oculares. En esta última etapa ya conocía a su último compromiso, el guitarrista Ausberto Mendoza, quien con amor íntegro y desinteresado, atendía a la cantante en todo los aspectos, y la acompañó hasta sus últimos momentos de existencia. Lucha Reyes una tarde de mayo, visita al compositor Pedro Pacheco en su casa, y al contarle que su fin era inminente, le exige que le compusiese un vals de despedida, surge así de ése temible presagio: "Mi Última Canción" y lo graba en su cuarto y último larga duración, de ésta grabación salen los éxitos: "Soy Tu Amante" de Rafael Amaranto, "Amor de una Noche" de su amiga personal y asistente Pilar Quenés, "Que Viva Chiclayo" "Así lo quieres Tú" . A mediados de agosto su estado físico empezó a deteriorarse de manera rápida y notoriamente teniendo ya que depender de una silla de ruedas. En el mes de octubre hizo ya sus últimas apariciones en público y se le pudo ver aún el 28 de octubre en el homenaje que le hizo al Señor de los Milagros en el día de su recorrido procesional central, sin esperar que sería la última vez que le rendiría tributo, algunos recuerdan que aquella mañana estaba en silla de ruedas y con lentes oscuros. Murió el 31 de octubre de 1973
La mañana del miércoles 31 de octubre de 1973 es invitada a una misa en la Sociedad Peruana de Actores, por el Día de la Canción Criolla, en su vehículo que la trasladó desde su casa en el distrito de La Victoria hacia el local, en las intersecciones de las avenidas Wilson y Uruguay, sufre un infarto, y es llevada al servicio de urgencia de la Clínica Internacional, donde llegó sin vida, a las 9:45 de la mañana, los médicos de guardia confirmaron el deceso, había perdido la batalla con la diabetes a la edad de 37 años. Los restos mortales, de la popular intérprete fueron conducidos hacia el C.S.M. "El Sentir de los Barrios" en Lima, donde se instaló la capilla ardiente, el dolor del pueblo Peruano se hizo reflejar en los titulares de los medios de comunicación, y en los gritos de los canillitas: ¡Lucha Reyes, ha muerto!.... Para los funerales la cantante fue maquillada y peinada con su mejor peluca, como fue su deseo, para cuando llegara su hora final, como también el ser velada en dicho centro musical. Augusto Polo Campos, interrumpió la transmisión en vivo del programa del Tío Johnny para anunciar la muerte de la cantante. El jueves 1 de noviembre, el féretro fue llevado en carroza desde la Casa de la Cultura en Lince a la Iglesia de San Francisco, donde se celebró una emotiva misa de cuerpo presente a las 11:00 de la mañana. Su sepelio fue multitudinario, 30.000 personas presentes. Tanto fue el amor del pueblo por su artista, que una muchedumbre se opuso a que fuese llevada en carroza fúnebre, llevándola en hombros y coreando sus canciones, en un recorrido de tres horas, y unos seis kilómetros hasta el Cementerio de El Ángel, donde fueron sepultados sus restos. En 1974, su sello discográfico lanza al mercado al conmemorarse el primer aniversario de fallecimiento, un disco que contenía temas inéditos, y lo plasma en la placa póstuma: "Lucha por Siempre..Lucha", en ésta obra se lanzaron temas como "El Último Brindis", de Augusto Polo Campos; "Lloro en Silencio" de Benigno Tafur con Aquiles Antayo, la novedad fue el huayno; "Llaulillay" de Graciano Puente de la Vega. En 1991 su vida fue llevada a la televisión, en la polémica serie llamada "Regresa", que tuvo como protagonista principal la actriz Zonaly Ruiz. "Regresa" fue dirigida por Michel Gómez y escrita por Eduardo Adrianzén. En el 2010 se lanza el documental "Lucha Reyes: Carta al Cielo" producido por el escritor y documentalista Javier Ponce Gambirazio el mismo que gana el Festival de Lima.
Tilsa Tsuchiya Castillo (Supe, 24 de septiembre de 1928 - Lima, 23 de septiembre de 1984) fue una pintora y grabadora peruana. Es considerada como una de las mayores exponentes de la pintura en el Perú por haber ganado el prestigioso Premio Bienal de Pintura Teknoquímica, cuya obtención significó su consagración como artista, marcando un cambio de rumbo en la plástica peruana.
Tilsa Tsuchiya nació en Supe, al norte de Lima, en 1928. Su padre, Yoshigoro Tsuchiya (1878-1947), nació en la ciudad japonesa de Chiba y pertenecía a la aristocracia de aquel país. Yoshigoro llegó al Perú luego de estudiar un postgrado de medicina en Alemania y Estados Unidos. Durante ese trayecto de viajes por Europa y Norteamérica, el padre de Tilsa conoció a los hermanos Leguía y Salcedo, con quienes estableció un gran vínculo de amistad, siendo posteriormente nombrado por el primer gobierno de Augusto B. Leguía como Médico Titular de la Hacienda San Nicolás (norte de Lima), velando por la salud de sus compatriotas japoneses que trabajaban en el sector agrario, luego tuvo discrepancias con el gobierno peruano por permitir el maltrato que se le daba a la clase campesina en todo el país. El médico diplomático se casó con una joven peruana de origen hispano chino llamada María Luisa Castillo Olortegui. Fruto de ese matrimonio, nacieron la pintora Tilsa Tsuchiya y sus siete hermanos, quienes quedaron huérfanos siendo aún muy jóvenes. Sin embargo, ella aprendió a dibujar a una edad muy temprana.
Esta gran pintora de reconocimiento mundial, inició sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Lima (1947), en ese mismo año enfrentó la muerte de su padre y dos años después la muerte de su madre, motivos por los cuales se vio obligada a interrumpir sus estudios para poner una vidriería y taller de enmarcado con su hermano Wilfredo.
A su regreso a la Escuela de Bellas Artes se inscribió en los talleres de los artistas Carlos Quizpez Asín y Ricardo Grau, además de ser alumna particular del pintor Manuel Zapata Orihuela. Desde sus inicios se distinguió por su singular personalidad con un estilo muy propio.[cita requerida] Regresó con honores obteniendo la Gran Medalla de Oro en Pintura, de la Promoción 1959. Siendo todavía alumna ganó el Segundo Premio del Salón Municipal del año 1957 y participó del envío peruano a la "Primera Bienal de la Juventud" convocada en París en 1958. En 1960 viajó a Francia para estudiar Grabado en la École des Beaux-Arts e Historia del Arte en La Sorbona, residiendo en el país europeo hasta mediados de la década de los setentas. Su trabajo correspondiente a este período parisino es de tono oscuro y de una estética minimalista.
Su arte se hizo más notorio con su exposición en el Instituto de Arte Contemporáneo en 1968. En 1970 obtuvo el Premio Tecnoquímica, reconocimiento que consolida su ascendente carrera artística.6 Finalmente en 1975 regresó al Perú y se instaló en la Calle Portugal, del distrito limeño de Breña. A partir de entonces su trabajo empezó a adquirir elementos de fantasía y narrativa, incorporando aspectos de la imaginería y de la mitología de los indígenas peruanos con influencias europeas.
En 1948 nació en Huánuco su primer hijo, Orlando Cornejo Tsuchiya. En 1963 se casó con el francés Charles Mercier y adquirió la nacionalidad de su esposo;[cita requerida] ese mismo año nació su segundo hijo, Gilles Mercier Tsuchiya. En 1973 obtuvo el divorcio y se instaló definitivamente en Lima. Falleció en 1984, víctima del cáncer, a los 55 años de edad.
“La obra de Tilsa era fascinante por su técnica, por su manera de aplicar la pincelada, era un toque de pincel muy corto, y que iba produciendo gradaciones de uno a otro color, estos tipos de sfumatos y «veladuras» a la manera de los antiguos cuadros chinos y japoneses de los años 1,000 más o menos. Marilú Yong Tsuchiya
Sobre la Obra de Tilsa Luis Eduardo Wuffarden señala: “Su aporte consistió en forjar potentes imágenes de la hibridez –entrecruzando claves autobiográficas y puntos de convergencia cultural – que aparecen ante nosotros como percepciones exacerbadas de enigmas esenciales a la condición humana; la identidad que asoma de la obra de Tilsa es un encuentro con lo universal” “Sus visiones quietas y atemporales permanecen abiertas a múltiples lecturas cada obra invita a ser percibida como parte de un proyecto artístico totalizador, cuya búsqueda de perfección formal sólo fue condición necesaria para avanzar. Por ello hay una estricta coherencia entre todas las fases de su trayectoria, que se irán prefigurando unas a otras y encadenándose con la precisión de un sofisticado engranaje.”
A principio Tilsa – heredera directa de la generación de los “independientes”- debió evolucionar contracorriente del medio. Su primer empeño figurativo se oponía a la oleada abstraccionista que dominaba entre los jóvenes pintores peruanos. Después, la vivencia cosmopolita tampoco significó una conversión a las vanguardias de turno. Europa la confrontó con la gran tradición, le descubrió el Oriente y confirmó su vocación latinoamericanista. Se fue convirtiendo en una de las artistas más reconocidas e influyentes del país. Algunas de sus obras más características podrían ser interpretadas como los fragmentos de un vasto autorretrato interior.
“Lo que Tilsa había expuesto en Lima desde su regreso de París en 1966, era lo contrario a la escena local. La artista había desarrollado, durante su estancia europea, un modo de pitar claramente identificable, delicadas y diminutas pinceladas que parecían capturar la luz tenue que se difumina a través de una materia traslúcida: atmósferas neblinosas o profundidades subacuáticas. A ello hay que sumarle los personajes imaginarios, criatura que recuerdan a peces y animales anfibios, con rasgos de reminiscencias precolombinas, parecidos a mascarás de la cultura Chancay o a estilizados perfiles de cabezas clavas. Y a pesar que cada cuadro podía ser descrito como una escena, con protagonistas y personajes secundarios, en ellos no pasa nada: parecen atemporales, como si lo único que hicieran fuera estar ahí para contemplar y ser contemplados. Y todo absolutamente todo imbuido de una ternura que hace sorprendentemente amable la extrañeza de todo el conjunto.”
Inicialmente “costumbrista”, su temática se refería a la reinterpretación de elementos cotidianos, siempre vistos y percibidos desde la realidad; es así que encontramos en sus primeros años bodegones con elementos que recuerdan a la calle Billinghurst, o los músicos andinos y comensales. Durante los años de su experiencia parisina 1960- 1966 recibe la influencia de la lectura de René Guénon, que marcarían su vida y pintura. En el tiempo pasa a personajes marinos que acompañan su obra, elementos subacuáticos, destacan “en este repertorio la forma curva como estructura básica, presente tanto en montañas como peces, ramas, falos y lenguas; el modo en que muchos personajes yacen unos sobre otros y cómo se apoyan, espalda con espalda; unos en otros; la presencia de los peces como soporte y como montura de otros personajes, el modo en que algunos personajes, montañas y formas se asemejan a cactáceas están formados por otros seres, como si estuvieran habitados por dentro, y de similar manera, el hecho de que muchas veces los miembros (brazos, piernas, penes, cordones umbilicales, lenguas) son a su vez otras criaturas, peces en la mayoría de ocasiones. Algunos críticos han encontrado en su pintura similitudes con los fardos funerarios de la cultura Chancay, este dato podría ser posible considerando su cercanía a Reinaldo Luza (uno de los primeros coleccionistas que reconocieron el estatuto artístico de las telas pintadas y la cerámica Chancay) Es desde su establecimiento en Lima a partir del 71, que sus personajes comienzan a tomar volumen y con ello también protagonismo; es así que se inicia la época de los mitos. Según Wuffarden, hay un sentido trascendente a la idea de viaje (cambio, investigación, adquisición de experiencia vital) sus seres míticos son presentados como viajeros; creando símbolos que revelan realidades, según las palabras de Tilsa que las acercan o las orientan. Comienza a pintar anhelos de realidades. Como driría Watanabe: “había una antigua nostalgia del futuro” Tilsa hace explícita su intención de crear una cosmogonía, una visión del orden del universo.
La cultura popular, el realismo social y el indigenismo fueron sus primeras influencias, las que personalizó fusionándolas con sus orígenes japoneses, la mitología quechua y el arte precolombino que le atraía. Las imágenes figurativas, dramáticas o misteriosas eran parte de su visión del universo externo como proyección de su mundo interno.
Durante el último año de su vida, Petroperú le dedicó una exposición retrospectiva, que reunió alrededor de 50 obras realizadas entre 1959 y 1984. Fue la primera vez que su logro pictórico fue sometido a una visión de conjunto y el impacto resultó tan contundente que contribuyó a consolidar el mito de Tilsa como creadora.10 Hoy en día es reconocida como parte del grupo de surrealistas peruanos de la década del setenta.
María Parado de Bellido (Huamanga o Paras, 5 de julio de 1761 o 1777 - Huamanga, 27 de marzo de 1822) fue una heroína peruana y mártir de la independencia del Perú durante la lucha por la independencia de España.
Nació en Ayacucho, también conocida como Huamanga. Se casó con Mariano Bellido cuando tenía 15 años. Su esposo y uno de sus hijos luchaban por la independencia,
Con la llegada al Perú de la fuerza multinacional independentista, las tropas realistas se replegaron hacia el interior del país. En la ciudad de Huamanga, el general Carratalá había establecido una plaza fuerte por otra parte habia una l formación continua de fuerzas independentistas, una de las cuales se hallaba en el distrito de Parás, perteneciente a la provincia de Cangallo, a órdenes de Cayetano Quiroz. A estas fuerzas se suma el esposo de María Parado, Mariano Bellido, desempeñándose como receptor de correos.
A su vez, su hijo Tomás, se unió al grupo patriota que comandaba el general Arenales, a su paso por Huamanga en 1820.
Luego de un año sin tener noticias de su hijo y deseosa de evitarle peligros a éste, María envió a sus hijas Gregoria y Andrea al pueblo de Cangallo con la misión de rescatarlo, enviando para tal caso 500 pesos al jefe de la guarnición.
El jefe Quiroz no tuvo inconveniente en devolver el hijo a la madre, pero antes llamó a éste a su presencia para comunicarle la petición de María Parado. Tomás Bellido, se negó a volver al hogar y aconsejó a su jefe la aceptación del dinero para el servicio de la causa.
Al saber del compromiso de su hijo, Maria comenzó a informar al ejército de los desplazamientos y poderío bélico realistas, por medio de cartas a su esposo. Como era analfabeta, sólo firmaba las cartas que dictaba a don Matías La Madrid, su compadre y secretario de la intendencia de Huamanga. De este modo ayudó a los peruanos a planificar mejor sus ataques, causando la desesperación de los realistas.
Es así que en un enfrentamiento entre patriotas y realistas, al revisar las ropas de un patriota caído, los soldados españoles encontraron una carta dirigida desde Huamanga, donde se daba cuenta de secretos militares de los realistas.
Se determinó que la autora de la carta era María Parado de Bellido, razón por la cual el 24 de marzo de 1822 es apresada y presentada ante el general Carratalá.
Fue sometida a las más inhumanas torturas. Como la letra de la carta era diferente de la firma, Carratalá quiso descubrir quién era el redactor y ofreció salvarle la vida a María, si delataba a sus cómplices y revelaba los secretos de los insurgentes, pero Maria se negó y escogió la muerte, sabiendo que con ella dejaba en la orfandad a sus menores hijos.
Ante su mutismo, fue condenada a enfrentar un pelotón de fusilamiento, programando su ejecución en La Pampa del Arco.
Se la considera una heroína peruana y la tradición oral ha creado varios mitos sobre ella. Se dice que el general Carratala, en un intento por persuadirla para que hablara, ordenó a los soldados que incendiaran su casa donde vivían sus hijas, pero que se salvaron porque la gente del lugar les advirtió que escaparan; que se detuvo frente a la iglesia de Santo Domingo, camino a su ejecución, para arrodillarse y rezar a la Virgen María; y que luego de su ejecución un sacerdote reclamó su cuerpo y lo enterró en un terreno consagrado en la iglesia de La Merced. Se ha dicho que "Maria Parado se ha convertido en una figura de proporciones casi míticas profundamente entrelazadas con el sentido peruano de nacionalidad".
Se la conmemora en nombre del Distrito María Parado de Bellido en la Provincia del Callao en Perú. En el Museo Nacional de Arqueología se conserva el cuadro Fusilamiento de María Parado de Bellido de Consuelo Cisnero (1929). En 1975, un sello postal peruano llevaba su retrato como parte de un juego de sellos para el "Año de la Mujer Peruana".
Fue juzgada y fusilada el 27 de marzo de 1822 en la Plaza de Armas de Ayacucho. Fue sepultada en el Templo de la Merced. Su fusilamiento fue un intento de intimidar a los insurrectos. Entró en las páginas de la historia de América como ejemplo de la actitud femenina en la gesta de emancipación americana
Fusilamiento de Maria Parado de Bellido por Consuelo Cisneros, 1929