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miércoles, 4 de febrero de 2026

Marisa Mediavilla Herreros bibliotecaria, documentalista y feminista

 

Marisa Mediavilla Herreros (Boadilla del Camino, Palencia; 4 de febrero de 1945) es una bibliotecaria, documentalista y feminista española especializada en la Historia de las mujeres, que fundó en 1985 la Biblioteca de Mujeres de Madrid, con el objetivo de reunir la cultura y el saber de las mujeres a lo largo de la historia, especialmente en España; intentar poner de manifiesto la importancia de las contribuciones de la mujer a la sociedad; servir de punto de encuentro e intercambio de información y experiencias y reunir, conservándolos, documentos elaborados por el movimiento feminista a lo largo de la historia.

Manifestación de 8 de marzo de 2011


Marisa es y ha sido un pilar en el feminismo madrileño por todos sus compromisos con los libros y la literatura en general. Ha actuado como un depositaria de todo lo que el  feminismo movía. Supongo que como yo más mujeres le hayan traído libros de mujeres de otros lugares. Recuerdo entregarle el libro de Toya Tobar, importante poeta ecuatoriana para ese espacio propio que aún no es realidad del todo. Su presencia ha sido una constante en cuanta manifestación feminista se ha realizado. Nuestro reconocimiento y gratitud por ese legado impagable que nos ha dejado y  por su afecto y cuestionamiento a la realidad social.

Mediavilla forma parte del grupo de Mujeres Feministas Independientes de Madrid, donde tuvo lugar la primera sede de la biblioteca, un pequeño espacio del Instituto de la Mujer situado en el número 44 de la calle del Barquillo,​ donde permaneció hasta 1997.​ En esa primera fase y hasta 2002, se involucró en el proyecto la filóloga y escritora de ciencia ficción Lola Robles Moreno, y que se ocupó de la coordinación de las actividades culturales y de la gestión administrativa y económica de la Biblioteca, pocos meses después de su puesta en marcha.​

La falta de espacio y de dinero han sido los retos a superar en este proyecto aunque Mediavilla optó por no depender de organismos públicos. En sus inicios la biblioteca era una asociación sin ánimo de lucro y de ámbito local pero, a medida que el proyecto fue creciendo, en 1991 pasó a ser competencia estatal, de manera que podían acceder a subvenciones del Instituto de la Mujer. En 2006 se carecía de un espacio adecuado y fueron frecuentes los traslados hasta que los fondos de la biblioteca fueron trasladados al Instituto de la Mujer. Pero fue en 2012 donde tuvo lugar su último traslado al Museo del Traje, situado en la Avenida Juan de Herrera 2, donde fueron automatizados los fondos. La Biblioteca de Mujeres está compuesta por más de 30 000 volúmenes, con algunas obras del siglo XVIII, pero fundamentalmente del XIX y del XX. En ese fondo se pueden encontrar: estudios y ensayos feministas, femeninos y misóginos (de diversas autoras y autores), biografías, obras de creación artística y literaria, además de literatura gris, revistas y colecciones especiales como agendas, calendarios, carteles, folletos, sellos, pegatinas, tarjetas, tebeos y chapas.

Junto a Ricarda Folla Fernández, Mediavilla desarrolló en 2014 un Tesauro de Mujeres que, a diferencia de los tesauros convencionales, refleja la lucha de las mujeres por sus derechos y la existencia del feminismo, y cuyo objetivo es “que se convierta en un instrumento que refleje la realidad pero que también ayude a transformarla, con un lenguaje incisivo en lugar de excluyente y discriminatorio”.

En su trayectoria profesional, Mediavilla ha defendido el papel de las librerías, tanto las especializadas en ciertos temas (feministas, de ciencia ficción, de viajes…) como generalistas y también las de segunda mano, que además han sido en parte una fuente para la consecución de fondos para la Biblioteca de la Mujer.​ Reconoce la existencia de anteriores bibliotecas dedicadas a la mujer como la Biblioteca Popular de la Mujer fundada por Francesca Bonnemaison en Barcelona en 1909, el Lyceum Club creada en 1926 o la biblioteca de la Residencia de Señoritas creada en 1915 y ambas dirigidas por la pedagoga y humanista María  de Maeztu y desmanteladas tras el estallido de la Guerra Civil.


Obra

2004 – Catálogo 'El Tebeo Femenino', con unas 200 entradas, prologado por Mayka Muñoz. Biblioteca de Mujeres de Madrid.[21]​

2011 – "El tebeo femenino", un recorrido ilustrado del tebeo femenino, desde los años 30 hasta la actualidad. Editorial Alberto Santos. ISBN 9788415238003

2014 – "Tesauro de Mujeres", por Marisa Mediavilla Herreros y Ricarda Folla Fernández. Biblioteca de Mujeres de Madrid.

2017 – Catálogo de escritoras españolas. Biblioteca de Mujeres de Madrid.

2017 – Catálogo de revistas. Biblioteca de Mujeres de Madrid.

2017 – Catálogo de carteles. Biblioteca de Mujeres de Madrid.

Reconocimientos 

En 2016, la Junta directiva del Gremio de Libreros de Madrid le concedió el Premio Leyenda por “su apasionada e incansable búsqueda del legado literario de las mujeres”.

En 2017 recibió el X Premio ParticipanDo creamos Espacios de Igualdad, en la categoría de Arte y Cultura, otorgado por el Consejo de las Mujeres del municipio de Madrid.

En 2021 recibió el AMEIS de Plata correspondiente al año 2020, este galardón es un reconocimiento literario a las mujeres que abrieron camino dentro de la literatura, otorgado por la Asociación de Mujeres Escritoras e Ilustradoras (AMEIS).

https://www.heroinas.net/2011/04/por-un-espacio-propio-para-la.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Marisa_Mediavilla_Herreros

https://es.wikipedia.org/wiki/Marisa_Mediavilla_Herreros#/media/Archivo:Marisa_Mediavilla_Herreros.jpg


https://mujerdelmediterraneo.heroinas.net/2024/06/por-un-espacio-propio-para-la.html

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lunes, 6 de enero de 2025

Ona Šimaitė bibliotecaria lituana Justa de las Naciones

 


Ona Šimaitė (6 de enero de 1894 - 17 de enero de 1970) fue una bibliotecaria lituana de la Universidad de Vilnius que utilizó su puesto para ayudar y rescatar a judíos en el gueto de Vilna durante la Segunda Guerra Mundial . Es reconocida como Justa de las Naciones .

Nacida en Akmenė, Lituania, y posteriormente educada en Moscú, Šimaitė se convirtió en bibliotecaria en la Universidad de Vilnius en 1940. En 1941, los nazis invadieron Lituania y crearon el gueto de Vilna. Comenzó a entrar en el gueto con el pretexto de recuperar libros de la biblioteca de estudiantes universitarios judíos. Durante los siguientes tres años, contrabandeó armas pequeñas (con la ayuda de Kazys Boruta , entre otros), así como alimentos y otras provisiones; sacó de contrabando documentos literarios e históricos para la Brigada del Papel ; y también sirvió como cartera para los habitantes del gueto, conectándolos con el mundo exterior. También encontró personas que falsificarían documentos para judíos, ofreció su casa como refugio temporal para judíos y sacó de contrabando a niños judíos del gueto a familias que encontró que aceptaban esconderlos.

En abril de 1944, la Gestapo arrestó a Šimaitė y la torturó. Un rescate pagado por el rector de la universidad la salvó de una ejecución inmediata, y fue deportada al campo de concentración de Dachau en Alemania y luego trasladada a un campo de internamiento en Ludelange , Francia. Después de que los aliados liberaron el campo, Šimaitė permaneció en Francia, trabajando como bibliotecaria, excepto durante un período de 1953 a 1956 cuando vivió  en Israel.

El 15 de marzo de 1966, la organización israelí Yad Vashem reconoció a Šimaitė como Justa entre las Naciones y plantó un árbol en su honor. 

Šimaitė murió en las afueras de París el 17 de enero de 1970  y, a petición suya, su cuerpo fue donado a la ciencia. En 2015, se inauguró en Vilna la primera calle de Lituania que lleva el nombre de un Justo de las Naciones;  la calle se llama Calle Šimaitės , en honor a Šimaitė. 


https://en.wikipedia.org/wiki/Ona_%C5%A0imait%C4%97#:~:text=Ona%20%C5%A0imait%C4%97%20(6%20January%201894,a%20Righteous%20Among%20the%20Nations.

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sábado, 12 de agosto de 2023

Juana Capdevielle San Martín pedagoga y bibliotecaria republicana


Juana Capdevielle (Madrid,12 de agosto de 1905-18 de agosto de 1936)   fue una de las numerosas mujeres exponentes de la etapa de modernidad que, en el marco de la idea de ciudadanía republicana, experimentó España antes de 1936. Quizá por eso, por haber mostrado "una actitud vital rupturista con el modelo de sociedad tradicional, con un papel destacado en la esfera pública y el ejercicio de roles propios de una mujer en condición de igualdad con el hombre"*, fue asesinada por falangistas. Quizá, por eso mismo, su nombre fue ignorado por la historia oficial.

 Juana María Clara Capdevielle San Martín se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid. Fue compañera de María Zambrano.

El 9 de julio de 1930 ingresó en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, primero adscrita a la Biblioteca Nacional y desde julio de 1931 a la biblioteca de la Facultad de Filosofía donde había estudiado.​ Ascendió a jefa de esta unidad, y en 1933 coordinó el traslado de fondos dispersos en otras dependencias de la universidad a las nuevas instalaciones de la Ciudad Universitaria. En ese mismo año, 'Juanita' logró el puesto de jefa técnica de la biblioteca del Ateneo de Madrid. Se centró en la clasificación de los fondos bibliográficos mediante la implementación de la Clasificación Decimal Universal, un proceso que ya llevaba algún tiempo desarrollándose en Cataluña.


Organizó un servicio circulante de lectura para los enfermos de los hospitales Clínico y de la Cruz Roja. Participó en la puesta en marcha de la Asociación de Bibliotecarios y Bibliógrafos, de la que fue tesorera. En 1934 participó en las Primeras Jornadas Eugénicas de Genética, Eugenesia y Pedagogía Sexual. En su ponencia titulada  "El problema del amor en el ambiente universitario", rebatió las teorías de supremacismo masculino de conferenciantes como Ramón J. Sender, y defendió una idea del amor basada en la valentía, la sinceridad, la igualdad y la libertad. Juana creía en el amor como sostén de la vida, aunque para ella lo fundamental era “levantar lo que debe ser el edificio vital: la actuación social”.

La Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas -dependiente de la Institución Libre de Enseñanza- le otorgó una beca para ampliar sus conocimientos durante tres meses en Alemania, Bélgica, Francia y Suiza, la cual empezó a recibir en febrero de 1936.

En marzo de 1936 se casó con el abogado y político Francisco Pérez Carballo, que en abril fue nombrado gobernador civil de La Coruña tras la victoria del Frente Popular. Juana pidió un permiso de tres meses sin sueldo en la Biblioteca de Filosofía para acompañar a su esposo. El matrimonio era paradigma del cambio social que había experimentado España entre 1931 y 1936, cortado de raíz por la sublevación militar del 18 de julio.

Una vez conocida la noticia del golpe de Estado, permaneció junto a su esposo, que preparaba la resistencia armada del Gobierno Civil. Juana se refugió en casa de unos conocidos. El día 24, Pérez Carballo fue detenido. Antes de ser fusilado en Punta Herminia, cerca de la Torre de Hércules, pudo escribir una breve carta a Juana:

Juana: Has sido lo más hermoso de mi vida. Donde esté y mientras pueda pensar, pensaré en ti. Será como si estuviésemos juntos. Beso tu anillo una vez cada día. Te quiero. Paco

Cuando Juana -que estaba embarazada- se interesó por su paradero, le dijeron que la acompañarían junto a él. Era un engaño para saber dónde se refugiaba. Fue detenida y encarcelada. Perdió a su bebé en prisión. A primeros de agosto fue liberada, pero le prohibieron residir en La Coruña. Se refugió en casa del diputado de Izquierda Republicana, Victorino Veiga, en Culleredo. Recibió allí una orden de deportación, pero la noche del 17 al 18 de agosto fue detenida por la Guardia Civil, trasladada a La Coruña y entregada a un grupo de falangistas. Su cadáver -con dos tiros- fue encontrado al día siguiente en las proximidades de Rábade (Lugo).​ Acababa de cumplir treinta y un años.




Solo en los últimos años ha sido rescatada la figura de esta mujer culta y progresista, que pagó caro el atrevimiento de exhibir un pensamiento propio y crítico. En 2007 se recuperó su memoria en un curso de verano. En 2009, Claudio Rodríguez Fer le dedicó este poema, incluido en De Ámote vermella (Vigo: Xerais, 2009):

Chamábase Juana Capdevielle
como podía chamarse a vida mesma;
morreu, como vivía, de amor e liberdade.

En Rábade deixounos un caravel
para reinventar o amar; un xirasol
co que pacer a paz e unha violeta
para fabricar futuros máis muller. 

En 2010 Cristina Gállego publicó el libro biográfico Juana Capdevielle San Martín (Editorial Complutense). Un edificio de la biblioteca del campus universitario de Elviña (La Coruña) lleva el nombre de Xoana Capdevielle.

* Somoza Cayado, Antonio; Domínguez Almansa, Andrés; Fernández Prieto, Lourenzo (2012). La génesis del régimen franquista en Galicia: aniquilación política y destrucción de la sociedad civil (1936-1939). En Segura, A., Mayayo, A., Abelló, T. (dirs.). La dictadura franquista: La institucionalització d'un règim. Barcelona: Universitat de Barcelona, pp. 53-68.

https://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/juana-capdevielle-garcialorca-franquismo/20180806173212154615.html
https://www.pinterest.es/pin/juana-capdevielle-san-martn-19051936--689895236658948588/https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2017/04/11/juanamariacapdeviellesanmartin-bibliotecaria-y-ateneista-casadaconfranciscoperezcarballo/
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lunes, 17 de julio de 2023

Linda Eastman bibliotecaria



Linda Anne Eastman (17 de julio de 1867 - 5 de abril de 1963)  fue una bibliotecaria estadounidense . Fue seleccionada por la American Library Association (ALA) como una de las 100 bibliotecarias más importantes del siglo XX. 

Eastman fue bibliotecaria principal de la Biblioteca Pública de Cleveland de 1918 a 1938 y presidenta de la ALA de 1928 a 1929. [3] En el momento de su nombramiento en Cleveland, fue la primera mujer en dirigir un sistema de bibliotecas del tamaño de De Cleveland. También fue miembro fundadora y más tarde presidenta de la Asociación de Bibliotecas de Ohio, y profesora de Bibliotecología en la Universidad Case Western Reserve .

Eastman nació en Oberlin, Ohio y se mudó a Cleveland a los 7 años.  En su biografía de su amigo y mentor, William Howard Brett , Eastman escribió sobre una interacción temprana que tuvo con él y que daría forma a su carrera. Al visitar la biblioteca de Cleveland para adquirir un libro que necesitaba para la escuela, un asistente le dijo a Eastman que el libro había sido sacado y que no estaba disponible. Brett, que entonces era bibliotecario jefe, pasó por alto y escuchó este intercambio, e inmediatamente se ofreció a que alguien comprara otra copia del libro para que Eastman lo revisara. Después de la escuela secundaria, Eastman se convirtió en maestra, pero pronto decidió dedicarse a la biblioteca. 

Eastman comenzó a trabajar en la Biblioteca Pública de Cleveland en 1892 como aprendiz, y en 1894 se hizo cargo de la Biblioteca West Side Branch, donde estableció The Open Shelf , un boletín para los usuarios de la biblioteca que destaca los nuevos lanzamientos.  Eastman se fue a un mejor puesto en el Sistema de Bibliotecas de Dayton en 1895, pero regresó rápidamente cuando Brett le ofreció el puesto de vice-bibliotecaria.  En esa posición, Eastman ayudó a implementar el revolucionario y exitoso sistema de estantería abierta de Brett, mediante el cual los usuarios podían elegir sus propios títulos de las estanterías de la biblioteca en lugar de tener que pedirle al personal de la biblioteca que recuperaran libros de las pilas restringidas.

Cuando Brett murió en un accidente automovilístico en 1918, la Junta de la Biblioteca de Cleveland designó  como bibliotecaria jefe a Eastman en una votación unánime. 

Uno de los principales logros de Eastman como bibliotecaria fue supervisar la construcción y apertura de la nueva biblioteca principal de Cleveland.

Los planes para la nueva biblioteca comenzaron en 1912, pero las cuestiones políticas y financieras (y la Primera Guerra Mundial) retrasaron el inicio de la construcción hasta 1923, después de una serie de iniciativas de bonos exitosas encabezadas por Eastman.  La biblioteca se abrió al público en mayo de 1925 con un gran evento público, con un discurso principal del ex primer ministro británico David Lloyd George .  El nuevo edificio era, en ese momento, la tercera biblioteca más grande del país, con seis pisos y una sala de lectura principal con capacidad para 200 personas. 


Eastman ayudó a diseñar centros especiales que atenderían las necesidades de los clientes de tipos específicos de información. La única Sección de Viajes se estableció en 1926 y presentaba no solo folletos de viaje, sino también "volúmenes seleccionados sobre la historia, la geografía y la sociedad de los principales países del mundo".  En 1928, Eastman estableció la Oficina de Información Comercial.  Este espacio sirvió no solo como un centro de investigación para los empresarios de Cleveland, sino también como un centro de recursos vocacionales. Además de crear colecciones y servicios especiales, Eastman tomó medidas para extender el alcance de la biblioteca, estableciendo en 1926 un servicio para distribuir libros a lectores hospitalizados. 

Los intentos de Eastman para mejorar los servicios para clientes ciegos comenzaron en 1903 cuando instituyó clases de Braille como parte de la oferta de la Biblioteca.  Sus intentos de construir la colección Braille de la biblioteca se vieron frustrados por el alto precio de los libros y la dificultad de transportarlos, pero en 1928 la Biblioteca tenía una colección de seis mil textos en Braille.  Cuando Eastman se retiró, el servicio especial estaba distribuyendo libros a treinta mil clientes ciegos en todo el norte de Ohio.  Además de los textos en Braille, la Biblioteca de Cleveland fue pionera en el uso de libros grabados en fonógrafo, inicialmente concebidos como una solución para usuarios ciegos que no podían leer Braille. 


Biblioteca de Cleveland 

La Biblioteca de Cleveland sufrió recortes financieros durante la década de 1930, incluso cuando la demanda pública de servicios bibliotecarios se disparó. Los salarios se redujeron drásticamente y los fondos para libros nuevos se agotaron. La situación financiera empeoró tanto que en 1932 hubo que colocar un letrero en la nueva sección del libro que decía: "No hay libros nuevos para exhibir esta semana debido a los fondos restringidos. ¿Has leído estos títulos antiguos?"  Sin embargo, el patrocinio de la biblioteca se disparó cuando  desempleados y subempleados  de Cleveland llegaron a la biblioteca para una variedad de propósitos. Eastman le dijo al Chicago Daily Tribune que "muchos de los desempleados que frecuentan la biblioteca piden obras de referencia que les serán de beneficio en su vocación. También están pidiendo libros y revistas de cultura general, descubriendo que ya que tienen mucho tiempo y ahora pueden disfrutar los libros que nunca tuvieron tiempo de leer antes ".  Eastman se vio obligado a tomar medidas extremas de reducción de costos para mantener la biblioteca abierta, con la ayuda del amplio apoyo público de la biblioteca y la apreciación de sus servicios.

Eastman se retiró de la biblioteca en 1938 a los 71 años, citando el deseo de pasar más tiempo al aire libre. The Plain Dealer resumió el estado de la biblioteca al momento de su retiro: "Ella deja la biblioteca como la tercera más grande en los Estados Unidos, con 28 sucursales, 108 estaciones, 30 bibliotecas escolares y diez bibliotecas del condado administradas bajo el sistema. También con un millones de libros en sus estanterías, una circulación de más de ocho millones al año, y la buena voluntad de toda la población de Cleveland, cada hombre, mujer y niño han vendido la idea de que la Biblioteca Pública es su propia biblioteca privada, para servirle según sus necesidades "

Reconocimientos 
Después de su retiro, en su honor se nombraron con su nombre  tanto una biblioteca sucursal  como un jardín de lectura en la Biblioteca Principal. En 1954 fue nombrada miembro honorario de la American Library Association .  Eastman murió en 1963 a los 96 años.

https://en.wikipedia.org/wiki/Linda_Eastman
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miércoles, 5 de julio de 2023

Teresa de Andrés Zamora bibliotecaria


Teresa Andrés Zamora (Valladolid, 1907- París, 5 de julio de 1946), fue una bibliotecaria española que estuvo al frente de las Bibliotecas de Cultura Popular durante la Guerra Civil. Delegada en Valencia del Ministerio de Instrucción Pública, militante comunista, republicana, sindicalista y feminista, tuvo que exiliarse, primero en Bélgica y luego en Francia, donde falleció a los 39 años de edad.

“Lo que no quiere decir, ni mucho menos, que ha de inaugurarse una política de lo que con cierto matiz despectivo se ha dado en llamar «cultura popular», entendiendo por tal un rebajamiento del nivel general de la cultura, acompañado del desdén consiguiente por sus más elevadas manifestaciones. Al hablar de una política cultural hecha de cara al pueblo español, me refiero simplemente a una política que enfoque los problemas culturales desde un punto de vista diferente del que, hasta ahora, se ha venido utilizando. Se trata nada más, pero nada menos también, que de realizar verdaderamente la fórmula archivieja de «cultura al alcance de todos». Dentro de un plan cultural concebido de esta manera, una de las primeras cosas que se plantean es la necesidad de la creación de una red de Bibliotecas que sea capaz de hacer llegar los libros hasta los últimos rincones de España”.

(Teresa de Andrés, Las bibliotecas generales en España, 1945).

 Teresa nació en Villalba de los Alcores (Valladolid) en 1907, y cuando tenía tres años la familia se trasladó a Cevico de la Torre (Palencia), donde el padre ejercería de médico y la madre de maestra hasta 1936. Para estudiar el Bachillerato, se trasladó con su abuela a un piso que alquilaron en Palencia y en el instituto comenzó lo que sería una constante en su vida: matrícula de honor en todas las asignaturas y premio extraordinario en reválida. En aquel momento sólo 1 de cada 10 estudiantes de Bachillerato en España era mujer (aún menos en Palencia) y, en la universidad, cuando en 1923 Teresa inició sus estudios de Filosofía (sección Historia) en Valladolid, sólo el 3’73% de los estudiantes universitarios en España eran mujeres (de nuevo, aún menos en Valladolid). Los estudios los terminó en Madrid, compaginándolos con un trabajo como profesora de la sección de Letras del Instituto-Escuela entre 1926 y 1929. A finales de 1928 se trasladó a la Residencia de Señoritas, donde viviría hasta 1932. Cuando ella llegó había 165 residentes, 33 de ellas extranjeras, y unas instalaciones excelentes: el laboratorio de Química estaba recién estrenado y la biblioteca tenía más de doce mil volúmenes, que, precisamente el año de la llegada de Teresa, comienzan a clasificarse siguiendo el sistema decimal Dewey. Además el personal estadounidense del Instituto Internacional ofrecía cursos de Biblioteconomía, lo que resultaba muy favorable para Teresa de Andrés que, en 1931, accedió al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos mediante unas oposiciones en las que sacó el primer puesto. Fue destinada a la biblioteca del Palacio Nacional (ex Palacio Real) —la tercera en España por sus incunables, libros raros y encuadernaciones—, con José Moreno Villa como director, y por las tardes trabajaba en el Centro de Estudios Históricos de la calle Duque de Medinaceli (Palacio del Hielo y el Automóvil) con Elías Tormo y Manuel Gómez Moreno. A mediados del año 1932, Teresa  Andrés obtuvo una pensión de once meses para estudiar Arqueología en Alemania. A los cuatro días de su llegada, el partido nazi consiguió la mayoría en el Parlamente alemán, y seis meses después Hitler se convirtió en canciller y comenzó el Tercer Reich. Unos días antes, Teresa había regresado a España donde realizó los cursos de doctorado y empezó su tesis doctoral mientras trabajaba como becaria en el Centro de Estudios Históricos. La sublevación fascista la sorprendió con la tesis casi acabada.

En los treinta y tres meses que duró la Guerra, Teresa perdió a su padre y un hermano, fusilados, se casó con Emilio Gómez Nadal, tuvo un hijo y fue responsable de la sección de bibliotecas de Cultura Popular. La función de Teresa en este organismo era crear las bibliotecas de hospitales, batallones y de hogares del soldado. A la vez, formaba parte de la Comisión Gestora del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos que, con Tomás Navarro como presidente, sustituyó en los primeros días de la Guerra a la Junta Facultativa de Archivos,

En febrero de 1937 se creó el Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico. La sección de Bibliotecas, presidida por Tomás Navarro Tomás constaba de cinco personas, entre ellas María Moliner a cargo de las Bibliotecas Escolares y Teresa de Andrés llevando Extensión Bibliotecaria. Entre marzo de 1937 y abril de 11938, la sección de Bibliotecas del Consejo, con un presupuesto de guerra, compró libros por valor de 6.947.000 pesetas y distribuyó entre 283 bibliotecas (escolares, rurales, municipales,...) —quince años después, en 1952, el gobierno de Franco asignó en los Presupuestos Generales del Estado la cantidad de 3.950.000 pesetas para la adquisición de libros

Tras el traslado del gobierno a Barcelona en 1937, Teresa de Andrés fue responsable de la Delegación en Valencia del Ministerio de Instrucción Pública. En 1938 representó a España en la XI reunión de IFLA (Internacional Federation of Libraries Associations) que se celebró en Bruselas y presentó con gran éxito la obra de difusión de la lectura de los gobiernos de la República y la Generalitat de Cataluña. Al entrar las tropas de Franco en Barcelona, Teresa de Andrés y su familia consiguieron permiso para marchar a Bélgica. Al estallar la Segunda Guerra Mundial se trasladaron a París. Allí decidió formar parte activa de las redes de la Resistencia, dentro del grupo comunista español que su marido, Emilio G. Nadal, lideraba. La situación que vivían les hizo mandar a sus dos hijos, a los que ella no volvería a ver, a Madrid con la abuela materna, En 1944 Teresa empezó a trabajar bajo la dirección de Marcel Bataillon, director del Instituto de Estudios Hispánicos de la Universidad de París, en el Catálogo colectivo de libros españoles de las Bibliotecas Nacionales y Universitarias. En la efervescencia política que siguió a la liberación de París, primero, y el resto de Francia, después, Teresa de Andrés y Emilio G. Nadal participaron en la fundación y desarrollo de la Unión de Intelectuales Españoles, que llegó a contar con 337 miembros y tuvo como secretario general (luego presidente) a José María Quiroga Pla, profesor, poeta y yerno de Unamuno. Teresa publicó varios artículos en su Boletín en 1945, año en que abandonó su trabajo como bibliotecaria para dedicarse de lleno a la preparación de primer Congreso Mundial de la Mujer, que se celebró en París en diciembre de 1945 con la asistencia de delegaciones de 47 países. Unos meses después, en julio de 1946, Teresa murió de leucemia con 39 años. 


 Agradecemos los texto de Capi Corrales Rodrigáñez

https://www.culturaydeporte.gob.es/cultura/areas/archivos/mc/centros/cida/4-difusion-cooperacion/4-2-guias-de-lectura/guia-exilio-espanol-1939-archivos-estatales/archiveros-bibliotecarios-exiliados/teresa-andres-zamora.html

https://www.fecyt.es/es/publicacion/ni-tontas-ni-locas-las-intelectuales-en-el-madrid-del-primer-tercio-del-siglo-xx

https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/el-cronista/luchadora-cultura-popular-20220308172304-nt.html

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viernes, 17 de marzo de 2023

Bona Peiser primera blibliotecaria en Alemania


 Bona Peiser ( 26 de abril de 1864, Berlín - 17 de marzo de 1929 , Berlin ) fue  la primera mujer en Alemania que trabajó a tiempo completo como bibliotecaria .

Bona Peiser nació como hija del editor judío Wolf Peiser y su esposa Rosalia, de soltera Gottheil, en Berlín y pasó los primeros años de su vida  en el suburbio de Spandauer en las afueras de Scheunenviertel . Desde 1875 hasta su muerte vivió  en Luisenstadt . Asistió ala escuela primaria , porque no era posible para las niñas, una escuela secundaria, probablemente primero la Luisenschule y luego la Viktoriaschule cerca de sus respectivos lugares de residencia.

Placa conmemorativa en Rungestr. 22-25


En contraste con el desarrollo acelerado de las bibliotecas públicas en los países angloamericanos, las bibliotecas públicas de Berlín desde 1850 tenían una existencia escasa y marginal en las escuelas, eran atendidas por profesores de forma voluntaria y no ofrecían oportunidades de formación ni de empleo. 

Bona Peiser decidió tomar la iniciativa de capacitarse para el trabajo de biblioteca, incluyendo especializados en Inglaterra , donde conoció uno de los sistemas de bibliotecas públicas mejor desarrollados, la Biblioteca Pública de Manchester . En Berlín se involucró en 1889 con Minna Cauer.y fundó la “Asociación de Ayuda Comercial e Industrial para Empleadas” (más tarde: Asociación de Empleadas, SVA), que muy pronto buscó crear su propia biblioteca, y la “Sociedad Alemana para la Cultura Ética” (DGEK) fundada en 1892, una de las  más importantes asociaciones  del movimiento del libro y la sala de lectura en Alemania. 

Bona Peiser se convirtió en miembro fundador de la comisión bibliotecaria de la DGEK, cuya presidenta, Jeannette Schwerin , también hizo una contribución especial como coordinadora de la labor social de la DGEK y en el movimiento de mujeres (grupos de niñas y mujeres para el trabajo de ayuda social , Bund Deutscher Frauenvereine / BDF).

La comisión de la biblioteca recaudó libros y donaciones, integro al bibliotecario Ernst Jeep de la Biblioteca Real como miembro del personal e inauguró el 1 de enero de 1895 en el edificio del patio del café y comedor del pueblo construido por Alfred Messel en 13 Neue Schönhauser Strasse '. siendo la  Primera sala de lectura pública en Berlín . Al mismo tiempo, apareció en todos los principales periódicos de Berlín un 'Llamado para la construcción de salas de lectura públicas', firmado por nombres ilustres de diversas direcciones políticas y grupos sociales, apelando al sentido común de todos los ciudadanos para que brinden un apoyo activo a la ampliación de las salas de lectura ante el comportamiento vacilante de las autoridades.

En el primer año de su existencia, casi 50.000 personas visitaron la sala de lectura, 122 diariamente, 232 los domingos, tomaron prestados más de 21.000 libros en la sala de lectura o utilizaron la amplia gama de revistas y periódicos. La sala de lectura estuvo abierta de lunes a viernes de 18.00 a 22.00 horas, desde finales de 1897 también para el almuerzo de 12.00 a 15.00 horas, y los domingos de 9.30 a 13.00 horas y de 17.00 a 22.00 horas. A fines de 1895, el inventario de libros había aumentado a 3.500 volúmenes y podría complementarse de manera específica con las donaciones entrantes de Ernst Jeep y Bona Peiser. A partir de 1900 también se prestaron libros y el número de visitantes ascendió a 110.000 al año siguiente.

El éxito público de la primera sala de lectura fue tan grande que el magistrado de Berlín finalmente tuvo que otorgar al bibliotecario de la ciudad Arend Buchholtz los fondos rechazados durante mucho tiempo para ampliar las bibliotecas públicas y establecer salas de lectura en la ciudad. Las primeras cuatro salas de lectura municipales se abrieron entre 1896 y 1900, y nueve más seguidas en 1914.

El 1 de enero de 1895, Bona Peiser también se convirtió en directora de tiempo completo de la biblioteca de la SVA, de la que también se ocupó hasta el final de su vida, y durante muchos años ambas bibliotecas fueron el lugar de formación más importante para muchas mujeres que querían estudiar. aprender la bibliotecología y trabajar en bibliotecas públicas. De 1906 a 1909, la biblioteca de la SVA estuvo ubicada en Alte Jakobstraße 20/22, bajo un mismo techo con la 'biblioteca sobre el tema de la mujer' de Minna Cauer fundó  con la asociación 'Frauenwohl'. En 1909, la biblioteca de la SVA, junto con la administración de la asociación, pudo mudarse a un nuevo edificio en Köpenicker Strasse 74, a solo unos pasos de la nueva ubicación de la sala de lectura. Después de mudarse a Münzstraße 11 en 1902, se ubicó en Rungestraße 25-27 desde 1908 en un complejo industrial de nueva construcción (hoy: JannowitzCenter).

Bona Peiser presentó el catálogo de referencias de tarjetas de libros que había desarrollado en ambas bibliotecas. Fue utilizado por muchas bibliotecas alemanas hasta mucho después de la Segunda Guerra Mundial , como una herramienta de trabajo eficiente para organizar el préstamo y el asesoramiento de lectura en bibliotecas en las que los fondos aún no son de libre acceso.

Bona Peiser publicó los primeros ensayos informativos sobre la nueva profesión de bibliotecario, se comprometió de por vida a garantizar la calidad de la formación y estableció contactos con colegas a través de una carta itinerante y reunión en el club de mujeres de Berlín de 1900 , que en 1907 estableció la asociación. de mujeres que trabajan en bibliotecas . La asociación organizó alrededor del 70% de todas las mujeres que trabajaban en la profesión hasta 1920 y desde 1912 publicó los avisos de la asociación de mujeres que trabajan en bibliotecas como complemento a los trabajos de las bibliotecas públicas y salas de lectura . En 1920 se disolvió a favor del sexo mixto. Asociación del Reich de Funcionarios y Empleados de Bibliotecas Alemanas, en cuyo consejo trabajó Bona Peiser desde el principio.

Para 1920, más de dos millones de lectores habían llegado a la sala de lectura, pero después de la guerra y la inflación , su situación financiera se volvió cada vez más difícil. En 1927, la DGEK finalmente lo entregó al distrito de Mitte y se convirtió en una de las sucursales de la biblioteca de la ciudad de Mitte. 

Bona Peiser siguió siendo la líder y estuvo activa no solo en la junta de la Asociación del Reich hasta el final de su vida , sino también en la rama local de la SVA. Más allá de las cuestiones técnicas, estaba comprometida con los intereses y el valor del trabajo de las mujeres. y por una reorganización de la formación bibliotecaria, que, como dice el obituario de una colega, "también debería ayudarnos a las mujeres a conseguir la necesaria influencia femenina en la dirección y el objetivo del trabajo de las bibliotecas públicas".

Bona Peiser murió el 17 de marzo de 1929 después de una larga enfermedad, fue enterrada en el cementerio judío de Weißensee .

Como parte del 120 aniversario de la Biblioteca de la ciudad de Perleberg, la biblioteca pasó a llamarse Biblioteca de la ciudad de BONA Perleberg 

Hasta la fecha, no se conoce una sola foto de Bona Peiser, pero en esta  foto de la sala de lectura de 1914, se puede ver a una mujer al fondo junto a muchos lectores, que probablemente sea Bona Peiser.

https://kreuzberged.com/tag/bona-peiser/

https://www.bibspider.de/produkt/bona-peiser-die-erste-deutsche-bibliothekarin/

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sábado, 30 de marzo de 2019

María Moliner bibliotecaria, filóloga y lexicógrafa española autora del Diccionario de uso del español.




María Moliner nació en Paniza (Zaragoza)  ( 30 de marzo de 1900 - Madrid, 22 de enero​ de 1981) en el seno del matrimonio formado por Enrique Moliner Sanz, médico rural, y Matilde Ruiz Lanaja. Era un ambiente familiar acomodado en el que los tres hijos que superaron los entonces frágiles años de la infancia —Enrique, María y Matilde— cursaron estudios superiores. 

En 1902, según testimonio de la propia María Moliner, padres e hijos se trasladaron a Almazán (Soria) y casi inmediatamente, a Madrid. En la capital, según sus propias palabras, los pequeños Moliner estudiaron en la Institución Libre de Enseñanza, donde fue, al parecer, don Américo Castro quien suscitó el interés por la expresión lingüística y por la gramática en la pequeña María.

Los primeros exámenes del bachillerato los hizo  como alumna libre en el Instituto General y Técnico Cardenal Cisneros de Madrid (entre 1910 y 1915). En julio de 1915 pasa al Instituto General y Técnico de Zaragoza, del que fue alumna oficial a partir de 1917 y donde concluyó el bachillerato en 1918. 

Entre 1918 y 1921 cursó la Licenciatura de Filosofía y Letras en la universidad de Zaragoza (sección de Historia) obteniendo sobresaliente y Premio Extraordinario.  

En 1922 ingresó por oposición en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, y obtuvo como primer destino el Archivo de Simancas.  

Tras una breve estancia en Simancas, María Moliner pasa al Archivo de la Delegación de Hacienda de Murcia. Será en esa ciudad donde conocerá al que fue su marido, D. Fernando Ramón y Ferrando, catedrático de Física. La pareja contrae matrimonio en Sagunto, el 5 de agosto de 1925. Es la unión  de dos intelectuales comprometidos con su vocación y con la sociedad en la que viven, a la que tratarán de dar lo mejor de sí mismos.  

A principios de los años treinta, la familia se traslada a Valencia, Fernando, a la Facultad de Ciencias; María, al Archivo de la Delegación de Hacienda de esa ciudad.  La etapa valenciana cubre el período de su mayor plenitud vital. En ella se produce el nacimiento y la crianza de sus dos hijos pequeños, se encarga de la atención de la casa, continua desarrollando su vida profesional, y, sobre todo, comienza su participación en las empresas culturales que nacen con el espíritu de la II República.  

En primer lugar hay que destacar su colaboración  en la Escuela Cossío, inspirada claramente en la Institución Libre de Enseñanza. María Moliner enseñó en ella Literatura y Gramática, y, además, formó parte de su Consejo Director, como vocal, y de la Asociación de Amigos para su apoyo, como secretaria. 

Prestó asimismo, su colaboración entusiasta a las Misiones Pedagógicas de la República, ocupándose de la  organización de las bibliotecas rurales. De hecho, escribió unas Instrucciones para el servicio de pequeñas bibliotecas que se publicaron sin nombre de autor en Valencia en 1937. Estas indicaciones fueron muy apreciadas, tanto en España como en el extranjero y su presentación preliminar —«A los bibliotecarios rurales»— constituye una pieza conmovedora y un testimonio fehaciente de la fe de la autora en la cultura como vehículo para la regeneración de la sociedad. 

En esta etapa de su vida ocupó puestos importantes de responsabilidad en el terreno de la organización de las bibliotecas populares. En 1935, en el II Congreso Internacional de Bibliotecas y Bibliografía presentó una comunicación con el título «Bibliotecas rurales y redes de bibliotecas en España».

En septiembre de 1936 fue llamada por el rector de la Universidad de Valencia para dirigir la Biblioteca universitaria, pero, ya en plena guerra civil, a finales de 1937, hubo de abandonar el puesto para entregarse de lleno a la dirección de la Oficina de Adquisición y Cambio Internacional de Publicaciones y para trabajar como vocal de la Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico.

La lucidez y capacidad organizativa de María Moliner van a quedar plasmadas en las directrices que redacta como Proyecto de Plan de Bibliotecas del Estado, las cuales se publicarán a principios de 1939 —Pilar Faus (La lectura pública en España y el Plan de Bibliotecas de María Moliner, Madrid, Anabad, 1990.) considera dicho proyecto «el mejor plan bibliotecario de España» (op. cit., p. 132)—. 

Al término de la guerra civil tanto María como su marido y amigos sufren represalias políticas. Muchos de ellos se exilian. Fernando Ramón y Ferrando es suspendido de empleo y sueldo, trasladado a Murcia (1944-1946) y rehabilitado en Salamanca a partir de 1946, donde permanecerá hasta su jubilación en 1962.  

Por su parte, María Moliner es depurada y sufre la pérdida de 18 puestos en el escalafón del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios, aunque los recuperará en 1958. En 1946 pasará a dirigir la biblioteca de la E. T. Superior de Ingenieros Industriales de Madrid hasta su jubilación, en 1970. 


En esta nueva etapa de su vida, particularmente cuando se instala en Madrid, criados ya sus hijos y separada físicamente de su marido una buena parte de la semana, María Moliner encontrará el tiempo para dedicarse a su interés intelectual más profundo: la pasión por las palabras.  Será entonces cuando comience, hacia 1950, el Diccionario de uso del español que publicará la Editorial Gredos entre los años 1966 y 1967 en 2 volúmenes. Una obra que ha conocido, en esa primera edición, veinte reimpresiones, que ha sido editada en CD-ROM en el año 1995 y que ha sido reeditada en una segunda edición, revisada y aumentada en 1998.

María Moliner representa, sin duda, todo un estilo de "ser mujer en el siglo XX": pertenece al grupo de las pioneras universitarias que ejercen, además, una profesión. Claramente inteligente, y, al mismo tiempo, vigorosamente responsable y generosa para con los demás. Sencilla, espontánea en sus reacciones y elegante, al no ser elegida académica en 1972, María Moliner recibió su jubilación tan discretamente como había vivido, gozando con los pequeños detalles cotidianos.

«Sí, mi biografía es muy escueta en cuanto a que mi único mérito es mi diccionario. No tengo ninguna obra que se pueda añadir para hacer una larga lista que contribuya a acreditar mi entrada en la Academia.
Desde luego es una cosa indicada que un filósofo -por Emilio Alarcos- entre en la Academia y yo ya me echo fuera, pero si ese diccionario lo hubiera escrito un hombre, diría: "¡Pero y ese hombre, cómo no está en la Academia!"»



Las notas tristes de sus últimos años fueron la muerte de su marido y su terrible enfermedad. Una arteriosclerosis cerebral la privó de su lucidez desde 1975  hasta su fallecimiento, el 22 de enero de 1981.



Diccionario de Uso del español (DUE)
Hacia 1952 su hijo Fernando le trajo de París el Learner’s Dictionary of Current English de A. S. Hornby (1948). A ella, que, consciente de las deficiencias del DRAE, andaba ya confeccionando anotaciones sobre vocablos, este libro le dio la idea de hacer "un pequeño diccionario,... en dos añitos". Por entonces comenzó a componer su Diccionario de uso del español, ambiciosa empresa que le llevaría más de quince años, trabajando siempre en su casa. A instancias del académico Dámaso Alonso, que seguía con interés su trabajo y tenía conexiones con la editorial Gredos, Moliner acabó firmando, en 1955, un contrato con esta para la futura publicación de la obra, cuya edición tipográfica fue muy laboriosa.

Su Diccionario era de definiciones, de sinónimos, de expresiones y frases hechas, y de familias de palabras. Además, anticipó la ordenación de la Ll en la L, y de Ch en la C (criterio que la RAE no seguiría hasta 1994), o términos de uso ya común pero que la RAE no había admitido[cita requerida], como "cibernética", y agregó una gramática y una sintaxis con numerosos ejemplos. Como ella misma alguna vez afirmó, "El diccionario de la Academia es el diccionario de la autoridad. En el mío no se ha tenido demasiado en cuenta la autoridad"... "Si yo me pongo a pensar qué es mi diccionario me acomete algo de presunción: es un diccionario único en el mundo".

La primera (y la única edición original autorizada por ella) fue publicada en 1966-67.

En 1998, se publicó una segunda edición que consta de dos volúmenes y un CD-ROM, así como una edición abreviada en un tomo. La tercera y última revisión fue editada en septiembre del 2007, en dos tomos.











https://cvc.cervantes.es/lengua/mmoliner/bermejo.htm
https://www.ugr.es/~anamaria/mujeres-doc/biografia_maria_moliner.htm
https://www.biblogtecarios.es/mercedescarrascosa/diario-bibliotecario-rural/
https://cvc.cervantes.es/lengua/mmoliner/bermejo.htm
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sábado, 20 de junio de 2015

Camila E. Nievas de Capdevila defensora de la educación y la cultura



Camila Nievas. Había nacido en Gualeguaychú, Entre Ríos, el 15 de julio  1878. y murió en Buenos Aires en el 9 de junio de 1941. Camila representa a la mujer en su lucha incesante por defender la educación y la cultura.

Su revolución en el campo educativo empezó a ser frenada por funcionarios burocráticos; entonces renunció a su trabajo y junto a otras mujeres, dio forma un 19 de junio de 1898 al Instituto Magnasco. Crear un centro de cultura era apostar por el cultivo del espíritu del pueblo.

Gualeguaychú, desde entonces, fue epicentro de una obra novedosa para la época, y que proyecta sus efectos benéficos hasta nuestros días.

El emprendimiento se llamó inicialmente “Sociedad por la patria y el hogar”, y fue pensado para elevar la condición de la mujer, en la fe de que ella es educadora principal de sus hijos iniciando acciones tendientes a la emancipación del espíritu y de la inteligencia de las mujeres, que se hallaban limitadas por prejuicios y falta de oportunidades.

Camila Nievas fue acompañada por otra visionaria, Luisa Bugnone, y alrededor de ellas se formó un núcleo de trabajadoras de la cultura. La obra se completó con la creación de la primera biblioteca fundada por mujeres en el país.

Desde ese momento surgen los donantes de los libros: el primero fue Osvaldo Magnasco, escritor, ilustre parlamentario y ministro de Educación. En 1920, al morir Magnasco, y en su memoria, se asoció su nombre a esta casa.

 Camila, era una personalidad fuera de la común, sus pensamientos, relativos al valor de la cultura para mejorar la calidad de la vida pública de un país,  trasciende el tiempo.

Llegó a decir: “(…) Así debieran conseguirse todos los cargos, en competencia franca y leal, sin mistificaciones. Haríamos así gimnasia de nobleza aplaudiendo la elevación de los idóneos, desterrando la ignominiosa recomendación apuntaladora de ineptos; forjando nuestro carácter en el culto de la verdad y la justicia. Así sentiríamos el deseo insaciable de ser mejores, sin importársenos el título. La verdadera grandeza no lo tiene”.


En otra ocasión, al hablar con un amigo sobre el instituto que había fundado, Camila reflexionó: “Los gobernantes luchan actualmente y siempre lo han hecho, para salir bien de estas crisis, que con tanta frecuencia azotan a los pueblos, y cuando así sucede, no tienen tiempo ni consideran oportuno gastar dinero en la creación de establecimiento como éste, pues el dinero se necesita, según ellos, para solventar necesidades más apremiantes”.

“¿No cree usted –se preguntó- que precisamente  en los momentos de crisis es cuando más se nota la falta de hombres formados con las aptitudes suficientes para desempeñarse con eficacia?”

“¿No cree usted –agregaba-, que un pueblo dotado de una cultura superior está en mejores condiciones para comprender y solucionar sus propios problemas? Nosotros, los americanos, y especialmente los argentinos, no debemos temer que el exceso de cultura, si es que ésta puede llegar al exceso, sea la causa de crisis tan aguda, como la que está destruyendo las viejas civilizaciones"



https://es.wikipedia.org/wiki/Camila_Nievas
http://www.eldiaonline.com/la-herencia-cultural-de-camila-nievas/
http://www.gualepedia.com.ar/significado-de-los-nombres-de-las-calles-de-gualeguaychu/calle-camila-nievas
http://www.eldiaonline.com/mujeres-que-dejaron-huella-y-camino-en-gualeguaychu/
http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2015/05/30/nosotros/NOS-12.html
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