Acerca de nosotras ·
Mostrando entradas con la etiqueta Jueza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jueza. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de enero de 2026

Charo Hevia jueza feminista


Rosario Fernández Hevia, conocida también como Charo Hevia (Mieres, 30 de enero de  1959-Valencia, 23 de mayo de 2019), fue una magistrada española. Pasó la mayor parte de su carrera judicial en Gijón, donde llegó a ser jueza decana, antes de trasladarse a la Audiencia Provincial de Valencia. Declarada feminista y militante de izquierdas, como profesional destacó por sus «firmes principios», que defendió «a costa de su prestigio profesional».

Nacida en Mieres, Asturias, se mudó con diez años a Gijón por traslado de su padre. Decidió estudiar Derecho tras producirse la matanza de Atocha contra varios abogados. Inició su carrera profesional en 1986, destinada en Ponferrada, Langreo y Madrid antes de establecerse en Gijón en 1992. ​ Allí fue titular del juzgado de lo Penal n.º 2.

Durante la primera década del siglo XXI tuvo que dejar el juzgado durante unos meses debido a problemas de salud.  La Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial la expedientó en 2007 por acumular sentencias sin dictar entre 2005 y 2006.​

En el año 2015 se incorporó como magistrada a la Audiencia Provincial de Valencia.

En abril de 2019 se jubiló por incapacidad permanente. Falleció el 23 de mayo de ese mismo año por enfermedad pulmonar.

En 1999 Charo Hevia mantuvo un «sonado desencuentro» con varios fiscales, a los que criticaba su «inacción» en los casos de violencia contra la mujer. Esto le ocasionó numerosas enemistades.​ En 2001 fue reprobada por varios compañeros.​ Cuando se le comentaban las acusaciones de bajo rendimiento y las amonestaciones, Fernández Hevia solía responder encogiéndose de hombros con un gesto de indiferencia, «sabiendo de por qué y de dónde provenía tal amonestación».

Recordada como una mujer «adelantada a su tiempo»​ y «coherente con sus ideas», mantuvo a lo largo de su carrera un compromiso firme con el feminismo y la militancia de izquierdas, lo que le costó ser cuestionada profesionalmente. Begoña Piñeiro, de la Tertulia Feminista Les Comadres, afirmó que «las mujeres que sufren violencia de género y el feminismo le tienen mucho que agradecer a Charo».​

Reconocimientos 

En 2001 recibió el premio Comadre de Oro de la Tertulia Feminista Les Comadres.

Se le rindió un homenaje en Gijón en diciembre de 2019.​ Begoña Piñero, presidenta de la Tertulia de Les Comadres, compañera y amiga, recordó a Charo como una mujer «tremendamente comprometida con la causa del feminismo, fue abriendo brecha en una época en la que no era fácil para una jueza pronunciarse públicamente sobre estos temas» considerando que «ser feminista le perjudicó muchísimo en su carrera en la judicatura».

https://www.elcomercio.es/asturias/fallece-magistrada-rosario-20190523132802-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.elcomercio.es%2Fasturias%2Ffallece-magistrada-rosario-20190523132802-nt.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Rosario_Fern%C3%A1ndez_Hevia

https://www.elcomercio.es/gijon/adios-jueza-feminista-rosario-charo-fernandez-hevia-gijon-20190524001141-ntvo.html
https://www.lne.es/gijon/2019/12/05/multitudinario-homenaje-rosario-fernandez-hevia-20438349.html

Leer más...

sábado, 17 de enero de 2026

Rannveig Þorsteinsdóttir abogada, jueza, profesora y política islandesa.

Rannveig Þorsteinsdóttir (6 de julio de 1904 - 18 de enero de 1987) fue una abogada, jueza, profesora y política islandesa. Fue miembro del Partido Progresista del Alþingi , el parlamento nacional de Islandia, de 1949 a 1953. En 1959, se convirtió en la primera mujer en ejercer la abogacía ante el Tribunal Supremo de Islandia .

Rannveig nació en Mjóifjörður , Islandia. Era hija de Ragnhildur Hansdóttir, un ama de casa  y Þorsteinn Sigurðsson, un pescador. S se graduó en Samvinnuskólinn (ahora Universidad Bifröst ) en 1924,  y trabajó como empleada para Tíminn , un periódico islandés, de 1925 a 1936. Durante ese tiempo, también fue profesora a tiempo parcial en Samvinnuskólinn entre 1926 y 1933.  En 1934, comenzó a trabajar como recepcionista  cargo que ocupó hasta 1946. 

Rannveig se graduó en Menntaskólinn í Reykjavík , un colegio universitario , en 1946 y se matriculó en la Universidad de Islandia , donde se licenció en derecho en 1949. Ese año fue elegida miembro del Alþingi, el parlamento nacional de Islandia, como miembro del Partido Progresista.  Fue una de las dos únicas mujeres en Alþingi, junto con Kristín L. Sigurðardóttir, y cumplió un único mandato de cuatro años. Durante su estancia en Alþingi, fue una defensora de los derechos de las mujeres.  Estableció un despacho de abogados en Reikiavik en 1949 y fue jueza en los tribunales de Reikiavik a partir de 1950. Desde mayo de 1951 hasta enero de 1952, Rannveig fue integrante de la delegación islandesa en la Asamblea Parlamentaria del Consejo. de Europa , y fue miembro suplente de la asamblea de 1952 a 1965. 

En 1959, Rannveig obtuvo una licencia para ejercer ante el Tribunal Supremo de Islandia , convirtiéndose en la primera mujer en  en hacerlo en su país. Se retiró de su carrera jurídica en 1974 y murió el 18 de enero de 1987 a la edad de 82 años. 



https://www.althingi.is/myndir/mynd/thingmenn/492/org/mynd.jpg

https://www.althingi.is/altext/cv/is/?nfaerslunr=492

https://en.wikipedia.org/wiki/Rannveig_%C3%9Eorsteinsd%C3%B3ttir

Leer más...

lunes, 28 de marzo de 2022

Jennie Loitman Barron primera jueza en la Corte Municipal de Boston


Jennie Loitman Barron (12 de octubre de 1891 - 28 de marzo de 1969) fue una sufragista , abogada y jueza estadounidense. Fue la primera mujer en presentar pruebas ante un Gran Jurado en Massachusetts y la primera en enjuiciar casos penales importantes. Fue la primera jueza nombrada de por vida en la Corte Municipal de Boston (1937), y la primera mujer nombrada en la Corte Superior de Massachusetts (1959).


Jennie Loitman Barron nació en Boston de padres inmigrantes judíos rusos. Asistió a la escuela secundaria Girls 'High School ,  se graduó como mejor estudiante a los 15 años. Recibió una licenciatura y una licenciatura en derecho de la Universidad de Boston , y abrió su propia oficina jurídica después de graduarse en 1914.  En 1918 se casó con su compañero abogado Samuel Barron Jr., y trabajaron juntos como Barron y Barron. La pareja tuvo tres hijas: Erma Barron Wernick (n. 1919), Deborah Barron Blazar (1923–1956) y Joy Barron Rachlin (n. 1931). 

Jennie Loitman Barron se interesó en el sufragio cuando era estudiante universitaria. Fue la primera presidenta de la Organización de Igualdad de Sufragio de Boston University College. Fue invitada por Maud Wood Park para hablar en reuniones al aire libre de la Asociación de Igualdad de Sufragio de Boston para el Buen Gobierno . En 1917, era una oradora de la esquina de la calle en la campaña de sufragio de la ciudad de Nueva York.  Una vez que se otorgó el sufragio, Barron trabajó con la Liga de Mujeres Votantes para abordar las leyes de matrimonio y divorcio irregulares en todo el país. Ella escribió la declaración oficial de la Liga argumentando que las mujeres deben formar parte de jurados.

Barron fue elegida para el Comité Escolar de Boston de 1926 a 1929.


Barron fue uno de los primeros presidentes de la Asociación de Abogados de Massachusetts. En 1918 organizó una campaña para permitir que las mujeres se convirtieran en notarias . Fue Asistente del Procurador General de Massachusetts de 1934 a 1935. En 1937 fue nombrada juez asociada del Tribunal Municipal de Boston cargo que desempeño durante veinte años. En 1959, Barron se convirtió en juez asociado del Tribunal Superior de Massachusetts , cargo que mantuvo  hasta su muerte en 1969.

Barron también fue la primera mujer delegada de los Estados Unidos en el Congreso de las Naciones Unidas sobre Delincuencia y Delincuencia Juvenil.

Ella es recordada como un referente en la historia de  Boston  . 

Leer más...

viernes, 25 de junio de 2021

Sonia Sotomayor jueza asociada en la Corte Suprema de los Estados Unidos



Sonia Sotomayor (Nueva York, Estados Unidos, 25 de junio de 1954) es una Juez Asociada en la Corte Suprema de los Estados Unidos. El presidente estadounidense Barack Obama la nominó para reemplazar al juez David Souter, el 26 de mayo del 2009.


Sotomayor es hija de padres puertorriqueños. Nació en el Bronx, en Nueva York, en un bloque de la parte sur del condado, a escasa distancia del Yankee Stadium. Su padre falleció cuando ella tenía tan sólo 8 años. Su madre, Celina Sotomayor la crio junto a su hermano menor, Juan. Se casó en 1976 y se divorció en 1983.


Sotomayor cursó el high school en Cardinal Spellman High School, una escuela católica del Bronx.1​ Obtuvo su título de grado en la Universidad de Princeton en 1976, con honores Summa Cum Laude. Posteriormente obtuvo el título Juris Doctor en la escuela de leyes de la Universidad Yale. Sotomayor ha dicho que fue inspirada primero por los libros de detectives de Nancy Drew, pero después de que fue diagnosticada con diabetes, los médicos le sugirieron una carrera diferente a la de detective. Segundo, asegura que fue inspirada a encaminarse a la carrera de leyes viendo la serie de televisión de Perry Mason. Sotomayor dijo: "Iba a la Universidad con la finalidad de ser abogada; sabía eso cuando tenía 10 años. Eso no es broma”. Su madre Celina Sotomayor ponía gran énfasis en el valor de la educación; les compró a sus hijos la Enciclopedia Británica, algo excepcional en su barrio. Sotomayor rinde homenaje a su madre considerándola la “inspiración de su vida”.


Sotomayor fue asistente del fiscal del distrito, persiguiendo casos de robos, homicidios, brutalidad policiaca y pornografía infantil. Hacia 1984 se hizo socia de la firma de litigación Pavia & Harcourt donde se especializó en asuntos de propiedad intelectual.




El 27 de noviembre de 1991 fue nominada por el presidente George H. W. Bush para el cargo en la corte del distrito sur de Nueva York, convirtiéndose en la juez más joven de ese distrito y la primera juez federal hispana en todo el estado de Nueva York.


El 26 de mayo del 2009 el presidente Barack Obama le nominó para el cargo de Juez Asociada de la Corte Suprema. El 6 de agosto de 2009, el nombramiento de Sotomayor fue sometido a votación en el pleno del Senado y confirmado por 68 votos a favor y 31 en contra. Todos los demócratas y dos independientes votaron a favor de la confirmación, con excepción del senador Edward Kennedy, que no pudo votar. 31 republicanos se opusieron a la designación, y nueve la apoyaron.




Sotomayor ha escrito un libro con sus memorias, a modo de testimonio de su vida social y profesional. La misma fue publicada simultáneamente en inglés y español en 2013. La versión en inglés es parte de la selección del New York Times "Best of 2013".


https://es.wikipedia.org/wiki/Sonia_Sotomayor

https://yallpolitics.com/2019/05/21/u-s-supreme-court-justice-sonia-sotomayor-to-appear-at-mississippi-book-festival/

https://elpais.com/internacional/2009/08/06/actualidad/1249509614_850215.html

https://www.elnuevoherald.com/noticias/estados-unidos/story/459139.html

Leer más...

lunes, 26 de octubre de 2020

Thelma Curling Rodríguez abogada, jueza y lideresa política de Costa Rica


Thelma Curling Rodríguez (26 de febrero de 1933 ) es  abogada, jueza y lideresa política

Nació el  San José. Cursó sus estudios de primaria en la Escuela España y finalizó su secundaria en el Colegio Superior de Señoritas. En 1959, se graduó en Derecho por la Universidad de Costa Rica y ha laborado en distintas instituciones públicas entre ellas el Patronato Nacional de la Infancia y el Instituto Mixto de Ayuda Social.
Destaca como la primera mujer afro costarricense que ocupó el puesto de Presidenta Municipal del cantón central de Limón, en el periodo 1970-1974 y de Diputada por la provincia de Limón de 1982 a 1986.

Thelma Curling Rodríguez, ha representado a Costa Rica en numerosos congresos y reuniones internacionales, entre los que figuran: Problemas de la Mujer y Desarrollo (Túnez), Problemas de la Mujer (México), Reunión Evaluativa del Derecho de la Mujer (Nairobi y Kenia). Fue expositora, junto a Carmen Naranjo Coto de la ponencia "La Mujer Campesina en Costa Rica" (Suiza), además participó en el Encuentro de Mujeres Líderes (Brasil). Su vasta experiencia personal y profesional, su trayectoria y sus conocimientos sobre la situación de las mujeres en el país, le abrieron las puertas para formar parte de la Comisión Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas durante el periodo 1971-1988 y el Congreso de Abogadas efectuado en Venezuela, donde fue distinguida por su larga y fructífera labor profesional. 
Durante 18 años, coordinó el Movimiento Femenino del Partido Liberación Nacional del cantón central de Limón, también se ha desempeñado como abogada externa del Banco Nacional de Costa Rica, Banco Crédito Agrícola de Cartago y Banco Popular y de Desarrollo Comunal de esta provincia y como presidenta del Consejo Administrativo del Primer Circuito Judicial de la Zona Atlántica. En el 2014 fue elegida como presidenta de la Federación de Mujeres Profesionales y de Negocios de Costa Rica.

Su importante labor ha sido destacada en distintos periódicos y publicaciones nacionales, entre ellas el libro "Mujeres transformando mandatos sociales (1940-1959)" de la autora Teresita Cordero Cordero.  
Desde su ingreso a la Galería de las Mujeres, Thelma Curling se ha dedicado a trabajar como aboga y notaria pública; además, ha ocupado cargos en diversas organizaciones, destacándose como Presidenta de la Federación de Mujeres Profesionales y de Negocios, Secretaria de la Asociación de Ex Parlamentarios, Vocal de la Asociación de Pensionados de Hacienda y del Poder Legislativo, y miembra de la Mesa Redonda Panamericana.

Además, en el 2017 la Revista Summa Mamá Joven honró su trayectoria de vida mediante la publicación del artículo denominado Thelma Curling: Una ferviente defensora de los derechos de la mujer y de la cultura afrocaribeña.




https://www.inamu.go.cr/278
Leer más...

sábado, 13 de junio de 2020

María Eugenia Vargas Solera jueza y educadora costarricense



María Eugenia Vargas Solera  nació en San José de Costa Rica el 13 de junio de 1922. Cursó sus estudios primarios en la Escuela República Argentina de Barrio México y la educación secundaria en el Colegio Superior de Señoritas, donde obtuvo su título de Bachiller en Ciencias y Letras. La educación superior la realizó en la Universidad de Costa Rica, donde obtuvo, en 1948, la Licenciatura en Derecho; y al año siguiente, el de Notaria Pública. También obtuvo el título de profesora de Educación Cívica. En el año 1950 representó a Costa Rica en el Congreso de la Comisión Internacional de Mujeres en El Salvador, al lado de María Teresa Obregón de Dengo, Guillermo Villalobos y Estela Quesada.

Participó en la redacción de documentos para instruir a las mujeres en el ejercicio del sufragio, que por primera vez tenía el país, iniciativa del Comité de Cooperación de Costa Rica a la Comisión Internacional de Mujeres. Mediante beca de las Naciones Unidas, llevó a cabo en 1954 estudios especiales en el campo de la Delincuencia de Menores, en Montevideo, Uruguay y Buenos Aires, Argentina; al año siguiente formó parte del equipo redactor del Proyecto de ley de la Jurisdicción Tutelar de Menor. Además, fue profesora de Educación Cívica y participó en el Seminario Nacional de Educación Obrera dirigido a capacitar dirigentas sindicales de las organizaciones obreras democráticas.

Ejerció el cargo de Jueza Penal y Jueza Tutelar de Menor en la provincia de San José. Asistió a la Reunión de Juristas Especializados en Derecho de Familia y Menores, para preparar Xl Congreso Panamericano del Niño de la Comisión Internacional del Niño, Quito, Ecuador. En 1960 fue invitada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, para conocer y observar el trabajo del Juzgado de Familia y de Menores, centros de menores, grupos voluntarios, y actividades de prevención de la delincuencia. Participó en el proyecto "muchacha Levántate", con el fin de descubrir y potenciar en los grupos de mujeres, habilidades laborales a desarrollar para el mejoramiento de su calidad de vida.

Entre sus artículos escritos se encuentran los de delincuencia juvenil, sobre la mujer en la vida pública, prevención de la discapacidad, autoestima, temas religiosos, entre otros.

María Eugenia Vargas no sólo fue una mujer muy destacada en la vida nacional, por ser la primera Jueza del Poder Judicial, sino, porque participó en la redacción de proyectos de ley como: Jurisdicción Tutelar de Menores, Código de Familia (vigente), Código Penal; Igualdad de Oportunidades para las personas con discapacidad (vigente); Colegio de Terapeutas en Ciencias de la Salud (presentado a la Asamblea Legislativa.


Además, ha desempeñado puestos como: Asesora Legal de la Comisión Nacional sobre Alcoholismo, Profesora de Riesgos Profesionales, Tutelar de Menores y de Familia en la Escuela de Derecho de la Universidad de Costa Rica; Directora Administrativa de Recope; Presidenta de la Asociación de Industrias de Buena Voluntad; Miembra del Consejo Directivo del Consejo Nacional de Rehabilitación y Educación Especial; miembra del Consejo Directivo del Consejo Nacional de Rehabilitación y Educación Especial; y Vicepresidenta del Grupo Latinoamericano de Rehabilitación con sede en Bogotá, Colombia.

Al ser Presidenta de la Fundación Otto Solera, obtuvo el Premio de la Defensoría de los Habitantes por el aporte a la mejor calidad de vida del costarricense 2003. Por su trabajo en el campo judicial y cívico recibió en 1990, un homenaje de la Comisión Interamericana de Mujeres. Cuatro años después, recibió el premio internacional a la "Mejor Servidora" de Good Hill Internacional, Oklahoma, Estados Unidos. El Consejo Universitario de la Universidad Santa Paula le concedió el título "Doctor Honoris Causa en Desarrollo Humano" en el año 2006. En ese mismo año, la Corte Suprema de Justicia le confirió un reconocimiento especial por haber sido la Primera Jueza del Poder Judicial.

Además, el Colegio de Abogados y Abogadas colocó, en el año 2007, su retrato junto al de Ángela Acuña Braun (primera abogada) y Virginia Martén Pagés (primera mujer notaría pública), por ser la primera Jueza del Poder Judicial y primera mujer abogada en la Junta Directiva del Colegio de Abogados.



Desde su ingreso a la Galería de las Mujeres de Costa Rica , María Eugenia Vargas ha continuado con su trabajo en la Fundación Otto Solera, lugar desde el cual apoya proyectos que benefician a personas que viven en condiciones de pobreza y exclusión social en zonas rurales y urbanas del país.

Además, sus incontables aportes al campo del derecho siguen resonando en el presente, por ello, en el 2015 la Asociación Costarricense de la Judicatura (ACOJUD) creó el Premio María Eugenia Vargas Solera, una iniciativa que tiene el propósito de brindar un reconocimiento anual a las y los jueces que se desempeñen con excelencia judicial.


https://www.inamu.go.cr/173
https://wsimag.com/es/economia-y-politica/27558-retrato-de-maria-eugenia-vargas-solera

Leer más...

domingo, 9 de febrero de 2020

Manuela Carmena, activa por un mundo mejor


Manuela Carmena Castrillo (Madrid, 9 de febrero de 1944) es una abogada laboralista, juez emérita y política española que fue alcaldesa de Madrid desde junio de 2015 hasta junio de 2019. Anteriormente a su entrada en la política municipal, también ejerció de vocal del Consejo General del Poder Judicial entre 1996 y 2001.


Nació el 9 de febrero de 1944 en Madrid,1​2​ en la zona de la Dehesa de la Villa. Con unos antecedentes familiares de comerciantes tanto por el lado materno como por el paterno, su padre Carmelo —procedente de Toledo— regentó una camisería en la esquina de la Gran Vía con la calle Chinchilla; su madre trabajó como cajera de la camisería. Fue alumna en el colegio francés de las Damas Negras.​ Trabajó durante su período como estudiante en una fábrica de mermeladas del Servicio Universitario del Trabajo (SUT).​ Comenzó sus estudios de derecho en la Universidad de Madrid, pero, expedientada por sus actividades en movimientos estudiantiles democráticos, obtuvo finalmente el título de licenciatura en 1965 en la Universidad de Valencia,​ año en que ingresó en el Partido Comunista de España (PCE).​ Se casó en 1967 con el arquitecto Eduardo Leira Sánchez​ con el que ha tenido dos hijos, Eva y Manuel.​ Se ha declarado agnóstica.

Ocupó el número 23 de la lista electoral del PCE por Madrid en las elecciones generales de 1977.​​ Fue defensora de los obreros y detenidos durante la dictadura de Francisco Franco y cofundadora​ del despacho laboralista en el que se produjo la matanza de Atocha de 1977.


Tras abandonar la militancia en el PCE, Carmena comenzó a ejercer en la carrera judicial en enero de 1981, siendo su primer destino Santa Cruz de La Palma, en la isla de La Palma. Ya como juez luchó contra las «corruptelas» existentes en los juzgados y en 1986 recibió el Premio nacional de los Derechos Humanos.

Fue juez de vigilancia penitenciaria y titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Madrid, fue elegida juez decana de Madrid en 1993.​ En 1996 fue nombrada por el Senado vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta de Izquierda Unida​ y fue una de las fundadoras de la asociación progresista Jueces para la Democracia. Carmena fue presidente-relatora del Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la Organización de las Naciones Unidas. En esa condición visitó las Repúblicas de Colombia, Guinea Ecuatorial, Honduras, Nicaragua y Sudáfrica, entre otros países.


Jubilada de la judicatura desde 2010, en septiembre de 2011 fue nombrada asesora del Gobierno vasco de Patxi López en el campo de atención a las víctimas de abusos policiales.​ Carmena fue también miembro del Patronato de la Fundación Alternativas, un laboratorio de ideas próximo al PSOE.​ Decidió abandonar la jubilación para fundar Yayos Emprendedores, empresa comercializadora de creaciones realizadas por presos que no reparte beneficios y destina todos sus ingresos a los sueldos de presos y trabajadores, gasto de materiales y reinversión en el propio proyecto social.​



En 2015 se presentó como candidata a las primarias de la candidatura Ahora Madrid​ para las elecciones municipales de 2015 en Madrid de ese mismo año;17​ y fue elegida cabeza de lista con un 63 % de los votos. El 24 de mayo, la lista que encabezaba obtuvo alrededor de un 31,85 % de los votos y 20 concejales quedando en segundo lugar por detrás de la lista del Partido Popular (21 concejales), encabezada por Esperanza Aguirre.

Tras anunciarse dos días antes del pleno de constitución de la nueva corporación municipal el alcance de un acuerdo entre Ahora Madrid y los nueve concejales electos del PSOE madrileño, liderados entonces por Antonio Miguel Carmona, Manuela Carmena fue investida alcaldesa con la mayoría absoluta de los votos de los concejales (29 de 57) en la sesión constitutiva celebrada el 13 de junio de 2015.

En septiembre de 2018 anunció su intención de aspirar a una nueva investidura como alcaldesa al frente de una candidatura electoral para las municipales de mayo de 2019.34​ En noviembre de 2018 presentó la plataforma Más Madrid como base para la candidatura electoral.

En las elecciones municipales del 26 de mayo de 2019 la lista de Más Madrid que encabezó fue la candidatura más votada (con 19 concejales). Carmena se presentó a la investidura; no obstante, en virtud de un pacto entre el Partido Popular, Ciudadanos y Vox, José Luis Martínez-Almeida fue investido alcalde en la sesión de constitución de la nueva corporación celebrada el 15 de junio de 2019. Dos días después, el 17 de junio, Carmena renunció a su acta de concejala.

En septiembre de 2019 ejerció de pregonera de las Fiestas de la Merced de Barcelona.


Manuela Carmena en Chile en 2016 en un Congreso de municipalistas  rodeadas de las arpilleras características de ese país 

Traemos un texto de Manuela Carmena que nos la define como persona por su gratitud y empatia: 

María Luisa Suárez, maestra de abogados



Conocí a María Luisa Suárez Roldán en 1964. En aquellos años yo misma, junto a otros estudiantes, habíamos creado el primer Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Madrid. El  SDEUM  era, claro, ilegal. Estábamos en plena dictadura de Franco. El único sindicato legal era el SEU, de cariz falangista.  La policía nos detuvo varias veces y el rector de la Universidad de Madrid decidió expedientarnos a algunos de nosotros y expulsarnos de la universidad. Todos acabamos por trasladar nuestras matrículas y finalmente nos examinamos en otras universidades nacionales que nos admitieron. Sin embargo, y mientras se  resolvían nuestros  expedientes de traslado,  algunos despachos de abogados que nos habían prestado su ayuda para los recursos que teníamos que plantear nos ofrecieron colaborar con ellos. Así conocí yo a María Luisa.


Una vez que acabé la carrera de Derecho me incorporé -verano de 1965- al propio  despacho que lideraba María  Luisa  Suárez junto con  Antonio  Montesinos  y José  Jiménez de  Parga  en la calle de la Cruz, número 16, de  Madrid. Este seria el primer despacho laboralista  que  creaba en  Madrid Comisiones Obreras, un sindicato que,  con su sagaces análisis de la sociedad, era consciente de que se necesitaban abogados que pudieran defender a ese nuevo movimiento  obrero que se estaba  gestando.

María  Luisa  Suárez  Roldán era una persona singular. Tenía un gran prestigio  en el  Colegio de  Abogados de  Madrid y  en los  tribunales, a pesar de  que en aquellos  años oscuros de la dictadura se intuía su ideología y afiliación política. Era de educación exquisita y aparentemente se comportaba en lo privado como una persona de «orden conservador». Bien arreglada, bien vestida  y acompañada de su marido  Fernando aparentaba ser una señora acomodada  del barrio de Chamberí.

María  Luisa  atendía a los clientes con lo que hoy llamaríamos empatía.  Los escuchaba con inmensa atención, papel blanco por delante y la pluma estilográfica  lista. Y casi sin excepción pronto convertía en algo propio el problema que  el cliente, el obrero,  le  exponía. Digamos que se producía una ósmosis de un alcance singular entre abogado y cliente.

En muchas ocasiones las demandas que se instaban eran la constatación de las grandes injusticias,  de la explotación y privación de derechos de la clase obrera.  María  Luisa,  como buena abogada, conocía el derecho y sabía que en muchas de las actuaciones solicitadas  no había remedio legal.

Pero ella era una roca, además de enormemente positiva, y siempre estaba  dispuesta a rastrear en el complejo mundo legal para encontrar alguna salida. Recuerdo su entusiasmo por la reforma  del título preliminar del  Código  Civil que recogía que las normas, entre otros conceptos, se interpretarían conforme «a la realidad social del tiempo  en que han de ser aplicadas». Ella se aferraba a argumentar que la realidad social estaba en evolución  y que había que abrir el marco legal.

Nunca se daba por vencida y en sus alegatos ante los tribunales mostraba esa seguridad, con un toque  de  cierta ingenuidad, que  presumía que obtendría, sin duda esa sentencia justa  que buscaba.

Pero ese perfil singular de abogada progresista  no la hizo distanciarse de sus compañeros de la abogacía. Ella, que era una de las poquísimas mujeres abogadas de aquellos años, se mimetizaba con su colegas para  empaparse de la inevitable  cultura de  de la profesión.

Recuerdo cómo un día  de tantos en los que  me daba consejos (para mí sólo observarla ya era un aprendizaje) me dijo como avergonzándose un poco de trasladarme una procacidad machista: «Mira, Manuela, como dicen siempre los abogados, en un pleito hay  que mirarlo todo como a las mujeres: hay que verlo  de la boca al culo».

Ella sabía que para luchar por la clase obrera no sólo había que ser  esa abogada valiente y convincente, sino que también tenía que ser una eficiente profesional en las estrategias de la profesión. Entrar en el mundo del Derecho de su mano fue para mí un privilegio inmenso.

He querido dedicar estos recuerdos a quien fue mi maestra en el Derecho, pero evidentemente ella fue mucho más que abogada. Sobre su carrera política en el Partido Comunista  de España y en el feminismo otros dirán más de ella.

Ahora solo quiero añadir que hace menos de dos años la visite cuando estaba en una residencia del Ayuntamiento para situaciones de emergencia. Allí estaba, como siempre,  disfrutando de lo que se le presentaba: “Qué buena es la comida” me dijo. Pero a la vez me trasladó algunas reivindicaciones  de las empleadas  del establecimiento.  Así era: infatigablemente dispuesta a reivindicar  los derechos de los demás.

María Luisa vivió siempre en  Madrid. Madrid no la olvidará y pronto habrá un parque o una calle que llevará su nombre en su recuerdo.

Manuela Carmena.

https://es.wikipedia.org/wiki/Manuela_Carmena
http://www.heroinas.net/2019/10/victoria-kent-comprometida-feminista.html
http://www.heroinas.net/2019/03/maria-luisa-suarez-roldan-fundadora-de.html
https://www.fantasticmag.es/manuela-carmena-a-los-que-vienen/
Leer más...

lunes, 11 de noviembre de 2019

Elizabeth Odio Benito impulsora de la mejora de la situación de las mujeres en Costa Rica


Elizabeth Odio Benito (Puntarenas, 15 de septiembre de 1939) es una política y abogada costarricense, activista por la erradicación de la violencia contra la mujer.​ Desde 2016 es jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Fue jueza de la Corte Penal Internacional (2003-2012), Segunda Vicepresidenta de la República (1998-2002) y ministra de gobierno en varias ocasiones.

Jurista y política, catedrática y profesora emérita, jueza de la Corte Penal Internacional y del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia

Es importante  su trayectoria de vida, y por su lucha incansable en la búsqueda de la justicia para la humanidad; por una vida dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos, en especial, de las mujeres.

Elizabeth Odio Benito çursó la educación primaria en la Escuela Delia Urbina de Guevara de su ciudad natal y la educación secundaria en el Colegio Superior de Señoritas, donde obtuvo su título de Bachiller en Ciencias y Letras.

La educación superior la realizó en la Universidad de Costa Rica, donde obtuvo, en 1964, la Licenciatura en Derecho, al año siguiente, la de Notaria Pública. En la Universidad de Buenos Aires, Argentina, llevó a cabo en 1968 estudios de posgrado en Desarrollo Social y Económico. Hizo Estudios de Género en la Universidad Nacional en los años 1986 y1987.

Fue profesora de Educación Cívica en el Colegio Saint Clare. En la Universidad de Costa Rica impartió lecciones en la Escuela de Trabajo Social y en la Facultad de Derecho. Ha tenido el honor y el mérito de ser la primera profesora de esa Facultad y ser su Directora de Docencia entre 1982 y 1984. También, fue Vicerrectora de Docencia de la Universidad de Costa Rica (1988-1990) y se desempeñó, interinamente, como Rectora. Por su ejemplar labor como docente y catedrática, la Universidad de Costa Rica le confirió el rango de Profesora Emérita en 1995. Es una enamorada de las letras y del arte. Tiene a su haber una serie de importantes publicaciones y es frecuente encontrar en los periódicos nacionales, reflexiones y comentarios que reflejan su profundo humanismo y sensibilidad.

Ha estado siempre entre quienes han impulsado decididamente que los estudios dedicados a esclarecer la situación y los problemas propios de la condición femenina en las universidades públicas sea parte infaltable de sus programas de investigación y enseñanza. Participó en la creación de la Maestría en Estudios de la Mujer, la cual, conjuntamente, estuvo a cargo de la Universidad Nacional y la Universidad de Costa Rica. Esta maestría representó un considerable avance en el conocimiento y la investigación de las desigualdades y la discriminación por razones de género.

En la administración Carazo Odio (1978-1982) fue Ministra de Justicia y Gracia, y Procuradora General de la República. En la Administración de Rafael Ángel Calderón Fournier (1990-1994) también se hizo cargo de ese Ministerio. En la de Rodríguez Echeverría (1998-2002) fue Vicepresidenta de la República y Ministra de Ambiente y Energía. Durante ese período presidió el Gobierno de la República en diferentes ocasiones, en ausencia del presidente.

Desde la Vicepresidencia de la República y preocupada por las mujeres que vivían en condiciones de pobreza y pobreza extrema en Puntarenas y el Golfo de Nicoya, creó una instancia de coordinación institucional para promover, sin recurrir al asistencialismo estatal, el desarrollo sostenible y la obtención de recursos económicos permanentes para esas mujeres. Gracias a esta iniciativa y apoyada por la cooperación de Holanda y el Instituto Mixto de Ayuda Social, se pusieron en marcha 48 proyectos productivos.

Como Ministra de Justicia y Gracia se preocupó permanentemente por la consolidación de la Defensoría de la Mujer, una de las instancias donde las mujeres pueden exigir la defensa y el respeto de sus derechos. De igual forma, contribuyó a ampliar las oportunidades para que las mujeres accedieran a puestos de decisión política y pudieran participar en los procesos de cambio social.

En el ámbito de la jurisprudencia fue una de las impulsoras del Código de Familia, el cual contiene avances en materia de derechos de las mujeres y de los niños y las niñas.

Sus luchas, sus conocimientos y su sólida experiencia en el campo de los derechos humanos y, en especial, de los derechos de las mujeres, la han llevado a ser una de las costarricenses de mayor prestigio internacional y le han permitido enfrentar con transparencia y valor las resistencias, cuestionamientos y obstáculos que se le han presentado. Por ello, más de dos mil organizaciones de mujeres de América Latina y del mundo entero, apoyaron y solicitaron su candidatura como jueza en la Corte Internacional Penal, clamor que fue atendido y secundado por la Presidenta de la República de Panamá, país que oficializó su candidatura.

Ha recibido innumerables reconocimientos de organismos nacionales e internacionales, entre ellos el Colegio de Abogados de Costa Rica, la Defensoría de los Habitantes y un Doctorado Honoris Causa de la Universidad de St. Edwards, en Austin Texas.

En la Organización de las Naciones Unidas (ONU), fue miembra de la Subcomisión de Protección de Discriminaciones y Protección de las Minorías (1980-1983), actualmente Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos.

Se ha desempeñado como Relatora Especial de la Subcomisión para la Eliminación de la Discriminación en Materia de Religión y Creencias (1983-1986); fue Delegada en la Conferencia de Derechos Humanos en Viena (1993) y propulsora del Protocolo Opcional a la Convención contra la Tortura.

De 1993 a 1998 se desempeñó como jueza del Tribunal Penal Internacional para investigar y sancionar crímenes de guerra, de lesa humanidad, genocidios y violaciones graves del Derecho Internacional Humanitario en la antigua Yugoslavia, y como Vicepresidenta de 1993 a 1995. Desde el Alto Tribunal logró lo que, según sus propias palabras, para ella constituye una de las contribuciones a la lucha por la igualdad de las mujeres que más satisfacciones le han dejado:

"Contribuí decisivamente a que hoy los crímenes de violencia sexual cometidos contra las mujeres en los conflictos armados, se reconozcan como crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y sean parte del crimen de genocidio, y se hayan incorporado con esas categorías, tanto en el derecho penal internacional, como en las legislaciones nacionales alrededor del mundo".

Fue Vicepresidenta y jueza en la Corte Penal Internacional, máximo órgano mundial creado para juzgar crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidios, mandato que concluye en el año 2012.

Durante el año 2015, fue elegida Jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) para el periodo 2016-2021, siendo este un tribunal en el que –dice ella– solo hubo hombres en los últimos siete años, "sin que nadie hiciera nada por arreglar eso", sencillamente porque "esta mayoría masculina se repite en todas partes". Una vez más se enfrenta al paradigma patriarcal y lo debilita, fortaleciendo así la democracia, la justicia y la igualdad.

Elizabeth Odio es una mujer de vida ejemplar por su esfuerzo, su trayectoria como persona y profesional, su combate permanente por la vigencia plena de los derechos de todos los seres humanos y, en particular, de las mujeres. En los distintos escenarios en que le ha tocado actuar ha buscado, como un objetivo invariable, plasmar, en acciones e iniciativas concretas, las ideas y aspiraciones contemporáneas por un constante mejoramiento de la situación de las mujeres.

Su pensamiento, su trayectoria y sus ideales los resume ella misma:

"He luchado y lucharé siempre para que las sociedades sean cada día más equitativas y justas y las mujeres y los hombres del mundo sean seres igualmente dignos e iguales."

https://feminicidio.net/articulo/el-patriarcado-justifica-todos-los-cr%C3%ADmenes-de-guerra
https://es.wikipedia.org/wiki/Elizabeth_Odio_Benito
https://www.inamu.go.cr/web/inamu/183
http://1325mujerestejiendolapaz.org/otrsem_elizabeth.html
Leer más...

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Karen Atala jueza chilena


Jaqueline Karen Atala Riffo (n. 20 de octubre de 1963) es una abogada y jueza chilena de origen palestino, titulada en la Universidad de Chile.
Karen Atala ha sido conocida como la primera y única jueza chilena asumida públicamente lesbiana. Atala  demando al Estado chileno ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por discriminación luego que la Corte Suprema de ese país le negara la tuición de sus 3 hijas producto de su convivencia con una pareja homosexual. Hoy es miembro del directorio de la Fundación Iguales.

 Atala se separó de su marido en 2001, y originalmente llegó a un acuerdo con su ex-marido en el que ella retenía la custodia de sus hijos. Sin embargo, cuando ella salió del clóset en 2005, él la demandó para obtener la custodia; caso que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de Chile. Dicha corte concedió le concedió la custodia al padre de las hijas, argumentando que la relación homosexual de Atala ponía en riesgo a sus hijas.


En 2003 fue demandada ante los tribunales por su ex marido el abogado Jaime López, por la tuición de sus hijas menores de edad basado en su orientación sexual.
Según él, sus 3 hijas no podrían estar al cuidado de su madre por ser esta lesbiana y vivir con su pareja la historiadora Emma de Ramón, en el mismo hogar que ejerce la crianza de las niñas.
Karen Atala decidió no negar el hecho y se defendió ante la instancia jurisdiccional correspondiente. Tanto las sentencias de primera como de segunda instancia, se reconoce el derecho de la madre al cuidado y custodia de las menores.
Ante estos fallos, el padre recurrió de recurso extraordinario de Queja ante la Corte Suprema de Chile, la que revocó los fallos anteriores basándose en dos argumentaciones: "aparte de los efectos que esa convivencia puede causar en el bienestar y desarrollo síquico y emocional de las hijas, atendida sus edades, la eventual confusión de roles sexuales que puede producírseles por la carencia en el hogar de un padre de sexo masculino y su reemplazo por otra persona del género femenino, configura una situación de riesgo para el desarrollo integral de las menores respecto de la cual deben ser protegidas" y "la convivencia entre Atala y su pareja, sitúa a las menores en un estado de vulnerabilidad en su medio social, pues es evidente que su entorno familiar excepcional se diferencia significativamente del que tienen sus compañeros de colegio y relaciones de la vecindad en que habitan, exponiéndolas a ser objeto de aislamiento y discriminación que igualmente afectará a su desarrollo personal"

Es por esta resolución, dictada por el máximo tribunal chileno en 2004 y que, de paso, pone fin a toda instacia a nivel nacional, que Atala decide recurrir denunciar al Estado chileno ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por atentados graves a los Derechos Humanos de las personas, entre otros el derecho a la igualdad y la no discriminación.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos declaró admisible la denuncia en agosto de 2008. Tras años de espera, en 2010 se reconoce la discriminación sufrida tras ser apartada de sus hijas.

Recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
En 2010, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que Chile vulneró los derechos de la jueza Karen Atala al quitarle la tuición de sus tres hijas debido a su orientación sexual.
Junto con ello, la instancia hizo recomendaciones al Estado chileno en orden a reparar el daño causado a la familia y a evitar la ocurrencia de situaciones similares en el futuro.
En su informe final, del 18 de diciembre de 2009, la comisión recomienda a Chile “reparar integralmente” a Karen Atala por haberse vulnerado su “derecho a vivir libre de discriminación”.
Asimismo, el texto recomienda al Estado chileno “adoptar legislación, políticas públicas, programas y directivas para prohibir y erradicar la discriminación con base en la orientación sexual en todas las esferas del ejercicio del poder público, incluyendo la administración de justicia”.
Para la adopción y cumplimiento de estas medidas, la comisión dio un plazo de dos meses.


La historia de este proceso inspiro a película Rara de Pepa  San Martín



https://es.wikipedia.org/wiki/Atala_Riffo_y_ni%C3%B1as_vs._Chile
http://www.libertadespublicas.org/?cat=5&paged=6
http://www.heroinas.net/2017/10/pepa-san-martin-directora-de-cine.html
Leer más...

viernes, 23 de mayo de 2014

Carmen Argibay


Carmen María Argibay (Buenos Aires, 15 de junio de 1939 - Buenos Aires, 10 de mayo de 2014 ) fue una ministra de la Corte Suprema de Justicia de Argentina. Se definía como atea militante, entendiendo que el término "militante" hacía referencia a la honestidad a sus creencias, no por imposición de estas. Con relación al tema del aborto, mantuvo una posición tomada en favor de su despenalización. Debido a estas posturas, fue objeto de crítica por ciertos sectores de la sociedad. En el año 2008 recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito como una de las 5 Jueces más destacadas de la década en la Argentina.

Argibay estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, y se recibió de abogada el 11 de junio de 1964. Trabajó en varios juzgados públicos y enseñó Derecho en muchas universidades, hasta 1976. El 24 de marzo de dicho año, el golpe de estado dio origen a la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. La junta militar la arrestó, sin tener cargos en su contra, y la mantuvo en prisión hasta el mes de diciembre. Luego de obtener su libertad se dedicó a la práctica privada de la abogacía.

Ya durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín, el 7 de junio de 1984, fue nombrada jueza. Fue ascendida en 1988 y, nuevamente, en 1993. Se jubiló el 1 de enero de 2002.

Argibay es integrante de la Asociación Internacional de Derecho Penal, y miembro fundadora de la Asociación Internacional de Mujeres Jueces, organización que presidió desde 1998 hasta 2000. También fundó la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina.

Formó parte del Tribunal Internacional de Mujeres sobre Crímenes de Guerra para el Enjuiciamiento de la Esclavitud Sexual, que condenara en diciembre de 2000 al ejército japonés por los crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial, donde se sometieron mujeres de distintos países a la esclavitud sexual.

En junio de 2001 fue nombrada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como jueza ad litem en el Tribunal Criminal Internacional que juzga crímenes de guerra en la ex Yugoslavia (ICTY por sus siglas en inglés)

Argibay fue una de las primeras personas designadas para formar parte de la Corte Suprema cuando el presidente Néstor Kirchner tomó la decisión política de llevar a cabo una renovación en dicho tribunal. Fue propuesta por el presidente, debido a la consideración que se tenía de ella en el ámbito internacional, el 30 de diciembre de 2003. El Senado de la Nación Argentina aprobó su designación el 7 de julio de 2004. Algunos miembros de este cuerpo, en parte presionados por los obispos de sus respectivas provincias, presentaron resistencia a su designación, por su condición de atea y su posición a favor del aborto . Se convirtió en miembro de la Corte el día 3 de febrero de 2005, una vez que hubo terminado sus deberes en la ICTY. Fue la primera mujer en ser nominada por un gobierno democrático para integrar el más alto tribunal de justicia de Argentina (Elena Highton, la segunda, fue nominada después pero ingresó a la Corte antes). La primera mujer designada ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación fue Margarita Arguas. Ejerció el cargo entre octubre de 1970 y mayo de 1973, pero su designación fue hecha por el Gral. Levingston, un presidente de facto y obviamente sin seguirse los mecanismos constitucionales.

La nominación de Argibay tuvo una dura resistencia de algunos sectores de la sociedad, particularmente la parte más conservadora de la Iglesia católica, luego de que declarara que se hallaba políticamente más cerca de la izquierda que de la derecha, que era una atea militante, y que apoyaba el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. A esos sectores, Argibay les respondió:

Creo que decir de frente lo que uno es o piensa revela honestidad, que es el primer paso para la ecuanimidad. Mis creencias no deben interferir en las decisiones judiciales que tome.
Argibay fue una defensora de los derechos de las mujeres y se destacó por realizar proyectos en contra de la trata de las mujeres y se declaró a favor de métodos anticonceptivos para evitar abortos y embarazos no deseados. También fundamentó que debe crearse una política de enseñanza sexual en las escuelas. En 2007, la jueza Carmen Argibay obtuvo el Premio de Justicia Gruber (conjuntamente, con el juez chileno Carlos Cerda y la abogada internacional peruana Mónica Feria Tinta) por su trabajo de promoción de igualdad de género y la eliminación de la corrupción en el sistema judicial.

Carmen Argibay intentaba juzgar con absoluta independencia. Ni más ni menos.


En 2007, dos años después de que el presidente Néstor Kirchner la nombrara jueza de la Corte Suprema, declaró: “Siempre lo digo: la tarea de un juez de la Corte es antipática por naturaleza porque, para ser un buen juez, nuestro primer deber es ser desagradecidos con quien nos nombró. Estrecharle la mano con educación, agradecerle el cargo y no volverlo a ver”.

Argibay, Carmencita para sus amigos, fue la primera mujer designada por un Gobierno democrático para integrar el más alto tribunal de justicia de Argentina, compuesto hasta el sábado por cinco hombres y dos mujeres. Además, en diciembre de 2000 formó parte del Tribunal Internacional de Mujeres sobre Crímenes de Guerra para el Enjuiciamiento de la Esclavitud Sexual, que condenó a Japón por los crímenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial. Y en 2001 integró el Tribunal para la exYugoslavia en la Corte Penal de la Haya. De allí, regresó a Argentina.

Se esforzó siempre en defender los derechos de las mujeres a través de varias organizaciones y en luchar contra la discriminación por cuestiones de sexo. Una frase tan elemental como ésta desató críticas conservadoras hace solo diez años, cuando se barajaba su nombramiento: “No hay que discriminar ni por religión, ni por raza, ni por sexo, ni por elección sexual”.

Argibay se formó en un colegio de monjas pero se declaraba atea militante (“porque no creo en Dios y porque lo digo”) y confesaba estar más cerca de la izquierda que de la derecha. En un país donde la presidenta peronista, Cristina Fernández, ha evitado aprobar una ley de despenalización del aborto, la jueza se pronunció siempre a favor del derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Esta postura le acarreó la oposición de la Iglesia a su nombramiento.

Guillermo Marcó, portavoz del entonces cardenal Jorge Bergoglio, actual Papa, declaró en mayo de 2004: “Me parece que ciertas designaciones van en contra de lo que el pueblo piensa. Entonces, cuando se buscan representantes del pueblo, debería buscarse gente que no represente a un sector minúsculo”. Pero Argibay no dio marcha atrás. Días antes de ser examinada para el cargo en el Congreso declaró: “Mis creencias, o mis no creencias, en todo caso, no tienen nada que ver con la función que voy a desempeñar. El Estado es laico y, por lo tanto, la Justicia también es laica”.

Era hija de un exministro de salud, Manuel Agustín Argibay, y de una profesora de piano, Ana Rosa Huergo. De su madre heredó el gusto por la música clásica, con ella viajó a Europa cuando integró la Corte Penal de la Haya y con ella vivió en Buenos Aires hasta mayo de 2012, cuando murió a la edad de 102 años.

La Corte donde trabajó los últimos nueve años se ha ido ganando una merecida fama de independencia desde que Néstor Kirchner emprendió su reforma en 2003. El máximo tribunal lo mismo supo pronunciarse contra los intereses del Gobierno -al declarar inconstitucional la reforma de la Justicia- que contra el grupo Clarín -al avalar la constitucionalidad de la Ley de Medios-. Pero dentro de esa Corte era Carmen Argibay la que gozó de mayor prestigio como independiente.

Ante las posibles presiones del Gobierno solía proponer una solución sencilla: “Uno siempre tiene una salida. Si no está conforme o si recibe muchas presiones y no quiere hacer las cosas que le tratan de imponer, es muy simple la solución. Uno no está atornillado a un sillón. Si la cosa se plantea en esos términos, uno se va, se acabó”.

Pensaba retirarse tras cumplir los 75 años, el próximo 15 de junio, pero falleció a los 74. Había permanecido 11 días internada en el porteño Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, a causa de complicaciones respiratorias y cardíacas. A su muerte recibió elogios de todo el arco político. El senador de la Unión Cívica Radical y candidato a presidente Ernesto Sanz señaló que era “un ejemplo de juez” en “un país tan necesitado de ejemplos”.

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/05/11/actualidad/1399824813_026476.html
http://www.lavanguardia.com/obituarios/20140512/54406855834/carmen-argibay-primera-juez.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Carmen_Mar%C3%ADa_Argibay
http://diarioepoca.com/2014/05/10/fallecio-la-jueza-de-la-corte-suprema-carmen-argibay/
Leer más...

lunes, 24 de marzo de 2014

Mariana Mota jueza de Uruguay




Mariana Mota (Colonia, 1964) es una jueza de Uruguay. Se desempeñó como magistrada en el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal de 7º Turno de la ciudad de Montevideo, donde investigaba más de 50 denuncias por violaciones a los derechos humanos vinculadas a la última dictadura militar. 

En 2010 condenó al expresidente y dictador Juan María Bordaberry por delitos de atentado contra la Constitución, desaparición forzada de personas y homicidio político.​ Fue trasladada a un juzgado civil en el año 2013 por orden de la Suprema Corte de Justicia, lo que ocasionó una polémica en torno a los posibles motivos de dicho traslado, y generó diversas manifestaciones de rechazo por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos.​ Fue designada para integrar el Directorio de la Institución Nacional de Derechos Humanos el 1 de agosto de 2017, siendo su actual Presidenta.​

Mariana Mota nació en Colonia, Uruguay, en 1964​ Sus primeros años transcurrieron en Montevideo. Más tarde pasó a vivir en Paysandú junto a sus padres y dos hermanos mayores, donde cursó la escuela y el liceo públicos. A los 18 años volvió a residir en Montevideo, para ingresar a la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.​

Durante sus años de estudiante de derecho fue activista gremial, pero no militante política. Se considera "humanista"




La  jueza que había condenado al ex presidente Juan María Bordaberry, fue despojada de los dossiers relativos a crímenes de la dictadura en Uruguay. En esta materia, este país está en retraso comparado a la Argentina y Chile.

Mariana Mota tiene un físico frágil y una expresión austera, sin maquillaje, que disimulan un carácter bien templado. Esta jueza uruguaya se ha convertido en un símbolo. En febrero de 2012, la Corte Suprema de Justicia del Uruguay la transfirió de un juzgado en lo penal a una jurisdicción en lo civil. Por esta decisión, ella se vio alejada de una casi cincuentena de casos de violaciones de los derechos humanos bajo la dictadura (1973-1985).

Ante esta noticia, Guillermo Cedrez, Presidente del Círculo Militar, que agrupa los oficiales en retiro y oficiales de la reserva, expresó su alegría. Según él, la magistrada desplazada habría adolecido de “falta de imparcialidad”. Por otro lado, los defensores de los derechos humanos y las asociaciones de víctimas de la dictadura manifestaron su indignación contra esta acción de retirarle los casos en proceso a una jueza que había llegado a ganar la confianza, después de tantos años donde reinó la impunidad. El 20 de mayo, como en años anteriores, ellos efectuaron “la Marcha del Silencio” en Montevideo, en memoria de las heridas de la dictadura, con una consigna: “En mi Patria, no hay justicia: ¿quienes son los responsables?”

Con 43 años de edad, Mariana Mota era una niña durante los años de plomo, ella no tiene ninguna cuenta que saldar con aquella época. En 2012 había acompañado en un tramo “la Marcha del Silencio”. Ella también había concedido un reportaje al diario argentino “Página12″ sobre la deuda de los uruguayos con respecto a su pasado. Tales fueron los dos reproches que le formularon sus detractores. Tanto uno como el otro fueron objeto de una investigación de parte de la Suprema Corte de Justicia, que al final no condujeron a ninguna amonestación.

Los hijos adolecentes de la jueza tienen dificultades en comprender estas chicanas. Su madre no se plegó a las presiones. La amnistía que se habían acordado los militares antes de dejar el poder no le impidió que en el 2010 condenara al ex Presidente, Juan María Bordaberry, el cómplice civil, en el poder de facto entre 1972 y 1976, a treinta años de prisión.

En 2011, la Corte Interamericana de los DDHH (CIDH) ordenó al Uruguay juzgar los crímenes contra la humanidad, argumentando su carácter de imprescriptibilidad. La Suprema Corte en Montevideo rechaza el principio de retroactividad y de la imprescriptibilidad, y el hecho mismo de que las desapariciones forzadas constituyen un crimen continuo.

“El derecho a saber, de conocer la verdad es un derecho de toda sociedad, y no solamente de los parientes de las victimas”, expresó Mariana Mota en su intervención en Paris el 21 de mayo, en un coloquio sobre los desaparecidos organizado en el Senado por la Asociación “Donde Están?” (“Où sont-ils?”)”¿Que pasará con de las sentencias que estaban prontas antes de mi traslado? La Jueza que debe reemplazarme deberá tomar un tiempo para familiarizarse con los diversos casos. Por lo cual este retraso es contrario al dictamen de la CIDH”, expresó.

Para la procuradora Mirtha Guianze, “la Suprema Corte es una instancia feudal, conservadora”. La mayor parte de los magistrados han comenzado su carrera bajo la dictadura y, asegura, “quien sea diferente es defenestrado”.

El Uruguay ha ratificado los textos internacionales sobre los derechos humanos, pero los jueces se atrincheran en el derecho local. Mariana Mota no ha dudado en proseguir con los procesos. Así en 2011 logró la condena del coronel Carlos Calcagno. En 1977, éste había supervisado el arresto de dos uruguayos en Paraguay, de donde fueron trasferidos hacia la Argentina en el cuadro del Plan Cóndor, la coordinación represiva de las dictaduras sudamericanas. Los prisioneros jamás aparecieron. Los “archivos del terror” encontrados en Paraguay en 1992 contienen pruebas suficientes para establecer la responsabilidad de Calcagno. Lo que no impidió que la sentencia pronunciada haya sido fuertemente criticada por otro ex presidente, el liberal Jorge Batlle.

Al parecer, las investigaciones de Mariana Mota han molestado a la coalición de centro-izquierda en el poder desde el 2005. El actual presidente, José Mujica, es un ex guerrillero y un ex prisionero político, retenido como rehén en las condiciones más degradantes por más de 12 años. “El Estado, no tiene una política activa en materia de derechos humanos”, lamenta la Jueza Mota. “El sistema judicial no ha hecho lo suficiente para responder a las familias que desean conocer la verdad”. Los restos de 4 desaparecidos (sobre 200) han sido encontrados en diferentes cuarteles. El Uruguay está en retraso en comparación con la Argentina y Chile. “Los magistrados encargados de las averiguaciones y pesquisas no tienen los equipos técnicos suficientes, ni financiamiento ni el apoyo del gobierno, precisa Mariana Mota. El presidente Mujica, él mismo victima, no puede ser indiferente con respecto a quienes reclaman justicia”.

La senadora de izquierda Constanza Moreira cree que los ex guerrilleros sienten una responsabilidad de “culpabilidad” con respecto a la represión. El Uruguay contó en su momento, con el número más elevado de prisioneros políticos, de torturados y de exilados, con respecto a su población (3 millones de habitantes). La mayoría han obtenido reparación, pero las exigencias de justicia no han sido satisfechas.

La izquierda organizó dos referéndums para la anulación de la amnistía de los militares, en 1989 y en 2009, y perdió las dos veces. La democracia directa contribuyó a oponer el sufragio universal y los derechos humanos.

“Una parte de la izquierda ha tenido una actitud ambigua, hace notar Denis Merklen, profesor del Instituto de Altos Estudios de América Latina (Paris). José Mujica había criticado el arresto del dictador Augusto Pinochet en Londres, en 1998, en nombre de la soberanía nacional. Del mismo modo, los dictámenes de la CIDH son vividas como una injerencia”. Mariana Mota encarna una convicción: “Si los derechos humanos, los derechos individuales fundamentales no son respetados, todos los otros derechos pierden su sentido: ellos son la base del edificio jurídico”.

Magistrados europeos se organizan para demostrarle su solidaridad. Mariana Mota ha salvado el honor de la magistratura uruguaya, expresó el jurista francés Louis Joinet. El desafío sobrepasa al Uruguay. La decisión de la Suprema Corte constituye un grave precedente, que arriesga inspirar a los Estados destructores, prontos a dar vuelta la página para que no pueda ser leída”.

Paulo A. Paranagua
 10 de junio de 2013 |© Le Monde


CASOS RELEVANTES

Mota es la jueza que investiga la caída en junio de 2012 del avión de Air Class en aguas del río de la Plata. Días pasados, se encontró la puerta del avión, por lo que las investigaciones ganaron nuevo impulso.

Debido a esta causa, Mota mantuvo discrepancias públicas con el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro. 

"Desde el Ministerio de Defensa se me envió un informe donde se aseguraba que ya había elementos suficientes, pero evidentemente yo no opino lo mismo por ello dispuse que se retomara la búsqueda", señaló la magistrada al ser consultada por EL PAÍS en ese momento. 

En mayo de 2011, la jueza ocupó los títulos de los diarios debido a que fue vista durante la "Marcha del Silencio" , lo que generó una polémica que fue investigada por la Suprema Corte de Justicia. 

Mota dijo en ese momento al semanario Búsqueda que "estuvo en la calle" en el momento de la marcha y que incluso intercambió algunas palabras con el doctor Oscar López Goldaracena, senador suplente del FA y abogado encargado de elaborar el proyecto plebiscitado en 2009 para anular la ley de Caducidad. 

La magistrada fue recusada por varios de los militares retirados cuyas causas por violación de los derechos humanos durante la dictadura estaban bajo su órbita, pero finalmente la SCJ no entendió que hubiese cometido falta alguna. 

El País Digital 
13.02.2013,

http://www.lr21.com.uy/politica/1109325-mariana-mota-el-honor-de-la-magistratura-uruguaya-segun-le-monde
http://capturavidas.blogspot.com.es/2012/04/circulan-dos-mails-apocrifos-sobre-mota.html

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=1115781&Itemid=1
http://www.elpais.com.uy/130213/ultmo-695484/ultimomomento/trasladaron-a-mariana-mota-a-la-justicia-civil/
http://www.subrayado.com.uy/Site/noticia/21047/jueza-mariana-mota-recurrira-decision-de-su-traslado-a-lo-civil
Leer más...
Más