Acerca de nosotras ·
Mostrando entradas con la etiqueta Ensayista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ensayista. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de diciembre de 2025

Violeta Rojo investigadora y ensayista

 


Violeta Rojo (Caracas, 1959-12 diciembre de 2024 )venezolana y española.  fue profesora universitaria, ensayista, antóloga y escritora. Obtuvo el titulo de Doctora en Letras y Magíster en Literatura Latinoamericana por la Universidad Simón Bolívar y fue Licenciada en Letras de la Universidad Central de Venezuela. Fue Research Fellow en Kingston University (Reino Unido) durante los años 2000-2001.

Su vida universitaria la realiza en la Universidad Simón Bolívar de Caracas, donde llega a ser Profesora Titular. También ha sido Profesora invitada en la Universidad del Comahue (Argentina), la Universidad de los Andes (Mérida, Venezuela) y la Universidad Central de Venezuela (Caracas).

Formaba parte de la ANLE desde 2013, y entre 2011 y 2013 fue Miembro colaborador. Fue coordinadora de la sección Minificción de los Jueves del Papel Literario del diario El Nacional entre 2014 y 2018 y de la sección Ficción Mínima en Papel del suplemento Literales del diario Tal Cual entre 2011 a 2014. También ha sido Directora de la Revista Argos entre 2002 y 2005.

Se especializa en literatura venezolana, narrativa venezolana del siglo XXI, teoría literaria y el estudio de la minificción. Ha publicado libros sobre narrativa venezolana, como Las heridas de la literatura venezolana y otros ensayos (Caracas: El Estilete, 2018); la biografía de la pianista Teresa Carreño (Caracas, Biblioteca Biográfica Venezolana, 2005) y varios libros sobre teoría de la minificción, como La lectura de minificción (Santiago de Chile: Ediciones Sherezade, 2016); Liberándose de la tiranía de los géneros y otros ensayos sobre minificción (Lima, Micrópolis, 2015); Breve manual (ampliado) para reconocer minicuentos (Caracas, Equinoccio, 2009); Breve manual para reconocer minicuentos (México: Universidad Autónoma Metropolitana, 1997 y Caracas: Fundarte/Equinoccio, 1996); además de múltiples artículos en revistas académicas.

También publicó dos antologías sobre la minificción venezolana: Mínima Expresión. Una muestra de la minificción venezolana (Caracas, Fundación para la Cultura Urbana, 2009) y El minicuento en Venezuela (Bogotá. Universidad Pedagógica Nacional, 2004 y 2007). Además de las antologías –con Kira Kariakin y Virginia Riquelme– Cien mujeres contra la violencia de género (Caracas, Fundavag, 2015); y –con Héctor Abad Faciolince y Carlos Leáñez Aristimuño– Antología de la novísima narrativa breve hispanoamericana (Caracas: Grijalbo/Unión Latina, 2008).

Reconocimientos

Violeta Rojo fue objeto de innumerables homenajes, el último de los cuales fue la concesión del Botón Filuc, máximo reconocimiento de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo,   el 25 de octubre de 2024 .

Leer más...

sábado, 14 de junio de 2025

June Jordan poeta, ensayista, novelista y activista



June Millicent Jordan (9 de julio de 1936 - 14 de junio de 2002) fue una poeta, ensayista, profesora y activista jamaicano-estadounidense autoidentificada como bisexual. En sus escritos, exploró cuestiones de género, raza, inmigración y representación.

Jordan nació en 1936 en Harlem, Nueva York, como única hija de padres inmigrantes jamaicanos, Granville Ivanhoe y Mildred Maud Jordan.  Su padre era un empleado de correos para la USPS y su madre era enfermera a tiempo parcial.  Cuando Jordan tenía cinco años, la familia se mudó al área de Bedford-Stuyvesant de Brooklyn, Nueva York. Jordan asegura que su padre le transmitió su amor por la literatura, y que comenzó a escribir su propia poesía a la edad de siete años.

Jordan describe las complejidades de su primera infancia en sus memorias del 2000, Soldier: A Poet's Childhood . En ellas explora su complicada relación con su padre, que la animó a leer asiduamente y memorizar pasajes de textos clásicos, pero que también la golpeaba por el más mínimo paso en falso y la llamó "maldita niña negra del diablo". ​ En su ensayo de 1986 "For My American Family", Jordan explora los numerosos conflictos vividos al crecer como hija de padres inmigrantes jamaicanos, cuyas expectativas para el futuro de su hija excedían con creces los guetos urbanos de su presente.  La madre de Jordan murió por suicidio, como se menciona en On Call: Political Essays. ​ Jordan recuerda que su padre le dijo: "Había una guerra contra las personas de color, tuve que convertirme en soldado".

Después de asistir a la Escuela Secundaria Midwood de Brooklyn durante un año, ​ Jordan se matriculó en la Escuela Northfield Mount Hermon, una elitista escuela preparatoria en Nueva Inglaterra. ​ A lo largo de su educación, Jordan se "sumergió completamente en un universo blanco"  al asistir a escuelas predominantemente blancas. Sin embargo, también fue capaz de construir y desarrollar su identidad como estadounidense negra y escritora. En 1953, Jordan se graduó en la escuela secundaria y se matriculó en el Barnard College de la ciudad de Nueva York. 

Más tarde, Jordan expresó lo que sentía por Barnard College en su libro de 1981 Civil Wars, escribiendo:

Nadie me presentó un solo autor, poeta, historiador, personaje o idea negra sobre la materia. Tampoco se me asignó una mujer soltera para estudiar como pensadora, escritora, poeta o fuerza vital. Nada de lo que aprendí aquí disminuyó mi sensación de dolor o confusión y amargura en relación con mis orígenes: mi calle, mi familia, mis amigos. Nada me mostró cómo podría tratar de alterar las realidades política y económica que subyacen a nuestra condición negra en la América blanca. 


Debido a esta desconexión con el plan de estudios predominantemente masculino y blanco, Jordan dejó Barnard sin graduarse. June Jordan emergió como poeta y activista política cuando las autoras negras comenzaron a ser escuchadas. 


En el Barnard College, Jordan conoció al estudiante de la Universidad de Columbia Michael Meyer, con quien se casó en 1955. ​Posteriormente siguió a su esposo a la Universidad de Chicago, donde realizó estudios de posgrado en antropología. También se matriculó en la universidad, pero pronto regresó a Barnard, donde permaneció hasta 1957. En 1958, Jordan dio a luz al único hijo de la pareja, Christopher David Meyer. La pareja se divorció en 1965 y Jordan crio sola a su hijo.

Después de los disturbios de Harlem de 1964, Jordan descubrió que estaba empezando a odiar a todos los blancos. 

A partir de ese momento, Jordan escribió con amor. ​ También se identificó como bisexual en su escritura, lo que se negó a ocultar, incluso cuando este hecho estaba estigmatizado.


El primer libro publicado de Jordan, Who Look at Me (1969), fue una colección de poemas para niños. Le siguieron 27 libros más a lo largo de su vida, y uno (Algunos de nosotros no morimos: Ensayos recopilados y nuevos ) que estaba en prensa cuando murió. Dos más se han publicado póstumamente: Dirigido por el deseo: Los poemas recopilados de June Jordan (Copper Canyon Press, 2005), y la colección de poesía de 1970 SoulScript, editada por Jordan, ha sido reeditada.

También fue ensayista, columnista de The Progressive, novelista, biógrafa y libretista para el musical / ópera I Was Looking at the Ceiling and Then I Saw the Sky, compuesta por John Adams y producida por Peter Sellars . Cuando se le preguntó sobre el proceso de escritura para el libreto de la ópera, Jordan dijo:

El compositor, John [Adams], dijo que necesitaba tener todo el libreto antes de comenzar, así que me senté la primavera pasada y lo escribí en seis semanas, es decir, eso es todo lo que hice. No lavaba la ropa, nada. Me puse en ello al 100 por 100. Lo que les di a John y Peter [Sellars] es básicamente lo que Scribner's ha publicado ahora. 


Jordan comenzó su carrera docente en 1967 en el City College de Nueva York . Entre 1968 y 1978 enseñó en la Universidad de Yale, en el Sarah Lawrence College y en el Connecticut College. Se convirtió en directora del Centro de Poesía de SUNY en Stony Brook y fue profesora de inglés allí desde 1978 hasta 1989. De 1989 a 2002 fue profesora titular en los departamentos de inglés, de estudios de la mujer y de estudios afroamericanos de la Universidad de California, Berkeley . Jordan era conocida como "la poeta del pueblo". En Berkeley, fundó el programa "Poesía para el pueblo" en 1991. Su objetivo era inspirar y capacitar a los estudiantes para usar la poesía como un medio de expresión artística. Reflexionando sobre cómo comenzó con el concepto del programa, Jordan dijo:

¡No me desperté una mañana de repente con una visión coherente de Poesía para el pueblo! La mezcla natural de mis ideas y mis observaciones como educadora, poeta e hija afroamericana de inmigrantes mal documentados no me llevó a ninguna perspectiva o resolución ideológica limitante. Poesía para el pueblo es el resultado arduo y feliz de la práctica, el día a día, del fracaso y del éxito en el aula. 

Jordan tomó tres puntos de referencia que incorporó al programa, que se publicó con un conjunto de escritos de sus alumnos en 1995, titulado La poesía para el pueblo de June Jordan: un plan revolucionario .  No solo fue una activista política y una poeta, sino que también escribió libros infantiles. 


Jordan se sintió motivada acerca de usar el inglés negro como expresión legítima de su cultura, y alentó a los jóvenes escritores negros a usar ese idioma en sus escritos. Ella continuó influyendo a los escritores jóvenes con su propia poesía, como sus colecciones, Dry Victories (1972), New Life (1975) y Kimako's Story (1981). ​

Jordan se dedicó a respetar el inglés negro (AAVE) y su uso. En su artículo "Nadie significa más para mí que tú y la vida futura de Willie Jordan",  Jordan critica la rapidez del mundo para degradar el uso del inglés negro, o cualquier otra forma considerada inferior a la "estándar". Denunció el "inglés blanco" como inglés estándar, diciendo que en marcado contraste con otros países, donde los estudiantes pueden aprender en su idioma tribal, "la educación obligatoria en Estados Unidos obliga a acomodarse a formas exclusivamente blancas de inglés. El inglés blanco, en Estados Unidos, es el 'inglés estándar'". "Nadie significa más para mí que tú y la vida futura de Willie Jordan" abre On Call (1985), una colección de sus ensayos.

Jordan cuenta la historia del trabajo con sus alumnos para ver la estructura que existe dentro del inglés negro y respetarla como su propio idioma en lugar de una versión corrupta de otro idioma. La mayoría de los estudiantes afroamericanos en sus clases hablaban inglés negro, pero nunca lo asumían como su propio idioma. Se les presentó por primera vez en un entorno profesional, en el que normalmente esperaban que el trabajo se estructurara según los "estándares blancos". Tras esta lección, los estudiantes crearon pautas para el inglés negro.

El compromiso de Jordan con la conservación del inglés negro fue evidente en su trabajo. Ella dice: "Hay tres cualidades del inglés negro, la presencia de la vida, la voz y la claridad, que intensifican un sistema de valores negro distintivo que nos entusiasma y que tratamos de mantener conscientemente". ​

Además de escribir para jóvenes escritores y niños, Jordan se ocupó de cuestiones complejas en el ámbito político. Abordaba temas como "raza, clase, sexualidad, capitalismo, madres solteras y luchas de liberación por todo el mundo". ​ Apasionada por los temas feministas y negros, Jordan "pasó su vida intercalando lo personal y lo político de modo que las costuras no se vieran". Su poesía, ensayos, obras de teatro, periodismo y literatura infantil integraron estos temas con su propia experiencia, ofreciendo comentarios tanto perspicaces como instructivos.

Cuando se le preguntó sobre el papel del poeta en la sociedad en una entrevista antes de su muerte, Jordan respondió: "El papel del poeta, comenzando con mi propia experiencia infantil, es merecer la confianza de las personas que saben que lo que haces es trabajar con palabras ". 


En su clásico ensayo personal de 1982 "Informe desde las Bahamas", Jordan reflexiona sobre sus experiencias de viaje, diversas interacciones y encuentros mientras estuvo en Las Bahamas. Escribiendo en forma narrativa, discute las posibilidades y dificultades de la coalición y la autoidentificación sobre la base de la identidad de raza, clase y género. Aunque no fue ampliamente reconocido cuando se publicó por primera vez en 1982, este ensayo se ha convertido en un tema central en los Estados Unidos para los estudios sobre mujeres y género, la sociología y la antropología. Jordan revela varios problemas, así como términos importantes con respecto a la identidad de raza, clase e género.

Jordan lidia repetidamente con el tema del privilegio tanto en sus poemas como en sus ensayos, enfatizando el término cuando discute temas de raza, clase e identidad de género. Ella se niega a privilegiar a opresores que son similares o más parecidos a ciertas personas sobre otros opresores. Ella dice que no debe pensarse en el privilegio porque toda la opresión y los opresores deben verse desde un mismo punto de vista.

"[En 'Informe de las Bahamas'] Jordan describe los desafíos de traducir los idiomas de género, sexualidad y raza negra en el espacio diaspórico, a través de la historia de unas breves vacaciones en las Bahamas". ​ De vacaciones en las Bahamas, Jordan considera que la opresión compartida por raza, clase y / o género no es una base suficiente para la solidaridad. Ella aduce:

"Estos factores de raza, clase y género colapsan absolutamente ... cada vez que intentas usarlos como conceptos automáticos de conexión". Pueden servir bien como indicadores de conflictos que se experimentan habitualmente, pero como elementos de conexión parecen tan confiables como la probabilidad de precipitación para el día siguiente.

Mientras Jordan reflexiona sobre sus interacciones con una serie de mujeres negras de las Bahamas, desde la criada del hotel "Olive" hasta las ancianas vendedoras ambulantes que venden baratijas, escribe:

Noto las relaciones establecidas entre estas otras mujeres negras y yo. Ellas venden y yo compro o no. Ellas se arriesgan a no comer. Yo me arriesgo a quebrar en mi primera tarde de vacaciones. Ya no somos mujeres en concreto: somos partes en una transacción diseñada para enfrentarnos. 



Intercalando reflexiones de su viaje con ejemplos de su papel como profesora que asesora a sus alumnos, Jordan detalla cómo sus propias expectativas se sorprenden constantemente. Por ejemplo, relata cómo una estudiante de posgrado irlandesa con una pegatina de Bobby Sands en el parachoques de su automóvil brindó la ayuda que tanto necesitaba a una estudiante sudafricana que sufría violencia doméstica. Tal compasión estaba en desacuerdo con la experiencia de Jordan en su vecindario, donde vivía aterrorizada por adolescentes de etnia irlandesa que lanzaban epítetos raciales. Las líneas finales de Jordan enfatizan el imperativo de forjar una conexión activa en lugar de asumirla sobre la base de historias compartidas:

Estoy diciendo que la conexión final no puede ser el enemigo. La conexión final debe ser la necesidad que encontramos entre nosotros... Debo hacer que la conexión entre estos extraños y yo sea real en todas partes antes de que esas otras nubes unifiquen demasiado tarde a este harapiento grupo que somos. 


Jordan afirma que, como seres humanos, poseemos dos identidades muy contrastantes. La primera identidad es la identidad común, la que nos ha sido impuesta ​ por una larga historia de estándares sociales, imágenes de control, presión, una variedad de estereotipos y estratificación. La segunda es la identidad individual que hemos elegido una vez que tenemos la oportunidad y sentimos que estamos listos para exponer nuestro verdadero ser.



Jordan murió de cáncer de mama en su casa en Berkeley, California, a los 65 años. ​ Poco antes de su muerte, completó Some of Us Did Not Die, su séptima colección de ensayos políticos (y su libro número 27). Fue publicado póstumamente. En él describe cómo su matrimonio temprano con un estudiante blanco mientras estaba en el Barnard College la sumergió en la agitación racial de Estados Unidos en la década de 1950 y la puso en el camino del activismo social. 

En 2004, la Escuela de Equidad June Jordan (anteriormente conocida como la Pequeña Escuela para la Equidad) en San Francisco recibió su nombre, por elección de su primera clase de noveno grado. Lo decidieron a través de un proceso democrático de investigación, debate y votación. Una sala de conferencias de la Universidad de California, Berkeley, utilizada por los Estudiantes Asociados de la Universidad de California también recibió su nombre. 

En junio de 2019, Jordan fue una de los cincuenta "pioneros, precursores y héroes" inaugurales estadounidenses que participaron en el Muro Nacional de Honor LGBTQ dentro del Monumento Nacional Stonewall (SNM) en el Stonewall Inn de la ciudad de Nueva York . 23​ 24​ El SNM es el primer monumento nacional de los EE. UU. dedicado a los derechos e historia LGBTQ ​ y su inauguración del muro se programó para conmemorar el 50 aniversario de los disturbios de Stonewall . ​

Honores y premios
Jordan recibió numerosos honores y premios, incluyendo una beca Rockefeller en 1969-70 para escritura creativa, una beca Yaddo en 1979, una beca de la National Endowment for the Arts en 1982 y el Premio al Logro de Informes Internacionales de la Asociación Nacional de Periodistas Negros en 1984. También ganó el Premio de Escritores Lila Wallace Reader's Digest de 1995 a 1998, así como el Premio Ground Breakers-Dream Makers de The Woman's Foundation en 1994.

Fue incluida en Who's Who in America desde 1984 hasta su muerte. el Premio Libertad para Escribir del Oeste del PEN Center USA (1991). ​




En 2005, Directed by Desire: Collected Poems, una colección póstuma de su trabajo, tuvo que competir (y ganó) en la categoría "Poesía lesbiana" en los Lambda Literary Awards, a pesar de que Jordan se identificó como bisexual. Sin embargo, BiNet USA lideró la comunidad bisexual en una campaña de varios años que finalmente resultó en la adición de la categoría Bisexual, comenzando con los Premios de 2006.


 Toni Morrison comentó:

En el periodismo político que corta como cuchillas en ensayos que explotan la oscuridad de la confusión con una luz implacable; en la poesía que mira tan de cerca los capullos de lilas como la boca de la muerte... [Jordan] nos consoló, explicó, describió, luchó, enseñó y nos hizo reír a carcajadas antes de llorar... Estoy hablando de un período de cuarenta años de activismo incansable, junto con un arte impecable y alimentado por ella. 

Adrienne Rich señaló:

Cualquiera que sea su tema o modo, June Jordan delinea continuamente las condiciones de supervivencia del cuerpo, la mente y el corazón. 

Alice Walker declaró:

Jordan nos hace pensar en Akhmatova, en Neruda. Ella es una de las más valientes, la más indignada. Ella siente por todos nosotros. Ella es la poeta universal. 

Thulani Davis escribió:

 Debería haber una calle en Bed-Stuy llamada June Jordan Place, y tal vez una placa que diga: 'Una poeta y soldado para la humanidad nació aquí'. 

Bibliografía
Quien me mira, Crowell, 1969, OCLC 22828
Soulscript (editor), Doubleday, 1970, OCLC 492067711
La voz de los niños, Holt, Rinehart y Winston, 1970 (coeditor), OCLC 109494
Algunos cambios, Dutton, 1971, OCLC 133482
His Own Where. Feminist Press. 2010. ISBN 978-1-55861-658-5. His Own Where. Feminist Press. 2010. ISBN 978-1-55861-658-5. His Own Where. Feminist Press. 2010. ISBN 978-1-55861-658-5.
Dry Victories, Holt, Rinehart y Winston, 1972, ISBN 978-0-03-086023-2
Fannie Lou Hamer, Crowell, 1972, ISBN 978-0-690-28893-3
New Days: Poems of Exile and Return, Emerson Hall, 1974, ISBN 978-0-87829-055-0
Nueva vida, Crowell, 1975, ISBN 978-0-690-00211-9
Cosas que hago en la oscuridad: Poemas seleccionados, 1954–1977, Random House, 1977, ISBN 978-0-394-40937-5
Pasión, Beacon Press, 1980, ISBN 978-0-8070-3218-3
La historia de Kimako, Houghton Mifflin, 1981, ISBN 978-0-395-31604-7
Civil Wars, Beacon Press, 1981, ISBN 978-0-8070-3232-9; Civil Wars. Simon and Schuster. 1995. ISBN 978-0-684-81404-9. Civil Wars. Simon and Schuster. 1995. ISBN 978-0-684-81404-9. Civil Wars. Simon and Schuster. 1995. ISBN 978-0-684-81404-9.
Sala de estar: Nuevos poemas, Thunder's Mouth Press, 1985, ISBN 978-0-938410-26-3
En llamada: Ensayos políticos, South End Press, 1985, ISBN 978-0-89608-268-7
Campañas líricas: Poemas seleccionados, Virago, 1989, ISBN 978-1-85381-042-8
Moviéndose hacia el hogar, Virago, 1989, ISBN 978-1-85381-043-5
Naming Our Destiny, Thunder's Mouth Press, 1989, ISBN 978-0-938410-84-3
Dificultades técnicas: Notas afroamericanas sobre el estado de la Unión, Pantheon Books, 1992, ISBN 978-0-679-40625-9
Dificultades técnicas: nuevos ensayos políticos
Haruko: Poemas de amor, Libros de alto riesgo, 1994, ISBN 978-1-85242-323-0
Estaba mirando el techo y luego vi el cielo, Scribner, 1995
June Jordan's Poetry for the People: A Revolutionary Blueprint. Taylor & Francis. 1995. ISBN 978-0-415-91168-9. June Jordan's Poetry for the People: A Revolutionary Blueprint. Taylor & Francis. 1995. ISBN 978-0-415-91168-9. June Jordan's Poetry for the People: A Revolutionary Blueprint. Taylor & Francis. 1995. ISBN 978-0-415-91168-9.
Kissing God Goodbye, Anchor Books, 1997, ISBN 978-0-385-49032-0
Actos afirmativos: Ensayos políticos, Anchor Books, 1998, ISBN 9780385492256
Soldier: A Poet's Childhood. Basic Civitas Books. 2001. ISBN 978-0-465-03682-0. «June Jordan.» Soldier: A Poet's Childhood. Basic Civitas Books. 2001. ISBN 978-0-465-03682-0. «June Jordan.» Soldier: A Poet's Childhood. Basic Civitas Books. 2001. ISBN 978-0-465-03682-0. «June Jordan.»
Some of Us Did Not Die. Basic Civitas Books. 2003. ISBN 978-0-465-03693-6. Some of Us Did Not Die. Basic Civitas Books. 2003. ISBN 978-0-465-03693-6. Some of Us Did Not Die. Basic Civitas Books. 2003. ISBN 978-0-465-03693-6.
Soulscript: A Collection of Classic African American Poetry. Random House Digital, Inc. 2004. ISBN 978-0-7679-1846-6. Soulscript: A Collection of Classic African American Poetry. Random House Digital, Inc. 2004. ISBN 978-0-7679-1846-6. Soulscript: A Collection of Classic African American Poetry. Random House Digital, Inc. 2004. ISBN 978-0-7679-1846-6. (editor, reimpresión)
Dirigido por Desire: The Complete Poems of June Jordan ( Copper Canyon Press, 2005) (editado por Jan Heller Levi y Sara Miles), ISBN 978-1-55659-228-7

Leer más...

jueves, 11 de abril de 2024

Mercedes Formica defensora de los derechos de la mujer en España



Mercedes Formica-Corsi Hezode (Cádiz, 9 de agosto de 1913 - Málaga, 22 de abril de 2002), conocida como Mercedes Formica,​ fue una jurista, novelista y ensayista española especialmente conocida por su defensa de los derechos de la mujer en España.

Feminista en plena dictadura franquista, impulsó la reforma del Código Civil​ y sus denuncias lograron en 1958 la reforma de 66 artículos dando un primer paso para mejorar la situación de jurídica de la mujer casada, iniciándose así un largo proceso de reformas que culminaron en los años 80.​ A pesar de su nombre debería figurar en la memoria de juristas y en el de la historia de las mujeres en España,​ sus logros apenas tuvieron el reconocimiento público en el posfranquismo, a causa, según ella misma lamentó, de su «pasado falangista».​ También fue invisibilizada como autora a causa, según estudiosos de la literatura, de las dificultades por ser mujer en un mundo literario dominado por hombres.

Pudo realizar una labor en pro de los derechos de las mujeres precisamente por su relación con el régimen franquista, algo que no pudieron hacer a causa de pertenecer a familia republicana personajes eminentes del feminismo.

Admiradora de José Antonio Primo de Rivera se afilió tempranamente a la Falange Española, de la que se fue desvinculando al constatar la desviación del régimen franquista del pensamiento joseantoniano y lo poco que progresaban sus reivindicaciones feministas. Simultaneó el periodismo con la literatura a partir de los años 40, al principio como autora de novelas rosas, firmadas con el seudónimo de Elena Puerto.

En 1944 se hizo cargo de la dirección del semanario Medina, editado por la Sección Femenina, y colaboró con publicaciones como ABC, Blanco y Negro, Gran Mundo, Teresa y La Ilustración Femenina.

En 1950 publicó en la Revista de estudios políticos, una reseña de El segundo sexo, de Simone de Beauvoir en la que reivindica la independencia económica de las mujeres y critica el lugar secundario que siempre ocuparon en el ámbito profesional.

En 1975 recibió el Premio Fastenrath de la Real Academia Española por su obra La hija de Don Juan de Austria (Ana de Jesús en el proceso al pastelero de Madrigal).​


Mercedes Formica-Corsi Hezode  fue hija de Amalia Hezode y Vidiella  y de José Formica-Corsi ; era la segunda de seis hermanos. De familia acomodada, vivió en su ciudad natal hasta los once años, cuando se estableció con su familia en Sevilla, debido a un traslado profesional de su padre, ingeniero industrial, que pasó a dirigir la Compañía de Gas y Electricidad en la capital andaluza; de eso trata su novela autobiográfica La infancia.

Al empeño de su madre, que sufría graves problemas en su matrimonio y que sufrió una separación en la que el "diligente buen padre de familia" dictó su ley,​ se debió que quisiera que sus hijas estudiasen y pudieran mantenerse. Mercedes estudió el bachillerato, primero en el colegio de Santa Victoria de Córdoba y más tarde en el Valle de Sevilla. «Mi madre sufría la indefensión de la mujer educada "a la antigua" y se preocupó por inculcar a sus hijas el camino de la independencia».

En 1931 preparó en una academia el acceso a la universidad, y al año siguiente se matriculó en Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla. «Con los catedráticos tuve mucha fortuna. Pertenecían a la nueva hornada republicana y procedían de la Institución Libre de Enseñanza», recordaría muchos años después en sus memorias.​ Siempre tuvo muy claro que su ideal no era el de la mujer abnegada, dependiente de marido recuerda el catedrático de derecho constitucional Octavio Salazar en una semblanza de Formica publicada en 2020, sino que siempre peleó por tener su habitación propia y su propia voz. "Solo me casaría por amor y el camino más fácil para conseguirlo era lograr la independencia económica".

En 1933 sus padres se divorciaron y su madre no consintió el divorcio «amistoso», aquella ley contraria a los débiles, y por eso se vio obligada a sobrevivir en Madrid con sus hijas y sin poder ver a su hijo, una experiencia que le hizo tomar a Mercedes conciencia de la situación y la suerte de las mujeres separadas en España. Logró seguir con sus estudios en la Universidad de Madrid, pero la guerra civil interrumpió su carrera, y no obtuvo la licenciatura hasta 1948, momento en que empezó a ejercer como abogada, especializándose en temas relacionados con los derechos de la mujer.

 Sa afilió al Sindicato Español Universitario (SEU). Poco después fue nombrada delegada del SEU de la Facultad de Derecho.​ Su vida se orientó desde entonces a compaginar sus estudios universitarios con la participación en actividades de Falange Española.

En 1936 el propio José Antonio la nombró delegada nacional del SEU femenino y por tanto miembro de la Junta Política de Falange Española.​

La guerra civil le sorprendió en Málaga, donde se había instalado unos meses antes con su familia. Allí vivió de cerca la experiencia del terror revolucionario —que recuerda con detalle en sus memorias y le sirvió de telón de fondo para su novela Monte de Sancha— hasta que consiguió escapar y llegar a Sevilla, en la zona sublevada.​ Desde entonces, colaboró estrechamente con la Sección Femenina; en Málaga asistió a la jefa local de SF, Carmen Werner Bolín.

El 20 de diciembre de 1937 se casó con Eduardo Llosent y Marañón —editor de la revista de Mediodía, órgano de la Generación del 27 en  Sevilla. Allí residió la pareja hasta el final de la guerra, cuando Eugenio d'Ors, director general de Bellas Artes, nombró a Llosent director del Museo de Arte Moderno de Madrid.

Por su casa de Madrid pasaron escritores, pintores y dramaturgos de la posguerra y era frecuentada por los sectores menos integristas del régimen. 

A principios de 1944 Pilar Primo de Rivera le propuso la dirección del semanario de la Sección Femenina Medina, donde colaboraron personas procedentes de campos políticos no afines a Falange.

En 1945 publicó en la revista Escorial su novela Bodoque, cuya trama principal gira en torno a un caso de separación.

En 1947 viajó con su marido a Argentina donde se presentó una muestra de artes plásticas, literatura, música y teatro español. Allí pasaron tres meses. Regresaron a España en diciembre y Formica decidió examinarse de las asignaturas que le faltaban para completar su titulación universitaria interrumpida por la guerra.

En 1948 termina la carrera de Derecho dispuesta a ingresar en el Cuerpo Diplomático, también se plantea realizar oposiciones de Abogado de Estado o Notarías, pero en todas, incluida la del Cuerpo Diplomático, uno de los requisitos que se pedían para opositar era «ser varón». Le produjo indignación recordar que «José Antonio, cuyo nombre tanto se aireaba, nunca fue contrario a las universitarias». Pidió entonces el alta en el Colegio de Abogados y se convirtió en una de las tres mujeres que ejercían la abogacía en Madrid, tarea que compaginó con su producción literaria.


Aceptó la dirección de la revista Feria  pero la aventura no duró mucho tiempo, porque, privada de medios económicos, la revista desapareció.

Y en 1948 en el Instituto de Estudios Políticos,  trabajó en una propuesta de reforma legal para permitir el acceso de la mujer a puestos de responsabilidad.


Fue una de las primeras mujeres que ejercieron la abogacía en España. Estuvo colegiada en Madrid desde 1950 con el número 14.101.

A lo largo de su vida Formica peleó contra la exclusión de las mujeres de las oposiciones que permitían solo a los varones acceder a la Judicatura, a la Abogacía del estado o a las Notarías titulando el primer capítulo de su último volumen de memorias "En busca de trabajo. La exigencia de cumplimiento imposible: ser varón".

En 1950, en la Revista de estudios políticos publicó un trabajo sobre El segundo sexo, de Simone de Beauvoir reivindicando la independencia económica de las mujeres y criticando el lugar secundario que siempre ocuparon en el ámbito profesional.

A comienzos de la década de los 50 Pilar Primo de Rivera le encargó una ponencia sobre «La mujer en las profesiones liberales» para presentarla en el I Congreso Femenino Hispanoamericano Filipino, convocado en Madrid en mayo de 1951. Para prepararlo buscó colaboradoras universitarias, que habían obtenido el título —en su mayoría— antes de la guerra: María de la Mora y Sofía Morales, periodistas; Carmen Llorca, Josefina Aráez y Pilar Villar, Filosofía y Letras; Carmen Segura, ingeniero industrial; Matilde Ucelay —que pertenecía al grupo de los vencidos— y María Ontañón, arquitectas; Mercedes Maza, médica; y Carmen Werner, licenciada en pedagogía. En el texto reivindicaron la plena incorporación de las mujeres al mundo laboral, pero los organizadores retiraron la ponencia tachándola de «feminista». Durante la elaboración de la ponencia Formica encontró tiempo para escribir una nueva novela: Monte de Sancha, finalista del Premio Ciudad de Barcelona.



En 1952 empieza a firmar artículos en el diario ABC. El 7 de noviembre de 1953 el director, Luis Calvo, dio luz verde a la publicación de un artículo que había sido retenido por la censura: «El domicilio conyugal», escrito al conocer las doce puñaladas que sufrió Antonia Pernia Obrador a manos de su esposo, suceso recogido en los periódicos como «Mujer apuñalada por su marido». No era la primera vez que había discusiones en ese matrimonio, pero ese día el marido fue más lejos; aunque ella había intentado separarse, el abogado le había advertido de que perdería su casa, sus hijos, sus bienes... Así que sólo le quedó el recurso de aguantar y resignarse hasta el límite de jugarse la vida en el verano de 1953.

Su artículo desató una intensa polémica sobre la situación de las mujeres separadas y la legislación matrimonial que no daba opción a las mujeres, donde optar por la separación significaba perder hijos, hogar y bienes. Y el diario ABC abrió una encuesta entre juristas sobre la necesidad de modificar la legislación en estos aspectos.

De acuerdo con los artículos 1.880 y siguientes de la Ley Procesal entonces vigente, la vivienda familiar se consideraba «casa del marido» y la esposa que pedía la separación —culpable o inocente— debía abandonar aquella para ser «depositada» en domicilio ajeno. El de sus padres si los tenía, o en un convento, siempre bajo la tutela de un «depositario».

El 7 de diciembre de 1953 la revista Time le dedica una página. El artículo termina con la frase que dicen haber escuchado a un madrileño: «Creo que empieza un gran torbellino. Gracias a Dios mi mujer no lee los periódicos».

Y Robert Capa, al frente de la agencia Magnum, envió a la fotógrafa austriaca Inge Morath, la primera mujer que se incorporó a la agencia, a inmortalizar a Mercedes Formica para un reportaje, «World of women», junto a otras tres mujeres destacadas de otros países —Federica de Grecia, la doctora Han Suyin, de Singapur; y la científica estadounidense Eugenie Clark—.​

El 20 de diciembre el semanario anarcosindicalista CNT dedica una extensa nota que terminaba así: «Interesante la cuestión planteada por Mercedes Formica, mucho más por lo que sugiere que por lo que expresan las opiniones terciadas [...] Esperamos sin embargo, que no haya sido dicha la última palabra. A la Iglesia como Institución tocará decirla cuando logre reponerse de la sorpresa».

Persiguiendo una reforma legal, Formica pronunció conferencias y escribió artículos, fue recibida por Franco y hasta el presidente del Tribunal Supremo, José Castán Tobeñas, se hizo eco de sus reclamaciones en la apertura del año judicial de 1954.

El ABC se benefició del éxito alcanzado por la abogada. Días después el periódico abrió una encuesta en torno a la reforma de la legislación denunciada dando también cabida en sus columnas a expertos juristas a la vez que a su redacción llegaban a diario cartas adhiriéndose a las reivindicaciones femeninas propuestas por Mercedes Formica. Al mismo tiempo publicó un editorial destacando el eco que tuvo el artículo y el planteamiento del problema de la capacidad legal de la mujer española añadiendo que la situación concreta que denunciaba su colaboradora «no es sino una de tantas manifestaciones de una característica de nuestro Derecho Civil que fue objeto de estudio en el primer Congreso Nacional de Justicia y Derecho…»

El 10 de febrero de 1954, en el Círculo Medina de la Sección Femenina pronuncia una conferencia bajo el título «La situación jurídica de la mujer española», con un enorme éxito. Con el mismo título da otra en Barcelona donde, además, en La Vanguardia Española le hacen una entrevista que comienza con esta entradilla: «Mercedes Formica, abogada en ejercicio, del Colegio de Madrid, escritora, novelista, autora de Bodoque, Monte de Sancha, La ciudad perdida, El miedo (inédita esta última), defensora de los derechos de la mujer, disertará hoy en Conferencia Club, sobre este tema».

En 1954 publica su novela A instancia de parte, donde muestra su preocupación como mujer y abogada por el doble rasero con que se medía los casos de adulterio entre hombres y mujeres presentando el tema desde la complejidad de seis diferentes puntos de vista: el del esposo adúltero (Julián), el marido engañado y que no denuncia a la esposa (Chano), la esposa falsamente acusada de adulterio (Aurelia), la esposa adúltera que no ha sido denunciada por su esposo (Esperanza), la que sí fue denunciada y por lo tanto cumple condena (Fuensanta), la manceba o amante del esposo adultero (Bárbara).

Como consecuencia de la campaña creada por la abogada, en el mes de julio de 1956 en el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Madrid se emitió una sentencia en la que el magistrado resolvió que la esposa siguiera viviendo en el domicilio conyugal debiendo abandonarlo el marido. Esta sentencia animó a muchas mujeres que se dirigieron a la prensa exponiendo la precaria situación en la que quedaron después de una sentencia contraria a ellas.



Cinco años después de la publicación de «El domicilio conyugal» se logró una tímida modificación del Código Civil: la reforma de 1958 sustituyó el concepto «casa del marido», por el de vivienda común del matrimonio, a efectos de determinar, en caso de separación, cuál de los cónyuges quedaría con el uso de la vivienda. Desde entonces los jueces pudieron decretar que fuese la mujer la que disfrutase de la vivienda conyugal tras la separación. También eliminó la figura degradante del «depósito de la mujer», ese derecho-obligación del marido de «depositarla» en casa de los padres o en un convento y permitió que las mujeres viudas que contrajesen nuevo matrimonio pudieran mantener la patria potestad sobre sus hijos.

Además se limitaron los poderes casi absolutos que tenía el marido para administrar y vender los bienes del matrimonio, dentro del marco establecido en la ley que, en su Exposición de Motivos, establece que si bien el sexo no puede originar desigualdades pero sí ciertas diferencias orgánicas derivadas de los cometidos que en ella incumben a sus componentes, para el mejor logro de los fines morales y sociales que conforme al Derecho natural, está llamada a cumplir. Se contempla, por tanto, la posición peculiar de la mujer casada en la sociedad conyugal, en la que, por exigencias de la unidad matrimonial, existe una potestad de dirección, que la naturaleza, la Religión y la Historia atribuyen al marido, dentro de un régimen en el que se recoge fielmente el sentido de la tradición católica que ha inspirado siempre y debe inspirar en lo sucesivo las relaciones entre los cónyuges.
Formica reclamó la eliminación de otros preceptos legales que atentaban contra la dignidad de la mujer, como el tratamiento discriminatorio de la mujer adúltera frente al hombre adúltero en el Código Penal.

La activa participación de Formica en el impulso de esta reforma hizo que fuese bautizada, con ironía, como «la reformica», aludiendo a su apellido y al limitado alcance de la misma. Pese a que fue un importantísimo primer paso en la defensa de los derechos de las mujeres. Como la propia jurista escribió en ABC.

La lucha contra el sistema de autoridad marital, la licencia marital y la obediencia al marido, fue una lucha feminista a cuyo frente estuvo María Telo, que logró que se aprobara la Ley 14/1975, de 2 de mayo, sobre reforma de determinados artículos del Código Civil y del Código de Comercio sobre la situación jurídica de la mujer casada y los derechos y deberes de los cónyuges. Hasta entonces, estuvo vigente en España el deber legal de obediencia de la mujer al marido y el régimen de licencias maritales.

«Mercedes Fórmica ha logrado atraer hacia el tema de la capacidad jurídica de la mujer, la atención de muchos de nuestros mejores profesionales del Derecho. Pero ha logrado todavía más y ha sido el despertar con ese mismo tema la atención de los no profesionales, de los hombres y las mujeres en general, es decir, de lo que se llama atención pública», escribió Antonio Garrigues,​ sin embargo no tuvo ni el reconocimiento público general, ni el del movimiento feminista en particular.


En los relatos sobre la Guerra Civil española que atraviesan una parte importante de sus memorias, Formica se rebela contra la barbarie que supuso aquella guerra. Por eso, no se calla a la hora de desenmascarar los cambios de camisa 


Y aunque la dictadura franquista no respondiese cabalmente a los ideales por los que en su juventud se adhirió al falangismo, su valoración no excluye elementos positivos. 

Formica llegó a entrevistarse con Franco, a quien planteó la situación de los derechos de la mujer. De su encuentro salió «con la sensación de que había sido comprendida» porque el Caudillo también había asistido al igual que ella en su casa, a los problemas que vivió su madre, explica en sus memorias.​

En 1960 un tribunal eclesiástico declaró nulo su primer matrimonio.​ En 1962 se casó en segundas nupcias con el industrial y político José María González de Careaga y Urquijo, que murió en 1971.

En los últimos años del franquismo cultivó la biografía: escribió la de María Ana y María de Mendoza, hija y amante, respectivamente, de Juan de Austria. Fue la biografía La hija de Don Juan de Austria (Ana de Jesús en el proceso al pastelero de Madrigal), publicada en Revista de Occidente, que le valió en 1975 el Premio Fastenrath de la Real Academia Española. 

 La obra fue recibida por la crítica internacional como una definitiva aportación al estudio del siglo XVI español 

En los años ochenta decidió escribir sus memorias: la novela autobiográfica La infancia (1987), los tres volúmenes de memorias titulados Visto y Vivido (1931-1937) (1982), Escucho el silencio (1984) y Espejo roto, y espejuelos (1998). Y la novela Collar de ámbar (1989), donde recreó el influjo de la cultura hebrea en España.

Afectada por la enfermedad de Alzheimer murió en abril de 2002.









https://es.wikipedia.org/wiki/Mercedes_Formica
Leer más...

lunes, 19 de febrero de 2024

Carson McCullers novelista, cuentista, poeta, dramaturga y ensayista estadounidense

Lula Carson Smith, más conocida como Carson McCullers (Columbus, Georgia, 19 de febrero de 1917 - Nyack, estado de Nueva York, 29 de septiembre de 1967), fue una novelista, cuentista, poeta, dramaturga y ensayista estadounidense. Obtuvo una rápida fama siendo muy joven: a los 23 años publicó El corazón es un cazador solitario (The Heart is a Lonely Hunter), una novela en la que aparecen los temas recurrentes en sus libros: los marginados, los inadaptados, los solitarios, el deseo de conectarse con los demás.

Lula Carson Smith nació en Columbus, Georgia. Su padre, Lamar Smith, relojero y joyero, se había mudado a la ciudad, desde Tuskegee (Alabama) buscando prosperar, En Columbus conoció a Vera Marguerite Smith, de ascendencia irlandesa, con la que se casó. El matrimonio tuvo dos hijas y un varón: Lula, la mayor; Lamar Jr., y la hermana menor, Marguerite, que se encargaría de editar los escritos de su hermana después de su muerte.

Siendo muy chica, descartó su primer nombre y se hizo llamar Carson. Ya entonces, escribía obras de teatro simples, nada más que para entretener a sus padres. Pero para lo que demostraba grandes condiciones era para la música. Su talento musical le permitió tocar complejas partituras en poco tiempo de estudio. Entre los diez y los diecisiete años, se dedicó a estudiar piano y su madre estaba convencida de que sería una gran concertista. Sin embargo, cuando cumplió quince años, quizás viendo en ella otras condiciones, su padre le regaló una máquina de escribir y ella escribió Una caña de pan, una novela que se extravió y que menciona en el ensayo de 1948, Cómo comencé a escribir. 


En su infancia y adolescencia. Carson tuvo una relación conflictiva con su madre, una mujer dominante, ambiciosa y que depositaba en la hija todos sus deseos de triunfo. Ella la impulsaba a dedicarse por completo a la música. Después de que Carson terminó sus estudios en la Columbus High Scool, para poder pagarle los estudios en la Escuela Juilliard, de Nueva York, vendió una joya muy cara.

A los diecisiete años, Carson viajó en barco hacia Nueva York , cuando iba a matricularse, perdió el dinero. De inmediato, comenzó a tomar clases de escritura en la Universidad de Columbia y en la Universidad de Nueva York. Para mantenerse, hizo trabajos ocasionales como camarera y paseadora de perros.

Habiendo sido enfermiza desde niña, contrajo una severa enfermedad respiratoria y regresó a Columbus para curarse. Pasó varios meses en cama y comenzó a idear El corazón es un cazador solitario y a escribir una historia corta. Su primer cuento, "Wunderkind", que  fue publicado en la edición de diciembre de 1936 de la revista Story, editado por Whit Burnett, que había sido su profesora en Columbia.

En 1937, se casa a los veinte años con James Reeves McCullers, de veinticuatro, al que había conocido en 1935 cuando él estaba alistado  cerca de Columbus. Reeves había tenido una infancia difícil, tenía aspiraciones de escritor y había conocido a Marguerite, la madre de Carson antes que a ella. Marguerite le habló maravillas de ella y Reeves, al conocerla, creyó estar encontrando a alguien que llevaba un tipo de vida que a él le gustaría tener.

Reeves, según Carson, era el hombre más lindo que había conocido. Él se mantuvo a su lado durante su enfermedad y al casarse hicieron un acuerdo: Carlson escribiría su libro, luego, ella conseguiría un empleo y Reeves dejaría el suyo de cobrador de deudas en Charlotte, Carolina del Norte, donde se habían mudado. Carlson adopta el apellido de su marido y así firma El corazón es un cazador solitario, que publica en 1940, le da un inmediato éxito y el trato con Reeves nunca se cumple.


Muy pronto, el matrimonio McCullers entra en crisis. Reeves mantiene un romance con un amante masculino y se separan cuando Carson termina de escribir su segunda novela Reflejos en un ojo dorado (Reflections in a Golden Eye), publicada en 1941, año en que se divorcia. Ella vive un tiempo con George Davis, editor de Harper´s Bazar y se integra a la comunidad de arte de Brooklyn, en la que establece amistad con el poeta W.H. Auden; el matrimonio de escritores Paul Bowles y Jane Bowles y el músico Benjamin Britten, entre otros. Más adelante hará amistad con Truman Capote, del que terminará alejada y, sobre todo, con Tennesse Williams, uno de sus más cercanos amigos.

En esos días padeció varias recaídas en la enfermedad, pleuresía y pulmonía doble, pero nunca dejó de escribir. Ganó la beca Guggenheim, en 1942 y de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, en 1946, año en que publica Frankie y la boda (The Member of the Wedding). El año anterior, en 1945, terminada la Segunda Guerra Mundial, en la que participó Reeves y fue condecorado, Carson vuelve con él.

El matrimonio se instala en París y Carson tiene un gran recibimiento de parte de los intelectuales franceses. Pero sufre un accidente cerebrovascular, pierde la vista en el ojo derecho y queda paralizada en medio cuerpo. En 1948, intenta suicidarse. Cinco años después, Reeves que, como ella, tiene graves problemas con el alcohol, deprimido y sintiéndose fracasado, le propone un suicidio doble. Carson no acepta y se separa de él de manera definitiva regresando a Estados Unidos. Reeves, poco después, se suicida en un hotel en París.

A Carson se le suele adjudicar romances con varias mujeres. Estuvo obsesionada con la escritora Katherine Anne Porter, pero no fue correspondida. Tampoco pudo concretar su relación con la escritora y fotógrafa Annemarie Schwarzenbach, de la que estuvo perdidamente enamorada. Ninguno de sus amigos homosexuales, especialmente, Tennesse Williams, se enteraron de que hubiera mantenido relaciones sexuales con alguna mujer. Según Carson le contó a uno de sus primos, había tenido sexo con la famosa bailarina de estriptis, actriz y escritora, Gypsy Rose Lee, pero nadie puede dar fe de que haya ocurrido. Sin duda que era lesbiana, pero nadie pudo probar alguna relación con una mujer. No porque escondiera sus deseos, que los que mostraba abiertamente, sino por ser rechazada por todas las mujeres de las que se enamoraba, como lo dice Virginia Spencer Carr, la mayor biografa de McCullers.​


La revista Quick nombra a Carson una de los mejores escritores de posguerra del país. En 1948 la revista Mademoiselle la nombra una de las diez mujeres más importantes de Estados Unidos y es merecedora de uno de los premios al mérito entregados por la publicación. A finales de este año preparará la adaptación teatral de Frankie y la boda junto con Tennessee Williams. La obra se estrena el 5 de enero de 1950 en el Empire Theatre de Broadway con gran éxito de crítica y público, bajó el cartel el 17 de marzo de 1951, luego de 501 triunfales funciones. En 1952 es nombrada miembro del National Institute of Arts and Letters. ​

En 1951, es publicada una de sus mejores obras:la novela breve La balada del café triste (The Ballad of Sad Café; The Novels and Stories of Carson McCullers). En 1955, muere su madre y, un año después, en 1956, publica el cuento "¿Quién ha visto el viento?" (“Who Has Seen the Wind?”), en Mademoiselle. ​


En 1959 tras ser intervenida quirúrgicamente del brazo y la mano izquierda por dos ocasiones publica en la revista Esquire su ensayo El sueño que florece: notas sobre la escritura. En 1961 Carson vuelve a pasar por el quirófano y ya casi no puede levantarse de la silla de ruedas, en ese mismo año publica Reloj sin manecillas, que recibe las peores críticas de su carrera, aunque salen en su defensa escritores como Gore Vidal que considera que McCullers es una de los pocos logros satisfactorios de nuestra cultura de segunda clase y Graham Greene que equipara la escritura de esta con Faulkner. El prestigio de la escritora se recuperará con el estreno teatral de Reflejos en un ojo dorado en 1963 y en 1965 recibe el Premio de las Jóvenes Generaciones que otorga el periódico alemán Die Welt. En 1967 se publica su último relato The Long March y el 30 de abril recibe el Premio Henry Bellaman por su "formidable contribución a la literatura".​

Los últimos años de su vida son físicamente calamitosos, con dolores constantes y un grado de invalidez considerable. No obstante siguió con su actividad social e intelectual. Tras varios ataques al corazón, además sufrió un cáncer de mama, muerecon 50 años en el Hospital de Nyack en el Estado de Nueva York de una hemorragia cerebral.

Mucho del material que escribió permanecería inédito durante su vida y será reunido por su hermana Margarita en la obra póstuma The Mortgaged Heart.


https://es.wikipedia.org/wiki/Carson_McCullers

https://www.facebook.com/photo/?fbid=540504760651796&set=pb.100063646794033.-2207520000.

Leer más...

viernes, 5 de enero de 2024

Florence King escritora

 


Florence Virginia King (5 de enero de 1936 - 6 de enero de 2016) fue una novelista, ensayista y columnista estadounidense.

Si bien sus primeros escritos se centraron en el sur de Estados Unidos y quienes viven allí, gran parte del trabajo posterior de King se publicó en National Review . Hasta su jubilación en 2002, su columna en National Review , "The Misanthrope's Corner", era conocida por "ofrecer una mezcla heterogénea de críticas cascarrabias sobre los palurdos y todo lo demás que molesta a la Reina de la Maldad", como lo expresó la revista. Después de  su jubilación en 2006, comenzó a escribir una nueva columna para National Review titulada "The Bent Pin".

King era una conservadora tradicionalista , pero no un " movimiento conservador", y se oponía a gran parte de la dirección populista de la derecha estadounidense contemporánea.  Era una episcopal activa (aunque a menudo se refería a su agnosticismo ),  miembro de Phi Alpha Theta* y monárquica ( entendemos que este sentimiento se liga a su propio nombre y a su sentido del humor ).

King nació el 5 de enero de 1936  en Washington, DC , de madre estadounidense, Louise Cora (de soltera Ruding) King, y de padre británico, Herbert Frederick King. Creció en el Distrito con sus padres, su abuela materna y la criada de su abuela. Cada una de estas personas influyó en su desarrollo como persona. En particular, su abuela exigía de ella altos estándares de comportamiento, refiriéndose a la familia como descendientes de la élite colonial de Virginia . En muchos de sus escritos, King a menudo se refería a las cómicas contradicciones entre la realidad material de su educación de clase media baja y el comportamiento esnob de su abuela. 

En 1957, King se licenció en Historia de la Universidad Americana en Washington DC, donde fue incluida en Phi Alpha Theta . Asistió a la Universidad de Mississippi como estudiante de posgrado, pero no completó su maestría después de descubrir que podía ganarse la vida como escritora. 

 A mediados de la década de 1950, era profesora de historia en Suitland, Maryland. ás adelante  fue archivera en la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios . De 1964 a 1967,M King fue redactor de Raleigh News and Observer . Mientras trabajaba en el periódico, King recibió el premio a la mujer de prensa de Carolina del Norte por sus reportajes. 

La mayoría de las obras de King bajo su propio nombre han sido ensayos de no ficción. También escribió una novela romántica histórica, Barbarian Princess , bajo el seudónimo de Laura Buchanan. King también admitió haber escrito numerosas historias pornográficas, libros de bolsillo y obras eróticas bajo varios seudónimos. Obtuvo atención nacional con su columna "The Misanthrope 's Corner" en National Review , una revista conservadora de comentarios políticos y sociales. También escribió numerosos artículos para The American Enterprise . Su primer libro publicado con su propio nombre fue Southern Ladies and Gentlemen de 1975. La obra ofrece una guía humorística del Sur para los "Yankees". Su libro más popular, Confesiones de una fallida dama sureña (1985), es una obra semiautobiográfica que se centra, entre otras cosas, en los intentos de su abuela de convertir a King en una "dama sureña". 

En Confesiones , King dice que tuvo relaciones tanto con hombres como con mujeres durante la universidad: una mujer de la que se enamoró murió en un accidente automovilístico. Esta relación se detalló en Confesiones de una dama sureña fallida .  Se describió en broma como una " feminista lesbiana conservadora " y se la ha referido como la " republicana bisexual más divertida del mundo ". 

Más tarde, King expresó su arrepentimiento por haber revelado su bisexualidad , diciendo que no quería ser parte del "movimiento de liberación gay" y abrazó los conceptos de " soltería " y " solterona ". 

En 1995, King acusó públicamente a la escritora Molly Ivins de plagiar su obra.  Ivins lo reconoció públicamente y se disculpó por su error en un intercambio de cartas en el próximo número de esa revista, que puede encontrarse citado en un relato de la controversia. 

King, que vivió en Fredericksburg, Virginia, en los últimos años de su vida, se jubiló en 2002 (momento en el que National Review publicó una antología de sus columnas titulada STET, Damnit! ), pero volvió a escribir una columna mensual para National Review en 2006. titulado en 2007 "El alfiler doblado". Una selección de reseñas de libros y artículos se publicó bajo el título Deja Reviews: Florence King All Over Again en octubre de 2006. 

Florence King murió el 6 de enero de 2016, un día después de cumplir 80 años, a causa de enfermedades cardíacas y pulmonares. 



Obras 

Southern Ladies and Gentlemen. New York: Stein and Day. 1975.

WASP, Where Is Thy Sting?. New York: Stein and Day. 1977. 

The Barbarian Princess. New York: Berkeley Publishing Group. 1978. . (fiction - writing as Laura Buchanan)

He: An Irreverent Look at the American Male. New York: Stein and Day. 1978. 

When Sisterhood was in Flower. New York: Viking Adult. 1982. . (fiction)

Confessions of a Failed Southern Lady. New York: St. Martin's Press. 1985.

Reflections in a Jaundiced Eye. New York: St. Martin's Press. 1989.

Lump It or Leave It. New York: St. Martin's Press. 1990. 

With Charity Toward None: A Fond Look at Misanthropy. New York: St. Martin's Press. 1992. 

The Florence King Reader. New York: St. Martin's Press. 1995. . (anthology)

STET, Damnit!: The Misanthrope's Corner, 1991 to 2002. New York: National Review Books. 2003. 

Deja Reviews: Florence King All Over Again. Wilmington, DE: ISI Books. 2006. 

Withering Slights : National Review's "The Bent Pin" collection, 2007 to 2012. New York, NY: National Review. 2014. 

* Phi Alpha Theta (ΦΑΘ) es una asociación estadounidense para estudiantes de pregrado y posgrado y profesores de historia.

https://en.wikipedia.org/wiki/Florence_King

https://www.nytimes.com/2016/01/10/arts/florence-king-writer-who-wielded-an-acerbic-wit-dies-at-80.html

Leer más...

miércoles, 6 de septiembre de 2023

María Alicia Domínguez poeta, novelista y ensayista argentina




María Alicia Domínguez (Buenos Aires, 6 de septiembre de 1904-Buenos Aires, 9 de abril de 1988) fue una poeta, novelista y ensayista argentina.

Se tituló como Maestra Normal y profesora en Letras, recibida en el Instituto Nacional del Profesorado de Lenguas Vivas, ejerciendo la docencia en los Institutos Mitre y Bernasconi, en los Colegios Nacionales Julio A. Roca y Domingo F. Sarmiento y en el Normal 6, todos ellos en la capital argentina.

Inició su prolífica carrera literaria en 1925 con el libro de poemas La rueca (1925). Su obra abarca más de 30 títulos e incluye novelas, como Vidas de una calle (1955), y ensayos, como El cultivo de la imaginación infantil (1932). Entre sus textos de literatura infantil destacan Rosas en la nieve (poema, 1945), Ginés del mar (novela, 1976), El niño que olvidó su nombre (relato, 1977), Cocotón (teatro, 1977), y Canciones de Mari-Alas (poesía, 1978).

Colaboró en la Editorial Columba con textos para el semanario Intervalo,​ en las décadas de 1950 y 1960.

Cuando abandonó la docencia, se dedicó a escribir literatura infantil, de la que fue una persistente difusora.




Mantuvo en su juventud una relación sentimental con Leopoldo Lugones, e incluso hay quien atribuye el suicidio del escritor a un desengaño amoroso con ella, o a la presión del hijo para que la abandonara.

Se casó con el editor Fernando Foyatier.


Premios

Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires (1966)

Faja de Honor de La Sociedad Argentina de Escritores (1967)

Cruz de Madera otorgada por el Instituto de Estudios Franciscanos (1973)

Premio Nacional de Literatura Infantil (1983).

Premio Konex 1984: Literatura para Niños



https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Alicia_Dom%C3%ADnguez

https://www.jstor.org/stable/30208246

Leer más...

miércoles, 19 de abril de 2023

Alfonsa de la Torre poeta, ensayista y dramaturga española




Ildefonsa Teodora de la Torre y Rojas ( Cuéllar; 4 de abril de 1915 -  ib.; 19 de abril de 1993), más conocida como Alfonsa de la Torre, fue una poeta, ensayista y dramaturga española perteneciente a la denominada Generación del 36. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía en 1951 por su obra Oratorio de San Bernardino, uno de sus trabajos más reconocidos.

Su obra está caracterizada por un claro misticismo y sobre todo feminismo, corrientes contrarias a la época en que vivió, por lo que ha sido considerada una mujer adelantada a su tiempo. Además de poeta y dramaturga, fue profesora universitaria e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de varias fundaciones nacionales e internacionales.


Nació en la villa segoviana de Cuéllar en el seno de una familia nobiliaria acomodada. Su padre, Juan José de la Torre y Arocena, fue un médico especializado en enfermedades cutáneas, de familia oriunda de Cuenca y de larga trayectoria política en los partidos liberales y republicanos, en la que destacó su tío Mariano de la Torre Ajero, que fue alcalde de la ciudad de Segovia. Su madre, Laura de Rojas y Velázquez, procedía de las más importantes familias aristocráticas de Cuéllar, contando entre sus ascendientes a los descubridores Gabriel de Rojas o Diego Velázquez de Cuéllar, de quienes habían heredado una gran fortuna compuesta entre otros bienes por el palacio de Pedro I el Cruel.

Desde los tres a los seis años sufrió una enfermedad por la que perdió temporalmente la visión, y para su recuperación se trasladaron a la finca familiar, denominada La Charca y situada a las afueras de la villa. La finca estaba presidida por una gran casa de estilo modernista, y rodeada de un extenso terreno en el que el padre de la familia, gran coleccionista, almacenaba una amplia variedad de plantas y animales exóticos, desde pavos reales hasta tigres. Allí ya comenzó a dictar poemas a su madre para que los recogiese en papel, formando un conjunto que posteriormente denominó Lekitos de una adolescente en el paraíso y que no consiguió publicar tras varios intentos.

Una vez recuperada, comenzó sus estudios en el Colegio de la Divina Pastora, donde formó un grupo de teatro y aprendió baile flamenco. Posteriormente se trasladó a Segovia para cursar el bachillerato en el Colegio de San José, donde tuvo por compañeros a Dionisio Ridruejo y Luis Felipe de Peñalosa.


Al finalizar sus estudios básicos en Segovia, se trasladó a Valladolid y posteriormente a Madrid para cursar estudios de cultura y lengua italiana. En 1934 recibió un duro golpe al fallecer su hermano pequeño, de tan sólo 10 años, hecho por el que regresó a Cuéllar, visita que repitió durante las vacaciones de 1936 donde le sorprendió el inicio de la Guerra Civil Española. En su villa natal pasó los primeros años de la guerra, hasta que recibió de su círculo de amigos la noticia de la publicación de la novela Nada, de Carmen Laforet, lo que la animó a regresar a Madrid y continuar sus estudios.

Se licenció en Filología Románica por la Universidad Complutense de Madrid, habiendo sido compañera de aulas de Carmen Conde, Josefina Romo y Diana Ramírez de Arellano, y alumna de Dámaso Alonso, Pedro Salinas y Joaquín de Entrambasaguas. Se doctoró finalmente en 1944 con premio extraordinario y el tema elegido para su tesis fue la obra de la escritora extremeña Carolina Coronado. Ese mismo año se trasladó a Portugal estudiando en Lisboa y Coímbra lengua y literatura portuguesa hasta 1945, que regresó para impartir clases en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid en la especialidad de Filología Románica.

Durante la última etapa de su vida residió en Cuéllar, recluida junto a Juanita en su finca de La Charca. Gracias a la considerable herencia con la que contaba Alfonsa, ambas se dedicaron exclusivamente a la cultura, instruyéndose en la pintura europea y leyendo, para lo cual contaban con una biblioteca personal de más de 6.000 volúmenes. Siguió manteniendo contacto con sus amigos del terreno artístico y literario, entre los que destacaron Juan Ramón Jiménez y León Felipe, quienes a través de la correspondencia mantuvieron a la pareja al tanto de la vida cultural del país.

Fue una persona de gran misticismo, como manifestó en su obra. Creía en la reencarnación, y consideraba haber sido en otra vida profesora en la Escuela de Alejandría, y se recordaba así misma estudiando en su famosa biblioteca, e incluso haber presenciado la entrada de Alejandro Magno en la ciudad. El relato de este tipo de historias en su círculo llevó a su amiga Menchu Gal a retratarla con el atuendo egipcio. Sus últimos años los vivió casi obsesionada con el tarot y las ciencias ocultas, y su casa estaba repleta de objetos esotéricos. Entre sus predicciones más llamativas, se encuentra el vaticinio de la gran nevada que se registró el día de su muerte, ocurrida el 19 de abril de 1993, después de haber iniciado los trámites para instaurar en su palacio de Pedro I una fundación que llevara su nombre y guardara su obra y colección de arte, que finalmente no llegó a realizarse.


Tildada su poesía por algunos críticos de minoritaria y erudita no lo es en manera alguna por ningún snobismo a ultranza o por cualquier amañado hermetismo. Enraizada en las corrientes más vivas de la lírica popular y de la observación directa de las gentes, no encaja, a pesar de todo, en ninguno de los ismos de moda, ni se aviene con ninguna bandera, debido a un auticismo demasiado diferenciado. Su dificultad y rareza provienen, tal vez, de una vasta, heteróclita cultura de la que su saber decir no puede desprenderse en ningún momento, de un empleo libérrimo, casi salvaje, tanto de métrica y de rima, como de vocabulario, características todas ellas que la empujan a conseguir en cada nuevo intento, revolucionarias innovaciones, audaces logros, no sospechados hasta ahora en la creación poética.

Varios intelectuales de la época alabaron su obra, como Gregorio Marañón, que aseguró que muchos de los versos de Alfonsa nunca los olvidaría; un gran poeta, académico y crítico literario, Gerardo Diego, la denominó en el diario ABC como "Ardiente y sublimada doctora de nuestra mejor poesía" y Francisco Javier Martín Abril en un artículo sobre Santa Teresa: "Si a mí me preguntasen por una poetisa española de hoy, yo contestaría Alfonsa de la Torre. Si a mí me preguntasen por una poetisa española de ayer, Teresa de Jesús, Santa Teresa".

Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1951. Quienes entonces iniciaban su aventura artística y literaria en Segovia, recitaban de memoria los versos de Alfonsa.



Cancioncilla de la Maestra Herbera

Yo soy la pastora
de la zarzamora.
La sacerdotisa
de la yerbaluisa.
La que por antojo
se come el hinojo
y mezcla verbena
con la hierbabuena.
 
Yo soy la zagala
de la hierba mala:
con rito pagano
arrojo el aciano
en medio del fuego
y parto el espliego...
Y trenzo el lentisco
con el malvavisco.
 
Yo soy la doncella
de hierba centella:
provoco los celos,
hirviendo napelos
consigo mimosas
de las escabiosas
o desato llantos
con los amarantos.
 
¡Ay, la mejorana!
¿Quién ciega a la rana?
¿quién sangra al cuclillo?
Por el culantrillo
o por el cantueso
sé atraer el beso
de la adolescente
con nardo caliente.
 
Yo seré una lamia.
Sembraré la infamia,
urdiré el estrago
con sangre de drágo.
Seré la lobezna
de la lechetrezna
cebando medusas
con leche de aethusas.
 
Seré la sanguina
de lengua cervina,
fulva sanguisorba
que la vida sorba.
Hilaré con ruecas
de tibias resecas
la nácar lunára
de la dulcamara.
 
Yo soy la hechicera
de la enredadera,
de la serpentaria,
de la pasionaria,
de la cannabin
a y de la sabina.
¡Y del estramonio
y engaño al demonio!




Poesía
Publicó diversas obras de poesía:

Egloga (Madrid, 1943, Editorial Hispánica) inspiró su primera obra en los parajes de su tierra: los chopos del Cerquilla, la campana del monasterio de Santa Clara, la iglesia de Santa María de la Cuesta, y otros. Fue recibida por la crítica con admiración y entusiasmo.
Maya (1944), poema lírico religioso dedicado a la Virgen.
Oda a la reina de Irán (Madrid, 1948), poema compuesto en alabanza a la reina Fawzia de Egipto.
Canción de la muchacha que caminaba a través del viento (Madrid, 1949), largo poema que al año siguiente fue incorporado al libro Oratorio de San Bernardino.
Oratorio de San Bernardino (Madrid, 1950), obra que compone en una de sus estancias en Italia, tierra que adoraba. La crítica, no solo la de España, la proclama una de las voces más importantes del momento y las muestras de reconocimiento hacia su obra son numerosas. María Romano Colangeli la dedica un estudio laudatorio por título “Irrumpieron los ángeles”. Fue calificada por el poeta Adriano del Valle como "el más importante libro de poemas aparecido en los últimos cincuenta años". Su lectura hizo exclamar al doctor Gregorio Marañón "Extraordinario Oratorio ¡Qué magnífica, profunda y delicada poesía! Muchos de estos versos ya no se me olvidarán, mientras viva". Esta obra la mereció el Premio Nacional de Literatura del año 1951.
Epitalamio a Fabiola (1960), poema que ofrece a Fabiola de Mora y Aragón como regalo de esponsales con Balduino I de Bélgica.
Letanía y Ronda de las Sorores Mysticas ante el Horno Alquímico, libro en el que demuestra que su poesía nacía de la naturaleza, de su tierra de Cuéllar, tierra que utiliza como plataforma para una poesía de elevación y de "salida de sí misma", entrando en el mundo esotérico rozando lo alquímico.
Plazuela de las obediencias (Madrid, 1969), con este libro pone fin a sus publicaciones poéticas, recibiendo parejos elogios que los anteriores.
Celdas para aparcar azucenas azules (Madrid, 1973), cuento galardonado con el Premio "Hucha de Plata" en el VIII Concurso de cuentos "Hucha de Oro" patrocinado por la Confederación de Cajas de Ahorros, publicado en el libro La Vuelta y 19 cuentos más. Depósito Legal: B 934 1974, ISBN 84-7231-122-8.


Se atrevió con el teatro, escribiendo La Desenterrada, pieza que comienza a ensayarse en el María Guerrero de Madrid pero el exceso de originalidad y atrevimiento, para aquellos años, aconsejan su suspensión.

También publicó un estudio: El habla de Cuéllar (1951) BRAE, vol. 31; donde analiza con detenimiento las peculiaridades en el habla que tienen los habitantes de Cuéllar, manifestando que su vocabulario es rico y vario y que muchas palabras no han sido recogidas por los lingüistas. Según ella hay influencia leonesa, mozárabe y algunos americanismos, importación quizá de los cuellaranos que pasaron a América durante su descubrimiento y posterior colonización, como pueden ser los vocablos quinchar, quinchón...

Humanista, culta e inquieta, tocó otros géneros literarios con éxito; el ensayo, entre los que destacan el brillante trabajo antes citado, y ampliado después, sobre Carolina Coronado, y otro – no menos exhaustivo - sobre la pintora portuguesa Josefa de Óbidos (Josefa de Ayala), con ayuda de la Fundación Gulbenkian, lo que origina el traslado durante años, de su residencia a Lisboa.

“Y Dios me repetía
que ese nombre era el mío
que me llamaba Alondra,
pero yo bien sabía que me llamaba Alfonsa...”.

(Alfonsa de la Torre)



“Desde que publicó su Égloga la estimamos como a una auténtica fuerza poética capaz de los más encumbrados logros, y esperamos siempre más y más de su gracia, de su corazón y de su cultivada y clarísima inteligencia. No hace mucho, un poema grande, Oda a la Reina del Irán, consagró a Alfonsa de la Torre como a una de nuestras mayores poetisas, lo que vale tanto como decir de nuestros primeros poetas. Todavía nos parece más rico, construido y profundo este nuevo poema que, si entre nosotros funcionase una crítica estudiosa y con margen amplio para la publicación de comentarios, debería suscitar larga teoría de glosas y exégesis”.
Gerardo Diego, Académico de la RAE, Alfonsa de la Torre, diario ABC, el 26 de abril 1951.

Leer más...
Más