Zhang Shan ( chino simplificado :张山, chino tradicional : 張山, pinyin : Zhāng Shān ; Nanchong , Sichuan , República Popular China , 23 de marzo de 1968 ) es una deportista china especializada en tiro olímpico y ganadora en una competición mixta.
Zhang Shan nació en la ciudad de Nanchong, en el suroeste de China. Con tan sólo dieciséis años empezó la práctica de tiro olímpico y en 1989 entró en el equipo nacional. Ganó la medalla de oro en la prueba de skeet de los Juegos Olímpicos de Verano de 1992 y estableció un nuevo récord olímpico. Este evento fue mixto, abierto a hombres y mujeres. Zhang Shan fue la única mujer que venció un torneo como ese, que fue mixto desde 1968 a 1992. En abril de 1992, poco antes de la victoria de Zhang en Barcelona 92, el COI decidió que las pruebas mixtas de tiro serían suprimidas .
Tras ganar el oro olímpico, Zhang se retiró del deporte para centrarse en los estudios universitarios. En 1997, el Comité Olímpico Internacional reincorporó otra vez a las mujeres en las modalidades de skeet y fosa , pero en pruebas segregadas. Por eso Shan volvió a competir y obtuvo una plaza para la competición femenina de tiro de los Juegos Olímpicos de Verano de 2000, celebrados en la ciudad australiana de Sydney . Sin embargo, no llegó a clasificarse para la final y finalizó en octavo lugar, obteniendo un diploma olímpico .
Zhang Shan también ha ganado el Torneo Nacional chino de 1993 y el Lonato World Shooting Championship en 2005 .
Zhang Shan ganó una medalla de oro con el equipo chino en el Campeonato Mundial de Tiro Olímpico de 2007 , celebrados en Nicosia . Participó también en el Campeonato Mundial de Tiro Olímpico de 2010, en Múnich , donde quedó en decimoquinto lugar.
Sus triunfos más recientes incluyen una medalla de plata en 2017 en los decimoterceros Juegos Nacionales Chinos, a la edad de 49 años y 25 años después de su medalla de oro olímpica.
Traemos un fragmento del magnifico articulo de Cristina Flantains sobre lo que sucedió cuando Zhang Shan gano en una prueba mixta :
Zhang Shan nació en China en 1968, justo el año en el que, en otra parte del mundo, se incorporaba la disciplina de tiro al plato en los Juegos Olímpicos. Esta disciplina deportiva nació mixta; sería razonable pensar que seguramente sería así porque las aptitudes para practicar dicho deporte no están sujetas a cuestiones físicas, aunque también existe la posibilidad, después de ver cómo transcurrieron los acontecimientos, de pensar que la poca afluencia femenina y el escaso interés que causaba en nosotras les hiciera pensar que nunca íbamos a suponer ninguna competencia. Así, a priori, pensar esto segundo tan crudamente es una locura. No hay necesidad de ser tan negativas ¿ verdad?
El caso es que Zhang Shan mostraba aptitudes en esta disciplina y, a pesar de que en aquella época pocas mujeres tenían acceso a preparación deportiva de élite, pudo ingresar, con 16 años, en el equipo nacional de tiro de su país. Su carrera fue trepidante. En 1984 se convirtió en la campeona mundial de escopeta y en 1992 llegó a los Juegos Olímpicos de Barcelona formando parte del equipo chino. Era la primera vez que mujeres y hombres competían a ese nivel y en esta disciplina. De 70 participantes solo había 6 mujeres. Zhang Shan ganó la competición con una contundencia pocas veces vista. Medalla de oro junto con la demostración de que la excelencia no tiene género.
Pero institucionalmente esto no cayó bien. Y no se interpretó en clave de equidad. Así que el Comité Olímpico Internacional decidió eliminar la prueba mixta para las siguientes convocatorias. Sin pudor ninguno y sin muchas explicaciones. Y las competiciones dejaron de ser mixtas. En 1996, en Atlanta, hombres y mujeres ya compitieron por separado.
La lectura de estos acontecimientos es muy dura: cuando una mujer supera a sus iguales masculinos en igualdad de condiciones, el sistema prefiere cambiar las reglas antes que aceptar la derrota. Que el triunfo de cualquier ser humano en una competición deportiva sea interpretado en esta clave es en sí la derrota, la vergüenza, la tristeza. Así que después de observar realidades como esta, que no son pocas si prestan atención a la realidad cotidiana que les circunda, y hace una reivindicación feminista, de igualdad, sobre el hecho, una se pregunta si es a este tipo de cosas a las que se refieren algunas personas cuando dicen que «el feminismo ha llegado demasiado lejos», como si el derecho o la dignidad fueran cuestiones de conveniencia. Como si «demasiado lejos» fuera estar a la par. Fuera estar codo con codo. Como si feminismo no fuera respetarnos como somos, aceptarnos como somos y querernos a rabiar de aquí a la luna un millón de veces.
https://histoireparlesfemmes.com/2012/11/24/zhang-shan-tireuse-delite/
https://www.lanuevacronica.com/opinion/zhang-shan_189288_102.html


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