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domingo, 26 de marzo de 2017

Rebeca Matte Bello primera escultora de Chile



Rebeca Matte Bello (Santiago, 29 de octubre de 1875 - París, 15 de mayo de 1929). Fue la primera mujer chilena que abraza el oficio de escultora. Fue una artista independiente que, sin embargo, coincide con la Generación Académica de fines del siglo XIX, debido a la concepción estética de su obra, el valor del tema y un gran dominio de la técnica en el uso de materiales nobles. Inicia sus estudios de escultora en Roma, Italia.
Rebeca Matte dando sus últimos toques a la escultura “Santa Teresa” en París, 1907

En 1900 y 1901, Rebeca Matte recibe sus primeras medallas y distinciones en Europa y en Chile; en esos años se casó  .Tuvo una hija llamada  Eleonora Íñiguez Matte (1902-1926), más conocida como "Lily" .

Hacia 1908, Rebeca Matte retomó su trabajo de escultora y produjo una serie de obras en mármol y bronce que destacan por su madurez y técnica. Tras breves estancias en Chile, la artista se estableció en Florencia. A lo largo de su carrera, trabajó la talla directa del mármol y el vaciado en bronce. 
Horacio

Fue nombrada profesora de la Academia de Bellas Artes de Florencia, cargo que nunca antes había sido otorgado a un extranjero y menos a una mujer.

http://tiasbisabuelasanidadas.blogspot.com.es/2010/05/rebeca-matte-embajadora-monumental-del.html
 http://apuntes-de-derecho.webnode.cl/calendario-de-eventos/curiosidades/primeras-mujeres-de-chile/
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viernes, 24 de marzo de 2017

Amanda Castro escritora y poeta hondureña


Amanda Castro (12 de octubre de 1962, Tegucigalpa, Honduras- 18 de marzo de 2010, Tegucigalpa, Honduras),


Amanda Castro era la más conocida de las jóvenes escritoras hondureñas, y la más laboriosa de ellas en cuanto a la difusión de la literatura femenina de su país y de la región centroamericana, y en cuanto su desenvolvimiento en el mundo académico de las letras hispánicas. Estudió Lingüística en la Universidad de Pittsburgh y residió en Estados Unidos. Habia publicado, entre ensayos y otros textos, los libros: Poemas de amor propio y de propio amor (1993); Celebración de mujeres (1996) y Onironautas (2001). De la crítica estadounidense especializada, había recibido favorables comentarios en torno a su obra publicada en inglés. 
Amanda Castro representaba, junto a otros, a la generación más sobresaliente y más conocida del cercano panorama literario hondureño. 
Amanda Castro era también fundadora de la nueva casa editora, Editorial Ixbalán de Honduras, y algunos de sus poemas estaban dedicados a otros escritores de país.





Callate, vos no sabés!
Sí!
Vos no sabés lo que ha pasado
vos estás acostumbrada al silencio
a lavar ajeno/ a limpiar ajeno
a agachar la cabeza
–buscando estrellas en la arena–
Vos estás acostumbrada a que te roben todo
el deseo
la juventud
los hijos.


Poema de Amanda Castro





Amanda Castro (1962-2010), a siete años de tu partida, amiga, hermana, maestra.




Amanda Castro tenía la habilidad de multiplicarse y no es retórica. Activista incansable en la defensa de los Derechos Humanos de las mujeres, Amanda nació en Tegucigalpa en 1962. Se doctoró en Filosofía con especialidad en Socioligüística Latinoamericana por la Universidad de Pittsburg, donde también cursó su maestría en Lingüistica Española. Por los caminos del exilio y de la intolerancia social, política y religiosa hacia su orientación sexual, fue a residir en Estados Unidos desde 1985, allí trabajó como docente universitaria. Poseedora de un espíritu tenaz, gran sentido del humor y una fuerza telúrica que “ni su carrito del oxígeno podía parar”, la Dra. Castro promovió y dio seguimiento a la obra de mujeres artistas hondureñas, de distintas disciplinas. Creó talleres de creación literaria en Honduras y Nicaragua, entre mujeres rurales, trabajadoras de mercados, mujeres viviendo con VIH, feministas, jóvenes y artistas. Promovió y participó activamente en el diseño de políticas orientadas a garantizar derechos y servicios a la comunidad artística de Honduras, que no fueron tomadas en cuenta por las autoridades correspondentes. 
Organizó y llevó a cabo, encuentros, presentaciones y coloquios de poetas, escritoras y académicas de todo el mundo en su ciudad natal. Editó y antologó obra hecha por mujeres de diferentes latitudes, creó para esos efectos un sello editorial que se llamó “Ixbalam”. Con su pluma y su cuerpo apoyó la lucha de los pueblos originarios de Honduras y los movimientos sociales de resistencia. Participó en varios festivales poéticos latinoamericanos. 

Su obra ha sido traducida al inglés y publicada en varias antologías bilingües. Publicó más de una decena de poemarios. Lesbofeminista, pacifista, mentora, chamana. Recibió premios nacionales y centroamericanos de poesía. 
Amanda Castro murió en Tegucigalpa, a la edad de 46 años, después de luchar por 12 contra una enfermedad terminal. 
Patricia Toledo 2014.




 Entrevista realizada por SALVADOR MADRID:

AMANDA CASTRO Comencé a escribir poemas a los 12 años, poemas que eran como viñetas de las cosas que veía y me impactaban. El primero de ellos que recuerdo, era una escena de un hombre que empuja una carreta que llevaba leña, una mujer que echaba tortilla, personas que buscaban el pan.

Yo, la niña de El Sagrado Corazón, les veía desde el autobús, y descubría por primera vez las diferencias de clases y los privilegios que tenía sobre aquellas personas; yo no tenía que trabajar o pedir como los niños que miraba por las ventanas. Creo que desde entonces comprendí que se podía hablar a través de la poesía de las separaciones y de los dolores que estas separaciones provocan.

Posteriormente, mi filiación con los artistas plásticos del Taller Dante Lazaroni, me dio la oportunidad de poner en palabras (cuentos y poemas) las historias que tejía a partir de las imágenes de sus cuadros. Recuerdo haber escrito cuentos sobre los cuadros de Víctor López, Aníbal Cruz, Ezequiel Padilla y Virgilio Guardiola. Esa relación me ayudó mucho a cultivar la poética visual que siempre he tenido.

Posteriormente, en 1985 abordé un avión rumbo a EE.UU. para comenzar un viaje de estudios que aún no concluyo. Este primer avión, esta primera separación, esta primera experiencia desde el exilio y la otredad, (donde yo ya no era la niña “blanca” clase media, sino una “mujer extranjera y de color”) fue instrumental para forjar mi conciencia de raza y de género. El choque cultural, sin embargo, fue tan grande que me sentí extraviada completamente y como resultado me alejé de la poesía. Entre el 85 y el 87 no volví jamás a levantar las plumas.

Al finalizar mis estudios de maestría en 1988, a través de mi trabajo de tesis sobre la poesía de Juan Ramón Molina, algunos de mis maestros des-cubrieron mi vocación poética y comenzaron, prácticamente a forzarme a hacer las paces con ella, con la poesía. Desde entonces nuestro amor sólo ha crecido.

El racismo sufrido en el norte, me obligó a buscar mis raíces indígenas y a comprender el híbrido que soy: mujer mestiza producto de la violación del blanco contra la india, mujer migrante para quien a veces el inglés es más fácil que el español, mujer hecha de retazos de esperanzas puestas en el alma por otro/as que estuvieron de paso también en el norte, allí todos reconstruimos como pudimos, lo mejor, lo que más amábamos de nuestras culturas. Yo opté por la raíz indígena, esa mitología hermosa que se refleja en Onironautas; adopté tanto creencias religiosas como posturas políticas también híbridas.

La experiencia de la muerte ajena, mi diagnosis en 1994 y la sentencia de sólo cinco años de vida que me dieron entonces, fue quizás la última experiencia personal que más ha influenciado no sólo mi escritura, sino también mi vida misma. De la simple existencia —a veces casi vegetación— salté a la pasión por vivir; a vivirlo todo por primera y última vez, a ver el reloj moviendo sus manijas, a escuchar su tic tac, a monitorearlo como monitoreo el tanque de oxigeno que arrastro paso a paso entre las multitudes, para poder decir estoy aquí, existo y eso ya es bastante. Hago lo que mi escaso aire me permite y más, porque el tiempo que me queda es poco y no lo puedo desperdiciar. Por eso, creo, escribo lo que escribo y me comprometo con las cosas y las personas que me comprometo.


SALVADOR MADRID  ¿De sus siete libros de poesía publicados cuáles son los más emblemáticos para usted?

A. C. Me parece que el más ambicioso sería Onironautas (2001), pues con él me propuse y creo haber alcanzado la capacidad de hilvanar una serie de aspectos que para mí son vitales.

En primer lugar, la escritura de este libro me permitió, como ya dije, abrazar completamente mis raíces indígenas y acercarme a los ancestros y a sus voces, recobrando con ello un pensamiento mítico. En segundo lugar, me parece que Onironautas me ha permitido mostrar que nuestra cultura es, como dice el Maestro Roberto Sosa, una cultura de la violencia, lamentablemente.

Se hilvanan en este libro las raíces de la existencia debatidas entre el espíritu creador y el espíritu de la descomposición (la placenta podrida hace surgir a Odosha, el espíritu del mal), de la destrucción. Todo esto presentado al comienzo de la existencia, vuelve a resurgir a la hora de la conquista; hecho violento claro está, pero del cual surge la vida nuestra, porque nuestro mestizaje deviene del choque de culturas. Posteriormente, en nuestra historia, reaparece ese choque violento en el marco también de una nueva reconquista que provoca nuevamente la destrucción y el desequilibrio de las fuerzas de la naturaleza, me refiero específicamente a la “guerra fría”, instrumento represor de los conquistadores del norte.

Pero, Onironautas también es un espacio en el que, a través de invocaciones chamánicas, se utiliza el sueño como elemento de curación que nos puede permitir sanar la humanidad. El chaman, canta y con sus cantos cambia los sueños de la gente. Éste es un principio chamánico compartido por varias culturas y que se parece mucho a la función de el/la poeta. Confiamos en que nuestros cantos permitirán dar testimonio de nuestra presencia y de nuestra postura ante el dolor humano.

Por otro lado, Quizás la sangre… es para mí también un libro muy importante ya que marca mi salida del clóset poéticamente; aunque mi discurso poético ha sido siempre lésbico, muchos y muchas se han negado a verlo como tal, porque había estado dirigido a Honduras tratada como mujer, y eso en nuestra cultura sí es admisible, mientras que una mujer escribiéndole poemas de amor a otra mujer de carne y hueso está prohibido.

Quizás la sangre… propone precisamente un juego de simbiosis entre todas las mujeres que he amado, todos esos cuerpos femeninos que son: mi Honduras, con sus verdes caderas, montañas y húmedos valles, la poesía con la humedad de su lengua envuelta en el más exquisito placer oral que pueda gozarse, la sangre recobrada como elemento no sólo de sufrimiento y muerte, sino como símbolo de la reproducción y de la fuerza productiva que cargamos las mujeres en nuestras propias entrañas. Y, finalmente, la muerte, otra mujer que me acompaña siempre, que nos acompaña a todos aunque nos neguemos a verla.

Quizás la sangre… vuelve mi discurso político y público hacia lo personal, logrando de esa manera que mis opciones personales, en este caso mi preferencia sexual, se vuelva una postura política que me libera permitiéndome ser públicamente la persona que soy en privado. Si no me hubiera atrevido a escribir y publicar Quizás la sangre… no habría posteriormente podido ganar el I Premio Hibueras de Relato Corto (Honduras, 2006) con un texto de temática lésbica y con tinte bastante erótico por momentos.

Este libro, como le digo, es importante porque me ha permitido verme directamente al espejo y soltar cualquier tipo de vergüenza cultural o religiosa que me había impedido, hasta entonces, vivir en paz conmigo misma. Y ha sido literalmente como encarar otra forma de decirme, de decir mi mundo en el cual mi amor por las mujeres es primordial y obviamente primigenio; mis proyectos literarios actuales son eminentemente lésbicos y me abren otras formas, otros formatos, otras posibilidades de Ser y de vivir siempre consecuentemente con lo que pienso y con lo que escribo.

S.M. Su trabajo de investigación y promoción de la poesía escrita por mujeres es clave para entender tal contexto de la literatura hondureña. Nos amplia al respecto.

A.C. Aunque en los últimos 10 años se ha empezado a reconocer en Honduras que habemos muchas mujeres escribiendo, y algunas de muy buena calidad, me parece que aún falta mucho por hacer. El canon literario de los colegios y universidades sigue siendo en un 99% masculino; si buscamos en los libros de historia de la literatura, las antologías y hasta en la internet, encontramos que los nombres que aparecen son, en su mayoría, de hombres; en algunos casos figuran hombres no muy talentosos, mientras que mujeres de larga trayectoria y con obras bastante importantes, no aparecen.

Personalmente, me he sentido comprometida con las mujeres de mi país y, sobretodo, con las escritoras, no por sexismo y separatismo —pues muchos de mis mejores amigos son hombres—, sino por solidaridad y completa empatía. Como mujer escritora que comenzaba a escribir en los principios de los ochentas, sé en carne propia lo difícil que es para una mujer de nuestra sociedad reunir los ovarios para atreverse a hacerlo.

Porque escribir para las mujeres es, no sólo en Honduras, sino en todas las culturas patriarcales, un acto de rebeldía. La mujer, cuya voz ha sido acallada por los diferentes aparatos represivos de la sociedad, como la familia, la educación, la iglesia y la sociedad en general, supone NO hablar, no pronunciar sus pensamientos en voz alta, y mucho menos, atreverse a publicarlos.

Las mujeres que escribimos, porque estamos hechas de palabras, sabemos, al igual que algunos hombres, que si no se escribe se muere o se enloquece. Pero, las mujeres que escribimos nos vemos forzadas a utilizar un discurso eminentemente masculino, falocéntrico y cuyas prácticas han sido, durante mucho tiempo, reflejo de los roles de género que debemos mantener. Esto, sin embargo, es un arma de doble filo, por un lado aunque la mujer escritora utilice un lenguaje masculino (y por lo tanto lo reproduce hasta cierto punto), también lo reconstruye, lo subvierte, lo reinventa al utilizarlo para expresar una experiencia eminentemente femenina.

Así, la escritura de mujeres llega a convertirse en un ejercicio de búsqueda que no necesariamente ocupa a los escritores; las escritoras ponemos y quitamos del lenguaje vocablos, sonidos y conceptos que nos permiten recobrar nuestra sujetividad, liberándonos de nuestra condición de objetos; mientras que para algunos escritores puede existir la falacia de que el lenguaje realmente les nombra como sujetos, lo que les impide cuestionarse cuál es realmente su condición social. Las mujeres hemos sabido desde niñas que nuestro espacio supone estar supeditado al espacio masculino, los hombres, por muy pobres que sean y por muy mal que estén socialmente, son por precepto cultural, independientes y su lugar en la sociedad no está supeditado a nadie (excepto a otros hombres, — quizás los que posean una falacia más grande).

Para mí, dar a conocer la literatura de las mujeres hondureñas y centroamericanas en los Estados Unidos, ha sido siempre un compromiso ético y moral, una necesidad vital impulsada por el deseo de lograr que estas mujeres se conozcan y por lo tanto trasciendan nuestra cerrada y miope sociedad. También, obviamente existe un compromiso social, ideológico y político que me obliga a buscar y vivir de manera coherente y consecuente con lo que escribo.

S.M. Su vida es una suma de acciones y trabajos. Ha escrito poesía, ensayo, investigación, ha publicado antologías, traducciones de poetas nuestras, hace enormes esfuerzos por editar poetas jóvenes del país, trabajado en temas de género; obtuvo en Pittsburgh su doctorado en sociolingüística española, en fin… y todo contra la mezquindad del medio. Nos habla de sus relaciones intelectuales con los artistas hondureños, tanto de las letras como de las artes visuales.

A.C. Como mencioné antes, desde hace mucho tiempo me esfuerzo por dar a conocer a los artistas de Honduras fuera de ella; quizás desde que me fui, me acompaña lo que podría interpretarse como culpa o como afán de distribuir mis remesas con la comunidad artística. He apoyado y apoyo causas y personas en las que creo, quizás a veces ellas mismas no crean en sí mismas, yo intento apoyarlas para que den un paso que les permita asumir su arte y su condición de artistas como tal.

Yo tuve la suerte de tener varios maestros, amigos y personas que me han apoyado en mi propio proceso de desarrollo artístico. Antonio José Rivas, sobre cuya obra escribí hace 25 años una tesis, fue el primero en enseñarme de poesía. Julio Escoto, Eduardo Barh, Ana María Rodas, Nela Río y el fantasma de Alejandra Pizzarnik son sólo algunos de los nombres de personas cuya obra me ha marcado. De pintura aprendí con Ezequiel Padilla y Aníbal Cruz en los años 80, y desde los 90, Gustavo Armijo ha sido un verdadero compañero de Ixbalam y nuestro proceso de desarrollo, sensible hombre que nos acompaña constantemente.

Por lo general, trato de mantener buenas relaciones con todas las personas con las que me relaciono, sin embargo, en nuestro medio es difícil para lo/as artistas congregarnos y olvidarnos de la crítica y la zancadilla, por lo que ha sido difícil, hasta el momento, organizar un colectivo de mujeres escritoras y artistas que mantengan su interés en realizar actividades que sean más perecederas que los típicos recitales.

Quizás por eso he optado por agruparme con una colección de artistas con quienes formamos un collage multidisciplinario que nos permite crecer verdaderamente. En la actualidad coordino el Colectivo Ixbalam y además hemos comenzado el grupo artístico “Siguatas” produciendo espectáculos de música y poesía, integramos este grupo: Iris Mencía, Paloma Zozaya, Susan Arteaga, Rosario Rodríguez, Karla Lara, Balbina Olivera, recibiendo el apoyo de Nordestal Yeco, Camilo Corea, Alexis Sagastume, Carlos Umaña, Ricardo Zavala y Danilo Lagos. Además, mantenemos estrechas relaciones con grupos como el Grupo Teatral Bambú, terco Producciones, Mujeres en las Artes, Paíspoesible, el Teatro Laboratorio de Honduras.

Existen en Honduras muchas condiciones para que los y las artistas empecemos a unirnos y a luchar como un frente común, ante un sistema para el cual el arte se ha convertido en una simple comodidad que se utiliza sin ser realmente valorada a profundidad. Aún guardo la esperanza de lograr que nuestra comunidad artística obtenga el respeto y el reconocimiento que se merecen por los organizadores de las políticas de desarrollo del país; creo fielmente que sólo el esfuerzo común puede resultar en un bien común.

S. M. Respecto a la crítica que se les hace a algunas mujeres escritoras debido a su postura estética simplista sobre algunas temáticas; igual, bien podría hacerse la misma crítica a muchos hombres escritores. Usted que es una investigadora, puede darnos su valoración.

A.C. Lo que en un hombre se interpreta a veces como romántico y sensible, llega a interpretarse como cursi en las mujeres, porque existen dos medidas diferentes; como en todo, las mujeres debemos demostrar las cosas tres veces para que nos crean que tenemos la capacidad de hacerlas, mientras muchos hombres sólo tienen que alardear de sus triunfos para que todos se quiten el sombrero a su paso. Esa es una realidad cultural, en nuestra hondura, el hombre “posee la verdad”; no debería extrañarnos entonces que las mujeres recibamos el filo más cortante de la crítica, al fin y al cabo, nosotras ni siquiera escribimos Literatura, sino esa denominada “literatura de mujeres”.

Esta postura, este pre-juicio, contamina entonces cualquier apreciación que pueda hacerse; así, las flores, el amor, el campo, el mar y las estrellas, son señales de pobreza en el lenguaje y un intento de escribir que nunca llega a cuajar. ¿Y cómo? si las mujeres no tenemos derecho a hablar, cómo vamos a aprender a escuchar nuestros pensamientos, algo malo deben de tener, ya que se nos prohíbe hablarlos y a veces hasta tenerlos.

Esta desautorización a las palabras que vivimos las mujeres, nos lleva a nosotras mismas a un problema peor: la autocensura y el escapismo, que a su vez, pueden conducir a algunas de nuestras escritoras a referirse a sus escritos como “algunas cositas”, diminutivo que infantiliza nuestra escritura y nos condena ante la crítica.

Pienso que para que las mujeres hondureñas recobremos plenamente la voz, debemos primero recobrar nuestro cuerpo, el erotismo, nuestra lengua y los placeres orales que con ella logramos hilvanar en el silencio. Si no podemos vernos desnudas al espejo, tampoco podremos decirnos sin tapujos y eso me parece que es condenable, pero debemos recordar que todo es un proceso, todas hemos pasado por allí, vamos cada una llegando a su tiempo y con su ritmo a recorrer con las palabras el camino de la restauración de nuestro ser, desde nuestra otredad diversa.

S.M. Su libro Una vez un barco, desde mi percepción, es una de sus mejores publicaciones. Es un libro que aspira al viaje entre las sensaciones del amor, entre el intento por alcanzar los ideales personales y el antagonismo y las contradicciones que la realidad atrevidamente nos impone.

A.C. Una vez un barco es el primer poemario que escribí después de una pelea larga que tuve con la poesía, entre 1985 y 1987, después de muchos intentos y más de 120 poemas iniciales, las tachaduras y los agregados, dieron como resultado este breve poemario alegórico, en el cual el/la personaje/a barco/a, Blanca, zarpa del puerto y se extravía. No es Ulises ni su retorno lo que importa, sino esa barca consumida en su viaje por sí misma, buscándose en las noches, en las profundidades interiores y en la profundidad del mar. Honduras en retorno, amigos que quedaron, manos que siguieron pintando la esperanza. Barca a la deriva que busca desesperada una noción de pertenencia y que sólo podía pertenecerse a sí misma y a la mar.

Poemas primigenios y primeros poemas de reencuentros y amores tronchados a medias, poemas que me forzaron a hilvanar mi escritura con la de otras mujeres que, como yo, habitaban el espacio del “no sé dónde”. Poemas que introducen una poesía que mira a Honduras desde afuera, con mirada radiográfica y a veces lapidaria.

Una vez un barco me abrió las puertas a las palabras y precisamente por eso, como usted dice, es un libro de vital importancia para mí.

S.M. Le decía que de sus libros, prefiero en la totalidad Una vez un barco, y su última publicación, El paso de la muerte, donde su poesía nos acerca a la anécdota sobre personas conocidas o queridas suyas. El libro convoca desde la intimidad a personas conocidas en nuestro arte, tanto de la plástica cómo de la literatura. Es un libro bastante doloroso.

A.C. El paso de la muerte reúne, como su nombre advierte, los poemas que surgen cuando la muerte pasa. La muerte que nos pasa de lejos sin tocarnos, pero rozándonos con su viento, para que la veamos, la fotografiemos y la recordemos. O podría referirse también a ese paso que es morir, la muerte propia, el paso de esta vida a la siguiente. Ese paso indetenible como el tiempo. Porque sólo con la muerte podemos contar la muerte propia y la ajena.

Desfilan en la primera parte de este libro, los recuentos y recuerdos de 22 años de amigo/as, familiares y conocido/as muerto/as, todo/as a destiempo. Personajes importantes del Arte en Honduras y en América Latina, en general, Antonio Cornejo-Polar, Alfredo Roggiano, Gloria Anzaldúa, Aníbal Cruz, Obed Valladares, entre otros. Mi padre, mi abuelo y mi tía, cada uno recogido entre palabras que se niegan a dejarlos ir.

La segunda parte del libro reúne los poemas que, a manera de preparación, he escrito para adelantarme a la muerte, para salirle al paso, reconstruyendo con símbolos mis pulmones hechos pedazos y estas ansias de vivir y de hacer cosas, habitada de palabras. Poemas de catarsis que sin reparar tejidos devuelven a mis manos, con las plumas la esperanza. El paso de la muerte ha sido mi reconciliación con mi vida y con mi muerte.

S.M ¿Cuánto debe comprometerse un poeta con su tiempo, con su país, con la conciencia histórica?

A.C. Para mí, un/a poeta se mide a través de sus compromisos y la consistencia que mantiene entre su escritura y su experiencia de vida. Por eso habemos buenos y malos poetas, porque unos asumimos plenamente la maldita bendición de las palabras, mientras otro/as, las usan para nombrar superficialmente lo que no creen, ni viven, ni sienten.

Cuando viajo entre la Hondura y sus montañas, me asalta de continuo la pregunta: ¿Cómo puede no amarse este país? Y entonces, alguien, con su carro medio millonario, golpea torpemente contra el pasto, llevándose de encuentro cuatro estudiantes caminando hacia la escuela, una familia entera o una anciana de lento caminar: no hay remedio, perdemos a paso agigantado nuestra propia humanidad.

Creo firmemente que la poesía, en todas sus manifestaciones (el canto, la música, el drama, la pintura, la arcilla, la danza de los cuerpos y el amor), es la única que puede ayudarnos a recobrar nuestra historia, a hilvanar nuestra conciencia con las palabras y el recuerdo, que no muere y tampoco perdona.

S.M. ¿Hay alguna especie de compromiso entre el escritor y sus lectores?

A.C. En mi caso personal, entiendo que el poema sólo está terminado cuando es leído por el/la otro/a, y para que yo perciba esa sensación de conclusión, debe producirse una lectura pública, un recital que me permita ver en los ojos de la audiencia los estragos de las palabras que salieron de mis corneas, a mi zona de broca, para precipitarse por mis yemas en su líquido primigenio y oscuro, sobre el papiro virgen que las preserva, y norma el mundo.

Sólo el estremecimiento, la grifa carne del lector o la lectriz, pueden establecer la calidad o el éxito que han tenido mis poemas, de vez en cuando descubro que, en efecto, de entre miles, hay una mujer, un hombre, que llora o ríe cuando lee uno de mis poemas, y eso en mi opinión lo completa.

S.M. ¿Escribir poesía es la puesta en escena de las vocaciones, técnicas, inteligencia, sensibilidad e intuición propia del artista? ¿Cabe aquello de un compromiso al margen de lo literario?

A.C. Me parece que todos los elementos que usted menciona se amalgaman en el proceso de la escritura, la vocación que debe existir obviamente, para que la poesía salga fluida y no forzada, como podría sentirse cuando se domina sólo la técnica. La sensibilidad e intuición son indispensables para lograr armonizar, en palabras las sensaciones, sentimientos y experiencias que nos mueven y que deseamos transmitir a los demás. Y la inteligencia, debe utilizarse para lograr hilvanar artísticamente y de forma estética, todos los elementos.

En cuanto a compromisos, me parece que el primer compromiso que todo/a artista debe tener es con su propio arte. Si no respetamos la poesía propia y la ajena de nada servirán nuestras palabras; hablo de ese compromiso que se logra cuando una/o se vuelve una/o profesional de la poesía y vive de manera consecuente con ello.

Para mí la poesía no sólo es mi profesión y mi arte, sino también mi forma de vida, un camino que sigo de la misma manera que se sigue una religión; y es que para mí la poesía es, como ya dije, una práctica de chamanismo. Desde esta perspectiva, me parece que la poesía se ve altamente comprometida con todas las acciones que realizamos. Yo en lo personal extiendo mi compromiso poético, o compromiso individual, a mi compromiso social, de tal manera que mi escritura debe, a mí juicio, revelar mis posturas ideológicas, políticas y mis creencias culturales.

En suma, creo que la poesía comprometida va mucho más allá del panfleto o del texto urgente, que aunque necesarios, no llegan a hacer mella estéticamente. La poesía si busca perdurar, debe trascender los bordes del tiempo y el espacio.

S.M. Nos habla de su trabajo al frente de Ixbalam, uno de los esfuerzos editoriales y de creación de espacio para los creadores hondureños.

A.C. Después de muchos años de ausencia, decidí volver a Honduras y lo he hecho de manera gradual, a partir del 2001 cuando saque una pensión por invalidez de la Universidad Estatal de Colorado, donde laboraba. Esos ingresos me han permitido realizar algunos de los sueños que siempre he tenido, el más importante, fundar una casa editorial que tenga como objetivo fundamental:

Estimular, financiar y publicar obras de gran calidad intelectual que propongan aproximaciones novedosas en las áreas estratégicas del conocimiento y cambios en los comportamientos estereotipados de las culturas patriarcales, misóginas y homofóbicas, dando especial consideración a la producción de autores hondureños, y sobre todo a la de las mujeres.

Empresa colectiva que empezamos con Rebeca Becerra, Ezequiel Padilla, María Arechaga y Evaristo López. Después de 4 años de existencia, Ixbalam Editores cuenta con once títulos publicados y cuatro números de la Revista Ixbalam de Estudios Culturales y Literarios.

Hemos estado a punto de cerrar muchas veces, pues es un trabajo muy duro que no cuenta con muchos recursos de financiamiento, y como el objetivo fundamental es el de publicar por mérito, no cobramos a los autores por nuestros servicios. Por el contrario, somos la única editorial que paga el 25% por derechos a sus autore/as.

Además, ya que tratamos de mantener una imagen colectiva, nos negamos a hacer presentaciones de libros de forma individual y manejamos los procesos de edición en conjunto, por ejemplo, en el 2006 se publicaron 5 libros y una revista, los que por cierto aún no se han terminado de imprimir porque aún no se han terminado de pagar.

Es este afán de hacer publicaciones en masa, o al menos de cinco en cinco, veces se obstaculiza el trabajo porque no se puede completar el proceso hasta que no se invierte una cantidad de dinero bastante fuerte (que nos es difícil reunir cuando nuestro único ingreso es mensual y limitado). Nos gusta la idea de pensar que la editorial y el proceso editorial es colectivo, no se logra publicar el libro de una persona primero que el de lo/as otro/as, más bien si se atrasa uno se atrasan todos. Seguimos batallando, sin embargo, para esta segunda mitad del 2007 quisiéramos tener la oportunidad de publicar otros 5 libros y dos números de la revista. A continuación le presento una lista de las publicaciones que llevamos hasta el momento:

1. Voces por la paz/Voices for peace, una antología bilingüe que incluye poemas relacionados con la paz, escritos por tres importantes poetas latinoamericanas y bastante reconocidas por la crítica de literatura femenina. Se trata de Nela Rio (Argentina), Ana María Rodas (Guatemala) y la hondureña Amanda Castro. 104pp.
2. Sobre las mismas piedras poemario por la poeta hondureña Rebeca Becerra. 98pp.
3. Los versos están en todas partes poemario por la poeta hondureña Blanca Guifarro. 130pp.
4. Exacta poemario por la poeta hondureña Juana Pavón. 110pp
5. El palacio de Eros relatos por el escritor y poeta dominicano Fernando Valerio-Holguín. 140pp.
6. Una vez un barco poemario escrito por la poeta hondureña Amanda Castro. 52pp.
7. 2da Estación poemario por el poeta hondureño Edgardo Florián. 99pp.
8. Recuerdos del Mañana poemario por el poeta hondureño Alexis Ramírez. 57pp.
9. El Paso de la Muerte poemario por la poeta hondureña Amanda Castro. 86pp.
10. Jornadas para las Mujeres 2004: Memoria-Antología. Vario/as poetas hondureño/as, compilada por Amanda Castro. 72pp.
11. Las Palabras del Aire poemario por la hondureña Rebeca Becerra. 53pp

12. Revista Ixbalam de estudios Literarios y Culturales números 1, 2, 3 y 4.


http://www.registrocreativo.ca/Amanda_Castro/Poesia.html
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jueves, 23 de marzo de 2017

Elisabetta Sirani pintora italiana de estilo barroco del siglo XVII

Autorretrato de Elisabetta Sirani, 

Elisabetta Sirani (Bolonia, 1638 – Bolonia, agosto de 1665) fue una pintora italiana de estilo barroco y una de los últimos representantes de la brillante escuela boloñesa del siglo XVII. Fue una de las primeras mujeres pintoras de proyección internacional, pero su prematura muerte con 27 años de edad truncó una carrera que pudo haber evolucionado hacia el barroco decorativo que abanderó Luca Giordano.


Hija de Giovanni Andrea Sirani, principal ayudante de Guido Reni, apenas hay datos sobre su formación artística. Se supone que por su condición de mujer, Elisabetta no pudo acceder a una academia y tuvo que aprender únicamente en el taller paterno. 

Sirani se inició en la pintura hacia 1650, con el apoyo de su futuro biógrafo, el conde Carlo Cesare Malvasia, influyente crítico. Una de sus primeras obras fue el San Jerónimo en el desierto de la Pinacoteca Nazionale de Bolonia. Ya en 1657, con 19 años, se hizo pintora profesional, y más adelante llegó a gestionar el taller familiar. Cuando su padre quedó inválido por la gota, ella tuvo que mantener a su familia con su arte, y se cree que la necesidad económica le forzó a trabajar con singular rapidez.

Prolífica, modesta en el trato y de reconocida belleza, Sirani alcanzó un temprano renombre en Europa. Su especialidad fueron las pinturas religiosas, de la Virgen con el Niño y la Sagrada Familia, que producía velozmente pero con un buen acabado. Su taller fue visitado por coleccionistas y curiosos llegados desde lejos, y entre sus clientes se cuenta al Gran Duque Cosme III de Médici.

La muerte de Elisabetta Sirani estuvo envuelta en la controversia, ante las sospechas de que fue envenenada por una criada, aunque ésta fue absuelta de las acusaciones y una autopsia reveló que la pintora había sufrido varias úlceras de estómago. Su funeral, que incluyó música e intervenciones poéticas, lo presidió su efigie esculpida a tamaño natural, dispuesta sobre un gran catafalco.

Actualmente, los restos de Elisabetta y su maestro Guido Reni reposan juntos, en la Basílica de Santo Domenico de Bolonia.

Retrato de Beatrice Cenci.

Aunque su prematura muerte, en agosto de 1665, limitó su carrera a apenas una década, Sirani dejó una producción sorprendentemente amplia: 200 pinturas, así como dibujos y diversos grabados.

La amplitud de la producción pictórica de Sirani ha hecho pensar en una participación masiva de ayudantes, ya que sus hermanas Barbara y Anna Maria eran también pintoras y tuvo por discípulas a más de doce mujeres, que llegaron a ejercer profesionalmente. La artista hizo demostraciones públicas en respuesta a quienes cuestionaban la autoría de sus cuadros.

En sus dibujos a lápiz y tinta, Sirani introducía fuertes contrastes de luces. Ejemplo de ello es su Caín matando a Abel del Castillo de Windsor. En sus pinturas, sin embargo, Sirani fue menos personal y suavizó el claroscuro con sombras tostadas, más en consonancia con la escuela boloñesa. Por lo general, sus composiciones son de formato medio y simples en cuanto a diseño, y mantienen un tono agradable y decorativo de indudable atractivo comercial.

La presencia de Sirani en colecciones españolas parece reducirse a una pareja de pinturas, La Virgen y Ángel de la Anunciación, repartida entre el Palacio de Monterrey de Salamanca y el Palacio de Liria de Madrid (ambos, propiedad de la Casa de Alba).

https://es.wikipedia.org/wiki/Elisabetta_Sirani
http://gigantesquedesaparecen.blogspot.com.es/2012/11/elisabetta-sirani-pintora-italiana-de.html

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martes, 21 de marzo de 2017

Marta Lamas Encabo maestra feminista


Marta Lamas Encabo (Ciudad de México, 1947) es un antropóloga mexicana y catedrática de ciencias políticas del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y profesora/investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México adscrita al Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG).
Es una de las feministas más destacadas de México y ha escrito muchos libros con el propósito de reducir la discriminación mediante la apertura del discurso público sobre feminismo, género, prostitución y aborto. Desde 1990, Lamas edita una de las más importantes revistas feministas de América Latina, Debate Feminista. Fue nominada para el Premio Nobel de la Paz en 2005

Hija de padres argentinos. Estudió etnología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y luego realizó maestría y doctorado en antropología en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.


Marta Lamas Encabo es integrante de "Vidas feministas"  preciosa iniciativa mexicana que recupera el camino recorrido por algunas de ellas y su relevante contribución para avanzar en el acceso de los derechos humanos de las mujeres en las últimas décadas


Estas feministas, históricas, paritarias e igualitarias, no le han fallado a su Matria, han sido impulsoras de importantes avances en el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres y niñas desde diversas trincheras. Mirar este avance a través de sus historias de vida, también nos ayuda a encontrar las similitudes, las diferencias, los distintos puntos de salida y el mismo punto de llegada que es la vida, la dignidad, la libertad, la seguridad y la justicia para las mujeres.



“Una mujer es más que un cuerpo condenado por su biología”


Ha escrito numerosos libros  con el propósito de reducir la discriminación mediante la apertura del discurso público sobre feminismo, género, prostitución y aborto; entre ellos se Para entender el concepto de género; Ciudadanía y feminismo; Diversidad cultural y Tolerancia; (2000); Política y Reproducción. Aborto: la frontera del derecho a decidir; Cuerpo: diferencia sexual y género; Feminismo: transmisiones y retransmisiones entre otros.
En 1976 cofundó la revista feminista Fem, la primera revista feminista de México, es socia fundadora del periódico La Jornada;  en 1987 apoyo la creación del primer suplemento feminista de un periódico mexicano: “La Doble Jornada”.
En 1990 fundó Debate Feminista, una publicación destinada a conectar la teoría feminista académica con las prácticas de las activistas y organizaciones de la sociedad civil, columnista de la revista Proceso y del periódico español El País por mencionar algunos.
En 1990, fundó Semillas, Sociedad Mexicana Pro Derechos de la Mujer, AC, que es una organización en la que mujeres brindan su apoyo a otras mujeres que tienen menos oportunidades. El grupo patrocina cooperativas y microempresas y ofrece centros de apoyo y grupos de trabajo que abordan problemas que enfrentan las mujeres, incluyendo cuestiones de derechos humanos. La organización cuenta con capítulos en 24 de los 31 estados mexicanos.
En 1992, Lamas cofundó el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) organización que difunde información sobre el aborto y la salud reproductiva y sexual, luego de  38 años de trabajo por el movimiento feminista, incluida Martha Lamas, en 2007 la Suprema Corte de Justicia de la Nación despenalizó en la Ciudad de México los abortos inducidos en las primeras 12 semanas de gestación.
Las y los abogados de GIRE brindaron asistencia en la redacción de la legislación y en coordinar la defensa de la ley frente a las demandas que alegaban que era anticonstitucional. Marta Lamas testificó durante el juicio en la Suprema Corte.

Marta fundó en 2000 el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, para formar a mujeres con perspectiva de género.
El 19 de octubre de 2011 recibió el Premio Nacional por la Igualdad y la No Discriminación, que otorga el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Marta Lamas Encabo, fue nominada para el Premio Nobel de la Paz en 2005.

http://www.vidasfeministas.com/entrevistas-biografias
https://alchetron.com/Marta-Lamas-700398-W
https://es.wikipedia.org/wiki/Marta_Lamas
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sábado, 18 de marzo de 2017

Christa Wolf novelista, ensayista y guionista cinematográfica alemana


Christa Wolf (18 de marzo de 1929, Landsberg an der Warthe, Alemania, hoy Polonia - 1 de diciembre de 2011, Berlín, Alemania) fue una novelista, ensayista y guionista cinematográfica alemana.


Nacida Christa Ihlenfeld y criada dentro de la clase media, después de la derrota de Alemania en 1945, se mudó con sus familiares a la comunista Alemania del Este. Militó en el Partido Socialista de la RDA. Durante la Guerra Fría, se opuso al gobierno de la RDA, manteniéndose fiel al marxismo. Luego, se opuso a la reunificación alemana.

Su obra refleja tanto las experiencias que tuvo durante la Segunda Guerra Mundial, como las de su vida en plena posguerra, defendiendo la libertad de expresión, con riesgo de su supervivencia como escritora.

Entre sus novelas se pueden mencionar El cielo dividido (1963), sobre la división de Alemania; las íntimas y originales Reflexiones sobre Christa T. (1968), novela severamente criticada en la Alemania Oriental, por considerarse una obra individualista; Muestra de infancia (1976), sobre el pasado familiar; sobre la generación romántica, En ningún lugar, en parte alguna; Casandra (1983), que fue su libro más leído, que habla de los vaticinos de un modo metafórico y del poder patriarcal.

Más tarde, en la nueva situación alemana, publica Lo que queda (1990), escrito en 1979, que trata sobre la vigilancia del gobierno y sus propias informaciones a la policía secreta, como sucedió cuando fue colaboradora informal en la RDA. A raíz de ello, su figura fue denostada con una crítica insidiosa a su persona, del todo descontextualizada, lo cual fue denunciado por muy diversos escritores, como Günther Grass o Heiner Müller.

Con la novela Medea reelaborará el mito trágico griego, de nuevo con la experiencia de la mujer (tema de sus libros). En una obra tardía, Leibhaftig (2002), describe la vida de una mujer en la década de 1980, en un hospital de la RDA, mientras espera medicinas del otro lado.

Sus temas centrales en su obra son el fascismo alemán, el autoritarismo y la falta de independencia personal, el humanismo y el feminismo, así como el propio descubrimiento a través de la escritura.

Fue nombrada Doctora Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid. Falleció el 1 de diciembre de 2011 a los 82 años de edad en Berlín (Alemania).

Obras 
Der geteilte Himmel, 1963
Nachdenken über Christa T. 1968
Kindheitsmuster 1976
Kein Ort. Nirgends, 1979
Kassandra, 1983
Störfall (Accidente) 1987
Was bleibt (Lo que queda), escrito en 1979, pero publicado en 1990.
Medea, 1996
Auf dem Weg nach Tabou 1994, ensayos, cartas y diálogos
Leibhaftig (2002)

https://es.wikipedia.org/wiki/Christa_Wolf
https://www.ivam.es/exposiciones/perdidos-en-la-ciudad-coleccion-ivam/

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viernes, 17 de marzo de 2017

Tita Merello actriz y cantante de tango y milonga argentina

Laura Ana Merello, más conocida como Tita Merello (Buenos Aires, 11 de octubre de 1904 – Ib., 24 de diciembre de 2002), fue una actriz y cantante argentina de tango y milonga.


Tita nació  en uno de los barrios más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires.  Es una de las cantantes y actrices más recordadas de la Argentina.
Tita Merello fue criada en un orfanato pero no recibió educación formal. Desde pequeña tuvo necesidad de trabajar (en un campo), aunque para la edad de 15 años retornó a Buenos Aires. Allí hizo todo lo posible para mantenerse económicamente.

Su primer trabajo en la ciudad fue como corista en un teatro de bajo nivel de la zona portuaria, el “Teatro Bataclán”. Vale comentar que en el lenguaje lunfardo, la palabra bataclana se refiere a mujeres de mal ambiente, vedettes relegadas casi consideradas de la prostitución. Tita comenzó a cantar tango en el Teatro Bataclán. Allí comenzó esta leyenda, con su inigualable perfil arrabalero. Su estilo se caracterizó desde siempre por su especial interpretación del tango, desde lo físico hasta lo emocional.

Esta artista confesó, sin empacho alguno, que su vocación surgió más fuertemente por la necesidad de dejar la vida de miseria en la que estaba envuelta. Cuando su carrera comenzaba a tomar algo de vuelo, a sus 20 años, aprendió todo lo que necesitaba para triunfar. Desde leer y escribir hasta el arte del baile, dominando su cuerpo, que siempre tuvo una gracia y un talento notable.

Desde el ambiente mediocre y decadente de la zona portuaria, Tita Merello llegó a destacarse, superarse y ser una gran estrella del Teatro Maipo, donde estaban los espectáculos de revista más importante de Argentina.

En la segunda mitad de la década de 1920, Tita Merello grabó sus primeros discos de Tango. Y en la década siguiente demostró toda su calidad y la flexibilidad de sus talentos, convirtiéndose en periodista de la revista Voces y escribiendo letras de Tango. Incluso escribió crónicas y poemas. Muchos años más tarde, en 1972, llegaría un particular libro, una autobiografía tan singular como Tita. El libro se tituló La calle y yo.

En la mitad de su vida, Tita llegó a una encrucijada: la dictadura militar cercenó a la artista. Estuvo en lugares poco atractivos del interior del país cantando “casi a escondidas”. El regreso de la democracia le valió un resurgimiento, como a tantos otros artistas argentinos.





A sus 60 años de edad, la salud de la estrella ya no era la misma. Tita Merello se alejó de la vida pública, aunque solo en forma gráfica... Incursionó en la radiofonía, manteniendo siempre una cálida comunicación con el público que tantas satisfacciones le dio. El programa radial era un recorrido por su vida, a lo que se agregaba siempre entrevistas a otras celebridades queridas por el público argentino.

http://tango.idoneos.com/biografias/tita_merello/
http://argentina.swred.com/tita_merello_se_dice_de_mi.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Tita_Merello
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jueves, 16 de marzo de 2017

Emilsen Manyoma defensora de derechos humanos asesinada


Emilsen Manyoma lideraba las Comunidades Construyendo Paz en los Territorios (CONPAZ) en Buenaventura. CONPAZ es una iniciativa de comunidades y organizaciones que habitan territorios donde reina el conflicto armado y están presentes las compañías nacionales e internacionales. CONPAZ es a la vez una red de apoyo mutuo entre comunidades para poder intercambiar experiencias relativas a la protección pacífica y la aplicación del derecho humanitario internacional.

Emilsen Manyoma también brindaba su apoyo al Espacio Humanitario Puente Nayero, un espacio creado el 13 de abril de 2014 en el vecindario de Playita, Buenaventura. El propósito de este proyecto es crear un espacio libre de grupos armados en un contexto urbano. Asimismo, desde mediados del 2016 en adelante, la defensora de derechos humanos apoyaba la tarea de la Comisión de la Verdad, documentando asesinatos y desapariciones forzadas.

Fue asesinada junto a su esposo, Joe Javier Rodallega, el 17 de enero de 2017. Sus cuerpos mostraban golpes, heridas de arma blanca y de arma de fuego y aparecieron en El Progreso, Buenaventura.




https://www.amnesty.org/es/latest/news/2017/02/colombia-spike-in-killings-as-activists-targeted-amid-peace-process/
https://www.frontlinedefenders.org/es/case/assassination-peace-advocate-and-human-rights-defender-emilsen-manyoma-and-her-husband
https://es.wikipedia.org/wiki/Emilsen_Manyoma
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miércoles, 15 de marzo de 2017

Lily Garafulic Yancovic escultora chilena

Lily Garafulic Yancovic (Antofagasta, 14 de mayo de 1914 - Santiago, 15 de marzo de 2012) fue una escultora, artista plástica, y curadora de arte chilena, directora del Museo de Bellas Artes (1973-1977), Premio Nacional de Artes Plásticas 1995.

Cuando tenía cinco años de edad, sus padres croatas se mudaron de Antofagasta a Santiago. Ingresó en el Liceo Nº3 de Niñas, posteriormente, contraviniendo el deseo de sus padres, estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile (1934-1938).
Terminados sus estudios, realizó un viaje de perfeccionamiento a Europa junto a otros destacados artistas chilenos: Inés Puyó, Ana Cortés y Marco Bontá. En París conoció las obras del escultor rumano Constantin Brâncuşi y del pintor Jules Breton.

En 1944 realizó su primera exposición individual fue de sus esculturas en Chile; el mismo año, viajó a Nueva York a perfeccionarse gracias a una beca Guggenheim, ciudad donde estudió escultura y grabado durante un año. En 1946 realizó Los 16 profetas, obra monumental para el Santuario de Lourdes en Santiago.
Inicia su carrera como docente en 1947, al ingresar como profesora suplente en la cátedra de Escultura de su alma máter. En 1949 viajó a Italia —Ravena y Venecia—, a estudiar la técnica del mosaico. En 1951 obtuvo el cargo de profesora titular en la mencionada cátedra.

En 1957 fue nombrada representante de Chile en la Asociación Internacional de Artes Plásticas de la UNESCO, recibiendo una beca del Gobierno chileno para estudiar la técnica del mosaico en Europa y Oriente Medio, además de la organización de museos de arte. En 1959 fue nombrada presidenta del Comité Organizador del Tercer Congreso Regional de Artes Plásticas, patrocinado por las Naciones Unidas y la Universidad de Chile.


En 1966 fue invitada por la Escuela de Bellas Artes de Lima, Perú, como profesora. De 1973 a 1977 asumió como directora del Museo Nacional de Bellas Artes. En 1975 participó como jurado internacional de Unicef en Nueva York.
Garafulic fue la primera escultora chilena que se volcó hacia la abstracción, línea en la que destacan, según Isabel Cruz, además de los citados profetas, su serie Lunas (1969).

http://www.mnba.cl/617/w3-propertyvalue-39487.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Lily_Garafulic
http://www.emol.com/fotos/21652/
http://www.uchile.cl/portal/presentacion/historia/grandes-figuras/premios-nacionales/artes/6561/lily-garafulic-yancovic
http://diario.latercera.com/2012/03/16/01/contenido/cultura-entretencion/30-103880-9-a-los-97-anos-muere-lily-garafulic-la-mujer-fuerte--de-la-escultura-chilena.shtml
http://blog.lrei.org/15jeremyb/2013/11/14/lily-garafulic-un-escultor-chileno-mas-importante/
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domingo, 12 de marzo de 2017

Dulce María Sauri Riancho pólitica feminista mexicana

 Madre de tres hijos, abuela de seis, nació en Mérida, Yucatán, el 14 de agosto de 1951. Licenciada en Sociología por la Universidad Iberoamericana, se inició en la administración pública en 1975, en la que llegó a ser la única mujer delegada federal de la secretaría de Programación y Presupuesto en Yucatán en 1981.

En la década de 1980 fue diputada federal a la LII Legislatura y senadora de la república por Yucatán. Fue la primera presidenta de un comité directivo estatal del PRI en el país, dirigiendo al partido en Yucatán por cuatro años.

En 1991 fue electa por el Congreso del estado como gobernadora interina de Yucatán, primera mujer en el estado y tercera en el país en encabezar el poder ejecutivo de una entidad federativa. En 1995, nuevamente diputada federal, fue parte de la delegación oficial de México a la IV Conferencia Internacional de la Mujer, realizada en Beijing.

Regina es integrante de "Vidas feministas"  preciosa iniciativa mexicana que recupera el camino recorrido por algunas de ellas y su relevante contribución para avanzar en el acceso de los derechos humanos de las mujeres en las últimas décadas

Estas feministas históricas, paritarias e igualitarias, no le han fallado a su Matria, han sido impulsoras de importantes avances en el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres y niñas desde diversas trincheras. Mirar este avance a través de sus historias de vida, también nos ayuda a encontrar las similitudes, las diferencias, los distintos puntos de salida y el mismo punto de llegada que es la vida, la dignidad, la libertad, la seguridad y la justicia para las mujeres.


“Ser feminista es preguntarnos, cuáles  son los obstáculos que por ser mujeres nos impiden disfrutar a plenitud, lo que nos corresponde como personas”.



En 1996 solicitó licencia como diputada federal para hacerse cargo de la coordinación del Programa Nacional de la Mujer 1995-2000, en el que México plasmó los compromisos contraídos en Beijing. Partiendo de cero, con la eficaz colaboración del Consejo Consultivo y la Contraloría Social del Programa, dio inicio a la estructura institucional responsable de procurar el adelanto de las mujeres en México. A nivel federal, estableciendo las bases para la aplicación del enfoque de género en las políticas públicas, y coadyuvando con las 32 entidades federativas para la formación de sus estructuras estatales. Bajo su conducción fue creada la Comisión Nacional de la Mujer, antecedente inmediato del Instituto Nacional de las Mujeres, cuya coordinación general encabezó hasta marzo de 1999.

Participó activamente en la Comisión Interamericana de Mujeres, (CIM) como delegada. Fue electa presidenta de la organización en 1998.

Entre marzo de 1999 y marzo de 2002 fue dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, secretaria general y presidenta del CEN del PRI, segunda en la historia del partido. Al concluir su responsabilidad partidista, se concentró en sus actividades en el Senado de la república para el cual fue electa en el año 2000. Fue la presidenta fundadora de la Comisión Especial del Senado para investigar los homicidios de Mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua. Presidió la Asamblea de Mujeres Parlamentarias de la Unión Interparlamentaria Mundial en 2005. Fue parte del grupo de expertos para la elaboración de Parlamento y Democracia en el siglo XXI. Una guía de buenas prácticas, de la Unión Interparlamentaria Mundial (IPU).

Ha sido participante de seminarios, foros y conferencias sobre género y derechos de las mujeres en distintas partes del país. Es editorialista del Diario de Yucatán, donde semanalmente aborda temas de interés nacional y regional.


Doctorante en Historia, concluyó su Maestría con Mención Honorífica en 2012, ambas cursadas en el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS)

https://twitter.com/dulcesauri
http://www.vidasfeministas.com/
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sábado, 11 de marzo de 2017

Cristina Peri Rossi escritora y activista política uruguaya


Cristina Peri Rossi (Montevideo, Uruguay, 12 de noviembre de 1941) es una escritora, traductora y activista política uruguaya exiliada en España desde 1972 y residente en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria.
Según el crítico Seymour Menton, ha sido una de las cuentistas contemporáneas más destacadas de Uruguay a partir de la década de 1950, mientras que los editores de la revista Confluencia dicen que «es considerada una de las escritoras más importantes de habla castellana, traducida a más de veinte lenguas, incluidas el yidis y coreano». Sin embargo, fue censurada durante la dictadura militar que gobernó Uruguay de 1973 a 1985. Su obra fue prohibida en el país, así como la mención de su nombre en los medios de comunicación. A pesar de su exilio en España, bajo el régimen de Franco, y también después en París, la autora siguió publicando obras de alto contenido político y no dejó de involucrarse en labores de activismo fuera de Uruguay.

Peri Rossi ha sido una autora pionera y es la única escritora femenina vinculada al boom latinoamericano, un movimiento que generalmente es asociado con autores masculinos. Ha traducido al español obras de Clarice Lispector y Monique Wittig, y colaborado en medios de comunicación españoles como Diario 16, El Periódico y Agencia EFE.

Su escritura está marcada por un estilo experimental, tanto en la poesía como en sus novelas. Indicios Pánicos, una colección de cuentos colocados en un sistema poética, es una alegoría que desafía al género de la poesía, la que escribe con verso libre y un estilo innovador. Esta colección contiene  fragmentos, casi inclasificables, de cuentos, poemas, ensayos o aforismos. La crítica afirma que emplea un lenguaje "ora efusivo y lúdico, ora contenido e intenso: poesía en prosa y/o verso". Igualmente, sus narrativas se caracterizan por cambios del punto de vista, narradores múltiples y una trama no cronológica. La obra El libro de mis primos es característica de este estilo, dado que mezcla prosa y verso, tiene una voz polifónica, cambia frecuentemente el punto de vista y emplea diversos recursos retóricos y tipográficos. El crítico literario uruguayo Hugo Verani hace hincapié en el estilo experimental de Peri Rossi, aunque asegura que su escritura es unificada por una visión lírica del mundo. También, su estilo ha sido caracterizado como ingenioso, irónico y metafísico. Por otro lado, la propia autora ha rechazado la noción de un estilo general que caracteriza su escritura —una ambición, según Peri Rossi, de los escritores del siglo XIV y la primera mitad del siglo XX— y en cambio intenta escribir cada nueva obra con un estilo diferente. Peri Rossi cree que esto es el epítome de libertad para una autora.


Su escritura combina lo fantástico, lo erótico y lo político, según los críticos Kohut y Vilella, para sugerir la posibilidad de que escaparse de la lógica puede ser en sí mismo un escape de la libertad individual. Su trabajo es incluido junto al de Silvina Ocampo, Griselda Gambaro, Luisa Valenzuela, y otras, dentro de aquellas escritoras que abordan lo «insólito-absurdo-extraño».


Afrodita

Y está triste
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
          Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro 
en la mano

            Como una silla ya vacía.


https://es.wikipedia.org/wiki/Cristina_Peri_Rossi
http://www.elcorreo.com/vizcaya/20081126/cultura/cristina-peri-rossi-gana-200811261429.html
http://www.poemas-del-alma.com/cristina-peri-rossi-afrodita.htm
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jueves, 9 de marzo de 2017

Juana Francés pintora española.


Juana Francés (Alicante,31 de julio de 1924-9 de marzo de 1990 ) fue una pintora española.


Inicia sus estudios artísticos en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y viaja más tarde a París con una beca del gobierno francés donde termina su formación. En los años 1954, 1960 y 1964 representa a España en la Bienal de Venecia. En 1956 conoce al escultor Pablo Serrano con el que desde entonces convive y con el que más tarde contraerá matrimonio. En 1957 funda junto a Pablo Serrano, Antonio Saura y Manolo Millares, entre otros, el Grupo El Paso, siendo la única mujer del colectivo y por tanto un caso paradigmático en el arte contemporáneo español de vanguardia dominado casi en exclusiva por hombres. En 1960 forma parte de la exposición Befare Picasso, after Miró en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York; en 1961 en el Palais de Beaux-Arts de Bruselas, y en 1962 en la Tate Gallery de Londres en la exposición titulada Modern Spanish Painting. Estos datos evidencian que es prácticamente la única artista española que expone en el extranjero en ese período.

Navega indistintamente entre la abstracción y la figuración, entendiéndose ambos conceptos no de manera antitética sino complementaria, y como opciones diferenciadas de planteamientos que tienen mucho en común. Pues «la abstracción y la figuración, en sí mismas no comportan una tendencia, una idea, ni una actitud, sino un medio, un vehículo, y una forma de desarrollar una tendencia». Así que en cada etapa, se acercaría al lenguaje que más le satisficiera para materializar sus intereses e ideas.
Silencio

La obra de Juana Francés es siempre muy personal y reconocible. En algunos períodos creativos, sus obras revelan una postura crítica que arremete de manera simbólica contra ciertos aspectos del sistema social imperante. La primera etapa entre 1950 y 1953 se caracteriza por la presencia de una figuración hierática geometrizante, con temas de corte muy tradicional. Posteriormente, en 1956 comienza a experimentar con la abstracción. En 1957 tras la fundación de El Paso, comienza una etapa adscrita al informalismo matérico.
Algaiat obra de Juana Francés de 1960 


En los primeros sesenta, se insinúa en su obra una paulatina vuelta a la figuración que desemboca más adelante en la serie El hombre y la ciudad, momento de crítica, y pesimismo existencial en la que utiliza objetos relacionados con una determinada visión del hombre como sujeto esclavizado envuelto en el falso progreso deshumanizador. Esta visión evoluciona posteriormente en la serie Torres-Participación y más tarde en la serie Estructuras, hasta 1979. A partir de la década de los ochenta retorna a una abstracción de gran lirismo, plena de color y vitalidad, con referencias a paisajes, fondos submarinos, cometas, etc. Un aspecto relevante a destacar en esta trayectoria son los períodos de transición entre una etapa y otra que denotan rastreos, toma de decisiones y que anuncian los cambios que después se desarrollarán en diferentes series.


Su obra se ha expuesto por los museos más importantes de América y Europa como el Museo de Arte Moderno de la Villa de Paris, la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa, la Brown University de Providence, Rhode Island, la Tate Gallery de Londres o el Museo Guggenheim de Nueva York.

Su colección de obras se encuentra expuesta de manera permanente en el recién inaugurado MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante), colección que adquirió en propiedad el ayuntamiento de Alicante.
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martes, 7 de marzo de 2017

María Angélica Luna Parra y Trejo Lerdo.


María Angélica Luna Parra y Trejo Lerdo. Entre las batallas que ha librado se cuenta haber disminuido la violencia urbana con un programa integral de creación de espacios públicos y regeneración de la cohesión social, cuando se desempeñó como delegada política en la delegación Álvaro Obregón.
 Como legisladora y promotora social, impulsó leyes para atender y prevenir la violencia intrafamiliar, los derechos de las mujeres, para combatir la dis criminación y defender a las personas con discapacidad y a las y los adultos mayores. 
Ocupó el cargo de de directora del Centro de Estudios sobre Desarrollo, Mar ginación y Pobreza del Estado de México, y ha sido coordinadora y expositora en seminarios sobre política de género, derechos humanos, incorporación de grupos vulnerables, liderazgo y vinculación con la sociedad. 

Entre otras actividades que desarrolla ahora, es miembro fundador y presi denta de México Ciudad Humana, A.C., y directora de Desarrollo y Transpa rencia, S.C. Cultiva el arte de ser compañera de sus amigas, porque le ayudan a vivir mejor. 

Sus principales causas son analizar críticamente la realidad, soñar utopías y rebelarse contra la injusticia. Son sorprendentes las luchas que ha asumido, como la vocación de libertad y la reacción moral contra la intolerancia. 
 
 Traemos parte de un texto por ella escrito : 

La lucha por la equidad de género y en contra de la discriminación 


... Las mujeres de todo el mundo han tenido que aprender a luchar para lograr algunos cambios y para evitar las nuevas amenazas: ¿quiénes se oponen a esas luchas?, ¿dónde están?, ¿quiénes han construido esos muros infranqueables, esos techos de cristal? y ¿quiénes intentan regresar a las personas oprimidas a los calabozos y a las mujeres a la sumisión, a la abnegación y a la prudencia de las virtudes de castidad y obediencia que exigen las buenas conciencias? Son las mismas fuerzas que durante siglos construyeron la cultura de “la moral” impuesta por los hombres poderosos y de las costumbres y reglas de una sociedad basada en una forma de dominio y poder patriarcal. 

 Ese poder reforzó creencias, mitos, costumbres, que se definieron en las religiones afirmando que la creación de los seres humanos venía únicamente de Dios padre y de los hombres, y los papeles de la mujer sólo se debían limitar a la crianza, desde la concepción hasta la muerte, esto implica el cuidado de niños y niñas, de las personas enfermas, de las personas adultas mayores, lo cual ha hecho que las mujeres a través de los siglos cuiden los bienes del hogar pero no los posean, sin descansar nunca, sin poder pensar en sí mismas o por sí mismas. Para eso hay que mantener a las mujeres siempre sumisas y evitar su derecho a ser y a pensar, porque éste saldría muy caro a los sistemas establecidos: ¿quién pagaría esas horas de trabajo?, ¿a qué botín se le quitarían esos costos que hoy absorben las mujeres? 

Además, todas esas obligaciones, virtudes y limitaciones se plasmaron en leyes y códigos que dejaban a las mujeres al marguen de las decisiones, de poder acceder al conocimiento, al trabajo remunerado, a la posibilidad de “administrar sus bienes y los bienes familiares”, ya que el patrimonio se refería a la capacidad del padre de administrar los bienes personales y familiares, en tanto que la patria potestad remitía a la capacidad del padre de decidir por todos en el hogar, a penalizar a la mujer por el aborto y a no considerar como delitos graves la violación, la violencia familiar: éstos ni siquiera podían ser causales de divorcio.

 Por todo este entramado cultural, legal, político y social ha sido tan difícil avanzar en la equidad de género. El camino ha sido largo y tortuoso. En cada país las mujeres tuvieron que diseñar su estrategia, aprovechar las oportunidades, influir en la vida pública, en los cambios que afectan o benefician a todas las personas pero también en los que las afectan o benefician en lo particular, por eso nos dimos cuenta con gran desilusión de que participar en la Revolución y en las luchas libertarias para conquistar la democracia electoral en México no era lo mismo que conquistar el voto de las mujeres y mucho menos su acceso a puestos de elección popular, que conquistar la seguridad social no era lo mismo para los hombres trabajadores, quienes sí podían registrar a sus esposas o concubinas, que para las mujeres, quienes no podían registrar a sus esposos y menos a sus parejas, que mientras se lograba el acceso de las mujeres al trabajo no se lograba el derecho a un salario igual, y menos el acceso a puestos de decisión

Parecía que la lucha por los derechos humanos en general tampoco era suficiente, porque al parecer la violencia hacia las mujeres era justificable y nadie tenía que preocuparse ni ocuparse de ella.

 Por ello fue necesario establecer luchas paralelas por la justicia, por la no discriminación, por la transparencia, por la paz del mundo, pero al mismo tiempo concentrarnos en la equidad para las mujeres, en la igualdad de oportunidades, en la lucha contra la violencia de género, hasta penalizar con mayor rigor a los violadores y establecer esos delitos en el código penal...

...No podemos ignorar que hay grupos, instituciones y personas que no admiten lo que ellos llaman la “emancipación” de las mujeres. En las últimos años la Iglesia católica y personas reaccionarias de todos los partidos han impulsado reformas constitucionales en 18 estados para definir el derecho a la vida desde la concepción, lo cual implica –y ya está sucediendo en varios estados– penalizar implacablemente a la mujer en casos de aborto e incluso al tomar anticonceptivos como la píldora del día siguiente.  En fechas recientes presenciamos el triunfo de tres ministros de la Suprema Corte de Justicia con vista retardataria sobre siete ministros que expresaron con claridad los efectos que esas decisiones tendrían en la penalización de la pobreza. Se están presentando tendencias dramáticas de aumento de crímenes de odio, como los feminicidios, que según la concepción de algunos “juristas” no existían porque no estaba tipificado ese delito en el Código Penal.
Por eso es tan importante que estamos alertas para fortalecer esa masa crítica, ese cuerpo social cada vez más integrado por personas formadas e informadas, capaces de ser impulsoras de cambios y de defender sus logros pero sobre todo de no aceptar retrocesos. 


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