Acerca de nosotras ·

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Heroína Latina Desconocida: Patricia Fausto - Una historia de enfermedad, discapacidad, supervivencia y activismo feminista.

 

Hoy Julia García Herrera nos trae la historia de una heroína muy valiente y valiosa . Agradecemos su texto y conocemos la vida de Patricia :

Vivir en un hogar en donde la violencia machista es normalizada cierra puertas a la libertad de las mujeres y las niñas, sin embargo, algunas mujeres logran escapar y usan todo su conocimiento para ayudar a otras soñadoras de la paz y la igualdad. En este camino de la justicia la cual otros llaman rebeldía, una mujer tomó la decisión de dedicar su vida a servir a aquellas que sueñan y luchan por vivir en un mundo sin violencia machista. Ella es Patricia Fausto y es defensora de los derechos de las mujeres y las niñas. 

Nació en 1964 en la Ciudad de México, la que alguna vez fuera llamada la Ciudad de los Palacios y la París de América, como suele decir ella misma. Creció dentro de una familia católica de clase media siendo la tercera de tres hijos y la única mujer. Actualmente vive en el estado de Indiana, y es escritora de artículos de opinión con perspectiva de género, poeta y activista feminista, está radicada en Estados Unidos desde hace más de tres décadas.


A lo largo de los años sus estudios se han centrado en la historia de las mujeres, familia, feminismo, psicología femenina, género, derechos humanos, teología feminista, empoderamiento empresarial femenino, y escritura creativa. Hasta la fecha, Patricia cuenta con una veintena de certificados y diplomas en estas áreas, un diplomado en consejería cristiana para mujeres y una certificación para fungir como facilitadora de círculos de saberes femeninos. 

Como muchas mujeres y niñas, Patricia es una superviviente más en las estadísticas de abuso sexual en la infancia, maltrato, acoso sexual, y violencia de pareja, la violencia machista que sufrían las mujeres de su entorno y su propia experiencia con estas injusticias, encendieron en ella desde muy temprana edad la chispa de la rebeldía y su pasión por la defensa de los derechos de las mujeres y las niñas, a pesar de ello, su camino hacia su propia sanidad emocional tuvo un principio difícil. 

“En México como en el resto de los países tercermundistas de aquella época, no existía ningún tipo de ayuda legal ni terapia psicológica para el abuso sexual infantil, como tampoco para las mujeres víctimas de violación o para las que padecíamos de violencia doméstica pues todas estas realidades eran normalizadas, silenciadas y olvidadas por la familia y la sociedad, pero no por las víctimas que crecíamos viendo afectadas nuestra autoestima, relaciones, capacidad de decisión y nuestra sexualidad”…comentó Patricia en una entrevista reciente, a lo que añadió, “paulatinamente fui logrando sanidad emocional a punta de mi propio instinto de supervivencia, fe, y consejería cristiana con perspectiva de género, también con la lectura de ciertos libros, la escritura, y por supuesto con la llegada del feminismo a mi vida”. 


El problema de desatención también se refleja actualmente en las diferentes comunidades de Estados Unidos, en la falta de recursos que existe en la educación siendo tan esenciales para combatir el estigma del abuso sexual y de la salud mental. Es por ello que Patricia se comprometió a brindar educación y recursos a las mujeres latinas de su comunidad desde hace casi dos décadas. En el año 2004 ella inició su labor en pro de las mujeres y las niñas la cual continúa realizando hoy en día, más allá de su enfermedad y múltiples discapacidades físicas.

Patricia fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica en el año 2005, pero ya en el 2004 presentaba los primeros síntomas de esta enfermedad que es incurable, progresiva y mortal, en su caso con un pronóstico de vida no mayor de dos años. Desde entonces han transcurrido dieciocho años, y hasta el presente ella sigue sorprendiendo a la ciencia ya que aún sigue con vida sin necesidad de estar conectada a ningún tipo de máquina, y a pesar de que ya ha perdido más de la mitad de su peso corporal, la capacidad física de caminar y de hablar, mover las manos, entre otras cosas, ella se considera así misma una feliz superviviente y está llena de amor para servir al prójimo

Comenzó su misión de compartir educación y recursos para las mujeres hispanas de su comunidad en St. Joseph County IN. por medio de la escritura, a partir de 2005 y a pesar de la debilidad rápidamente progresiva de sus manos, Patricia escribió durante años en su computadora columnas de crítica social y temas de violencia de género para el periódico El Puente, algunas colaboraciones en el periódico South Bend Tribune, y la totalidad del primer número de la revista Mujer Hispana Michiana, esta última en 2006, además de temarios y manuales para grupos de apoyo para mujeres víctimas de violencia.

Adicionalmente, desde el año 2014 al no poder usar más sus manos tuvo que empezar a escribir en una tableta, inicialmente sosteniendo con los dientes un artefacto y, posteriormente cuando por la debilidad de su cuello ya no pudo hacerlo de esta forma y hasta la fecha, lo hace usando el dedo de uno de sus pies.


Su esfuerzo, entrega y dedicación a la defensa de los derechos humanos de mujeres y niñas han sido galardonados en varias ocasiones. En el año 2006 recibió de Indiana University South Bend la distinción Heroína Latina Desconocida, debido a su labor radial y periodística, y por ser co-fundadora-facilitadora de grupos de apoyo para mujeres víctimas de violencia doméstica. En 2011, la Comisión de Derechos Humanos de su ciudad le otorgó un reconocimiento por su trayectoria como activista en la defensa de los derechos de las mujeres y de los inmigrantes indocumentados que viven en EEUU. Los reconocimientos de Patricia dan luz a un feminismo inclusivo. Además de ser reconocida por su labor social, también algunos de sus poemas han sido publicados.

En 2022 su poesía fue publicada en el Círculo Literario de Mujeres, y en la Exposición Internacional Virtual Ancestras - Genealogías Femeninas. A principios del presente año compartió su poética en uno de los grupos de la Formación de Facilitadoras de Círculos de Saberes Femeninos, que imparte la internacionalmente reconocida tallerista, poeta y creadora Germana Martin. 

Evidentemente tanto en sus artículos como en su poesía, Patricia denuncia a la vez que aboga por la igualdad de género, haciendo siempre un especial énfasis en los derechos de mujeres y niñas con discapacidad, que en su opinión, continúan siendo violentados muchas veces en el propio interior de los diferentes feminismos, y mucho más en el rechazo cotidiano de una comunidad mundial que aún no está preparada para aceptar, respetar, escuchar e incluir a las personas con discapacidad.

 Desde su perspectiva feminista y experiencia de vida Patricia comenta: “la visión y el objetivo de igualdad del feminismo no estaría completo sin la inclusión en su agenda de los seiscientos millones de mujeres y niñas que vivimos con alguna discapacidad al rededor del mundo, en ese sentido un buen ejemplo de avance en esta dirección es Ana Pelaez Narváez, quien padece de discapacidad visual y que actualmente es representante de mujeres en la Organización de las Naciones Unidas”. Definitivamente, la voz de las mujeres y niñas con discapacidades necesita ser reconocida y valorada para poder lograr un feminismo inclusivo y justo.



La historia de enfermedad, supervivencia, desarrollo y activismo feminista de Patricia Fausto, no sería posible sin el amor apoyo y cuidado de su familia, respecto a la cual dice: 

“El impacto mental, emocional, y físico después de recibir el diagnóstico de tener una enfermedad terminal fue devastador no sólo para mí, sino también para mi familia, especialmente para mis cuatro hijos y mis dos hijas que a su corta edad, en las vueltas de la vida como dice mi maestra Marcela Lagarde, terminaron convirtiéndose en papás y mamás de su propia madre en el acelerado cambio de roles al que nos orilló esta enfermedad; sin embargo, el dolor, necesidades y carencias nos fueron puliendo haciéndonos brillar con más fuerza, pero definitivamente el amoroso sostén de mi hermano y su familia, el cariño y ayuda de mis amigas, y el generoso aporte de algunas personas de la comunidad americana y mexicana nos han hecho menos difícil el camino”.

 La tecnología es una herramienta invaluable y vital para ella, pues desde hace mucho tiempo es el único medio que tiene para expresar su amor y todas sus necesidades diarias a su familia, comunicarse con sus amigas, compartir sus conocimientos, continuar con su labor feminista y seguir haciéndose visible y presente en el mundo.

 Actualmente, sus artículos son publicados principalmente en el espacio digital feminista Mujer del Mediterráneo (España), bajo el seudónimo de Galilea Libertad Fausto, esto como una forma simbólica de trabajo compartido con sus dos hijas. Entre otras actividades que realiza, se encuentra trabajando en su primer poemario feminista con la firme intención de publicarlo y al que probablemente titulará: “Me hermano contigo hermana”, (nombre de uno de sus poemas) pues para ella hermanarse con las necesidades y el sufrimiento de toda mujer, es la forma mas profunda y verdadera que encuentra de sentirse y de ser feminista.

Patricia nos invita a que apliquemos en nuestras vidas la sororidad, la paciencia, y la compasión. La vida que ella ha recorrido nos enseña que las adversidades y cada obstáculo de género que vamos encontrando en nuestro diario vivir, es mejor enfrentarlo en el refugio y sostén de una comunidad  de mujeres. Ella tuvo que crear la suya desde cero en un país ajeno, con el propósito de invitar a las demás a su mesa para ofrecerles acompañamiento y guía, compartiéndoles experiencias, información de recursos y conocimiento tejiendo así una red de apoyo, y con el tiempo fue expandiéndose hacia  otros colectivos feministas con sus mismas metas de servicio, en donde su colaboración fue recibida con brazos abiertos. 

A pesar de la enfermedad debilitante que padece, Patricia Fausto continúa con espíritu fuerte la misión de vida que Dios le dio (como ella suele nombrar a su labor feminista); y sus acciones son un mensaje de fe, amor, resiliencia y pasión por la justicia.


Gracias a la continua labor social de esta Heroína Desconocida podemos apreciar los valiosos frutos que las mujeres y las niñas, aún las que padecen de alguna discapacidad física o mental brindan diariamente a nuestras comunidades!.


Por: Julia García Herrera.



https://www.unwomen.org/es/what-we-do/women-and-girls-with-disabilities/facts-and-figures


Leer más...

martes, 19 de diciembre de 2023

Ana María Franco Guzmán pintora


Ana María Franco Guzmán (Zamora,  26 de julio de 1954 –   Zamora, 19 de diciembre de 2010) pintora, maestra y madre. Dedicó su vida a la pedagogía artística, influyendo de manera decisiva en la formación de numerosos artistas. Es autora de una extensa obra pictórica y de ilustración.

Desarrollo una destacada labor pedagógica a la que se dedicó, en diferentes centros, durante una buena parte de su trayectoria, una faceta en la que dejo profunda huella en sus alumnos.



Una labor pedagógica que influyo de forma notable en la formación de futuros artistas y en la que fue pionera creando incluso métodos originales de aprendizaje, como uno basado en el impresionismo o los dibujos sorpresa que realizaba en clase con sus alumnos.



Dentro de su producción artística figura la muestra de retratos de personajes zamoranos que sin duda forma parte de lo más destacado de su obra. 


Claudio Rodríguez, por Ana Franco. En El Cuaderno 39

Fue miembro durante años de la Asociación Cultural Grupo Dur en la que impartió clases y talleres a cientos de zamoranos.



Ana María fue también madre de dos hijos y una hija.


http://www.zamora.es/ficheros/DOSSIER%20WEB%20DIA%20INTERNACIONAL%20DE%20LA%20MUJER%202017-1.pdf

https://cadenaser.com/2022/03/10/ana-fraco-pintora-y-maestra/

https://anafrancoguzman.blogspot.com/

https://anafrancoguzman.blogspot.com/2021/08/pepe-barrueso-1930-2021.html#comment-form

Leer más...

lunes, 18 de diciembre de 2023

Elisabeth Ekman botánica sueca

 Hedda Maria Emerence Adelaïde Elisabeth Ekman , de soltera Åkerhielm ( 18 de diciembre de 1862 , Axbergs församling , Örebro län - 25 de mayo de 1936 en Hedvig Eleonora Parish , Stockholms län ), acreditada como Elisabeth Ekman fue una botánica sueca , destacada por su estudio del género Draba . 

Elisabeth Ekman  se dedicó al estudio del género Draba, una planta de la familia de las crucíferas.  Fue la primera mujer en obtener el doctorado en botánica en Suecia, en 1917, con una tesis titulada “Zur Kenntnis Der Nordischen Hochgebirgs-Drabae” (Sobre el conocimiento de las Draba de las montañas nórdicas). Publicó varios artículos científicos sobre la morfología, la citología y la distribución geográfica de las Draba. También colaboró con otros botánicos, en la descripción y clasificación de nuevas especies y variedades de plantas. Su abreviatura en botánica es E.Ekman.

Obras escritas 

Ekman, Elisabeth (1917). "Zur Kenntnis Der Nordischen Hochgebirgs-Drabae" . kungl. Svenska Vetenskapsakademiens Handlingar (en sueco). 

Hedda Maria Elisabeth Emerence Adelaide Ekman, de soltera Åkerhielm - Diccionario biográfico sueco (riksarkivet.se)

https://en.wikipedia.org/wiki/Elisabeth_Ekman

Leer más...

domingo, 17 de diciembre de 2023

Helen Vlachos leyenda del periodismo griego


Helen Vlachos (en griego, Ελένη Βλάχου, Eléni Vláchou ; 18 de diciembre de 1911-14 de octubre de 1995) fue una leyenda del periodismo griego, heredera editorial, periodista y activista contra la Dictadura de los Coroneles.

Poco después del golpe del 21 de abril de 1967, cerró su periódico Kathimerini como protesta contra la dictadura. En octubre de 1967, al describir a uno de los directores de la junta, el brigadier Stylianos Pattakos, entonces ministro del Interior de la junta, como "payaso", la llevó a su arresto domiciliario. Más tarde escribió un libro con el mismo título.

Por su negativa a aceptar las demandas de la junta griega de que censurara sus publicaciones, su resistencia contra el régimen de los coroneles y sus contribuciones a la libertad de prensa, la Prensa Internacional la reconoció póstumamente como una de los Héroes de la Libertad de Prensa.

Helen Vlachos era la única hija​ de Georgios Vlachos, fundador de Kathimerini, uno de los principales periódicos de Grecia, en 1919.​ Trabajó como periodista en el periódico de su padre y cubrió los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936. Durante la Segunda Guerra Mundial, su padre se negó a cooperar con el gobierno de ocupación nazi y cerró a Kathimerini. Durante la guerra trabajó como enfermera.

Después de la guerra, Helen Vlachos continuó trabajando en el periódico de su padre como columnista. Su columna se titulaba simplemente "E", de "Eleni", su nombre en griego. Se hizo muy popular en Grecia porque sus críticas al gobierno desde su columna.

Cuando su padre murió en 1951, ella tomó posesión de Kathimerini (Daily) y lo expandió publicando la edición de la tarde del periódico bajo el nombre de Mesimvrini (Edición del mediodía).​ Publicó Eikones (Imágenes), una revista ilustrada y la primera de esta clase en Grecia. También lanzó Galaxias, un libro de bolsillo, que se convirtió en un objeto de colección.

El golpe de Estado que derrocó al gobierno legítimo de Grecia tuvo lugar el 21 de abril de 1967. Poco después de que comenzara el golpe, Vlachos llegó a las oficinas de Kathimerini a primera hora en estado de shock para planificar la publicación de la que sería la única edición de su periódico durante la dictadura y comenzó para organizar el material fotográfico y otro material grabado que se incluiría en esa edición especial.

Se dio cuenta de que en el futuro dicho material podría resultar crucial para documentar los eventos que, según su evaluación basada en su experiencia de eventos centrados en la Segunda Guerra Mundial, podrían haber llevado a una posible nueva catástrofe para Grecia. Al día siguiente, Vlachos, no dispuesta a someterse a la censura exigida por la junta, decidió cerrar sus periódicos y su revista Eikones como señal de protesta contra los dictadores y sus medidas represivas.

La suspensión de la publicación de sus documentos fue una gran decepción para los dictadores, así como un golpe político contra ellos, ya que los privó de los medios para obtener el apoyo y uso del periódico Kathimerini. Además, la junta nunca esperó que el dueño de un periódico de derecha se pusiera en su contra.

La junta trató de presionarla para que volviera a publicar sus periódicos, pero Helen Vlachos se negó firmemente y optó por criticarlos en cada oportunidad. Incluso resistió la presión del propio Papadópoulos, quien la amenazó.  la corporación de radiodifusión pública de Grecia, dijo que al no responder a la presión de la junta su "silencio era su voz más fuerte". También rechazó las demandas de la junta al declarar: "No pueden decirme cómo manejar mis periódicos más de lo que yo puedo decirles cómo manejar sus tanques".

A pesar del cierre, acudía regularmente a su oficina en el edificio de su editorial, donde frecuentemente expresaba sus opiniones contra la junta.​ También dio entrevistas a la prensa italiana donde solía llamar a la junta un circo.

En una entrevista con el periódico italiano La Stampa, describió a los miembros de la junta diciendo: "En general, son mediocres e incoloros, excepto, por supuesto, Stylianos Pattakos, el ministro de interior. Es un hombre mediocre que actúa como un payaso".​ En lo que respecta al hombre fuerte del régimen, Georgios Papadópoulos, Vlachos le dijo a La Stampa que le temía menos que "ir al dentista".

Tras su entrevista en La Stampa tuvo que compadecer ante el Tribunal Militar de Atenas, fue interrogada durante cuatro horas y le convocaron a un próximo juicio a lo que ella replicó :"¡Esto va a ser muy divertido!" .

Los ataques contra la junta podrían haber llevado a encarcelamiento o algo peor, sin embargo, no se sintió intimidada diciendo que si alguna vez iba a la cárcel esperaba que le dieran de comer su plato favorito, que eran las albóndigas.​ En octubre de 1967, su descripción de uno de los directores de junta, el brigadier Stylianos Pattakos, entonces ministro del Interior de la junta, como payaso, condujo a su arresto domiciliario por el cual más tarde escribió un libro con el mismo título.


Tras su arresto domiciliario, en diciembre de 1967, ideó un plan para escapar. Obtuvo un pasaporte falso y se tiñó el pelo de negro  para que coincidiera con su falsa identidad.​ En la noche de la fuga, la mujer de 55 años salió por una ventana desde su piso y luego al techo de un apartamento vecino y, yendo de techo en techo en una fría noche de Atenas, finalmente logró llegar al nivel de la calle.​ Se escondió en un burdel de Atenas mientras su marido, Konstantinos Loundras, con los tacones altos de su esposa, paseaba por su apartamento tratando de engañar a la policía para que pensara que ella todavía estaba en el apartamento.

Dos días después, se dirigía a Londres, ​ con la ayuda de su amiga Leslie Finer, una autora que trabajaba en la embajada griega en Washington y que le arregló un vuelo británico secreto.​ En Gran Bretaña se le concedió asilo político.​ Allí comenzó su campaña contra la junta desde el exilio. Se alió con las activistas antijunta Melina Merkouri y Amalia Fleming, viuda griega de Sir Alexander Fleming, el descubridor de la penicilina.

Amaba a Gran Bretaña y al pueblo británico y usó su fluidez en el idioma inglés y sus expresiones idiomáticas para lanzar ataques ingeniosos contra la junta, sabiendo que el público británico aprecia el humor en lugar de la exageración.​ En 1970 publicó House Arrest, un libro que detalla su vida bajo la junta antes de escapar a Londres.

En Londres se convirtió en editora de Hellenic Review, una revista para los expatriados griegos en Gran Bretaña. Mientras trabajaba en el diario, consiguió un documento filtrado que detallaba las actividades de propaganda de la junta en Londres. El documento filtrado implicaba a un diputado británico que se había convertido en un cabildero pagado por la junta creando un tormenta política que avergonzó a la junta y dañó aún más su reputación. El incidente también condujo finalmente a la creación del Registro de Intereses de los Miembros en el Parlamento Británico.​


En 1974, con la caída de la junta, regresó a Grecia y reinició la publicación de sus periódicos. Se convirtió en diputada estatal de Nueva Democracia bajo Konstantinos Karamanlis en el primer Parlamento elegido democráticamente en Grecia durante Metapolitefsi. Renunció a su posición política porque encontró la política aburrida en comparación con el periodismo.


En 1987 vendió Kathimerini a George Koskotas y en la década de 1990 publicó sus memorias Peninda kai Kati: Dimosiographika Chronika (Fifty Something: Journalistic Chronicles), aludiendo a su carrera de más de sesenta años en los medios de comunicación. Pasó sus años de jubilación entre sus residencias de Atenas y Londres.

Ella murió el 14 de octubre de 1995 en Atenas. Recibió un funeral de estado al que asistieron líderes políticos y cientos de periodistas.​


Reconocimientos

Eleni Vlachos fue reconocida como uno de los "World Press Freedom Heroes", un premio patrocinado por el International Press Institute. Recibió el premio póstumamente en 2000.

Andreas Papandreou, como primer ministro de Grecia, había dicho sobre ella: "Era una figura verdaderamente grandiosa en el periodismo griego (...). Ella era inquebrantable en sus principios y sus creencias (...). Su reacción inmediata al golpe del 21 de abril de 1967, con el cese de la publicación de Kathimerini y sus otras publicaciones, es un momento culminante de resistencia en el periodismo".​

Cada dos años, a partir de 2003, la embajada alemana en Grecia presenta un premio en su honor el "Premio Eleni Vlachou" por la excelencia en el periodismo que cubre temas europeos e internacionales.


https://es.wikipedia.org/wiki/Helen_Vlachos

Leer más...

sábado, 16 de diciembre de 2023

Henar Sastre Domingo enfermera feminista


Henar Sastre Domingo es diplomada en enfermería. Es especialista en Salud Mental y Género. Es formadora en temas relacionados con la violencia de Género para profesionales de la salud. Ha trabajado en la formación y el desarrollo de Grupos de autocuidados emocionales a mujeres con Malestares de Genero. Es Premio internacional de investigación en el xv Certamen de Enfermería S. Juan Dios Ha conseguido el Reconocimiento “Mujer Esencial” por el ayuntamiento de Tres Cantos 2015. Ha sido presidenta del Fórum Feminista de Madrid. 2016-2020. y es activista en diversas Plataformas feministas.

Desde aquí, hoy, queremos felicitarla en su cumpleaños y dar a conocer su valioso trabajo con el que todas y todos podemos aprender. Tenemos el placer de poder conocer de primera mano como se han dado sus aprendizajes y donde la ha llevado : 


Al feminismo llego, por el camino de las injusticias de las vivencias personales, como la mayoría de las mujeres hemos experimentado a lo largo de nuestra vida, sin tener una clara conciencia del mundo injusto y patriarcal en el que vivíamos, pero siempre con una sensación de malestar y sufrimiento que acompaña a las experiencias injustas, la desigualdad de trato y la sobre carga de los mandatos de la feminidad.

Me doy cuenta, que una de las vías por las que se llega a la conciencia feminista es a través de las experiencias de desigualdad en la infancia y adolescencia. Es un malestar que no tiene nombre. La conciencia feminista es un proceso lento que se va aclarando al escuchar como enfermera a las mujeres que trato. Gracias a ellas voy aprendiendo y comprendiendo a través del relato de su sufrimiento, la gran idea feminista sobre: “lo personal es político”.

He trabajado 25 años como enfermera en el hospital infantil Niño Jesús de Madrid. En la dirección 12 años como responsable de la formación continuada de enfermeras y auxiliares de enfermería.

Es constante la queja de las enfermeras sobre la falta de autonomía en el trabajo, debido al poder hegemónico de los médicos. Pronto la queja la politizo y me implico desde 1976 primero, en la coordinadora de enfermería, donde trabajamos intensamente junto con enfermeras de todas las comunidades en la reforma de la carrera cuyo objetivo era lograr que la carrera de enfermería fueran universitarios. Posteriormente en el año 1980 como vocal en la junta del gobierno del Colegio de enfermería de Madrid.

Desde el inicio de los estudios de enfermería quise dedicarme al cuidado de los enfermos mentales. Curse la especialidad en Salud Mental. En 1976 tuve el privilegio de organizar la primera unidad de paidopsiquiatria en el Hospital Niño Jesús. Durante los 10 años de trabajo en la salud mental infantil vivo con gran malestar, como los profesionales culpabilizan a las mujeres, cuando son madres. Se las hace responsables de los comportamientos alterados de sus hij@s e incluso de ser las causantes del autismo. Se culpabilizaba a las madres, pero no a las padres, siempre ausentes en la vida y en la falta de corresponsabilidad de las tareas domésticas y el cuidado de los vínculos.

En 1995 inicio el trabajo en Atención Primaria. Tengo la oportunidad de “Escuchar” en las consultas del centro de salud y en los domicilios las quejas y los malestares de las mujeres. Con la idea de poder ayudar a las mujeres, organizo grupos de Relación de Ayuda para el Autocuidado emocional y técnicas de relajación. Me escandaliza como la violencia que sufren las mujeres atraviesa todas sus vidas. Estudio los procesos de vulnerabilidad psicosociales y de género pues para las investigaciones feministas, son en gran medida los causantes de sus somatizaciones/malestares que las enferman.

Me intereso por las autoras feministas que han escrito sobre la salud de las mujeres, como Emilce Dio Bleichmar 1999, su libro sobre la depresión en la mujer me ayudo a entender como los mandatos de genero de “Ser para los demás” pueden enfermar a las mujeres. Mabel Burin y su libro “El malestar de las mujeres, la tranquilidad recetada” 1991pude comprender como la medicalización era la estrategia para acallar la injusticia y tapar el malestar de las mujeres. Las aportaciones de Sara Velasco fueron determinantes para poder ayudar a las mujeres y acompañarlas en sus procesos vitales así como, las investigaciones de Carme Valls y todo el trabajo de la Red-Caps del que participo. Estudiar y escuchar a las profesionales de la salud va rearmando la posibilidad de poder ayudar a las mujeres con un modelo de atención feminista.

En el 2007 formo parte de la estrategia de formación de formadores del sistema sanitario de la comunidad de Madrid y recorro los centro de salud formando a enfermeras ,médicos,trabajadoras sociales

En 2006 realizo una diplomatura de Salud y Genero en la Escuela Nacional de Sanidad que organiza mi amiga Lucia Mazarrasa y decido que en el futuro la militancia feminista será una de mis pasiones como lo ha sido también la enfermería.

En el centro de salud acuerdo con los compañer@s médicos y enfermeras que me deriven a las mujeres que atienden y que presentan procesos de malestar de género, para integrarlas en los grupos, de autoayuda. El objetivo era intentar no medicalizar a las mujeres y que pudieran desarrollar estrategias de afrontamiento para que entraran, en un procesos de análisis de sus vulnerabilidades y así poder tomar decisiones y “colocar”los mandatos de la feminidad causantes del malestar… La experiencia del trabajo con los grupos con mujeres fue muy intensa e interesante. Aprendí mucho y espero que a ellas también les ayudara a vivir una vida más consciente.

Siempre fomenté y estimulé a las mujeres la idea de la necesidad para que utilizaran todos los recursos que las administraciones como el ayuntamiento, las asociaciones de mujeres,las organizaciones vecinales etc tienen en los barrios. Estoy convencida de que, cuando las personas atravesamos crisis de la vida, acontecimientos dolorosos, que producen estados de sufrimiento y síntomas de ansiedad, depresión, cuantas más ayudas se puedan recibir, mejor se podran afrontar las situaciones dolorosas. Los recursos comunitarios ayudan mucho a las mujeres y evitan el aislamiento social causante de muchos malestares.

En el libro "La ayuda está donde usted la encuentra" se analiza que la ayuda que reciben las personas, consideran que no se la da el sistema formal de cuidados, es decir, las instituciones; sino que el ochenta por ciento de esa ayuda la encuentran, en el sistema informal como la peluquera, el camarero, las amistades y los grupos organizados.

En el modelo de intervención de las Relaciones de Ayuda a las mujeres, una de los ejes básicos es la “Escucha” hago mía la idea de Carl Rogers “Todo lo que se, lo sé desde la escucha”. Escuchar es una forma de actuar. Es un proceso lento y complejo que se aprende. Escuchar es poner atención con todos los sentidos, supone oír lo manifiesto del relato y también lo latente, es decir aquello que no se dice porque no se sabe, no se dice por miedo o vergüenza o culpa.”. En el proceso de escucha podemos valorar, a través de lo que nos cuenta, -que es también lo que la persona se está contando de sí misma- el significado que da a lo vivido y de este modo conocer cual es el “sentido de su vida”

La experiencia de la escucha se va adquiriendo a medida que escuchamos los conflictos de las personas. Podemos saber que lo que está negando, en muchas ocasiones, es lo que se afirma. En el proceso de Ayuda es fundamental estar alerta para controlar la proyección, es decir; no hablar de lo propio cuando escuchamos una situación de violencia, cuando escuchamos un conflicto con los vínculos, con los hij@s, las parejas… porque si esas situaciones relacionales no están trabajadas y bien “colocada”en la persona que ayuda, es fácil que salgan como proyecciones y desde ese lugar es probable que no se ayude. Contener lo propio es quizás lo más difícil; lo más difícil es escuchar y no proyectar. Es básico poder controlar el auto diálogo interno, el vacío intrapsiquico que se produce al escuchar


Gran parte de mi vida profesional como enfermera la he dedicado a ayudar a las mujeres a entender sus malestares. Realicé una investigación sobre los malestares de las mujeres y encontré y confirmé lo que la bibliografía feminista había demostrado sobre el tema de manera reiterada.

Los malestares de las mujeres se conceptualizaron en 1988 en un Seminario Mujeres Sanitarias Feminista celebrado en Italia. Se cuestiono el paradigma clásico dicotómico salud-enfermedad. normalidad-patologia. Se planteo una nueva categoría análisis, para comprender el sufrimiento de las mujeres. Lo definen como: “expresión corporal de un conflicto no expresado con palabras que aparece como sufrimiento anímico o en el cuerpo, como síntomas mal definidos y sin causa orgánica demostrable” La causa de los malestares se debe a la situación de subordinación social propia de las mujeres.

Mucho de los Malestares en las mujeres, están condicionados por los vínculos. La subjetividad de las mujeres se construye por el mandato de “Ser para los demás” y del proyecto proyectado de “Ser madresposas” Esta construcción subjetiva supone para la mayoría de las mujeres la obligación de hacer compatible el trabajo remunerado fuera de casa y el trabajo no remunerado de los cuidados. Esta sobrecarga lleva a muchas mujeres a estados de agotamiento, insatisfacción y altos niveles de stres. Sabemos por numerosos estudios que cuando un hombre llega a casa después del trabajo sus hormonas de estrés disminuyen y en la mujer aumentan.

El reparto de tareas cotidianas del hogar y el cuidado es para las mujeres una fuente de conflicto permanente con sus parejas. Y el reparto del cuidado de los ancianos con los familiares.

De acuerdo a los estudios sobre masculinidad los malestares de los hombres están ocasionados por la perdido o cuestionamiento de los mandatos de la masculinidad hegemónica.. ser proveedor, protector y procreador. La pérdida del trabajo ocasiona perdida de status. Pude comprobar durante la crisis de 2008 muchos de mis pacientes consultaban con quejas emocionales, ansiedad, depresión insomnio etc. En su relato sobre la perdida del trabajo aparecía una idea de perdida de identidad “quien soy yo si no trabajo” podríamos decir, que cuando un hombre pierde el trabajo, es como si se perdiera a sí mismo. También para las mujeres es fundamental el trabajo remunerado que entre otras razones, les proporciona la autonomía económica que protege y evita los vínculos de maltrato.

Las feministas sabemos que el trabajo remunerado del empleo ha sido un logro del movimiento- En la actualidad es una prioridad de la agenda feminista la exigencia del trabajando remunerado, la denuncia de la feminización de la pobreza, las brechas salariales, las medias jornadas etc . Una gran mayoría de mujeres quieren hacer compatible el cuidado de los vínculos, la maternidad y el desarrollo laboral y renuncian en muchas ocasiones a compromisos y motivaciones que desean en sus carreras por que no les es posible llegar a todo. La sociedad patriarcal no ha entendido que es imprescindible poder armonizar todos estos interese para lograr sociedades no solo productivas, como exige el capitalismo, sino también humanizadas y corresponsables.

El esfuerzo y la renuncia esta siempre en las mujeres. Cuando las mujeres están en el modelo tradicional de la división sexual de trabajo, pagan el precio de la pobreza por la falta de autonomía económica y cuando están en el modelo productivo con las triples jornadas el precio es el agotamiento, los malestares y la enfermedad.

Sabemos que“Cuando la mente sufre el cuerpo pide ayuda a través de los síntomas”El síntoma del malestar en muchas ocasiones es el emergente del conflicto que vivimos en nuestras vidas.

El sistema sanitario entiende y atiende los síntomas corporales: no puedo dormir, estoy nerviosa, me duele todo el cuerpo, estas “totalgias” en el fondo son dolores del alma.

Ante los numerosos síntomas de los malestares las mujeres, el sistema sanitario es frecuente que derive a las mujeres a los diferentes especialistas, que tras los estudios de múltiples pruebas y ante la falta de datos objetivos, termine medicalizando con psicofármacos antidepresivos y ansiolíticos.


Disfruto de dos grandes pasiones, la enfermería y el feminismo. Han dado sentido a mi vida y me han permitido rearmar mi cabeza. Me siento satisfecha de poder dedicarme estos años dando toda mi energía, mi saber y tiempo para poder mejorar los derechos de las mujeres.

Un eje fundamental de mi vida es la necesidad de aprender, creo que hemos venido a este mundo a aprender y aprehender para cambiar y mejorar el mundo, el micro espacio donde vivimos, al mismo tiempo que nos mejoramos como personas. Considero que el gran reto de la humanidad es como somos capaces de entendernos, de relacionarnos desde la humanidad que tenemos, desterrando los comportamientos violentos. La gran apuesta es como ir desarrollando el psiquismo para que cada vez los humanos nos relacionemos más en sociedades igualitarias, donde a las mujeres se nos reconozca como sujetos y humanizadas con los mismos derechos.


Agradecemos su esfuerzo permanente, su reflexión continua, su estimulo y su grandísima sororidad .

https://mujeressalvandoelmundo.blogspot.com/2019/04/lasescuchamos-hablemosdeellas-290.html

Leer más...

viernes, 15 de diciembre de 2023

Pauline Chaponniere-Chaix monja, enfermera y feminista suiza

Pauline Chaponnière-Chaix (Ginebra, 1 de noviembre de 1850- Ginebra l6 de diciembre de 1934), fue una monja , enfermera y feminista suiza .

Pauline Chaix nació en un ambiente burgués y culto. La mayor de cuatro hijos , iba poco a la escuela pero muy joven aprendió a leer por su cuenta; un amigo de sus padres también le enseñó inglés . A los quince años pasó un año en Alemania  . A los 18, se casó con un primo lejano, el banquero Édouard Chaponnière, diez años mayor que ella . El joven esposo, enfermo mental, tuvo que ser internado en una institución especializada y murió en 1878.

Pauline Chaponnière-Chaix, que enviudó a la edad de 28 años, ingresó luego en una comunidad religiosa. Dos años después de la muerte de su marido, dejó Suiza para ingresar en la Maison des diaconeses de Reuilly en París . Inicialmente atendió a niños desfavorecidos allí, tiempo durante el cual se capacitó para tratar con delincuentes femeninas, lo que luego le permitió hacer visitas a mujeres encarceladas en Saint- Lazare . Dada su experiencia y el certificado que ha adquirido en el campo "disciplinario", se le ofrece la dirección de la prisión de Doullens ., en el Somme. “El servicio es doloroso físicamente, moralmente agotador. Es necesario acompañar los quehaceres de los presos en el patio en todo tiempo, ejercer vigilancia constante sobre los presos ocupados en hacer corsés y, varias veces a la semana, dormir en la celda con vigilancia de los dormitorios”  .

Agotada, abandona esta función para tomar la dirección de los "Ombrages" de Versalles , un internado para jóvenes protestantes. Ella aprovecha la oportunidad para seguir un curso de enfermería. En 1893, “aquejada de un severo reumatismo, se vio obligada a solicitar una licencia ilimitada, que se tradujo en una renuncia”  . Regresó a Suiza y se instaló en el chalet con vistas al lago de Ginebra que su marido había construido en la aldea de Muraz, entre Céligny y Crans , en la costa de Vaud.

Durante sus años en París, Pauline Chaponnière-Chaix había frecuentado y entablado amistad en particular con Sarah Monod , creadora de las Conferencias de Versalles, que dio origen del Consejo de Mujeres Francesas (CNFF) en 1901, Julie Siegfried y especialmente Adrienne Avril . de Sainte-Croix  . Cada una de ellas será posteriormente presidente de la CNFF.

Una vez de vuelta en Suiza, Pauline Chaponnière-Chaix se hizo amiga de las feministas de Ginebra. Animada por Émilie Lasserre , entonces presidenta de la Union des femmes de Genève, se une a la asociación y asume su presidencia de 1902 a 1905. Durante los años de la guerra, es vicepresidenta de la Union des femmes y establece, con Émilie Gourd , un “taller” para dar trabajo a mujeres en dificultad y colabora en todas las obras de socorro. En 1896, se convirtió en secretaria del Comité Organizador del Primer Congreso de Intereses de la Mujer celebrado en Ginebra. Después de este congreso, nació la Alianza de Sociedades de Mujeres Suizas en 1900.(ASF), que Pauline Chaponnière-Chaix  présidió de 1904 à 1911 y de nuevo de 1916 à 1920. 

En 1921 en el congreso organizado en Berna con Helene von Mülinen y Camille
Vidart

Pauline Chaponnière-Chaix también fue sufragista. Con Auguste de Morsier y Camille Vidart , fue miembro fundador de la Asociación de Ginebra para el Sufragio Femenino en 1907. En una investigación publicada en Le Mouvement féministe en 1914, explicó cómo se convirtió en sufragista: "Era el día 22 de marzo de 1896, y el rechazo de los votantes de Ginebra a la iniciativa que pedía el cierre de los burdeles de nuestra ciudad, lo que me convenció de la absoluta necesidad, del deber incluso de cualquier mujer seria, consciente de su misión en el campo moral, de reivindicar y obtener el derecho al voto. Me di cuenta ese día, y esto en un asunto que nos afecta en primer lugar a nosotras -ya que las víctimas de la odiosa institución que había que abolir son todas mujeres- nuestra absoluta impotencia para hacer oír nuestra voz, ya que esas voces exigen más justicia, más pureza - por más numerosos que sean, en el momento de las decisiones populares, no cuentan”  .


En enero de 1919, la Alianza de Sociedades de Mujeres Suizas, de la que Pauline Chaponnière-Chaix era entonces presidenta, decidió, durante una asamblea general extraordinaria, tomar posición sobre la cuestión del sufragio femenino. “Fueron dos fundadoras, la Srta. Hélène de Mülinen y la Sra. Chaponnière , quienes se encargaron de explicar el tema, cada una en su propio idioma. Lo hicieron con una autoridad, con una convicción, con una fe, que consiguieron el apoyo unánime, hecho tanto más significativo cuanto que la Alianza está formada por las más diversas sociedades, muchas de las cuales no tienen relación aparente con el voto. _

A instancias de Pauline Chaponnière-Chaix, la ASF se convirtió en miembro del Consejo Internacional de Mujeres (CIF) en 1903. En 1908, organizó la asamblea extraordinaria de la CIF en Ginebra y obtuvo de las autoridades la provisión de la sala de el Gran Consejo (el parlamento de Ginebra). Cuando la presidenta del CIF, Lady Aberdeen , renunció, fue Pauline Chaponnière-Chaix quien la reemplazó, de 1920 a 1922  .

Pauline Chaponnière-Chaix se convirtió, en 1922, en la primera mujer en formar parte del Comité Internacional de la Cruz Roja . Fue vicepresidenta del CICR de 1930 a 1932.

Pauline Chaponnière-Chaix “es una de las pocas mujeres que ha aparecido durante su vida en el Diccionario histórico y biográfico de Suiza (1924)". 


Reconocimiento

En 2019, la asociación Escouade está instalando señales de tráfico temporales en Ginebra. La Place du Molard pasa a llamarse temporalmente Place Pauline Chaponnière-Chaix como parte de la iniciativa 100Elles .

https://fr.wikipedia.org/wiki/Pauline_Chaponni%C3%A8re-Chaix

Leer más...

jueves, 14 de diciembre de 2023

Elena Asins artista plástica

Elena Asins Rodríguez (Madrid, 2 de marzo de 1940-Azpíroz, Navarra, 14 de diciembre de 2015) fue una artista plástica, escritora, conferenciante y crítica de arte española. Es considerada la madre del arte conceptual. En 2006 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Gobierno de España y en 2011 el Premio Nacional de Artes Plásticas.​ Basó su lenguaje plástico en el cálculo sistemático a base de nuevas tecnologías. Fue una de las primeras artistas que utilizaron en España la tecnología como aliada del arte.

Estudió en la Escuela de Bellas Artes de París y en las universidades de Stuttgart (Alemania), Complutense de Madrid y Nueva York. Elena Asins inició su carrera colaborando con el grupo Castilla 63,​ fundado en 1963 por Miguel Pinto.


Comenzó su carrera en Madrid dentro de la disciplina de pintura y con una influencia notable de la figura de Jorge Oteiza. Participa con unas obras geométricas muy radicales en la importante exposición Arte objetivo (1967), con la que se dio a conocer la abstracción de raíz constructiva y geométrica en España.​


Después estudió en el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid, donde coincidió con José María Yturralde y otros artistas muy jóvenes en un seminario dedicado a la generación de formas plásticas a través de computadoras. Muy importante fue también en su carrera el paso por la Universidad de Stuttgart, donde se interesó en los fundamentos de la semiótica. También pasó por la Universidad de Columbia. Todo ello le permitió tomar conciencia de las bases matemáticas del arte, de la relevancia que posee la idea como verdadero motor del arte y de las posibilidades que se le abrían con el empleo de otros medios distintos a los tradicionales. Desde entonces el uso de la tecnología, entendida como herramienta de trabajo y no como un fin en sí mismo, ha acompañado todo el trabajo artístico de Elena Asins, la única artista, junto a Manuel Barbadillo, que continuó investigando las potencialidades de la aplicación digital al campo de la plástica.


En 1988 obtuvo el primer premio en Zeitschrift für Kunst und Medien en Karlsruhe (Alemania). Su obra se encuentra en museos y colecciones privadas y públicas, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía,​ el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, el Museo de Bellas Artes de Álava, el Instituto Valenciano de Arte Moderno, Museu d'Art Contemporani Vicente Aguilera Cerní de Vilafamés, Fundación Banesto, la colección Unión FENOSA, el MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) y el Museo de Bellas Artes de Bilbao, entre otras.


Después de elaborar una obra basada en el análisis de la forma geométrica pura, en enero de 1990 comienza sus investigaciones en torno al Canons 22, llamado así tanto porque durante su estancia en Hamburgo había empezado a denominar “canons”, en recuerdo a Juan Sebastián Bach, las partes mínimas de que se componía una obra, como por el número de partes hallado hasta ese instante.


Durante su carrera profesional y artística, realizó más de 40 exposiciones individuales en distintos países, y como labor teórica desarrolló y publicó una serie amplia de ensayos sobre estética y poemas de poesía experimental en publicaciones especializadas en arte, en España, Francia, Alemania y Estados Unidos.​ En 2011 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía presentó la exposición retrospectiva titulada Elena Asins. Fragmentos de memoria.

Elena Asins trabajó durante muchos años en una vieja casa rehabilitada por ella misma en la localidad navarra de Azpíroz, donde creó la mayoría de sus obras que pueden verse ahora en los museos. Siempre ha sido crítica con el sistema del arte en España y con las instituciones:

«España no es una madre, es una madrastra: trata mal a los artistas, a los intelectuales»

Elena Asins, ABC, 2012

Elena Asins falleció en 2015 y dejó como heredero al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de un total de 1.245 piezas.

Reconocimientos

En 2018 con motivo del 40 aniversario de la Constitución española su obra formó parte de la exposición conmemorativa El poder del arte. Las obras de esta exposición procedían del Museo Centro de Arte Reina Sofía y estuvieron ubicadas en las sedes del Congreso de los Diputados y el Senado.

En 2019 tuvo lugar su exposición individual titulada Elena Asins. La ciencia como herramienta del arte en la Sala Vimcorsa en Córdoba, comisariada por Angus Freijo.​

En 2020 se presentó de manera virtual por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía el documental Aquí no hay nada que comprender, sobre la obra de Elena Asins, dirigido por Javi Álvarez y Olga Sevillano y producido por el museo. Ese mismo año se presentó su exposición individual, titulada HORIZONTES, en la Galería Freijo en Madrid.Premios y reconocimientos

En 2006 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

En 2011 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas.

En 2012 recibió el Premio Arte y Mecenazgo, en la categoría de artista.

https://smoda.elpais.com/placeres/elvira-gonzalez-elena-asins-apertura-madrid-gallery-weekend/

https://www.rtve.es/play/videos/imprescindibles/elena-asins-nada-comprender/6873672/

https://elviragonzalez.es/artista/elena-asins/

https://es.wikipedia.org/wiki/Elena_Asins

https://www.arteinformado.com/guia/f/elena-asins-2282

Leer más...

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Tamora Pierce escritora de historias protagonizadas por jóvenes heroínas


Tamora Pierce ( 13 de diciembre de 1954) es una escritora estadounidense de ficción fantástica para adolescentes, conocida mejor por sus historias protagonizadas por jóvenes heroínas. Se hizo un nombre con su primera serie de libros , La canción de la leona (1983-1988), que siguió al personaje principal Alanna a través de las pruebas y triunfos de su formación como caballero.


Pierce ganó el premio Margaret A. Edwards de la Asociación de Servicios Bibliotecarios para Jóvenes Adultos (YALSA) de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas en 2013, citando sus dos cuartetos Song of the Lioness y Protector of the Small (1999-2002). El premio anual reconoce a un escritor y un conjunto de trabajos particular por su "contribución significativa y duradera a la literatura para adultos jóvenes".


Los libros de Pierce han sido traducidos a veinte idiomas




Pierce nació en South Connellsville, Pensilvania en el condado de Fayette , el 13 de diciembre de 1954. Su madre quería llamarla "Tamara", pero la enfermera que llenó su certificado de nacimiento lo escribió mal como "Tamora". [Cuando tenía cinco años, nació su hermana Kimberly (en quien inspiró a Alanna) y un año después nació su segunda hermana, Melanie. Desde los cinco años hasta los ocho, vivió en Dunbar . En junio de 1963, ella y su familia se mudaron a California . Primero vivieron en San Mateo en El Camino Real y luego se mudaron al otro lado de la península de San Francisco., en Miramar. Vivieron en Miramar medio año, en El Granada un año completo y luego tres años en Burlingame .

Comenzó a leer cuando era muy pequeña y comenzó a escribir cuando estaba en sexto grado. Su interés por la fantasía y la ciencia ficción comenzó cuando le presentaron El Señor de los Anillos de JRR Tolkien , por lo que comenzó a escribir el tipo de libros que estaba leyendo. Después de que sus padres se divorciaron, su madre las mudó a ella y a sus hermanas al condado de Fayette en 1969, donde pasó dos años en la secundaria del Albert Gallatin Senior High. Cuando su familia se mudó nuevamente, pasó su último año en la escuela secundaria superior del área de Uniontown, actuando, cantando y escribiendo para el periódico escolar. Es alumna de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia .




Mientras estaba en la Universidad de Pensilvania, Pierce escribió los libros que se convirtieron en el cuarteto de La canción de la leona . El primer libro de este cuarteto, Alanna: The First Adventure , fue publicado por Atheneum Books en 1983.

Pierce vivía con su esposo Tim Liebe  en la ciudad de Nueva York , con sus cuatro gatos y muchas otras mascotas, hasta que se mudaron a Syracuse, Nueva York . 

En 2008, donó su archivo al departamento de Libros Raros y Colecciones Especiales de la Universidad del Norte de Illinois . 

Pierce también participó activamente en la moderación y el debate de sus novelas en un foro de mensajes llamado Sheroes Central entre 2001 y 2006, momento en el que fue adquirido por un tercero. 




En su página de inicio, Pierce afirma que obtiene la mayoría de las ideas de las cosas con las que tropieza. Su concepto de la magia como un tapiz de hilos proviene de sus experiencias con el ganchillo y, en su mundo, todos los magos se basan de alguna manera en el naturalista británico David Attenborough después de ver sus documentales sobre la naturaleza. Las novelas fantásticas y la leyenda artúrica fueron la base de los mundos que ideó de niña, y luego añadió temas contemporáneos como la delincuencia juvenil y los brotes de cólera en África . En general, Pierce afirma: "La mejor manera de prepararse para tener ideas cuando las necesites es escuchar y alentar sus obsesiones". 

Pierce se inspira en elementos de personas y animales que la rodean. El personaje de Alanna se basa libremente en la hermana de Pierce.  La ​​apariencia de Thayet se basa en un amigo de Pierce. Las palomas amigas de Beka en Provost's Dog se basan todas en palomas reales que conoce Pierce. 

Pierce comenzó a escribir para escapar del drama del divorcio de sus padres. Escribió fan fiction basada en sus historias favoritas, imitándolas de cerca. Pierce dice que decidió escribir sus historias sobre personajes femeninos fuertes porque notó una falta de ellos en los libros que leía cuando era joven. 



Leer más...

martes, 12 de diciembre de 2023

Virginia Vidal, escritora, periodista y académica chilena




 Virginia Vidal ( 1932, Santiago de Chile -12 de diciembre de 2016, Santiago de Chile )  escritora, periodista y académica. 

Virginia fue la única periodista de Chile y de América Latina que estuvo en Estocolmo para la ceremonia de entrega del Nobel a Neruda en 1971, una experiencia que después la inspiró para que escribiera el libro Neruda, memoria crepitante. Su relación con la obra de este autor se profundiza aún más cuando en 1974 fue secretaria de Matilde Urrutia, compañera del poeta. En esa función la ayudó a transportar la biblioteca del escritor desde Isla Negra y a organizarla en La Chascona en Santiago, luego de la restauración de la casa que fue destruida por los militares en la dictadura. En 1976, salió al exilio y vivió en Yugoslavia hasta 1978.

Virginia fundó la primera sección cultural cotidiana de la prensa chilena llamada No sólo de pan... en el diario El Siglo. Fue corresponsal desde Venezuela para el programa Escucha Chile de la radio Moscú. Desde este país también fue crítica de literatura y arte.

La periodista dio la vuelta al mundo para trabajar como profesora de español en la Universidad de Relaciones de Comercio Exterior de China en Pekín de 1960 hasta 1963 y después en la Universidad de Juan Comenio de Bratislava en Checoslovaquia, hasta 1966.

En sus últimos días, con una salud muy debilitada, seguía escribiendo para la revista Punto Final donde publicó sus últimas obras de ficción: Letradura de la rara (2014), y Agustina la salteadora a la sombra de Manuel Rodríguez (2015), una relectura de la única mujer bandolera del siglo XIX. Reeditó también su libro acerca de Neruda dónde añadió una visión personal de cuando conoció el poeta hasta que fue perseguido y salió del país.

Vidal siempre fue militante de luchas políticas y sociales, incluyendo la emancipación de la mujer 






 Traemos el texto de Eugenia Prado Bassi  para G80

“Letradura de la Rara” de Virginia Vidal, una historia de heroínas anónimas

Poco es lo que se conoce de las mujeres que vivieron en el Chile de la primera mitad del siglo XX, de los inicios del movimiento feminista obrero que desarrolla y profundiza sus análisis sobre la insubordinación y emancipación femenina en defensa dela educación y organización para mujeres. De ahí la importancia de esta novela, que retrata la vida de tres generaciones de mujeres obreras en la primera mitad del siglo pasado.

Amarga es obrera, su hija Mercedes de niña empieza a trabajar en una fábrica y venciendo todo tipo de desgracias logra forjarse como dirigente. Madre e hija encarnan la dualidad de la mujer como signo de la doble explotación capitalista: por clase y género. En ellas, también habita la desobediencia y el castigo.

Amarga, la abuela, se ocupará de abrir a los suyos una puerta al saber y el conocimiento, respecto de los bienes, imponiendo con disciplina y rigor la lectura de libros en sus hijos y nietos como condición básica para dejar de ser explotados.

“Historias de la vida, no más, les contaba a sus hijos amita Marga. Nunca un cuento de hadas. No supieron de canciones de cuna, pero sí de poemas que sacaba de un libro gastado y guardado por ella como tesoro”.(pag. 45).

Cabe destacar la trágica figura de Yolita, joven compañera de Mercedes. Metáfora de la mujer pobre, explotada, bonita, que sufre un accidente en el trabajo, una máquina muy peligrosa le arranca todo el cuero cabelludo. Símbolo del capital y figura máxima de castración, ella es el sacrificio de lo femenino.

Atravesamos los tiempos de Luis Emilio Recabarren. Desde el inicio de los movimientos políticos y sociales las mujeres salen a buscar trabajo en las fábricas. Reales o de ficción, los personajes, habitan el Chile explotado, para dar cuenta de sucesos que anticiparán  las formas contemporáneas de desigualdad, injusticia y explotación.

Avistamos el auge de la producción salitrera, las huelgas contra las miserables condiciones en que los obreros trabajan, que culmina en 1907, bajo el gobierno de Pedro Montt con la gran masacre de la Escuela Santa María de Iquique, que buscó castigar el movimiento obrero y la efervescencia de los tiempos de un modo brutal. Miles de personas: hombres, mujeres y niños, mueren acribillados. El poder amenazado, actúa, reprime, asesina. Una historia de violencias y desenlaces trágicos, de silencios y borraduras, que se repetirá hasta hoy.

“Así era la vividura. Sólo los entierros sacaban al aire la palabra indignada. Crecían los rumores sobre muchos otros obreros presos y torturados había en el país. No de todos se sabía; aun de algunos llegaban las noticias cuando ya los habían matado. O se habían suicidado. El suicidio no es sino otra forma del asesinato”. (pag. 84).

José Domingo Gómez Rojas, poeta chileno, uno de los gestores de la agitación callejera, es apresado y termina suicidándose en la casa de Orates.

“Con la muerte, José Domingo conseguiría el cumplimiento de uno de sus sueños: la Huelga General. Las industrias se paralizaron y todos los trabajadores salieron a la calle”. (pag. 84).

En 1935, Elena Caffarena convoca a las mujeres históricamente relegadas al margen del poder y la política a movilizar sus roles circunscritos a la casa, el marido y los hijos para despertarlas de su estado de postergación: se funda el MEMCh (Movimiento de Emancipación de la Mujer Chilena). Otra referencia clave, es la novela María Nadie, de Marta Brunet, publicada en 1957, que describe a la mujer moderna, soltera, que se traslada de su pueblo para trabajar en el servicio público. María López, representa el desorden de las normativas de la época y el riesgo de su posible disolución. Ella es expulsada del espacio provinciano y mirada en menos, pero con un empleo y salario pagado por el Estado, consigue un lugar en el mundo.

Con Letradura de la Rara, Virginia Vidal desarrolla un escenario poco explorado por los textos escritos por mujeres, y lo hace desde el cuerpo de las trabajadoras y obreras vulnerables y vulneradas que habitan la urbe recreando sus hablas desde la frágil humanidad de los oprimidos. Sus protagonistas son sobrevivientes que trabajan en fábricas o circulan al interior de los conventillos.

“Este conventillo es el espejo podrido a los pies de su palacete: el mismo zaguán, los mismos salones laterales; el mismo patio rodeado de unos catorce claustros, tres excusados y un par de baños: uno de los hormigueros para las hormigas dedicadas a llenar el granero”. (pag. 12).

La marginalidad cruza sus cuerpos, no desde la derrota o el drama, sino desde la vida misma, entre saberes y poderes en lucha contra un escenario hostil. Sus experiencias encarnan el orgullo y la dignidad de la clase obrera, de sus mujeres rebeldes, valientes, fuertes que a pesar de atravesar todo tipo de penurias, no se someten y luchan, viven y se divierten, aceptando con dignidad las condiciones precarias. Generaciones de mujeres con sus diferencias, las nuevas crianzas, ellas harán lo que sea con el fin de aportar a los anhelos de todos, buscando mejorar las vidas de las nuevas generaciones. A veces solidarias, otras crueles, entre amores, desconfianzas o envidias la vida se moviliza.

Se advierte el sarcasmo, la rebeldía en los diálogos de Amarga y Doña Joaquina, su patrona.

“—Ay, Marga, ¿otro descuido?

—¿Conque los míos son “descuidos” y los suyos, hijos? Responde

—No se me alce, que la estoy necesitando... Para que vea, yo seré la madrina de su guagua”. (pag. 13).

Este texto tiene una notable construcción de diálogos que permiten seguir la lectura con fluidez capturando el interés por su lectura. Su gran capacidad de cronista le permite configurar ambientes cargados de detalles, texturas y atmósferas que enriquecen el relato.

“—Hasta ahí, no más, llegáramos. Nunca le anduve bailando el agua a ningún patrón. Si me echara, saldría perdiendo: jamás se ha quejado nadie de mi trabajo. Recuerde, Fidelina, los apocados no tienen perdón de Dios.

—¡Bien bueno! Estamos a merced de una rota alzada y de una china caliente... Miren que voy a someterme a sus reverendas ganas…

—Prefiero llevar mi bolsa, no voy a salir a la calle con este capacho igual al de Fray Andresito, dice Mercedes.

—Vean: tiene sus mañas de pisiútica, ¿ah? ¿Y esta bolsa tan linda? Responde la patrona.

—Pensándolo bien, doña Joaquina, los antepasados suyos eran los verdaderos anarquistas.

—Usted, Marga, es muy contestadora y se me está poniendo demasiado resuelta, tanta guapeza no me está gustando. Debe aprender a ser más moderada y comportada...”

Hoy, en el siglo XXI, Virginia Vidal escribe desde la biografía y lo hace con puño firme, con obstinación, porque sabe, conoce, su lengua es portadora de la historia de mujeres fuertes en un texto que consigue momentos poderosos.

Cito: “No me vengáis con el cuento de perdón y amor. Si no nos atrevemos a odiar, jamás vamos a saber amar. La miseria tiene padres. ¿Quién va a responder por los tontos de hambre, tos y sabañones? ¿Por los atados de mocos, pidulles y tisis? ¿Han pensado que la explotación convierte al humano en algo más rebajado que un animal? No hay peor humillación en este mundo donde nos rotean a cada paso” (pag 67).

Sin duda, este texto, escrito con palabras poco comunes, antiguas, algunas muy raras, exigió una gran demanda para la autora, pero con esta obra literaria, consigue dar con un imaginario de época y un registro de lo real.

A medida que avanzamos, la lectura se vuelve más apasionante. Recorremos las fábricas textiles donde se explotaba la mano de obra barata de las mujeres. Nos asomamos al interior del conventillo, donde se comparte lo mínimo en piezas, y entre pactos, alianzas o insultos, se pelean los pequeños territorios con la familia, los vecinos, en una indigna promiscuidad.

“¿Qué amor puede haber en un conventillo donde se entra a un laberinto de humo y hediondez? Es una blasfemia hablar de amor donde violan hasta a las inválidas”. (pag. 68).

Reconocemos lugares y oficios tradicionales, desplazados hoy por tecnologías y máquinas.

“Parecía endemoniada, las manos conducían los cortes bajo la aguja desbocada, sus talones subían y bajaban, aferrados los pies en el pedal; todo su cuerpo se recogía, aparentemente inmóvil, generando fuerza para acelerar la máquina. Ella era el motor”. (pag. 168).

Entre recetas para las enfermedades, chiches, piojos o sabañones, afloran las diferencias y tensiones de la clase, la pobreza, el ascenso, la siutiquería. Supersticiones y secretos caseros para la falta de agua, higiene y comida. Son instantes de luchas, sueños y aprendizajes, donde las mínimas alegrías y anécdotas nos conectan con los pequeños placeres, una comida especial, un postre, algún detalle en el encaje de un vestido o en un par de zapatos.

Letradura de la Rara opera como registro histórico desde una épica, una memoria colectiva que recoge las experiencias de la clase obrera devastada por el capital, un pueblo oprimido pero siempre resistente. Su palabra se extiende para insuflar en los personajes la vida que imaginó, creando una realidad difusa que, a ratos, se desvanece.

Su escritura se mueve entre fronteras, desde una épica que cruza lo biográfico, circula entre los géneros literarios, prosa, crónica, relato periodístico se funden en un proyecto ambicioso, como si buscara abarcar todo lo que se acumula a lo largo de una vida.

Con esta novela, Virginia Vidal se instala en la tradición de la novela social chilena que dio origen a las narrativas de Nicomedes Guzmán y de Volodia Teitelboim, donde asignan a la literatura un rol de transformación social, y de arma ideológica de lucha.

Los mismos conventillos que la autora incorpora en su obra aparecen también en las novelas de Guzmán, en La sangre y la esperanza y en Los hombres oscuros, o en Hijuna de Carlos Sepúlveda Leyton. Pero ella va más lejos, para resolver una deuda que la generación del ‘38 tenía pendiente con las mujeres que no pasaban de ser adornos o detalles en el paisaje proletario.

Virginia Vidal se compromete y arriesga, y con puño implacable erige su discurso en el momento de señalar las injusticias y vejámenes. Sobrevivientes de la pobreza que nos tocó, por nacer en un lugar y no otro, contra los contra los alineamientos de los cuerpos y las edificaciones simbólicas a las que fuimos consignadas las mujeres. Asumimos al fin el papel protagónico que siempre hemos mantenido en la batalla por nuestras reivindicaciones y desde una escritura no exenta de sarcasmo, humor y ternura, la autora construye un espacio en la narrativa de mujeres que, con la fuerza de la vida, la historia, y la experiencia, se escribe desde abajo. Allí se concentra su propuesta, su valor y su riqueza.

“No somos sencillas sino armadas contra toda desilusión”, dice Virginia Vidal.




LETRADURA DE LA RARA de Virginia Vidal

 Traemos también el texto de Por Eugenia Brito para Teórica, Crítica literaria y Poeta
.. .. .. .. .. .

El último texto narrativo de la escritora chilena, Virginia Vidal, se denomina Letradura de la Rara, curioso título para una novela.

Una novela que responde a un proyecto que ya no se frecuenta dentro de la literatura chilena, pero que cuenta con hermanos, tales como Luis Cornejo Polar y Barrio Bravo; Alfredo Gómez Morel y El Río; Armando Pérez Carrasco, Chicago Chico.

Guarda también una correlación con José Donoso, en El Obsceno Pájaro de la Noche, no obstante, este libro busca ser una crónica de la vida de las trabajadoras del cuero y el calzado y textiles, una crónica centrada en el mundo social y cultural de la “costurera”, es decir, un mundo menos conocido y estudiado, al cual la historiadora norteamericana, Elizabeth Hutchinson en Labores Propias de su Sexo, otorgó un estatuto legítimo, un relato. La trabajadora textil, la mujer que cosiera las ropas del mundo burgués de Chile, es la figura sustantiva del relato que produce la escritura de Vidal. Su narración atiende a la estructuración de su subjetividad, su mundo íntimo, sus políticas de vida, sus conflictos, que ejemplifican la figura popular de la mujer obrera en los primeros cincuenta años de la historia de Chile en el recién pasado S. XX.

Otro brazo cultural para comprender el tejido del libro es la novela social chilena, específicamente, La Sangre y la Esperanza de Nicomedes Guzmán.

Sin embargo, el lugar postmoderno de esta novela se da en la mezcla de géneros, autobiografía y narración fragmentaria, crónica y poema, lo que leda un lugar nuevo en el estatuto de la novela chilena, colindando con la novela realista y la experimental, con narraciones que alternan entre la precisión realista y la fuga suprarreal.

Su mérito consiste en elaborar un texto alegórico y documental de la historia de Chile de principios del S. XX

Su eje fundamental y protagónico lo constituye una genealogía de mujeres, las grandes articuladoras familiares y sociales, mientras los hombres huyen, enferman o mueren, dejando solas a Amarga, la abuela resentida y castigadora de Mercedes, la madre obrera que trabajando de sol a sombra colabora económicamente a la mantención de su madre y hermanos.

Un segundo pago se le exige a Mercedes, permanecer soltera y empleada de su familia. Pero ella contraviene el imperativo materno, se casa a escondidas con Rudel, un joven con el cual huye del hogar y va a su lugar de trabajo, en el que asume la condición de madre y esposa de 3 hijos.

La atareada vida de Mercedes es la que ocupa el cuerpo del texto; ella cocina, mantiene en orden a sus tres hijos y es madre y esposa de su marido, quien comparte su existir con los patrones españoles, Fadrique y Milagros y un hermano, cuya conciencia obturada y extraña es observada por la narradora, hija de Mercedes, quien observa la vida de sus patrones, sin sospechar los duros secretos que ellos esconden.

Cuando ellos naufragan, Mercedes busca refugio en su madre, pero ahí es otra vez golpeada por ella y por sus hermanas, siguiendo el tópico de la cenicienta. Entonces huye del hogar materno, yendo a parar a un conventillo, en el que va a trascurrir su vida para intentar mantenerse ella y sus hijos a salvo de las lacras de la miseria, piojos, chinches, infecciones, mala vida que desbordan ese lugar, cifra de la máxima pobreza. Sin contar los temidos lanzamientos, las persecuciones de la ley, la prostitución presente de manera provocadora, las enfermedades de los que allí viven, sin higiene, sin agua y sin comida.

A ratos logra conmoverse con el hambre y la enfermedad, pero pierde el equilibrio y empieza a pensar en sus hijos, cómo han de desarrollarse y crecer. Emiliano, un hombre de muchos saberes educa a su hija segunda, a pesar de la compleja relación sostenida por éste y su mujer Olfa.

El conventillo es una mezcla de gloria y tristeza, la metáfora misma de la marginalidad y en ella Mercedes se debate trabajando, cosiendo, cocinando y limpiando los piojos que se presentan en sus hijos. Piojos que simbolizan la explotación: chupan la sangre de los niños que han de convertirse en la mano de obra de los explotadores.

El lenguaje de la novelista es fuerte, directo, casi periodístico, pero no exento de la veta sentimental, particularmente de Amarga, la abuela, lenguaje cargado de matices políticos, como cuando ante Mercedes aparecen los muchachos poetas y su rebeldía ante las explotadoras oligarquías.

Pero ellos los jóvenes son asesinados y cuando ese crimen ocurre, la policía entrega sus cuerpos, como lo que ocurre hoy con los detenidos desaparecidos. Estos jóvenes y su protesta política, su extinción y el borramiento de sus cuerpos son los que configuran la figura del subalterno, tal como lo definiera Gayatri Spivak en su famoso artículo, “¿Puede el subalterno hablar?” Es decir, se trata de la imposibilidad de producir un efecto político frente a los que ejercen el poder. No existen, no son ni siquiera huellas estratégicas.

La revuelta es inmortal, pero peligrosa, piensa Mercedes, que, para salvaguardar a los pequeños intenta sacarlos de esas atractivas, aunque peligrosas, inestables compañías.

Sin embargo, se oyen las voces de Luis Emilio Recabarren y su mujer, Teresa Flores, los periódicos que la pareja produjera para dar fin a una sociedad explotadora y hacer que la educación llegue tanto a hombres como a mujeres.

Pero la vida cotidiana tiene su peso, así como en el país triunfa Carlos Ibáñez del Campo, otro duro dictador, los conventillos y los barrios pobres, “bravos”, diría Cornejo, son difíciles de rendir, pese a la amenaza, la cárcel y los golpes que terminan con la sanidad de sus mentes, haciendo del manicomio, otro sitio de tortura y opresión.

El fugaz reencuentro de Mercedes con Rudel los lleva a la casa propia, en la que son felices por un tiempo, con aire fresco, buena comida y con el amor que les profesan sus padres.

Pero poco va a durar este reencuentro. Rudel cae enfermo y muere, tras lo cual Mercedes adopta su última identidad: de viuda triste o alma en pena. Para paliar la falta de dinero, decide arrendar la pieza del fondo.

El alma en pena de la joven madre la hace triste y cada vez más exigente con los suyos, su perfil se desdibuja cada vez más, pero sus hijos siguen estudiando y trabajando. La madre con el paso del tiempo se difumina y los hijos casi no pueden reconocerla, terminando por llamarla “la rara”, lo que da a la novela su curioso título.

Virginia Vidal materializa un gran proyecto, el de constituir el cuerpo histórico de la subalterna del margen en la primera mitad del S. XX, cuerpo a ratos fisurado, disperso, pero no obstante cuerpo a partir del cual se articula la historia del miserable conventillo, la crítica social a los gobiernos derechistas y su despotismo en todos los planos, la lengua múltiple del proletario, a ratos lírica; en otras, obscena, el dato duro y documental de la injusta muerte, por la falta de prevención y cuidados de las fábrica se industrias dirigidas por los duros patrones de la época.

Las múltiples digresiones del libro, que dan cuenta no sólo de las protagonistas, sino del vecindario entero en todos los sectores habitables, difumina la gesta central, pero también la multiplica con el trabajo macroscópico de la narración. A ratos, oscila entre la anécdota y la copucha del barrio, olvidable. Incluso, personajes cómicos como María del Portugal y la Señora Fofó, tan bien caracterizados, aparecen como unos más en un conjunto de seres sin mayor visibilidad. Abarcó mucho y quizá eso difumina un poco el libro, haciéndole perder peso. Sin embargo, su lectura siempre será amena y la “ rara”, queda aquí formulada, como la gran “matriarca “ latinoamericana, la inmensa mujer que navega contra las contrariedades, sacando a la superficie la casa y la tierra, que conquistó con su vida y trabajos, a pesar de la muerte del marido, de la dureza del medio, del fatigoso trabajo y de los hijos. A los que educa o pone a trabajar, mostrando su amor solidario de los pobres, apoyando sus huelgas, dignificando siempre su pasado de obrera.

Esta novela épica, carnavalesca, prolífica sin encontrar más forma que el traspaso de generaciones y tal vez del espacio: del conventillo a la casa, una vez y otra, de la casa al conventillo y otra vez hasta el retorno final dibuja su laberinto en el que encierra la historia de las mujeres chilenas populares, en una crónica teñida de humor, dramatismo y ternura, poco vista en la literatura contemporánea de hoy.

Enero/ 2014.




Nos contaba  Fernando Valls sobre Virginia Valls :

La periodista y escritora chilena Virginia Vidal, nacida en la capital de su país en 1932, falleció en la madrugada del lunes 12 de diciembre con 84 años, aunque las fechas bailan, al respecto. Allí la traté, en noviembre del 2008, durante unas jornadas dedicadas al microrrelato, y desde entonces mantuvimos el contacto por medio del correo electrónico colaborando, además, en mi blog, La nave de los locos, en diversas ocasiones. A comienzos de los años sesenta fue profesora de español, primero en una universidad de Pekín, y luego en Bratislava, pero en 1966 regresó a su país para dedicarse al periodismo, donde hizo célebre la sección No solo del pan... en el diario El Siglo. Fue la única periodista latinoamericana que en 1963 cubrió la entrega del Nobel en Estocolmo a Pablo Neruda. Hasta 1973 trabajó en el Instituto de Arte Lationamericano, que dirigía el historiador Miguel Rojas-Mix, en la Sociedad Impresora Horizonte, y en el programa cultural La semana, del canal de televisión de la Universidad de Chile, siendo expulsada de todos estos trabajos en 1973, tras el golpe de Estado contra el Gobierno de Allende.


Le oí contar cómo quedó La Chascona, la casa de Neruda en Santiago, tras el asalto de los militares, y cómo bajaban los libros destripados por el canal lleno de agua que la recorría. Tras la muerte del poeta, fue secretaria de Matilde Urrutia, su viuda, entre 1974 y 1976, ayudándole a volver a montar lo que quedó de la biblioteca, tras la restauración de la casa. Sin embargo, su gran amiga había sido Delia del Carril, conocida como la Hormiguita, la anterior esposa del autor de Residencia en la tierra. En 1976 tuvo que abandonar su país, refugiándose, primero en Yugoslavia, y luego en Caracas, donde fue corresponsal de Radio Moscú, trabajando en el programa Escucha Chile, hasta que regresó definitivamente a Santiago en 1987. Escritora polifacética, destacó sobre todo como autora de novelas históricas (Cadáveres del incendio hermoso, 1990, con la que obtuvo el Premio María Luisa Bombal y el Premio Municipal de Literatura de Santiago; o Javiera Carrera. Madre de la patria, 2010; Letradura de la rara, 2013), de libros entre la biógrafa y la crónica (Neruda, memoria crepitante, 2003; y Hormiga pinta caballos. Delia del Carril y su tiempo, 2006) y cultivadora de las diversas formas de la narrativa breve (Gotas de tinta y palabreos. Parvos relatos, 2009).

Su obra aparece, además, en diversas antologías que recogen cuentos o crónicas, como Morir es la noticia (1997), de la que es coeditora, con testimonios sobre los periodistas víctimas del Gobierno de Pinochet; y Cuentos en dictadura (2003), recopilados por Ramón Díaz Eterovic y Diego Muñoz Valenzuela. Me consta que ella sentía mucho aprecio por sus Testimonios de Francisco Coloane (1991), escritor chileno con el que mantuvo una estrecha amistad. Su presencia en España ha sido poca e intermitente: la citada biografía de Neruda, en la editorial Tilde; la novela Oro, veneno, puñal (Brosquil, Valencia, 2002), sobre los años de la conquista, protagonizada por Catalina de los Ríos, La Quintrala; y la encontramos también en la antología de Cuentos chilenos (Siruela, 2006), preparada por el profesor italiano Danilo Manera.

En el año 2011 la corporación Letras de Chile la distinguió "por su aporte incondicional a la literatura chilena". Virginia Vidal ha seguido escribiendo su columna en la revista Punto Final, e incluso el pasado año apareció su novela histórica Agustina la salteadora, a la sombra de Manuel Rodríguez. Pero por encima de todo, Virginia Vidal fue una gran señora, comprometida, una mujer entrañable, vinculada a los Neruda y a aquellos días que pasé en Santiago de Chile junto a Pía Barros, Juan Armando Epple, Lilian Elphick, Diego Muñoz Valenzuela o Gabriela Aguilera, la plana mayor del microrrelato chileno.



https://elpais.com/cultura/2016/12/19/actualidad/1482183033_092395.html

http://www.letrasdechile.cl/Joomla/index.php/noticias/2523-2523
https://www.lacallepassy061.cl/2017/12/virginia-vidal-una-narrativa-para-el.html
http://www.g80.cl/noticias/columna_completa.php?varid=18651
http://letras.mysite.com/vvid120317.html

Leer más...
Más