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domingo, 11 de diciembre de 2011

Dolores Cacuango heroica mujer indígena de Ecuador


Mujer quichua del pueblo kayampi que nació el 26 de octubre de 1881, contrajo matrimonio con Rafael Catucuamba el 15 de agosto de 1905, a la edad de veinticuatro años, tuvo nueve hijos, de los cuales solamente tres sobrevivieron; murió el 23 de abril de 1971.
Su  padre,  Juan  Cacuango,  y  su  madre,  Andrea  Quilo,  eran  gañanes en  San Pablo urco, una parcialidad de la hacienda de Pesillo, (Rodas:23:2005), la más importante propiedad de los frailes mercedarios.
La  hacienda  y  su  entorno  comunitario  fueron  el  espacio  en  el  cual  Dolores Cacuango formó y construyó su pensamiento, su lucha. De la comunidad heredó los referentes culturales, la identidad, la lengua la tradición quichua, el acumulado histórico de las vivencias de sus antepasados que, con seguridad, llegaban a oídos de Dolores.
En su historia de vida, las pocas fotografías que se han logrado recopilar presentan la imagen de una mujer que conserva su indumentaria: sombreros, fachalinas, fajas, polleras de lana y  camisas de  algodón,  elementos que identifican y caracterizan el ser indígena, acción de por sí valiente en épocas y sociedades en donde ser indígena implicaba ser víctima de discriminación, despojo, explotación y abuso. Similar situación ocurría con el conocimiento y uso del idioma, y que en el caso de Dolores, era su principal instrumento de comunicación con sus compañeros de comunidad a quienes guiaba y motivaba a liberarse.
De la  comunidad  quichua  aprendió  el  conocimiento  que manejan los mayores con  respecto  a  la  serenidad  y  el  pragmatismo,  como  elementos  claves  para garantizar la permanencia y continuidad de la comunidad; aprendió que las personas somos hijos de la Madre Tierra, y en consecuencia nadie tiene derecho a aprovecharse de la tierra, mucho menos abusar de ella, porque hacerlo significa acabar con su fecundidad y con los alimentos que generosamente nos brinda; aprendió sobre la importancia y el valor de la palabra, que debe ser vista como un acto sagrado, como un compromiso que se debe respetar y cumplir, por eso la palabra de Dolores tenía y tiene un alto valor por los mensajes y la energía que logró imprimir en cada una de ellas.


Dolores Cacuango, esa extraordinaria mujer campesina que, “dotada de un juicio y una lucidez moral extraordinarias, se afirma en el camino de su existencia de tal forma que su espíritu por ser incorruptible es casi perfecto, pues establece ante su propia conciencia un juicio claro y definitivo de lo que es la justicia y lucha por llegar a ella como la meta final de su existencia”.
Dolores Cacuango ha sido reconocida por el sistema, a pesar de aquellos falsos historiadores que han querido borrar su imagen y el valor de su lucha junto a los campesinos ecuatorianos, para lograr su redención. Dolores Cacuango ha sido calificada por el sistema como Dolores la revoltosa, Dolores la hereje, Dolores la Comunista, Dolores la mujer perseguida, que asistió, en 1931, rodeada de sus tres tiernos hijos, al incendio de su choza, que los patrones lo decidieron, pensando que el fuego podía destruir ese fuego que animaba la lucha del movimiento indígena, que nacía al comienzo de los años treinta, precisamente liderado por esta heroica mujer indígena.
Esta valerosa dirigente nació el 26 de octubre de 1881, en San Pablo Urco, una parcialidad de la hacienda Moyurco, que los frailes mercedarios tenían en el Cantón Cayambe, de la Provincia de Pichincha, junto a otros feudos vecinos que pertenecían a los curas jesuitas y dominicanos; fue hija de Andrea Quilo y de Juan Cacuango, peones conciertos, ella tenía catorce años cuando triunfó la Revolución Liberal. Dolores provenía de los antiguos caciques de la zona y su apellido paterno le daba un ascendiente de prestigio, sin embargo, dos siglos y medio después, debido a las condiciones de trabajo y esclavitud a que habían sido sometidas las familias indígenas, ubicaron a la familia de Dolores Cacuango entre la gente que vivía en extrema pobreza, como todos los peones conciertos de la hacienda agrícola de la Sierra.
El liderazgo de Dolores Cacuango fue indiscutible. Y sus palabras, más que un discurso político, fueron un ariete contra la injusticia y el maltrato a los indígenas. Su liderazgo se impuso sin ninguna duda, manejaba un discurso sencillo y claro, puesto que debía exponer razones y defender planteamientos, ya que llevaba la voz de su pueblo y lo hacía con profundidad, belleza y elocuencia, aquí un ejemplo: “Nosotros somos como los granos de quinua: si estamos solos, el viento nos lleva lejos, pero si estamos unidos en un costal, nada hace el viento, bamboleará, pero no nos hará caer”.
Dolores Cacuango siguió una línea de vida intachable, incorruptible, libre de ambiciones personales. Ceder, congraciarse con los patrones, significaba retroceder, entregar la lucha a los enemigos de siempre. Significaba dejar de ser un dique para ellos, para sus futuros y nefastos propósitos.
Las retaliaciones no lograron amedrentarla. Al contrario, templaron más su espíritu rebelde, su fe en la lucha, necesaria para los pueblos indígenas.
Por eso solía decir, tocándose en la mitad del pecho: “Yo, aunque pongan la bala aquí, aunque pongan fusil aquí, tengo que reclamar donde quiera. Tengo que seguir luchando. Para vivir siquiera libertad en esta vida.”

9 comentarios:

  1. Dolores Cacuango20 enero, 2012

    Debemos seguir ejemplo de Dolores cauango recordando nuestras raises indigenas y defendderlas y mantener nuestra cultura.Atte Dolores Cacuango, Descendiente de Dolores Cacuango

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    Respuestas
    1. Sin duda Dolores es un referente para todas las mujeres del mundo. !Por que su semilla sea fructífera !

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  2. ¡Salud y canto para todas! Gracias por esta página. Dolores Cacuango o Mama Dulu, es una canción que escribí en su homenaje hace muchos años. Hoy, no basta solo recordar. Dolores, un gran ejemplo para el mundo. Dolores y su voz resonante en mis oídos: "Quipi quinuashna mi canchic. Shug quinua taca, guaira apanllami. Urcu manta ucsha shina canchic cuchuc pipash randi biñan. Cai urcu ucsha manta allpapa chapi tarpushun". Somos como saco de quinua...Lo demás ya sabeís como sigue.
    Un abrazo para ella y para todas ustedes. Mario Manque.

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  3. salud y canto para todas

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  4. me sirvio de mucha ayuda

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  5. hay que seguir el ejemplo de Dolores Cacuango

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  6. hay que seguir esperando ejemplo

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HH

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