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lunes, 8 de julio de 2013

Juana de Ibarbourou poeta uruguaya


Juana de Ibarbourou, (Fernández Morales, de soltera), conocida popularmente como Juana de América, (8 de marzo de 1892, Melo - 15 de julio de 1979, Montevideo), fue una poeta uruguaya. El 10 de agosto de 1929 recibió, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, el título de «Juana de América» de la mano de  una multitud de poetas y personalidades. Fue enterrada con honores de Ministro de Estado en el panteón de su familia del Cementerio del Buceo.

Su nombre era Juana Fernández Morales, pero se hizo conocida como Juana de Ibarbourou, tomando el apellido de su marido, el capitán Lucas Ibarbourou, con quien se casó a los veinte años. Su padre, nació en Lorenzana —provincia de Lugo—, cuya biblioteca municipal lleva el nombre de la poeta. Su madre, Valentina Morales, pertenecía a una de las familias españolas más antiguas del Uruguay. Vivió hasta los 18 años en Melo. Sobre su niñez y sus vivencias allí escribió:
Fue mi paraíso al que no he querido volver nunca más para no perderlo, pues no hay cielo que se recupere ni edén que se repita. Va conmigo, confortándome en las horas negras, tan frecuentes (...) Allí volará mi alma cuando me toque dormir el sueño más largo y pacificado que Dios me conceda a mí, la eterna insomne (...)

Su primera residencia en Montevideo estaba ubicada en un solar de la calle Asilo Nº50, que con los años pasaría a ser el Nº 3621, entre las calles Pernas y Comercio.  Allí vivió entre 1918 y 1921, y escribió sus tres primeros libros —Las lenguas de diamante, El cántaro fresco y Raíz salvaje—. Al comienzo su adaptación fue difícil porque rechazaba vivir en la ciudad. Con los años, sin embargo, terminó considerando a Montevideo como «su ciudad».
En 1929 recibió el título de «Juana de América». Juana describió ese momento así:
(...) un grupo de jóvenes poetas me organizó en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, una fiesta inolvidable. La presidía don Juan Zorrilla de San Martín.(...) Santiago Cozzolino, el orfebre, había cincelado el anillo de oro simbólico que me ofrecían los poetas. El ambiente era solemne, con la muchedumbre, los himnos, los delegados de toda América, y otro hombre de estatura física pequeña, pero también magnífico y grandioso: Alfonso Reyes.(...) Y a través de discursos hermosos en que la generosidad juvenil iluminaba las palabras, llegó el momento culminante, el de la entrega del anillo. El Dr. Zorrilla de San Martín fue el designado para ello y lo hizo con unas palabras breves y muy hermosas que me quedaron grabadas en el corazón:
- Este anillo, señora, significa sus desposorios con América.

El 3 de octubre de 1947 fue elegida para ocupar un sillón en la Academia Nacional de Letras. En 1950 fue designada para presidir la Sociedad Uruguaya de Escritores. Cinco años más tarde fue premiada en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid por su obra. En 1959 se le concedió el Gran Premio Nacional de Literatura, otorgado ese año por primera vez. Al morir fue velada en el mismo Salón de los Pasos Perdidos en que fue nombrada «Juana de América». El gobierno del momento dispuso un día de duelo nacional y fue enterrada con honores de Ministro de Estado, siendo la primera mujer en la historia de Uruguay a la que se le otorgó tal distinción.

EL DULCE MILAGRO

¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡Oh gracia! brotaron rosas como estrellas.

Y voy por la senda voceando el encanto
Y de dicha alterno sonrisa con llanto
Y bajo el milagro de mi encantamiento
Se aroman de rosas las alas del viento.

Y murmura al verme la gente que pasa:
—«¿No veis que está loca? Tornadla a su casa.
¡Dice que en las manos le han nacido rosas
Y las va agitando como mariposas!»

¡Ah, pobre la gente que nunca comprende
Un milagro de éstos y que sólo entiende,
Que no nacen rosas más que en los rosales
Y que no hay más trigo que el de los trigales!

Que requiere líneas y color y forma,
Y que sólo admite realidad por norma.
Que cuando uno dice: —«Voy con la dulzura»,
De inmediato buscan a la criatura.

Que me digan loca, que en celda me encierren,
Que con siete llaves la puerta me cierren,
Que junto a la puerta pongan un lebrel,
Carcelero rudo, carcelero fiel.

Cantaré lo mismo: —«Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen».
¡Y toda mi celda tendrá la fragancia
De un inmenso ramo de rosas de Francia



LA HIGUERA

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos:
ciruelos redondos, 
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se visten...

Por eso,
cada verz que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
-Es la higuera el más bello
de los árboles en el huerto.

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo, le cuente:
-Hoy a mi me dijeron hermosa.




Obra
    En verso
Parte de su obra en prosa estuvo enfocada hacia el público infantil.
Las lenguas de diamante (1919)
Raíz salvaje (1922)
La rosa de los vientos (1930)
Perdida (1950)
Azor (1953)
Mensaje del escriba (1953)
Romances del Destino (1955)
Angor Dei (1967)
Elegía (1968)
Obra completa (Acervo del Estado) (1992, cinco volúmenes al cuidado de Jorge Arbeleche)
Obras escogidas. Selección, prólogo y notas a cargo de Sylvia Puentes de Oyenard. Santiago de Chile, Editorial Andrés Bello, 1999
Rapsodia de Juana de Ibarbourou. Selección y prólogos de Jorge Arbeleche y Andrés Echevarría. Editorial Rumbo, publicación de AGADU y del Parlamento uruguayo, 2009.
Perdida, La Pasajera y otras páginas. Edición, selección y prólogos de Jorge Arbeleche y Andrés Echevarría. Publicación de UTU y del Parlamento uruguayo, 2011.

  En prosa
Cántaro fresco (1920)
Ejemplario (1928, libro de lectura para niños)
Loores de Nuestra Señora (1934, comentario a los nombres de la Virgen María)
Estampas de la Biblia (1934)
Chico Carlo (1944, cuentos autobiográficos sobre su infancia)
Los sueños de Natacha (1945, teatro infantil sobre temas clásicos)
Canto Rodado (1958)
Juan Soldado (1971, colección de dieciocho relatos)


http://www.andresechevarria.com/obras.htm
http://www.ultimahora.com/juana-america-sigue-cautivando-lectores-luego-32-anos-su-muerte-n453209.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Juana_de_Ibarbourou
http://bellezaslatinas.com/entretenimiento/las-mejores-escritoras-latinoamericanas
http://nazioartekoeuskaldunak.blogspot.com/2010_03_01_archive.html
https://www.youtube.com/watch?v=ScxcxUxvvc0

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HH

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