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viernes, 15 de febrero de 2019

María Elena Moyano, mártir de la solidaridad


María Elena Moyano Delgado (Barranco, 29 de noviembre de 1958 - Villa El Salvador, 15 de febrero de 1992) fue una luchadora social, dirigente vecinal peruana, conocida popularmente como "Madre Coraje".


María Elena Moyano fue brutalmente asesinada el 15 de febrero de 1992. Todo asesinato es brutal, por supuesto. Pero lo que hizo Sendero Luminoso aquella tarde en Lima fue, sin duda, de una brutalidad excepcional. Asesinar a una dirigente popular. En una tarde de domingo, mientras se celebraba una fiesta para recaudar fondos para un proyecto de solidaridad, popular y autogestionado. Delante de sus dos hijos, de 10 y 8 años de edad. Y, después de matarla a balazos, poner una carga de dinamita sobre su cuerpo para descuartizarla con la finalidad de asustar a sus seguidores. Pocos días más tarde, los terroristas dinamitaron su tumba. Una brutalidad.

Pero, ¿quién fue María Elena Moyano y qué hizo en sus 33 años de vida?

Nacida en 1959, María Elena tenía siete hermanos. Se crió en Lima, entre los barrios de Barranco y Surco. Vivió en propia carne las invasiones populares en las barriadas o pueblos jóvenes. Eran los tiempos de casas de esteras: pobreza, esperanza y organización. Estudió dos años de sociología en la universidad. Tuvo dos hijos, Gustavo y David. En el año 1983 regresó a Villa El Salvador y allí permaneció hasta su muerte. El barrio de sus sueños y de sus luchas; un barrio casi mítico, lleno de pasión y de vida. En 1983 es dirigente local del club de madres y, en 1986, resulta elegida presidenta de la Federación.


“Siento que Villa el Salvador es de alguna manera la esperanza del Perú; la construcción de una sociedad distinta”, decía ella. Y no parece exageración, si miramos las 2500 organizaciones de base que allí funcionaba. Ya en 1983, se logró dotar de gobierno local a una comunidad de 300.000 habitantes: CUAVES (Comunidad Urbana Autogestionaria Villa El Salvador). Años más tarde, en 1987, Villa recibió el Premio Príncipe de Asturias. Pero, ¿por qué?


En medio de la pobreza extrema, decía Moyano: “frente a la crisis económica, el pueblo y las mujeres han sabido responder. ¡Derechos exigimos y limosnas no pedimos!”. Surgieron comités de arborización para “transformar el arenal, plantando miles de árboles y luego construyendo colegios”. También comedores populares autogestionados y ligados a la parroquia. Se calcula que, en 1992, había en Lima unos seis mil comedores populares.


De manera especial hay que mencionar los Comités del Vaso de Leche, que buscaban garantizar al menos un vaso de leche diario a todos los niños y ancianos. En 1984, el Programa de Vaso de Leche se incorpora al Plan de Emergencia de Alimentación y Salud de la municipalidad de Lima, gobernada desde el año anterior por Alfonso Barrantes, de Izquierda Unida.

Algunas voces, desde sectores de la izquierda revolucionaria, dicen que los comedores o los Comités de Vaso de Leche “adormecen al pueblo o sirven de colchón al sistema. Nosotras decimos que no es así, porque lo que hacemos es apostar por el autogobierno del pueblo”, respondía María Elena.

En diciembre de 1983 se constituyó la Federación Popular de Mujeres de Villa El Salvador (Fepomuves) y, para 1987, Fepomuves tiene 105 clubes de madres y 450 coordinadoras de vaso de leche. En 1992 hay 1500 comités del vaso de leche y 800 comedores populares. En 1992 había más de 100.000 beneficiarios en Villa (menores y personas ancianas).


Su lucha social desembocó en el compromiso político. No solo porque, como hemos visto, desde el principio estaba entrelazada la auto-organización popular con el diseño de una política local al servicio de las mayorías. Desde 1983, el gobierno local autogestionado de Villa El Salvador había elegido a Michel Azcueta como alcalde, por dos veces.

En las terceras elecciones (1989), hubo una implicación más activa de la Federación de Mujeres y, siendo Mª Elena su candidata, fue elegida teniente de alcalde de Villa El Salvador. En ese puesto de servicio público permaneció hasta que la asesinaron.


María Elena Moyano perteneció al Partido Unificado Mariateguista (PUM) desde su fundación en 1984 hasta el año 1988. Desde entonces, y hasta 1992, pertenecía al MAS (Movimiento al Socialismo), corriente social-cristiana dentro de la coalición Izquierda Unida.

Mª Elena Moyano, en cabeza de la movilización contra la violencia


Desde el inicio de los años 1990, los terroristas de Sendero Luminoso incrementaron sus acciones violentas en Lima, intentando cercar al movimiento popular auto-organizado. Asesinan al dirigente sindical Enrique Castilla (octubre 1990); matan a Juana López León, coordinadora de Vaso de Leche en Callao (31 agosto 1991); dinamitan un centro de acopio que abastecía a 90 comedores populares (septiembre 1991); distribuyeron un escrito acusando explícitamente a Mª Elena de ser colaboracionista (septiembre 1991); cometen un atentado a balazos contra Emma Hilario, de la Comisión Nacional de Comedores populares en el pueblo joven Pamplona Alta (30 de diciembre 1991), que se ve forzada al exilio; el 24 de enero de 1992, otro grupo terrorista, el MRTA, asesina a Andrés Sosa, dirigente político de izquierda en Villa El Salvador. El 13 de febrero, Michel Azcueta sufre un atentado a las puertas del Colegio Fe y Alegría de Villa El Salvador.


La respuesta de María Elena Moyano es clara y directa: “La revolución es afirmación a la vida, a la dignidad individual y colectiva; es ética nueva. La revolución no es muerte ni imposición ni fanatismo. La revolución es vida nueva, es convencer y luchas por una sociedad justa, digna, solidaria al lado de las organizaciones creadas por nuestro pueblo, respetando su democracia interna y gestando los gérmenes de poder del nuevo Perú”.

El 26 de septiembre de 1991, la federación de mujeres desafía al totalitarismo de Sendero Luminoso y al miedo generalizado, con una Marcha pública que es un grito por la vida “Contra el Hambre y el Terror”. Participaron unas 20.000 personas, sobre todo mujeres. “No matarás, ni con hambre ni con balas”.


El día previo a su muerte, Sendero Luminoso convocó a un “paro armado” en todo el país. María Elena junto a varias mujeres, salieron a las calles a desafiar el paro y las amenazas del grupo de asesinar a quien estuviera fuera de sus casas. La amenaza era real. Pero , como había escrito unos días antes: “Solo nos queda la fuerza real que sale de las entrañas, de lo más profundo de nuestro pueblo oprimido. Solo con esa fuerza será posible derrotar al terror”.


https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Elena_Moyano
http://entreparentesis.org/maria-elena-moyano-martir-la-solidaridad/
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miércoles, 30 de agosto de 2017

María Jesús Alvarado Rivera feminista, educadora, periodista, escritora y luchadora social

María Jesús Alvarado Rivera (Chincha, 27 de mayo de 1878 - San Isidro, Lima, 6 de mayo de 1971), fue una feminista del Perú, educadora, periodista, escritora y luchadora social.

Escritora y profesora, defendió los derechos de los oprimidos y marginados (mujeres, trabajadores, indígenas y niños).


Siendo adolescente solía acompañar a su madre en sus viajes a la ciudad capital. Muchos de esos viajes estuvieron motivados por su asistencia a las veladas literarias femeninas de la época. A partir de 1908 comenzó a ejercer como profesora de escuela y a publicar sus primeros textos en medios periodísticos como El Diario, El Comercio y La Prensa hasta el año de 1911.


Remitió una ponencia de corte feminista al Primer Congreso Femenino Internacional celebrado en Buenos Aires, del 18 al 23 de mayo de 1910 convocado por la Asociación Universitaria Argentina, en la cual era significativa la presencia socialista. Un año más tarde afinó sus ideas en su disertación sobre «El Feminismo» presentada en el auditorio de la Sociedad Geográfica de Lima, en defensa de la igualdad de derechos civiles, jurídicos jurídica de mujeres y hombres.

En uno de sus primeros artículos, asumió la defensa del indígena, señalando su crítica y repudio al comunismo autoritario del Tahuantinsuyo y con mayor contundencia a la «esclavitud más cruenta» del coloniaje hispano, así como a esclavitud republicana ejercida por el cura, el gobernador, los enganchadores, mineros y caucheros de su tiempo. Concluyó su artículo demandando ayuda, instrucción y justicia para que en el indígena afloren y se desarrollen sus potencialidades físicas y espirituales. Consideró que el proceso regenerativo de la raza indígena, haría de ella «uno de los importantes elementos constitutivos de la nación, que hoy más que nunca, necesita del concurso unánime de sus hijos, para salvar su integridad amenazada y alcanzar la preponderancia que las ingentes e inagotables riqueza que su suelo atesora» «El Indio», El Comercio, 10 de julio de 1911. Es posible que haya asumido a su manera, el legado ideológico del regeneracionismo de Joaquín Costa.

En 1914 se desempeña como una de las principales conductoras de la Sociedad «Evolución Femenina» de la cual llegó a ser su presidenta. Asesoró a la Sociedad Femenina de Huaral. Su ideario ecléctico reformista, poseía sesgos socialistas románticos mezclados con ideas y demandas feministas a favor de nuevas leyes, cambios educativos y de la conquista del derecho de sufragio electoral. En 1915 funda en su domicilio una escuela alternativa denominada «Moral y Trabajo» gratuita para las mujeres obreras y artesanas, con la finalidad de enseñarles algunos oficios e inculcarles algunos presupuestos de la moral socialista y feminista.

En 1916, fue elegida miembro titular de la Junta General de la Asociación Pro-Indígena. Un año más tarde, desde las páginas del diario La Crónica, reivindicó la jornada de lucha de las mujeres en Huacho librada en 1917, la cual fue cruentamente reprimida: «Mujeres conscientes del deber de solidaridad conyugal, que no quisieron abandonar a sus compañeros en la hora de la demanda del derecho; mujeres impulsadas por un noble y legítimo anhelo de mejoramiento; mujeres inermes sin más escudos que el derecho, han sido inicuamente victimadas por la fuerza armada, en la masacre más horrorosa que registra el martirologio del proletariado…[…]» Le ha cabido al Perú la depresiva distinción de bautizar con sangre el primer movimiento del feminismo económico. »

Según testimonios de época, viajó a E.E.U.U. con Pedro Zulen, a seguir estudios en la Universidad de Harvard, en donde contrajo matrimonio con un norteamericano afrodescendiente. A su retorno al Perú, publica su obra literaria El Cuarcar, en cuatro entregas en La Crítica durante el primer bimestre de 1919.

En 1923 participó en el proceso de constitución de la Liga Nacional de Higiene y Profilaxis. Sustentó diversos petitorios ante el Ministerio de Educación Pública para que se aprobase el dictado obligatorio del curso de Puericultura en las escuelas públicas.

El 14 de agosto de 1924, dio una conferencia en la Unión Huaraz, titulada «Sobre la esclavitud de la mujer y el indio». Condenó la Ley de Conscripción Vial que forzaba a los comuneros andinos a realizar trabajo forzoso en las obras camineras auspiciadas por el régimen de Leguía. Condenó también a la Empresa Norteamericana Cerro de Pasco Co., responsable de los humos contaminantes de su fundición de La Oroya que arruinaron la vida económica de muchas comunidades andinas y la salud de sus pobladores y animales de pastoreo y uso doméstico.

A fines de 1924 su taller de impresión fue allanado. Ella fue detenida a y confinada en la cárcel de Santo Tomás durante tres meses. La inculparon de ser agitadora social contraria al orden público.

Fue deportada en 1925 a la Argentina donde permaneció hasta el año de 1936, dedicándose al ejercicio docente, la dramaturgia y la representación de obras teatrales de contenido social y feminista. De vuelta en el Perú se abocó nuevamente a la defensa de los derechos de la mujer y a la vida teatral. Fue pionera del teatro radiofónico pedagógico y del cine nacional. Redactó un guión de radionovela intitulado «La Perricholi» el cual fue actuado y transmitido a lo largo de 30 sesiones por las ondas sonoras de Radio Nacional. Fundó y dirigió la Academia de Arte Dramático «Ollantay».

Aunque fue exponente de ideas avanzadas para su tiempo en favor de la población indígena, las mujeres y los trabajadores, así como en el terreno educativo y artístico, su pensamiento y acción quedó impregnado de los lastres ideológicos y prácticos tanto del higienismo como de la Eugenesia de carácter burgués. Al amparo del régimen de Manuel Prado (1939-1945) promovió la entronización de la Eugenesia, la campaña antialcohólica y la prevención de enfermedades venéreas.  

Su obra periodística ha quedado diseminada en varias revistas y periódicos. Sus huellas las hemos localizado en El Deber Pro-Indígena entre 1913 y 1915, La Escuela Moderna, La Crítica entre 1919 y 1920, y en el diario El Tiempo entre 1924 y 1925.



Referencias bibliográficas:

ARCHIVO PEDRO ZULEN. Correspondencia de la A.P.T. y otros, 1916. Sala de Investigaciones de la Biblioteca Nacional;
MENESES, R. Por el APRA. Lima: Atahualpa. 1933;
Entrevista con la Dra. Elvira Zulen. Lima 10 de abril de 1983;
ALVARADO RIVERA, M. J. «En Plena Esclavitud», El deber Pro-Indígena (Lima), núm. 5, febrero 1913;
_____ «Una Carta de Samán. El deber Pro-Indígena (Lima), Febrero 1915;
_____ «La masacre de mujeres en Huacho, La crónica (Lima), 21- VI- 1917, p. 4;
_____  «El comercio Femenino de Ayer », La Crítica (Lima), 1 de junio de 1919;
_____  «Orientaciones para la Sociedad Femenina de Huaral»;
_____  «Notas» El Tiempo (Lima) 15-8-1924 y 31-1-1925.
_____  El Tiempo (Lima) 29 de enero de 1920; La Protesta (Lima) núm. 8. Mayo 1913;
_____  «El Guarcar» La Crítica 12 de enero de 1919, 19 de enero de 1919, 26 de enero de 1919, y 9 de febrero de 1919;
JIMÉNEZ, C. «María Jesús Alvarado Rivera: Una feminista a ultranza», http://www.flora.org.pe/web2/index.php?option=com_content&view=article&id=389:maria-jesus-alvarado-rivera-una-feminista-a-ultranza&catid=54:estudio-y-debate-feminista&Itemid=70, consultada el 12 de diciembre de 2013.
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miércoles, 19 de julio de 2017

Lorraine Hansberry activista, dramaturga y escritora estadounidense


Lorraine Hansberry, (19 de mayo de 1930, Chicago - 12 de enero de 1965, Nueva York) fue una activista, dramaturga y escritora estadounidense, que participó en la lucha por la igualdad.

Hija de la maestra Nannie Perry y Carl Augustus Hansberry. Realizó sus estudios en la Universidad de Wisconsin Madison. En un caso presentado por su familia ante el Tribunal Supremo en 1940, su padre ganó un falló por esta segregación racial.

Su obra más famosa, Un lunar en el sol ("A Raisin in the Sun") en 1959, se inspiró en la batalla legal emprendida por su familia y en contra de las leyes de segregación racial en Chicago durante su infancia.

Hansberry inspiró la canción "To Be Young, Gifted and Black" de la cantante y pianista Nina Simone.

Fue nominada a los premios Premio Tony a la mejor obra y Premio WGA al drama estadounidense mejor escrito.

Obra
Un lunar en el sol (1959)
A Raisin in the Sun, guión (1961)
"On Summer" (essay) (1960)
The Drinking Gourd (1960)
What Use Are Flowers? (escrito c. 1962)
The Arrival of Mr. Todog – parodia de Esperando a Godot
The Movement: Documentary of a Struggle for Equality (1964)
The Sign in Sidney Brustein's Window (1965)
To Be Young, Gifted and Black: Lorraine Hansberry in Her Own Words (1969)
Les Blancs: The Collected Last Plays / by Lorraine Hansberry ed. Robert Nemiroff (1994)
Toussaint. Fragmento de un trabajo en progreso, inacabado, por la muerte prematura de Hansberry, trata de un propietario de una plantación haitiana y su esposa cuyas vidas pronto cambiarán drásticamente como resultado de la revolución de Toussaint L'Ouverture (de Samuel French, Inc. catálogo de obras.)

Falleció de cáncer pancreático el 12 de enero de 1965, a los 34 años. James Baldwin afirmó: "es claro de sospechar que lo que vio contribuyó a la tensión que la mató, porque el esfuerzo al que Lorena estaba sometida  es más que suficiente para matar a un humano."



Cosas de chicas: Lorraine Hansberry, la militante negra, lesbiana y feminista que inspiró a Nina Simone.

Begoña Gómez Urzaiz

Suele pasar. Dos películas paralelas que cubren un mismo tema. Ahí están el Steve Jobs de Ashton Kutcher y el de Michael Fassbender, la Blancanieves de Julia Roberts y la de Kristen Stewart. Con los documentales también ocurre. En este momento, hay en camino no una sino dos piezas sobre Pink Floyd, y otras tantas sobre Delia Derbyshire. Recientemente, también hemos podido ver un par de películas casi simultáneas sobre Nina Simone, The Amazing Nina Simone, que se emitió en el festival In-Edit, y What Happened, Miss Simone?, que se produjo y está colgado en Netflix. Aunque la protagonista (y menuda protagonista) lo eclipsa todo, en los dos filmes se cuela una figura de refilón enormemente intrigante que pide a gritos su propio documental: Lorraine Hansberry, dramaturga y activista, amiga de Simone e inspiración del tema To Be Young, Gifted and Black. Simone grabó la canción, que se convirtió en un himno de la lucha por los derechos civiles, en 1969, cuatro años después de que Hansberry muriese de cáncer de páncreas a la edad de treinta y cuatro.

No es correcto decir que Hansberry sea una gran desconocida. En realidad, en Estados Unidos forma parte del currículum escolar por su obra A Raisin in the Sun, pero su historia no se suele contar entera. Esa pieza teatral la convirtió, a los veitinueve años, en la primera mujer negra que firmaba una obra de Broadway. Aborda las tensiones raciales en los años de la segregación y está basada en parte en la experiencia de su propia familia. En A Raisin in the Sun, la familia afroamericana Younger planea trasladarse a un vecindario blanco. No, inicialmente, como un gesto de activismo sino porque la casa es más barata. Los Hansberry vivieron una historia similar. El padre de Lorraine, Carl Augustus Hansberry, un prominente constructor y miembro activo del partido Republicano –sí, Republicano– compró una casa en una zona blanca dentro del South Side de Chicago, lo que indignó a sus vecinos. El empresario y activista tuvo que llegar hasta el tribunal Supremo para defender su derecho a vivir con su mujer y sus cuatro hijos donde le diera la gana, algo que marcó la infancia de Lorraine, que recordaba así el episodio: “la lucha requería que mi familia debía ocupar una propiedad disputada en un barrio blanco infernalmente hostil, lo que implicaba muchedumbres aullantes alrededor de nuestra casa. Mis recuerdos de esta manera “correcta” de luchar contra la supremacía blanca incluyen ser escupida, insultada y vapuleada en mi camino diario al colegio. También tengo presente a mi madre, desesperada y valiente, apatrullando nuestra casa con una pistola German Luger cargada, salvaguardando a sus cuatro hijos mientras mi padre llevaba la parte respetable de la lucha en un tribunal de Washington”. El destacado irónico de la palabra “correcta”, Hansberry transparenta la tensión que habita en sus escritos políticos y en sus obras, entre la obediencia y la desobediencia en la lucha por los derechos civiles, entre, por resumir, hacerlo a la manera de Martin Luther King o a la de Malcolm X. Los dos, por cierto, fueron amigos y admiradores suyos y quisieron estar en su funeral, que fue un acto trágico y catártico para toda la élite política afroamericana. Luther King no pudo acudir pero envió una nota que se leyó a los asistentes.

Para entonces, Lorraine ya se había separado de su marido Robert Nemiroff, un compositor y activista al que conoció en una manifestación en 1953 y que se ocupó de mantener su legado hasta su muerte en 1991. El suyo fue un matrimonio peculiar por muchas razones, no solo porque ella era negra –una negra con responsabilidades de linaje: se crió entre los intelectuales afroamericanos más prominentes y era amiga de James Baldwin y Sidney Poitier, que protagonizó el primer montaje de su obra– y él blanco y judío, sino también porque él era heterosexual y ella lesbiana.

Aunque Hansberry no vivió 100% dentro del armario, no se supo públicamente de su condición sexual hasta finales de los setenta, cuando una académica reveló que había formado parte de Daughters of Bilitis, una pionera organización de lesbianas, y salieron a la luz las cartas al director que escribió a dos revistas casi clandestinas de la comunidad gay. Una de ellas, The Ladder, que funcionaba solo por suscripción –probablemente porque pocos establecimientos se hubiesen atrevido a venderla, y aun menos mujeres a ir a comprarla– publicó un escrito que Hansberry firmó con sus iniciales en la que se identificaba como “una lesbiana casada heterosexualmente” y en el que equiparaba machismo y homofobia: “la persecución homosexual y su condena tiene su raíz no sólo en la ignorancia, sino también en un dogma activamente antifeminista”, decía. Las cartas se expusieron hace un año en la muestra Twice Militant, dedicada a Hansberry, que tuvo lugar en el Brooklyn Museum.

Allí se pudieron ver también los diarios que escribía en forma de resúmenes anuales y que titulaba “yo en notas”. Cuando tenía veintiocho años escribió bajo el epígrafe “me gusta”: “los ojos, la voz, las piernas y la música de Eartha Kitt”. Y en cosas que “me aburren”: “A Raisin in the Sun, la soledad, la mayoría de mis experiencias sexuales, yo misma”. A los veintinueve, apuntó “mi homosexualidad” en la lista de “cosas que amo” y también en la lista de “cosas que odio”. Y a los treinta y dos, en “me gusta”: “el 69 cuando funciona de verdad” y “el interior de la boca de una mujer preciosa”.

Ninguno de los dos documentales sobre Nina Simone acaba de dar a Hansberry el crédito que le corresponde en la tarea de politizar a la cantante, que en sus inicios deseaba ser, ante todo, pianista clásica y que empezó su carrera en el multirracial tirando a blanco Greenwich Village y no en Harlem. Simone tuvo una de sus noches más estelares cuando tocó en el Carnegie Hall el 12 de abril del 63. Esa misma noche, sin embargo, arrestaron a Martin Luther King y otros activistas en Birmingham, Alabama. Al fin del recital, Hansberry llamó a su amiga y no precisamente para felicitarla, sino para afearle que no hubiera denunciado los hechos. A partir de ahí, Simone se implicaría mucho más a fondo en la lucha por los derechos civiles –de la que los músicos de la Motown, obsesionados por llegar al público blanco, se mantenían bastante apartados– y escribiría canciones como Four Women o la propia To Be Young, Gifted and Black. En sus memorias, Nina escribió sobre su amiga Lorraine: “nunca hablábamos de hombres o de ropa, siempre de Marx, Lenin y la Revolución. Cosas de chicas”.



https://moobys.es/2017/04/cine-i-am-not-your-negro-un-emocionante-documental/
https://www.brooklynmuseum.org/exhibitions/lorraine_hansberry
http://abcdefghijklmn-pqrstuvwxyz.com/es/cosas-de-chicas-lorraine-hansberry-la-militante-negra-lesbiana-y-feminista-que-inspiro-a-nina-simone/
http://www.azquotes.com/author/6228-Lorraine_Hansberry
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