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lunes, 29 de julio de 2024

Doris Benegas política y abogada


 Doris María Benegas Haddad (Caracas, 1951-Valladolid, 29 de julio de 2016)​ fue una política y abogada española, militante del castellanismo político, afincada en la ciudad de Valladolid. Militante en varias organizaciones feministas de Castilla y León,​ era dirigente de la coalición soberanista Izquierda Castellana y hermana del dirigente político socialista Txiki Benegas.

Nació en Venezuela en 1951, siendo hija de padre español (el abogado, militante del PNV y exiliado José María Benegas Echeverría) y de madre venezolana de origen judeo-libanés (Doris Haddad).

A los cuatro años regresó a España, residiendo en San Sebastián hasta su marcha a Valladolid a los 21 años. En San Sebastián se licenció en Derecho. En Valladolid trabajó en FASA Renault y participó en las movilizaciones obreras de los últimos años de la dictadura franquista y los primeros de la Transición, durante los cuales fue militante de Comisiones Obreras (CCOO)(sindicato del que fue expulsada en 1979​) y dirigente del Movimiento Comunista (MC) en Castilla y León. Fue detenida dos veces durante los años finales del franquismo. En 1979, la sede del MC en Valladolid fue incendiada por un grupo ultraderechista.​En 1976 ingresó en el Instituto Regional de Castilla y León.Benegas fue candidata a la alcaldía de Valladolid en 1979 y 1983 bajo las siglas de Unidad Popular-Pueblo Revolucionario.

Posteriormente, un grupo de militantes del MC, entre los que se encontraba Doris Benegas, evolucionó hacia posiciones de izquierda castellanista y fundaron en 1985 Unidad Popular Castellana,​ de la que Benegas fue una de las máximas dirigentes, así como una organización juvenil, las Juventudes Castellanas Revolucionarias (hoy Yesca). Ambos movimientos, entre otros, formaron en el año 2000 lo que hoy es Izquierda Castellana.


Figuró en el número 2 de la lista de la candidatura Iniciativa Internacionalista - La Solidaridad entre los Pueblos (II-SP) en las elecciones al Parlamento Europeo del año 2009. El cabeza de lista, Alfonso Sastre, declaró, no obstante, que en caso de ser elegido, cedería su escaño a Doris Benegas. Durante el proceso seguido por el Tribunal Supremo para la anulación de la candidatura de II-SP (posteriormente anulado por el Tribunal Constitucional), las actividades de Doris Benegas en relación con el llamado "entorno de ETA" (en 1984 participó en un mitin de Herri Batasuna, en un homenaje al etarra Francisco "Pakito" Arriarán Arregui en al año siguiente,11​ así como a una manifestación celebrada en Bilbao en 2004 de apoyo a la candidatura de Herritarren Zerrenda (HZ) y en noviembre de 2004 en un acto de apoyo a Batasuna12​) fueron algunos de los argumentos utilizados para instar a la anulación de dicha candidatura.

En septiembre de 2012 fue imputada por la Audiencia Nacional como organizadora de la manifestación Rodea el Congreso por delitos contra las instituciones.​

Además de su actividad política, Doris Benegas ha desarrollado una intensa labor como abogada. Formó parte de la acusación popular en el "caso de la colza", o en casos de agresión sexual,​ así como en el juicio contra el clan de narcotraficantes vallisoletanos conocidos como "Los Monchines".

En septiembre de 2014 se querelló contra Cristina Cifuentes e Ignacio Cosidó por prohibir la exhibición de simbología republicana durante la proclamación como rey de Felipe VI.​ Fue detenida el 4 de octubre de 2014 en la manifestación Rodea el Congreso. Benegas afirmó haber sido detenida y agredida por las fuerzas de seguridad sin motivo alguno y declaró también que el hecho fue «una venganza de la Delegación del Gobierno por la presentación de las querellas».

El 29 de julio de 2016 falleció en Valladolid a los 64 años de edad.


Tomamos un texto  publicado hace un año que nos indica que Doris sigue presente :

Siete años desde el fallecimiento de Doris Benegas

Como cada 29 de julio, desde hace ya siete años, recordamos en el aniversario de su óbito a nuestra compañera y amiga Doris Benegas.

Son los pueblos los hacedores de la historia, pero siempre al frente de estos se sitúan sus figuras más destacadas, asumiendo los riesgos, amortiguando los reveses y arrojando luz sobre la confusión y las dudas con su experiencia. Fue Doris una de las más brillantes hijas de esta tierra castellana, que la adoptó y ya nunca la dejó marchar.


Desde aquel 2016 en que Doris nos dejó, la ofensiva del capitalismo imperialista sobre los pueblos del mundo y sobre las clases trabajadoras -especialmente sobre las mujeres- solo hizo que intensificarse, generando por el camino amplios espacios para la confusión ideológica en la sociedad y, en cierta medida, en el seno del movimiento popular y sus respectivas organizaciones. A menudo, para marcar un rumbo entre esas tinieblas, seguimos preguntándonos dónde se hubieran colocado y qué hubieran hecho grandes militantes como Doris ante la política guerrerista, los ataques al movimiento feminista o el chantajismo electoralista de este último ciclo, entre otras cuestiones. Estamos segur@s de que Doris habría visto, con toda su audacia, las oportunidades que este momento histórico tan complejo le ofrecen a la construcción de un proyecto socialista y soberano para Castilla. Así lo vemos nosotr@s.


Hace unos meses la Fundación Doris Benegas fue finalmente puesta en marcha, después de sortear una serie de trabas administrativas interpuestas contra su inscripción. En este 2023 se están llevando a cabo una serie de presentaciones en diferentes localidades; hasta el momento el proyecto de la Fundación se ha hecho público en Valladolid y Madrid, y a la vuelta del verano se realizarán actos en varias localidades, además de comenzar a realizarse otro tipo de actividades. La Fundación, aún en un estado incipiente, comprende seis ejes de trabajo prioritarios: el internacionalismo, el feminismo, la lucha por los derechos de la clase trabajadora, la recuperación de la memoria histórica castellana, la defensa del sistema sanitario público y la defensa de los derechos de la infancia y la juventud. Son aquellas luchas en las que Doris jugó un papel más destacado en vida. Deseamos, y haremos todo lo posible por ello, que la Fundación esté a la altura de las circunstancias.

Siete años más tarde, caminamos con tu recuerdo en la memoria e impulsados por la firmeza de tus actos. Siempre eterna, Doris.



https://izca.net/2023/07/28/siete-anos-desde-el-fallecimiento-de-doris-benegas/

https://es.wikipedia.org/wiki/Doris_Benegas

https://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-fallece-valladolid-64-anos-abogada-doris-benegas-201607291931_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fes.wikipedia.org%2F

https://izca.net/tag/fundacion-doris-benegas/

https://www.publico.es/politica/izquierda-castellana-denuncia-trabas-justicia-legalizar-fundacion-doris-benegas.html

https://transwomery.com/

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viernes, 8 de marzo de 2024

Isabel Villar Ortiz de Urbina pintora española

 


Isabel Villar Ortiz de Urbina (Salamanca, 8 de marzo de 1934) es una pintora española. Su trabajo es especialmente reconocido por el tratamiento de la mujer como sujeto protagonista de toda su obra, tanto representando a esta en escenas cotidianas, como sola en utópicos jardines con fieras o en familia, rompiendo con el imperativo de la pintura abstracta que dominaba la escena pictórica en los años sesenta del siglo XX.

Isabel Villar nació en Salamanca el 8 de marzo de 1934, en el seno de una familia de clase acomodada. Fue la tercera de cinco hijos, tres chicas y dos chicos. Pasó la infancia en su ciudad natal hasta que en 1941 su padre, Miguel Villar Rodríguez, ingeniero de montes, fue trasladado al distrito forestal de Ávila, por lo que la familia se trasladó a vivir allí, pasando los meses de invierno en Salamanca.

Comenzó a dibujar desde temprana edad. En 1948 empezó a acudir a clases de pintura, después del colegio, en la Escuela de Bellas Artes San Eloy. Tuvo su primer estudio en el trozo de la galería que le dejó su abuela Ana Mirat en su casa de la Plaza Mayor de Salamanca.1​

Tras sus estudios en San Eloy, donde obtuvo los Premios de Pintura y Dibujo, se trasladó a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid, en 1953 donde completó su formación -había solo 10 chicas-.1​ El salto a Madrid supuso un cambio radical en su vida. Allí fue donde conoció y se integró en el grupo conocido como el de "La Cepa", formado por Alfredo Alcaín, Manuel Alcorlo, Vicente Vela, Ángel Doreste, Antonio Zarco y el que con el tiempo se convertiría en su marido, Eduardo Sanz.

"Concierto en do mayor para rebaño", 1983

En 1957 tuvo lugar su primera exposición colectiva en la Casa de Salamanca en Madrid, junto con otros pintores de la provincia, como Tere Gaite, Malocha Pombo, María Victoria Alcántara, Manolo Marcos, Manolo Martín Sánchez, Luis González Sierra y Jacinto Orejudo.

En 1958 expuso de forma individual por primera vez en la sala Miranda de Salamanca. En diciembre de 1958, participó en la Novena Exposición de Arte organizada por el Casino de Salamanca.

Tras sus estudios, regresó a Salamanca, formando parte del Grupo Koiné y del Grupo Tormes, fundado a iniciativa de la Galería Artis.

En el verano de 1963 contrajo matrimonio con el también pintor Eduardo Sanz y se trasladaron a vivir a Santander, ciudad natal de Eduardo. Un año después, el 20 de julio de 1964, nació Sergio, único hijo del matrimonio. En 1967 abandonaron Santander, instalándose definitivamente en Madrid.

En mayo de 1970, participó en una muestra colectiva con la que se inauguró la madrileña Galería Sen, junto con los pintores, Alfredo Alcaín, Luis de Cámara, Luis Fernando Aguirre, José Miguel Rodríguez, Luis Gordillo y Eduardo Úrculo. En esa misma galería, la pintora realizaría en 1971 su primera exposición individual en Madrid, que supondría no solo su revelación artística sino también el momento a partir del cual hallaría su propia senda y daría a conocer su personal mundo pictórico.

En el año 2012 su obra fue incluida en la exposición Genealogías feministas en el arte español comisariada para el museo MUSAC de León por Juan Vicente Aliaga y Patricia Mayayo.

En 2018 la galería Fernández-Braso de Madrid le dedicó una amplísima exposición individual con su obra más reciente.

La obra de Villar está en una veintena de museos y colecciones españolas, desde el Reina Sofía hasta la Biblioteca Nacional, o la colección de su marido Eduardo Sanz en el Centro de Arte Faro de Cabo Mayor, Santander. También ha colaborado en la creación de portadas de discos, como el de Caminemos, de María Dolores Pradera, o en carteles de películas como la de Fernando Trueba, Mientras el cuerpo aguante, y Basilio Martín Patino, Los paraísos perdidos.​

Casada con el pintor cántabro Eduardo Sanz Fraile (1928-2013),tuvieron un hijo: Sergio Sanz, que también se dedica a la pintura.​ Isabel Villar es descendiente del historiador Manuel Villar y Macías.



La mujer, en solitario o acompañada de otros personajes, es con frecuencia la protagonista fundamental de sus cuadros. Son "mujeres libres" señala la artista cuando explica su obra.

Algunos sectores de la crítica han calificado su pintura como naïf, una clasificación que la pintora rechaza de pleno: "naif es el señor que nunca ha estudiado pintura, y se nota. Yo te puedo hacer unos retratos si quiero. No soy naif." señala reivindicando su dominio y conocimientos técnicos y sobre todo, la intencionalidad y contenido poético, lúdico y crítico de su obra.

Su iconografía muestra paisajes y personajes fantásticos, aunque la propia autora ha negado su inclusión en el ingenuismo.

Sus cuadros generalmente tienen como escenario espacios abiertos, jardines verdes. Pese a su apariencia feliz y apacible, esos edénicos jardines por los que pasean sus mujeres o en los que posan retratos familiares junto a animales selváticos, tienen un halo de misterio y encantamiento, creando un ambiente inquietante y enigmático.

Isabel Villar hace una pintura minuciosa, detallista, utilizando una técnica casi puntillista. Otorga una gran importancia al colorido, utilizando una amplia gama de colores brillantes y luminosos, donde el color verde destaca sobre los demás.


Mujer pintora

Villa reivindica su visibilización como mujer pintora... "lo tuve yo muy claro, porque en mi época las mujeres que pintaban firmaban con la inicial y el apellido, para disimular que eran mujeres. Si se llamaba por ejemplo Matilde Fernández, pues firmaba M. Fernández. Se escondían. Incluso yo firmé varias cosas I. Villar. En un momento me dije, nada de eso, yo soy Isabel Villar, soy una mujer y punto. Y hasta ahora" explicaba en una entrevista en 2018.

La crítica Isabel Tejeda Martín afirma sobre su pintura: “la de Villar fue una apuesta severa en un momento en el que el epíteto ‘femenino’ se utilizaba de una forma trivial para indicar, bajo un aparente análisis formal o de discurso de una obra, que la autora era una mujer (…). Su obra seguía el camino de la crítica social, tan pertinente durante esos años, pero sirviéndose de un lenguaje en apariencia inocente para colarse de rondón de forma perversa”.


Premios y reconocimientos

Medalla de oro de la ciudad de Salamanca 2018.

https://www.descubrirelarte.es/2018/02/12/isabel-villar-y-su-pais-de-las-maravillas.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Isabel_Villar

https://elcajondelarte.com/artistas/isabel-villar/

https://www.plataformadeartecontemporaneo.com/pac/woman-art-house-isabel-villar/

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miércoles, 19 de abril de 2023

Alfonsa de la Torre poeta, ensayista y dramaturga española




Ildefonsa Teodora de la Torre y Rojas ( Cuéllar; 4 de abril de 1915 -  ib.; 19 de abril de 1993), más conocida como Alfonsa de la Torre, fue una poeta, ensayista y dramaturga española perteneciente a la denominada Generación del 36. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía en 1951 por su obra Oratorio de San Bernardino, uno de sus trabajos más reconocidos.

Su obra está caracterizada por un claro misticismo y sobre todo feminismo, corrientes contrarias a la época en que vivió, por lo que ha sido considerada una mujer adelantada a su tiempo. Además de poeta y dramaturga, fue profesora universitaria e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de varias fundaciones nacionales e internacionales.


Nació en la villa segoviana de Cuéllar en el seno de una familia nobiliaria acomodada. Su padre, Juan José de la Torre y Arocena, fue un médico especializado en enfermedades cutáneas, de familia oriunda de Cuenca y de larga trayectoria política en los partidos liberales y republicanos, en la que destacó su tío Mariano de la Torre Ajero, que fue alcalde de la ciudad de Segovia. Su madre, Laura de Rojas y Velázquez, procedía de las más importantes familias aristocráticas de Cuéllar, contando entre sus ascendientes a los descubridores Gabriel de Rojas o Diego Velázquez de Cuéllar, de quienes habían heredado una gran fortuna compuesta entre otros bienes por el palacio de Pedro I el Cruel.

Desde los tres a los seis años sufrió una enfermedad por la que perdió temporalmente la visión, y para su recuperación se trasladaron a la finca familiar, denominada La Charca y situada a las afueras de la villa. La finca estaba presidida por una gran casa de estilo modernista, y rodeada de un extenso terreno en el que el padre de la familia, gran coleccionista, almacenaba una amplia variedad de plantas y animales exóticos, desde pavos reales hasta tigres. Allí ya comenzó a dictar poemas a su madre para que los recogiese en papel, formando un conjunto que posteriormente denominó Lekitos de una adolescente en el paraíso y que no consiguió publicar tras varios intentos.

Una vez recuperada, comenzó sus estudios en el Colegio de la Divina Pastora, donde formó un grupo de teatro y aprendió baile flamenco. Posteriormente se trasladó a Segovia para cursar el bachillerato en el Colegio de San José, donde tuvo por compañeros a Dionisio Ridruejo y Luis Felipe de Peñalosa.


Al finalizar sus estudios básicos en Segovia, se trasladó a Valladolid y posteriormente a Madrid para cursar estudios de cultura y lengua italiana. En 1934 recibió un duro golpe al fallecer su hermano pequeño, de tan sólo 10 años, hecho por el que regresó a Cuéllar, visita que repitió durante las vacaciones de 1936 donde le sorprendió el inicio de la Guerra Civil Española. En su villa natal pasó los primeros años de la guerra, hasta que recibió de su círculo de amigos la noticia de la publicación de la novela Nada, de Carmen Laforet, lo que la animó a regresar a Madrid y continuar sus estudios.

Se licenció en Filología Románica por la Universidad Complutense de Madrid, habiendo sido compañera de aulas de Carmen Conde, Josefina Romo y Diana Ramírez de Arellano, y alumna de Dámaso Alonso, Pedro Salinas y Joaquín de Entrambasaguas. Se doctoró finalmente en 1944 con premio extraordinario y el tema elegido para su tesis fue la obra de la escritora extremeña Carolina Coronado. Ese mismo año se trasladó a Portugal estudiando en Lisboa y Coímbra lengua y literatura portuguesa hasta 1945, que regresó para impartir clases en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid en la especialidad de Filología Románica.

Durante la última etapa de su vida residió en Cuéllar, recluida junto a Juanita en su finca de La Charca. Gracias a la considerable herencia con la que contaba Alfonsa, ambas se dedicaron exclusivamente a la cultura, instruyéndose en la pintura europea y leyendo, para lo cual contaban con una biblioteca personal de más de 6.000 volúmenes. Siguió manteniendo contacto con sus amigos del terreno artístico y literario, entre los que destacaron Juan Ramón Jiménez y León Felipe, quienes a través de la correspondencia mantuvieron a la pareja al tanto de la vida cultural del país.

Fue una persona de gran misticismo, como manifestó en su obra. Creía en la reencarnación, y consideraba haber sido en otra vida profesora en la Escuela de Alejandría, y se recordaba así misma estudiando en su famosa biblioteca, e incluso haber presenciado la entrada de Alejandro Magno en la ciudad. El relato de este tipo de historias en su círculo llevó a su amiga Menchu Gal a retratarla con el atuendo egipcio. Sus últimos años los vivió casi obsesionada con el tarot y las ciencias ocultas, y su casa estaba repleta de objetos esotéricos. Entre sus predicciones más llamativas, se encuentra el vaticinio de la gran nevada que se registró el día de su muerte, ocurrida el 19 de abril de 1993, después de haber iniciado los trámites para instaurar en su palacio de Pedro I una fundación que llevara su nombre y guardara su obra y colección de arte, que finalmente no llegó a realizarse.


Tildada su poesía por algunos críticos de minoritaria y erudita no lo es en manera alguna por ningún snobismo a ultranza o por cualquier amañado hermetismo. Enraizada en las corrientes más vivas de la lírica popular y de la observación directa de las gentes, no encaja, a pesar de todo, en ninguno de los ismos de moda, ni se aviene con ninguna bandera, debido a un auticismo demasiado diferenciado. Su dificultad y rareza provienen, tal vez, de una vasta, heteróclita cultura de la que su saber decir no puede desprenderse en ningún momento, de un empleo libérrimo, casi salvaje, tanto de métrica y de rima, como de vocabulario, características todas ellas que la empujan a conseguir en cada nuevo intento, revolucionarias innovaciones, audaces logros, no sospechados hasta ahora en la creación poética.

Varios intelectuales de la época alabaron su obra, como Gregorio Marañón, que aseguró que muchos de los versos de Alfonsa nunca los olvidaría; un gran poeta, académico y crítico literario, Gerardo Diego, la denominó en el diario ABC como "Ardiente y sublimada doctora de nuestra mejor poesía" y Francisco Javier Martín Abril en un artículo sobre Santa Teresa: "Si a mí me preguntasen por una poetisa española de hoy, yo contestaría Alfonsa de la Torre. Si a mí me preguntasen por una poetisa española de ayer, Teresa de Jesús, Santa Teresa".

Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1951. Quienes entonces iniciaban su aventura artística y literaria en Segovia, recitaban de memoria los versos de Alfonsa.



Cancioncilla de la Maestra Herbera

Yo soy la pastora
de la zarzamora.
La sacerdotisa
de la yerbaluisa.
La que por antojo
se come el hinojo
y mezcla verbena
con la hierbabuena.
 
Yo soy la zagala
de la hierba mala:
con rito pagano
arrojo el aciano
en medio del fuego
y parto el espliego...
Y trenzo el lentisco
con el malvavisco.
 
Yo soy la doncella
de hierba centella:
provoco los celos,
hirviendo napelos
consigo mimosas
de las escabiosas
o desato llantos
con los amarantos.
 
¡Ay, la mejorana!
¿Quién ciega a la rana?
¿quién sangra al cuclillo?
Por el culantrillo
o por el cantueso
sé atraer el beso
de la adolescente
con nardo caliente.
 
Yo seré una lamia.
Sembraré la infamia,
urdiré el estrago
con sangre de drágo.
Seré la lobezna
de la lechetrezna
cebando medusas
con leche de aethusas.
 
Seré la sanguina
de lengua cervina,
fulva sanguisorba
que la vida sorba.
Hilaré con ruecas
de tibias resecas
la nácar lunára
de la dulcamara.
 
Yo soy la hechicera
de la enredadera,
de la serpentaria,
de la pasionaria,
de la cannabin
a y de la sabina.
¡Y del estramonio
y engaño al demonio!




Poesía
Publicó diversas obras de poesía:

Egloga (Madrid, 1943, Editorial Hispánica) inspiró su primera obra en los parajes de su tierra: los chopos del Cerquilla, la campana del monasterio de Santa Clara, la iglesia de Santa María de la Cuesta, y otros. Fue recibida por la crítica con admiración y entusiasmo.
Maya (1944), poema lírico religioso dedicado a la Virgen.
Oda a la reina de Irán (Madrid, 1948), poema compuesto en alabanza a la reina Fawzia de Egipto.
Canción de la muchacha que caminaba a través del viento (Madrid, 1949), largo poema que al año siguiente fue incorporado al libro Oratorio de San Bernardino.
Oratorio de San Bernardino (Madrid, 1950), obra que compone en una de sus estancias en Italia, tierra que adoraba. La crítica, no solo la de España, la proclama una de las voces más importantes del momento y las muestras de reconocimiento hacia su obra son numerosas. María Romano Colangeli la dedica un estudio laudatorio por título “Irrumpieron los ángeles”. Fue calificada por el poeta Adriano del Valle como "el más importante libro de poemas aparecido en los últimos cincuenta años". Su lectura hizo exclamar al doctor Gregorio Marañón "Extraordinario Oratorio ¡Qué magnífica, profunda y delicada poesía! Muchos de estos versos ya no se me olvidarán, mientras viva". Esta obra la mereció el Premio Nacional de Literatura del año 1951.
Epitalamio a Fabiola (1960), poema que ofrece a Fabiola de Mora y Aragón como regalo de esponsales con Balduino I de Bélgica.
Letanía y Ronda de las Sorores Mysticas ante el Horno Alquímico, libro en el que demuestra que su poesía nacía de la naturaleza, de su tierra de Cuéllar, tierra que utiliza como plataforma para una poesía de elevación y de "salida de sí misma", entrando en el mundo esotérico rozando lo alquímico.
Plazuela de las obediencias (Madrid, 1969), con este libro pone fin a sus publicaciones poéticas, recibiendo parejos elogios que los anteriores.
Celdas para aparcar azucenas azules (Madrid, 1973), cuento galardonado con el Premio "Hucha de Plata" en el VIII Concurso de cuentos "Hucha de Oro" patrocinado por la Confederación de Cajas de Ahorros, publicado en el libro La Vuelta y 19 cuentos más. Depósito Legal: B 934 1974, ISBN 84-7231-122-8.


Se atrevió con el teatro, escribiendo La Desenterrada, pieza que comienza a ensayarse en el María Guerrero de Madrid pero el exceso de originalidad y atrevimiento, para aquellos años, aconsejan su suspensión.

También publicó un estudio: El habla de Cuéllar (1951) BRAE, vol. 31; donde analiza con detenimiento las peculiaridades en el habla que tienen los habitantes de Cuéllar, manifestando que su vocabulario es rico y vario y que muchas palabras no han sido recogidas por los lingüistas. Según ella hay influencia leonesa, mozárabe y algunos americanismos, importación quizá de los cuellaranos que pasaron a América durante su descubrimiento y posterior colonización, como pueden ser los vocablos quinchar, quinchón...

Humanista, culta e inquieta, tocó otros géneros literarios con éxito; el ensayo, entre los que destacan el brillante trabajo antes citado, y ampliado después, sobre Carolina Coronado, y otro – no menos exhaustivo - sobre la pintora portuguesa Josefa de Óbidos (Josefa de Ayala), con ayuda de la Fundación Gulbenkian, lo que origina el traslado durante años, de su residencia a Lisboa.

“Y Dios me repetía
que ese nombre era el mío
que me llamaba Alondra,
pero yo bien sabía que me llamaba Alfonsa...”.

(Alfonsa de la Torre)



“Desde que publicó su Égloga la estimamos como a una auténtica fuerza poética capaz de los más encumbrados logros, y esperamos siempre más y más de su gracia, de su corazón y de su cultivada y clarísima inteligencia. No hace mucho, un poema grande, Oda a la Reina del Irán, consagró a Alfonsa de la Torre como a una de nuestras mayores poetisas, lo que vale tanto como decir de nuestros primeros poetas. Todavía nos parece más rico, construido y profundo este nuevo poema que, si entre nosotros funcionase una crítica estudiosa y con margen amplio para la publicación de comentarios, debería suscitar larga teoría de glosas y exégesis”.
Gerardo Diego, Académico de la RAE, Alfonsa de la Torre, diario ABC, el 26 de abril 1951.

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sábado, 5 de julio de 2014

Gitanas



 Los(as) ciudadanos(as) aún tienen prejuicios muy fuertes sobre el modo de vida de los(as) gitanos(as). El miedo frente a lo que no conocemos produce discursos de resistencia que alimentan estereotipos y características negativas de otros pueblos. La sociedad gitano-española se encuentra enfrentando nuevos desafíos para mantenerse en la actual globalización de ideas, costumbres, etc.; las mujeres gitanas españolas 
siguen siendo víctimas de prejuicios dentro de sus culturas: el constante miedo al apayamiento por el deseo de estudiar, de conocer el mundo y sus diversidades; por no aceptar más el antiguo rol de la mujer sumisa, por querer independencia. Hay todo un discurso frente a esos cambios de mentalidades de las gitanas a fi nales del siglo XX e inicios del XXI que intenta frenar su desarrollo intelectual.

 Los aportes feministas lograron justamente fortalecer otro discurso respecto a la identidad de las mujeres, este también fue utilizado por las mujeres gitanas para reafirmarse, reconstruirse como agentes activos de cambios sociales.  Fernanda Pattaro Amaral



Las mujeres gitanas viven tiempos de cambio en los que tratan de hacer compatible su identidad gitana con el logro de una mayor autonomía en una sociedad que, por otra parte, mantiene fuertes estereotipos racistas. 
En ese contexto, aumenta la vulnerabilidad de las mujeres gitanas a sufrir violencia de género en la medida en que les dificulta la toma de decisiones, porque como refleja Carmen González  (2006), en general: 
□ Tratan de evitar conflictos en el seno de sus relaciones para que no trasciendan a su entorno. 
□ Pesa sobre ellas el control y observación de sus conductas por su comunidad, y cuando  transgreden, son desprestigiadas.
□ Tratando de responder a los mandatos tradicionales y a los modernos, viven dobles vidas,  triples jornadas, trabajos visibles e invisibles y esfuerzos reconocidos y no reconocidos.  Se les alienta a avanzar, al mismo tiempo que se interpreta como abandono de identidad 
cultural.
□ Cuando tratan de salvaguardar su identidad, se radicalizan modelos femeninos tradicionales, rasgos culturales identificatorios, que se relacionan más con la subordinación que con la autonomía.
En el informe realizado por la Fundación Secretariado Gitano sobre el seguimiento de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de 1979 (2009) en relación al artículo 3 de la Convención, se explicaba que:
“El desconocimiento existente desde la cultura mayoritaria hacia la gitana limita el acceso de las mujeres a los recursos normalizados de atención a víctimas de violencia de género contra las mujeres. Y otra de las razones por las que pocas mujeres acceden a estos recursos, es el hecho de que en la mayoría de las ocasiones este acceso está condicionado por la  interposición de la denuncia. Para muchas gitanas, denunciar al agresor significa reconocer  que los recursos internos de la propia comunidad no han funcionado para resolver el problema, además de denunciar a un miembro de su propia comunidad ante una institución  no gitana, lo que puede implicar un rechazo o ruptura con su comunidad, y pocas personas están dispuestas a renunciar a sus vínculos y grupo de pertenencia. Es preciso por tanto tener en cuenta estas dificultades y tratar de adecuar estos servicios a las necesidades de las gitanas, ya que al no existir estas medidas en la actualidad, está dejando sin respuesta a muchas mujeres gitanas.”
Es decir, el control social en su contexto es un obstáculo para la defensa de sus derechos ante la violencia, al que se suma su desconfianza en las instituciones de una sociedad en la que persisten prejuicios raciales. 
Por lo que respecta a la población gitana, es preciso señalar que el “Plan de Acción para el desarrollo de la población gitana 2010-2012”, aprobado por el Consejo de Ministros de 9 de abril de 2010, prevé la realización de estudios sobre violencia de género.

file:///C:/Users/t2003/Downloads/2012%20guia%20violenciaFEMP..pdf
http://publicaciones.unisimonbolivar.edu.co/rdigital/educacion/index.php/educacion/article/viewFile/227/217
http://article.wn.com/view/2014/05/11/La_nueva_pagina_web_especifica_sobre_la_ensenanza_de_adultos/
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