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sábado, 16 de julio de 2016

Cumandá Páez



Cumandá Páez trabajó 38 años de su vida como maestra y durante todo ese tiempo aportó puntualmente a la seguridad social, como manda la ley. En julio de 2015 Cumandá fue diagnosticada con un cáncer gástrico degenerativo que la imposibilitaba de realizar cualquier actividad permanente y solicitó su jubilación por enfermedad catastrófica. Ella cumplía con todos los requisitos para esto e incluso la Constitución en su transitoria vigésimo primera establece que el Estado estimulará la jubilación de docentes del sector público mediante el pago de una compensación. 
Cumandá no estaba rogando por un favor, estaba exigiendo que se le reconozca un derecho legal y constitucional.  Su demanda no fue admitida por el ministro de Educación. Cumandá tuvo que seguir trabajando, pese a su condición y en el hospital, por falta de insumos, recibió su quimioterapia una vez al mes, en lugar de cada 15 días. La agonía de Cumandá fue desgarradora, no solo por lo doloroso de su cáncer, sino por no contar, ni ella ni su familia, con los recursos necesarios para aliviar su dolor, para tener una muerte digna. Pese a esto, Cumandá tuvo la presencia de ánimo de pelear contra el sistema para exigir sus derechos.
Como una broma cruel de nuestro sistema judicial, la audiencia de Cumandá Páez se dio el 1 de junio de 2016, un día después de su muerte. Cumandá murió peleando. 
Hay otras maestras y maestros en el mismo drama que Cumandá Páez. Son adultos mayores, han trabajado toda su vida, están enfermos; no merecen morir en el infructuoso intento de que el Estado les otorgue algo que no es una caridad, algo que es su derecho.
Silvia Buendía    -   @silvitabuendia





Hace algunos días nos estremecimos por la muerte de la maestra Cumandá Páez, quien falleció el 31 de mayo de este año sin siquiera recibir el "estímulo para la jubilación" impulsado por el gobierno. El Ministro de Educación después de sus tibios "lamentos" exigió que se "demuestre la tramitación" (¡!).
Esta situación no es más una de las características del vía crucis del sistema de jubilación ecuatoriano.
La discriminación del Estado hacia los jubilados es doble: por políticas e instituciones ineficientes, pero también por la generación de una visión sobre las personas de la "tercera edad", como personas devaluadas.
Las lógicas de nuestros ancestros indígenas (comunidades a las que León Mera se refiere como "salvajes") y la sincretización de estas en las comunidades rurales -y las que por distintos filtros han llegado hasta nosotros- se creó el principio de la vejez. Este principio de vejez o ancianidad asociaba moral y materialmente (bastones, báculos, collares) la sabiduría con el período de vida recorrido. La experiencia, le memoria de los ancianos era vital para el bienestar de la comunidad.
Una demanda popular siempre relegada ha sido el derecho humano al disfrute de la vida hasta los últimos días y no el sufrimiento mediado por el Estado.
Mis más sentidas condolencias a la familia de Cumandá...
Jaime Chuchuca Serrano


 Sentires sobre ella y su aporte :_

 -ERA UNA MAESTRA QUE DIO SU VIDA EDUCANDO A LAS NIÑAS FUE MAESTRA DE MI HIJA Y FUE UNA GRAN MAESTRA

-mi profe era muy linda yo me quedo con los mejores recuerdos y sus enseñanzas del segundo grado que pase con ella

http://www.extra.ec/ediciones/2016/06/06/opinion/cartas-al-director/

http://www.elcomercio.com/actualidad/maestras-jubilacion-cumandapaez-sentencia-quito.html

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