Alli Hagar Olsson (nacido el 16 de septiembre de 1893 en Kustavi, -21 de febrero de 1978 en Helsinki) fue una crítica literaria finlandesa-sueca, traductora y escritora asociado con el modernismo finlandés-sueco.
Olsson era hija de un sacerdote. Ella creció en la provincia de Åland, Turku y Karelia, donde asistió a una escuela en Viipuri. Luego estudió literatura en Helsingfors y trabajó como crítica literaria para un periódico en sueco. También tradujo al sueco obras de escritores finlandeses. Su primera novela, Lars Thorman och Doden (Lars Thorman y la muerte) fue publicada en 1916.
A partir de 1918 se desarrolló una profunda amistad entre Hagar Olsson y Edith Södergran. Este año, el libro de poemas de Södergran, Rose Altaret, fue publicado y criticado por la mayoría de los críticos, pero fue defendido por Olsson.
En 1922, Olsson y Elmer Diktonius fundaron la revista literaria Ultra, en 1928 Quosego. También fue la editora de la revista Tulenkantajat. Su colección de ensayos Ny Generation, publicada en 1925, se convirtió en un manifiesto del modernismo finlandés-sueco.
Las obras más importantes de Olsson son las novelas Mr Jeremias söker en illusion y Chitambo, que tiene características autobiográficas. Olsson también escribió dramas expresionistas.
Honores
Hagar recibio varios premios por su trabajo . En 1950 Tollanderska priset, en 1965 el Premio Eino Leino y en 1966 Svenska Akademiens Finlandspris.
Perla Schwartz Shkoorman (México, D.F., 30 de junio de 1956), poeta, ensayista, crítica, es licenciada en periodismo por la Escuela Carlos Septién García, donde impartió cátedra.
Perla Schwartz ha colaborado en El Sol de México (editora del suplemento cultural de 1991 a 1992), así como en los suplementos culturales La Onda de Novedades, El Búho de Excélsior y algunos otros, además de revistas como Casa del Tiempo, Plural y en publicaciones de la UNAM.
Perla Schwartz es autora de más de diez libros, entre poesía y ensayos, entre lo que destacan Casa de Lluvia, El Trazo de la Memoria, Instantáneas de la Mujer Camaleón, Bajo el Peso del Amor me Hundo y Diálogo Interminable con mi Obra. Antologada en diversas recopilaciones de poesía, es también autora de los ensayos Rosario Castellanos, Mujer que Supo Latín... y El Quebranto del Silencio, Mujeres Poetas Suicidas del Siglo XX. Además, imparte la Maestría en Literatura de Casa Lamm, además de ser miembro de la Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión, A.C.
Actualmente Perla Schwartz trabaja en el comité de consejo para la realización del Festival de Cine de la Frontera
El 16 de Julio de2011se presentó en el Círculo Teatral de la Ciudad de México la Plaquette de “Confesiones de una Divoviuda”, de Perla Schwartz.
Traemos qui un texto suyo muy relevante porque nos refleja la forma en que se construía la masculinidad dominante
Carta al Padre de Franz Kafka (1883-1924) es una obra de carácter autobiográfico, donde el afamado escritor checo-judío narra con lujo de detalles el maltrato que recibió por parte de su padre. Es una de las cumbres de la literatura alemana del siglo XX que ha llegado a nuestras manos porque su amigo Max Brod no destruyó sus manuscritos como le indicara el escritor.
Cuenta con frases tan significativas como: “La fuerza hace respetar la autoridad pero no hace a ésta respetable.” Esta frase viene a colación porque su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por la opresión paterna. Esto llevó a Kafka a convertirse en un ser débil ante la vida y a no comprender el mundo que lo rodeaba.
Es una carta cargada de una gran fuerza expresiva. Deja entrever cómo su padre no tuvo la conducta adecuada para estimularlo y la falta de comunicación entre ambos: “Tú tranquilamente te recuestas, te tiendes y dejas que yo física y espiritualmente te arrastre a través de la vida.”
Lluvia de reproches que conmueve- incluso en la actualidad- , por la sinceridad y desgarramiento con que están escritos. El que hablaran con rigidez y autoritarismo marcó al escritor, que creció con una personalidad apocada y de miedo hacia al prójimo. Le costó mucho trabajo interrelacionarse con los otros.
Tal vez por ello no tuvo el coraje suficiente cuando tuvo la oportunidad de casarse en dos ocasiones, y cada ocasión, con mayor fuerza, la literatura se convirtió en su refugio; la prepotencia paterna le impidió construir de modo más fluida su existencia cotidiana. Kafka experimentó una fuerte sensación de soledad y desamparo.
A partir de Carta al padre, una se percata por qué el mundo onírico, la contradicción de los deseos humanos, así como la vida misma, fueron el centro de su universo literario, basta con recordar La metamorfosis (1915), cuando un día Gregorio Samsa amaneció convertido en escarabajo, es como el literato se sentía frente a la figura paterna. El exceso de autoritarismo convirtió su vida en una pesadilla.
Leemos: “Tú estabas dotado para mí de eso tan enigmático que poseen los tiranos, cuyo derecho está basado en la propia persona, no en el pensamiento.” Frase que nos remite a la profunda desolación que Kafka sintió cada vez que intentó establecer un diálogo con su padre.
Esta carta la escribió como un desahogo en 1919, pero fue publicada en forma póstuma hasta 1952. Miedo, angustia, tristeza y profundo sufrimiento son leif motiv de este texto escrito desde lo más hondo del alma. Asimismo hay un fuerte complejo de inferioridad ante su progenitor, ese sentirse desvalido, sin protección alguna.
Relato íntimo que desafortunadamente nunca fue leído por el señor Kafka, es en la actualidad materia prima para psicólogos, psicoanalistas y quienes deseen conocer de modo más íntimo al autor judeo-checo:
“La proyección de la culpa evita asumir la responsabilidad de los propios actos; el problema son los demás quienes no los entienden.”
En suma Carta al padre, dirigida a Hermann su progenitor es de vital importancia como punta de lanza para comprender más de cerca a Franz Kafka, y nos remiten a la manipulación y maltrato que él experimentó por su sensibilidad exacerbada.
El 18 de noviembre de 1939, nace Margaret Atwood, prolífica poeta, novelista, crítica literaria y activista política canadiense.
Es miembro del organismo de derechos humanos Amnistía Internacional y una de las personas que presiden BirdLife International, en defensa de las aves.
Se la describe como una escritora feminista, ya que el tema del género está presente en algunas de sus obras de forma destacada.
Se ha centrado en la identidad canadiense, en las relaciones de este país con Estados Unidos de América y Europa, en los derechos humanos, en asuntos ambientales, en los páramos canadienses, en los mitos sociales sobre la feminidad, en la representación del cuerpo de la mujer en el arte, la explotación social y económica de ésta, así como las relaciones de mujeres entre sí y con los hombres.
Inició su carrera literaria componiendo poesía, para luego comenzar a escribir relatos, campo en la que se ha convertido en una verdadera maestra, así como novelas. En 1969 publicó The Edible Woman, donde se hizo eco de la marginación social de la mujer.
Con la obra Power Politics (1971) usa las palabras como refugio para las mujeres débiles que se enfrentan a la fuerza masculina.
Es la segunda de los tres hijos de Carl Edmund Atwood, zoólogo, y Margaret Dorothy William, nutricionista. Debido a la investigación que llevaba a cabo su padre sobre entomología forestal, Atwood pasó gran parte de su infancia entre el norte de Quebec, Ottawa y Toronto.
Pronto se convirtió en una ávida lectora de todo tipo de literatura, desde novelas de misterio, hasta cuentos de los hermanos Grimm, historias sobre Canadá y cómics. Fue al instituto en Leaside, Toronto.
Atwood empezó a escribir a los 16 años. En 1957 inició sus estudios universitarios en la Victoria University de Toronto. Tuvo como profesores a Jay Macpherson y Northrop Frye, que encaminaron su poesía inicial (Double Persephone) hacia el tema de los mitos y los arquetipos.
Se graduó en 1961 como licenciada en filología inglesa, con estudios también de francés y filosofía.
En 1968, se casó con Jim Polk, de quien se divorció en 1973. Luego, contrajo matrimonio con el novelista Graeme Gibson, con quien se mudó a Ontario, al norte de Toronto. En 1976 tuvieron a su hija Eleanor Jess Atwood Gibson. Volvió a Toronto en 1980.