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lunes, 23 de febrero de 2026

Aurora Bernárdez traductora y tándem de Cortázar por un tiempo


Aurora Bernárdez (Buenos Aires, 23 de febrero de 1920 - París, 8 de noviembre de 2014)​ fue una traductora y escritora argentina. Hija de españoles: Dolores Novoa y Francisco Bernárdez. Tuvo cinco medio hermanos hijos de un anterior matrimonio de su padre . De niña vivió unos años en Lugo (Galicia). ​Estudió Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, y se graduó de licenciada en Filosofía y Letras.

Si relación con Cortázar fue intensa desde el primer momento en que se conocieron y encontraron fuertes afinidades, especialmente intelectuales. Aumentó de intensidad en los últimos meses en que Cortázar estuvo en Buenos Aires. Después, él viajó solo; fue una estadía de poco tiempo en París, un reconocimiento casi turístico. Al volver a Buenos Aires, los lazos se estrecharon y decidieron irse juntos a Europa. En octubre de 1951, Cortázar migró para siempre a Francia, con una beca del Gobierno francés. A fines de diciembre de 1952,  Aurora Bernárdez se le unió en París.

Aurora consiguió varios trabajos de traducción (entre ellos la traducción de una gruesa enciclopedia de filosofía), que les permitió mantenerse:

Aurora Bernárdez escribió : Comíamos kilos de papas fritas, hacíamos los bifes casi clandestinamente porque en la pieza del hotel no había cocina, ni se nos autorizaba a cocinar, abríamos la ventana del cuarto para que no humeara tanto

Cortázar consiguió un contrato para traducir algunos cuentos de Edgar Allan Poe.​En abril de 1953, con muy poco presupuesto, viajaron a Florencia (Italia), donde vivieron en una pensión económica. Después de recorrer el norte de Italia se quedaron viviendo en Roma. A mediados de agosto de 1953 retornaron a París. Al regreso de este viaje se casaron por civil, el 22 de agosto de 1953, en la Mairie del IV distrito, frente al bazar del Hotel de Ville.​

Poco tiempo después Cortázar consiguió un trabajo como traductor temporal en la Unesco. Después Aurora también consiguió trabajo como traductora de la Unesco que conservo hasta 1985, y en las mismas condiciones temporales, . Como intérprete y traductora de la Unesco, realizó varios viajes a Roma, a Montevideo.​Viajaron junto a Cortázar  a la India.

A principios de los años sesenta, Cortázar consiguió un contrato para traducir las obras completas en prosa de Edgar Allan Poe  lo que le permitió comprar un viejísimo espacio en París, en el distrito XV. Lo hicieron acondicionar y remodelar con la arquitecta argentina Angelina Camicia, que lo convirtió en un departamento de tres niveles. En ese departamento vivió Aurora Bernárdez que colaboró en esa traducción. Ese trabajo es considerado por los críticos como la mejor traducción de la obra del escritor estadounidense.



Bernárdez trabajó como traductora junto con Cortázar. También colaboró con él en el proceso de preproducción de varias de las futuras traducciones de sus obras a otros idiomas.

Aurora Bernárdez tradujo desde el francés, el inglés, y el italiano al español a autores como:

Gustave Flaubert (1821-1880),

William Faulkner (1897-1962),

Vladimir Nabokov (1899-1977),

Ray Bradbury (1920-2012), Fantasmas de lo nuevo, Las maquinarias de la alegría

Jean-Paul Sartre (1905-1980),

Simone de Beauvoir (1908-1986),

Jean Anouilh (1910-1987), Antígona

Paul Bowles (1910-1999),

Lawrence Durrell (1912-1990), El cuarteto de Alejandría

Albert Camus (1913-1960), El malentendido, Calígula y El primer hombre,

Italo Calvino (1923-1985), Ciudades invisibles, Las cosmicómicas,

François Mauriac (1885-1970), De Pascal a Graham Greene


Mario Vargas Llosa nos habla sobre Aurora y su pareja : 

Los había conocido a ambos un cuarto de siglo atrás en casa de un amigo común en París, y desde entonces, hasta la última vez que los vi juntos, en 1967, en Grecia, nunca dejó de maravillarme el espectáculo que significaba oír conversar y ver a Aurora y a Julio en tándem. Todos los demás parecíamos sobrar. Todo lo que decían era inteligente, culto, divertido, vital. Muchas veces pensé: «No pueden ser siempre así. Esas conversaciones las ensayan en su casa, para deslumbrar luego a los interlocutores con las anécdotas inusitadas, las citas brillantísimas y esas bromas que, en el momento oportuno, descargan el clima intelectual». Se pasaban los temas el uno al otro como dos consumados malabaristas y con ellos uno no se aburría nunca. La perfecta complicidad, la secreta inteligencia que parecía unirlos era algo que yo admiraba y envidiaba en la pareja tanto como su simpatía, su compromiso con la literatura y su generosidad para con todo el mundo y, sobre todo, los aprendices como yo. Era difícil determinar quién había leído más y mejor, y cuál de los dos decía cosas más agudas e inesperadas sobre libros y autores.


Según el escritor Saúl Yurkievich (1931-2005), amigo de ambos, Cortázar y Aurora Bernárdez formaron desde el principio esa «pareja amorosa que sabía como nadie enriquecer constantemente su complicidad».


En 1963, Aurora Bernárdez y Cortázar viajaron a Cuba, a conocer la Revolución cubana. Allí Cortázar comenzó su transformación en un escritor político latinoamericano. En cambio Bernárdez volvió a París muy desencantada, y decidida a no volver a pisar la isla .

En 1968 se inicio su proceso de separación Bernárdez se fue a París, y Cortázar permaneció trabajando en Saigón  (Provenza, en el sur de Francia) donde habían ido hacia unos meses . Ese tiempo de reflexión sirvió para afianzar posiciones.

A pesar de la separación, esos 14 años que pasaron juntos habían creado un vínculo irrompible y un cariño mutuo que permanecería siempre intacto. Bernárdez y Cortázar seguirían frecuentando amigos en común y ellos mismos seguirían siendo buenos amigos durante toda la vida que restaba del escritor.

Cortázar ocho años más tarde le pidió el divorcio a Aurora Bernárdez para poder casarse con la escritora y fotógrafa Carol Dunlop (1946-1982).

Aurora les ofreció la casa que había comprado en Mallorca y cuando Dunlop enfermó, estuvo constantemente presente. Después de la muerte de Carol Dunlop. Aurora Bernárdez lo acompañó después de que se le diagnosticara leucemia. Aurora  vivió con él y lo acompañó en su lecho de muerte. Tras su fallecimiento  ella quedó como la única heredera de su obra publicada​ y albacea literaria de Julio Cortázar, dueña del destino de los libros de su biblioteca ―salvo los miles de libros en español, que fueron donados a la Biblioteca Nacional de Nicaragua―, y dueña de sus documentos personales, manuscritos, hojas a máquina, cuadernos de notas y simples papelitos sueltos, todo metido en cajas y cajones. De este acervo ya se ha publicado un libro, Papeles inesperados (Alfaguara, 2009).


Aurora Bernárdez desde la muerte de Cortázar se dedicó a publicar sus obras inéditas: Divertimento, El examen Diario de Andrés Fava, Imagen de John Keats.

Compiló la correspondencia con ayuda de Gladis Anchieri y preparó el archivo fotográfico y fílmico depositado en el Centro Gallego de Artes de la Imagen. 

El  5 de noviembre de 2014, Aurora Bernárdez sufrió un ataque cerebrovascular al salir de una visita médica. ​Fue hospitalizada, en coma, en el servicio de Neurología del Centre Hospitalier Sainte-Anne, ubicado en el Distrito XIV, en el sur de París.Falleció el sábado 8 de noviembre de 2014 a los 94 años.

Su cuerpo fue incinerado en el crematorio del Cementerio del Père Lachaise y sus cenizas fueron trasladadas al Cementerio de Montparnasse, siendo enterradas en la tumba de Julio Cortázar y Carol Dunlop.



Reconocimientos 

En 1994, Bernárdez obtuvo el diploma al mérito (premio Konex a las Letras) en el rubro Traducción.

https://es.wikipedia.org/wiki/Aurora_Bern%C3%A1rdez

https://elpais.com/cultura/2017/06/15/actualidad/1497555669_810337.html

https://www.dailymotion.com/video/x98tl2c

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HH

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