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lunes, 30 de abril de 2012

Ewa Lipska de Polonia





Ewa Lipska (8 de octubre de 1945) poeta polaca, articulista y editora. 
Debutó en 1961 con tres poemas publicados en el diario “Gazeta Krakowska”. Desde 1964 publicaba poemas en dos revistas literarias ("Zycie Literackie" y "Dziennik Polski".
En los 70 y 80 trabajó como editora de poesía en la editorial Wydawnictwo Literackie (Editorial Literaria). En las mismas décadas fue becada a Estados Unidos y Alemania.
Desde 1991 y por diez años trabajó en la embajada de Polonia en Viena y allí dirigió el Instituto Polaco. Actualmente vive y trabaja en Cracovia.
Ha publicado más de veinte volúmenes de poesía



CUIDADO CON EL ESCALÓN

Ustedes
que me escriben cartas
arqueros desvergonzadamente jóvenes
que tensan los músculos de las palabras
¿ven la perfecta coreografía del vacío?

Y cuando ese espacio ya 
les entre en la sangre.

Y cuando esa planicie
lisa como una rebanada de hielo
les entre en la sangre.

Y cuando esa facilidad de la vida
les entre en la sangre.

Cuidado con el escalón
Habrá un violento cambio de dirección.

Y cuando alcancen la meta
sólo seguirá caminando
la dirección.


EWA LIPSKA / Trad. Bárbara Gill



AQUÍ

Aquí mataron a mi esposa.
Aquí nació el Querubín.
Aquí asesinaron al Querubín.

Aquí espero a nada más.
Aquí la nieve que se funde.

Aquí la lengua de Goethe ceniza y polvo.
Aquí nadie vuelve cuando la vida continúa.

Aquí el tiempo encadenado
esposado al destino.

Gracias, no como mandarinas.


EWA LIPSKA / Trad. Bárbara Gill


Él era así

Él era así
en el momento de su muerte
tampoco despertó a los de casa.
Se levantó de la cama
y con los zapatos en la mano
de puntillas
se fue al otro mundo.

Incluso sus propios pies
se apartaron discretamente de su camino.

De Cuarta antología de poemas


Le hablo a mi país

Le hablo a mi país:
trasládate
vete.
Sé por un momento
extranjero.
Después regresa
y habita en ti.
Medita todo esto
una vez más.
Atrápate al vuelo.

(Trad. del polaco: Abel Murcia) 


Aquí trabajo, en el este de Europa.

En compañía de perros. Pequeños y desgarbados.
De gente triste o ebria.
O trágica como en August Strindberg.
Sobre el escritorio la lata de un poema.
Un guante. Unas cartas. En la ventana tinta.
En medio de la estancia una butaca
de la tumba de Tut-Ank- Ammon.
El papel aún respira
aunque con dificultad. Con nitroglicerina.
Mi tiempo. Mi cuerpo. Mi vida.
Todo es de un sólo uso
como un vestido de papel o una servilleta.
Lo único seguro es una sombra en el rincón de la habitación.
Un taxi negro
que desde hace años se va haciendo más grande.


en Fresas Blancas. Huerga y Fierro editores.


http://books.google.es/books?id=fFxjh-bdC7gC&dq=%22Ewa+Lipska%22&printsec=frontcover&source=bl&ots=LNdwxUDoP9&sig=itDu5wkvEQX3PdDBYRKjz3gSbbQ&hl=es&ei=cx7KSZHvNsOfjAeByIzOAw&sa=X&oi=book_result&resnum=3&ct=result

http://otrascriaturas.blogspot.com/2011/12/ewa-lipska-cracovia-polonia-1945.html
http://www.poetaspolacas.com.ar/ELBio.htm
http://desdebabia2.wordpress.com/2009/03/26/poemas-de-ewa-lipska/

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Presencia activa de los personajes femeninos en las películas. La prueba de Bechdel




La prueba de Bechdel es una forma sencilla de medir la presencia activa de los personajes femeninos en las películas de Hollywood y lo bien redondeados y completos que están. Fue creada por Allison Bechdel en sus  cómic  en 1985. Es sorprendente el número de películas populares que no puede pasar esta prueba sencilla. Se muestra la vida de las mujeres como poco compleja e interesante estando subrepresentadas o inexistente en la industria cinematográfica. Tenemos puestos de trabajo, proyectos creativos, amistades y luchas entre muchas otras cosas que son realmente interesantes en nuestras vidas ... Entonces es hora de  comienzar a escribir acerca de nosotras!


Las preguntas de la prueba son tres
1- ¿Hay al menos dos mujeres en la película?
2- ¿Hablan entre ellas ?
3- ¿De algo que no sea un hombre ?

Ver el vídeo y veréis la innumerable cantidad de películas en las que eso no pasa.
Sin contar aquellas en las que las mujeres somos lo peor (malas, manipuladoras, envidiosas, egoístas, cínicas ,insolidarías ,tontas, cursis... ) y ellos son tan naturales y encantadores.
Recomendamos ver peliculas que cumplan la prueba. Revisar directoras, actrices , guionistas... Seguro que si las hacen las mujeres estaran más en sincronia con nuestros pensamientos ,sentimientos y preocupaciones .



Libros : Mujer, Amor Y Sexo En El Cine Español De Los 90 y Manual Del Espectador Inteligente por Pilar Aguilar Carrasco
http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20060715/cantabria/cine-trata-manera-despreciativa_200607150028.html
Visita www.feministfrequency.com
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domingo, 29 de abril de 2012

Daisy Tourné de Uruguay



La diputada, maestra, fonoaudióloga y psicóloga social Daisy Tourné dio su visión acerca del informe que establece que las mujeres, ocupando el mismo cargo que los hombres, en la mayoría de las empresas ganan menos dinero. Vídeo en link al final del texto.


Informe del Instituto Nacional de la Mujer

El Instituto de las Mujeres (Inmujeres) y el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) presentaron el informe "Desigualdades en los ingresos: ¿qué es de la autonomía económica de las mujeres?". El documento indica que una de cada cinco mujeres no cuenta con ingresos propios y que, aún teniendo mayor o igual nivel educativo que los varones, perciben menos ingresos por realizar la misma tarea en la esfera privada.

En la sede del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) se presentó este informe que integra la línea editorial "Cuadernos del Sistema de Información de Género" que Inmujeres lleva adelante. El trabajo reúne estadísticas que surgen de la Encuesta Continua de Hogares del INE (2009) y profundiza en la distribución de los ingresos en tres niveles: personales, laborales y provenientes del sistema de previsión social (pensiones y jubilaciones).

La directora de Inmujeres, Beatriz Ramírez, señaló que a través de este documento se analiza cómo los ingresos repercuten en la autonomía económica de las mujeres en los diversos sectores socioeconómicos y en ciudades con más de 5.000 habitantes, a nivel nacional.

Del informe se desprende que en Uruguay, una de cada cinco mujeres mayores de 14 años no cuenta con ingresos propios. Esta situación se agrava en los hogares más pobres, donde la relación es de una mujer cada cuatro. El universo poblacional que se tomó para este análisis no incluye a las personas más jóvenes que se dedican, exclusivamente, a estudiar.

Otro dato que muestra el informe indica que la media de los ingresos de las mujeres es más baja en todo el país, representa entre el 40% y el 62%, según la región del país. El área rural y ciudades con menos de 5.000 habitantes presentan una mayor diferencia.

En el ámbito laboral, las mujeres perciben en promedio el 69% de los ingresos del hombre, aunque realicen la misma tarea y posean igual o mayor nivel de formación. Estas diferencias salariales aumentan conforme crece la edad de las mujeres.

En cuanto a los ingresos por previsión social, mujeres y hombres viven situaciones diferentes: las mujeres perciben el 79% de los ingresos de los varones. Si bien el 85% de las personas adultas cobran pensiones y/o jubilaciones, son más los jubilados que las jubiladas. En su mayoría, las mujeres reciben pensiones que son inferiores a las jubilaciones.

Durante la presentación, el subsecretario de Desarrollo Social, Lauro Meléndez, sostuvo que el informe invita a la reflexión para transformar la realidad cuando afecta a determinados sectores de la sociedad. Agregó que si bien el tema de desigualdad en los ingresos entre hombres y mujeres es una realidad de larga data, al contar con información, datos y estudios concretos, se puede determinar la discusión del tema en los ámbitos que correspondan.

Este informe fue presentado por la responsable del Sistema de Información de Género de Inmujeres, Lucía Scuro y la representante del área de Género del UNFPA, Magdalena Furtado, con la finalidad de brindar herramientas a la hora de generar políticas públicas destinadas a disminuir la brecha entre el cumplimiento de los derechos para hombres y mujeres.

 Recomendamos video para escuchar a esta mujer en el siguiente link :
http://www.teledoce.com/noticia/23764_Daisy-Tourne-y-la-diferencia-salarial-entre-hombres-y-mujeres/
http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2009/06/090605_0357_ministra_uruguay_groserias_jrg.shtml
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sábado, 28 de abril de 2012

Claire Tomalin biógrafa de Mary Wollstonecraft


Claire Tomalin (nacida Delavenay el 20 de junio de 1933 en Londres) es una Inglesa biógrafa y periodista . Se educó en Newnham College de Cambridge .
Fue editora literaria del New Statesman y del Sunday Times , y ha escrito varias biografías . Su trabajo ha sido reconocido con el premio del 1990 James Tait Negro Memorial Prize y el 1991 el Premio Hawthornden por La mujer invisible: La historia de Nelly Ternan y Charles Dickens . Su biografía de Samuel Pepys ganó el Premio Whitbread libro en 2002, el Premio Mary Rose Crawshay en 2003, el Premio Latham del Club Samuel Pepys en 2003, y fue nominada para el Premio Samuel Johnson en 2003.
Claire Tomalin es Vice-Presidente de la Real Sociedad de Literatura y de Inglés del PEN ( PEN Internacional ).
El primer marido Nicholas Tomalin , un destacado periodista, fue asesinado en el conflicto árabe-israelí de Yom Kippur en 1973, ella ahora está casada con el novelista y dramaturgo Michael Frayn .


Mary Wollstonecraft -Londres, 1791, una mujer clave en la historia del feminismo socialmente más avanzado.

Mary Wollstonecraft vino al mundo el 27 de abril de 1759 en un hogar de clase media que era algo así como un ínfimo territorio donde su padre era el dueño absoluto del destino de una familia compuesta, con la excepción de él, de mujeres. Mientras que a la señora Wollstonecraft no le cabía más que el trabajo doméstico, al marido le correspondió dilapidar la pequeña fortuna familiar en continuas borracheras que terminaban generalmente con malos tratos a su mujer ya sus hijas. Los cambios de carácter del tutor conllevaron también continuos cambios de domicilio, recorriendo el grupo familiar en diferentes etapas diversos pueblecitos de Essex y Yorkshire, hasta que finalmente se instalaron más establemente en Hoxton, en los suburbios de Londres que conocía entonces los primeros rigores de la revolución industrial. Todos estos factores -tiranía paterna, empobrecimiento y cambios de residencia-, impidieron que Mary consiguiera el grado de enseñanza que en aquellos tiempos eran moneda corriente para una muchacha de clase media. Esta frustración influyó poderosamente en sus concepciones dentro de las cuales la enseñanza para la mujer será pieza capital. Con todo, su atraso escolar no fue un obstáculo insalvable y pronto. Su voluntad le iba a permitir remontarlo.


Mary tuvo el apoyo de Fanny Blood a la que conoció cuando tenía 15 años y que sería desde entonces su mejor amiga y su modelo de mujeres, con el tiempo sin embargo, Mary iría más allá que su amiga que aunque era una mujer inquieta soñaba con escapar de su situación familiar" a través del matrimonio. Para Mary esto río tenía por qué ser así y encontró su alternativa en la educación. Fanny le había presentado a unos protectores liberales -palabra que entonces tenía unas connotaciones muy diferentes a las que se le da hoy-, los señores Clare, que ayudaron a Mary en su vocación cultural y la iniciaron en la literatura y en la relación con la gente culta e inconformista. Quería ser maestra, pero de momento tuvo que ganarse la vida como costurera y después como dama de compañía de una tal Miss Dawson, trabajo que le facilitó una independencia de su padre y unos medios para poder estudiar mejor.

Aunque se había separado de su familia cuando cumplió los veinte años, tuvo que abandonar su trabajo para atender durante cierto tiempo a su madre que, tras una penosa existencia de «perfecta casada», falleció cansada y enferma en 1782. Después se fue a vivir en Walham Green, cerca de Fulham, en la casa de Fanny, pero nuevamente, cuando apenas habían transcurrido unos meses, otro drama familiar obligó A Mary a abandonar sus proyectos. Se trataba de su hermana Elizabeth que acababa de tener un hijo con Meredith Bishop, y que se encontraba en una profunda crisis depresiva en la que su marido tenía la principal responsabilidad. La posición de Mary ante la cuestión fue la siguiente: su hermana debía de olvidar las leyes que la obligaban y abandonar a su flamante esposo. Esto tuvo lugar en enero de 1784 y durante cierto tiempo, todo funcionó de forma aceptable, hasta que falleció la hija de Elizabeth, lo que ocasionó en ésta una actitud de resentimiento hacia su hermana.



Una vez liberada definitivamente de los problemas familiares, Mary emprendió una tarea que acariciaba hacía tiempo: construir una escuela. Lo hizo en un barrio modesto de Londres, en Islington, y le acompañaron en el trabajo Fanny y Elizabeth. Este primer intento fue un fracaso, ya que la gente no estaba de algún modo habituada a ver una escuela dirigida exclusivamente por mujeres y que aplicaba además métodos modernos de enseñanza. No obstante, Mary no desfalleció y lo volvió a intentar de nuevo en Newington Green y obtuvo entonces mejores resultados pero no por mucho tiempo...

En 1785, tuvo que abandonar !a escuela para marchar precipitadamente a Portugal para atender a Fanny que se había instalado allí al casarse y que estaba a punto de dar a luz con grave riesgo para su existencia debido a la tuberculosis que sufría. Llegó justo a tiempo para asistir a los últimos momentos de su amiga. Cuando regresó a Inglaterra encontró la escuela en una situación tan deficitaria que no pudo remontarla. Gracias a sus actividades como maestra había entrado hacía tiempo en contacto con los círculos radicales de Newington Green, en particular con el doctor Price, predicador y economista de gran fama que influyó en la profundización de sus convicciones feministas y literarias. En 1787 escribió su primera obra titulada Reflexiones sobre la educación de las hijas (El Desvelo Ediciones), un primer borrador de la que será su obra principal, Vindicación de la mujer y en la que analiza la cuestión de la educación femenina, desarrollando la idea de que las mujeres no serían tan frágiles y timoratas si fueron educadas igual que los hombres, es mucho más que un opúsculo pedagógico hecho para servir de guía a otras madres: se trata de una obra bellamente escrita que retrata de una manera lúcida el destino que les estaba reservado a las mujeres que no tenían dote con la que casarse. 'La educación de las hijas', prologado por Amelia Valcárcel, es un retrato sociohistóricio de la mujer del XVIII y un paso fundamental en la toma de conciencia y proceso de conquista de la igualdad de oportunidades y derechos entre hombres y mujeres.


Mary criticaba las insuficiencias de la educación formal y la manera como las niñas eran tratadas desde su infancia. Con otra educación las mujeres podrían ser iguales que los hombres.


Está de acuerdo en la coeducación, una idea que sólo muy tardíamente se impondría en la España franquista, y que todavía está por lograr en numerosos países. En este aspecto de su pensamiento, Mary fue influenciada por otra mujer radical de la época, Catherina Macaulay, autora de Cartas sobre la educación, sobre la que escribió que “aplaudía las tesis de la autora y su denuncia de la gran diferencia que existía en la educación de los niños en función del sexo, o de la crítica de esa educación que tenía como único fin el matrimonio y la galantería, despreciando los valores intelectuales de la mujer y rebajándola a un papel ridículo y pernicioso”.



Gracias a la fama que le dio este primer libro entabló amistad con el editor liberal Joseph Johnson, que fue ganado por la voluntad y la inteligencia de Mary a la que le ofreció un puesto en la revista mensual que dirigía y que se llamaba The Analytical Review. Esto significó para Mary una posición estable y el poder dedicarse al oficio de escribir, primero con artículos de crítica, ensayos y traducciones y luego con una serie de novelas. En 1788 publicó Mary, una obra eminentemente autobiográfica. El mismo año salió a la luz otro libro suyo, Historias originales, en el que reunía varias parábolas en las que daba una vívida descripción de la situación de la mujer inglesa de entonces. A través de su trabajo en la revista de Johnson, Mary pudo tener un conocimiento de primera mano de las aportaciones intelectuales más avanzadas del siglo, o sea de los grandes de la Ilustración como el barón d' Holbach, Voltaire, D'Alembert, Diderot y Rousseau que influyeron poderosamente en su formación. Aunque entre los grandes revolucionarios no existía unanimidad sobrera cuestión femenina, coincidían por lo general en la idea de que tenían que ser los hombres los que debían de controlar la sociedad democrática y la naturaleza por medio de la ciencia y la razón; el hombre razonaría en lugar de la mujer en que veían unos atributos secundarios respecto a éste.



Que Mary Wollstonecraft se situó más allá que sus maestros lo muestran su soberbia crítica a Rousseau con ocasión de la publicación de las famosas Confesiones de éste. El célebre pensador ginebrino aunque reconocía que la mujer se encontraba oprimida en la sociedad feudal, no concebía un futuro muy distinto para ella en su alternativa de democracia igualitaria pequeñoburguesa. Así por ejemplo escribía en el Emilio o la educación:”La educación de las mujeres deberá estar siempre en función de la de los hombres. Agradarnos, sernos útiles, hacer que las amemos y las estimemos, educarnos cuando somos pequeños y cuidarnos cuando crecemos; aconsejarnos, consolarnos, hacer nuestras vidas fáciles y agradables. Estas han sido siempre las tareas de la mujer, y eso es lo que se les debe enseñar en su infancia”.



Mary dedicará al Emilio un artículo en la revista que le servirá más tarde para el segundo capítulo de Vindicación de la mujer (1792; Debate, Madrid, 1977; Istmo, Madrid, 2005),, donde escribirá: “Rousseau declara que la mujer no debería nunca, ni por un momento, sentirse independiente; que debería estar dominada por el temor de ejercitar su astucia natural y que debería ser esclava de la coquetería, a fin de convertirse en un objeto más atractivo, en una compañera más dulce para el hombre, siempre que éste desease relajarse. Sus argumentos, que pretenden sacar de las pruebas que nos brinda la naturaleza, van aún más lejos, e insinúa que la verdad y la fortaleza, piedra de toque de toda virtud humana, no deberían cultivarse más que con ciertas restricciones, pues con todos los respetos al carácter femenino, la obediencia es la gran lesión, la que debería inculcarse con el máximo rigor. ¡Qué desatino! ¡Cuándo surgirá el hombre que tenga la suficiente fuerza mental como para disipar de un soplo los vapores que el orgullo y la sensualidad han esparcido sobre el individuo! Si la mujer es, por naturaleza, inferior al hombre, sus virtudes han de ser las mismas en cuanto a calidad, si no lo son en cantidad, ya que, de no ser así, la virtud sería una idea relativa; en consecuencia, su conducta debería estar cimentada en los mismos principios y tener la misma meta”.



Donde Rousseau ve una inclinación natural de la mujer, Mary entiende que existe una educación; un proceso en el que las mujeres se habían convertido en cómplices de su propia situación opresiva. Sus madres las habían preparado a ser astutas ya mostrar una «obediencia aparente y una atención escrupulosa hacia un tipo de propiedad pueril». No obstante, el horizonte social de Mary no era distinto en aquel momento al de Rousseau, pensaba como éste que las diferencias de clase podían ser anuladas en el marco de una democracia de pequeños propietarios. Mientras trabajaba en la redacción de la revista, Mary frecuentaba uno de los clubs radicales más avanzados de entonces. Estaba situado en St. Paul's Chaurcyard, y allí alternó con otros grandes espíritus de su época como Thomas Paine que había dado brillo a la revolución norteamericana y escandalizaba a la opinión pública inglesa antes de intervenir en el torbellino revolucionario francés. Este internacionalista convencido .era partidario del voto femenino. Otros conocidos de aquel lugar fueron Anna Barbaud, abogada, feminista y muy conocida en los medios radicales y el poeta y dibujante visionario Willian Blake que animaría la solidaridad con los jacobinos en los años más difíciles de la revolución francesa y que ilustraría la segunda edición de Historias originales.



También conoció allí al erudito liberal Fuseli, que fue durante el final de la década el gran amor de Mary. El destino de Mary estuvo marcado por un sentimiento plenamente romántico del amor: “No puedo vivir sin amar, escribió, y el amor conduce a la locura”.



Cuando el 14 de julio de 1789 estalló la Revolución Francesa, Mary, como todos sus compañeros radicales, se sintió embriagada de felicidad; al fin había comenzado de verdad la nueva era, la era de los Derechos Humanos.



De ahí que, cuando el “apólogo de la tiranía” Edmund Burke publicó sus conservadoras y famosas Reflexiones sobre la revolución francesa un año después de la toma de la Bastilla, Mary se sintió obligada a escribir una dura réplica. Le había precedido Thomas Paine con otra obra famosa, Los derechos del hombre que influirán notablemente en su panfleto titulado En defensa de los derechos del hombre, en el que expone la opinión de que la revolución francesa marca el nacimiento de una nueva era de la humanidad en la que los derechos de las personas sin distinción de sexo serán inviolables. Por esta época conocerá a William Godwin cuyo pensamiento representaba una primera superación socialista de los ideales democráticos burgueses que conmovían Francia.



Fue en aquellos años febriles cuando, influenciada por Condorcet y animada por Paine, escribió su obra magna Vindicación de los derechos de la mujer, sobre la que ha dicho, la historiadora socialista Sheila Rowbotham: “...dentro del contexto de esta misma revolución - la francesa-, una mujer extraordinaria produjo un libro extraordinario, Vindicación... fue uno de esos libros que proporcionan una síntesis tan intensa del pasado y una condensac1ón y expresión tan formidable de la experiencia del momento que transforma de modo permanente las bases del pensamiento futuro de las mujeres”. Este libro que estaba llamado a hacer época -se le ha llamado un poco abusivamente la Biblia del feminismo- fue escrito en seis semanas lo que se nota en su estilo desmañado y sus continuas digresiones. Se publicaría a comienzos de 1792 y causó un impacto inmediato y consiguió una justa fama, convirtiéndose desde entonces en un clásico dentro de la izquierda anglosajona que ha sido por lo general, una izquierda bastante feminista. Una tradición dentro de la izquierda británica se inicia con Godwin y se desarrollará después a través de Shelley, Thompson, William Morris, Keir Hardie, G.B. Shaw, Bertrand Russell, etc.



Casi dos siglos después sigue manteniendo gran parte de su interés, entre otras cosas porque la situación de la mujer sigue necesitando una profunda revolución incluso en los países más avanzados. Mary tuvo la gran audacia de aplicar al terreno de la mujer las grandes ideas de la Ilustración. Si los seres humanos no estaban sujetos a la fatalidad ni al pecado original, si podían decidir sobre su destino tanto en la sociedad como en la naturaleza, no había ninguna razón para que las mujeres fueran una excepción. Intuía que existían una serie de factores sociales que obstaculizaban su libre desarrollo y la obligaban a supeditar su libre autodeterminación al padre y al marido. Los hombres y las mujeres diferían en fuerza física, pero no en la inteligencia y en la práctica de la virtud. El sentido común era algo igualmente repartido entre hombres y mujeres, lo mismo que lo estaba entre el rico y el pobre. Se opone a los que estiman que la razón de la mujer es de tipo inferior, porque esto querría decir que la razón dependería del sexo, cuando en realidad, pertenecen a dos planos distintos: la razón pertenece a lo suprasensible, y en consecuencia es superior, el sexo pertenece a lo sensible, por lo tanto es inferior.



Habló sobre la cuestión con una fuerza y un vigor como nadie lo había hecho antes y tardarían en volver a hacerlo. Escribe por ejemplo: “Ya es hora de que se haga una revolución en las costumbres femeninas, ya es hora de devolver a las mujeres la dignidad perdida, y que contribuyan en tanto que miembros de la especie humana, a la reforma del mundo, cambiando ellas mismas. Es hora de diferenciar la moral ineluctable de las costumbres locales. ¡Si los hombres son semidioses, bueno, pues, sirvámosles! Si la dignidad de la mujer es tan discutible como la de los animales, si su inteligencia no le proporciona luz suficiente para poder dirigir su conducta y se le niega un instinto infalible, ¡sin duda la mujer es la criatura más desgraciadas del mundo! Entonces encorvadas bajo el peso férreo del destino, deberán resignarse a ser un "hermoso defecto". Pero va a ser bien difícil aun para el casuista más sutil justificar, al respecto, los caminos de la Providencia, hallando la más mínima razón irrefutable por la cual una gran parte de la humanidad pueda ser a la vez responsable e irresponsable”.



Se preguntaba qué alternativa se les daba en un país donde las mujeres eran mayoría a todas aquellas que no podían casarse ni tener hijos. La igualdad civil y política era algo que debía imponerse tanto como un derecho como por una necesidad, y todos aquellos hombres que posponían esta conquista a una presunta y previa “preparación”, lo que hacían en realidad era escamotearla. Por otro lado, siendo los hombres los principales interesados en mantener a la mujer como un bello animal doméstico, ¿no era contradictorio que fueran ellos los que se creían con todas las prerrogativas para dictaminar las medidas destinadas a la mujer?..: “¿Quién ha erigido al hombre juez exclusivo, desde el momento que la mujer tiene con él en común el uso de la razón?”, la mujer tenía un derecho inalienable a la libertad y la igualdad porque éstos son derechos naturales “al cual ningún humano debe renunciar, y que es hasta un deber impuesto por la civilización: el derecho y la obligación de obtener lo mejor que la sociedad le ofrece, y esto sobreentiende el deber de procurarse los medios para obtenerlo”.



Vindicación desarrolla junto con sus argumentaciones todo un cuadro lleno de vida que muestra la capacidad de su autora de analizar las condiciones en que se desenvuelve la mujer inglesa de entonces, haciendo hincapié sobre cómo se las preparaba para ser un muñeco capaz de mentir y disimular bajo el velo hipócrita de todas 1as virtudes exigidas por las convenciones sociales y de quedarse encerrada en las ocupaciones más embrutecedoras. Llega a afirmar antes de Fourier y de Owen que el matrimonio era una forma de “prostitución legal”.



El mismo año en que publicó el libro realizó un audaz viaje a la Francia revolucionaria provocando el recelo de las autoridades británicas preocupadas por evitar la contaminación radical. Fruto de este viaje y de sus observaciones sería su libro Análisis histórico y moral de la Revolución Francesa. En París trabó relación con los girondinos, y en particular con sus mujeres más distinguidas, entre ellas con Madame Roland. Mary murió antes de que la revolución conociera su declive y no conoció la hiel del desencanto. Al contrario que su amiga Madame Roland, Mary no pudo formar parte de ningún movimiento femenino, ni siquiera pudo constituir un grupo afín entre las escasas mujeres radicales. Luchó sola, manteniendo unas posiciones personales y políticas que en la Inglaterra de finales del siglo XVIII significaban andar totalmente contra la corriente. Era una mujer contra su tiempo, una “curiosidad” que atrae la atención de los hombres. En una carta escrita en Suecia escribe: “En la cena, mi anfitrión me dijo sin rodeos que yo era una mujer digna de observación, porque le hacía preguntas propias de hombres”.



Antes de marchar al París revolucionario, sus relaciones con Fuseli se encontraban en pleno deterioro. Fue en la capital francesa donde conoció a Gilbert Imley con el que mantendría unas relaciones amorosas muy intensas y con el que tuvo un hijo ilegítimo. Mary le propuso a su amante vivir juntos, pero Imley le respondió con evasivas y escapó del compromiso mediante un «viaje de negocios». La pasión romántica de Mary por este hombre quedó reflejada en sus Cartas a Imley, cuyo tono es francamente desesperado pero lleno de dignidad: «Me podrás hacer infeliz”, le escribe en una de ellas, “pero no conseguirás que aparezca despreciable a mis propios ojos”. Mary tuvo una hija en 1794 en Le Havre y una vez recuperada del parto reemprendió sin desmayo su lucha por conquistar a aquel hombre. En junio de 1795 Imley marchó a Suecia y pidió a Mary que le acompañara. Si bien en un primer momento todo pareció ir bien, poco a poco las relaciones volvieron a detenerse ya que para Imley, ella no era más que una pasión pasajera.



El testimonio de su desdicha en esta ocasión lo ofreció esta vez en sus Cartas desde Suecia. Regresó junto con su hija a Londres donde la “opinión pública» la tenía por una prostituta”. Su desesperación llegó a tal punto que se arrojó al Támesis desde Putney Bridge y fue gracias a que unos marineros, que pasaban casualmente por allí, que pudo salvar la vida. Se fue recuperando merced a las atenciones de sus amigos. Una vez rehecha volvió a trabajar en la Analytical Review y escribió una nueva novela con el significativo título de Maria o los infortunios de ser mujer, en la que narraban una serie de historias sobre el drama de la mujer de su tiempo. En el prefacio del libro que quedó inconcluso, dirá que había querido “describir la miseria y la opresión que padece la mujer y que se derivan de las leyes y costumbres aceptadas por la sociedad”. Esta novela, como las otras que escribió, no resultó de una gran altura literaria y han sido olvidadas con el tiempo, aunque mantienen el interés de sus tesis y un valor testimonial indiscutible. En los últimos años de su vida estrechó sus relaciones con su antiguo amigo William Godwin que era tres años mayor que ella y que pasaría a la posteridad como uno de los más grandes antecesores del socialismo libertario. La colaboración entre ambos empezó siendo en un principio intelectual, pero fue tornándose cada vez más afectuosa. A finales de 1796,



Mary quedó de nuevo embarazada, ya pesar de que tanto él (Godwin compartía teóricamente los ideales feministas de Mary) como ella eran contrarios al matrimonio (que Goldwin definió como “la peor de las leyes. Es una cuestión de propiedad”), accedieron a casarse como una concesión a una “opinión publica hipócrita” que los hostigaba.



Durante este breve período de relación con Godwin -quizás el más dichoso de su vida,



Mary profundiza sus concepciones prosocialistas y su crítica hacia la nueva civilización burguesa, desarrollando ideas que ya había mostrado embrionariamente en su obra más conocida. Entiende que en el fondo de la cuestión de la opresión de la mujer se encuentra la propiedad, de la que se deriva, “como de una fuente emponzoñada, la mayoría de los males que hacen de este mundo un espectáculo lamentable”. Godwin escribió por aquel entonces su Polytical Justice, una importante contribución al pensamiento socialista y Mary participó activamente en su elaboración. Muchas de las ideas que se insertan en esta obra, en particular claro está, las que se refieren a la mujer, llevan su marca. Godwin diría más tarde sobre ella: “Se consideraba a sí misma como la defensora de la mitad de la especie humana, cuyas componentes sé habían debatido a lo largo de la historia bajo el yugo que las había degradado desde la situación de seres racionales hasta hundirlas casi al nivel de bestias. Se daba cuenta de que a veces se las intentaba sujetar con grilletes de seda y se las sobornaba inculcándoles el amor por la esclavitud; pero el disfraz y la traición sólo servían para confirmarla en su oposición”.



De la unión entre Godwin y Mary nació la que sería más tarde Mary Wollstonecraft señora de Shelley, inmortal autora de Frankenstein., un segundo apellido que la inquieta muchacha toma del célebre poeta romántico Shelley, con el que pudo casarse a pesar del rotundo obstáculo que le opuso su padre. El nacimiento de Mary agravó su ya débil estado de salud. La placenta, que no había sido totalmente expulsada le provocó una septicemia, una infección generalizada que le causó la muerte el 10 de septiembre de 1797. En su memoria, su hija Mary escribió: “Mary Wollstonecraft era uno de esos seres que aparecen quizás una sola vez en cada generación y que ofrecen a la humanidad un resplandor al que no puede sustraerse ninguna divergencia de opinión. Su genio era innegable. Había sido educada en la escuela de la adversidad y, conociendo los sufrimientos de los pobres y los oprimidos, alimentó en sus almas el ardiente deseo de disminuir tales sufrimientos. Su sólida inteligencia, su carácter intrépido, su sensibilidad y su viva simpatía impregnaron todos sus escritos de una gran fuerza y verdad".

La notable escritora norteamericana Marion Meade, escribió Maria, o los agravios de la mujer, una biografía de Mary la que existe una edición castellana (Littera Books, Madrid, 2002).
Por su parte, esta biografía escrita por Claire Tomalin, recibió en su edición de lengua inglesa elogios críticos como los siguientes: “Admirable. De la mano de Tomalin podremos conocer mucho más sobre Mary Wollstonecraft de lo que cualquier otra persona en su vida, e incluso más de lo que sabía ella misma.” (THE NEW YORK TIMES BOOK REVIEW); “Tomalin es una de las biógrafas más inteligentes, conocedora del ímpetu de sus personajes, que posee el don de presentarlos en toda su grandeza.” (DAILY TELEGRAPH ); Una vívida evocación no sólo a través de Mary sino también de las mujeres que vivieron en la segunda mitad del siglo XVIII. Aunque por encima de todo Tomalin nos presenta a una Mary inolvidable.” (EVENING STANDARD
 Agradecemos a las mujeres de Tiemar, por la publicación de este texto tan enriquecedor .
Fuentes:
http://tiemarlanzarote.blogspot.com/2011/03/mary-wollstenecraft-londres-1791-una.html
http://www.clivejames.com/node/1022
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viernes, 27 de abril de 2012

Camila Henríquez Ureña defensora de los derechos de las mujeres






Camila Henríquez Ureña nació en República Dominicana el 9 de abril de 1894 y a la edad de nueve años se trasladó con su familia a Cuba, donde en 1926 adoptó la ciudadanía cubana. Camila provenía de una estirpe familiar de literatos, pensadores y educadores. 

Su madre, Salomé Ureña, fue una notable precursora de la educación femenina en República Dominicana. Como fundadora de la enseñanza superior de la mujer en ese país, Salomé Ureña trabajó al lado del puertorriqueño Eugenio María de Hostos en la reforma de la enseñanza que permitió más tarde, y a iniciativa de ambos, la fundación de las Escuelas Normales, y asumiendo la dirección de la Escuela Normal de Maestras. 

Aunque Salomé Ureña murió en 1898, cuando Camila tenía cuatro años, los recuerdos que guardaba de ella provenían de los relatos que le hacía su hermano Pedro, quien, por ser diez años mayor, se benefició de la influencia formativa de esa madre que hablaba fluidamente varios idiomas y que lo incitaba al hábito de la lectura. 

Porque la casa de los Henríquez Ureña era una “casa de estudio”, según la propia Camila, donde “toda la familia se dedicó siempre a estudiar”. Si sus hermanos mayores, como Max y Pedro, pudieron estudiar en los Estados Unidos a fines del siglo antepasado, a Camila le pareció normal seguir la misma senda. 

Es cierto que por ser mujer no tuvo la misma notoriedad de Pedro, por ejemplo, cuya obra y actuación están ligadas tanto a la historia de la Generación del 98 español, de cuyas fuentes fue tributario, como a la de los nuevos movimientos literarios de las primeras décadas del siglo XX en México, con Alfonso Reyes a la cabeza, de quien fue compañero y amigo. 

Indudablemente, el ambiente intelectual y la libertad de ideas que rodeó la vida de Camila Henríquez Ureña fue decisiva en su formación de conciencia como mujer. 

En 1932, luego de ejercer por varios años la docencia en Santiago de Cuba, se va a París para seguir estudios en la Sorbona. Al volver a Cuba, fija su residencia en La Habana y es elegida para presidir la Sociedad Femenina Lyceum siendo, además, fundadora de la institución Hispano Cubana de Cultura. 

Esos años son decisivos en su permanente preocupación por el papel de la mujer en la cultura y en la creación. Precisamente sus ensayos sobre la presencia femenina en el romanticismo y en sus estudios dedicados a la poesía de mujeres, como el caso de Delmira Agustín, se orientan a este propósito.


Una notable contribución 


La primera prueba de capacidad cultural que puede dar una mujer es la seriedad ante el trabajo y ante la vida. Tales palabras, pronunciadas por Camila en marzo de 1939, en el acto de propaganda del Congreso Nacional Femenino, en la sociedad Lyceum, que también presidió, son el reflejo de su actitud cívica y de su autoestima. 

Sus conocimientos sobre los clásicos griegos y latinos, la literatura medieval y la antropología la condujeron a producir un notable ensayo sobre la situación de la mujer a lo largo de la historia. “Feminismo” será una de sus más importantes contribuciones al pensamiento feminista contemporáneo. 

Camila lo presentó durante una conferencia ofrecida el 25 de julio de 1939 en la Institución Hispano-Cubana de Cultura de La Habana. No conocemos las reacciones que provocó esta conferencia, ni la influencia que tuvo en el incipiente movimiento post-sufragio de esos años. 

La historia del feminismo –escribió en ese libro– no es sino el lado femenino de esa cuestión eterna (la pugna entre las dos mitades de la humanidad), y por tanto es la historia de una lucha entre partes muy desiguales, porque, como quiera que consideremos el problema, tenemos que partir del hecho incontrovertible de que la mitad femenina del mundo se ha encontrado siempre en condiciones de inferioridad respecto de la mitad masculina… 

Para su tiempo, las ideas de Camila resultaron “agresivas”, pero su fama como educadora y filósofa, amén de sus títulos académicos adquiridos en universidades estadounidenses, donde ejerció diversas cátedras desde 1916, la puso a salvo del ostracismo. 

A un riguroso y penetrante análisis sobre los orígenes del patriarcado, unió una notable comprensión sobre instituciones como el matrimonio y la familia, y su influencia en la opresión de las mujeres. En particular, son interesantes sus juicios sobre la maternidad. A partir de 1941, Camila Henríquez viaja constantemente por América Latina y los Estados Unidos como conferencista en universidades y centros culturales. Visita Panamá, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y México.

En 1942 obtiene una Cátedra en Vassar College (EEUU) donde permanece por 17 años. En 1948, aprovechando su año sabático, se traslada a México para trabajar en el Fondo de Cultura Económica. En el decenio de 1950 viaja por España, Francia e Italia. 

Cuando tomó la decisión de abandonar su favorecida situación económica en el Vassar Collage, e incorporarse al proceso revolucionario cubano en 1960, en la gestación de una nueva pedagogía, su labor sería precisamente la de forjar, en las aulas de la Universidad de La Habana y en Ciudad Libertad, a una generación que marcaría el devenir cultural de Cuba. 

Desarrolló la docencia hasta su muerte, ocurrida el 12 de septiembre de 1973 a los 79 años. Tres años antes la Universidad de La Habana le había conferido el título de Profesora Emérita. 

En 1992, el narrador y ensayista dominicano Andrés L. Mateo (Santo Domingo, 1946) escribió un ensayo titulado Camila Henríquez Ureña: la virtud del anonimato. Y en 1993, la Casa de las Américas convocó al “Premio Extraordinario de de Ensayos sobre Estudios de la Mujer”, para conmemorar, en 1994, el centenario del natalicio de Camila.

Por Ana María Portugal





 De: Camila Henríquez, insigne educadora y literata que defendió los derechos de la mujer (18 Enero 2004,)
Todas las conferencias que dictó Camila están grabadas en Cuba. Publicó El Feminismo, Invitación a la lectura, La mujer en el teatro Bernard Shaw, Ideas pedagógicas de Hostos, entre otros. Murió a causa de una complicación al día siguiente de ser operada de cataratas. Sus restos descansan en el país. En su breve paso por Santo Domingo escribió una nota a su prima Flérida de Nolasco agradeciéndole el envío de unos libros: “Como ya está muy avanzada mi ceguera, no puedo leer con rapidez, pero he podido leer ya Clamor de justicia en la Española y te soy deudora de una gratísima impresión. Tengo esperanzas de que puedas leer mi vacilante escritura y que me excusarás por ello”.Tras la cirugía, apenas pudo pronunciar las que tal vez fueron sus últimas palabras, dirigiéndose a su sobrina: “Rosa, puedo ver mi mano”.


Una calle del Mirador Norte lleva el nombre de la prestigiosa escritora y educadora.
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jueves, 26 de abril de 2012

Feminismo en Cuba







La Habana tiene una nueva imagen urbana, tanto por sus transportes –los metrobuses de la Fiat--, como por la moda que llevan las jóvenes, que enseñan el ombligo, y los muchachos con sus aretes en las orejas.


Existen en la ciudad cajeros automáticos y las y los cubanos pueden acceder libremente a las casas de cambio. Estuve más de dos horas frente a Coppelia observando los cambios de moneda, de dólares a la nacional o al peso paralelo llamado CUC, de nacionales y extranjeros.

Los autobuses llegan cada diez minutos a las paradas, es fantástica la costera de noche y se puede cenar en el Neruda, un súper restaurante con mariscos, como en Chile, cenar todas, de cualquier país, incluidas las cubanas.

Pero por dentro los cambios son de otra manera. Hace unos días, en presencia de cientos de personas se celebró por primera vez el derecho a la homosexualidad y el lesbianismo, cuando hace dos décadas todavía se encarcelaba y perseguía a quien eligiera libremente su opción sexual.

Ahora el 43 por ciento de quienes están en el parlamento son menores de 40 años y en Cuba el mecanismo de la mujer, como se les llama a los institutos o secretarías de Estado por la equidad, no está bajo el control del Gobierno, sino de la Federación de Mujeres Cubanas, que las malas lenguas dicen que está en un proceso acelerado de cambio.

Es la hija de Raúl, dicen por las callejuelas de la capital, es ella la que ha modernizado la discusión, aunque los cambios culturales, como dice Isabel Moya, la directora de la editorial Mujer, todavía están por venir.


Pero lo que han logrado un puñado de profesoras universitarias, un puñado de periodistas y algunas otras mujeres y algunos hombres, es comenzar lo que para nosotras es bien antiguo. Comenzar los estudios de la mujer y de género, con una perspectiva distinta. Reconstruir la genealogía femenina para desmontar el sistema patriarcal. Hoy en Cuba se habla de feminismo y patriarcado, impensado hace apenas unos años.

Ahora se recuperan los nombres. Camila Henríquez Ureña ha sido desenterrada, sus cartas personales y su lucha por el voto estudiada desde una perspectiva de género; las cineastas, las maestras, los estudios sobre los antecedentes de la organización de mujeres cubanas a principios del siglo XX, y se hacen retrospecciones sobre los mensajes de la televisión cubana.

Se indaga el pasado y también el presente. Por octava ocasión, entre el 26 y el 29 de mayo, se realizó el Encuentro Iberoamericano Género y Comunicación. Estuvimos hombres y mujeres de 11 países. Lo más ganado para mí es este cambio en las mujeres que propician la discusión crítica.

Una profesora, Beatriz Casal, es teóloga feminista; y Aloyma Ravelo escribió un libro sobre sexualidad, impensable hace 15 años, que tuvo un tiraje de miles y miles de ejemplares, y que ahora está agotado. Ella, Aloyma tiene una columna en la revista Muchacha, donde discute los derechos sexuales y reproductivos de las cubanas que, teniendo el derecho al aborto, su sexualidad ha sido marcada por las necesidades de ellos.

En el Encuentro, ya paradigmático, celebrado en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, sito en la avenida de los presidentes, apareció Ernesto Vera, que todos los días manda las reflexiones de Fidel Castro por Internet. Vera se había negado, sistemáticamente, a acompañar las reflexiones. No se entiende por qué habría que hablar de mujeres y hombres desde otro lugar. Ahora, al menos escucha.

Todo ello no quiere decir nada. Las cubanas que nos horrorizaron en los años 70, por mantener el estereotipo luego de 12 ó 13 años de Revolución, conservan su coquetería y enajenación femenina, las mismas que no son la Lucía de aquella película donde se criticó el machismo, pero que luego erradicaron la celebración de los 15 años, viven en una contradicción, como todas.

El nuevo paisaje urbano que incluye la reparación de miles de edificios y plazas, de autos y aire acondicionado, incluye un viernes por la tarde la visión de jovencitas, vestidas de largo, a pleno sol con corona de brillantitos y espejuelos baratos, esas que celebran con baile y chambelanes los 15 años ¿Una regresión?, pregunto, y la vendedora de una casa de artesanías para turistas, dice no “una costumbre, una tradición”.

En nuestro Encuentro ponerle género a las buenas intenciones de los estudios aún cuesta un poco, pero si de verdad hay voluntad política del Gobierno, como dice Gladis Egüez, antigua militante de la FMC, habrá modernización. Todavía grandes resistencias están a la vista. Y grandes cambios de pensamiento en muchas jóvenes y muchos jóvenes.

En La Habana está la sede de la Red Iberoamericana de Estudios de la Masculinidad y desde la editorial Mujeres se empiezan a exportar talleres para periodistas en América Latina y uso de las nuevas tecnologías de la comunicación.


En la agenda inmediata se discute en el Parlamento una ley que reconozca las parejas del mismo sexo. Y nuevas modificaciones al Código de Familia, cosas empujadas lentamente desde esa Federación de Mujeres que preside hoy la hija de Raúl Castro.

Por Sara Lovera*

* Periodista mexicana. Corresponsal de Semlac e integrante del Consejo directivo de CIMAC. Cumple este año 40 de vida profesional. Reportera durante tres décadas y fundadora de las redes de periodistas.

08/SL/GG/CV
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miércoles, 25 de abril de 2012

Las heroínas rescatadas de Pereira (Colombia)







Ruby Torres Londoño tiene un lugar de privilegio en la Academia Pereirana de Historia. Es la única mujer que pertenece a la Academia Pereirana de Historia y es además miembro de la Sociedad Bolivariana de Santa Rosa de Cabal.

Trabajó 38 años como docente en Pereira y 9 años con la empresa privada, y pasó una temporada en Ecuador laborando en el Ministerio de Finanzas de Quito, ejecutando tan bien su trabajo dados sus conocimientos, que le ofrecieron irse para Argentina pero no aceptó la oportunidad por asuntos de familia.

Fue guía turística en Cali, trabajó con la Fábrica Nacional de Muñecos en Bogotá y se retiró tres veces del magisterio, al cual regresó por ser en definitiva su vocación.

Es Licenciada en Educación, Español y Comunicación Visual de la Universidad Tecnológica de Pereira, Especialista en Pedagogía de la Universidad del Quindío y realizó un diplomado en Democracia y Formación Ciudadana para el Sector Educativo con la Universidad Católica de Pereira.


Desde niña le encanta escribir, leer, hacer amigos, viajar, investigar y hablar. Está dedicada ahora a escribir el segundo tomo de su libro Heroínas, avanza en un libro sobre Rodrigo Arenas Betancurt, en su novela “Pedacitos de Vida” y en un proyecto para la Universidad Libre de Pereira donde estará dictando la Cátedra Mujer para el segundo semestre de este año.

Sus ocupaciones con las letras son permanentes, así como sus contactos con académicos e historiadores, para darle vida a sus textos.

Ruby Torres Londoño investiga y escribe cada día, es su razón de ser, su manera de vivir la vida fructífera que ha tenido y es una conversadora insaciable con la que pueden pasar horas de anécdotas, sonrisas y nostalgias.

Ya con la idea de su primer libro, se comunica con el  presidente de la Sociedad Bolivariana de Cundinamarca, a quien le comenta sobre su investigación en la que quería destacar el papel de la mujer en esa gesta histórica y la impulsó, le recomendó hacer su labor en los departamentos del occidente donde había mucho que contar y descubrir, como Huila, Tolima y norte del Valle, y por supuesto Risaralda. Lo que vino en adelante se convirtió en una obra que se va a reeditar dado su éxito académico.

Se trata de “Aquellas heroínas y mártires olvidadas de la Independencia y mujeres notables a través del tiempo”, a través de la cual rescata una serie de personajes anónimos que la historia no ha reconocido como se debe, mujeres cuya valentía es ejemplo y que rompieron en su momento los desafíos machistas de la sociedad y se atrevieron a ir más allá de las costumbres ancestrales del momento.

El libro tiene dos componentes interesantes. Uno de ellos el rescate de lo inédito con la participación de mujeres desconocidas que con sus acciones hicieron patriotismo, y el hecho de recobrar y destacar las historias regionales.

“Estando en una de las reuniones en la Sociedad Bolivariana de Santa Rosa de Cabal, planteé la idea de realizar un artículo o ensayo sobre las mujeres de la independencia, con el fin de hacer honor a sus esfuerzos y sacrificios a través de la campaña libertadora, para ello me apoyé en historiadores de adentro y fuera del departamento, viajé por algunas ciudades, y me comuniqué telefónicamente con personas relacionadas con el tema histórico que me apasiona, y cual no sería mi desconsuelo al enterarme que muy poquitas de ellas hayan sido reconocidas, y han sido galardonadas.


Las demás simplemente aportaron su granito de arena en tan emérito proceso, y uno que otro reconocimiento para aquellas valerosas mujeres que animaron a los hombres, confeccionándoles sus uniformes, llevando los mensajes escondidos en los pliegues de sus faldas largas o en sus blusas con drapeados y alforzas o debajo de la ruana, chal o rebozo para que ningún esbirro pudiera encontrarlos, saliendo a altas horas de la noche, aprovechando la oscuridad, porque los faroles poco o nada iluminaban esas calles empedradas de los pueblos, para que hoy día estemos disfrutando de esa libertad que tanto se soñó y por la cual entregaron la vida, sus hijos, sus esposos”.



Para la investigación visitó todos los municipios preguntando por mujeres destacadas de Nariño, Cauca, Huila, Tolima, Caldas, Quindío y norte del Valle, donde halló heroínas de la Independencia, pero no descubrió mujeres notables en Risaralda reseñadas para esa época.


Como se señala en el prólogo del libro, Ruby Torres “... rescató a más de cien mujeres que han sido factor decisivo en la construcción de nuestra nacionalidad. Trabajo laborioso que queda como ejemplo para que mujeres de las otras regiones colombianas sigan su ruta, exalten a sus mujeres, se las muestren a nuestra juventud y se les reconozca su rol como pilares de nuestra historia”.


Y tal como ella afirma “sin embargo si hay dos mujeres muy importantes, pero ya en el siglo XX. Una de ellas fue Edilma Escobar que fue la primera odontóloga del país, y Ofelia Hoyos que fue la primera mujer aviadora del país y de Latinoamérica nacida en Belén de Umbría. Además en Cali descubrí a María Teresa Arizabaleta que fue la primera arquitecta del país, y hoy es una de las mujeres que impulsa la Ruta Pacífica de las Mujeres”, señala Ruby Torres.

“No es mi intención demeritar la labor de aquellas que en un esfuerzo sobrehumano ayudaron al Libertador Simón Bolívar, o a Santander, a Nariño, o a Córdova, sin importar dificultades ni vicisitudes para lograr su cometido. Jamás osaría dejar de admirarlas, pero las que quedaron en el anonimato, como aquellas mujeres que formaron un batallón el 20 de julio de 1810, e iniciaron su marcha hacia donde se encontraba el armamento de los españoles, motivando a sus esposos e hijos para que se escudaran en el cuerpo de ellas y pudieran acercarse a su objetivo para apoderarse de los rifles y la pólvora, a cambio de los precarios puñales con que se defendían. Aquellas que armadas de valor, ayudaron a los soldados, azotados por el hambre y por el frío, lograron la libertad de estos países. Pero sí es digno de reconocer que hasta ahora, según me dijo una gran historiadora, Nelly Gómez de Ocampo que escribe un libro sobre las valientes mujeres de esa época, se han logrado identificar 750 mujeres, pero aún faltan muchas más que quedan y continuarán en el anonimato, pues nunca se conocerán sus nombres”.


¿Por qué le gusta la historia?

- Por mi facilidad de crear, de hablar, de investigar, ahora estoy escribiendo la novela Pedacitos de Vida relacionada con los sufrimientos de las mujeres a través de los años y cómo las han dejado a un lado de los hechos históricos. Hay que rescatar esos papeles, hay mujeres que hicieron tantas cosas.


¿Que le queda después de todo este trabajo?

- Reafirmar que las mujeres somos unas berracas y que nos hemos arriesgado a todo y que a pesar de que han golpeado su dignidad seguimos siendo el pilar de una sociedad que no les reconoce su valor.




Mujeres rescatadas

De su libro recordamos algunos nombres de mujeres notables en Risaralda.

Fanny Aristizábal de Arenas
Lucy Tejada
María Ramos
Rita Arango de Marulanda
Barbarita Marín Arboleda
Carlota Sánchez
Esther Marulanda de Botero
Lorencita Villegas de Santos
María Francisca Durán
La Canchelo
Elisa Gartner Cataño
Camila Álvarez
Ofelia Hoyos
Juana Londoño Ávila
Ligia Piedrahita
Elvira Atehortúa
Adalide Gutiérrez



Alberto Rivera
El Diario del Otún 


http://www.eldiario.com.co/seccion/EDICION+DOMINICAL/las-hero-nas-rescatadas120324.html
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martes, 24 de abril de 2012

LA ABUELA MARGARITA



Entrevista a la abuela Margarita 'Cuando quiero algo me lo pido a mi misma'


La Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: 'No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra'. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.

Ella nos dice: 'Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno.'

-¿Dónde vamos tras esta vida?
-¡Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. Las muerte simplemente es dejar el cuerpo físico, si quieres.

-¿Cómo que si quieres…?
-Te lo puedes llevar. Mi bisabuela era chichimeca, me crié con ella hasta los 14 años, era una mujer prodigiosa, una curandera, mágica, milagrosa. Aprendí mucho de ella.

-Ya se la ve a usted sabia, abuela.
-El poder del cosmos, de la tierra y del gran espíritu está ahí para todos, basta tomarlo. Los curanderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estaba una vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar.

-¿Con quién?
-Con el fuego. 'Yo estoy en ti', me dijo. 'Ya lo sé', respondí. 'Cuando decidas morir retornarás al espíritu, ¿por qué no te llevas el cuerpo?', dijo. '¿Cómo lo hago?', pregunté.

-Interesante conversación.
-'Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20%, ¿qué te cuesta cargar con eso?'.

-¿Y para qué quieres el cuerpo?
-Pues para disfrutar, porque mantienes los cinco sentidos y ya no sufres apegos. Ahora mismo están aquí con nosotras los espíritus de mi marido y de mi hija.

-Hola.
-El muertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de 90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. 'Si se me olvida -nos dijo-, me lo recuerdan'. Llegó el día y se lo recordamos. Se bañó, se puso ropa nueva y nos dijo: 'Ahora me voy a descansar'. Se tumbó en la cama y murió. Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mis padres, de mis tías…

-Y usted, abuela, ¿cómo quiere morir?
-Como mi maestro Martínez Paredes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: 'Al anochecer vengan a por mi cuerpo'. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron a buscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme, danzando y cantando. ¿Sabe lo que hizo mi papá?

-¿Qué hizo?
-Una semana antes de morir se fue a recoger sus pasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dio el lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemos al cambio. Mi hija me está diciendo: 'Habla de mí', así que le voy a hablar de ella.

-Su hija, ¿también decidió morir?
-Sí. Hay mucha juventud que no puede realizarse, y nadie quiere vivir sin sentido.

-¿Qué merece la pena?
-Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. '¿Cómo voy a ser propietario de la Madre Tierra?', decían.

-Aquí la tierra se explota, no se venera.
-¡La felicidad es tan sencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamos de la mujer que debe ocupar su lugar de educadora.

-¿Cuál es la misión de la mujer?
-Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo es posible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo…

-¿...?
-Que pueden usar el poder del Gran Espíritu en el momento que quieran. Cuando entiendes quién eres, tus pensamientos se hacen realidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona.

-Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede.
-Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saber qué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, y el espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñado a adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entre nosotros.

-Mientras no te empaches de ti mismo.
-Debemos utilizar nuestra sombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces es fácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas, los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer el bien, la vida es deleite.

-¿Desde cuándo lo sabe?
-Momentos antes de morir mi hija me dijo: 'Mamá, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría y vas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré'. Yo vi con mucho asombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimenté que la muerte no existe. El horizonte se amplió y las percepciones perdieron los límites, por eso ahora puedo verla y escucharla, ¿lo cree posible?

-Sí.
-Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia del conocimiento: 'Llegará el día en que se volverá a compartir en círculos abiertos'. Creo que ese tiempo ha llegado.

Ima Sanchez. Publicado en 'La Contra', diario La Vanguardia

http://cuadernodemujeres.blogspot.com/2008/06/la-abuela-margarita.html

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