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martes, 28 de febrero de 2023

Lucha Castro activista social, feminista y defensora de los derechos humanos

Lucha Castro, activista y abogada por los derechos humanos. MANOLO GARCÍA

Luz Estela Castro Rodríguez (Villa Ahumada, Chihuahua, 29 de febrero de 1952), también conocida como Lucha Castro, es una activista social, feminista y defensora de los derechos humanos mexicanos. Cofundadora , junto con Alma Gómez Caballero y Gabino Gómez Escárcega, del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM)​ y de la organización Justicia para nuestras hijas (JPNH). Reconocida por su labor en apoyo a familias de mujeres víctimas de feminicidio y casos de trata y desaparición forzada.​

 Su vida queda retratada en este texto*  suyo que nos enseña e ilumina . Gracias Lucha :

Al reconocerme como defensora de los Derechos Humanos y tomar conciencia de que la violencia contra las mujeres es una violación de los Derechos Humanos, dio un vuelco a mi vida, significó un paso cuántico. Buscar en las jurisprudencias, los tratados internacionales, el andamiaje jurídico para hacerlos valer en los tribunales, lograr que cobraran vigencia en la vida concreta de las mujeres de carne y hueso, desde el horizonte de la teología feminista

En mi experiencia, acompañar, desde el respeto absoluto a la dignidad de las personas, abordar el sufrimiento en sus vidas y compartir procesos de resurrección, es ante todo cultivar la capacidad de escuchar, pensar y caminar desde las propias necesidades de las víctimas. 

Escuchar historias cotidianas, pensar como proceso de liberación en oposición a las cruces impuestas, analizar colectivamente para descubrirlo que permite las injusticias. Y caminar al lado de las víctimas en relaciones horizontales, reconociendo   los obstáculos que enfrentan las mujeres víctimas de algún tipo de violencia y juntas discernir las estrategias de acceso a la justicia. 

Escuchar a las mujeres  no desde la posición jerárquica de poder que te puede dar el conocimiento jurídico, sino con el absoluto respeto y veneración de quien abre su corazón, descubrir  el sufrimiento con sus diferentes tonos, comprender sus silencios, su ir y venir en la espiral del círculo de la violencia, de las víctimas de la violencia familiar,  escuchar los testimonios dolorosos de las mujeres violadas, las sobrevivientes de trata, la  madre que busca justicia y verdad por el feminicidio o desaparición de su hija, las víctimas invisibles del conflicto armado: las abuelas, madres, hermanas, hijas de los torturados, desaparecidos/as, ejecutados, la obrera de la maquila en triple jornada laboral, la maestra que exige educación pública y laica, las activistas de los derechos LGTB, la líder indígena que defiende su territorio y el medio ambiente; la joven que se moviliza para despenalizar el aborto o los testimonios de  las personas defensoras de Derechos Humanos en riesgo.   

Cuando compartes el día a día las historias de terror de esas mujeres que llegan derrotadas, con el alma rota y el cuerpo destrozado por las violencias machistas, y te conviertes en testigo de su proceso de resurrección, al verlas empoderadas, sepultando el mito de la sumisión como destino, cuando se bajan ellas misma de las cruces impuestas y emprenden con dignidad el camino a la felicidad, es cuando confirmo mi vocación como defensora de los Derechos Humanos. 

Convencerme de que no soy su voz, la estrategia consiste en brindar herramientas que permitan a las mujeres recuperar su voz, reconocer la discriminación ancestral y emprender la lucha reivindicatoria, colectiva. 

El empoderamiento como camino de liberación se comparte en tres aspectos: lo psicológico, lo jurídico y el activismo. Lo psicológico, por medio del acompañamiento psicosocial. Lo jurídico, por medio de la socialización del derecho o alfabetización jurídica, así como por el activismo judicial de las víctimas y el recurso estratégico de las ONGS ante los tribunales.


Acompañamiento psicosocial. 

Las mujeres en situación de violencia por la cultura patriarcal suelen sentirse culpables. El acompañamiento psicosocial es un enfoque liberador en la comprensión y acompañamiento a las personas (en sus contextos familiar y comunitario) fue propuesta   inicialmente por el psicólogo y sacerdote jesuita Ignacio Martín-Baró en El Salvador y desarrollada posteriormente por Carlos Beristain, se invita a considerar de modo insoslayable la identificación y comprensión de las  condiciones políticas e ideológicas de contextos opresivos en los que surge el sufrimiento, la  ineficacia e ineficiencia en los sistemas de impartición de la justicia de las instituciones del Estado. 

Los procesos de facilitación en el acompañamiento psicosocial individual o colectivo, promueven la identificación clara de las condiciones generadoras de trauma y sufrimiento psicosocial, desatan en las personas significados diferentes de las afectaciones sufridas, así como la identificación de capacidades de afrontamiento y resistencia, que permiten a las personas recuperar un sentido de poder y dignidad.


Socialización del Derecho o Alfabetización jurídica 

En el Centro de Derechos Humanos (CEDEHM) la organización que cofundé, aprendimos que para evitar la revictimización,  una táctica es pedir a las mujeres que escriban su historia. Al realizar ese ejercicio, empiezan a ponerle nombre a lo que viven y, desde esa narrativa,  se construyen las denuncias visibilizando los diferentes  tipos de violencias, muchas de ellas invisibles. Además de ser terapéutico, es muy útil para el litigio estratégico. Por ejemplo, la  violación sexual en el matrimonio se justifica  por el débito conyugal, o la  violencia domestica por  una riña de parejas.

El primer caso que litigué fue una tentativa de feminicidio. Cuando el fiscal se levantó de su escritorio por las copias de un “acuerdo de no agresión mutua”, el agresor dijo a la víctima: “Acabas de firmar tu sentencia de muerte”.  Ella insistió ante el fiscal que quería narrar la película completa, en decir, contar la historia de violencia, las amenazas, etc. El Ministerio publico la paró en seco: “Señora, usted dígame que pasó el domingo a las tres de la tarde cuando llamó a la policía, es decir, las circunstancias de modo, tiempo y lugar, no me sirve que me cuente su vida”. El Ministerio público fue  fiel a las enseñanzas de la Facultad de Derecho, le interesó solo una escena de la película, dos días después la mujer estaba en terapia intensiva.

Además de escribir su historia, las mujeres acuden semanalmente a talleres que les permiten tomar decisiones informadas. Creamos los talleres Respuestas legales a las violencias de género, en temas de Derecho Civil y Penal: custodia, divorcio, medidas de protección etc. Luego pasamos a la segunda parte, el taller Llevando mi juicio, las victimas preparan su testimonio, revisan las pruebas de las carpetas de investigación, visitan los tribunales para conocerlos. Finalmente, en el taller Caminando sobre mis propios pasos, las mujeres se apropian del conocimiento, recuperan su autoestima, se convierten en mentoras de otras víctimas y en coadyuvantes de los procesos judiciales 

Activismo Judicial de las víctimas y el recurso estratégico de las ONGS ante los tribunales.

De pronto el número de víctimas que acompañamos nos superaba en fuerzas y caímos en la cuenta de que nos estábamos convirtiéndonos en una maquiladora de acompañamiento, no lográbamos incidir en cambios estructurales, así que construimos un observatorio ciudadano del actuar judicial. En mi país no basta con tener la razón jurídica, se hace necesaria la protesta social, las y los jueces se sentían observados, presentamos quejas como el caso de Genoveva, logramos sinergias con otras organizaciones y  logramos  cambios. 

El emblemático caso de Genoveva, una mujer indígena, inspiro el nacimiento del colectivo Mujeres en lucha, que logró cuestionar el poder  de aquello que, desde la visión del patriarcado, tienen en su manos la responsabilidad de administrar la justicia. Genoveva y su bebé, huyendo de la  hambruna, se desplazaron a la ciudad de Chihuahua. Hasta el asentamiento  en que vivían llegó  una mujer mestiza en busca de una empleada doméstica. Al darse cuenta de que Genoveva  tenía una niña recién nacida, se la robó.

Por medio año –tengamos en cuenta que Genoveva no habla el castellano- llegaba todos los días hasta la fiscalía exigiendo recuperar a su hija. Se paraba por horas pronunciando únicamente tres palabras: “busco mi hija”. En varias ocasiones fue regañada por denunciar, bajo el argumento que la niña estaba mejor con Yudith, que le daba todo lo que ella no podía y que, además, Genoveva ya tenía más hijos.  Hartos de la presencia de la indígena, localizan a la niña y la ponen a disposición de la Institución de Protección a la Infancia. En este lugar, para permitirle ver a su hija, le ponen la condición de firmar de un documento, pero sin la asistencia de un traductor de su lengua. Confiada en que era el trámite para rescatar a su niña, le dan a firmar el perdón a la mujer que robó a su hija.

Yudith, la mujer mestiza, pide la guarda y custodia, y el juez la concede con el argumento de que no había denuncia. Cuando Genoveva se percata, acude al juzgado, donde le informan de que “ella no aparece en el expediente y que, por tanto, no está legitimada para participar en ese juicio”. La mujer indígena acude de nuevo diariamente durante tres meses, se planta en la puerta del juez y le dice: “quiero mi niña”. Una empleada del Juzgado se compadeció y nos contó la tragedia. Interpusimos recursos legales, logramos recuperar a la niña y destituir al juez, 

No todos los casos son exitosos. Margarita, una mujer de una comunidad rural, fue privada de su libertad por un grupo de sicarios y violada tumultuariamente.  Después de devolverla a su casa, le exigieron que no apagara el celular, a donde le enviaban videos de la violación. Amenazada su familia, la víctima se sintió obligada a estar a disposición de sus agresores cuando la requerían. Desesperada, huyó, llegó al CEDEHM y nos dio la siguiente respuesta a nuestra sugerencia de que denunciara los hechos: “En mi pueblo a una maestra le hicieron lo mismo que a mí. Ella denunció, pero el jefe de la policía es también el jefe de los sicarios. Como venganza le quemaron con ácido las manos y piernas.” 

La única opción para ella fue el traslado a un refugio, lugar en que llegan las mujeres a quienes el Estado no es capaz de garantizar el derecho a la libertad o la vida. Unas semanas después, su pequeña hermana de 14 años fue tomada por el grupo criminal para reemplazarla y Margarita tuvo que regresar a su pueblo.

Permitir la violación para vivir y hacer vivir a la familia, es un lugar de crucifixión y de opresión cuando no hay alternativa posible. Se vive la experiencia como ausencia de esperanza, ante la imposibilidad de caminos alternativos. Todo esto se vive de modo diferenciado, según las historias, los contextos y los momentos históricos. La de Margarita es una de las vidas que más me duelen.

Comprendimos la importancia del litigio estratégico de las Organizaciones No Gubernamentales para que el avance de las leyes, que las mujeres feministas hemos conquistado a través de la historia, tenga sentido para Genoveva, Lolita, Margarita y todas las victimas que acompañamos. 

Históricamente las olvidadas de los procesos penales fueron las víctimas. Quienes actuaban en nombre de ellas era exclusivamente el fiscal o Ministerio Publico, quienes representan los intereses de la sociedad, y la comisión de un delito era considerada una ofensa al Estado. Por tal motivo las pretensiones de las víctimas no solo eran invisibles, sino que no importaban. Los Derechos Humanos brindaron una oportunidad para tomar el papel protagónico.

La participación de las víctimas en un proceso legal se denomina “coadyuvancia”, viene del latín: co y adiuvare, que significa “ayudar”. Trabajo de equipo de víctima y abogada. Pondré un ejemplo significativo para que se comprenda el valor de la coadyuvancia. En la década de los 90, las madres de Ciudad Juárez que tenían hijas desaparecidas o asesinadas, denunciaban que las autoridades no las buscaban. Era su grito frente al Estado, pero no podían demostrado. Cuando me pidieron que fuera su abogada, presenté un escrito en el que asumimos la coadyuvancia la Madre y Yo, y solicitamos  copia de la carpeta de investigación,  así descubrimos que Julieta Marleng, la hija de doña Consuelo, y Erica, la hija de Hortensia, desaparecidas dos años antes, tenían su expediente de siete páginas. Por supuesto, la fiscalía informaba a las madres que habían realizado cateos, rastreos, declaraciones de testigos etc. Nada fue verdad y así empezamos a documentar y exhibir la indolencia del Estado retomado por A.I en el 2003 con el informe México, muertes intolerables diez años de desapariciones y asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y Chihuahua. Las madres se convirtieron en coadyuvantes, de víctimas a activistas y a defensoras de Derechos Humanos emergentes. 

Documentamos para no olvidar, para conservar la memoria histórica en la cabeza y en el corazón de quiénes están torturando, quiénes queman nuestras casas, violan, asesinan y desaparecen a nuestras hijas e hijos. 

Una coadyuvancia efectiva rompe paradigmas centrados en el poder, que a lo largo de toda la historia han detentado las y los abogados de la defensa, fiscales, abogadas de las víctimas, jueces y juezas. Y no es fácil. La participación de las abogadas coadyuvantes de las víctimas, desde el horizonte del feminismo, es muy importante. Se colocan en el debate los estereotipos y prejuicios que pueden limitar el acceso de las mujeres a la Justicia y además se brinda la oportunidad de cuestionar esquemas jurídicos patriarcales, tales como la absurda conclusión de que las víctimas de violación no opusieron resistencia suficiente. 



La fiscalía, en caso de un feminicidio, aporta cuestiones técnicas, como la trayectoria de las balas, el objeto utilizado para cometer el crimen, las huellas etc. Pero la coadyuvancia aporta no sólo el marco jurídico invocando los tratados internacionales, las reglas de Brasilia, etc., también aporta peritajes con perspectiva de género, explica el daño moral que provoca la violencia. Un caso que también me marcó fue el de Marisela Escobedo, que actualmente se exhibe en Netflix bajo el documental Las tres muertes de Marisela Escobedo, es el ejemplo de una madre empoderada que tuvo un papel protagónico en el juicio del feminicidio de su hija.

La vida es siempre elección y la defensa de los Derechos Humanos ha sido mi mejor elección. Me llena el corazón y la elegí escuchando mi voz interna, que me reconcilia con mis exigencias. Aquí sigo en esta opción de vida. El talante de una defensora es ser signo de esperanza, es parte de mi equipaje, aun en las noches obscuras ella me acompaña.

Estoy convencida de que es por medio de las acciones de amor y de justicia como tenemos que proclamar el escándalo de todas las cruces injustas impuestas a las mujeres, que representan todas las formas de violencias, muchas de ellas ocultas. Empoderándolas les animo a iniciar procesos de resurrección de sus vidas.  

La ideología del sacrificio impuesta por la cultura patriarcal, la manipulación del mensaje de Jesús traicionado y tergiversado por diversas causas, han permitido la creencia de que el sufrimiento que proviene de la injusticia conduce a la redención, desarrollando en las victimas la alienación, la educación para la renuncia y el temor a la rebeldía, la sobrevaloración del sufrimiento de niños, niñas, indígenas y mujeres conducen a soportar humillaciones, y a la renuncia de nuestros Derechos Humanos, por lo que esta teología promueve el victimismo de las mujeres, animándonos al martirio doméstico y familiar.

Como bien lo señala Ivonne Gebara, la teóloga feminista brasileira, el mensaje inconsciente es que el sufrimiento redime, que nuestro Dios cristiano necesita sacrificios humanos, y con este discurso teológico tradicional se avala el abuso y la violencia.  Esta es la concepción de Dios que ha pasado de generación en generación, la del Dios autoritario, masculino, patriarcal, que identifica el amor con el sufrimiento. La espiritualidad de la liberación ayuda a tomar conciencia de la importancia de conocer las causas de la opresión. Descubrir al Dios liberador en un proceso comunitario y la socialización del mensaje bíblico desde el horizonte de la teología feminista, permite  que miles de  niñas, jóvenes y mujeres tengan la posibilidad de conocer un mensaje alternativo a las posturas conservadoras de la jerarquía.

Para las feministas cristianas es fundamental centrar el mensaje de nuestra fe como amor radical, justicia y liberación de las y los oprimidos. Teresa Forcades  es un ejemplo de estas enseñanzas, con otras mujeres comprometidas que comparten la teología de la cruz en clave feminista, ha contribuido a terminar con el mito del destino social y a la construcción de sujetas hacedoras de la historia desde la realidad concreta de las mujeres y sus luchas reivindicatorias. Desde la cotidianidad se construye el profetismo que da esperanza y alegría de vivir el compromiso cristiano. 

Finalmente, ante la justificación religiosa de las iglesias para validar el sometimiento de las mujeres, tenemos una respuesta:

Nos queremos vivas 

Para escribir poesía, música e historias

Para conquistar el cosmos, las profundidades del mar y la cima de las montañas

Para usar los espacios públicos para el arte, la cultura, la construcción de ciudadanía

Para ocupar los bancos escolares, las curules, las sillas presidenciales y ejecutivas de las empresas

Nos queremos vivas

Para decirles a los niños, los jóvenes y los adultos que somos iguales en derechos y dignidad

Que queremos transitar por la vida con ellos, sin violencia, con amor y respeto

Que somos dueñas de nuestros cuerpos y decisiones

Nos  queremos vivas

Para tejer sueños y esperanzas

Para cuidar la tierra, el agua, el cielo

Es cierto. Berenice, Marisela, Paloma, Monserrath, y cientos de mujeres… No pudimos evitar su muerte

Nuevamente la madre tierra abre sus brazos para recibir sus cuerpos doloridos

Están ausentes, pero presentes en nuestro dolor e indignación

Caminarán con nosotras exigiendo verdad y justicia

Para construir un mundo con oportunidades para todas y todos

Estarán con nosotras en las calles, las plazas, las iglesias, en el ciberespacio, el teatro, el cine, los libros, la investigación

Estarán con nosotras en todas partes donde la indignación concite a la unidad y la lucha

Convocarán con nosotras a mujeres y hombres a construir otro mundo posible

Gritaran con nosotras: ¡Ni una más! ¡Nunca más!


 *La experiencia de acompañamiento a las víctimas de las diversas formas de violencias de género en Ciudad Juárez y Chihuahua, México



Junto con  Lydia Cacho también nuestra heroína



https://jiwarbarcelona.com/es/lucha-castro-30-years-feminicide-northern-mexico/

https://www.frontlinedefenders.org/es/case/case-history-lucha-castro

https://es.wikipedia.org/wiki/Lucha_Castro

https://es.ara.cat/verano/hay-jovenes-feministas-no-precio-tuvimos-pagar_128_4463527.html

https://catalegbiblioteca.americat.barcelona/bib/33972


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viernes, 20 de marzo de 2020

Elsie Monge defensora de los derechos humanos


Elsie Monge Yoder nació en Quito el 18 de agosto de 1933  es  defensora de   los derechos  humanos. Ganadora del Premio Juan Montalvo en la edición 2013.  Ganó una nominación por el Premio Nobel de La Paz en el 2005 y el título de "Mujer del Año" en Ecuador en el 2005. 

Elsie Monge  ha dirigido  la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu) desde su creación, en 1979. 

Entre los  logros de la labor de la CEDHU está la liberación de Javier Ramírez –que pasó diez meses en la cárcel por liderar la oposición a la explotación de cobre a gran escala en Intag, una comunidad en rebeldía desde hace dos décadas. También la denuncia del desplazamiento de la población de San Marcos, en la provincia suramazónica de Zamora Chinchipe.

“Unas nueve familias que se resistían a vender su tierra; fueron desplazados, sus casas fueron quemadas. La capilla y la escuela que quedaban fueron incendiadas recientemente”, describe Monge. "Ni consulta previa, ni reubicación, ni indemnización hubo para esa gente", agrega.

“Nuestro trabajo consiste en apoyar a las comunidades para que conozcan sus derechos y las herramientas legales básicas para que puedan defenderlos. Apoyamos acciones pacíficas”, dice Monge.


Elsie esta comprometida en la liberación de las personas. Es  una defensora de derechos humanos en su natal Ecuador, en donde ha servido como misionera por más de 35 años.

Pero Monge dice que defender los derechos del pobre está en su sangre. Ella tuvo modelos a seguir de su abuela materna, María Elvira Campi , quien fundó la Cruz Roja en Ecuador, y su madre, Grace Yoder, quien se dedicó al trabajo social para los pobres en la ciudad de Guayaquil, donde ella creció. "El deseo de hacer algo por otros que vi en mi familia tuvo una gran influencia en mí", dice Monge, quien fue a Estados Unidos como estudiante de secundaria y asistió a Junior College en Nazareth Academy en Kentucky. 

"La terrible pobreza y el deseo que sentí, junto a la necesidad de tratar de hacer algo para remediar la situación desarrollaron en mí la vocación religiosa". Buscando grupos misioneros, Monge descubrió a las Hermanas de Maryknoll y se unió a la congregación en 1954.

Después de obtener su licenciatura en Educación de Maryknoll Teachers College, trabajó  en Guatemala y Panamá antes de ser asignada con la Hermana de Maryknoll Laura Glynn a Ecuador en 1973.

Mientras hacían desarrollo comunitario rural, Monge y Glynn vieron la necesidad de defender los derechos de los ecuatorianos pobres, quienes fueron desplazados por compañías extranjeras invitadas por el gobierno de Ecuador para explotar los ricos recursos naturales del país. Comunidades enteras fueron expulsadas de sus tierras. Aquellos que se opusieron a la contaminación causada por los proyectos de perforación petrolera fueron sujetos a arrestos ilegales, tortura y otras formas de brutales represalias.

Entre 1984 y 1988, durante la presidencia de León Febres Cordero, el país experimentó una intensa represión.
"Las Iglesias se unieron para empezar una organización de derechos humanos", dice Monge. Con el respaldo de las Iglesias luterana, presbiteriana y católica, Monge y Glynn, quien murió en 2004, fueron invitadas a ser miembros de la Comisión Ecuménica por los Derechos Humanos.

Las Hermanas denunciaron desapariciones forzadas, ejecuciones extra judiciales, tortura y otras formas de persecución. Acusadas por las autoridades de ser subversivas, las misioneras rechazaron ser intimidadas. "Cuando tomas una opción, aceptas lo que viene con ella.  "En el trabajo por los derechos humanos uno de los requisitos es la perseverancia porque lleva tiempo ver resultados, especialmente si se afecta intereses económicos y políticos".

Ella cita el caso los hermanos Restrepo, dos muchachos adolescentes, de 17 y 14 años, quienes "desaparecieron" después de manejar un carro en Quito y ser arrestados por la policía. La ofensa fue que el joven mayor manejaba sin licencia, dice Monge. Cuando los padres de los jóvenes no pudieron encontrar que pasó con sus hijos, ellos se empezaron a reunir en la plaza principal para reclamar la verdad y justicia. "Primero éramos un grupo pequeño, familia y miembros de derechos humanos", dice Monge. "Pero después otras personas se unieron a nosotros. Ellos se contaban unos a otros acerca de sus familiares quienes también fueron asesinados o torturados". Tomó cuatro o cinco años, dice ella, para que uno de los guardias quien tomó parte en la disposición de los cuerpos revelara que el joven mayor fue golpeado con tanta brutalidad ante un interrogatorio que murió. Como el de 14 años fue testigo de todo eso, los superiores de la policía ordenaron que le dispararan. Los cuerpos fueron tirados en sacos en una laguna, dijo el guardia, quien atormentado por la culpa, se presentó y dio testimonio de lo ocurrido. 
Este caso trágico, dice Monge, fue el primero en revelar el carácter represivo del estado.
Para el 2005 las protestas en contra de la minería a gran escala en Ecuador incluyó no sólo a las comunidades indígenas y campesinas sino también a representantes de parroquias y municipalidades. Ellos sacaron a la luz casos de acoso judicial que por años fueron el objetivo de líderes sociales y de la población en general. En el 2007 el presidente Rafael Correa estableció la Comisión de la Verdad en Ecuador, que comenzó a funcionar en el 2008 y fue formada por cuatro comisionados y a  Elsie Monge,  le pidieron que presidiera la comisión. Trabajando con un equipo de 40 profesionales, incluidos abogados y psicólogos, la comisión reunió testimonios de 600 víctimas. "Fue difícil para la víctimas revivir sus historias", dice Monge, "Pero la mayoría quería que se haga pública". Los testimonios fueron agrupados en 118 casos documentados en un reporte de 2,500 páginas que Monge presentó en el 2010.

"Será un proceso largo", dice Monge. "Mucho se ha ganado, pero al final, el estado debe estar dispuesto a sancionar a aquellos que tienen posiciones de poder". Por ahora, ella confía en que las personas a las que acompaña hayan aprendido como defenderse cuando sus derechos son abusados.

 Tomado del articulo escrito por  Mary Ellen Manz, M.M. de la Revista Liberación en Ecuador


Elsie Monge: Mientras más poder se acumule, mayor es el riesgo de abusos


Elsie Monge es una misionera quiteña que ha dirigido a la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu) desde su creación, en 1979, justo el año en que Jaime Roldós ganó las elecciones.

¿Fue optimista con la llegada de Roldós?

Tenía un discurso más motivante e instituyó la Doctrina Roldós, que fue pionera y, en lo fundamental, planteaba que los derechos humanos no tienen fronteras. En ese entonces, hicimos un trabajo de educación y difusión y creamos el Frente Ecuatoriano de Derechos Humanos, que sirvió para el periodo de represión de Febres-Cordero.

¿Qué tipo de represión?

Con el pretexto del grupo armado de Alfaro Vive, se montó un aparato enorme para combatirlo y vino la persecución. Todo joven era sospechoso y se formaron comandos que iban por las madrugadas y noches a allanar las casas... Era el terror institucional, el control a través del miedo. Por primera vez se registraron indicios de desapariciones forzadas y de ejecuciones extrajudiciales.

Otro gobierno represivo fue el de Rafael Correa. La citó en una de sus sabatinas...

Sí y decía “mi querida Elsie”... Es indignante. En 2007 formó la Comisión de la Verdad y ahí me llamó. Acepté, pero, finalmente, allí hubo un interés político.

¿No lo apoyó?

Nuestra posición es de autonomía e independencia, porque poder, corrupción e impunidad van de la mano.

¿Y el resultado de la comisión?

Fue a medias, porque el interés de Correa era atacar a los socialcristianos. Pedimos que se amplíe la investigación (la inicial iba de 1984 a 1988), se presentó el informe en 2010 y después ya no le dio importancia. ¿Cómo puede ser que la mayoría de casos estén diez años en indagación previa? Presentamos 110 casos, con distintos tipos de violaciones, de los cuales, hasta la fecha, seis han tenido un procesamiento judicial y solo dos o tres, sentencia. El resto ahí están. Por ejemplo, el de Dayuma (en tiempo de Correa) fue parte del informe. La criminalización de la protesta fue bárbara.

¿Gobiernos similares?

Los gobiernos no son comparables. Pero para que eso cambie, se necesita otra mentalidad. Mientras más poder se acumule, mayor es el riesgo de los abusos.

13 de agosto, 2019 Quito


https://www.dw.com/es/elsie-monge-una-vida-de-lucha-por-los-derechos-humanos/a-18417228
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https://www.scoopnest.com/es/user/eluniversocom/1087473914320699392-elsie-monge-del-cedhu-presente-en-la-marcha-contra-la-violencia-de-gnero-anuncia-rueda-de-prensa-de
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https://www.maryknollsisters.org/sister-elsie-monge
http://www.cedhu.org/index.php?option=com_content&view=article&id=84%3Aelsie-monge-defender-los-derechos-del-pobre-lo-lleva-en-la-sangre&Itemid=42
http://cedhu.org/index.php?option=com_content&task=view&id=84&Itemid=47
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lunes, 30 de junio de 2014

Salwa Bughaigis defensora de los derechos humanos


Salwa Bugaighis (Bengasi, 24 de abril de 1963 − Ibídem, 25 de junio de 2014) fue una  política y  activista libia de derechos humanos asesinada en Bengasi el 25 de junio de 2014.


Nos unimos a ONU Mujeres  en su condena enérgica al asesinato de la líder libia y  abogada por los derechos de las mujeres  Salwa Bugaighis.  Con ellas nos unimos a millones en el duelo por la pérdida de una hermana y valiente defensora de los derechos humanos.  Estamos  indignadas y profundamente triste por este brutal asesinato.

Salwa fue asesinada poco después de emitir su voto en la elección de Libia, un derecho  por el que ella luchó como miembro del Consejo Nacional de Transición durante la revolución de 2011. Salwa trabajó con Karama, una organización colaboradora del Fondo de ONU Mujeres para la Igualdad de Género,  capacitando   activistas y líderes y promoviendo   la participación política de las mujeres en Libia. Ella jugó un papel clave en el desarrollo de la nueva Constitución de Libia. Muchos colegas de ONU Mujeres la conocíeron en estas actividades, y como participante activo en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer. 


Expresamos nuestras profundas condolencias a su familia y amigos. Salwa Bugaighis era una líder valiente que abogó por los derechos humanos de su pueblo. Con su muerte, se nos recuerda una vez más de las amenazas a los logros duramente ganados para las mujeres y niñas en todo el mundo. En muchos países, las mujeres que participan en la política o en la cara del activismo sufren  intimidación y  violencia. ONU Mujeres pide medidas urgentes para llevar a los criminales que perpetraron este acto cobarde ante la justicia.

 El asesinato de Salwa Bugaighis rompe nuestros corazones, pero no va a romper nuestra determinación  para promover la paz y la participación plena e igualitaria de la mujer en todas las esferas de la vida, en todos los países del mundo.

 Texto  de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres condenando el asesinato de la activista de los derechos de la mujer en Libia y nos sumamos a todo su contenido . 



http://www.elmundo.es/internacional/2014/06/26/53abf1c0268e3e46698b4576.html
http://www.ansa.it/sito/notizie/mondo/2014/06/26/uccisa-a-bengasi-avvocato-diritti-umani_fb926711-3d2c-486c-b9e5-75a02d39afaa.html
http://www.abc.es/internacional/20140626/abci-activista-asesinada-bengasi-201406261451.html

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martes, 4 de enero de 2011

Zoraida Hernández Pedraza: heroína de Colombia



Colombia - Intento de ingresar por fuerza en el domicilio de la defensora de derechos humanos Sra. Zoraida Hernández Pedraza

El 14 abril de 2011 el domicilio de la defensora de derechos humanos y activista de derechos a la tierra, Sra. Zoraida Hernández Pedraza, fue objeto de un intento de ingreso forzado, perpetrado por dos hombres no identificados en momentos en que ella se encontraba en compañía de su familia. Zoraida Hernández Pedraza es la Presidenta de la Corporación Sembrar, una organización dedicada a trabajar por la defensa de territorios y de restitución de tierras en Colombia y es vocera de varias organizaciones de derechos a la tierra. Es además vocera del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE).




Zoraida Hernández Pedraza es abogada egresada de la Universidad Libre de Colombia, defensora de derechos humanos durante  años. Representante judicial de víctimas de violaciones a Derechos Humanos en Colombia. Educadora popular en temas de Derechos Humanos e impulsora de importantes iniciativas de lucha contra la impunidad de crímenes de lesa humanidad.

Me inicié en la defensa de los derechos humanos con 15 años en Cucuta, donde había muchas desapariciones forzosas y atropellos a la población rural. Comencé a trabajar en el Comité de Solidaridad con presos políticos y empecé a estudiar derecho, después me trasladé a Bogotá y terminé mis estudios.


Nominada al Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos, en Colombia, DIAL, versión 2012 a la categoría de Mejor Defensor/a del año. Mención de honor.
Premio Franco Alemán de Derechos Humanos: Mención de Honor, otorgada por las Embajadas de Francia y Alemania a la Corporación Sembrar, organización que en su momento presidía




El 14 abril de 2011, aproximadamente a las 7:30pm, dos hombres irrumpieron con fuerza al conjunto residencial donde vive Zoraida Hernández Pedraza. Alcanzaron a ingresar hasta el balcón de la vivienda y destruir la cerradura de la puerta; sin embargo, debido a otro seguro adicional los intrusos no lograron avanzar más. Según se informa, el seguro adicional, combinado con los gritos de auxilio de la defensora de derechos humanos y de su familia, desalentaron a los agresores y los obligaron a huir. Nos informan que en el momento en que ocurrió el incidente, el sistema telefónica fue suspendido lo que impidió la comunicación inmediata con el personal de vigilancia del conjunto residencial. Sin embargo, el sistema se restableció unos minutos después de que los hombres lograran huir. Este acto de intimidación contra Zoraida Hernández Pedraza es uno de varios actos de agresión similares llevados contra líderes y organizaciones que adelantan procesos de defensa de su territorio y de restitución de tierras recientemente.

El 3 marzo de 2011, la Corporación Sembrar devolvió las medidas de seguridad proporcionadas por el Estado, un carro blindado y escoltas, debido a su determinación de aceptarlas sólo hasta el momento en que las autoridades colombianas aborden las cuestiones políticas sobre la continuada inseguridad de los defensores/as de derechos humanos en el país. Las medidas de protección brindadas por el programa del Estado no pueden proteger eficazmente a las personas en riesgo. La Corporación Sembrar y el abogado Sr Jorge Eliécer Molano fueron obligados a aceptar empresas privadas armadas para su protección. El Gobierno se había comprometido con la Corporación Sembrar a realizar una reunión de alto nivel, para la discusión de seguridad antes del 15 de marzo de 2011, sin embargo esta sigue sin realizarse desconociéndose los motivos del gobierno para ello.


La Corporación Sembrar acompaña líderes, comunidades y organizaciones que adelantan procesos de defensa de su territorio y de restitución de tierras. Actualmente acompaña el proceso de retorno voluntario y autónomo de la comunidad de Las Pavas iniciado el 4 de abril de 2011. Zoraida Hernández Pedraza ha tenido un papel importante en la asesoría a los integrantes de la Asociación de Campesinos de Buenos Aires - ASOCAB, y en la reclamación para ello de las garantías necesarias para el retorno a la Hacienda las Pavas. En su papel de vocera del MOVICE, ha dado diversas entrevistas publicas sobre la ley de víctimas y restitución de tierras.


Front Line considera que el intento de ingresar por la fuerza en el domicilio de Zoraida Hernández Pedraza tiene relación directa con sus actividades legítimas y pacíficas en defensa de los derechos humanos, en particular por su labor en los derechos a la tierra.


Front Line insta a las autoridades en Colombia a que:


1. Inicien una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre el intento de ingresar por fuerza en el domicilio de la defensora de derechos humanos Zoraida Hernández Pedraza y su familia , con el fin de hacer públicos los resultados y llevar a los responsables ante la justicia, de acuerdo con los estándares internacionales;
2. Tomen todas las medidas necesarias para garantizar que las medidas de protección otorgadas a favor de Zoraida Hernández Pedraza y su familia, sean aumentados de manera que se garantice una protección efectiva de su seguridad e integridad física y psicológica;
3. Aseguren que en toda circunstancia todos/todas los/las defensores/as de los derechos humanos en Colombia puedan llevar a cabo sus actividades legítimas de defensa de los derechos humanos sin temor a represalias, y libres de toda restricción.

http://www.defendingwomen-defendingrights.org/front_line_colombia_attempted_forced.php


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