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sábado, 17 de octubre de 2026

Visitación Folgueiras de Loyola, histórica integrante de Madres de Plaza de Mayo


A sus 101 años murió Visitación Folgueiras de Loyola, histórica integrante de Madres de Plaza de Mayo el 19 de mayo de 2026

Nacida el 17 de octubre de 1924 en la localidad española de San Tirso de Abres, en Asturias, se sumó desde los inicios a la asociación fundada en 1977. En la Marcha de los Jueves N° 2.480 de octubre de 2025, el militante Demetrio Iramain leyó un discurso que tituló "Visitación y el tiempo", una dedicatoria que la plaza escuchó en silencio y conmovida para la emblemática referente del grupo.

 Visitación siguió yendo a las rondas en la Plaza cumplidos 101 años.

Traemos textos que nos cuentan el sentir de quienes la rodeaban y nos la retratan:

Este domingo, a los 101 años, murió la madre de Plaza de Mayo Visitación Folgueiras de Loyola. Era española, asturiana, aunque residió la mayor parte de su vida en Argentina, donde se casó y tuvo dos hijos: Roberto Mario -secuestrado y desaparecido por la dictadura militar- y Néstor, que vivía con ella y la cuidó hasta el último momento. Visitación, que siguió yendo a las rondas en la Plaza cumplidos 101 años, había sufrido un ACV el miércoles pasado y ayer finalmente falleció.

Hebe de Bonafini decía de ella que era la madre que más sabía de política. “Visi era muy lúcida, estaba siempre atenta a todo”, confirmó el periodista y escritor Demetrio Iramaín .

“Tenía una fortaleza increíble”, recordó Iramaín. “Una semana antes de que cumpliera 100 años murió Mario, su marido; entonces pensamos que no iba a poder soportar la pérdida, pero lo hizo. Su última vez en las rondas de Plaza de Mayo fue en octubre pasado, unos días después de haber cumplido 101 años”.

Ese jueves ella habló en la plaza, donde criticó al gobierno de Javier Milei. “Estamos para luchar con fuerza, con coraje y no dejarlo pasar a este sinvergüenza”, planteó. Y pidió “luchar para que Cristina esté libre y para que nuestro presidente sea Axel Kicillof”.

Lúcida hasta el último momento, el 24 de marzo, en el 50 aniversario del golpe de Estado, estuvo en la Casa de las Madres con sus compañeras. Pensaba ir, el 30 de abril, a los festejos por los 49 años de lucha de las Madres.

Visitación residió cuando joven en la localidad de Caseros, en Tres de Febrero. Durante 35 años fue trabajadora de Grafa (Grandes Fábricas Argentinas), donde conoció a quien sería su esposo, Mario Loyola. El 21 de diciembre de 1976 la dictadura secuestró a su hijo Roberto y a su nuera, Dominga Antonia Maizano, en la casa que la pareja compartía en Loma Hermosa. Tenían 22 y 21 años.

En una entrevista para el programa de las Madres de Plaza de Mayo, Visitación contó que su hijo había sido delegado en el colegio secundario y que su nuera estudiaba psicología: “Iban a trabajar a villas de emergencia de San Martín, los dos. Ella enseñaba a las madres que tenían hijos discapacitados; él, que sabía de electricidad, ayudaba a los vecinos con las conexiones de luz y de agua”.

Y siguió relatando: “Un día el director de colegio secundario vino a avisarme: ‘mirá que pasaron a llevarse los nombres de todos los delegados”. Hablé con los dos, les pedí que se fueran a España, les dije que podíamos recurrir a la embajada, pero no quisieron dejar el país”.

Después recordó uno de los momentos más difíciles de su vida: “Mi hijo pasaba por casa camino al trabajo, todos los días a la mañana. Un día mi marido me avisó que no había pasado. Fue hasta su casa, en Loma Hermosa, y cuando llegó lo recibieron con una ametralladora. Mi marido vió que en el pasillo estaban parte de las cosas de mi hijo, sus muebles, un lavarropas… Le dicen: ‘usted no entra, sus hijos están prófugos, los estamos esperando’. Yo no creía que les iba a pasar nada, porque no hacían cosas malas, al contrario: daban lo que tenían. A veces hacían reuniones en mi casa y los escuchaba hablar. Ayudaban”.

Visitación conoció a otras Madres de Plaza de Mayo presentando hábeas corpus y recorriendo lugares en la búsqueda de sus hijos. Así se unió a su lucha. Decía que sentía por sus compañeras “una admiración tremenda”. “Ellas me abrieron los ojos, me enseñaron todo lo que yo no sabía”.

En el pañuelo blanco sus hijos. “El pañuelo es vida, es amor, es lucha. Ese amor tan grande por los demás por el que luchaban mis hijos; cuando me lo pongo pienso en los 30 mil y digo ‘acá estamos las Madres, luchando, no tenemos miedo, estamos orgullosas de los 30 mil”, dijo emocionada mientras se sacaba el pañuelo de la cabeza y se lo apoyaba en el pecho mirando al cielo.

“Las madres son muy compinches, muy compañeras entre ellas, pero con Visi las charlas, contaba Hebe, siempre eran de política. Recibía todos los días el Página/12, lo leía en papel. Amaba a Axel; la última vez que estuvo en la plaza de Mayo, que fue en octubre del año pasado, dijo ‘Queremos libre a Cristina y presidente a Axel’”.

La Asociación Madres de Plaza de Mayo despidió con profundo dolor a Visitación, recordándola no solo como una compañera, sino como una referente política fundamental.

En su comunicado oficial, la organización expresó: “Con una tristeza enorme, pero más firmes que nunca, las Madres de Plaza de Mayo comunicamos que nuestra querida Visitación de Loyola ha partido. Su ejemplo de lucha será, por siempre, nuestra guía”.

Por su parte, el gobernador Axel Kicillof se sumó al reconocimiento afirmando: “Tu ejemplo de lucha y coherencia nos seguirá guiando. Hasta la victoria siempre, querida Visitación”, mientras que diversas agrupaciones de derechos humanos y militantes de todo el país la reivindicaron como un símbolo de resistencia y amor.

H.I.J.O.S. Capital, la despidieron con un sentido: “¡Hasta siempre, Visitación! Nuestro abrazo a la familia”..

Otros referentes del sector destacaron que la Madre mantuvo su compromiso activo hasta sus últimos días. En las redes sociales, el mensaje dominante fue de gratitud y resistencia, sintetizado en la frase: “Gracias por tanto, la plaza te abraza”. Siguiendo su voluntad, no se realizará un velatorio tradicional, sino que sus restos serán esparcidos en la Plaza de Mayo.



https://www.pagina12.com.ar/2026/04/20/murio-a-los-101-anos-visitacion-de-loyola-madre-de-plaza-de-mayo/

https://x.com/Vsiley/status/2045977955092857336

https://www.conclusion.com.ar/info-general/a-sus-101-anos-murio-visitacion-folgueiras-de-loyola-historica-integrante-de-madres-de-plaza-de-mayo/04/2026/

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lunes, 29 de diciembre de 2025

Laura Jordán de Conte psicóloga y Madre de la plaza de Mayo

 


Laura (19 de septiembre de 1931 - 29 de diciembre de 2024) creó el área de Salud Mental del Centro de Estudios Legales y Sociales CELS  -de donde fue presidenta entre 1998 y 2000- y fue miembro de Madres de Plaza de Mayo. Como psicóloga se centró en las secuelas psíquicas de la violencia estatal durante la dictadura y acompañó a víctimas y familiares en la búsqueda de justicia y reparación. 

Durante la dictadura hacía citas y convertía su auto o un bar en el consultorio psicoanalítico de personas que estaban clandestinas. Fuera de su auto, creó el área de Salud Mental del CELS para acompañar a familiares y víctimas del terrorismo de Estado. Participó de los flamantes Encuentros Nacionales de Mujeres y se puso al frente, junto a otras, con su pañuelo blanco en la cabeza, en las primeras marchas del orgullo para evitar la represión policial. Su firma aparece en la revista Cerdos&Peces para apoyar la campaña de la Comisión Pro Defensa de las Libertades Cotidianas: “Por la Derogación de los Edictos Policiales y la Averiguación de Antecedentes”. El pañuelo funcionó esas veces como escudo, símbolo y superpoder. 

Como muchas organizaciones de derechos humanos que fueron fundadas por familiares de víctimas de la dictadura, el CELS se fue componiendo por distintas capas generacionales y buena parte de nuestra formación se debe a la memoria que nos transmitieron. La memoria de Laura en el CELS es que hablaba bajito, muy bajito. Por eso para escucharla había que prestar atención. Era exigente y a cambio enseñaba mucho y más.

Si cada biografía tiene hitos, la de Laura tiene uno ineludible, la desaparición de su hijo mayor, Augusto María, cuando estaba haciendo el servicio militar. Fue la semana del 7 de julio de 1976. Desde el golpe de estado hasta que publicó Conscriptos detenidos-desaparecidos, durante la dictadura, el CELS registró casi un centenar de jóvenes desaparecidos “bajo bandera”. La publicación lleva la firma de Augusto Conte Mac Donell, papá de Augusto María y esposo de Laura.

Laura tenía las herramientas del psicoanálisis y claridad política. Eso llevó con ella al encuentro con la Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo y al CELS. Laura, que buscaba a su hijo, se encontró con los años con jóvenes que habían sido robados y comenzaban a recuperar su identidad. Se encontró con realidades para las que no había marco teórico. Para acompañar esas existencias de infancias, adolescencias y juventudes, tuvo que inventar herramientas psicoanalíticas y adaptar la técnica para momentos traumáticos. Siempre privilegió al paciente. También vio que lo personal es político.

Mientras el CELS ampliaba su agenda de trabajo en distintas direcciones, Laura supo que la memoria había que trabajarla especialmente. A partir de ahí se creó el área de Memoria, también Memoria Abierta y se unió a la Comisión Provincial por la Memoria.

Laura pensó siempre en el futuro . Pensó en clave de inscripción subjetiva e inscripción en la historia la lucha por memoria, verdad y justicia, la lucha por los derechos humanos. Porque las luchas que llevamos adelante en este país por los crímenes de la dictadura en definitiva son para inscribir en la historia de todos los genocidios el antecedente de que se puede reparar. 

La vida de Laura es vida vivida. Luego del fallecimiento de Emilio Mignone en 1998, fue presidenta del CELS hasta el año 2000. Fue vicepresidenta de Memoria Abierta. Hay otros hitos vitales, como los de la maternidad -su hijo Gonzalo es parte de nuestra Comisión Directiva y amigo. Hay nietas y nietos. Hay amigas y amigos. Hay marchas caminadas, encuentros, redes, siempre proyectos nuevos. 

Laura nos dejó mucho pero vamos a elegir arbitrariamente lo más político, potente y cursi: nada se puede hacer sin disfrute ni alegría. 

https://enfantterrible.com.ar/derechos-humanos/fallecio-laura-jordan-madre-plaza-de-mayo/

https://www.infobae.com/sociedad/2024/12/29/murio-l

a-madre-de-plaza-de-mayo-laura-jordan-de-conte-un-simbolo-de-la-busqueda-de-desaparecidos/

https://www.cels.org.ar/web/

https://www.abuelas.org.ar/prensa-y-difusion/noticias/2026

https://x.com/CELS_Argentina

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sábado, 3 de febrero de 2018

Marta Ocampo de Vásquez, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora


Marta Ocampo de Vásquez  (1927, Bahia Blanca- 18 noviembre de 2017, Buenos Aires)

Marta Vásquez era la presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. Marta era la madre de María Marta Vásquez, detenida-desaparecida el 14 de mayo de 1976 junto a su marido César Lugones. En ese momento, María Marta tenía 23 años de edad, estaba embarazada, era psicopedagoga y realizaba apoyo escolar en una Villa de Bajo Flores.

La historia de Marta

Marta Ocampo de Vásquez  nació en Bahía Blanca y creció en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires. El 3 de octubre de 1946 se casó con José María Vásquez, diplomático de carrera.

"En La Plata estaba muy contenta, tuve una adolescencia muy feliz y con muy buenos recuerdos. En aquella época las cosas eran muy distintas, vivíamos de fiesta en fiesta, siempre en reuniones que se hacían en casas y clubes. En uno de esos almuerzos, en una estancia cerca de La Plata, conocí a mi marido, José María Vásquez. Nos pusimos de novios y a los dos años nos casamos. Él murió cuando llevábamos 47 años de casados".
Siguiendo los destinos de su marido, Marta formó su hogar en distintos países del mundo mientras criaba a sus hijos: José María, Luis Alberto, Rafael Marcelo, María Marta, Raúl y Gustavo.

"Nosotros tuvimos seis hijos, María Marta fue la cuarta y era la única mujer. Primero mi esposo fue nombrado diplomático en Italia y allá nacieron los tres primeros. Luego en Argentina, nacieron otros dos, y el último fue en Chile. Íbamos con la casa a cuestas para todos lados y, en general, en cada sitio estábamos 4 años. Hace poco me puse a contar y llegué a la cuenta de que nos mudamos 17 veces de casa...Yo me dedicaba a los hijos y a acompañar a mi marido. Con José María éramos muy unidos. También ayudaba mucho a los chicos, los traía, los llevaba. Después se convirtió en uno de los padres de Plaza de Mayo, aunque siempre temeroso de que me pasara algo".


El recuerdo de María Marta

María Marta fue la única hija mujer del matrimonio Vásquez Ocampo. Con la ternura de una madre surgen estas palabras desde el corazón que la recuerdan en la inocencia de su infancia y en los ideales de su adolescencia. Acompañada por el programa Educación y Memoria, Marta concurrió a la Esc. Nº 20 DE 19 y a la Esc. Nº 3 DE 13 compartiendo los recuerdos de su hija a partir de las preguntas de los alumnos y alumnas.

"Mi hija se llama María Marta Vásquez de Lugones y nació el 28 de diciembre de 1952. Era la única mujer entre 5 varones. María Marta era increíble. Era psicopedagoga. Ella estudió en Perú y terminó quinto año en Argentina porque nos vinimos para nuestro país".
De niña ¿a qué le gustaba jugar?

María Marta era una niña muy femenina, yo me preocupaba porque se criaba entre 5 varones pero ella siempre tuvo sus amiguitas. Jugaba como todas las nenas de su edad: a las muñecas, a las mesitas y siempre tenía alguna amiguita en la casa o iba ella de visita. Era la princesita de la casa a la que todos los hermanos querían. Y obviamente, era la debilidad de su papá.

¿Qué música o cantante escuchaba?

María Marta, cuando terminó el secundario y empezó su carrera de psicopedagoga, junto con sus compañeras, animaba fiestas infantiles. Ella tocaba la guitarra. Después se dedicó a cantar folclore y, la verdad, que la música que escuchaban los chicos de esa época era la de los Beatles. A mí a veces me molestaba porque decía que hacía mucho ruido pero ahora me encanta.

Cuéntenos alguna travesura que recuerde

Bueno, después de tanto tiempo pareciera que nuestros hijos eran perfectos. Yo me acuerdo una vez, cuando María Marta tenía 2 años, vivíamos en Vicente López, en una casa. Y un día salí al patio y no la encontraba. Entonces la empecé a buscar. ¿Dónde estaba? ¡Estaba caminando por la cornisa de la terraza! ¡Casi me dio un soponcio! No sabía cómo hacer, llamé a los hermanos y uno de ellos despacito se acercó y la agarró. De mis hijos varones tengo miles de travesuras, pero de ella no muchas.

¿Cómo conoció María Marta a su marido?

María Marta en esa época ya se había recibido de psicopedagoga y apenas conoció a las monjas empezó a misionar en el sur, en la zona de Maitén y en Lago Puelo. Así conoció a su marido, César Lugones. Se casaron el 15 de septiembre de 1973. Hacían el mismo trabajo, tenían las mismas ideas... Después de un tiempo se desilusionaron de cómo actuaban algunas personas, autoridades. Ellos llevaron hasta molinos para enseñarles a los mapuches a trabajar la tierra. Pero después supieron que las autoridades se quedaban con las cosas que ellos llevaban. Eso aportó a que se fueran y pasaran a realizar otro tipo de acciones. María Marta, César y varias de las chicas que secuestraron trabajaban en la villa del Bajo Flores con niños y jóvenes. Construyeron una guardería para que las madres pudieran ir a trabajar. Ella hacía apoyo escolar y cuando faltaba una maestra, me llamaba desesperada y me decía: "¿No podés venir?". Yo soy maestra pero nunca había ejercido...


La búsqueda y la lucha con las Madres


El golpe de Estado encontró a Marta Vásquez y a su marido lejos del país, en tierras mexicanas.

"A mi hija se la llevaron el 14 de mayo de 1976 a las tres de la mañana junto con su marido, César Amadeo Lugones. Fue de los primeros secuestros. Estábamos en México porque mi marido era Ministro Consejero en la embajada argentina. Nos llamaron a las 5 de la mañana para avisarnos. No entendíamos nada. No sabíamos lo que estaba pasando. Me avisó uno de mis hijos: 'Mamá, se llevaron a María Marta y a César'. Pero yo no sabía qué quería decir ese 'se llevaron'. Entonces le pasé el teléfono a mi marido y salí corriendo a despertar al menor y a buscar otro teléfono para escuchar lo que hablaban. Nunca imaginamos lo que pasó. A los chicos se los llevaron en un inmenso operativo que empezó a las 11 de la noche y terminó a la madrugada. Se llevaron a siete muchachos. En ese grupo también estaba Mónica Mignone. Ellas eran compañeras de colegio".

Al igual que la mayoría de las Madres, la noticia de la desaparición de su hija cambió completamente la rutina familiar. En los inicios, el dolor de la búsqueda fue transitado en soledad pero, poco a poco, las Madres fueron acercándose y nucleándose llegando a transformarse en un movimiento social de renombre internacional.

"Yo el primer año no me moví tanto. Se movía mi marido. Él estaba muy relacionado, era amigo de militares, de aeronáuticos y de otras fuerzas, y cuando teníamos destinos internacionales siempre estábamos con ellos...

Así que para nosotros todavía fue más doloroso ver la actitud que tuvieron. A mí fue como si se me bajara una cortina y esos 43 años de diplomacia no existieran más. A la cancillería sólo volví como Madre de Plaza de Mayo. No quería ni ver a las mujeres de los diplomáticos que se juntaban en las reuniones... algunas hasta dejaron de saludarme. Lo mismo con algunos parientes. Salvo mi papá, que nos apoyó en todo a las Madres. Era el abuelo de Plaza de Mayo y como vivía cerca de la Plaza a veces nos juntábamos en su casa".

Marta no sabía el destino de los jóvenes que desaparecían y durante muchos años albergó la esperanza de que volvieran con vida: "Ninguna de nosotras imaginaba lo que pasaba... Fue muy duro todo ese tiempo. Durante los primeros 8 años yo estaba convencida de que María Marta volvería, que le estaban haciendo un lavado de cerebro. En 1984 vinieron periodistas de Italia y se quedaron muy sorprendidos cuando yo les dije con vehemencia que estaba segura de que mi hija volvería. Hasta me molestó. Con el tiempo me pregunté qué habrán pensado de mí... Fue duro saber la verdad, en realidad lo que imaginamos que pasó, porque es poco lo que sabemos hasta ahora".

Cuando la secuestraron, María Marta estaba embarazada...

"Yo me enteré bastante después que mi hija estaba embarazada. No lo sabía. Después fui conociendo lo que decían algunas amigas, incluso me lo dijo una médica que atendió a mi hija y que me encontró mucho después a raíz de una entrevista en la radio. Estaba de muy poquito. Ya en 1996 supe lo que dijo Adolfo Scilingo (represor de la marina, el primero en hablar públicamente sobre los "vuelos de la muerte"). Él dijo que el bebé habría nacido. Pero yo tengo muchas dudas. Llega un momento en que no sabés qué pensar...".

El reclamo de las Madres no se quedó circunscripto al ámbito nacional sino que desde un principio intentó cruzar las fronteras del país extendiendo el reclamo a ámbitos internacionales y transmitiendo las palabras de las Madres en búsqueda de verdad y justicia.

"Yo participé en numerosos Congresos en el interior y exterior de la Argentina, representando a la Asociación de Madres, como ser en el Primer Congreso de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM) en Costa Rica en enero de 1981. También estuve presente en el Coloquio de París de 1981, imágenes que quedaron grabadas en mí para siempre. Lo que viví entonces fue completando el largo camino recorrido. Y permitiéndome adquirir nuevas experiencias. He asistido en diversas oportunidades a reuniones de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas. En 1999 fui elegida presidenta de la FEDEFAM, cargo que desempeñé hasta noviembre del 2003".
Marta hoy



"Actualmente soy presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora. No solo me gusta viajar sino que me gusta todo lo que es el derecho internacional, las normas de Naciones Unidas. Además de llevar nuestra historia y nuestra lucha, uno de los grandes logros de los organismos de varios países fue la Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, votada por Naciones Unidas, que entre otras cosas, declara la desaparición forzada de personas como un crimen de lesa humanidad. Esto es muy importante: no es lo mismo que un hijo se muera de una enfermedad a que sea víctima del terrorismo de Estado. La desaparición forzada es un delito de lesa humanidad porque es un delito contra la humanidad, un delito permanente, un delito que no prescribe. Yo suelo decir que el delito es permanente de la misma manera que el dolor de un familiar, de una madre o padre, es un dolor permanente. Y no nos lo pueden cambiar. Cuando sepamos la verdad, quizás tengamos el consuelo de saber pero por ahora el dolor siempre permanece"

Construir la memoria en el ámbito educativo es uno más de los desafíos que asumen las Madres. Marta, como muchas de sus compañeras, transita las aulas dando testimonio de su vida y de su lucha.

"Siempre es una fiesta ir a los colegios, nos maravilla, volvemos con una alegría muy fuerte en el corazón. Cuando vamos a las escuelas con las Madres, el vínculo que se establece con los chicos y docentes es impresionante y nos genera una emoción increíble. Volvemos completamente contentas de lo que vemos, de lo que sentimos, porque realmente es una sorpresa dialogar con los chicos: cómo se interesan, cómo saben, cómo nos reciben, las muestras de cariño y respeto que nos brindan. Y esto no ocurre solo con los alumnos de primaria: recuerdo que una vez me invitaron a un jardín de infantes y quedé asombrada con esos chiquitos. Los maestros deben seguir adelante cada día más con esta tarea, no tienen que cambiar. Para nosotras es una gran tranquilidad pensar que el futuro está en manos de esta excelente juventud. Esto nos da la pauta de que realmente vamos bien: con educación, la historia no puede repetirse. Estamos más tranquilas, pensamos que no va a haber más dictaduras, que el "Nunca más" es posible".

"Las Madres estamos recorriendo un largo camino todavía. Y en distintos momentos, hemos tenido prioridades. Ahora que vemos tantas cosas que ya han pasado y que se han cumplido, nuestra inquietud es la esperanza de ver quiénes van a seguir nuestra tarea, nuestros pensamientos, nuestro accionar. En todos estos años, las Madres salimos a la calle sin saber lo que íbamos a hacer pero realmente alguien nos iluminó. Nosotros decimos siempre que fueron ellos, nuestros hijos, quienes nos marcaron el camino y poco a poco hemos llegado a este punto. Hoy la memoria nos resulta indispensable para el futuro. No se puede perder, es nuestra esperanza de aquellos que nos van a seguir, que van a enseñar a la juventud, a los niños. Cuando vamos a las escuelas, es el futuro el que nos está hablando".



Las Madres hoy...


Marta, con sus palabras, continúa legando su ejemplo de resistencia, de vida y de esperanza: "Hoy tenemos la suerte de poder decir que las Madres no caminan solas. Tenemos mucha gente alrededor. Tenemos mucha gente del pueblo que asume nuestra lucha, que la comprende y la defiende. Por eso decimos que no hay que parar, hay que seguir. No hay que perder la esperanza. Nuestra vida es esta: la defensa de los derechos humanos para que reinen en el mundo, que haya paz y que haya justicia. Es la única manera que nuestros pueblos puedan vivir en paz. Nosotras estamos viejas, seguimos y seguiremos hasta el fin de nuestros días. Y estamos felices porque tenemos quienes tomen la posta".

"La memoria no puede olvidarse, tiene que estar siempre presente porque nuestros hijos ofrendaron la vida por su pueblo, para que hubiera un país con libertad, con paz y bienestar para todos. Eso lo deseaban nuestros hijos y eso mismo lo pedimos hoy nosotras"


http://www.lanacion.com.ar/2083614-fallecio-marta-vasquez-presidenta-de-madres-de-plaza-de-mayo-linea-fundadora
http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/lesa-martha-vazquez-declarara-en-el-tercer-juicio-por-la-causa-esma-820.html
http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-39162012000100016
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lunes, 9 de marzo de 2015

Fanny Raquel Gvirtz



Fanny Raquel Gvirtz de Arcuschin (Buenos Aires, Argentina; 1924 - Ibídem; 27 de septiembre de 2013) fue una de las fundadoras de las llamadas Abuelas de Plaza de Mayo.

Hija de inmigrantes rusos que tuvieron que huir de su país al estallar la Primera Guerra Mundial, llegaron a la Argentina siendo muy pobres y se instalaron en la provincia de San Juan donde tuvieron que emigran al poco tiempo buscando mejores condiciones laborales. Vivió junto a sus cinco hermanos en Villa Crespo y luego estudió hasta el tercer año en la escuela comercial cuando tuvo que abandonar para trabajar en una pequeña empresa contable. Al poco tiempo se casó cuando tenía 24 años con Elías, también descendente de familia judía.

Raquel Gvirtz de Arscuchín, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, dedico gran parte de su vida a la búsqueda de su nieto y al reclamo de juicio y castigo para los represores de la última dictadura militar.

Agrupaciones de derechos humanos, entre ellas Abuelas de Plaza de Mayo y Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, la calificaron como "una incansable luchadora más que se fue sin conocer a su nieto".

Su hijo Miguel Sergio y su nuera Noemí Jansenson, embarazada de dos meses, fueron secuestrados el 13 de septiembre de 1976 en su domicilio de la Ciudad de Buenos Aires: ambos militaban en la Juventud Guevarista y fueron vistos en Campo de Mayo.

"Desde ese día Raquel recorrió cada rincón preguntando por su hijo y su nuera desaparecidos. En esos años, un día que Raquel salía del Ministerio del Interior, frustrada por la negativa a darle información sobre el paradero de los jóvenes, se sentó en un banco de la Plaza de Mayo a descansar. Una señora joven se acercó y le preguntó qué hacía allí. Ella le contó. La señora, a su vez, le contó su historia y le dijo que tenían algo en común. Era Azucena Villaflor", precisó Abuelas.

La organización  remarcó que a partir de entonces "Raquel nunca más fue a preguntar o hacer algún trámite sola", ya que "otras mujeres se sumaron y juntas comenzaron a vencer la parálisis  del miedo para formar lo que más tarde se conocería como Madres de Plaza de Mayo".

"Años más tarde, cuando se comprobó que los represores habían perpetrado un plan para quedarse con los hijos de nuestros hijos, Raquel comprendió que quizá su nuera no habría perdido su embarazo antes de morir, sino que muy probablemente la habrían mantenido con vida hasta dar a luz. Desde entonces, Raquel continuó su lucha también desde Abuelas", indicó la agrupación.

Por último, señaló que Gvirtz de Arscuchín, "aunque tarde, pudo encontrar algo de justicia en los juicios de la mega causa Campo de Mayo, donde se juzgó a los asesinos de su hijo y nuera", aunque "en estos casi 36 años de lucha no pudo abrazarse con el hijo de ellos nacido en cautiverio".

Las Madres y Abuelas  siguen buscando a ese nieto o nieta, y recordando a su hijo el “Cabezón” y a su nuera “Peluca”, como los llamaban sus compañeros.

http://www.diariouno.com.ar/pais/Fallecio-Raquel-Gvirtz-de-Arscuchin-fundadora-de-Madres-de-Plaza-de-Mayo-20130927-0084.html
https://www.facebook.com/pages/Abuelas-de-Plaza-de-Mayo-Sitio-oficial/178051892255167?hc_location=timeline
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-230003-2013-09-27.html
http://www.derf.com.ar/noticias.asp?cod_des=570491&ID_Seccion=33&fecemi=27/09/2013&Titular=fallecio-una-de-las-fundadoras-de-madres-de-plaza-de-mayo.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Raquel_Gvirtz
http://www.abuelas.org.ar/material/historias_abu/RaquelGvirtz.pdf
http://www.actores.org.ar/noticias/fallecio-la-madre-de-plaza-de-mayo-raquel-gvirtz
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