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miércoles, 31 de julio de 2019

Nadia Vera antropóloga social, activista y defensora de los derechos humanos

Nadia Dominicque Vera Pérez (Comitán, Chiapas, México, 1983 – Distrito Federal, México, 31 de julio de 2015) fue una antropóloga social, activista y defensora de los derechos humanos mexicana asesinada junto al fotoperiodista Rubén Espinosa Becerril,​ a la maquillista de Mexicali Yesenia Quiroz Alfaro, a la modelo colombiana Mile Virginia Martín y a la asistente doméstica Olivia Alejandra Negrete Avilés, en en el multihomicidio de la colonia Narvarte, el 31 de julio de 2015.


Nadia estudió antropología social, y empezó estos estudios en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), en su tierra natal, y los terminó en la Universidad Veracruzana, en Xalapa. Fue miembro de la Asamblea Estudiantil de Xalapa, Veracruz, y del movimiento universitario de protesta #YoSoy132.

Nadia era productora del Festival Internacional Cuatro x Cuatro y trabajaba como productora cultural. Como activista, organizó en 2012 una protesta contra el alza al transporte público, y participó en una toma simbólica del Palacio Municipal de Xalapa. En 2013, participó en más protestas contra el gobierno de Javier Duarte, y fue agredida y detenida por la policía en varias ocasiones.

Nadia y el fotógrafo Rubén Espinosa trabajaban en Veracruz, de donde ambos habían huido tras haber sido amenazados por temor a perder la vida, considerando el alto número de asesinatos de periodistas en ese estado.

En una entrevista con la televisora independiente Rompeviento TV, Nadia había responsabilizado al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, de lo que pudiera sucederle. Tras esto, decidió huir del estado por haber recibido amenazas de muerte. Por su parte, el fiscal general del estado de Veracruz, Luis Ángel Bravo, declaró que tales amenazas no habían sido denunciadas ante las autoridades.​ Darío Ramírez, director de la organización Artículo 19 para México y Centroamérica, señaló que dichas amenazas contra Nadia Vera no habían sido denunciadas previamente, pero afirmó que miembros de #YoSoy132 y compañeros de Espinosa avalaban la versión de la activista.

El asesinato de Nadia, considerado feminicidio, ha sido condenado por organismos internacionales como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanosy la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Agrupaciones de derechos humanos y otros colectivos protestaron en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México el 8 de agosto, exigiendo el esclarecimiento del caso y demandaron que el gobernador de Veracruz fuera llamado a comparecer ante la fiscalía capitalina.

El 11 de agosto de 2015, el gobernador veracruzano Javier Duarte rindió su declaración en Xalapa ante representantes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal como parte de las investigaciones de los asesinatos. El mandatario estatal se deslindó de los hechos.


https://www.theguardian.com/global-development/2015/nov/29/end-the-violence-womens-rights-defenders-killed-2015-16-days-activism
https://desinformemonos.org/defensa-defensa-la-memoria-nadia-vera/
https://es.wikipedia.org/wiki/Nadia_Vera
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martes, 30 de julio de 2019

Ruth Rewald, víctima del nazismo


Ruth Gustava Rewald (nació el 5 de junio de 1906 en Berlín, probablemente murió en julio de 1942 en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau) fue una autora alemana de libros para niños y jóvenes.

Rewald era hija de  judíos alemanes. Primero estudió en Berlín, más tarde en Heidelberg, pero interrumpió sus estudio dedicandose a  escribir historias cortas que aparecieron en varios periódicos.


En 1929 se casó con el abogado de izquierda judío-alemán Hans Schaul, después de 1933, miembro del Partido Comunista, con quien también simpatizaba. Después de la toma del poder de los nazis  y la prohibición de la ocupación de su marido, los dos huyeron a París en 1933. 


Allí Rewald trabajó como librera y continuó escribiendo  sus libros. Hans Schaul se puso del lado de los republicanos ingresando en las Brigadas internacionales 
Cuatro niños españoles 

 Entre 1936 y 1937 las Brigadas Internacionales participaron en la Guerra Civil Española. Ruth Rewald viajó cerca de Madrid y se quedó allí durante cinco meses. En 1937 nació su hija Anja. Ya medio año después, Rewald tomó un empleo en el hogar de niños Ernst Thälmann. Las Brigadas Internacionales se ocuparon de los huérfanos y las víctimas de guerra allí . En 1938 regresó a Francia y escribió su libro Four Spanish Boys, que recrea  sus experiencias y las historias que había conocido. 



En 1940  Rewald   huye con su hija de los nazis de París al pueblo de Les Rosiers-sur-Loire, donde fue detenida el 17 de julio de 1942 por la Gestapo y deportada a Auschwitz. La última señal de vida es una tarjeta que le escribió a su esposo. Schaul  que  estaba internado en un campamento francés en este momento. La tarjeta lleva el matasellos de Angers / Maine-et-Loire, el 18 de julio de 1942. 





En 1944, la hija de Rewald, Anja, también fue deportada y gaseada en Auschwitz. El esposo de Rewald, Hans Schaul, pudo huir del campamento de Djelfa (Argelia) a la Unión Soviética a través de conexiones con camaradas del KPD. Allí sobrevivió al Holocausto. Murió en 1988 en Berlín Este. 


En mayo de 1945, los soldados del Ejército Rojo encontraron en la Oficina Principal de Seguridad del Reich en Berlín una caja de documentos personales, cartas y manuscritos de Ruth Rewald, se guardo primero en la Unión Soviética y pasó en 1957 al organismo competente en la antigua RDA. Desde entonces, los documentos han sido archivados en los Archivos Federales en Berlin-Lichterfelde (anteriormente en Potsdam: Zentrales Staatsarchiv).





Les Rosiers sur Loire, 23 de octubre de 1942

Mi querido papaito, mamá se ha ido. Estoy viviendo con mi maestra. Lloro por mama. Llamo a mi maestra Manette. Le escribí a Madame Renault. Tengo una bella muñeca que duerme. Ella está vestida como una Bretona. Sé cómo manejar  el inalámbrico yo sola. Abrazos y besos. Annia Schaul.



El  historiador Dirk Krüger de Wuppertal ha sacado a la luz a  esta notable y desconocida antifascista y ha pasado muchos años buscando concienzudamente su vida, y así la ha salvado del olvido.




Su libro sobre los niños españoles lo puedes encontrar aquí  titulada "Los niños de Peñarroya. Una historia verdadera de cuatro chicos españoles durante nuestra Guerra Civil"

https://www.academia.edu/38074040/Sobre_la_escritora_jud%C3%ADa_alemana_Ruth_Rewald_y_su_novela_para_j%C3%B3venes_Los_ni%C3%B1os_de_Pe%C3%B1arroya._Una_historia_verdadera_de_cuatro_chicos_espa%C3%B1oles_durante_nuestra_Guerra_Civil_
https://www.spectable.com/ruth-rewald-schaul-ecrivaine-juive-allemande/312391/348756
https://www.findagrave.com/memorial/113661599/anja-schaul
https://de.wikipedia.org/wiki/Ruth_Rewald
https://es.wikipedia.org/wiki/XIII_Brigada_Internacional
http://www.lichtbild.org/erinnerungsorte-spanischer-buergerkrieg-manuskript-vier-spanische-ungen-von-ruth-rewald
https://www.geni.com/people/Ruth-Rewald/6000000056732442038
http://www.rotfuchs.net/rotfuchs-lesen/ruth-rewald-ist-nicht-vergessen.html
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lunes, 29 de julio de 2019

María Magdalena Coll More lingüista y académica de Uruguay



Magdalena Coll (Montevideo, 1968) es licenciada en Lingüística por la Universidad de la República de Montevideo. Obtuvo el doctorado en Filosofía del Programa de Lengua y Literatura Hispánicas de la Universidad de California. Es profesora del Departamento de Psico- y Sociolingüística del Instituto de Lingüística de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República. Actualmente, además, integra el Grupo de Estudios Lingüístico-históricos del Uruguay y el Grupo de Investigación en Terminología y Organización del Conocimiento de la Universidad de la República. 


Magdalena Coll  tomó posesión de su plaza de académica de número de la Academia Nacional de Letras de Uruguay el 28 de mayo de 2015 con un discurso titulado Paisaje lexicográfico de Uruguay de fines del siglo XIX. Le contestó, en nombre de la corporación, Adolfo Elizaincín.


Entre sus publicaciones, destacan Una historia sin fronteras: léxico de origen africano en Uruguay y Brasil (compilado junto a Laura Álvarez López, 2012), Documentos para la historia del español en el Uruguay. Vol. 2. Cartas personales y documentos oficiales y privados del siglo XIX (en coautoría con Virginia Bertolotti y Ana Clara Polakof, 2012) y El habla de los esclavos africanos y sus descendientes en Montevideo en los siglos XVIII y XIX: representación y realidad (2010).






Cómo hablaban los esclavos africanos en Montevideo
Es un libro de historia que fue ganador del concurso que la  Academia Nacional de Letras llevó adelante en 2008.  El habla de los esclavos africanos y sus descendientes en Montevideo en los siglos XVIII y XIX: representación y realidad.


A partir de fuentes documentales y recreaciones literarias, la publicación estudia el contacto de las lenguas africanas con el español que se hablaba en el Montevideo de la Colonia y el siglo XIX, y a través de eso se examina el complejo mundo lingüístico de ese período en la región. El trabajo reúne además una antología de más de medio centenar de textos de diferentes estilos y niveles culturales, para reflejar aquel choque de lenguas.

El estudio comienza con una mirada sobre la esclavitud en la sociedad oriental, para pasar a analizar después las lenguas africanas que se hablaban en el Río de la Plata. También focaliza en cómo los descendientes de aquellas primeras oleadas de esclavos conservaron y modificaron el habla de sus antepasados. La obra se centra luego en las fuentes disponibles, para investigar los textos que han sobrevivido al paso del tiempo.


http://www.portaldeluruguay.com/index.php/archivo/item/22288-como-hablaban-los-esclavos-africanos-en-montevideo
http://www.asale.org/academicos/magdalena-coll
http://www2.elpais.com.uy/100713/pespec-501495/espectaculos/como-hablaban-los-esclavos-africanos-en-montevideo/

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domingo, 28 de julio de 2019

Martha Valdés actriz mexicana


Martha Valdés (Tijuana, México; 1 de enero de 1928), es una actriz mexicana que trabajö en la década de los cincuenta, con algunas películas importantes desapareció del ambiente artístico a finales de la década.

Martha Valdés nace en la Ciudad de Tijuana, en el norte de México el 1 de enero de 1928. Cursó sus primeros estudios en Ensenada, Baja California. Residió con su familia en Ciudad Juárez de donde fue enviada a los Estados Unidos y ahí terminó la secundaria y el bachillerato. Posó para el club de fotógrafos de Ciudad Juárez y una de esas fotos llamó la atención del productor cinematográfico Gregorio Wallerstein, quien le da sus primeros papeles en las películas Nunca es tarde para amar (1952) y Las infieles (1953), protagonizadas por Ia europea Irasema Dilián, Rebeca Iturbide y la celebre actriz teatral María Douglas.

Pronto llama la atención de Mario Moreno “Cantinflas”, que  le da un papel en Caballero a la medida (1954), el mismo año trabaja con Germán Valdés “Tin Tan”, Joaquín Pardave y Sara García en El hombre inquieto, película en donde tiene una escena de antología al lado del cómico cuando este le lleva serenata al lado del trío Los Panchos. En 1955 participa en la película Espaldas Mojadas del director Alejandro Galindo, junto a David Silva, Víctor Parra y Eulalio González “Piporro”, quien ya sin la ayuda de Pedro Infante, lograría su consagración con este film. Para Martha seguirían trabajos en comedia como Cómicos de la Legua (1957) con Adalberto Martínez "Resortes", El gato sin botas (1957) y Los tres mosqueteros y medio (1957), con Tin Tan, además de ingresar al género de aventuras con las películas El águila negra vs. Los diablos de la pradera (1958) y El águila negra contra los enmascarados de la muerte (1958), en donde lo más sugerente de la cinta era ver cómo Elda Peralta y Martha se rifaban las atenciones del protagonista Fernando Casanova.

Martha Valdés truncaría intempestivamente su carrera a finales de los años cincuenta, después de su matrimonio con el periodista Fernando Morales Ortiz; cerrando su ciclo como actriz actuando al lado de Germán Valdés, en Las mil y una noches (1958) y Vagabundo y millonario (1959), jamás volvería a aparecer en el cine, y su vida se tornó en un misterio que hasta la fecha se conserva.

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sábado, 27 de julio de 2019

Brigitte Horney actriz y cantante


Brigitte Horney (Berlín, 29 de marzo de 1911 - Hamburgo, 27 de julio de 1988) fue una actriz y cantante alemana de teatro y cine. Ya a la edad de 16 años, Brigitte,  estaba decidida a convertirse en actriz. Desde que su madre puso énfasis en una formación profesional, Brigitte recibió clases de danza y actuación.

Hija de la célebre psicoanalista Karen Horney, trabajó durante una década en el Berliner Volksbühne consagrándose en el film de 1934, Liebe, Tod und Teufel con la canción So oder so ist das Leben.

Durante el período nazi, protagonizó varias películas junto al famoso actor Joachim Gottschalk, juntos fueron una pareja cinematográfica popularísima.

Cuando Gottschalk (cuya esposa era judía) fue obligado a separarse de su mujer e hijo (con orden de deportación al campo de Theresienstadt por el mismo Goebbels) y destinado al frente de batalla, los tres se suicidaron. Horney acudió a su funeral pese al peligro que implicaba.

Después de la Segunda Guerra Mundial se naturalizó ciudadana norteamericana, trabajó en series y films de ambos países hasta avanzada edad.​




Su segunda carrera comenzó en Suiza, especialmente el teatro de Zurich ayudó a muchos actores que tuvieron que huir de los nazis . Actúo en   Basilea,Zúrich,  Coira, y también  Gotinga, Berlín y Wurzburgo.

En 1972 recibió el premio honorífico de los German Film Awards.

Filmó más de 50 películas entre 1930 y 1983.

En 1983 ganó el premio a mejor actriz en los Golden Camera Award por la película Jakob und Adele.



Autobiografía
So oder so ist das Leben - Eine unvergessliche Schauspielerin erzählt ihr Leben, Scherz, 1992.


https://www.amazon.es/So-oder-ist-das-Leben/dp/350218335X
http://www.famousfix.com/topic/brigitte-horney/magazines
https://es.wikipedia.org/wiki/Brigitte_Horney
http://www.fembio.org/biographie.php/frau/biographie/brigitte-horney/
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viernes, 26 de julio de 2019

Karoline von Günderrode poeta alemana romantica

Karoline von Günderode, pintura anónima de hacia 1800

Caroline o Karoline Friederike Louise Maxiimiliane von Günderrode, que usó el pseudónimo de Tian (Karlsruhe, 11 de febrero de 1780 - Winkel, 26 de julio de 1806) fue una poeta alemana del Romanticismo.

Su padre era Hector Wilhelm von Günderrode, un consejero áulico y escritor que ella perdió a la edad de seis años. Su madre, Louise Sophie Victorie Auguste Henriette Friedrike von Günderrode (1759–1819), se estableció con sus cinco hijas y un hijo en Hanau, y allí falleció ella también dejándolos huérfanos, y murieron además tres de sus hermanas. Así pues, aunque de familia adinerada, (perteneciente a la Geschlechter von Alten-Limpurg o "Sociedad de Linajes de Alten Limpurg" de Frankfurt, que monopolizaba los cargos públicos de la ciudad) se quedó huérfana de ambos padres y fue educada por preceptores padeciendo grandes miserias afectivas; desde los 17 años vivió en la fundación Cronstetten-Hynsperg, una redidencia evangélica de señoritas pobres casaderas de Frankfurt destinada por la Geschlechter von Alten-Limpurg a las damas del patriciado empobrecido de la ciudad, monotonía que solo alteraba alguna que otra visita ocasional. Allí tuvo el cargo de "canóniga del noble capítulo" de esta institución y estudió filosofía, historia, literatura y mitología. Como Hölderlin y otros románticos, fue una entusiasta de las ideas de la Revolución francesa. De ahí y de su propia vida nacen los grandes temas de su obra: la libertad y la esclavitud, la vida y la muerte.

Su primer amor, a los diecisiete años, fue Friedrich Karl von Savigny (1779-1861), entonces estudiante y que andando el tiempo llegaría a ser un importante historiador del derecho; él introdujo a Caroline en el círculo de los románticos. Por entonces la joven dama escribía sus primeros poemas secretamente. Cuando tenía ya 24 años publicó ya algunos bajo el pseudónimo de Tian: Gedichte und Phantasien, ("Poemas y fantasías"). Goethe le escribió que consideraba esta plaquette como una obra verdaderamente rara. Clemens Brentano, hermano de su amiga Bettina Brentano, declaró igualmente su admiración y se maravilló de que pudiera haber escondido su talento poético. Pero, a pesar de que Brentano llegó a ser célebre, la obra de Caroline de Günderrode quedó oculta en la sombra de su monótona vida.

Tras una excursión a la abadía de Neuburg, cerca de Heidelberg (1804), Caroline conoció al filólogo y mitólogo Georg Friedrich Creuzer (1771-1853) y a su mujer, que le sacaba trece años más. Georg Friedrich Creuzer y Caroline se unieron y prometieron amarse hasta la muerte. La mujer de Creutzer era la viuda de un exprofesor del filólogo y se especulaba que fue un matrimonio de convenciencia por su difícil situación económica, fuera de que el enlace le permitía entrar en el férreo círculo social universitario de Heidelberg. Los amantes tuvieron que escribirse en griego para evitar que la esposa de Creuzer se enterara de sus planes: Günderrode propuso a Creuzer huir con ella a Alejandría o a Rusia, pero él no aceptó, tal vez por miedo a perder su cátedra en Heidelberg. Caroline escribió a su confidente el teólogo Daub una de las más bellas confesiones de amor de la literatura alemana, donde ella expresaba que sería incapaz de soportar la pérdida de su amor por Creuzer. Pero el 26 de julio de 1806 Creuzer se reconcilió con su esposa e hizo anunciar a Caroline, no personalmente, sino por el intermediario del mismo pastor Daub, la ruptura de su relación.




Desesperada, Caroline se fue a Winkel, escribió su último poema, dedicado a Creuzer: "Amor En Todas Partes" y, a las riberas del Rin, atravesó su propio corazón con un estilete de mango de plata. Al día siguiente descubrieron su cadáver flotando en el agua con un vestido rojo y una toalla llena de piedras. Solo tenía veintiséis años.

No fue enterrada en tierra sagrada, como correspondía entonces a los suicidas. En su túmulo se inscribieron los versos escogidos por ella del poema de Herder Stimmer der Völker.​ Creuzer, un erudito renombrado en toda Europa, hizo todo cuanto le fue posible para evitar que se publicase su obra póstuma, Meleté (Μελετή), una mixtura de verso y prosa donde aparecía bajo el nombre de Eusebio; solo cien años después de la muerte de la poetisa pudo publicarse este libro, en 1906.


La amistad de Karoline con Bettina Brentano dio lugar a la novela epistolar de esta última Die Günderrode (1840), aparecida treinta años después del suicidio de la protagonista, inspirada en las cartas que se intercambiaron; Karoline hacía en cierto modo de preceptora y orientadora de Bettina, animándola, por ejemplo, al estudio de la historia. Karoline von Günderrode y el poeta Heinrich von Kleist son los personajes centrales de Kein Ort. Nirgends, una novela que Christa Wolf publicó en 1979. Narra un encuentro ficticio entre von Günderrode y von Kleist en el que los dos escapan de la cháchara vacía de una fiesta de té por dar un paseo más largo. Von Kleist también concluyó su vida con un suicidio. El novelista español Javier García Sánchez publicó en 1986 Última carta de amor de Carolina von Günderrode a Bettina Brentano.



"Cuando llegamos a Geisenheim, donde pernoctamos, estuve echada en la ventana contemplando el agua que reflejaba la luna; mi cuñada estaba sentada junto a la ventana. La criada que ponía la mesa dijo: Ayer se suicidó en Winkel una hermosa dama joven que ya llevaba aquí seis semanas; estuvo paseando por la orilla del Rin, luego volvió a casa, cogió una toalla; al atardecer la buscamos en vano; a la mañana siguiente la encontraron en la orilla, debajo de unas mimbreras; había metido piedras en la toalla y se la había colgado alrededor del cuello, probablemente porque quería hundirse en el Rin, pero como se clavó el cuchillo en el corazón, se cayó de espaldas, y así la encontró un campesino, tumbada junto al Rin debajo de unos sauces en un lugar que es muy profundo. Él le arrancó el puñal del corazón y lo arrojó lleno de espanto al Rin. Los barqueros le vieron volar, entonces se acercaron y la llevaron a la ciudad.
Al principio no había escuchado, pero oí el final y exclamé: ¡Esa es la Günderrode!".
Escrito por Bettina Brentano







Obras
Poemas y fantasías (Gedichte und Phantasien, 1804); bajo el pseudónimo "Tian"
Fragmentos poéticos (Poetische Fragmente, 1805)
Udohla (1805), drama.
Magia y hado (Magie und Schicksal, 1805)
Historia de un Brahmán (Geschichte eines Braminen, 1805); bajo el pseudónimo "Tian"
Nikator (1806); bajo el pseudónimo "Tian"
Der Juengling der das Schoenste sucht, 1806.
Meleté (1806, publicado póstumo en 1906)

Agradecemos la traducción a Ute Petra


http://casadorada-say.blogspot.com/2010/03/karoline-von-gunderrode.html
https://www.ngiyaw-ebooks.org/ngiyaw/worte_zum_tag/2009_09/20090928.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Karoline_von_G%C3%BCnderrode
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jueves, 25 de julio de 2019

Rosalind Franklin, su fe mejoró el mundo y sembró en nosotras la sed de justicia.



Rosalind Elsie Franklin (Notting Hill, Londres el 25 de julio de 1920 — Chelsea, Londres el 16 de abril de 1958) fue una biofísica y cristalógrafa inglesa autora de importantisimas contribuciones a la comprensión de la estructura del ADN, los virus, el carbón y el grafito.

Tras conseguir graduarse en la Universidad de Cambridge a los 21 años, con el esfuerzo extra que suponía para una mujer enfrentarse a la oposición de su padre por querer dedicarse a la Ciencia, ingresó como investigadora en el King's College de Londres, donde sus compañeros tampoco se lo pusieron fácil. Rosalind Franklin (Kensington, Londres, 1920) empezó a destacar en sus trabajos bajo las órdenes de John Randall. Más adelante, su trabajo fue adquiriendo relevancia al sugerir la forma de estructura helicoidal del ADN. Sus innovadores experimentos le llevaron a conseguir la famosa «Fotografía 51», donde se aprecia la doble hélice, lograda gracias a la difracción de rayos X lograda con un ingenioso experimento.

Esa primera «radiografía del ADN» fue sustraída sin permiso por Maurice Wilkins, compañero del laboratorio de Rosalind. Este científico mostró la prueba de la forma helicoidal a   James Watson y Francis Crick. Un año después, los dos hombres escribían en la revista Nature cinco artículos explicando los nuevos descubrimientos en el ADN. Nueve años después, en 1962 gracias a el conocimiento de esa fotografia 51 , Wilkins, Watson y Crick recibieron el Premio Nobel de Medicina. 

Rosalind Franklin nunca tuvo tal honor, pese a que Watson reconoció que sus aportaciones fueron fundamentales.


Así se escribió uno de los capítulos más injustos contra las mujeres científicas. Después de todo su esfuerzo, de sobreponerse a los que no la permitían luchar en igualdad de condiciones, de morir en el laboratorio a consecuencia de un cáncer provocado por la radiación a la que se veía expuesta durante sus largas jornadas; pese a todo tuvo que ver cómo el reconocimiento pasaba de lado ignorándola.

Fotografia51

Rosalind Franklin es recordada principalmente por la llamada Fotografía 51, la imagen del ADN obtenida mediante difracción de rayos X, que sirvió como fundamento para la hipótesis de la estructura doble helicoidal del ADN en la publicación del artículo de James Watson y Francis Crick de 1953, y tras su publicación constituyó una prueba crítica para la hipótesis. Más tarde, Rosalind lideró varios trabajos pioneros relacionados con el virus del mosaico de tabaco y el poliovirus. Falleció en 1958 a causa de bronconeumonía, carcinomatosis secundaria y cáncer de ovario, minutos antes de que su último informe fuera leído en la Faraday Society.


Rosalind Franklin se graduó de la universidad de Cambridge en 1941, no sin antes salvar la oposición paterna. Hizo estudios fundamentales de microestructuras del carbón y del grafito y este trabajo fue la base de su doctorado en química física, que obtuvo en la universidad de Cambridge en 1945. Después de Cambridge, pasó tres productivos años (1947-1950) en París, en el Laboratoire de Services Chimiques de L'Etat, donde estudió la aplicación de técnicas de difracción de rayos X a sustancias amorfas.



Carta de Rosalind a su padre
En 1951, regresó a Inglaterra para trabajar como investigadora asociada en el laboratorio de John Randall en el King's College de Londres. Rosalind Franklin, una mujer de personalidad fuerte, mantuvo aquí una relación compleja con Maurice Wilkins, quien mostró sin su permiso sus imágenes de difracción de rayos X del ADN a James Watson y Francis Crick. Ninguna otra inspiración fue tan fuerte como ésta para la publicación por ellos, en 1953, de la estructura del ADN, tal como ellos mismos reconocieron.
En febrero de 1953, a la edad de 33 años, Rosalind escribió en sus notas de trabajo "la estructura del ADN tiene dos cadenas". Para ese entonces, ella también sabía que la molécula del ADN tiene sus grupos fosfato hacia afuera y que existe en dos formas.

Franklin murió prematuramente, de cáncer de ovario, en 1958 en Londres. Con toda probabilidad, esta enfermedad fue causada por las repetidas exposiciones a la radiación durante sus investigaciones.

Franklin observando virus al microscopio en 1955. (Foto: Museo de Londres).

Las condiciones que como mujer tuvo que soportar en Cambridge y ciertas palabras despectivas de James Watson, muestran como un agravio la concesión del Premio Nobel de Fisiología o Medicina sólo a Watson, Crick y Wilkins en 1962. 
Sus compañeros, incluso Watson, famoso por la mordacidad con que se refiere a sus colegas,(  había descrito a  Rosy como alguien malhumorada)  expresaron repetidas veces su respeto personal e intelectual por ella.



 Franklin no sabía que Watson y Crick vieron la imagen de rayos X que ella había tomado mostrando la evidencia inconfundible de la estructura helicoidal, y las medidas precisas de la más pequeña unidad celular que se repite en su secuencia: el cristal de ADN.
Cuando años más tarde Watson admitió  en su famoso libro La Doble Hélice publicado en 1968: "Rosy, desde luego, no nos dio directamente sus resultados. Por esa razón, nadie en King's College se dio cuenta de que estaban en nuestras manos", para ese año ya era un laureado Nobel y profesor de Harvard quien había compartido el premio de medicina y fisiología con Crick y Maurice Wilkins del King’s College. Para ese entonces Franklin había muerto  de cáncer ovárico a la edad de 37 años.

Anne Sayre, en su libro Rosalind Franklin y el ADN publicado en 1975,  ofreció un retrato mucho más justo y correcto de Franklin,.



 Nuestro recuerdo y agradecimiento a Adriana Pavón Sánchez que con 11 años hizo un precioso trabajo sobre Rosalind 
http://es.wikipedia.org/wiki/Rosalind_Franklin
http://www.abc.es/ciencia/20130725/abci-doodle-google-rosalind-franklin-201307241930.html
http://www.divulgacion.ccg.unam.mx/webfm_send/8488
https://cnioandthecity.cnio.es/la-ciencia-en-movimiento/


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miércoles, 24 de julio de 2019

Consuelo Álvarez Pool, Violeta


Consuelo Álvarez Pool, Violeta, (Barcelona 24 de julio de 1867- Madrid 19 de enero de 1959) perteneció a la primera promoción de mujeres telegrafista de España, periodista, primera mujer jefa de prensa, conferenciante, tertuliana, sufragista, política, sindicalista y defensora de los derechos de las mujeres.

Nació en Barcelona en una familia pequeño burguesa, sus abuelos paternos procedían de la Bañeza (León) y los maternos eran ingleses, llegados a España para la explotación de la minería. Con su padre maestro, director de colegio y funcionario se movieron por toda la geografía española, fue un gran defensor de la igualdad en la educación de las niñas y los niños, inculcando a su hija la importancia de la educación en la formación de personas libres.

Con 21 años se casó con Bernardo Azcárate en Trubia, Asturias. Tuvo dos hijos y dos hijas, de los que vivieron Laureano (1890), Esther (1893), Gloria que murió a los cinco años y el cuarto hijo que falleció al nacer.

Era bilingüe (español e inglés), también estudió otros idiomas como francés e italiano en la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid.

Compaginó la profesión de telegrafista con la de periodista y fue muy activa en la vida política, cultural y activista en favor de los derechos de la mujer. Fue una reconocida feminista y anticlerical, manifestando en escritos, conferencias y mítines la labor de la Iglesia en contra de la emancipación de las mujeres.​

Telegrafista
Consuelo Álvarez se formó en la Escuela de Telégrafos, fundada por la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, donde estudiaban durante dos años, obtenían el título de telegrafista y posteriormente se examinaban para Telégrafos. Su trabajo consistía en transmitir y recibir mensajes en morse en las oficinas telegráficas.

Cuando tenía 17 años murió su padre y la economía familiar entra en apuros, pensando en la emancipación económica solicita examinarse para ingresar en el cuerpo de Telégrafos. El 15 de abril de 1885 aprueba el examen de ingreso para Auxiliar Temporera en Telégrafos, era la primera vez que se convocaba un examen al que podían acceder las mujeres solteras mayores de 16 años, pero no sería hasta 1909 cuando su contrato fue definitivo. Ingresó en el Negociado Internacional, pues Consuelo Álvarez dominaba varios idiomas y su perfil se ajustaba al puesto. En este año también consiguieron plaza Clara Campoamor y su hija Esther Azcaráte Álvarez6​.

La fecha 11 de octubre de 1906 fue importante para ella, porque Violeta dio cobertura periodística para su periódico El País ​ en el Congreso Internacional de Telegrafía sin hilos, tema técnico y de su profesión.

Perteneció al Cuerpo de Telégrafos hasta su jubilación, con 65 años, fue jefa de prensa del primer gabinete de prensa de Telégrafos creado en 1915 y representante sindical en el Sindicato de Telégrafos e impulsora de la creación de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación.

El 8 de noviembre de 2018 la “Comisión Filatélica del Estado” aprobó la emisión de un sello dedicado a la Mujer Telegrafista, con la imagen de Consuelo Álvarez Pool, Violeta.


Periodista
Se inicia en el periodismo en Oviedo, a donde se traslada al separarse de su marido, posteriormente se muda a Madrid y empieza a trabajar en el diario El País, diario republicano-progresista con una colaboración fija. Debía escribir de “cosas de mujeres” moda, cocina, hogar, es entonces cuando adoptó el seudónimo de: Violeta. Violeta ya, sí firmó artículos sobre: el divorcio, los derechos de las mujeres a la educación y a unas condiciones laborales justas, la reforma de las cárceles, la defensa de la clase obrera, la violencia machista, entre otros.

Consuelo Álvarez, Violeta consideraba necesario escribir para contar las miserias que veía a su alrededor. También pensaba en la labor de la prensa como: "La misión de la prensa no es solo dar a conocer los sucesos sobresalientes,también tiene una finalidad instructiva, moralizadora y revolucionaria¨.

En estudios actuales sobre las mujeres en el periodismo Consuelo Álvarez, Violeta está reconocida como una de las pioneras, y así se refleja en Escritoras españolas en los medios de prensa 1868-1936. En 1907 fue admitida en la Asociación de la Prensa de Madrid junto a Carmen de Burgos, Colombine.

Trayectoria
Su ideario defiende, la separación de la Iglesia y el Estado, la coeducación entre niños y niñas como medio para conseguir la igualdad y la defensa de los derechos de las mujeres.

Como dice su investigadora y biógrafa Victoria Crespo Gutiérrez, Directora del Museo Postal y Telegráfico:

  "Consuelo Álvarez Pool formó parte de la primera generación de mujeres telegrafistas. Perteneció a Telégrafos durante más de 40 años. Fue una magnífica escritora, miembro de la generación femenina del 98, periodista, defensora de los derechos de la mujer, y asidua participante en las conferencias y tertulias de la sección de Literatura del Ateneo de Madrid. Tuvo una gran preocupación, durante toda su vida, por los temas sociales, como ha quedado reflejado en sus escritos y en su participación en los órganos de representación del personal telegráfico."
Tuvo una amplia actividad social, participando o fundando diferentes asociaciones:

Fundó la Asociación las Damas Rojas de Madrid en 1909 para la defensa de las mujeres, donde reivindicaban la mejora del trabajo femenino, el derecho al voto y el derecho al divorcio.
Con 67 años, ingresó en la Asociación de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo,15​ en julio de 1934 participó en el Primer Congreso Nacional de la Asociación de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, donde se acordó la asistencia de delegadas al Congreso Mundial de París, los días 4, 5 y 6 de agosto con motivo del aniversario de la Gran Guerra. Consuelo Álvarez asistió como delegada. En 1937, Violeta también participó en la Segunda Conferencia Nacional de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo celebrada en Valencia.
En la Asociación El Fomento de las Artes, obtuvo por concurso la cátedra de Gramática Francesa y Española en 1916.
Lucha por erradicar la prostitución, por tanto, perteneció a la Sociedad Española del Abolicionismo.
Sociedad Española de la Higiene.
Asociación Centros de Hijos de Madrid, para proteger a la infancia.
Asociación Española para el Progreso de las Ciencias.16​
Fundadora de Fraternidad Cívica, Asociación para homenajear a los hombres ilustres fallecidos y para embellecer el cementerio civil de Madrid. (1916-1932)
Feminista y defensora del acceso de las mujeres a la educación con el fin de obtener una formación amplia, que les permitiera conseguir la independencia económica suficiente para no tener que considerar el matrimonio como el medio indispensable para la subsistencia.14​ Defensora del derecho al divorcio, recogido en sus escritos y conferencias, actualmente su pensamiento es objeto de investigación y estudio en tesis académicas.17​ En esta lucha no estaba sola, había más mujeres como Carmen de Burgos, Colombine y su propia hija Esther Azcárate Álvarez6​.

Participó en la vida cultural de forma activa, perteneció al Ateneo de Madrid (1907-1936) donde impartió conferencias, asistió a tertulias y debates literarios. A lo largo de su vida mantuvo correspondencia con literatos y políticos, especialmente con su amigo Benito Pérez Galdós (en cuya Casa Museo Benito Pérez Galdós se conservan 7 cartas), Rafael Salinas, Belén de Sarraga, Rosario Acuña, Joaquín Costa, Manuel Azaña, Miguel de Unamuno y Santiago Alba entre otras personas.

Su pensamiento anticlerical lo puso de manifiesto en escritos, conferencias y mitines, y fue recogido en la prensa de la época, como por ejemplo la reunión de mujeres "antivaticanistas" celebrada en el Casino de la calle Esparteros de Madrid, ​ o el mitin femenino celebrado en el teatro Barbieri de Madrid el 4 de julio de 191019​ o la participación en el ciclo de conferencias organizado por el Sindicato de Empleados de Banca y Bolsa de Madrid, en octubre de 1931, en el que su disertación versó sobre "Relación social entre la religión y el capitalismo".

Su actividad política fue intensa, siendo candidata por Madrid a las elecciones de 1931 por el Partido Republicano Demócrata Federal, pero no salió elegida. Defendía igual que su compañera Clara Campoamor (Partido Radical) el derecho al voto femenino.

En 1907 el partido Republicano Democrático Federal al que pertenecía Violeta, se había comprometido con ella a presentar una proposición de Ley a favor del voto para las mujeres, pero no fue hasta 1908 que el diputado Francisco Pi y Arsuaga jefe del Partido Republicano Democrático Federal, presentó una enmienda ante el Congreso para que las mujeres mayores de 25 años pudieran votar, en las elecciones municipales. Pasarían varios años hasta 1931, ya en la II República, cuando se aprobó el sufragio universal el 1 de octubre de 1931 y las mujeres consiguieron su derecho al voto.

El 22 de julio de 1931 Consuelo Álvarez, Violeta, organiza con las mujeres telegrafistas un homenaje a la diputada, telegrafista y amiga Clara Campoamor. La homenajeada tomó la palabra y agradeció el homenaje a sus compañeras y les dijo:

 “La nueva Constitución dará a la mujer la plenitud de sus derechos de los que hasta ahora había estado privada”
También perteneció a la Masonería, Consuelo Álvarez Pool de nombre simbólico Costa, (iniciada en la logia de Adopción Ibérica nº 67  en 1910).

Tras la guerra civil fue represaliada. El régimen franquista le aplicó la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo siendo juzgada por el Tribunal Especial de Represión de la Masonería y del Comunismo, Sumario 480-44 contra Consuelo Álvarez Pool por delito de masonería y condenada a 12 años de prisión.25​ Consuelo Álvarez, Violeta, cumplió la pena en libertad provisional debido a su edad, 77 años, y a una salud muy deteriorada.

Medios de Comunicación
Consuelo Álvarez Pool, Violeta desarrolló una amplia e intensa labor periodística, tanto en prensa escrita como en radio. Perteneció a la Asociación de la Prensa de Madrid desde 1907 y ostentó el cargo de jefa de prensa de Telégrafos (1915-1918).

Agradecemos a Consuelo Fernández Diez su magnifico trabajo de difusión en Wikipedia  de Consuelo Álvarez Pool, Violeta y a la investigadora y biógrafa   Victoria Crespo Gutiérrez
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martes, 23 de julio de 2019

Eudora Welty la gran renovadora del cuento norteamericano


Eudora Alice Welty (Jackson (Misisipi), 13 de abril de 1909 - ibíd., 23 de julio de 2001) fue una escritora estadounidense que escribió novelas y cuentos sobre el Sur de Estados Unidos. Welty ganó el Premio Pulitzer en 1973 por su novela The Optimist's Daughter. Asimismo, fue galardonada con la Medalla Presidencial de la Libertad en 1980. Su hogar en Jackson (Misisipi) fue designado como un Hito Histórico Nacional y está abierto al público como un museo.


Eudora Welty es la gran renovadora del cuento norteamericano. Ambientados en el sur de Estados Unidos, sus relatos son verdaderas joyas literarias, llenos de afiladas observaciones sobre la vida sencilla y el mundo rural. Esta edición reúne, por primera vez en España, todos los cuentos de Eudora Welty, procedentes de sus libros A Courtain of Green, The Wide Net, The Golden Apples, y una serie de relatos jamás recogidos en ninguna recopilación.

Welty nació en Jackson (Misisipi), hija de Chestina y Christian Welty, una maestra y un ejecutivo de seguros respectivamente. Eudora tuvo dos hermanos, Edward y Walter.


Estudió en el Mississippi State College for Women (actualmente llamado Mississippi University for Women) y posteriormente asistió a la Universidad de Wisconsin-Madison y la Columbia Business School en la Universidad de Columbia. Mientras estaba en la Universidad de Columbia, fue la capitana del equipo femenino de polo y frecuentaba el café de Romany Marie durante los años 1930. Vivió la mayor parte de su vida en el vecindario de Belhaven en Jackson, en una casa que sus padres habían construido en 1925. Posteriormente, donaría la casa al Mississippi Department of Archives and History (Departamento de Historia y Archivos de Misisipi). La casa fue preservada y convertida en museo tras ser declarada un Hito Histórico Nacional.


Durante los años 1930, Welty trabajó como publicista para la Works Progress Administration, un trabajo que la hizo viajar por todo Mississipp i. Welty aprovechaba su tiempo para tomar fotografías, especialmente las que manifestaban los efectos de la Gran Depresión. Por entonces, trató de exponer sus fotografías. Se publicaron varias colecciones de sus fotografías, incluyendo One Time, One Place (1971) y Photographs (1989).


A partir de los años 1950, abandonó la fotografía y se dedicó completamente a escribir. Ya su primer cuento, "Death of a Traveling Salesman", fue publicado en 1936. Su trabajo llamó la atención de la escritora Katherine Anne Porter, quien se convirtió en su mentora y escribió el prefacio para su primer libro de cuentos, Una cortina de follaje (1941). El libro convirtió a Welty en una de las nuevas figuras literarias estadounidenses.

Su novela The Optimist's Daughter ganó el Premio Pulitzer a la Novela en 1973. Asimismo, en 1992, recibió el Rea Award for the Short Story por sus contribuciones a los cuentos estadounidenses.

Welty era miembro de la Fellowship of Southern Writers, fundada en 1987. También enseñó composición creativa en diversos talleres y universidades.

https://es.wikipedia.org/wiki/Eudora_Welty
https://www.mdah.ms.gov/welty/eudora-welty/biography.php
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lunes, 22 de julio de 2019

Anna Hornik-Ströhmer. Una mujer que no debe ser olvidada


Anna Hornik-Ströhmer  ( Viena,1890-   Viena, 8 de marzo de 1966 ) fue representante de Austria del movimiento de mujeres proletarias

En 1966 murió Anna Hornik-Ströhmer. Durante más de medio siglo, ella ha ayudado a formar parte de la historia del movimiento revolucionario de los trabajadores y del movimiento de mujeres de palabra  y por escrito, utilizando toda su personalidad.
Poco después de la fundación de  partido Comunista Austiaco (KPÖ), Anna Ströhmer se unió a él. 
 Se convirtió en la directora de trabajo femenino y editora en jefe de  "la trabajadora ". Participó como delegada en el 2º y 3º Congreso Mundial de la Comintern, donde conoció a Lenin, Clara Zetkin y otras personalidades del movimiento revolucionario de la clase obrera.

En el 3er Congreso celebrado en diciembre de 1919, fue elegida líder de la sección de mujeres y fue delegada al Segundo Congreso de la Comintern con Tomann y Steinhardt. En 1922, se casó con el militante comunista Leopold Hornik. Elegida en el Quinto Congreso en 1923 a la dirección del Partido, perteneció durante muchos años al Comité Central. Al regresar del exilio en 1945, continuó haciendo campaña activa en el Partido Comunista y se convirtió en presidenta de la Asociación de Mujeres Demócratas de Viena. Publicó numerosos artículos sobre el problema del movimiento de mujeres y la historia del movimiento obrero austriaco.


 Traemos una articulo en alemán sobre su trabajo con la esperanza de encontrar a alguien que nos ayude a traducirlo y asi completar el conocimiento sobre su importante figura en Austria : 


https://books.google.es/books?id=knecDgAAQBAJ&pg=PA164&lpg=PA164&dq=Anna+Hornik-Str%C3%B6hmer+(1890-1966),&source=bl&ots=-e3HJVZ1Xc&sig=Ffcbb6oRtXPNKt670693GPyRy8E&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwjJ7uzOkILbAhVCwBQKHWQ_AzgQ6AEIJzAA#v=onepage&q=Anna%20Hornik-Str%C3%B6hmer%20(1890-1966)%2C&f=false

http://www.kpoe.at/fileadmin/user_upload/_download_pdf/KPOe_unentwegt_bewegte.pdf
https://es.scribd.com/document/62263373/Der-Weg-zum-Jannerstreik-1918
http://wien.kpoe.at/article.php/20080223215929517
http://maitron-en-ligne.univ-paris1.fr/spip.php?article197500
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domingo, 21 de julio de 2019

Lou Albert-Lasard pintora


Lou Albert-Lasard ( 10 de noviembre de 1885 en Metz -21 julio de 1969 en París ) fue una pintora expresionista .

Nació  en Metz entonces parte de Alemania, hija de una familia  de banqueros  judios. Desde 1908 hasta 1914, estudió arte en Munich, donde vivieron ella y su hermana, Ilse Heller-Lazard, y luego en París.  En 1909, se casó con Eugene Albert , un químico 30 años mayor que ella, (1856–1929) y tuvo una hija, Ingo de Croux-Albert (1911–1997).  Tras separarse de su marido, estudió con el artista Fernand Léger. También tuvo contactos con la revista de vanguardia belga "Het Overzicht", dirigida por Michel Seuphor y Jozef Peeters.



 Vivió con Rainer Maria Rilke desde 1914 hasta 1916 en Viena, conectando con  un círculo de artistas que incluía, entre otros, a Romain Rolland , Stefan Zweig , Paul Klee y Oskar Kokoschka . Después de romper con Rilke, ella vivió en Suiza.


Después de 12 años en Suiza, se mudó a Berlín y se unió a un grupo de artistas de vanguardia conocido como Novembergruppe . Su trabajo consistió principalmente en dibujos y grabados de sus amigos. En 1928, regresó a París y formó parte de la sociedad de arte Montparnasse. Se hizo amiga de Henri Matisse , Alberto Giacometti y Robert Delaunay .

Viajó con su hija al norte de África, India, Tíbet y otros países. Dibujos y acuarelas de estos viajes se mostraron en 1939.



En mayo de 1940, ella y su hija fueron internadas en Gurs, en el sudoeste de Francia, pero luego fueron liberadas. Mientras estaba encarcelada, pintó y dibujó retratos de otros prisioneros y escenas del campamento. Varias de sus obras firmadas en Gurs (firmadas como "Mabull") están incluidas en la colección de arte de Beit Lohamei Haghetaot ( Casa Museo de los combatientes del ghetto ). 

Después de su liberación, regresó a París . En sus 50 años, viajó nuevamente con su hija, a menudo en una casa móvil, pintando sus experiencias con  acuarela o haciendo litografías.


https://www.pinterest.com/jenkingwell/art/
https://en.wikipedia.org/wiki/Lou_Albert-Lasard
https://www.todocoleccion.net/arte-dibujos/lou-lou-albert-lasard-francia-1885-1969~x136316966
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sábado, 20 de julio de 2019

Elena Cornaro Piscopia primera mujer en recibir un doctorado en filosofía de una universidad en 1678


Elena Lucrezia Cornaro Piscopia (5 de junio de 1646 – 26 de julio de 1684) fue una filósofa veneciana que en el año 1678 se convirtió en la primera mujer en recibir un doctorado en filosofía de una universidad.


Elena Cornaro Piscopia nació en el Palazzo Loredan, en Venecia, República de Venecia el 5 de junio de 1646. Fue la tercera hija de Giovanni Battista Cornaro-Piscopia y su amante Zanetta Boni. Su madre era una campesina pobre y no estaba casada con Giovanni (con quien tuvo cuatro hijos más) cuando nació Elena.​ Giovanni Battista era procurador, un cargo muy alto en la república, lo que le permitía residir en la Plaza de San Marcos. Como hija ilegítima, según la ley veneciana estaba excluida de cualquier privilegio noble, aunque su padre la reconociera. Giovanni y Zanetta se casaron en 1654, pero la situación legal inferior de sus hijos no cambió, para irritación de Giovanni. En 1664, fue nombrado Procuratore di San Marco di Supra, el tesorero de San Marcos, un puesto codiciado y solo superado por el del propio Dux. Por ello, a pesar de su condición de ilegítima, Elena tuvo muchos pretendientes. La joven los rechazó todos, pues había hecho un voto de castidad a los once años.​ Al ver su aguda inteligencia, siguiendo el consejo de Giovanni Fabris, un sacerdote amigo de la familia, Elena comenzó a estudiar latín y griego bajo la tutela de distinguidos profesores, y pronto adquirió fluidez en ambos idiomas, a los siete años de edad. También aprendió hebreo, español, francés y árabe, lo que le valió el título de "Oraculum Septilingue". Años más tarde, estudió matemáticas, filosofía y teología. En 1665, tomó los hábitos de oblata benedictina, aunque sin convertirse en monja. En 1669, tradujo Colloquio di Cristo nostro Redentore all’anima devota, del monje cartujo Giovanni Laspergio, del español al italiano.​ Fue invitada a formar parte de numerosas sociedades de eruditos cuando su fama comenzó a extenderse y en 1670 fue elegida presidenta de la sociedad veneciana Accademia dei Pacifici.


Siguiendo las recomendaciones de Carlo Rinaldini, su tutor de filosofía, Felice Rotondi solicitó a la Universidad de Padua que le otorgase  el título de doctora en teología.​ Cuando Gregorio Barbarigo, el obispo de Padua, recibió la noticia de que Elena estaba intentando obtener el doctorado en teología, se negó a otorgárselo, alegando que era mujer. Sin embargo, le permitió obtener el título de doctora en filosofía y, después de un curso brillante, obtuvo su título. El 25 de junio de 1678, Cornaro se graduó en la Catedral de Padua, ante la presencia de las autoridades de la universidad, los profesores de todas las facultades, los estudiantes y la mayoría de los senadores venecianos, junto con numerosos invitados de las Universidades de Bolonia, Perugia, Roma y Nápoles. Elena habló durante una hora en latín clásico, explicando pasajes complejos seleccionados al azar de un libro de Aristóteles. Su público la escuchó con gran atención, y cuando terminó, el profesor Rinaldini procedió a otorgarle la insignia de doctora y el libro de filosofía, y le colocó la corona de laurel correspondiente en la cabeza, el anillo en su dedo y la muceta de armiño sobre sus hombros. Esta escena será plasmada en la Ventana Cornaro, ubicada en el ala oeste de la Biblioteca Thompson Memorial del Vassar College.

Ventana Cornaro.

Cornaro fue una de las primeras mujeres que recibió un título académico avanzado; otros ejemplos son Beatriz Galindo y Juliana Morell.​ Otras mujeres que recibieron doctorados en la era moderna fueron Sophie Kowalevski y la historiadora Stefania Wolicka, ambas alrededor del año 1875.

Elena fue miembro de varias academias y era bien considerada en toda Europa por sus logros y sus virtudes. Margaret Alic, en su libro Hypatia's Heritage, menciona que en 1678 ingresó a la Universidad de Padua como conferenciante en matemáticas.​ Dedicó los últimos siete años de su vida al estudio y la caridad. Falleció en Padua en 1684 de tuberculosis, y fue sepultada en la Basílica de Santa Justina. En la Universidad de Padua se erigió una estatua en su honor. Tras su muerte, se le realizaron servicios funerarios en Venecia, Padua, Siena y Roma. Sus escritos, publicados en Parma en 1688, constaron de discursos académicos, traducciones y tratados religiosos. En 1685, su alma máter creó una medalla en su honor. En 1895, la abadesa Mathilda Pynnsent, de las benedictinas inglesas de Roma, abrió la tumba de Elena, colocó sus restos en un nuevo ataúd y señalaron la tumba con una placa conmemorativa.




https://es.wikipedia.org/wiki/Elena_Cornaro_Piscopia
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viernes, 19 de julio de 2019

Tamara Kamenszain poeta y ensayista argentina.



Tamara Kamenszain (Buenos Aires, Argentina, 9 de febrero de 1947-Buenos Aires, Argentina, 28 de julio de 2021) es una poeta y ensayista argentina. Descendiente de inmigrantes judíos rusos y rumanos, estudió filosofía, trabajó desde muy joven en periodismo para después dedicarse a la enseñanza de la literatura. Pertenece, junto con Arturo Carrera y Néstor Perlongher, a la generación de poetas de los setenta llamados neobarrocos. Sus ensayos sobre poesía argentina y latinoamericana son material de estudio en universidades argentinas y del exterior. Sus libros de poesía fueron total o parcialmente traducidos a diversas lenguas y es considerada una de las voces que influyeron sobre las nuevas generaciones de poetas.




“Escribir es andar medio a ciegas con alguna intuición”


¿Y si escribir es, al principio, opacar el lenguaje hasta que parezca levemente ilegible? La “sujeta” ha trascendido la primera persona y ha ensayado múltiples máscaras, reformulando y cuestionando sus propias convicciones, como si cultivara una conciencia refractaria a las normas. Pero sus huellas, sus cortes y puntadas, quedaron grabadas en unas cuantas páginas memorables. La mirada de Tamara Kamenszain practica una especie “vouyerismo retrospectivo”, acendrado en la perplejidad, por imperio de una circunstancia editorial. La novela de la poesía (Adriana Hidalgo), su poesía reunida con estudio introductorio de Enrique Foffani, hilvana sus nueve libros y un conjunto de poemas inéditos, eslabones perdidos que una vez recuperados para los lectores conceden el permiso de indagar en el sentido de una poesía que reniega del confesionalismo y esquiva los acentos lastimeros. Pero que también recela de la mera oscuridad de ciertos procedimientos. “Para armar un libro hay que hacer/ como las modistas que cosen/ siempre del lado de adentro/ y cuando dan vuelta la tela esas costuras/ que ellas trabajaron confiadas/ desaparecen para ver/ un aceptable/lado de afuera”, se lee en uno de esos poemas inéditos titulado “Lo que empieza donde termina”.

Los espirales de la poesía reunida ensanchan la órbita de una vida, sentidos deshilvanados que en la ronda de los versos, los poemas, las páginas, regresan al lugar de donde partieron. Ya en su primer libro, De este lado del Mediterráneo (1973), emerge a la luz del presente una línea reveladora: “Toda palabra es un círculo, una flecha que vuelve sobre sí misma”. Tamara –ojazos de niña asombrada que almacena en su estudio fotos de Osvaldo Lamborghini, Marosa Di Giorgio, Néstor Perlongher y Roland Barthes, entre otros– vuelve sobre sí misma en la entrevista con Página/12. “Esos poemas inéditos los llamé Libro intermedio para mí, caseramente, porque mientras los escribía quería pasar a otra cosa”, cuenta la poeta.

–Es curioso el “orden” que le dio a esos poemas inéditos: empieza con “Destino”, “Destinación”, “Destinatario”, y el último es “Lo que empieza donde termina”. Da la impresión de que es un período bisagra, donde asoma un pensamiento de estructura más integral de idea de libro, ¿no?

–Sí, estaba con ese pensamiento de la poesía como un libro porque De este lado del Mediterráneo es una suma de cosas, una especie de mélange de lo que escribía. Eran poemas sueltos. Recuerdo que sufrí mucho cuando lo armé. Lo mandé al Fondo Nacional de las Artes, ganó un premio y lo pude publicar. Y sufrí mucho porque me pregunté: “¿Cómo lo armo?”. Eso no me pasó después, por suerte, porque las partes se van amasando en algo medio circular. En cambio la escritura de mi primer libro fue espontánea, naïf; un día me salía una cosa, otro día otra. En el Libro intermedio empecé a pensar en la instancia libro: lo que empieza donde termina, el destino, la destinación, cosas que se van encadenando.


–En ese primer libro ya hay algunas cuestiones embrionarias. En uno de los poemas se lee: “Trato de ver las bocas de los que pasan por la puerta de mi casa para saber que de cada lengua salen palabras que transitan las ondas de sonido y se instalan en las paredes de mi oreja para después evaporarse entrando en una larga línea descendente en la que están alojadas todas las palabras que se pierden, todos los rasgos que se olvidan”. Ya se percibe que hay una poeta que entiende que la poesía trabaja con la pérdida.

–Y... debe ser (risas). Mis lectores de ese libro ya no sé por dónde andan, si es que viven. Ese libro nunca lo quise reeditar. Me daba vergüenza.

–¿Por qué?

–Lo sentía extremadamente naïf, mostraba mucho la hilacha. Hay que tener el valor de que se vea la hilacha de cómo uno empezó. La mayoría de los escritores esconde su primer libro. No sólo los poetas, también los narradores tienen vergüenza de su primer libro. Como si empezaran por el segundo. En mi cabeza, empecé por el tercero, Los no, porque el intermedio no lo publiqué. Ahora me va gustando más De este lado del Mediterráneo porque paradójicamente creo que estoy buscando de nuevo algo de lo que está ahí, en cuanto al modo de escribir: menos barroco.

–De este lado del Mediterráneo tiene un “aliento” más narrativo. Pero si se lo vincula con otro verso muy posterior de “El eco de mi madre”, pareciera que en esos poemas “debajo camina la narradora que no fui”. O la poeta que todavía no era, que está en el umbral de una búsqueda.

–En De este lado del Mediterráneo digo desembozadamente, sin velar. No hay el velo que después se arma con el neobarroco, digo derecho viejo cosas medio brutales. Durante muchos años me dejaba muy vulnerable: qué es esto, esto no es poesía, esto no es escribir, esto es medio vomitar las cosas personales. Creo que pasé como una especie de abstinencia con Los no. Yo era amiga del grupo Literal y Osvaldo Lamborghini era como un superyó para mí; entonces lo escribí pensando en un lector más intelectual. Y el teatro y las máscaras ayudaban. El neobarroco era también un juego de máscaras, como ir velándolas y darles otra pátina. Después me tuve que liberar de eso también. Uno quiere escaparse y siempre está lo que tenés que hablar, que en mi caso es la familia, estar perdido en la familia, o cierto tipo de cuestiones que reaparecen aunque las trate de ahogar: la lengua, la ausencia, la pérdida...

–En La casa grande aparece la famosa “sujeta”. ¿Recuerda cómo fue que irrumpió, de dónde vino?

–Tiene que ver con un lenguaje de época; estaba de moda el sujeto. No sé cómo aparecen estas cosas, pero lo de la “sujeta” quedó porque se ve que no se usaba y se sigue sin usar. Era bien neobarroco por la torsión con la lengua. Si uno se diera cuenta de todo lo que hace, no escribiría. Escribir es como andar medio a ciegas con alguna intuición, obviamente. Pero algo te lleva por la nariz. La palabra “sujeta” me debe haber llevado por la nariz y la puse. Después se me naturalizó. Claro, para mí ahora es natural haber puesto “sujeta”. Pero no parece, ¿no? Ahora que me acuerdo de ese poema, hoy no escribiría al yo nombrándolo como tú: “se interna sigilosa la sujeta/ en su revés, y una ficción fabrica/ cuando se sueña”... No es otra, no es mi prima ni mi vecina. Pero ese momento me daba pudor decir yo. A lo mejor si hubiera dicho yo, no inventaba la “sujeta”. Siento que tuve una época de velar y otra de ir desvelando. Como olas.

–¿En qué momento empezó a desvelar?

–En todos mis libros desde La casa grande tengo tres partes y un poema final largo. En esas terceras partes es donde me permito ser más “narrativa”, ser más transparente o decir las cosas sin tener vergüenza. Debe tener que ver con un rollo que se extiende y que necesita o pide cierta claridad. El poemita corto me permitía reescribirlo mucho, volver, hacer eso que dice Jorge Panesi: no dejar los versos en paz. Ahora, en estas terceras partes, siento que dejo un poco más en paz los versos.

–Es una transparencia que no renuncia a la complejidad, ¿no?

–Sí, es cierto, pero también me liberé de los superyós de una época, de pensar la literatura de un modo que estuvo muy bien, porque peleábamos contra otros tipos de transparencias que no eran transparencias. ¿Cómo llamarlas? Más que transparencia era una bajada de línea que resultaba ingenua y malediciente. En ese sentido, la pelea de mi generación, de mi grupo, fue mostrar que el lenguaje opacado también puede decir cosas. La “sujeta” decía algo, aunque se escondiera en una segunda persona. Que es muy (Alejandra) Pizarnik.


–Lo interesante es que nunca cayó en lo confesional, a pesar de los temas. ¿Cómo trabajó ese núcleo de tópicos personales, la madre, el padre, la familia, la pareja, las pérdidas, para no trastrabillar en la cosa tanguera y lacrimógena?

–Lo único que puedo reconocer es haber estado atenta a que cuando digo “yo” no estoy hablando de mí. “Ojo yo es otro”, pero tampoco en el sentido tan textualista con que lo tomaron algunos, un sentido muy formal. Creo que Pizarnik lo vivió como un drama eso de que “yo” sea otro, lo tomó literalmente. Esa imposibilidad de unir lo que se es y no se es, Pizarnik lo vivió como un drama que le impedía escribir. Yo no. Se ve que lo viví sabiendo: “ojo que no me trague la píldora”, “ojo que no me la crea”. Digamos que en mí creérmela sería creerme que cuando digo yo realmente estoy hablando de mí y quedarme muy cómoda en eso. Pero no es dramático, con ese hiato tan metafísico en cuanto a la subjetividad. Para mí fue un desafío, casi te diría que es lo que me lleva de la nariz para seguir escribiendo. A ver cómo hago para contar esto y que a la vez no sea un diario íntimo o vomitar algo y que el yo se agigante. Ese fue un motor. Y en ese sentido, por suerte, no fue sufriente.

–La paradoja de no poder narrar, ¿la toma de Pizarnik?


–Sí, un poco sí, sobre todo de los diarios, cuando Pizarnik cuenta que no puede escribir la novela y en realidad lo único que quiere escribir es una novela, pero está escribiendo poemas. “Los calmo a mis lectores dándoles poemas”, dice. Pero quiere escribir una novela. Ultimamente juego con eso bastante, pero sin la cuestión sacrificial. Pizarnik lo sufría realmente.


–Un poema de El eco de mi madre empieza de esta manera: “No puedo narrar./ ¿Qué pretérito me serviría/ si mi madre ya no teje más?”. ¿La pérdida, en cierto modo, no se podría narrar pero sí inscribir en el cuerpo de un poema?


–Si ella no me reconoce, si no es mi testigo, qué puedo contarle. Esta sería la idea. Qué puedo contar si ella no me reconoce, ella a la vez no me narra, no me da una entidad; entonces estoy como deshecha. Cómo hago para armar algo. Narrar es tantas cosas que ya no sé qué es para mí en ese libro. Es como contar algo pero, como siempre, dejar de contarlo, soltarlo, porque con la poesía terminás suspendiéndolo. O sea nunca lográs cerrar, queda esa espiral abierta y el cierre no está. Pizarnik decía en sus diarios que ella no podía escribir novelas porque era judía y el padre hablaba mal y usaba mal el pretérito. De ahí me viene también lo de los pretéritos. El padre usaba mal los pretéritos y ella no sabe usar los tiempos pretéritos. Entonces cómo podía narrar, si para narrar tenés que usar los tiempos pretéritos. Esto lo pongo en la madre. Si ella no te reconoce o no te puede armar el cuentito, cómo podrías contarles algo a otros. Creo que ésa es la perplejidad con la que empecé ese libro.


–¿Por qué Osvaldo Lamborghini se presenta para usted como el límite: “no puedo hablar de la muerte como lo hizo él”, se lee en un poema de La novela de la poesía?


–Lamborghini llegó a una manera de escribir, a un punto poético, que siento que no se puede intentar saltar. Lamborghini es el escritor del futuro, un escritor que todavía está por descubrirse. Creo que por momentos, claramente para mí, intento imitarlo; no es que lo vea el lector porque no es una imitación de estilo. Es un empuje, un tono, que me lleva a plantearme que si él pudo por qué no me voy animar. Pero es el límite: “este tipo fue muy lejos y yo no llego”.


–En La novela de la poesía se lee lo siguiente: “innovemos para el oído la dirección de lo dicho”. ¿Podría ampliar esta idea?


–La idea es buscar otra manera de leer lo mismo; no mistificar, creo que también es eso. Es no dejar en paz los versos, pero también no dejar en paz lo que uno lee, que es el lugar del crítico. Yo le afané el título a un libro de ensayo que había empezado a escribir. Me gustaba el título para la obra reunida, pero el ensayo quedó ahí... Evidentemente cada vez más se me confunden un poco las cosas que antes eran muy fijas y obsesivas. Antes, cuando terminaba un libro de poemas, me decía: “ahora viene el ensayo, no me vengan con poesía, no me puedo distraer”. Como si fuera una buena alumna. Ahora voy a escribir ensayo y me aparece la poesía. Algo está cambiando.


–Y si algo está cambiando, ¿escribirá alguna vez una novela?

–Yo no sé... Estoy muy enamorada del género poesía. La poesía me meloneó mal: todo lo pienso desde esa lente. El hecho de no tener que llegar al final de la página es como un alivio. Pero quién sabe...
 Por Silvina Friera
27 DE AGOSTO DE 2012- LITERATURA › SE PUBLICA LA OBRA POETICA REUNIDA DE TAMARA KAMENSZAIN

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