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sábado, 16 de diciembre de 2023

Henar Sastre Domingo enfermera feminista


Henar Sastre Domingo es diplomada en enfermería. Es especialista en Salud Mental y Género. Es formadora en temas relacionados con la violencia de Género para profesionales de la salud. Ha trabajado en la formación y el desarrollo de Grupos de autocuidados emocionales a mujeres con Malestares de Genero. Es Premio internacional de investigación en el xv Certamen de Enfermería S. Juan Dios Ha conseguido el Reconocimiento “Mujer Esencial” por el ayuntamiento de Tres Cantos 2015. Ha sido presidenta del Fórum Feminista de Madrid. 2016-2020. y es activista en diversas Plataformas feministas.

Desde aquí, hoy, queremos felicitarla en su cumpleaños y dar a conocer su valioso trabajo con el que todas y todos podemos aprender. Tenemos el placer de poder conocer de primera mano como se han dado sus aprendizajes y donde la ha llevado : 


Al feminismo llego, por el camino de las injusticias de las vivencias personales, como la mayoría de las mujeres hemos experimentado a lo largo de nuestra vida, sin tener una clara conciencia del mundo injusto y patriarcal en el que vivíamos, pero siempre con una sensación de malestar y sufrimiento que acompaña a las experiencias injustas, la desigualdad de trato y la sobre carga de los mandatos de la feminidad.

Me doy cuenta, que una de las vías por las que se llega a la conciencia feminista es a través de las experiencias de desigualdad en la infancia y adolescencia. Es un malestar que no tiene nombre. La conciencia feminista es un proceso lento que se va aclarando al escuchar como enfermera a las mujeres que trato. Gracias a ellas voy aprendiendo y comprendiendo a través del relato de su sufrimiento, la gran idea feminista sobre: “lo personal es político”.

He trabajado 25 años como enfermera en el hospital infantil Niño Jesús de Madrid. En la dirección 12 años como responsable de la formación continuada de enfermeras y auxiliares de enfermería.

Es constante la queja de las enfermeras sobre la falta de autonomía en el trabajo, debido al poder hegemónico de los médicos. Pronto la queja la politizo y me implico desde 1976 primero, en la coordinadora de enfermería, donde trabajamos intensamente junto con enfermeras de todas las comunidades en la reforma de la carrera cuyo objetivo era lograr que la carrera de enfermería fueran universitarios. Posteriormente en el año 1980 como vocal en la junta del gobierno del Colegio de enfermería de Madrid.

Desde el inicio de los estudios de enfermería quise dedicarme al cuidado de los enfermos mentales. Curse la especialidad en Salud Mental. En 1976 tuve el privilegio de organizar la primera unidad de paidopsiquiatria en el Hospital Niño Jesús. Durante los 10 años de trabajo en la salud mental infantil vivo con gran malestar, como los profesionales culpabilizan a las mujeres, cuando son madres. Se las hace responsables de los comportamientos alterados de sus hij@s e incluso de ser las causantes del autismo. Se culpabilizaba a las madres, pero no a las padres, siempre ausentes en la vida y en la falta de corresponsabilidad de las tareas domésticas y el cuidado de los vínculos.

En 1995 inicio el trabajo en Atención Primaria. Tengo la oportunidad de “Escuchar” en las consultas del centro de salud y en los domicilios las quejas y los malestares de las mujeres. Con la idea de poder ayudar a las mujeres, organizo grupos de Relación de Ayuda para el Autocuidado emocional y técnicas de relajación. Me escandaliza como la violencia que sufren las mujeres atraviesa todas sus vidas. Estudio los procesos de vulnerabilidad psicosociales y de género pues para las investigaciones feministas, son en gran medida los causantes de sus somatizaciones/malestares que las enferman.

Me intereso por las autoras feministas que han escrito sobre la salud de las mujeres, como Emilce Dio Bleichmar 1999, su libro sobre la depresión en la mujer me ayudo a entender como los mandatos de genero de “Ser para los demás” pueden enfermar a las mujeres. Mabel Burin y su libro “El malestar de las mujeres, la tranquilidad recetada” 1991pude comprender como la medicalización era la estrategia para acallar la injusticia y tapar el malestar de las mujeres. Las aportaciones de Sara Velasco fueron determinantes para poder ayudar a las mujeres y acompañarlas en sus procesos vitales así como, las investigaciones de Carme Valls y todo el trabajo de la Red-Caps del que participo. Estudiar y escuchar a las profesionales de la salud va rearmando la posibilidad de poder ayudar a las mujeres con un modelo de atención feminista.

En el 2007 formo parte de la estrategia de formación de formadores del sistema sanitario de la comunidad de Madrid y recorro los centro de salud formando a enfermeras ,médicos,trabajadoras sociales

En 2006 realizo una diplomatura de Salud y Genero en la Escuela Nacional de Sanidad que organiza mi amiga Lucia Mazarrasa y decido que en el futuro la militancia feminista será una de mis pasiones como lo ha sido también la enfermería.

En el centro de salud acuerdo con los compañer@s médicos y enfermeras que me deriven a las mujeres que atienden y que presentan procesos de malestar de género, para integrarlas en los grupos, de autoayuda. El objetivo era intentar no medicalizar a las mujeres y que pudieran desarrollar estrategias de afrontamiento para que entraran, en un procesos de análisis de sus vulnerabilidades y así poder tomar decisiones y “colocar”los mandatos de la feminidad causantes del malestar… La experiencia del trabajo con los grupos con mujeres fue muy intensa e interesante. Aprendí mucho y espero que a ellas también les ayudara a vivir una vida más consciente.

Siempre fomenté y estimulé a las mujeres la idea de la necesidad para que utilizaran todos los recursos que las administraciones como el ayuntamiento, las asociaciones de mujeres,las organizaciones vecinales etc tienen en los barrios. Estoy convencida de que, cuando las personas atravesamos crisis de la vida, acontecimientos dolorosos, que producen estados de sufrimiento y síntomas de ansiedad, depresión, cuantas más ayudas se puedan recibir, mejor se podran afrontar las situaciones dolorosas. Los recursos comunitarios ayudan mucho a las mujeres y evitan el aislamiento social causante de muchos malestares.

En el libro "La ayuda está donde usted la encuentra" se analiza que la ayuda que reciben las personas, consideran que no se la da el sistema formal de cuidados, es decir, las instituciones; sino que el ochenta por ciento de esa ayuda la encuentran, en el sistema informal como la peluquera, el camarero, las amistades y los grupos organizados.

En el modelo de intervención de las Relaciones de Ayuda a las mujeres, una de los ejes básicos es la “Escucha” hago mía la idea de Carl Rogers “Todo lo que se, lo sé desde la escucha”. Escuchar es una forma de actuar. Es un proceso lento y complejo que se aprende. Escuchar es poner atención con todos los sentidos, supone oír lo manifiesto del relato y también lo latente, es decir aquello que no se dice porque no se sabe, no se dice por miedo o vergüenza o culpa.”. En el proceso de escucha podemos valorar, a través de lo que nos cuenta, -que es también lo que la persona se está contando de sí misma- el significado que da a lo vivido y de este modo conocer cual es el “sentido de su vida”

La experiencia de la escucha se va adquiriendo a medida que escuchamos los conflictos de las personas. Podemos saber que lo que está negando, en muchas ocasiones, es lo que se afirma. En el proceso de Ayuda es fundamental estar alerta para controlar la proyección, es decir; no hablar de lo propio cuando escuchamos una situación de violencia, cuando escuchamos un conflicto con los vínculos, con los hij@s, las parejas… porque si esas situaciones relacionales no están trabajadas y bien “colocada”en la persona que ayuda, es fácil que salgan como proyecciones y desde ese lugar es probable que no se ayude. Contener lo propio es quizás lo más difícil; lo más difícil es escuchar y no proyectar. Es básico poder controlar el auto diálogo interno, el vacío intrapsiquico que se produce al escuchar


Gran parte de mi vida profesional como enfermera la he dedicado a ayudar a las mujeres a entender sus malestares. Realicé una investigación sobre los malestares de las mujeres y encontré y confirmé lo que la bibliografía feminista había demostrado sobre el tema de manera reiterada.

Los malestares de las mujeres se conceptualizaron en 1988 en un Seminario Mujeres Sanitarias Feminista celebrado en Italia. Se cuestiono el paradigma clásico dicotómico salud-enfermedad. normalidad-patologia. Se planteo una nueva categoría análisis, para comprender el sufrimiento de las mujeres. Lo definen como: “expresión corporal de un conflicto no expresado con palabras que aparece como sufrimiento anímico o en el cuerpo, como síntomas mal definidos y sin causa orgánica demostrable” La causa de los malestares se debe a la situación de subordinación social propia de las mujeres.

Mucho de los Malestares en las mujeres, están condicionados por los vínculos. La subjetividad de las mujeres se construye por el mandato de “Ser para los demás” y del proyecto proyectado de “Ser madresposas” Esta construcción subjetiva supone para la mayoría de las mujeres la obligación de hacer compatible el trabajo remunerado fuera de casa y el trabajo no remunerado de los cuidados. Esta sobrecarga lleva a muchas mujeres a estados de agotamiento, insatisfacción y altos niveles de stres. Sabemos por numerosos estudios que cuando un hombre llega a casa después del trabajo sus hormonas de estrés disminuyen y en la mujer aumentan.

El reparto de tareas cotidianas del hogar y el cuidado es para las mujeres una fuente de conflicto permanente con sus parejas. Y el reparto del cuidado de los ancianos con los familiares.

De acuerdo a los estudios sobre masculinidad los malestares de los hombres están ocasionados por la perdido o cuestionamiento de los mandatos de la masculinidad hegemónica.. ser proveedor, protector y procreador. La pérdida del trabajo ocasiona perdida de status. Pude comprobar durante la crisis de 2008 muchos de mis pacientes consultaban con quejas emocionales, ansiedad, depresión insomnio etc. En su relato sobre la perdida del trabajo aparecía una idea de perdida de identidad “quien soy yo si no trabajo” podríamos decir, que cuando un hombre pierde el trabajo, es como si se perdiera a sí mismo. También para las mujeres es fundamental el trabajo remunerado que entre otras razones, les proporciona la autonomía económica que protege y evita los vínculos de maltrato.

Las feministas sabemos que el trabajo remunerado del empleo ha sido un logro del movimiento- En la actualidad es una prioridad de la agenda feminista la exigencia del trabajando remunerado, la denuncia de la feminización de la pobreza, las brechas salariales, las medias jornadas etc . Una gran mayoría de mujeres quieren hacer compatible el cuidado de los vínculos, la maternidad y el desarrollo laboral y renuncian en muchas ocasiones a compromisos y motivaciones que desean en sus carreras por que no les es posible llegar a todo. La sociedad patriarcal no ha entendido que es imprescindible poder armonizar todos estos interese para lograr sociedades no solo productivas, como exige el capitalismo, sino también humanizadas y corresponsables.

El esfuerzo y la renuncia esta siempre en las mujeres. Cuando las mujeres están en el modelo tradicional de la división sexual de trabajo, pagan el precio de la pobreza por la falta de autonomía económica y cuando están en el modelo productivo con las triples jornadas el precio es el agotamiento, los malestares y la enfermedad.

Sabemos que“Cuando la mente sufre el cuerpo pide ayuda a través de los síntomas”El síntoma del malestar en muchas ocasiones es el emergente del conflicto que vivimos en nuestras vidas.

El sistema sanitario entiende y atiende los síntomas corporales: no puedo dormir, estoy nerviosa, me duele todo el cuerpo, estas “totalgias” en el fondo son dolores del alma.

Ante los numerosos síntomas de los malestares las mujeres, el sistema sanitario es frecuente que derive a las mujeres a los diferentes especialistas, que tras los estudios de múltiples pruebas y ante la falta de datos objetivos, termine medicalizando con psicofármacos antidepresivos y ansiolíticos.


Disfruto de dos grandes pasiones, la enfermería y el feminismo. Han dado sentido a mi vida y me han permitido rearmar mi cabeza. Me siento satisfecha de poder dedicarme estos años dando toda mi energía, mi saber y tiempo para poder mejorar los derechos de las mujeres.

Un eje fundamental de mi vida es la necesidad de aprender, creo que hemos venido a este mundo a aprender y aprehender para cambiar y mejorar el mundo, el micro espacio donde vivimos, al mismo tiempo que nos mejoramos como personas. Considero que el gran reto de la humanidad es como somos capaces de entendernos, de relacionarnos desde la humanidad que tenemos, desterrando los comportamientos violentos. La gran apuesta es como ir desarrollando el psiquismo para que cada vez los humanos nos relacionemos más en sociedades igualitarias, donde a las mujeres se nos reconozca como sujetos y humanizadas con los mismos derechos.


Agradecemos su esfuerzo permanente, su reflexión continua, su estimulo y su grandísima sororidad .

https://mujeressalvandoelmundo.blogspot.com/2019/04/lasescuchamos-hablemosdeellas-290.html

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viernes, 15 de diciembre de 2023

Pauline Chaponniere-Chaix monja, enfermera y feminista suiza

Pauline Chaponnière-Chaix (Ginebra, 1 de noviembre de 1850- Ginebra l6 de diciembre de 1934), fue una monja , enfermera y feminista suiza .

Pauline Chaix nació en un ambiente burgués y culto. La mayor de cuatro hijos , iba poco a la escuela pero muy joven aprendió a leer por su cuenta; un amigo de sus padres también le enseñó inglés . A los quince años pasó un año en Alemania  . A los 18, se casó con un primo lejano, el banquero Édouard Chaponnière, diez años mayor que ella . El joven esposo, enfermo mental, tuvo que ser internado en una institución especializada y murió en 1878.

Pauline Chaponnière-Chaix, que enviudó a la edad de 28 años, ingresó luego en una comunidad religiosa. Dos años después de la muerte de su marido, dejó Suiza para ingresar en la Maison des diaconeses de Reuilly en París . Inicialmente atendió a niños desfavorecidos allí, tiempo durante el cual se capacitó para tratar con delincuentes femeninas, lo que luego le permitió hacer visitas a mujeres encarceladas en Saint- Lazare . Dada su experiencia y el certificado que ha adquirido en el campo "disciplinario", se le ofrece la dirección de la prisión de Doullens ., en el Somme. “El servicio es doloroso físicamente, moralmente agotador. Es necesario acompañar los quehaceres de los presos en el patio en todo tiempo, ejercer vigilancia constante sobre los presos ocupados en hacer corsés y, varias veces a la semana, dormir en la celda con vigilancia de los dormitorios”  .

Agotada, abandona esta función para tomar la dirección de los "Ombrages" de Versalles , un internado para jóvenes protestantes. Ella aprovecha la oportunidad para seguir un curso de enfermería. En 1893, “aquejada de un severo reumatismo, se vio obligada a solicitar una licencia ilimitada, que se tradujo en una renuncia”  . Regresó a Suiza y se instaló en el chalet con vistas al lago de Ginebra que su marido había construido en la aldea de Muraz, entre Céligny y Crans , en la costa de Vaud.

Durante sus años en París, Pauline Chaponnière-Chaix había frecuentado y entablado amistad en particular con Sarah Monod , creadora de las Conferencias de Versalles, que dio origen del Consejo de Mujeres Francesas (CNFF) en 1901, Julie Siegfried y especialmente Adrienne Avril . de Sainte-Croix  . Cada una de ellas será posteriormente presidente de la CNFF.

Una vez de vuelta en Suiza, Pauline Chaponnière-Chaix se hizo amiga de las feministas de Ginebra. Animada por Émilie Lasserre , entonces presidenta de la Union des femmes de Genève, se une a la asociación y asume su presidencia de 1902 a 1905. Durante los años de la guerra, es vicepresidenta de la Union des femmes y establece, con Émilie Gourd , un “taller” para dar trabajo a mujeres en dificultad y colabora en todas las obras de socorro. En 1896, se convirtió en secretaria del Comité Organizador del Primer Congreso de Intereses de la Mujer celebrado en Ginebra. Después de este congreso, nació la Alianza de Sociedades de Mujeres Suizas en 1900.(ASF), que Pauline Chaponnière-Chaix  présidió de 1904 à 1911 y de nuevo de 1916 à 1920. 

En 1921 en el congreso organizado en Berna con Helene von Mülinen y Camille
Vidart

Pauline Chaponnière-Chaix también fue sufragista. Con Auguste de Morsier y Camille Vidart , fue miembro fundador de la Asociación de Ginebra para el Sufragio Femenino en 1907. En una investigación publicada en Le Mouvement féministe en 1914, explicó cómo se convirtió en sufragista: "Era el día 22 de marzo de 1896, y el rechazo de los votantes de Ginebra a la iniciativa que pedía el cierre de los burdeles de nuestra ciudad, lo que me convenció de la absoluta necesidad, del deber incluso de cualquier mujer seria, consciente de su misión en el campo moral, de reivindicar y obtener el derecho al voto. Me di cuenta ese día, y esto en un asunto que nos afecta en primer lugar a nosotras -ya que las víctimas de la odiosa institución que había que abolir son todas mujeres- nuestra absoluta impotencia para hacer oír nuestra voz, ya que esas voces exigen más justicia, más pureza - por más numerosos que sean, en el momento de las decisiones populares, no cuentan”  .


En enero de 1919, la Alianza de Sociedades de Mujeres Suizas, de la que Pauline Chaponnière-Chaix era entonces presidenta, decidió, durante una asamblea general extraordinaria, tomar posición sobre la cuestión del sufragio femenino. “Fueron dos fundadoras, la Srta. Hélène de Mülinen y la Sra. Chaponnière , quienes se encargaron de explicar el tema, cada una en su propio idioma. Lo hicieron con una autoridad, con una convicción, con una fe, que consiguieron el apoyo unánime, hecho tanto más significativo cuanto que la Alianza está formada por las más diversas sociedades, muchas de las cuales no tienen relación aparente con el voto. _

A instancias de Pauline Chaponnière-Chaix, la ASF se convirtió en miembro del Consejo Internacional de Mujeres (CIF) en 1903. En 1908, organizó la asamblea extraordinaria de la CIF en Ginebra y obtuvo de las autoridades la provisión de la sala de el Gran Consejo (el parlamento de Ginebra). Cuando la presidenta del CIF, Lady Aberdeen , renunció, fue Pauline Chaponnière-Chaix quien la reemplazó, de 1920 a 1922  .

Pauline Chaponnière-Chaix se convirtió, en 1922, en la primera mujer en formar parte del Comité Internacional de la Cruz Roja . Fue vicepresidenta del CICR de 1930 a 1932.

Pauline Chaponnière-Chaix “es una de las pocas mujeres que ha aparecido durante su vida en el Diccionario histórico y biográfico de Suiza (1924)". 


Reconocimiento

En 2019, la asociación Escouade está instalando señales de tráfico temporales en Ginebra. La Place du Molard pasa a llamarse temporalmente Place Pauline Chaponnière-Chaix como parte de la iniciativa 100Elles .

https://fr.wikipedia.org/wiki/Pauline_Chaponni%C3%A8re-Chaix

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jueves, 14 de diciembre de 2023

Elena Asins artista plástica

Elena Asins Rodríguez (Madrid, 2 de marzo de 1940-Azpíroz, Navarra, 14 de diciembre de 2015) fue una artista plástica, escritora, conferenciante y crítica de arte española. Es considerada la madre del arte conceptual. En 2006 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Gobierno de España y en 2011 el Premio Nacional de Artes Plásticas.​ Basó su lenguaje plástico en el cálculo sistemático a base de nuevas tecnologías. Fue una de las primeras artistas que utilizaron en España la tecnología como aliada del arte.

Estudió en la Escuela de Bellas Artes de París y en las universidades de Stuttgart (Alemania), Complutense de Madrid y Nueva York. Elena Asins inició su carrera colaborando con el grupo Castilla 63,​ fundado en 1963 por Miguel Pinto.


Comenzó su carrera en Madrid dentro de la disciplina de pintura y con una influencia notable de la figura de Jorge Oteiza. Participa con unas obras geométricas muy radicales en la importante exposición Arte objetivo (1967), con la que se dio a conocer la abstracción de raíz constructiva y geométrica en España.​


Después estudió en el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid, donde coincidió con José María Yturralde y otros artistas muy jóvenes en un seminario dedicado a la generación de formas plásticas a través de computadoras. Muy importante fue también en su carrera el paso por la Universidad de Stuttgart, donde se interesó en los fundamentos de la semiótica. También pasó por la Universidad de Columbia. Todo ello le permitió tomar conciencia de las bases matemáticas del arte, de la relevancia que posee la idea como verdadero motor del arte y de las posibilidades que se le abrían con el empleo de otros medios distintos a los tradicionales. Desde entonces el uso de la tecnología, entendida como herramienta de trabajo y no como un fin en sí mismo, ha acompañado todo el trabajo artístico de Elena Asins, la única artista, junto a Manuel Barbadillo, que continuó investigando las potencialidades de la aplicación digital al campo de la plástica.


En 1988 obtuvo el primer premio en Zeitschrift für Kunst und Medien en Karlsruhe (Alemania). Su obra se encuentra en museos y colecciones privadas y públicas, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía,​ el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, el Museo de Bellas Artes de Álava, el Instituto Valenciano de Arte Moderno, Museu d'Art Contemporani Vicente Aguilera Cerní de Vilafamés, Fundación Banesto, la colección Unión FENOSA, el MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) y el Museo de Bellas Artes de Bilbao, entre otras.


Después de elaborar una obra basada en el análisis de la forma geométrica pura, en enero de 1990 comienza sus investigaciones en torno al Canons 22, llamado así tanto porque durante su estancia en Hamburgo había empezado a denominar “canons”, en recuerdo a Juan Sebastián Bach, las partes mínimas de que se componía una obra, como por el número de partes hallado hasta ese instante.


Durante su carrera profesional y artística, realizó más de 40 exposiciones individuales en distintos países, y como labor teórica desarrolló y publicó una serie amplia de ensayos sobre estética y poemas de poesía experimental en publicaciones especializadas en arte, en España, Francia, Alemania y Estados Unidos.​ En 2011 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía presentó la exposición retrospectiva titulada Elena Asins. Fragmentos de memoria.

Elena Asins trabajó durante muchos años en una vieja casa rehabilitada por ella misma en la localidad navarra de Azpíroz, donde creó la mayoría de sus obras que pueden verse ahora en los museos. Siempre ha sido crítica con el sistema del arte en España y con las instituciones:

«España no es una madre, es una madrastra: trata mal a los artistas, a los intelectuales»

Elena Asins, ABC, 2012

Elena Asins falleció en 2015 y dejó como heredero al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de un total de 1.245 piezas.

Reconocimientos

En 2018 con motivo del 40 aniversario de la Constitución española su obra formó parte de la exposición conmemorativa El poder del arte. Las obras de esta exposición procedían del Museo Centro de Arte Reina Sofía y estuvieron ubicadas en las sedes del Congreso de los Diputados y el Senado.

En 2019 tuvo lugar su exposición individual titulada Elena Asins. La ciencia como herramienta del arte en la Sala Vimcorsa en Córdoba, comisariada por Angus Freijo.​

En 2020 se presentó de manera virtual por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía el documental Aquí no hay nada que comprender, sobre la obra de Elena Asins, dirigido por Javi Álvarez y Olga Sevillano y producido por el museo. Ese mismo año se presentó su exposición individual, titulada HORIZONTES, en la Galería Freijo en Madrid.Premios y reconocimientos

En 2006 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

En 2011 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas.

En 2012 recibió el Premio Arte y Mecenazgo, en la categoría de artista.

https://smoda.elpais.com/placeres/elvira-gonzalez-elena-asins-apertura-madrid-gallery-weekend/

https://www.rtve.es/play/videos/imprescindibles/elena-asins-nada-comprender/6873672/

https://elviragonzalez.es/artista/elena-asins/

https://es.wikipedia.org/wiki/Elena_Asins

https://www.arteinformado.com/guia/f/elena-asins-2282

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miércoles, 13 de diciembre de 2023

Tamora Pierce escritora de historias protagonizadas por jóvenes heroínas


Tamora Pierce ( 13 de diciembre de 1954) es una escritora estadounidense de ficción fantástica para adolescentes, conocida mejor por sus historias protagonizadas por jóvenes heroínas. Se hizo un nombre con su primera serie de libros , La canción de la leona (1983-1988), que siguió al personaje principal Alanna a través de las pruebas y triunfos de su formación como caballero.


Pierce ganó el premio Margaret A. Edwards de la Asociación de Servicios Bibliotecarios para Jóvenes Adultos (YALSA) de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas en 2013, citando sus dos cuartetos Song of the Lioness y Protector of the Small (1999-2002). El premio anual reconoce a un escritor y un conjunto de trabajos particular por su "contribución significativa y duradera a la literatura para adultos jóvenes".


Los libros de Pierce han sido traducidos a veinte idiomas




Pierce nació en South Connellsville, Pensilvania en el condado de Fayette , el 13 de diciembre de 1954. Su madre quería llamarla "Tamara", pero la enfermera que llenó su certificado de nacimiento lo escribió mal como "Tamora". [Cuando tenía cinco años, nació su hermana Kimberly (en quien inspiró a Alanna) y un año después nació su segunda hermana, Melanie. Desde los cinco años hasta los ocho, vivió en Dunbar . En junio de 1963, ella y su familia se mudaron a California . Primero vivieron en San Mateo en El Camino Real y luego se mudaron al otro lado de la península de San Francisco., en Miramar. Vivieron en Miramar medio año, en El Granada un año completo y luego tres años en Burlingame .

Comenzó a leer cuando era muy pequeña y comenzó a escribir cuando estaba en sexto grado. Su interés por la fantasía y la ciencia ficción comenzó cuando le presentaron El Señor de los Anillos de JRR Tolkien , por lo que comenzó a escribir el tipo de libros que estaba leyendo. Después de que sus padres se divorciaron, su madre las mudó a ella y a sus hermanas al condado de Fayette en 1969, donde pasó dos años en la secundaria del Albert Gallatin Senior High. Cuando su familia se mudó nuevamente, pasó su último año en la escuela secundaria superior del área de Uniontown, actuando, cantando y escribiendo para el periódico escolar. Es alumna de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia .




Mientras estaba en la Universidad de Pensilvania, Pierce escribió los libros que se convirtieron en el cuarteto de La canción de la leona . El primer libro de este cuarteto, Alanna: The First Adventure , fue publicado por Atheneum Books en 1983.

Pierce vivía con su esposo Tim Liebe  en la ciudad de Nueva York , con sus cuatro gatos y muchas otras mascotas, hasta que se mudaron a Syracuse, Nueva York . 

En 2008, donó su archivo al departamento de Libros Raros y Colecciones Especiales de la Universidad del Norte de Illinois . 

Pierce también participó activamente en la moderación y el debate de sus novelas en un foro de mensajes llamado Sheroes Central entre 2001 y 2006, momento en el que fue adquirido por un tercero. 




En su página de inicio, Pierce afirma que obtiene la mayoría de las ideas de las cosas con las que tropieza. Su concepto de la magia como un tapiz de hilos proviene de sus experiencias con el ganchillo y, en su mundo, todos los magos se basan de alguna manera en el naturalista británico David Attenborough después de ver sus documentales sobre la naturaleza. Las novelas fantásticas y la leyenda artúrica fueron la base de los mundos que ideó de niña, y luego añadió temas contemporáneos como la delincuencia juvenil y los brotes de cólera en África . En general, Pierce afirma: "La mejor manera de prepararse para tener ideas cuando las necesites es escuchar y alentar sus obsesiones". 

Pierce se inspira en elementos de personas y animales que la rodean. El personaje de Alanna se basa libremente en la hermana de Pierce.  La ​​apariencia de Thayet se basa en un amigo de Pierce. Las palomas amigas de Beka en Provost's Dog se basan todas en palomas reales que conoce Pierce. 

Pierce comenzó a escribir para escapar del drama del divorcio de sus padres. Escribió fan fiction basada en sus historias favoritas, imitándolas de cerca. Pierce dice que decidió escribir sus historias sobre personajes femeninos fuertes porque notó una falta de ellos en los libros que leía cuando era joven. 



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martes, 12 de diciembre de 2023

Virginia Vidal, escritora, periodista y académica chilena




 Virginia Vidal ( 1932, Santiago de Chile -12 de diciembre de 2016, Santiago de Chile )  escritora, periodista y académica. 

Virginia fue la única periodista de Chile y de América Latina que estuvo en Estocolmo para la ceremonia de entrega del Nobel a Neruda en 1971, una experiencia que después la inspiró para que escribiera el libro Neruda, memoria crepitante. Su relación con la obra de este autor se profundiza aún más cuando en 1974 fue secretaria de Matilde Urrutia, compañera del poeta. En esa función la ayudó a transportar la biblioteca del escritor desde Isla Negra y a organizarla en La Chascona en Santiago, luego de la restauración de la casa que fue destruida por los militares en la dictadura. En 1976, salió al exilio y vivió en Yugoslavia hasta 1978.

Virginia fundó la primera sección cultural cotidiana de la prensa chilena llamada No sólo de pan... en el diario El Siglo. Fue corresponsal desde Venezuela para el programa Escucha Chile de la radio Moscú. Desde este país también fue crítica de literatura y arte.

La periodista dio la vuelta al mundo para trabajar como profesora de español en la Universidad de Relaciones de Comercio Exterior de China en Pekín de 1960 hasta 1963 y después en la Universidad de Juan Comenio de Bratislava en Checoslovaquia, hasta 1966.

En sus últimos días, con una salud muy debilitada, seguía escribiendo para la revista Punto Final donde publicó sus últimas obras de ficción: Letradura de la rara (2014), y Agustina la salteadora a la sombra de Manuel Rodríguez (2015), una relectura de la única mujer bandolera del siglo XIX. Reeditó también su libro acerca de Neruda dónde añadió una visión personal de cuando conoció el poeta hasta que fue perseguido y salió del país.

Vidal siempre fue militante de luchas políticas y sociales, incluyendo la emancipación de la mujer 






 Traemos el texto de Eugenia Prado Bassi  para G80

“Letradura de la Rara” de Virginia Vidal, una historia de heroínas anónimas

Poco es lo que se conoce de las mujeres que vivieron en el Chile de la primera mitad del siglo XX, de los inicios del movimiento feminista obrero que desarrolla y profundiza sus análisis sobre la insubordinación y emancipación femenina en defensa dela educación y organización para mujeres. De ahí la importancia de esta novela, que retrata la vida de tres generaciones de mujeres obreras en la primera mitad del siglo pasado.

Amarga es obrera, su hija Mercedes de niña empieza a trabajar en una fábrica y venciendo todo tipo de desgracias logra forjarse como dirigente. Madre e hija encarnan la dualidad de la mujer como signo de la doble explotación capitalista: por clase y género. En ellas, también habita la desobediencia y el castigo.

Amarga, la abuela, se ocupará de abrir a los suyos una puerta al saber y el conocimiento, respecto de los bienes, imponiendo con disciplina y rigor la lectura de libros en sus hijos y nietos como condición básica para dejar de ser explotados.

“Historias de la vida, no más, les contaba a sus hijos amita Marga. Nunca un cuento de hadas. No supieron de canciones de cuna, pero sí de poemas que sacaba de un libro gastado y guardado por ella como tesoro”.(pag. 45).

Cabe destacar la trágica figura de Yolita, joven compañera de Mercedes. Metáfora de la mujer pobre, explotada, bonita, que sufre un accidente en el trabajo, una máquina muy peligrosa le arranca todo el cuero cabelludo. Símbolo del capital y figura máxima de castración, ella es el sacrificio de lo femenino.

Atravesamos los tiempos de Luis Emilio Recabarren. Desde el inicio de los movimientos políticos y sociales las mujeres salen a buscar trabajo en las fábricas. Reales o de ficción, los personajes, habitan el Chile explotado, para dar cuenta de sucesos que anticiparán  las formas contemporáneas de desigualdad, injusticia y explotación.

Avistamos el auge de la producción salitrera, las huelgas contra las miserables condiciones en que los obreros trabajan, que culmina en 1907, bajo el gobierno de Pedro Montt con la gran masacre de la Escuela Santa María de Iquique, que buscó castigar el movimiento obrero y la efervescencia de los tiempos de un modo brutal. Miles de personas: hombres, mujeres y niños, mueren acribillados. El poder amenazado, actúa, reprime, asesina. Una historia de violencias y desenlaces trágicos, de silencios y borraduras, que se repetirá hasta hoy.

“Así era la vividura. Sólo los entierros sacaban al aire la palabra indignada. Crecían los rumores sobre muchos otros obreros presos y torturados había en el país. No de todos se sabía; aun de algunos llegaban las noticias cuando ya los habían matado. O se habían suicidado. El suicidio no es sino otra forma del asesinato”. (pag. 84).

José Domingo Gómez Rojas, poeta chileno, uno de los gestores de la agitación callejera, es apresado y termina suicidándose en la casa de Orates.

“Con la muerte, José Domingo conseguiría el cumplimiento de uno de sus sueños: la Huelga General. Las industrias se paralizaron y todos los trabajadores salieron a la calle”. (pag. 84).

En 1935, Elena Caffarena convoca a las mujeres históricamente relegadas al margen del poder y la política a movilizar sus roles circunscritos a la casa, el marido y los hijos para despertarlas de su estado de postergación: se funda el MEMCh (Movimiento de Emancipación de la Mujer Chilena). Otra referencia clave, es la novela María Nadie, de Marta Brunet, publicada en 1957, que describe a la mujer moderna, soltera, que se traslada de su pueblo para trabajar en el servicio público. María López, representa el desorden de las normativas de la época y el riesgo de su posible disolución. Ella es expulsada del espacio provinciano y mirada en menos, pero con un empleo y salario pagado por el Estado, consigue un lugar en el mundo.

Con Letradura de la Rara, Virginia Vidal desarrolla un escenario poco explorado por los textos escritos por mujeres, y lo hace desde el cuerpo de las trabajadoras y obreras vulnerables y vulneradas que habitan la urbe recreando sus hablas desde la frágil humanidad de los oprimidos. Sus protagonistas son sobrevivientes que trabajan en fábricas o circulan al interior de los conventillos.

“Este conventillo es el espejo podrido a los pies de su palacete: el mismo zaguán, los mismos salones laterales; el mismo patio rodeado de unos catorce claustros, tres excusados y un par de baños: uno de los hormigueros para las hormigas dedicadas a llenar el granero”. (pag. 12).

La marginalidad cruza sus cuerpos, no desde la derrota o el drama, sino desde la vida misma, entre saberes y poderes en lucha contra un escenario hostil. Sus experiencias encarnan el orgullo y la dignidad de la clase obrera, de sus mujeres rebeldes, valientes, fuertes que a pesar de atravesar todo tipo de penurias, no se someten y luchan, viven y se divierten, aceptando con dignidad las condiciones precarias. Generaciones de mujeres con sus diferencias, las nuevas crianzas, ellas harán lo que sea con el fin de aportar a los anhelos de todos, buscando mejorar las vidas de las nuevas generaciones. A veces solidarias, otras crueles, entre amores, desconfianzas o envidias la vida se moviliza.

Se advierte el sarcasmo, la rebeldía en los diálogos de Amarga y Doña Joaquina, su patrona.

“—Ay, Marga, ¿otro descuido?

—¿Conque los míos son “descuidos” y los suyos, hijos? Responde

—No se me alce, que la estoy necesitando... Para que vea, yo seré la madrina de su guagua”. (pag. 13).

Este texto tiene una notable construcción de diálogos que permiten seguir la lectura con fluidez capturando el interés por su lectura. Su gran capacidad de cronista le permite configurar ambientes cargados de detalles, texturas y atmósferas que enriquecen el relato.

“—Hasta ahí, no más, llegáramos. Nunca le anduve bailando el agua a ningún patrón. Si me echara, saldría perdiendo: jamás se ha quejado nadie de mi trabajo. Recuerde, Fidelina, los apocados no tienen perdón de Dios.

—¡Bien bueno! Estamos a merced de una rota alzada y de una china caliente... Miren que voy a someterme a sus reverendas ganas…

—Prefiero llevar mi bolsa, no voy a salir a la calle con este capacho igual al de Fray Andresito, dice Mercedes.

—Vean: tiene sus mañas de pisiútica, ¿ah? ¿Y esta bolsa tan linda? Responde la patrona.

—Pensándolo bien, doña Joaquina, los antepasados suyos eran los verdaderos anarquistas.

—Usted, Marga, es muy contestadora y se me está poniendo demasiado resuelta, tanta guapeza no me está gustando. Debe aprender a ser más moderada y comportada...”

Hoy, en el siglo XXI, Virginia Vidal escribe desde la biografía y lo hace con puño firme, con obstinación, porque sabe, conoce, su lengua es portadora de la historia de mujeres fuertes en un texto que consigue momentos poderosos.

Cito: “No me vengáis con el cuento de perdón y amor. Si no nos atrevemos a odiar, jamás vamos a saber amar. La miseria tiene padres. ¿Quién va a responder por los tontos de hambre, tos y sabañones? ¿Por los atados de mocos, pidulles y tisis? ¿Han pensado que la explotación convierte al humano en algo más rebajado que un animal? No hay peor humillación en este mundo donde nos rotean a cada paso” (pag 67).

Sin duda, este texto, escrito con palabras poco comunes, antiguas, algunas muy raras, exigió una gran demanda para la autora, pero con esta obra literaria, consigue dar con un imaginario de época y un registro de lo real.

A medida que avanzamos, la lectura se vuelve más apasionante. Recorremos las fábricas textiles donde se explotaba la mano de obra barata de las mujeres. Nos asomamos al interior del conventillo, donde se comparte lo mínimo en piezas, y entre pactos, alianzas o insultos, se pelean los pequeños territorios con la familia, los vecinos, en una indigna promiscuidad.

“¿Qué amor puede haber en un conventillo donde se entra a un laberinto de humo y hediondez? Es una blasfemia hablar de amor donde violan hasta a las inválidas”. (pag. 68).

Reconocemos lugares y oficios tradicionales, desplazados hoy por tecnologías y máquinas.

“Parecía endemoniada, las manos conducían los cortes bajo la aguja desbocada, sus talones subían y bajaban, aferrados los pies en el pedal; todo su cuerpo se recogía, aparentemente inmóvil, generando fuerza para acelerar la máquina. Ella era el motor”. (pag. 168).

Entre recetas para las enfermedades, chiches, piojos o sabañones, afloran las diferencias y tensiones de la clase, la pobreza, el ascenso, la siutiquería. Supersticiones y secretos caseros para la falta de agua, higiene y comida. Son instantes de luchas, sueños y aprendizajes, donde las mínimas alegrías y anécdotas nos conectan con los pequeños placeres, una comida especial, un postre, algún detalle en el encaje de un vestido o en un par de zapatos.

Letradura de la Rara opera como registro histórico desde una épica, una memoria colectiva que recoge las experiencias de la clase obrera devastada por el capital, un pueblo oprimido pero siempre resistente. Su palabra se extiende para insuflar en los personajes la vida que imaginó, creando una realidad difusa que, a ratos, se desvanece.

Su escritura se mueve entre fronteras, desde una épica que cruza lo biográfico, circula entre los géneros literarios, prosa, crónica, relato periodístico se funden en un proyecto ambicioso, como si buscara abarcar todo lo que se acumula a lo largo de una vida.

Con esta novela, Virginia Vidal se instala en la tradición de la novela social chilena que dio origen a las narrativas de Nicomedes Guzmán y de Volodia Teitelboim, donde asignan a la literatura un rol de transformación social, y de arma ideológica de lucha.

Los mismos conventillos que la autora incorpora en su obra aparecen también en las novelas de Guzmán, en La sangre y la esperanza y en Los hombres oscuros, o en Hijuna de Carlos Sepúlveda Leyton. Pero ella va más lejos, para resolver una deuda que la generación del ‘38 tenía pendiente con las mujeres que no pasaban de ser adornos o detalles en el paisaje proletario.

Virginia Vidal se compromete y arriesga, y con puño implacable erige su discurso en el momento de señalar las injusticias y vejámenes. Sobrevivientes de la pobreza que nos tocó, por nacer en un lugar y no otro, contra los contra los alineamientos de los cuerpos y las edificaciones simbólicas a las que fuimos consignadas las mujeres. Asumimos al fin el papel protagónico que siempre hemos mantenido en la batalla por nuestras reivindicaciones y desde una escritura no exenta de sarcasmo, humor y ternura, la autora construye un espacio en la narrativa de mujeres que, con la fuerza de la vida, la historia, y la experiencia, se escribe desde abajo. Allí se concentra su propuesta, su valor y su riqueza.

“No somos sencillas sino armadas contra toda desilusión”, dice Virginia Vidal.




LETRADURA DE LA RARA de Virginia Vidal

 Traemos también el texto de Por Eugenia Brito para Teórica, Crítica literaria y Poeta
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El último texto narrativo de la escritora chilena, Virginia Vidal, se denomina Letradura de la Rara, curioso título para una novela.

Una novela que responde a un proyecto que ya no se frecuenta dentro de la literatura chilena, pero que cuenta con hermanos, tales como Luis Cornejo Polar y Barrio Bravo; Alfredo Gómez Morel y El Río; Armando Pérez Carrasco, Chicago Chico.

Guarda también una correlación con José Donoso, en El Obsceno Pájaro de la Noche, no obstante, este libro busca ser una crónica de la vida de las trabajadoras del cuero y el calzado y textiles, una crónica centrada en el mundo social y cultural de la “costurera”, es decir, un mundo menos conocido y estudiado, al cual la historiadora norteamericana, Elizabeth Hutchinson en Labores Propias de su Sexo, otorgó un estatuto legítimo, un relato. La trabajadora textil, la mujer que cosiera las ropas del mundo burgués de Chile, es la figura sustantiva del relato que produce la escritura de Vidal. Su narración atiende a la estructuración de su subjetividad, su mundo íntimo, sus políticas de vida, sus conflictos, que ejemplifican la figura popular de la mujer obrera en los primeros cincuenta años de la historia de Chile en el recién pasado S. XX.

Otro brazo cultural para comprender el tejido del libro es la novela social chilena, específicamente, La Sangre y la Esperanza de Nicomedes Guzmán.

Sin embargo, el lugar postmoderno de esta novela se da en la mezcla de géneros, autobiografía y narración fragmentaria, crónica y poema, lo que leda un lugar nuevo en el estatuto de la novela chilena, colindando con la novela realista y la experimental, con narraciones que alternan entre la precisión realista y la fuga suprarreal.

Su mérito consiste en elaborar un texto alegórico y documental de la historia de Chile de principios del S. XX

Su eje fundamental y protagónico lo constituye una genealogía de mujeres, las grandes articuladoras familiares y sociales, mientras los hombres huyen, enferman o mueren, dejando solas a Amarga, la abuela resentida y castigadora de Mercedes, la madre obrera que trabajando de sol a sombra colabora económicamente a la mantención de su madre y hermanos.

Un segundo pago se le exige a Mercedes, permanecer soltera y empleada de su familia. Pero ella contraviene el imperativo materno, se casa a escondidas con Rudel, un joven con el cual huye del hogar y va a su lugar de trabajo, en el que asume la condición de madre y esposa de 3 hijos.

La atareada vida de Mercedes es la que ocupa el cuerpo del texto; ella cocina, mantiene en orden a sus tres hijos y es madre y esposa de su marido, quien comparte su existir con los patrones españoles, Fadrique y Milagros y un hermano, cuya conciencia obturada y extraña es observada por la narradora, hija de Mercedes, quien observa la vida de sus patrones, sin sospechar los duros secretos que ellos esconden.

Cuando ellos naufragan, Mercedes busca refugio en su madre, pero ahí es otra vez golpeada por ella y por sus hermanas, siguiendo el tópico de la cenicienta. Entonces huye del hogar materno, yendo a parar a un conventillo, en el que va a trascurrir su vida para intentar mantenerse ella y sus hijos a salvo de las lacras de la miseria, piojos, chinches, infecciones, mala vida que desbordan ese lugar, cifra de la máxima pobreza. Sin contar los temidos lanzamientos, las persecuciones de la ley, la prostitución presente de manera provocadora, las enfermedades de los que allí viven, sin higiene, sin agua y sin comida.

A ratos logra conmoverse con el hambre y la enfermedad, pero pierde el equilibrio y empieza a pensar en sus hijos, cómo han de desarrollarse y crecer. Emiliano, un hombre de muchos saberes educa a su hija segunda, a pesar de la compleja relación sostenida por éste y su mujer Olfa.

El conventillo es una mezcla de gloria y tristeza, la metáfora misma de la marginalidad y en ella Mercedes se debate trabajando, cosiendo, cocinando y limpiando los piojos que se presentan en sus hijos. Piojos que simbolizan la explotación: chupan la sangre de los niños que han de convertirse en la mano de obra de los explotadores.

El lenguaje de la novelista es fuerte, directo, casi periodístico, pero no exento de la veta sentimental, particularmente de Amarga, la abuela, lenguaje cargado de matices políticos, como cuando ante Mercedes aparecen los muchachos poetas y su rebeldía ante las explotadoras oligarquías.

Pero ellos los jóvenes son asesinados y cuando ese crimen ocurre, la policía entrega sus cuerpos, como lo que ocurre hoy con los detenidos desaparecidos. Estos jóvenes y su protesta política, su extinción y el borramiento de sus cuerpos son los que configuran la figura del subalterno, tal como lo definiera Gayatri Spivak en su famoso artículo, “¿Puede el subalterno hablar?” Es decir, se trata de la imposibilidad de producir un efecto político frente a los que ejercen el poder. No existen, no son ni siquiera huellas estratégicas.

La revuelta es inmortal, pero peligrosa, piensa Mercedes, que, para salvaguardar a los pequeños intenta sacarlos de esas atractivas, aunque peligrosas, inestables compañías.

Sin embargo, se oyen las voces de Luis Emilio Recabarren y su mujer, Teresa Flores, los periódicos que la pareja produjera para dar fin a una sociedad explotadora y hacer que la educación llegue tanto a hombres como a mujeres.

Pero la vida cotidiana tiene su peso, así como en el país triunfa Carlos Ibáñez del Campo, otro duro dictador, los conventillos y los barrios pobres, “bravos”, diría Cornejo, son difíciles de rendir, pese a la amenaza, la cárcel y los golpes que terminan con la sanidad de sus mentes, haciendo del manicomio, otro sitio de tortura y opresión.

El fugaz reencuentro de Mercedes con Rudel los lleva a la casa propia, en la que son felices por un tiempo, con aire fresco, buena comida y con el amor que les profesan sus padres.

Pero poco va a durar este reencuentro. Rudel cae enfermo y muere, tras lo cual Mercedes adopta su última identidad: de viuda triste o alma en pena. Para paliar la falta de dinero, decide arrendar la pieza del fondo.

El alma en pena de la joven madre la hace triste y cada vez más exigente con los suyos, su perfil se desdibuja cada vez más, pero sus hijos siguen estudiando y trabajando. La madre con el paso del tiempo se difumina y los hijos casi no pueden reconocerla, terminando por llamarla “la rara”, lo que da a la novela su curioso título.

Virginia Vidal materializa un gran proyecto, el de constituir el cuerpo histórico de la subalterna del margen en la primera mitad del S. XX, cuerpo a ratos fisurado, disperso, pero no obstante cuerpo a partir del cual se articula la historia del miserable conventillo, la crítica social a los gobiernos derechistas y su despotismo en todos los planos, la lengua múltiple del proletario, a ratos lírica; en otras, obscena, el dato duro y documental de la injusta muerte, por la falta de prevención y cuidados de las fábrica se industrias dirigidas por los duros patrones de la época.

Las múltiples digresiones del libro, que dan cuenta no sólo de las protagonistas, sino del vecindario entero en todos los sectores habitables, difumina la gesta central, pero también la multiplica con el trabajo macroscópico de la narración. A ratos, oscila entre la anécdota y la copucha del barrio, olvidable. Incluso, personajes cómicos como María del Portugal y la Señora Fofó, tan bien caracterizados, aparecen como unos más en un conjunto de seres sin mayor visibilidad. Abarcó mucho y quizá eso difumina un poco el libro, haciéndole perder peso. Sin embargo, su lectura siempre será amena y la “ rara”, queda aquí formulada, como la gran “matriarca “ latinoamericana, la inmensa mujer que navega contra las contrariedades, sacando a la superficie la casa y la tierra, que conquistó con su vida y trabajos, a pesar de la muerte del marido, de la dureza del medio, del fatigoso trabajo y de los hijos. A los que educa o pone a trabajar, mostrando su amor solidario de los pobres, apoyando sus huelgas, dignificando siempre su pasado de obrera.

Esta novela épica, carnavalesca, prolífica sin encontrar más forma que el traspaso de generaciones y tal vez del espacio: del conventillo a la casa, una vez y otra, de la casa al conventillo y otra vez hasta el retorno final dibuja su laberinto en el que encierra la historia de las mujeres chilenas populares, en una crónica teñida de humor, dramatismo y ternura, poco vista en la literatura contemporánea de hoy.

Enero/ 2014.




Nos contaba  Fernando Valls sobre Virginia Valls :

La periodista y escritora chilena Virginia Vidal, nacida en la capital de su país en 1932, falleció en la madrugada del lunes 12 de diciembre con 84 años, aunque las fechas bailan, al respecto. Allí la traté, en noviembre del 2008, durante unas jornadas dedicadas al microrrelato, y desde entonces mantuvimos el contacto por medio del correo electrónico colaborando, además, en mi blog, La nave de los locos, en diversas ocasiones. A comienzos de los años sesenta fue profesora de español, primero en una universidad de Pekín, y luego en Bratislava, pero en 1966 regresó a su país para dedicarse al periodismo, donde hizo célebre la sección No solo del pan... en el diario El Siglo. Fue la única periodista latinoamericana que en 1963 cubrió la entrega del Nobel en Estocolmo a Pablo Neruda. Hasta 1973 trabajó en el Instituto de Arte Lationamericano, que dirigía el historiador Miguel Rojas-Mix, en la Sociedad Impresora Horizonte, y en el programa cultural La semana, del canal de televisión de la Universidad de Chile, siendo expulsada de todos estos trabajos en 1973, tras el golpe de Estado contra el Gobierno de Allende.


Le oí contar cómo quedó La Chascona, la casa de Neruda en Santiago, tras el asalto de los militares, y cómo bajaban los libros destripados por el canal lleno de agua que la recorría. Tras la muerte del poeta, fue secretaria de Matilde Urrutia, su viuda, entre 1974 y 1976, ayudándole a volver a montar lo que quedó de la biblioteca, tras la restauración de la casa. Sin embargo, su gran amiga había sido Delia del Carril, conocida como la Hormiguita, la anterior esposa del autor de Residencia en la tierra. En 1976 tuvo que abandonar su país, refugiándose, primero en Yugoslavia, y luego en Caracas, donde fue corresponsal de Radio Moscú, trabajando en el programa Escucha Chile, hasta que regresó definitivamente a Santiago en 1987. Escritora polifacética, destacó sobre todo como autora de novelas históricas (Cadáveres del incendio hermoso, 1990, con la que obtuvo el Premio María Luisa Bombal y el Premio Municipal de Literatura de Santiago; o Javiera Carrera. Madre de la patria, 2010; Letradura de la rara, 2013), de libros entre la biógrafa y la crónica (Neruda, memoria crepitante, 2003; y Hormiga pinta caballos. Delia del Carril y su tiempo, 2006) y cultivadora de las diversas formas de la narrativa breve (Gotas de tinta y palabreos. Parvos relatos, 2009).

Su obra aparece, además, en diversas antologías que recogen cuentos o crónicas, como Morir es la noticia (1997), de la que es coeditora, con testimonios sobre los periodistas víctimas del Gobierno de Pinochet; y Cuentos en dictadura (2003), recopilados por Ramón Díaz Eterovic y Diego Muñoz Valenzuela. Me consta que ella sentía mucho aprecio por sus Testimonios de Francisco Coloane (1991), escritor chileno con el que mantuvo una estrecha amistad. Su presencia en España ha sido poca e intermitente: la citada biografía de Neruda, en la editorial Tilde; la novela Oro, veneno, puñal (Brosquil, Valencia, 2002), sobre los años de la conquista, protagonizada por Catalina de los Ríos, La Quintrala; y la encontramos también en la antología de Cuentos chilenos (Siruela, 2006), preparada por el profesor italiano Danilo Manera.

En el año 2011 la corporación Letras de Chile la distinguió "por su aporte incondicional a la literatura chilena". Virginia Vidal ha seguido escribiendo su columna en la revista Punto Final, e incluso el pasado año apareció su novela histórica Agustina la salteadora, a la sombra de Manuel Rodríguez. Pero por encima de todo, Virginia Vidal fue una gran señora, comprometida, una mujer entrañable, vinculada a los Neruda y a aquellos días que pasé en Santiago de Chile junto a Pía Barros, Juan Armando Epple, Lilian Elphick, Diego Muñoz Valenzuela o Gabriela Aguilera, la plana mayor del microrrelato chileno.



https://elpais.com/cultura/2016/12/19/actualidad/1482183033_092395.html

http://www.letrasdechile.cl/Joomla/index.php/noticias/2523-2523
https://www.lacallepassy061.cl/2017/12/virginia-vidal-una-narrativa-para-el.html
http://www.g80.cl/noticias/columna_completa.php?varid=18651
http://letras.mysite.com/vvid120317.html

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lunes, 11 de diciembre de 2023

Saida Menebhi feminista revolucionaria y poeta




Saida Menebhinota ​ (Marrakech, septiembre de 1952-Casablanca, 11 de diciembre de 1977) fue una profesora de inglés, feminista y militante del movimiento marxista-leninista Ila l-Amam (literalemente, «Adelante»), activo durante los años 1970.


Saida Menebhi tras terminar el bachillerato, estudió literatura inglesa en la Universidad de Rabat. Rápidamente, empezó a militar en el sindicato estudiantil Unión Nacional de Estudiantes de Marruecos (UNEM) a través de su componente comunista Vía Democrática, que reivindicaba notablemente la independencia del Sáhara Occidental.1​ Durante dos años, cursó una formación de primer ciclo en el Centro Pedagógico Regional (CPR), y posteriormente enseñó inglés en un instituto de Rabat.

Se unió en la clandestinidad al movimiento marxista-leninista Ila al-Amam siendo también afiliada al primer sindicato marroquí, la Unión Marroquí del Trabajo (UMT).​


En un contexto de intensificación de la represión y de aumento del número de detenciones en Marruecos (años de plomo), Saida Menebhi fue detenida el 16 de enero de 1976 junto con otras tres mujeres, Rabea Ftouh, Pierra di Maggio y Fatima Oukacha, por sus actividades políticas en el movimiento clandestino Ila al-Amam.2​ Sufrió torturas físicas y psicológicas en el centro de detención Derb Moulay Cherif de Casablanca.nota 

Un año después, fue juzgada en el llamado proceso de enero-febrero de 1977 de Casablanca junto con otros 138 inculpados por atentado contra la seguridad del estado. Durante las audiencias, reafirmó su apoyo a la autodeterminación del pueblo saharaui.​ También denunció la opresión que sufrían las mujeres en Marruecos. Fue condenada a cinco años de prisión más otros dos por injuria a magistrado.​ Fue encarcelada en la prisión de Casablanca, en una celda de aislamiento. Aunque los demás militantes condenados en el proceso fueron trasladados a la prisión central de Kenitra, Saida Menebhi y tres de sus camaradas, Rabea Ftouh, Abraham Serfaty y Fatima Oukacha, permanecieron en la prisión civil de Casablanca.


Saida Menebhi murió el 11 de diciembre de 1977 en el hospital Averroes de Casablanca a la edad de 25 años, después de 34 días de huelga de hambre.


Saïda Menebhi escribió numerosos poemas, antes y durante su encarcelamiento, en los que denunció el régimen represivo de su país  y reflejó su esperanza en una sociedad mejor.



Su poesía, recopilada y publicada por primera vez en 1978, y luego de nuevo en 2000 y 2021, se considera un ejemplo destacado de la literatura revolucionaria y feminista marroquí

La parole haute

La parole haute, le regard perdu Tu parlais d’un monde merveilleux Qui viendra parce que nous le voulons Dans ce monde, tu disais, Les enfants ne connaîtront plus la misère, Les mères n’abandonneront plus leurs bébés, Les femmes ne seront plus battues, Méprisées, avilies.

Dans ce monde, tu disais, Les hommes ne seront plus exploités, Humiliés, opprimés. Dans ce monde, tu disais, Les peuples ne seront plus colonisés, Massacrés, exterminés. Dans ce monde, tu disais, La liberté, l’égalité, la fraternité Seront les mots de tous les jours.

La parole haute, le regard perdu Tu parlais d’un monde merveilleux Qui viendra parce que nous le voulons Et pour cela nous luttons Contre l’injustice, l’oppression, la tyrannie Contre la faim, la misère, l’ignorance Contre le racisme, le sexisme, l’impérialisme Contre tout ce qui nous empêche de vivre.

La parole haute, le regard perdu Tu parlais d’un monde merveilleux Qui viendra parce que nous le voulons Et pour cela nous mourons Mais pas en vain Car notre sang est semence Qui germera dans le sol de l’histoire Et donnera des fruits d’espoir Pour les générations futures.

La parole haute, le regard perdu Tu parlais d’un monde merveilleux Qui viendra parce que nous le voulons Et pour cela nous vivons Dans le cœur de ceux qui nous aiment Dans la mémoire de ceux qui nous suivent Dans le rêve de ceux qui nous attendent Dans le chant de ceux qui nous rappellent.




“La palabra alta”, traducido al español:

La palabra alta, la mirada perdida Hablaste de un mundo maravilloso Que vendrá porque lo queremos En este mundo, dijiste, Los niños ya no experimentarán la miseria, Las madres ya no abandonarán a sus bebés, Las mujeres ya no serán golpeadas, Despreciadas, degradadas.

En este mundo, dijiste, Los hombres ya no serán explotados, Humillados, oprimidos. En este mundo, dijiste, Los pueblos ya no serán colonizados, Masacrados, exterminados. En este mundo, dijiste, La libertad, la igualdad, la fraternidad Serán las palabras de todos los días.

La palabra alta, la mirada perdida Hablaste de un mundo maravilloso Que vendrá porque lo queremos Y por eso luchamos Contra la injusticia, la opresión, la tiranía Contra el hambre, la miseria, la ignorancia Contra el racismo, el sexismo, el imperialismo Contra todo lo que nos impide vivir.

La palabra alta, la mirada perdida Hablaste de un mundo maravilloso Que vendrá porque lo queremos Y por eso morimos Pero no en vano Porque nuestra sangre es semilla Que germinará en el suelo de la historia Y dará frutos de esperanza Para las generaciones futuras.

La palabra alta, la mirada perdida Hablaste de un mundo maravilloso Que vendrá porque lo queremos Y por eso vivimos En el corazón de los que nos aman En la memoria de los que nos siguen En el sueño de los que nos esperan En el canto de los que nos recuerdan.





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domingo, 10 de diciembre de 2023

Carmen-Helena Téllez directora, productora y compositora

 Carmen-Helena Téllez (25 de septiembre de 1955, Caracas , Venezuela-10 de diciembre de 2021, South Bend, Indiana ) fue una directora de música , productora y compositora venezolana-estadounidense. Reseñada como "una fuerza silenciosa detrás de la música contemporánea en los Estados Unidos de hoy" , fue pionera de nuevos modos de presentación de música clásica, a través de la exploración de la relación de la música con otras artes y tecnología, así como a través del descubrimiento de compositores subrepresentados. (especialmente mujeres y autores latinoamericanos) con múltiples representaciones de obras contemporáneas para coro , orquesta y nueva ópera .

Dirigió en los Estados Unidos, Europa, Israel y América Latina. Después de su mandato como Directora Musical del Coro Nacional de España , se incorporó a la facultad de música de la Universidad de Indiana en 1992, como Directora del Centro de Música Latinoamericana y del Conjunto Vocal Contemporáneo . Para estas organizaciones, encargó y grabó varias obras nuevas, produjo 14 CD de música latinoamericana y organizó varios Talleres Interamericanos de Composición. Durante el período 2001-2002, fue directora residente de los pioneros Contemporary Chamber Players of Chicago y se convirtió en directora musical de Pocket Opera Players en la ciudad de Nueva York .

A lo largo de su vida, Téllez se destacó como directora de nueva música, aun cuando se mantuvo activa dirigiendo repertorio canónico. Es la primera mujer registrada en dirigir la Grande Messe des Morts de Berlioz (Universidad de Indiana, 2000). En el año 2001, dirigió el estreno en el medio oeste estadounidense de El Niño de John Adams , y en 2002 dirigió Tituli de Stephen Hartke y la segunda presentación del oratorio "Praise" de Ralph Shapey . Fue responsable de varios encargos y estrenos mundiales, incluida la ópera Inasmuch de John Eaton y su Misa para conjunto vocal-instrumental.. Téllez también realizó los estrenos en el Medio Oeste de muchas composiciones importantes , incluyendo Seven Last Words de James MacMillan , Réquiem de Alfred Schnittke y Orpheus de Lou Harrison . En julio de 2006, Téllez dirigió el estreno mundial de Sun-Dogs de MacMillan, que había co-comisionado. En octubre de 2007 dirigió el estreno colegiado de la ópera Ainadamar de Osvaldo Golijov . En agosto de 2008 produjo y dirigió el estreno mundial de la ópera ¡Únicamente la verdad! de Gabriela Ortiz .En 2011 también estrenó una nueva versión interdisciplinar de "Pasión con Tropos" de Don Freund . También encargó y estrenó el oratorio Paradiso de Robert Kyr , y grabó la antología de obras basadas en poesía de Sor Juana Inés de la Cruz del ganador del Premio MacArthur John Eaton.

Con Chía Patiño , directora artística del Teatro Nacional Sucre de Ecuador, desarrolló una versión en 2018 de La flauta mágica , La flauta mágica de los Andes, presentando aspectos de la mitología andina mientras reescribía y completaba una transcripción propuesta utilizando instrumentos ecuatorianos. 


Como académica y directora, ganó numerosas becas y premios del Fondo México-Estados Unidos para la Cultura, la Fundación Rockefeller , la Comisión de las Artes de Indiana, la Agencia de Información de los Estados Unidos y el Círculo de Críticos de Música y Teatro de México . Fue una respetada consultora de organizaciones internacionales sobre compositores contemporáneos y sobre música latinoamericana, y escribió varios artículos sobre estos temas para el New Grove Dictionary of Music . La Universidad de Indiana le otorgó el Premio Tracy Sonneborn por la integración de la creatividad y la enseñanza en 2010.

En 1996 fundó Aguavá New Music Studio, con el compositor Cary Boyce . Con esta organización, grabó dos CD. Sus intereses actuales de investigación e interpretación involucraron la presentación interdisciplinaria de nueva música, con el fin de mejorar la conexión de los compositores con las preocupaciones de las audiencias actuales y reevaluar el papel ritual del arte en nuestro tiempo. En 2014, fundó el colectivo Kosmologia , para promover nuevos modos de presentación musical.

En 2012, se convirtió en profesora de Dirección en la Universidad de Notre Dame, donde fundó el programa de doctorado en Dirección Coral y dirigió una serie de obras musicales con nuevos modos de presentación interdisciplinar. Ganó una beca de la Fundación Andrew W. Mellon para desarrollar proyectos de teatro de música sacra para su proyecto de investigación, Notre Dame Vocale, entre 2012 y 2016.

Carmen-Helena Téllez obtuvo un Doctorado en Música de la Universidad de Indiana y fue ganadora del Premio Nacional de Disertación Coral ACDA Julius Herford (1991).


Murió el 10 de diciembre de 2021 en su casa en South Bend, Indiana. 



Es con gran tristeza que el Latin American Music Center lamenta la muerte de su ex directora, colega y amiga, la destacada directora, compositora y académica venezolana-estadounidense Carmen Helena Téllez. Falleció en su casa en South Bend, Indiana, el viernes 10 de diciembre de 2021 a las 4:45 pm.

Carmen, nacida en Caracas en 1955, estudió piano y composición en Venezuela antes de mudarse a los Estados Unidos, donde obtuvo títulos en la Universidad de Indiana en dirección y piano, incluido un Doctorado en Música con Carta de Distinción en 1989. De 1987 a 1989 se desempeñó como director musical del Coro Nacional de España, pero regresó a los Estados Unidos para desempeñarse como profesor asistente invitado de música y director musical invitado de la Handel Society en Dartmouth College. En 1992 se unió a la facultad de la Universidad de Indiana como Profesora de Música y Directora del LAMC y el Conjunto Vocal Contemporáneo, ocupando estos roles durante dos décadas. También enseñó como profesora adjunta de estudios latinoamericanos y caribeños y fue miembro de la facultad del Instituto de Artes Digitales y Humanidades. En 2010 recibió el premio Tracy Sonneborn Distinguished Professor Award por la creatividad en la investigación y la docencia. Bajo su dirección, el LAMC estableció un concurso de grabación en conjunto con la Oficina de Educación y la Embajada de España para promover obras de compositores latinoamericanos e iberoamericanos.

Además de estrenar, grabar y encargar piezas, Carmen también organizó varios talleres y conferencias, incluida la conferencia del 50 aniversario de LAMC, Cultural Counterpoints: Examinando las interacciones musicales entre Estados Unidos y América Latina, que reunió a académicos de todo el mundo. en celebración de la música latinoamericana. El Conjunto Latinoamericano del centro y una serie de cursos que actualmente ofrece el centro le deben su creación. Carmen se desempeñó como directora de investigación de casi veinte proyectos de doctorado durante sus veinte años en IU. Recibió numerosos premios y becas para desarrollar sus propias obras y defender a otros artistas latinoamericanos. En 2012, se unió a la facultad de la Universidad de Notre Dame como profesora de dirección y artista interdisciplinaria, desempeñando estos roles hasta su muerte.

A lo largo de su vida, Carmen se dedicó al arte y la música como académica, intérprete, educadora y mecenas. Encargó y estrenó obras de algunos de los compositores corales más distinguidos de su tiempo, entre ellos La ciudad celeste de Juan Orrego-Salas, Missa ad consolation dominum nostrum de Mario Lavista, Ave María de Cary Boyce y Savage Altars de Ingram Marshall. Además de su trabajo como defensora de los compositores latinoamericanos y sus obras, Carmen trabajó como productora creativa de una variedad de piezas nuevas y modernas, buscando promover a los compositores vivos y también resaltar los roles co-creativos de los intérpretes y el público. Además de trabajar defendiendo a otros artistas, fue una célebre compositora y artista interdisciplinaria. Desarrolló un proyecto artístico en curso conocido como Kosmologia, que buscaba crear y producir obras que resaltaran la relación entre la música y la erudición u otras artes con un enfoque particular en la voz humana y la tecnología. En 2021, el Festival de Princeton estrenó su pieza encargada, The Muses Speak, un video de arte y música. Una de sus últimas obras, una contribución a un conjunto de poemas sinfónicos inspirados en George Seurat, está programada para su estreno en enero de 2022 por la Orquesta Sinfónica de South Bend.

Carmen fue una fuerza incomparable cuya muerte prematura deja un vacío irrenunciable en la comunidad de las artes musicales. Al reflexionar sobre su vida y sus numerosos logros, encontramos consuelo en el importante legado que deja a través de sus obras de arte, becas y estudiantes, y a través de los muchos recuerdos y amistades que forjó.


Traemos las palabra de Chia Patiño dedicadas a Carmen  que nos las retratan  a las dos, mostrando  por un lado su admiración por Carmen  y por otro lado  dejando ver lo que es verdaderamente importante para ella :



Articulo original https://lamc.indiana.edu/

https://en.wikipedia.org/wiki/Carmen_Helena_T%C3%A9llez

https://sonuslitterarum.mx/carmen-helena-tellez-1955-2021/

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