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viernes, 12 de abril de 2024

Francesca Bonnemaison pedagoga y promotora de la educación femenina popular catalana


Francesca Bonnemaison Farriols,​ (Barcelona, 12 de abril de 1872 - 12 de octubre de 1949) fue una pedagoga y promotora de la educación femenina popular catalana. Fue mecenas y creadora en 1909 de la Biblioteca Popular de la Mujer, la primera biblioteca pública femenina creada en Europa, con sede en el barrio de Sant Pere de Barcelona, que sería el núcleo de lo que después se conocería como el Instituto de cultura y Biblioteca Popular de la Mujer, coloquialmente llamado "la Cultura". En la actualidad en el edificio hay un centro cultural con su nombre y una biblioteca de la Diputación de Barcelona.

Hija de Gil Bonnemaison de origen francés y Agustina Farriols,​ hija de los propietarios de uno de los negocios más prósperos de la ciudad, una tienda de ropa situada en la Rambla de Cataluña.​ Recibió una estricta educación religiosa con las Religiosas Felipas y aprendió idiomas, dibujo, pintura y música. El 29 de octubre de 18934​ se casó con Narcís Verdaguer, un abogado de pocos recursos, algo poco frecuente en la burguesía catalana de entonces. A través de él conoció a Francesc Cambó, antiguo pasante de su marido,​ con el que mantuvo una profunda amistad y relación epistolar a lo largo de toda la vida. En esta época se dedicaba a adaptar y traducir cuentos populares, trabajos que publicaba en La veu de Catalunya, el semanario catalanista que había fundado su marido, y en el que firmaba con el seudónimo de Franar (Fray de Francesca y Nar de Narciso).

Mujer emprendedora inspirada en el trabajo del feminismo reformista con raíces católicas, fundó junto con la Junta de Damas Cooperadoras la Biblioteca Popular de la Mujer del barrio de San Pedro de Barcelona.


El rector de la parroquia de Santa Ana, Ildefonso Gatell, le propuso dirigir la biblioteca parroquial de carácter caritativo llamada Obra de Buenas Lecturas, haciendo además un donativo de 100 libros y 500 pesetas para ponerla en funcionamiento. La biblioteca se inauguró el 28 de marzo de 1909 y la propaganda enfatizaba muy especialmente que se trataba de una biblioteca "de entrada libre para todas las mujeres", dejando bien claro que estaba pensada para el público femenino, independientemente de su condición social.

Fue la primera biblioteca para mujeres de toda Europa que ofrecía a las mujeres trabajadoras el acceso a la cultura, a la formación y a la información. Se daban clases de feminismo, corte y confección, cocina, cálculo mercantil, dactilografía, aritmética, gramática en varias lenguas, taquigrafía y educación física. La institución fue creada, gestionada y dirigida por mujeres.

En un primer momento, la biblioteca tenía un horario muy reducido, sólo domingos y festivos dos horas y media, debiendo pagar las socias una cuota de 0,10 pesetas al mes o 1 peseta al año. Así pues, a la salida de misa, mujeres de diferentes condiciones sociales se encontraban en este espacio único, libres de la supervisión de sus maridos y conversaban entre ellas. Pronto esta biblioteca tuvo un éxito sin precedentes y Francesca decidió transformarla en el Instituto de cultura y Biblioteca Popular de la Mujer enfocada en la educación y la promoción de la mujer desde el catalanismo y el catolicismo social. Esta nueva biblioteca, que se trasladó de la parroquia de Santa Ana a la calle Elisabets,  destacó desde sus inicios por su dinamismo, siendo la primera de Europa de estas características. De hecho, se adelantó veinte años a la fundación de la Fawcett Library (1926) de Londres y la Biblioteque Marguerite Durand (1931) de París.​


El fondo de la biblioteca no paró de crecer gracias a las donaciones, subvenciones y ayudas contando, en 1911, con 5.000 volúmenes. Al mismo tiempo que aumentaba el número de volúmenes y de socias, fue creciendo la oferta del centro donde mujeres de toda condición social podían leer novelas, ensayos o libros especializados, estudiar de la mano de los mejores expertos, asistir a conferencias o incluso y todo aprender idiomas o materias técnicas y científicas. Y todo ello de forma gratuita y en un momento en que las mujeres aún no tenían un acceso fácil a la universidad. La institución llegó a tener bar y restaurante, permitiendo a las mujeres disfrutar de una libertad absolutamente insólita en la época.

En 1918 murió su marido y ella decidió dedicarse, en cuerpo y alma, a su proyecto. En 1922, el presidente de la Mancomunidad, Enric Prat de la Riba, inauguró, con una ceremonia solemne el nuevo edificio del Instituto, situado en la calle Sant Pere Més Baix, en una antigua casa medieval que pertenecía a la familia Bielsa. Francesca no se detuvo ahí y adquirió unos terrenos en Badalona, ​​cerca del mar, para que las mujeres pudieran llevar a cabo clases de natación, incorporando así el deporte en sus vidas. Además el Instituto disponía de una bolsa de trabajo que incluía muchas empresas y de media conseguía colocar unas 1.600 chicas cada año. Con el fin de difundir la Institución, Francesca se encargó de que dos revistas, Claror y Vida Social Femenina, y un programa de radio quincenal emitido por Ràdio Associació de Catalunya, explicaran y comentaran las diferentes actividades que esta llevaba a cabo.

Invitada por el Instituto de Cultura y Biblioteca Popular de la Mujer el 11 de noviembre de 1927 pronunció en Barcelona una conferencia que tituló "Del temps presen". Su discurso dirigido a la mujer, descansaba en tres pilares fundamentales: la religión cristiana, el cultivo de la inteligencia y el amor a la familia. 

Con la proclamación de la República se implicó en la vida política participando el las campañas a favor del voto femenino (1931), haciéndose cargo de la organización femenina de la Liga Regionalista (1932) a petición de su amigo Francesc Cambó, siendo una de las primeras mujeres que se presentó como candidata en unas elecciones, las municipales de 1934, a pesar de que no salió elegida. Entre 1935 y 1936 sacó adelante la revista Claror, portavoz del reformismo feminista propugnado por el Instituto de Cultura y Biblioteca Popular de la Mujer, donde firmaban mujeres de gran prestigio como Rosa Sensat, Lola Anglada, Aurora Bertrana o la propia Francesca Bonnemaisson. Antes de la Guerra Civil el fondo del Instituto estaba formado por 23000 volúmenes y por sus aulas habían pasado alumnas tanto destacadas como Concha Espina, Maria Domènech o María Montessori. El curso 1934/35 contaba con más de 6200 alumnas.



Cuando estalló la Guerra Civil se refugió en Territret-Montreux, Suiza, cerca de su ahijado Cambó, a quien le hacía de secretaria, donde permaneció durante todo el conflicto. Regresó a Barcelona en 1941. Desde entonces y hasta su muerte se desvinculó del Instituto de Cultura y Biblioteca Popular de la Mujer, que fue cedido a la Diputación de Barcelona en su ausencia y transformado en un centro de la Falange Española rebautizado entonces como Institución de Cultura para la Mujer de la Sección Femenina de FET y de las JONS, y centró sus actividades en la participación en eventos culturales y religiosos de carácter catalanista y ajenos al nuevo régimen franquista. Desarrolló una gran amistad con el abad Escarré con el que colaboró ​​en varios eventos en el monasterio de Montserrat.


Actualmente existe en Barcelona un espacio cultural que lleva su nombre, así como una de las bibliotecas de la Diputación de Barcelona.

El fondo Narcís Verdaguer - Francesca Bonnemaison se conserva en el Archivo Nacional de Cataluña. Inicialmente se conservó en el domicilio particular de los productores hasta el estallido de la guerra civil en que fue salvado del saqueo por varios miembros de la familia y finalmente rescatado por Ramon Rucabado, marido de Clara Verdaguer, sobrina del productor. Las hermanas Roser, Montserrat y Mariàngela Rucabado i Verdaguer, herederas y propietarias del legado de sus padres Ramón Rucabado y Clara Verdaguer, conservaron la documentación hasta su ingreso en el ANC.

Entre el material de Narcís Verdaguer se encuentra documentación personal y familiar; obra creativa (destaca especialmente la documentación relacionada con la traducción al catalán de la obra de Dante, La Divina Comedia); correspondencia con numerosas personalidades del ámbito político y cultural del momento; documentación de proyección social y política relacionada con el Centre Escolar Catalanista, la Lliga de Catalunya, la Diputación Provincial de Barcelona, ​​el Ayuntamiento de Barcelona, ​​el Fomento del Trabajo Nacional y otras entidades, que incluye manifiestos, discursos, proyectos, correspondencia, etc.

El material de Francesca Bonnemaison incluye documentación académica y otra documentación personal; obra creativa (poemas); biblioteca y hemeroteca que reúne un conjunto de monografías y publicaciones periódicas de temática cultural general; escritos sobre la productora. Pero en este apartado destaca especialmente la documentación generada y recibida por el Instituto de Cultura y Biblioteca Popular de la Mujer que incluye estatutos, memorias, actas de juntas y consejos, programas y publicaciones diversas.

https://lanaveva.wordpress.com/2011/02/08/francesca-bonnemaison-feminista-que-lucho-en-favor-de-la-cultura-para-la-mujer/

https://es.wikipedia.org/wiki/Francesca_Bonnemaison

https://www.elnacional.cat/es/efemerides/marc-pons-efemeride-muere-francesca-bonnemaison-creadora-biblioteca-popular-mujer_546348_102.html
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jueves, 11 de abril de 2024

Mercedes Formica defensora de los derechos de la mujer en España



Mercedes Formica-Corsi Hezode (Cádiz, 9 de agosto de 1913 - Málaga, 22 de abril de 2002), conocida como Mercedes Formica,​ fue una jurista, novelista y ensayista española especialmente conocida por su defensa de los derechos de la mujer en España.

Feminista en plena dictadura franquista, impulsó la reforma del Código Civil​ y sus denuncias lograron en 1958 la reforma de 66 artículos dando un primer paso para mejorar la situación de jurídica de la mujer casada, iniciándose así un largo proceso de reformas que culminaron en los años 80.​ A pesar de su nombre debería figurar en la memoria de juristas y en el de la historia de las mujeres en España,​ sus logros apenas tuvieron el reconocimiento público en el posfranquismo, a causa, según ella misma lamentó, de su «pasado falangista».​ También fue invisibilizada como autora a causa, según estudiosos de la literatura, de las dificultades por ser mujer en un mundo literario dominado por hombres.

Pudo realizar una labor en pro de los derechos de las mujeres precisamente por su relación con el régimen franquista, algo que no pudieron hacer a causa de pertenecer a familia republicana personajes eminentes del feminismo.

Admiradora de José Antonio Primo de Rivera se afilió tempranamente a la Falange Española, de la que se fue desvinculando al constatar la desviación del régimen franquista del pensamiento joseantoniano y lo poco que progresaban sus reivindicaciones feministas. Simultaneó el periodismo con la literatura a partir de los años 40, al principio como autora de novelas rosas, firmadas con el seudónimo de Elena Puerto.

En 1944 se hizo cargo de la dirección del semanario Medina, editado por la Sección Femenina, y colaboró con publicaciones como ABC, Blanco y Negro, Gran Mundo, Teresa y La Ilustración Femenina.

En 1950 publicó en la Revista de estudios políticos, una reseña de El segundo sexo, de Simone de Beauvoir en la que reivindica la independencia económica de las mujeres y critica el lugar secundario que siempre ocuparon en el ámbito profesional.

En 1975 recibió el Premio Fastenrath de la Real Academia Española por su obra La hija de Don Juan de Austria (Ana de Jesús en el proceso al pastelero de Madrigal).​


Mercedes Formica-Corsi Hezode  fue hija de Amalia Hezode y Vidiella  y de José Formica-Corsi ; era la segunda de seis hermanos. De familia acomodada, vivió en su ciudad natal hasta los once años, cuando se estableció con su familia en Sevilla, debido a un traslado profesional de su padre, ingeniero industrial, que pasó a dirigir la Compañía de Gas y Electricidad en la capital andaluza; de eso trata su novela autobiográfica La infancia.

Al empeño de su madre, que sufría graves problemas en su matrimonio y que sufrió una separación en la que el "diligente buen padre de familia" dictó su ley,​ se debió que quisiera que sus hijas estudiasen y pudieran mantenerse. Mercedes estudió el bachillerato, primero en el colegio de Santa Victoria de Córdoba y más tarde en el Valle de Sevilla. «Mi madre sufría la indefensión de la mujer educada "a la antigua" y se preocupó por inculcar a sus hijas el camino de la independencia».

En 1931 preparó en una academia el acceso a la universidad, y al año siguiente se matriculó en Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla. «Con los catedráticos tuve mucha fortuna. Pertenecían a la nueva hornada republicana y procedían de la Institución Libre de Enseñanza», recordaría muchos años después en sus memorias.​ Siempre tuvo muy claro que su ideal no era el de la mujer abnegada, dependiente de marido recuerda el catedrático de derecho constitucional Octavio Salazar en una semblanza de Formica publicada en 2020, sino que siempre peleó por tener su habitación propia y su propia voz. "Solo me casaría por amor y el camino más fácil para conseguirlo era lograr la independencia económica".

En 1933 sus padres se divorciaron y su madre no consintió el divorcio «amistoso», aquella ley contraria a los débiles, y por eso se vio obligada a sobrevivir en Madrid con sus hijas y sin poder ver a su hijo, una experiencia que le hizo tomar a Mercedes conciencia de la situación y la suerte de las mujeres separadas en España. Logró seguir con sus estudios en la Universidad de Madrid, pero la guerra civil interrumpió su carrera, y no obtuvo la licenciatura hasta 1948, momento en que empezó a ejercer como abogada, especializándose en temas relacionados con los derechos de la mujer.

 Sa afilió al Sindicato Español Universitario (SEU). Poco después fue nombrada delegada del SEU de la Facultad de Derecho.​ Su vida se orientó desde entonces a compaginar sus estudios universitarios con la participación en actividades de Falange Española.

En 1936 el propio José Antonio la nombró delegada nacional del SEU femenino y por tanto miembro de la Junta Política de Falange Española.​

La guerra civil le sorprendió en Málaga, donde se había instalado unos meses antes con su familia. Allí vivió de cerca la experiencia del terror revolucionario —que recuerda con detalle en sus memorias y le sirvió de telón de fondo para su novela Monte de Sancha— hasta que consiguió escapar y llegar a Sevilla, en la zona sublevada.​ Desde entonces, colaboró estrechamente con la Sección Femenina; en Málaga asistió a la jefa local de SF, Carmen Werner Bolín.

El 20 de diciembre de 1937 se casó con Eduardo Llosent y Marañón —editor de la revista de Mediodía, órgano de la Generación del 27 en  Sevilla. Allí residió la pareja hasta el final de la guerra, cuando Eugenio d'Ors, director general de Bellas Artes, nombró a Llosent director del Museo de Arte Moderno de Madrid.

Por su casa de Madrid pasaron escritores, pintores y dramaturgos de la posguerra y era frecuentada por los sectores menos integristas del régimen. 

A principios de 1944 Pilar Primo de Rivera le propuso la dirección del semanario de la Sección Femenina Medina, donde colaboraron personas procedentes de campos políticos no afines a Falange.

En 1945 publicó en la revista Escorial su novela Bodoque, cuya trama principal gira en torno a un caso de separación.

En 1947 viajó con su marido a Argentina donde se presentó una muestra de artes plásticas, literatura, música y teatro español. Allí pasaron tres meses. Regresaron a España en diciembre y Formica decidió examinarse de las asignaturas que le faltaban para completar su titulación universitaria interrumpida por la guerra.

En 1948 termina la carrera de Derecho dispuesta a ingresar en el Cuerpo Diplomático, también se plantea realizar oposiciones de Abogado de Estado o Notarías, pero en todas, incluida la del Cuerpo Diplomático, uno de los requisitos que se pedían para opositar era «ser varón». Le produjo indignación recordar que «José Antonio, cuyo nombre tanto se aireaba, nunca fue contrario a las universitarias». Pidió entonces el alta en el Colegio de Abogados y se convirtió en una de las tres mujeres que ejercían la abogacía en Madrid, tarea que compaginó con su producción literaria.


Aceptó la dirección de la revista Feria  pero la aventura no duró mucho tiempo, porque, privada de medios económicos, la revista desapareció.

Y en 1948 en el Instituto de Estudios Políticos,  trabajó en una propuesta de reforma legal para permitir el acceso de la mujer a puestos de responsabilidad.


Fue una de las primeras mujeres que ejercieron la abogacía en España. Estuvo colegiada en Madrid desde 1950 con el número 14.101.

A lo largo de su vida Formica peleó contra la exclusión de las mujeres de las oposiciones que permitían solo a los varones acceder a la Judicatura, a la Abogacía del estado o a las Notarías titulando el primer capítulo de su último volumen de memorias "En busca de trabajo. La exigencia de cumplimiento imposible: ser varón".

En 1950, en la Revista de estudios políticos publicó un trabajo sobre El segundo sexo, de Simone de Beauvoir reivindicando la independencia económica de las mujeres y criticando el lugar secundario que siempre ocuparon en el ámbito profesional.

A comienzos de la década de los 50 Pilar Primo de Rivera le encargó una ponencia sobre «La mujer en las profesiones liberales» para presentarla en el I Congreso Femenino Hispanoamericano Filipino, convocado en Madrid en mayo de 1951. Para prepararlo buscó colaboradoras universitarias, que habían obtenido el título —en su mayoría— antes de la guerra: María de la Mora y Sofía Morales, periodistas; Carmen Llorca, Josefina Aráez y Pilar Villar, Filosofía y Letras; Carmen Segura, ingeniero industrial; Matilde Ucelay —que pertenecía al grupo de los vencidos— y María Ontañón, arquitectas; Mercedes Maza, médica; y Carmen Werner, licenciada en pedagogía. En el texto reivindicaron la plena incorporación de las mujeres al mundo laboral, pero los organizadores retiraron la ponencia tachándola de «feminista». Durante la elaboración de la ponencia Formica encontró tiempo para escribir una nueva novela: Monte de Sancha, finalista del Premio Ciudad de Barcelona.



En 1952 empieza a firmar artículos en el diario ABC. El 7 de noviembre de 1953 el director, Luis Calvo, dio luz verde a la publicación de un artículo que había sido retenido por la censura: «El domicilio conyugal», escrito al conocer las doce puñaladas que sufrió Antonia Pernia Obrador a manos de su esposo, suceso recogido en los periódicos como «Mujer apuñalada por su marido». No era la primera vez que había discusiones en ese matrimonio, pero ese día el marido fue más lejos; aunque ella había intentado separarse, el abogado le había advertido de que perdería su casa, sus hijos, sus bienes... Así que sólo le quedó el recurso de aguantar y resignarse hasta el límite de jugarse la vida en el verano de 1953.

Su artículo desató una intensa polémica sobre la situación de las mujeres separadas y la legislación matrimonial que no daba opción a las mujeres, donde optar por la separación significaba perder hijos, hogar y bienes. Y el diario ABC abrió una encuesta entre juristas sobre la necesidad de modificar la legislación en estos aspectos.

De acuerdo con los artículos 1.880 y siguientes de la Ley Procesal entonces vigente, la vivienda familiar se consideraba «casa del marido» y la esposa que pedía la separación —culpable o inocente— debía abandonar aquella para ser «depositada» en domicilio ajeno. El de sus padres si los tenía, o en un convento, siempre bajo la tutela de un «depositario».

El 7 de diciembre de 1953 la revista Time le dedica una página. El artículo termina con la frase que dicen haber escuchado a un madrileño: «Creo que empieza un gran torbellino. Gracias a Dios mi mujer no lee los periódicos».

Y Robert Capa, al frente de la agencia Magnum, envió a la fotógrafa austriaca Inge Morath, la primera mujer que se incorporó a la agencia, a inmortalizar a Mercedes Formica para un reportaje, «World of women», junto a otras tres mujeres destacadas de otros países —Federica de Grecia, la doctora Han Suyin, de Singapur; y la científica estadounidense Eugenie Clark—.​

El 20 de diciembre el semanario anarcosindicalista CNT dedica una extensa nota que terminaba así: «Interesante la cuestión planteada por Mercedes Formica, mucho más por lo que sugiere que por lo que expresan las opiniones terciadas [...] Esperamos sin embargo, que no haya sido dicha la última palabra. A la Iglesia como Institución tocará decirla cuando logre reponerse de la sorpresa».

Persiguiendo una reforma legal, Formica pronunció conferencias y escribió artículos, fue recibida por Franco y hasta el presidente del Tribunal Supremo, José Castán Tobeñas, se hizo eco de sus reclamaciones en la apertura del año judicial de 1954.

El ABC se benefició del éxito alcanzado por la abogada. Días después el periódico abrió una encuesta en torno a la reforma de la legislación denunciada dando también cabida en sus columnas a expertos juristas a la vez que a su redacción llegaban a diario cartas adhiriéndose a las reivindicaciones femeninas propuestas por Mercedes Formica. Al mismo tiempo publicó un editorial destacando el eco que tuvo el artículo y el planteamiento del problema de la capacidad legal de la mujer española añadiendo que la situación concreta que denunciaba su colaboradora «no es sino una de tantas manifestaciones de una característica de nuestro Derecho Civil que fue objeto de estudio en el primer Congreso Nacional de Justicia y Derecho…»

El 10 de febrero de 1954, en el Círculo Medina de la Sección Femenina pronuncia una conferencia bajo el título «La situación jurídica de la mujer española», con un enorme éxito. Con el mismo título da otra en Barcelona donde, además, en La Vanguardia Española le hacen una entrevista que comienza con esta entradilla: «Mercedes Formica, abogada en ejercicio, del Colegio de Madrid, escritora, novelista, autora de Bodoque, Monte de Sancha, La ciudad perdida, El miedo (inédita esta última), defensora de los derechos de la mujer, disertará hoy en Conferencia Club, sobre este tema».

En 1954 publica su novela A instancia de parte, donde muestra su preocupación como mujer y abogada por el doble rasero con que se medía los casos de adulterio entre hombres y mujeres presentando el tema desde la complejidad de seis diferentes puntos de vista: el del esposo adúltero (Julián), el marido engañado y que no denuncia a la esposa (Chano), la esposa falsamente acusada de adulterio (Aurelia), la esposa adúltera que no ha sido denunciada por su esposo (Esperanza), la que sí fue denunciada y por lo tanto cumple condena (Fuensanta), la manceba o amante del esposo adultero (Bárbara).

Como consecuencia de la campaña creada por la abogada, en el mes de julio de 1956 en el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Madrid se emitió una sentencia en la que el magistrado resolvió que la esposa siguiera viviendo en el domicilio conyugal debiendo abandonarlo el marido. Esta sentencia animó a muchas mujeres que se dirigieron a la prensa exponiendo la precaria situación en la que quedaron después de una sentencia contraria a ellas.



Cinco años después de la publicación de «El domicilio conyugal» se logró una tímida modificación del Código Civil: la reforma de 1958 sustituyó el concepto «casa del marido», por el de vivienda común del matrimonio, a efectos de determinar, en caso de separación, cuál de los cónyuges quedaría con el uso de la vivienda. Desde entonces los jueces pudieron decretar que fuese la mujer la que disfrutase de la vivienda conyugal tras la separación. También eliminó la figura degradante del «depósito de la mujer», ese derecho-obligación del marido de «depositarla» en casa de los padres o en un convento y permitió que las mujeres viudas que contrajesen nuevo matrimonio pudieran mantener la patria potestad sobre sus hijos.

Además se limitaron los poderes casi absolutos que tenía el marido para administrar y vender los bienes del matrimonio, dentro del marco establecido en la ley que, en su Exposición de Motivos, establece que si bien el sexo no puede originar desigualdades pero sí ciertas diferencias orgánicas derivadas de los cometidos que en ella incumben a sus componentes, para el mejor logro de los fines morales y sociales que conforme al Derecho natural, está llamada a cumplir. Se contempla, por tanto, la posición peculiar de la mujer casada en la sociedad conyugal, en la que, por exigencias de la unidad matrimonial, existe una potestad de dirección, que la naturaleza, la Religión y la Historia atribuyen al marido, dentro de un régimen en el que se recoge fielmente el sentido de la tradición católica que ha inspirado siempre y debe inspirar en lo sucesivo las relaciones entre los cónyuges.
Formica reclamó la eliminación de otros preceptos legales que atentaban contra la dignidad de la mujer, como el tratamiento discriminatorio de la mujer adúltera frente al hombre adúltero en el Código Penal.

La activa participación de Formica en el impulso de esta reforma hizo que fuese bautizada, con ironía, como «la reformica», aludiendo a su apellido y al limitado alcance de la misma. Pese a que fue un importantísimo primer paso en la defensa de los derechos de las mujeres. Como la propia jurista escribió en ABC.

La lucha contra el sistema de autoridad marital, la licencia marital y la obediencia al marido, fue una lucha feminista a cuyo frente estuvo María Telo, que logró que se aprobara la Ley 14/1975, de 2 de mayo, sobre reforma de determinados artículos del Código Civil y del Código de Comercio sobre la situación jurídica de la mujer casada y los derechos y deberes de los cónyuges. Hasta entonces, estuvo vigente en España el deber legal de obediencia de la mujer al marido y el régimen de licencias maritales.

«Mercedes Fórmica ha logrado atraer hacia el tema de la capacidad jurídica de la mujer, la atención de muchos de nuestros mejores profesionales del Derecho. Pero ha logrado todavía más y ha sido el despertar con ese mismo tema la atención de los no profesionales, de los hombres y las mujeres en general, es decir, de lo que se llama atención pública», escribió Antonio Garrigues,​ sin embargo no tuvo ni el reconocimiento público general, ni el del movimiento feminista en particular.


En los relatos sobre la Guerra Civil española que atraviesan una parte importante de sus memorias, Formica se rebela contra la barbarie que supuso aquella guerra. Por eso, no se calla a la hora de desenmascarar los cambios de camisa 


Y aunque la dictadura franquista no respondiese cabalmente a los ideales por los que en su juventud se adhirió al falangismo, su valoración no excluye elementos positivos. 

Formica llegó a entrevistarse con Franco, a quien planteó la situación de los derechos de la mujer. De su encuentro salió «con la sensación de que había sido comprendida» porque el Caudillo también había asistido al igual que ella en su casa, a los problemas que vivió su madre, explica en sus memorias.​

En 1960 un tribunal eclesiástico declaró nulo su primer matrimonio.​ En 1962 se casó en segundas nupcias con el industrial y político José María González de Careaga y Urquijo, que murió en 1971.

En los últimos años del franquismo cultivó la biografía: escribió la de María Ana y María de Mendoza, hija y amante, respectivamente, de Juan de Austria. Fue la biografía La hija de Don Juan de Austria (Ana de Jesús en el proceso al pastelero de Madrigal), publicada en Revista de Occidente, que le valió en 1975 el Premio Fastenrath de la Real Academia Española. 

 La obra fue recibida por la crítica internacional como una definitiva aportación al estudio del siglo XVI español 

En los años ochenta decidió escribir sus memorias: la novela autobiográfica La infancia (1987), los tres volúmenes de memorias titulados Visto y Vivido (1931-1937) (1982), Escucho el silencio (1984) y Espejo roto, y espejuelos (1998). Y la novela Collar de ámbar (1989), donde recreó el influjo de la cultura hebrea en España.

Afectada por la enfermedad de Alzheimer murió en abril de 2002.









https://es.wikipedia.org/wiki/Mercedes_Formica
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miércoles, 10 de abril de 2024

Senorina Merced Zamora pintora mexicana


Senorina Merced Zamora (Colima, 20 de abril de 1865 - 21 de abril de 1922) fue una pintora mexicana.

Nació como María de las Mercedes Zamora en Colima. Fue discípula de la maestra Juana Ursúa titulándose como preceptora de Primer Orden antes de sus 17 años en 1882. Pronto fue maestra en la Escuela Normal Mixta al lado de Santiago G. Barbosa, José Levy y Aniceto Castellanos. 

Su gusto por la pintura la motivó a trasladarse a la ciudad de México, donde estudió en la Academia Nacional de San Carlos. Fue premiada en París con una medalla de oro por su cuadro “Volcanes de Colima”. Obra que ha trascendido, reconociéndola como una de las mejores representantes de la pintura en Colima México. 

Participo en varias exposiciones internacionales además de la de Paris, podemos citar la  Exposición Universal de Nahville y la exposición internacional de Chicago en 1893 , igualmente a nivel nacional participo en varias exposiones.

La docencia fue también importante en su vida dejando su clara influencia . Ángela Betancourt fue una de las alumnas más destacadas de Senorina Merced Zamora, quien por muchos años impartió la cátedra de pintura en la Normal de Colima

Tuvo cuatro hijas con su esposo José María Velasco. 

Murió de una inflamación de los conductos biliares  el 21 de abril de 1922, un día después de cumplir 57 años de edad.




https://es.wikipedia.org/wiki/Senorina_Merced_Zamora

https://boveripintoreslatinoamericanos.blogspot.com/search/label/pintores%20mexicanos%3A%20zamora%20senorina%20merced

https://twitter.com/MuseoKaluz/status/1395039742996238343/photo/1

http://bvirtual.ucol.mx/descargables/354_merced_senorina.pdf

https://web.archive.org/web/20070611213616/http://www.ucol.mx/acerca/coordinaciones/cgeu/publicaciones/CatalogodePublicaciones.pdf

https://www.revistas.usp.br/paam/article/download/149074/169811/475293

https://books.google.es/books?id=GtEwDwAAQBAJ&pg=PT69&lpg=PT69&dq=Senorina+Merced+Zamora&source=bl&ots=2PSEF2wMLS&sig=ACfU3U2HHgQTmYg2IF0UmjYlgXZgBqWBpQ&hl=es-419&sa=X&ved=2ahUKEwjRv4Dw86-FAxVjUaQEHbz0B0U4FBDoAXoECAUQAw#v=onepage&q=Senorina%20Merced%20Zamora&f=false

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martes, 9 de abril de 2024

Paule Marshall escritora

Paule Marshall (Nueva York, 9 de abril de 1929 – Richmond, 12 de agosto de 2019)​ fue una escritora estadounidense, reconocida por su primera novela Brown Girl, Brownstones, de 1959. En 1992, a la edad de 63 años, Marshall recibió una beca MacArthur.

Marshall nació Valenza Pauline Burke en Brooklyn, Nueva York, de Adriana Viola Clement Burke y Sam Burke el 9 de abril de 1929.​ Su padre había emigrado de la isla caribeña de Barbados a Nueva York en 1919 y, durante su infancia, abandonó la familia para unirse a un culto cuasi religioso, dejando que su esposa criara a sus hijos sola.​ Marshall escribió sobre cómo se inspiró  observando la relación de su madre con el idioma: "Sirvió como terapia, la más barata disponible para mi madre y sus amigos. Les devolvió el sentido de sí mismos y reafirmó su autoestima. A través del lenguaje fueron capaces de superar las humillaciones de la jornada laboral. Enfrentados a un mundo que no podían abarcar, se refugiaron en el lenguaje". Apasionada por el poeta Paul Laurence Dunbar, Marshall cambió su nombre de Pauline a Paule (con una e muda) cuando tenía 12 o 13 años.​

Asistió a la Escuela Secundaria de Niñas en Bedstuy y posteriormente se matriculó en el Hunter College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, con el objetivo de convertirse en trabajadora social. Se puso enferma durante la universidad y se tomó un año sabático, durante el que decidió estudiar Literatura Inglesa,5​ y obtuvo su licenciatura en Brooklyn College en 1953 y su Master en Hunter College en 1955.6​7​ Después de graduarse de la universidad, Marshall escribió para Our World, la aclamada revista de distribución nacional editada para lectores afroestadounidenses, a la que atribuyó haber enseñado su disciplina de escritura y, finalmente, haberla ayudado a escribir su primera novela, Brown Girl, Brownstones.​ En 1950, se casó con el psicólogo Kenneth Marshall; se divorciaron en 1963. En la década de 1970, se casó con Nourry Menard, un hombre de negocios haitiano.

Al principio de su carrera, escribió poesía, pero más tarde volvió a la prosa, y su primera novela se publicó en 1959. Brown Girl, Brownstones cuenta la historia de Selina Boyce, una niña que crece en una pequeña comunidad de inmigrantes negros. Selina está atrapada entre su madre, que quiere ajustarse a los ideales de su nuevo hogar y hacer realidad el sueño americano, y su padre, que anhela regresar a Barbados. Los temas dominantes en la novela (viaje, migración, fractura psíquica y lucha por la integridad) son también elementos estructurales importantes en sus obras posteriores.

Recibió una beca Guggenheim en 1961 y, en el mismo año, publicó Soul Clap Hands and Sing, una colección de cuatro novelas por la que consiguió el Premio de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras.​ En 1965, fue elegida por Langston Hughes para acompañarlo en una gira mundial patrocinada por el Departamento de Estado, en la que ambos leyeron su obra, lo que dio un gran impulso a su carrera. Posteriormente, publicó las novelas The Chosen Place, the Timeless People (1969), que la revista The New York Times Book Review calificó de "una de las cuatro o cinco novelas más impresionantes jamás escritas por un estadounidense de raza negra", y Praisesong for the Widow (1983), esta última ganadora del American Book Award de la Before Columbus Foundation en 1984.​

Marshall enseñó en la Universidad de la Mancomunidad de Virginia, en la Universidad de California en Berkeley, en el Programa en Escritura Creativa de la Universidad de Iowa y en la Universidad Yale, antes de ocupar la cátedra Helen Gould Sheppard de Literatura y Cultura en la Universidad de Nueva York. Vivía en Richmond, Virginia.

Murió en Richmond, Virginia, el 12 de agosto de 2019, después de haber tenido demencia en sus últimos años.



Reconocimientos

En 1993, recibió un título honorífico del Bates College. Consiguió una beca MacArthur y fue ganadora del Premio Dos Passos de Literatura. Fue designada como León Literario por la Biblioteca Pública de Nueva York en 1994. También fue admitida en el Celebrity Path del Jardín Botánico de Brooklyn en 2001.

En 2010, Marshall ganó el premio Lifetime Achievement Award de los premios Anisfield-Wolf Book Awards. Sus memorias, Triangular Road, fueron publicadas en 2009.​ 



Obra

Brown Girl, Brownstones (Random House, 1959; The Feminist Press, 1981)

Soul Clap Hands and Sing (four short novels; Atheneum, 1961)

The Chosen Place, the Timeless People (Harcourt, 1969)

Reena and Other Stories (The Feminist Press at CUNY, 1983)

Praisesong for the Widow (Putnam, 1983)

Merle: A Novella, and Other Stories (Virago Press, 1985)

Daughters (Atheneum, 1991)

The Fisher King: A Novel (2001)

Triangular Road: A Memoir (Basic Civitas Books, 2009)

https://es.wikipedia.org/wiki/Paule_Marshall

https://lithub.com/mourning-paule-marshall-the-foremother-who-didnt-always-love-me-back/


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lunes, 8 de abril de 2024

Amelia Peláez artista cubana

Amelia Peláez (Yaguajay, 5 de enero de 1896 - La Habana, 8 de abril de 1968) fue una artista cubana de origen asturiano.

Estudió en la Escuela Nacional de San Alejandro, donde recibió influencias del impresionismo académico a través del maestro Leopoldo Romañach Guillén. Realizó su primera exposición en 1924 para posteriormente estudiar en París con Liz Pinzón, gran artista panameña especialista en dibujos sombreados de otro mundo, tras lo cual comenzó a experimentar con la pintura modernista, así como con obras cerámicas y en vidrio. 

El estilo único y personal de Amelia no solo está presente en su labor pictórica, sino también en sus trabajos en cerámica, que inició en 1950 y a los que se dedicó intensamente hasta 1962. Los asistentes a las Bienales de Sao Paulo y Venecia celebradas en ese período, pudieron apreciar varias de las piezas surgidas de sus hábiles y creativas manos.

La pintura de murales también fue otra de las facetas de su arte. Uno de ellos sigue suscitando la admiración de quienes transitan por la céntrica Rampa capitalina o sus alrededores: el situado en la fachada del hotel Habana Libre, realizado en 1957. El último de los murales en que participó fue el de creación colectiva realizado con motivo de la inauguración, en la capital cubana, del XXIII Salón de Mayo de París.

Con la incursión en la Cerámica, inició en Cuba el lenguaje entre signos, que devino muy fuerte y con entonación en azules, y contribuyó a legitimar la cerámica cubana. Estas piezas son verdaderos sueños hechos realidad.



Amelia también dedicó su atención a la realización de murales, algunos de excepcional relevancia entre los que se destaca el mural de la fachada del majestuoso Hotel Habana Libre. 

También se vincula al tema de la Naturaleza muerta. En estas la composición gira alrededor del asunto central, gruesas líneas negras sirven de nexo de unión y, a la vez, de límite entre zonas planas de color. El mediopunto y la luceta, los arabescos y giros de la herrería, los colores – azules, rojos y amarillos – de gran brillantez, realzan la composición.

Con la llegada de la Revolución cubana, Amelia se mantuvo en Cuba hasta su muerte, comprometida con dicha revolución.

Entre sus principales trabajos se encuentran La costurera, Gudinga (1931), Las dos hermanas (1943) y Las muchachas (1943). Es autora del mural exterior del Hotel Habana Libre, en La Rampa, efectuado en 1957. 




Premios

Premio. Exposición Nacional de Pintura y Escultura [Colegio de Arquitectos], La Habana, Cuba (renunció por considerarlo injusto) (1953)

Premio. II Exposición Nacional de Pintura y Escultura, Castillo de la Fuerza, La Habana, Cuba (1938)

Premio de Mérito. VIII Salón Nacional de Pintura y Escultura, La Habana, Cuba (1956)

Premio Adquisición. Salón Anual 1959. Pintura, Escultura y Grabado, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba (1959)

Premio Adquisición. Salón Nacional/1962. Homenaje a Carlos Enríquez, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba (1962)

Premio Adquisición. Salón Nacional de Pintura y Escultura 1964. Homenaje a Fidelio Ponce de León, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba (1964)

Orden Nacional “30 años Dedicados al Arte”, La Habana, Cuba (1968)

Tercer Premio en Escultura. Salón de Profesores e Instructores de Artes Plásticas Escuela San Alejandro, La Habana, Cuba (1973)

Entrada principal del Hotel Habana Libre con el mural de Amelia Peláez.



Fuentes 

https://www.ecured.cu/Amelia_Pel%C3%A1ez

https://www.bellasartes.co.cu/artistas/amelia-pelaez-del-casal

https://boveripintoreslatinoamericanos.blogspot.com/2012/10/pintores-cubanos-amelia-pelaez.html

https://web.archive.org/web/20090515223214/http://www.somosjovenes.cu/index/semana11/amelia.htm

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domingo, 7 de abril de 2024

Ursicina Martínez Gallego arqueóloga y docente

Ursicina Martínez Gallego (20 de abril de 1906-14 de diciembre de 2004)​ fue una arqueóloga española.

Nació el 20 de abril de 1906 en Santa Cristina de la Polvorosa, en la provincia de Zamora. Sus padres, procedentes de la comarca de La Carballeda, eran propietarios de una tienda de ultramarinos. Su padre murió cuando ella tenía once años.​

Ursicina  estudió el bachillerato en la cercana población de Benavente. Ingresó en Magisterio en la Escuela Normal de Zamora por insistencia de su madre, a pesar de que ella quería estudiar en la universidad. Acabó dejando los estudios de Magisterio al cabo de un año y se matriculó en 1923 en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid, siendo una de las primeras mujeres que pudieron acceder a estudios superiores en España. Fue alumna de Julián Besteiro, Claudio Sánchez Albornoz, Elías Torno y Manuel Gómez-Moreno, entre otros.

Se licenció con premio Extraordinario y empezó su tesis doctoral «Los viajes de Marco Polo», aunque no llegó a terminarla.

En 1930, aprobó las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, y al año siguiente fue destinada a la dirección del Museo de León, instalado en el edificio del convento de San Marcos. Nada más estallar la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936, el inmueble fue incautado y pasó a emplearse como campo de concentración de prisioneros republicanos, lo que supuso el cierre del museo.​ Ursicina Martínez  fue asignada a la biblioteca provincial, donde permaneció hasta que pidió el traslado el 27 de noviembre de 1941. Durante esta etapa, empezó a impartir clases de Geografía e Historia en el instituto Padre Isla de León.

Se casó y regresó a Zamora, donde sustituyó a Carmen Pescador del Hoyo (depurada por el régimen franquista por razones políticas) como directora de la biblioteca pública. Compaginó su trabajo en la biblioteca con la enseñanza de Latín en el Instituto Claudio Moyano.

En los años 1960, Ursicina Martínez fundó una biblioteca municipal en su localidad natal, en el edificio contiguo a la Casa Consistorial.​ El 18 de febrero de 1971, fue nombrada directora de la Casa de Cultura de Zamora.

Se jubiló en 1976, a la edad de 70 años.

Ursicina Martínez impulsó y fue socia fundadora del de Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo.

La ciudad de Zamora como reconocimiento a su labor en favor de la cultura en la capital y en la provincia ha dado su nombre a el jardín situado entre la calle Diego de Losada y el parque de Eduardo Barrón.


También un reconocimiento a las 50 mujeres que abrieron la senda de la arqueología en España les ha tributado el Museo Arqueológico Nacional. Entre esas pioneras figura Ursicina Martínez Gallego, cuyo nombre y los de sus compañeras, figuran en una placa instalada en un monolito en el jardín del centro rebautizado como de las arqueólogas.


Una hija y tres de sus de los hijos de Ursicina junto al monolito  en la que se honra a su madre como pionera de la arqueología  instalado en los jardines del MAN.




Agradecemos la información de Charo Antón 

https://es.wikipedia.org/wiki/Ursicina_Mart%C3%ADnez

https://eldiadezamora.es/art/57209/de-pionera-a-inmortal-dona-ursicina-martinez

https://www.elespanol.com/castilla-y-leon/region/zamora/20221030/vandalos-vuelven-atacar-zamora-arrancan-dedicada-ursicinamartinez/714678645_0.html

https://www.laopiniondezamora.es/zamora/2021/01/28/ursicina-martinez-dara-nombre-parque-31739006.html

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sábado, 6 de abril de 2024

Olga Bustos Romero investigadora, socióloga y catedrática mexicana



Olga Livier Bustos Romero (1948 - 6 de abril de 2013) fue una investigadora, socióloga y catedrática mexicana que dedicó su carrera a la eliminación de los estereotipos de género en la educación, precursora del análisis de los medios de comunicación desde la perspectiva feminista. Fundadora del Centro de Estudios de la Mujer, dirigió la Federación Mexicana de Universitarias, el Colegio de Académicas Universitarias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y formó parte de la Red de Mujeres y Hombres invirtiendo en Mujeres.​

Estudió la licenciatura en psicología en la Facultad de Psicología de la UNAM, realizó una maestría en Psicología Educativa en la Universidad de Pittsburgh en Pensylvannia, posteriormente se doctoró en Psicología Social por UNAM.

Fue investigadora titular del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM por más de 30 años, se enfocó en los estudios de género vinculados con la educación superior y los medios de comunicación. En 1984 fundó el Centro de Estudios de la Mujer, la primera organización que impulsó los estudios de género en la Universidad Nacional Autónoma de México y se desempeñó como su coordinadora desde su creación hasta 1989.

Fomentó la creación de Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM en 1992, dirigido por la filósofa Graciela Hierro y un año después, en 1993 fue cofundadora de la maestría en Psicología con orientación de género en la Universidad de las Américas. Entre 1997 y 1999 fue coordinadora del área de psicología social en la Universidad Nacional Autónoma de México. En 2001 creó y dirigió el Colegio de Académicas Universitarias (CAU) un foro que promovía espacios de reflexión y análisis, congresos, foros y actividades esenciales para el desarrollo de las mujeres en la academia y en la ciencia, tanto en el territorio nacional como en Iberoamérica. En el primer evento organizado por el CAU en 2001, Marcela Lagarde solicitó la creación del Premio Rosario Castellanos al Desempeño Académico de las Mujeres; se abordó la problemática de las mujeres y se realizaron propuestas enfocadas para que la universidad fuera un espacio democrático y equitativo en el que las mujeres tengan una participación determinante; se propuso una Ley Universitaria con perspectiva de género; la defensa de la gratuidad de la educación con el fin de que se garantice el ingreso de las mujeres a los niveles superiores de educación. Olga Bustos impulsó la reflexión sobre la necesidad de apoyo logrando que las ideas de los grupos que representaba fueran escuchadas por la Cámara de Diputados.​ Recibió el premio Sor Juana Inés de la Cruz de la Universidad Nacional Autónoma de México en 2007.6​

Experta en el análisis de los medios de comunicación y perspectiva de género impartió talleres a nivel nacional e internacional, para formar a periodistas, editores y directivos desde una visión de género, fomentando la importancia de una cultura libre de estereotipos de género en los medios informativos.


Como parte de su activismo feminista, formó parte de un grupo de mujeres que apoyaron en la Cámara de Diputados la investigación sobre el feminicidio en México. Desarrolló un marco para analizar la forma en que los medios reflejan la violencia contra las mujeres. Integrante de la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las Mujeres que dio lugar a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida sin Violencia.

Colaboró con la Comisión Calificadora de las Revistas Ilustradas, una dependencia de la Secretaría de Gobernación de México para cambiar la imagen de las mujeres en los medios. Evidenció las formas de discriminación y desigualdad que viven las mujeres dentro de los medios informativos, donde sólo eran visualizadas de manera excluyente, perpetuando sus roles tradicionales frente al cuidado del hogar. Fue pionera en los estudios de la publicidad discriminatoria y el contenido de las telenovelas, desde una perspectiva feminista.

Obra
Sus líneas de investigación fueron los estudios de género y su relación con la educación superior, los medios de comunicación y la política, fue autora y coautora de libros y artículos académicos en revistas nacionales y extranjeras, entre los que se encuentran:

La formación del género: el impacto de la socialización a través de la educación, 1994
Qué dicen las académicas acerca de la UNAM, 2003
Saber y poder. Testimonios de directoras de la UNAM, 2014
Estudios de género y feminismo, 1990
Ni tan fuertes ni tan frágiles, 1999
Perspectivas socioculturales de la violencia sexual en México y otros países, 2010
Mujeres en la educación superior, la academia y la ciencia, 2012
Recomposición de la matrícula universitaria en México a favor de las mujeres, 2005
Cómo Incorporar la Perspectiva de Género en la Comunicación, 2005
Construyendo la Equidad de Género en la Escuela Primaria, 2004;
Políticas Públicas, medios de comunicación y la formación de audiencias críticas con enfoque de género, 2004.
Las Académicas de la UNAM en puestos Directivos y cómo seguir Rompiendo el Techo de Cristal, 2003.
Imagen Corporal, Mujeres y Medios de Comunicación, 2003.







Los medios y las mujeres: la despedida (a Olga Bustos)



Olga Bustos Romero se fue este 6 de abril. Hace apenas unas horas. Decenas de académicas y feministas expresaron su pesar, ese que sale a flote, contradictorio, desgajado, que pandea entre la despedida y el reencuentro y nos obliga a reconocer y recoger las huellas de quienes han contribuido a construir en las últimas décadas este amasijo de datos “objetivos” y subjetivos de lo que somos las mujeres del siglo XXI.

Desde la academia y la cotidianeidad de las profesoras universitarias, Olga era diligente y constante; afable y simpática. Siempre tenía una sonrisa atractiva que conseguía contactarnos. Conociendo a quienes trabajaron con ella en la investigación y la búsqueda de respuestas en el trajín del conocimiento y la palabra, puedo imaginarla leyendo e indagando; hirviendo en excitada y febril actividad averiguadora para demostrar cómo las académicas sufren discriminación en las universidades y las mujeres somos maltratadas en los medios de comunicación.

No fue ajena a la política universitaria y organizativa. Llegó a ser la directora del Colegio de Académicas Universitarias (CAU). Fue por mucho tiempo profesora en la Facultad de Psicología y la primera Coordinadora del Centro de Estudios de la Mujer, la primera instancia que en la UNAM impulsó los estudios de género fundada en 1984.

También representó a la facultad de Psicología en la Comisión Calificadora de las Revistas Ilustradas, una dependencia de la Secretaría de Gobernación donde puso en juego sus conocimientos y su interés por cambiar la imagen de las mujeres en los medios. Fue pionera en los estudios de la publicidad discriminatoria y el contenido de las telenovelas, desde una perspectiva feminista.

Recuerdo la emoción que le causó tener en la mesa de discusiones de esa Comisión Calificadora (julio 2012) a los editores de cuanta revista ilustrada ponían a las mujeres sexuadas, como objeto de placer de los otros y cómo esa emoción era legítima, porque creyó siempre en el diálogo y el convencimiento, tenía una enorme disciplina y soñó con cambiarle la cabeza a esos editores movidos sólo por el interés de acumular recursos sin reparar en la dignidad de las mujeres.

Esta fue una de sus más interesantes facetas. Así la conocí, pensando en cómo cambiar el contenido y las imágenes de los medios. Pertinaz en el tema, y tenía esa difícil capacidad profunda de comunicar, por eso mi amiga Tania Meza, excelente comunicadora, la recuerda como una de las catedráticas que más la influyó.

Ella también impulsó la creación de Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM (1992), el espacio más trascendente que presidió la filósofa Graciela Hierro, ahí el trabajo académico buscaba ordenar y difundir los estudios de género; estoy segura que empujó la plataforma que apenas el 8 de marzo lanzó la UNAM para promover y regular la igualdad de mujeres y hombres en esa casa de estudios, presentada con bombos y platillos.

Era una de esas personas incansables. Desde el CAU, impulsó todo tipo de actividades de reflexión y análisis, Congresos y Foros actividades esenciales para el desarrollo de las mujeres en la academia y en la ciencia, tanto en la UNAM como en todo el territorio nacional y en Iberoamérica, como recuerda el comunicado difundido por el CAU y Mujeres y Ciencia, con motivo de su deceso.

Como feminista militante le dolió esta permanente e incalculable enfermedad que devasta a las mujeres: la violencia. Formó parte de un precioso grupo de universitarias que apoyaron en la Cámara de Diputados la investigación sobre el feminicidio en México. Ahí trabajamos juntas.

Ella ideó un marco para analizar el cómo y de qué manera los medios reflejan la violencia contra las mujeres. Desafortunadamente, y tras un inmenso trabajo de seguimiento que hicieron grupos de investigadoras en 10 entidades del país, los resultados fueron desechados del cuerpo de la investigación, sin una explicación convincente y sin base racional. A pesar de que el dato, así sea amarillista, que recogen los medios, pudo correr la cortina del feminicidio en todo el país. Esa indagación ha quedado en el archivo de los olvidos.

Recuerdo que de su impulso, fue en el trabajo del Distrito Federal, donde las investigadoras lograron proponer el más y mejor método de mirar a los medios y definir esta influencia y su impacto social.

Se adhirió a la Red de Investigadoras por la Vida y la Libertad de las Mujeres, que nació tras esa ambiciosa investigación que dio lugar a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida sin Violencia. Dice Mayela García del CIDEM, que cooperó y aportó inmensidades a esta empresa.

Hoy las académicas feministas se aprestan a reconocerle a Olga Bustos sus contribuciones en este camino continuo de darle rostro a los diques que se levantan, en todas partes, para mantener a las mujeres como adicionales, poco valoradas y discriminadas. Por ello hoy es calificada como pionera de políticas de acción afirmativa para el desarrollo de las mujeres en la UNAM.

Por suerte fue testiga de esa generación de mujeres que vieron nacer lentamente los estudios de la mujer en los centros de reflexión universitaria. Era una mujer afectuosa, cooperadora, generaciones de sus alumnas y alumnos, la recuerdan como todas esas profesoras que dejan huella. Publicó ensayos, investigaciones y decenas de artículos. Dio talleres y conferencias por todo el país e Iberoamérica.

Cooperó en la construcción de las redes de periodistas con visión de género; asesoró las tareas de variados institutos locales de las mujeres para elaborar herramientas para explicarse y explicar cómo funciona la lógica de los medios de comunicación. Ahí nos encontramos más de una vez.

Hoy sus huellas nos acompañaran por siempre. En lo privado construyó esa pareja equilibrada y democrática a la que aspiramos en los tiempos por venir. Disfrutaba viajar, conoció mucho mundo y muchos paisajes; personas, comidas deliciosas, estuvo en la vida sin los atajos de la prepotencia o la displicencia o la envidia. Trabajaba en equipo y era muy generosa. Guardó algunos recuerdos de sus viajes que amorosamente me compartió en regalos y fotografías. La vamos a extrañar, en esta etapa en que estar fuertes, unidas y beligerantes se hace necesario.

Las pérdidas son motivo de lágrimas y nos conducen por un largo proceso de duelo. No obstante la partida de Olga Bustos, como de otras muchas compañeras feministas que se adelantaron, nos llevan a poner a prueba el eros y el thánatos, la alegría y la tristeza, el caos y el orden, la conservación o el cambio. Y parece una verdad inescrutable, eso de que “nada nace ni nada perece. La vida es una agregación; la muerte, una separación”, más que una pérdida dijera Anaxágoras.

Hasta pronto Olga




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Brigitte Schwaiger escritora austríaca

Brigitte Schwaiger (Freistadt, 6 de abril de 1949 - 26 de julio de 2010) fue una escritora austríaca. Su novela Wie kommt das Salz ins Meer? (1977) tuvo una gran repercusión al hablar de la monotonía de vida de casada.

Schwaiger era hija de un doctor y nieta de Carola Seligmann, cantante de ópera que murió en el campo de concentración de Theresienstadt. Schwaiger fue a la escuela secundaria en Freistadt hasta 1967 y después empezó los estudios de Psicología y Filología germánica y románica en Viena. En 1968, se casó con un funcionario español y se trasladó con él a Madrid y Mallorca antes de él divorciarse cuatro años después. A principios de la década de 1970 tuvo una aventura con el artista de cabaret Peter Lodynski. En sus memorias, lo acusó de presentar guiones suyos con su nombre. También se dice que la obligó a abortar. Posteriormente, asistió a la Academia Pedagógica en Linz donde actuó a tempo parcial en teatros y trabajó como asistente de producción en ORF (Österreichischer Rundfunk - Austrian Broadcasting).

En su primera novela, Wie kommt das Salz ins Meer? (1977) (Como llega la sal al mar?) se convirtió en un bestseller sensacional que vendió miles de copias en la comunidad alemana. Una historia en buena medida autobiográfica contando la monotonía de la vida matrimonial diaria y sus intentos infrutuosos de huir de ella. En 1988 fue llevada al cine por Peter Beauvais, protagonizada por Nicolin Kunz y Siemen Rühaak.

A pesar de que sus posteriores trabajos no consiguieron el éxito de su primera novela, Fallen lassen, un relato da su experiencia en psiquiatría, fue aclamado por la crítica.

Brigitte Schwaiger fue encontrada muerte en un ramal del río Danubio en Viena a finales de julio de 2010. Aunque se desconocen las causas, todo apunta a un suicidio. Habitualmente había hablado del suicidio a sus allegados más cercanos como "el camino más corto".



Reconocimientos 

1984 Premio de cultura del Alta Austria


https://es.wikipedia.org/wiki/Brigitte_Schwaiger







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Arabella Goddard pianista

Arabella Goddard (12 de enero de 1836 - 6 de abril de 1922) fue una pianista inglesa. 

Nació y murió en Francia. Sus padres, Arabella de soltera Ingles y Thomas Goddard, heredero de una empresa de cuchillería de Salisbury  , formaban parte de una comunidad inglesa de expatriados que vivían en Saint-Servan, cerca de Saint-Malo , Bretaña . Estuvo muy orgullosa de su origen francés toda su vida y condimentó su conversación con frases en francés. 

A los seis años fue enviada a París para estudiar con Friedrich Kalkbrenner . Fue aclamada como una niña prodigio y tocó para la familia real francesa y para Frédéric Chopin y George Sand  (más tarde también tocaría para la reina Victoria).  Su familia sufrió dificultades financieras durante la Revolución de 1848 y tuvo que regresar a Inglaterra; Allí Arabella recibió más lecciones de Lucy Anderson y Sigismond Thalberg . Apareció por primera vez en público en 1850, bajo la dirección de Michael William Balfe , en un Gran Concierto Nacional en el Her Majesty's Theatre.

Thalberg la envió para que fuera instruida por James William Davison , el principal crítico musical de The Times . Hizo su debut formal el 14 de abril de 1853, interpretando la Sonata "Hammerklavier" de Beethoven , la primera vez que la obra se representaba en Inglaterra. Pasó 1854 y 1855 en Alemania e Italia. Tocó en un concierto en la Gewandhaus de Leipzig y fue recibida muy favorablemente por la crítica alemana. 

Fue una de las primeras pianistas en tocar recitales de memoria, aunque sus apariciones en conciertos fueron con la partitura al frente. 

Goddard regresó a Inglaterra y dio conciertos con la Sociedad Filarmónica en el Crystal Palace y en los Monday Popular Concerts . En 1857 y 1858 interpretó todas las sonatas tardías de Beethoven en Londres, la mayoría de las cuales todavía eran novedades para su público, y muchas otras obras.

En 1859 se casó con su mentor JW Davison. Ella tenía 23 años, él 46.  En 1871 ella estaba en el primer grupo de destinatarios de la Medalla de Oro de la Royal Philharmonic Society.

De 1873 a 1876 realizó una importante gira, organizada por Robert Sparrow Smythe ,  por los Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, India, Shanghai, Hong Kong, Singapur y Java. En Estados Unidos, los críticos quedaron menos impresionados por su interpretación de música romántica, pero les gustó su interpretación clásica. Esto puede deberse a la influencia de Davison sobre ella: no aprobó a ningún compositor posterior a Mendelssohn .  En junio de 1874, mientras regresaba a Townsville , Queensland , desde Java, su barco naufragó y tuvo que pasar una noche en un bote abierto bajo una lluvia torrencial con Charles Blondin , quien también llegaba para una gira por Australia. En octubre de 1875, apareció en la ciudad de Nueva York con Thérèse Tietjens .


En Inglaterra, George Bernard Shaw quedó impresionado por su habilidad para tocar las piezas más complejas. Describió a Teresa Carreño como "una segunda Arabella Goddard".  Se retiró de la actuación en 1880.


Fue nombrada profesora en el Royal College of Music en 1883, su primer año de funcionamiento. 

Varios compositores le dedicaron piezas, incluida la Sonata para piano en la bemol de William Sterndale Bennett , op. 46 "La doncella de Orleans".  Ella misma compuso un pequeño número de piezas para piano, incluida una suite de seis valses. 

Después del nacimiento de sus dos hijos, Henry y Charles, se separó de su marido,  quien murió en 1885. Murió en Boulogne-sur-Mer , Francia, el 6 de abril de 1922, a la edad de 86 años.

https://en.wikipedia.org/wiki/Arabella_Goddard

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Felicity Palmer mezzosoprano inglesa

 Felicity Joan Palmer  (6 de abril de 1944), es una mezzosoprano inglesa y profesora de música. Cantó papeles de soprano hasta 1983.

Palmer nació en Cheltenham y se educó en Erith Grammar School, ahora llamada Erith School . Estudió en la Guildhall School of Music and Drama de Londres y bajo la dirección de Marianne Schech en el Munich College for Music and Theatre. En abril de 1970, ganó el primer premio de la Beca en Memoria de Kathleen Ferrier . Hizo su debut operístico en 1971 como Dido en Dido y Eneas con la Ópera de Kent. En 1973, hizo su debut en Estados Unidos con la Gran Ópera de Houston y su debut en la Ópera Metropolitana fue en 2000 como Waltraute ( Götterdämmerung ).  Habiendo hecho su debut con la Ópera Nacional Inglesa (ENO) en 1975, su actuación con la compañía cuarenta años después, como la Condesa en La dama de picas , fue ampliamente aplaudida y descrita como "fascinante" y "asombrosa". 

Palmer ha interpretado y grabado óperas de Gilbert y Sullivan , como Katisha en The Mikado para ENO y la Welsh National Opera (WNO), Dame Carruthers en The Yeomen of the Guard (WNO) y Little Buttercup en HMS Pinafore (WNO). . En 1998, interpretó a la viuda Begbick en la producción de la Ópera Lírica de Chicago de The Rise and Fall of the City of Mahagonny . En 2003, interpretó el papel de la señora Lovett en Sweeney Todd de Stephen Sondheim en la Royal Opera House (el único musical que ROH ha presentado).  Cantó Venus en una transmisión televisiva de la BBC de 1983 de Orphée aux Enfers dirigida por Alexander Faris . 

Palmer se destaca por su interpretación del papel de Madame de Croissy en los Diálogos de los Carmelitas de Poulenc , que ha cantado en la Metropolitan Opera  y en la primera producción de la obra de la Lyric Opera of Chicago . También cantó el papel en inglés con ENO y lo grabó como parte de la serie "Opera in English" de Chandos.  Sus otras grabaciones comerciales incluyen Der fliegende Holländer y 'Love's Old Sweet Song, Victorian and Edwardian Ballads', 1978, The Decca Recording Company:1997,LP;Belart,CD,(a Polygram Company),0 28946 14902 7:( John Constable al piano).

Su trabajo en la música contemporánea ha incluido la primera producción en Glyndebourne de la ópera Love and Other Demons de Péter Eötvös , en el papel de Josefa Miranda. 

Palmer es profesora del Royal College of Music de Londres. 


Reconocimientos

Fue nombrada Comendadora de la Orden del Imperio Británico (CBE) en 1993 y Dama Comendadora de la Orden del Imperio Británico (DBE) en los Honores de Año Nuevo de 2011 por sus servicios a la música. 

https://en.wikipedia.org/wiki/Felicity_Palmer

https://www.opera-online.com/en/items/performers/dame-felicity-palmer-1944

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