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jueves, 13 de febrero de 2020

Esperanza Brito periodista y feminista


Esperanza Brito Moreno (Ciudad de México, 25 de julio de 1932  - 16 de agosto de 2007) fue una periodista, feminista y activista mexicana en pro de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Fue hija de Rodulfo Brito Foucher, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, y de la activista feminista Esperanza Moreno. Debutó en el ámbito periodístico en 1963 en la revista Novedades.​ Posteriormente, dirigió además la revista Fem,​ una de las primeras publicaciones feministas en América Latina que fundaron Alaíde Foppa y Margarita García Flores; por otro lado, «fue coordinadora editorial de Publicaciones Continentales de México, donde se producían Vanidades, Buenhogar y Cosmopolitan».

Junto a su compatriota Elena Poniatowska y la argentina  Magdalena Ruiz Guiñazú fue una reconocida activista por los derechos humanos en su país durante la década de 1970.

Como activista pro-feminista, participó en varias organizaciones como por ejemplo el Movimiento Nacional de Mujeres, donde fue una de sus fundadoras en 1973 y la presidenta.​ En 1967, fue cofundadora de la Coalición de Mujeres Feministas.

En 1973 recibió el Premio Nacional de Periodismo «Juan Ignacio Castorena y Ursúa» por el reportaje Cuando la Mujer Mexicana quiere, puede publicado en la revista Siempre.

Ejerció el periodismo durante más de cuarenta años. Su con su arduo trabajo, en 1972 fundó el Movimiento Nacional de Mujeres, integrado por comunicadoras para revisar libros de texto que tenían contenidos discriminatorios. Ya en 1976 creó la Coalición de Mujeres Feministas. Impulsó el primer centro de atención a la violencia de género en la Ciudad de México.

Durante los años setenta su impacto se elevó inmensurablemente. Fue la principal directora de la ‘Revista Fem’ durante los 18 años en que se distribuyó, y es recordada sobre todo por su ardua defensa del derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, por aquellas manifestaciones por las muertes de mujeres en abortos ilegales. Señaló ante la cámara de Diputados en 1982 una Ley por una Maternidad Libre y Voluntaria, así lo destaca un centenar de datos sobre ella.


Traemos un texto escrito en su despedida que nos da idea de su inmensa contribución:


En la madrugada del jueves 16 de agosto murió Esperanza Brito de MartÍ en su casa de Bosques de las Lomas.
La acompañaron sus cuatro hijas Maru, Adriana, Laura, Beatriz, sus hijos, Ramón y Fernando, sus tres nietas y sus tres nietos, que eran motivo especial de la sonrisa continua de sus ojos. Todos juntos en un solo abrazo para despedirla.
La acompañaron también su equipo fiel de la Revista fem Patricia González San German y Rosa María Jasso, las insistentes colaboradoras, sus amigas feministas y familiares.
La sala llena de flores siguió el compás de las canciones de su última serenata:
“Amor eterno”:
Eres la tristeza de mis ojos/ Que lloran en silencio por tu adiós…
“La flor de la canela”:
Airosa caminaba la flor de la canela/ Derramaba lisura y a su paso dejaba/Aroma de mixtura que en el pecho llevaba
“Ojala que te vaya bonito”
Cuantas cosas quedaron prendidas/ hasta dentro del fondo de mi alma/ cuantas luces dejaste encendidas/
Ojala…que te vaya…bonito...
El ultimo adiós con un aplauso fuerte y con las consignas feministas que ella misma repitió durante muchos años de su vida.

Esperanza deja muchas luces prendidas dentro del feminismo y la lucha por los derechos de las mujeres. La luz de la conciencia, la luz del derecho a tener derechos y sobre todo el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo.



Durante una comida con sus amigas feministas se le ocurrió la idea de colocar bajo la placa oficial del Monumento a la Madre que versa “A la que nos amo antes de conocernos” una segunda placa con la consigna “Porque su maternidad fue voluntaria”.

Le encargó la misión de conseguirla a la periodista Cristina Renaud para que fuera del mismo tamaño y letra que la oficial.
Cristina obtuvo la placa y la guardó por meses debajo de su cama –según ella misma relata- hasta que se hicieran los arreglos para colocarla.
La placa fue instalada y celebrada por mucha gente pero a los pocos meses destruida misteriosamente. No se hallaron culpables. Pero esto no desanimo a Esperanza, muy al contrario organizó en grande la colocación de una nueva placa que hasta la fecha enaltece al monumento.

Esperanza era una adulta-joven que engañaba a todos con su actitud solemne.
Con su tono de voz implacable y sus manos que dirigían el mundo.
Mujer muy inteligente, claridosa y extremadamente divertida.
A la primera de cambios se reía a carcajadas haciendo el recuento con nombres y fechas de su historia de vida. De sus seres queridos que la marcaron por siempre, como su madre Esperanza Moreno de la cual descubrió el feminismo y su compañero Ramón Martí con el cual vivió el amor romántico, el amor de a de veras –como alguna vez afirmó- por 49 años.
Elegante; parte de su vestuario ella misma lo diseñaba y elaboraba.
Coleccionista de ranas, tenía cientos de ellas. ¿Su favorita? Aquella de la coronita dorada.
Carismática, bailadora de cumbia, celebraba cada día con múltiples cómplices. Porque eso si, ella tenía cómplices por todos los lados, por todos los ámbitos.
Esperanza fue una mujer feliz.
Amiga de buena oreja, compañera y traviesa. Una mujer muy querida y apreciada.
Una mujer que deja todas sus huellas tanto en la vida política de las mujeres como en el corazón de quienes tuvimos la buena suerte de tenerla en nuestra vida.
Comparto lo mismo que su hija Maru afirma, estoy segura que en este momento ella esta bailando y celebrando donde quiera que esté.


https://es.wikipedia.org/wiki/Esperanza_Brito_de_Mart%C3%AD
https://acropolismultimedios.mx/esperanza-brito-de-marti/
https://www.awid.org/es/whrd/esperanza-brito
http://esperanzabrito.blogspot.com/

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HH

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