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sábado, 23 de febrero de 2019

Ángela Ramos Relayze escritora política de Perú


Ángela Ramos Relayze ( 6 de junio de 1896 -25 de julio de 1988)

Considerada la primera reportera de Perú, desde esa tribuna usó la pluma como instrumento de lucha en favor de los oprimidos. Fue una mujer  de notable sensibilidad y entrega social, se rebeló contra la explotación, defendió a los perseguidos, participó en mítines que fueron violentamente reprimidos, realizó campañas en favor de los presos, por quienes tenía una singular preocupación.


Ángela Ramos Relayze nació en el puerto del Callao. Cursó la educación primaria en el Liceo Grau, y la secundaria en el Instituto Sabogal del Callao.

Trabajó como secretaria durante 4 años en la Pacific Steamship Navigation Company, que despidió a su padre con una   mísera indemnización, evitando  pagarle el derecho de jubilación. Este abuso fue marcando su conciencia. Luego ella misma, en carne propia sufrió el abuso como empleada de esta Compañía inglesa de vapores, pero al darse cuenta que los ingleses no cedían su postura de patrones explotadores, manifestó su total descontento y reclamó aumentos económicos, redactó en 1918 su primera carta de queja: "El sufrimiento de la mujer que trabaja”. Ella diría en aquella epoca  “yo no disfrutaba del salario inglés, habíamos que trabajar hasta los domingos en la mañana. Esta falta de trato igualitario provocó en mí una  especie de rebeldía y me empujo a escribir  una  nota de protesta…”, la misma que fue publicado en el diario El Comercio.

 Así ingresó al periodismo a la que dedicaría toda su vida.

Eran los años de escritores y periodistas geniales, con quienes alternó en  La Prensa, El Tiempo, La Crónica, y las revistas Variedades y Mundial; y, más tarde, La Noche y el semanario Cascabel.  También dirigió Bohemia un "semanario ilustrado" que "aspira a concentrar el movimiento intelectual de mejor relieve"  en Lima.

En 1928, exigiendo  al gobierno el cese de la Ley de Vagancia, escribe “Alzo mi voz de mujer para pedir al Jefe del Estado..., al Congreso de mi patria y a los Poderes Públicos, que se derogue esa ley... Yo pido a todas las mujeres que sientan la responsabilidad de pensar y de sentir, que me acompañen en este anhelo noble, grande y humano.”  Ángela Ramos  como periodista redactaba crónicas sociales, en las cuales denunciaba el terror de tendencia fascista y las condiciones explotadoras de los poderosos a las clases oprimidas. Defendió con tesón a los sindicalistas porque eran los portavoces de los obreros, a quienes “se les persigue como a fieras, se les despoja de su trabajo y de su casa y se les encierra por tiempo indeterminado”, decía.

De gran notoriedad fueron las campañas que emprendió en La Crónica a favor de: la liberación de los presos y de los vagos, el saneamiento urbano y la arborización del puerto de Callao, la implantación del estudio de educación cívica en los colegios, la formación de las mujeres para votar y superarse intelectualmente, el trato respetuoso de los niños para combatir la violencia de los padres, tutores o patrones, y la calidad en el  periodismo. Respecto a los encarcelados y apoyándose en una tradición literaria peruana y universal, informó que se morían sin ser enjuiciados debido a la ineficiencia del Poder Judicial, a la tuberculosis y a la falta de cuidados médicos, higiene, alimentos. La mujer justiciera, Angela Ramos, llamada Sor Presa, utilizó metáforas significativas con las que pintó el ambiente dantesco de la cárcel, “pudridero de hombres, ese antro infernal en el que aúllan como perros rabiosos muchos seres.”  Sobre la citada Ley de Vagancia expresó, “ es de una felonía horrible, pues reduce al hombre a la condición de esclavo, de bestia humana, ya que se le obliga a trabajos forzados, no se le paga ni el más mínimo jornal, y se le azota a cuerpo desnudo.”

A lo largo de su carrera como periodista, propuso reformas socio-económicas que acabaran con el trato injusto de los propietarios de fábricas y compañías que despedían a las obreras por “el delito de ser madres” , no indemnizaban a los trabajadores ancianos sin respetar la Ley de Jubilación. Acusó a los gamonales que trataban a los indígenas campesinos peor que a los animales y luchó para frenar la prepotencia de los representantes del Estado represivo que, por un lado, mantenían en la desocupación, la ignorancia y la marginalidad a la población y, por otro, se aliaban a los monopolios capitalistas en detrimento de los intereses de los pequeños industriales nacionales. Ángela Ramos fue una excelente fustigadora de los gobernantes peruanos. Desde su tribuna periodística que ligaba la palabra a la acción, les exigió responsabilidad política, honestidad, bienestar económico, justicia  y cultura para todo el pueblo.
Era una mujer que no soportaba las injusticias. Por eso es que se preocupó tanto por las condiciones de los presos en las cárceles. Visitó la cárcel de Guadalupe, la colonia penal el Frontón a la cual denominó “el infierno de los vivos”.


 “Todo comenzó un domingo de 1927, cuando, paseando con mi hermano, decidimos visitar la cárcel de Guadalupe: no pude resistir la impresión que me produjo ese antro de miseria y dolor y decidí entregarme a la lucha por mejorar las condiciones de vida de los reclusos.”

Escribió directamente sobre diversas obras artísticas que salían a la luz, así como de "las mujeres de relieve" de la época, a los autores y personajes que tuvieron crucial importancia  en el desarrollo de la vida política, cultural e ideológica del Perú como César Vallejo a quien lo unió una gran amistad y mutua admiración. Cabe mencionar especialmente los diálogos que entretuvo  con J. C. Mariátegui, las novelistas sociales Rosa Arciniega y Angélica Palma, el periodista Genaro Carnero Checa, la poeta Catalina Recavarren, la actriz Ernestina Zamorano y el pintor José Sabogal.

Acorde con su epoca, sintió inicial simpatía por los movimientos anarquista y sindical que combatieron en la arena política defendiendo a los obreros y arrancaron con sangre el reconocimiento legal de sus derechos. Recuerda en sus entrevistas a dos "mujeres que han sabido abrir el camino", "una que hizo huelga de hambre en el Callao porque se subió el precio de las subsistencias… Ella se llamó Miguelina Acosta Cárdenas y ven, ella provenía del campo anarco-sindicalista. La otra mujer fue… la primera voz que se alzó en el Perú en favor de la raza indígena, fue Dora Mayer… ella también escribía en los periódicos y siempre lo hacía en favor de los pobres y de los problemas de la clase pobre."

Su conciencia política que el socialismo podía transformar las condiciones de las relaciones humanas y laborales, la empujó a adherirse a esa gran epopeya roja que despertó la esperanza y atizó la lucha de muchos pueblos en el mundo y en especial en América Latina.

A partir de 1926, Ángela Ramos colaboró en las revistas Mundial y Labor, asistió a las tertulias del Rincón Rojo y estrechó lazos con José Carlos Mariátegui,  quien le impactó para  toda su existencia por su fe, integridad y lucha para trasformar el orden social, quien fundara dos años más tarde el Partido Socialista en Perú. La militante discípula afirma con claridad y cariño, "José Carlos me enseñó a pensar, a saber que venía un mundo distinto del que vivíamos en aquellos días."

En 1931 se  adhirió al Comité Central del Partido Comunista Peruano, se responsabilizó del Socorro Rojo Internacional para defender a los presos políticos, víctimas de la represión  policial y militar de ese periodo,  cumplió con las tareas de agitación y propaganda, participó en los mítines, y pagó su militancia con dos encarcelamientos en la época de los caudillos Augusto B. Leguía (1919-1930) y de Luis Sánchez Cerro (1930-1933).

Abogó por los derechos de la mujer y por su participación  política, llamando a "las que han luchado, trabajado y sufrido, sean mujeres de su casa, maestras, profesionales o empleadas;… las que sean valientes, enérgicas, cultas y pongan en la palabra y en los hechos lo que el varón no es capaz de advertir; ojos humanos y profundos para contemplar la vida y sus problemas."

La conciencia política y el ideario socialista de la época la impulsaron  a desafiar y cuestionar dictaduras cruentas, legislaciones medievales, sistemas corruptos y toda ideología caduca.

Ella  se autorretrató en el poema "Semblanza" de 1954,"He nacido rebelde y no quiero ser domesticada/ ni en nombre de los nombres, ni del dinero ¡nada!". 

Si  viviera  estaría estos momentos aquí, como ella misma lo dijo, “sublevando, llamando a la rebeldía a las mujeres que sufren injusticia”

Se fue, serenamente, el 25 de julio de 1988.

http://colectivoangelaramos2015.blogspot.com.es/2015/01/biografia-de-angela-ramos.html
http://www.flora.org.pe/DEBATE.htm
http://centrocultural.unmsm.edu.pe/angela-ramos-1982-primera-periodista-peruana-chalac/

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HH

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