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domingo, 27 de mayo de 2012

Dolores Rodríguez de Tió escritora puertorriqueña





Es precisamente Dolores Rodríguez de Tió, una de esas personalidades tan excepcionalmente dotadas, por su singularidad riqueza, por su vigor tan entero, por su sensibilidad tan honda y variada, tan parecida a Santa Teresa y Sor Juana Inés de la Cruz, que dedicaremos esta investigación.



Escritora puertorriqueña nacida en San Germán, Puerto Rico, el 14 de septiembre de 1843, falleció el 10 de noviembre de 1924. Una de las figuras máximas del ámbito literario de Puerto Rico y con gran influencia en la política de nuestra isla. Su gran inspiración fue la libertad de su patria. Su nombre de pila fue Dolores Rodríguez de Astudillo Ponce de León.


Su personalidad se enmarca en la corriente del pensamiento liberal burgués que había comenzado a entronizarse desde la crisis de las sociedades feudales y había quedado establecido al menos en las bases de su núcleo conceptual con la Revolución Francesa y con la revolución industrial, dando paso al establecimiento de los estados modernos.

De la Revolución Francesa el pensamiento liberal asume sus postulados básicos de Libertad, Igualdad y Fraternidad, como un conjunto conceptual que colma las aspiraciones románticas de muchos de sus exponentes.

De la revolución industrial asumen la necesidad de adoptar los adelantos propuestos por el desarrollo de la ciencia y la tecnología, como premisa indispensable en la esfera económica y social, para poder acceder al Estado moderno.

En este marco, la ilustración puede entenderse como uno de los instrumentos fundamentales de que se valen los centros de poder europeos para impulsar ese desarrollo y tratar de acceder a aquellos objetivos.


Lola Rodríguez de Tió es un resultado genuino de esta simbiosis que tipificó, sobre todo, la segunda mitad del siglo XVIII .

El retraso en el desarrollo cultural que padece Puerto Rico en esta etapa, con el tardío establecimiento de la imprenta y de los centros de estudios secundarios unido a los factores que se han analizado posibilita que Lola Rodríguez de Tió irrumpa en el contexto puertorriqueño como la primera figura intelectual y política de trascendencia en la Isla.

Es la primera figura intelectual de trascendencia. Puede considerarse a Lola como la primera figura femenina de importancia trascendente, porque los inflamados discursos de la feminista y anarcosindicalistas Luisa Capetillo (1879-1922) son cronológicamente posteriores.

Lola Rodríguez de Tió, por su parte, adquiere en Puerto Rico y fuera de él, sólido renombre literario que alcanza desde temprano (1876), con la publicación de su primer poemario, “Mis Cantares”, que se convierte en lo que hoy llamaríamos un best seller. Conocedora del relativo amparo legal que su prestigio literario le aporta, pone su talento y su fama al servicio de la causa independentista de su patria que abraza siendo adolescente.


Enamorada cuando apenas cuenta con trece años de edad, debe esperar los anhelados quince años, esa suerte de mayoría de edad femenina, para poder casarse. Su elegido es un hombre mucho mayor que ella, que se ha batido en duelo con un integrista, por sostener sin claudicaciones su posición separatista .Ya casados, el hogar de Lola Rodríguez de Tió y de su esposo don Bonocio Tió Segarra, se convierten en un centro de propaganda del ideal independentista, ajo la cobertura de la siempre concurrida tertulia literaria que Lola establece todas las noches en su casa y en la que acuden, en algún momento, la intelectualidad boricua, representantes de las heterogéneas tendencias del liberalismo, pero identificados con el denominador común de las ideas que auspicien el progreso social .

En el contexto, Lola apoya desde dentro, el estadillo del Grito de Lares, en estrecha comunicación epistolar con Ramón Emeterio Betances quien se ha visto obligado a organizar la revolución desde fuera, ya que había sido desterrado de Puerto Rico.

Lola le aporta a este primer estadillo revolucionario la letra de “La Borinqueña” Himno Nacional de Puerto Rico, que escribe la poetisa sobre la música, muy popular entonces, de esta danza que se convierte en símbolo de las aspiraciones independentistas del pueblo boricua, al extremo que una vez sofocada la insurrección de Lares, el gobierno colonial prohíbe no solo la letra revolucionaria, sino también la propia música de esta danza. Silvar o pitar como dicen los boricuas “La Borinqueña” deviene símbolo permanente de la rebeldía del pueblo puertorriqueño.

Su propaganda del ideal independentista la lleva, junto a su esposo, a ser deportada de su isla natal en dos oportunidades.

En su segundo destierro se establece en Nueva York, en 1896, y entra en contacto directo con la emigración revolucionaria que en la base de la masa que José Martí aglutinara en el Partido Revolucionario Cubano, alienta aun el ideal de independencia antillana que el maestro había enarbolado recogiendo una rica tradición solidaria en sintonía moral con el proyecto antillanista de Ramón Emeterio Betances. Para darle continuidad a ese ideal los emigrados de esa otra ala del pájaro común han constituido el 22 de diciembre de 1895, la sección Puerto Rico del PRC, que orienta su trabajo al logro de la independencia con el apoyo según el compromiso expresado en las Bases del Partido de los revolucionarios cubanos.

Desde su arriba Nueva York, Lola Rodríguez de Tió dedica, como antes lo había hecho en Cuba, su talento y su prestigio al servicio del ideal independentista .Así la vemos participar activamente en el primer club femenino que auspicia la Sección Puerto Rico, el club “Hermanas del Rius Rivera”. La presidenta de esta asociación revolucionaria femenina es Inocencia Martínez Santaella esposa de Sotero Figueroa, de larga experiencia en el trabajo político con los grupos femeninos de la emigración puertorriqueña. Lola Rodríguez de Tió funge como vicepresidenta .Este club, inaugurado el 8 de febrero de 1896, despliega múltiples iniciativas para auxiliar la guerra de Cuba y para recaudar fondos que alcancen afrontar el proyecto de invasión armada a Puerto Rico, que comandaría el general Juan Rius Rivera.


Esta firme voluntad ya se había expresado como detonante de sus deportaciones por su participación en la lucha del pueblo puertorriqueño por alcanzar su independencia. Después de la intervención de los Estados Unidos en la guerra de independencia que ya los mambises habían ganado en los campos de batalla de Cuba libre y después de la ocupación de su país, por las tropas del ejército estadounidense, Lola prefiere regresar a Cuba, su otra patria, y trabajar aquí por el desarrollo de la educación a través de su labor como inspectora de escuelas privadas.


En su último viaje a Puerto Rico, conocedora de toda la connotación simbólica que su figura evoca, rehuye con suma habilidad los intentos de manipulación que se le tienden desde las diversas tendencias políticas entre las que se debaten su “Isla Azul” y se esfuerza por erigirse en este signo de unidad que ayer, como a un hoy, es tan urgente en la realidad política de su patria natal.


(…) En mis brazos caben los puertorriqueños


Por su parte, el General José Lacret Morlot, después que se ve obligado a desistir de su plan de invasión armada a Puerto Rico, por no darse la condiciones para el éxito de la empresa, da rienda suelta a su contrariedad exclamando : “el único hombre dispuesto que encontré en Nueva York fue Lola Rodríguez Tió”

En 1898 en vísperas de la ocupación de Puerto Rico por parte del ejército de Estados Unidos, sus apelaciones debieron ser tan urgidas de dramatismo como las de Emeterio Betances, quien escribe a Juan G. Gómez desde su lecho de enfermo en París:

(…) ver a Henna, aconséjele, hable con Javier Cisneros, con Lola que está desesperada como yo. Yo quisiera ver a todos los puertorriqueños bien unidos, dándole al gobierno americano detalles positivos sobre nuestra situación, diciéndole lo que queremos realmente: la independencia sí ¡la conquista no!
Según Renee Méndez Capote en su libro “Memorias de una cubanita que nació con este siglo,” hace referencia a esta poetisa y su amistad con Manuel Sanguily y explica que era una mujer muy avanzada para su época, llevaba el pelo corto desde muy jovencita que en un acto de rebelión inaudito se lo había cortado, no le gustaban los aretes, los vestidos de colores claros, que escribió mucho y bueno, plantea además que no sabe realmente si sus versos son buenos o no, aunque considera que son buenos porque los oyó en su infancia.

Dice, además, que Lola la quería mucho y que el primer contacto directo de ella con el mundo intelectual se efectuó en casa de la Tió, que radicaba en la calle 4ta esquina 5ta, en la zona El Carmelo, en el Vedado de La Habana. De las siete alternativas de viviendas que tuvo después de su hogar paterno en San Germán, esta es, sin dudas, la residencia donde más a gusto vive, “su alero cubano” , como suele aludirlo La golondrina de las lomas. 4ta y 5ta es un estilo arquitectónico ecléctico, con grandes arcadas de medio punto, lucetas y persianerías que la inundan de luz y de brisa por los dos lados del ángulo que ocupa en esa esquina. Desde aquí se oía como en un lejano susurro el rompiente de las olas contra los arrecifes del malecón.


Plantea además Renee Méndez Capote que siempre la recibía con su larga bata criolla con una gran moña de cinta que contrastaba con su fea cabeza pelona, pero muy sensible e inteligente, amiga de Sanguily, enzarzados en discusiones demostrando ella, toda pasión por su desgraciada isla.

Queda viuda en 1905 y en 1910 es nombrada miembro de la academia de artes y letras de Cuba. En 1911 se hace socio bienhechor de la Sociedad de Beneficencia naturales de Galicia en La Habana.

En 1915 visita Puerto Rico donde fue acogida con gran júbilo, como un acontecimiento nacional y aquí, en La Habana, días antes de su muerte en plena lucidez, deja la clave para entender todo su pensamiento, todo el esfuerzo intelectual que ha puesto al servicio de sus dos Patrias, porque Lolísima no niega en bloque aspectos del desarrollo que pueden reportar utilidad para el progreso de nuestros pueblos, ni acepta la imposición de acondicionamientos que atenten contra el pleno ejercicio de la soberanía y la dignidad nacional. 

(…) admiro a los Estados Unidos, pero quiero que Cuba sea Cuba, creo a los Estados Unido a la cabeza de las naciones, deseo que ayuden a Cuba y Puerto Rico, pero que las ayuden hacer independiente, yo siempre estoy al lado de lo oprimido y el débil (…)

Muere el 10 de noviembre de 1924 en La Habana y sus restos descansan en la necrópolis de Colón.

Su legado, que refleja y transmite al proyecto revolucionario de Ramón Emeterio Betances y José Martí al cual no pudo conocer personalmente, mantiene hoy toda su frescura en medio de las muy diferentes realidades de las dos alas del pájaro común, que sigue latiendo en su gran corazón antillano.


Además de los versos de “La Borinqueña”, los cubanos la conocemos por los versos:

Cuba y Puerto Rico son

de un pájaro las dos alas,

reciben flores o balas

sobre un mismo corazón.


Se trata del poemario “Mi libro de Cuba”, (1893), específicamente del poema “A Cuba”. Son 10 décimas exquisitamente elaboradas en las cuales agradecen a Cuba por su acogida, la llama hermosa tierra de Tula y añora a su terruño natal, Puerto Rico, de alguna manera, una que otra vez, hemos recitado o escuchado estos melodiosos versos.


Escribió además “Mis cantares”, en 1876. “Mi ofrenda” (1880), trabajos literarios (1882), “Noche buena” (1887), “A mi patria en la muerte de Corchado” (1885), “Adiós a mi casita”, “A mi esposo ausente”, “Canto a Puerto Rico” , “Madrigal”, etc.


El año 1885 marca la publicación del segundo poemario de Lola Rodríguez de Tió: “Claros y Nieblas”, con prólogo de Carlos Peñaranda y juicio crítico de Cecilio Acosta, sobre la oda “La vuelta del pastor”.El libro, que cuenta con 333 páginas, resume hasta esos momentos su producción lírica.


Dedicado a su hija Patria, pregona la gozosa madurez de la poetisa, que se exhibe no solo en el fluido cauce de la verificación, sino en el dominio absoluto de lo poético, hay un balance equilibrado en lo temático y formal.

Este poemario proyecta una visión hondamente reflexiva sobre el tema lírico inagotable del amor en sus más elevadas manifestaciones: amor a Jesús y amor al hombre, su relación con la naturaleza, el amor del hombre y la mujer, con gran melodía en el verso más allá de sus acentos en sílabas métricas, de ahí el apelativo que la define como “La cantora de las lomas.”

Estas peculiaridades de su poesía hacen de Lola Rodríguez de Tió una gran figura de transición entre el neoclasicismo y el romanticismo que ya ha irrumpido con fuerza en la poética y al que corresponde enteramente su personalidad rebelde.


Lola es volitivamente neoclásica en la forma .Lo es no por un servil acatamiento de los patrones clásicos sino por su inusitada facilidad para la versificación y por su dominio maestro, más que de la lengua ,del ritmo interior de cada lexema, de la melodía de cada verso más allá de sus acentos en sílabas métricas.

En su formal neoclasicismo, expresa los contenidos predominantemente románticos que nutren su lírica, en los que se filtran tenues atisbos simbolistas y algunos ingenuos rejuegos conceptuales como este que utiliza en el último decasílabo de su Autógrafo. Aquí, Patria se asume como su Borinquen natal y como su hija única, Patria, a la que efectivamente, siempre lleva consigo en su corazón como a la Patria natal, pero también a su lado, bajo su amor y su protección tanto en Puerto Rico como en el destierro.


En general, en sus versos se aprecia una escasa presencia del fuerte “Yo” romántico, tan característico de esta escuela. En su lugar la poetisa reafirma su ego autonombrándose Lola a secas; Lola de su islita azul, Lola de Cuba, Lola de América y del mundo que llega a ser Lolísima.


En el juicio crítico de Cecilio Acosta que incluye esta edición, el miembro de la Real Academia Española de la lengua escribe en su valoración de la oda “La vuelta al pastor” lo siguiente:


…Lenguaje, estilo poético, dicción, imágenes, ritmo, pausas métricas pausas de sentido, pensamientos, epítetos, todo está en regla, en su oportunidad y en su puesto. 


Con la publicación de “Claros y nieblas” y el reconocimiento que obtiene de la crítica especializada, marca la consagración literaria de La Cantora.


Hay un predominio de la oda como expresión lírica, aunque el tono, según conviene al asunto, no adopta formas arrebatadas y grandilocuentes, sino de elevado sosiego espiritual .Entre ellas, como ejemplo del amor a Jesús aparecen: “La vuelta del pastor”, “A la Caridad” y “El arpa hebrea”.


Estas tres composiciones, según han señalado los críticos, emergen su profundo conocimiento e interiorización de los textos bíblicos tanto del Antiguo como el Nuevo Testamento.


El amor como gran tema de este poemario, parte de Dios en sus odas y en su vida, abarca en todas sus formas la amistad, el hogar, la familia que lo sustenta, el amor matrimonial de la pareja humana y desborda esta fuente primigenia en lo colectivo , en tanto que destinatario concreto del amor, que para Lola Rodríguez de Tió, en tanto que cristiana verdadera, nunca se traduce en un sentimiento contemplativo que pueda desentenderse de la lucha cotidiana del hombre por construir una sociedad mejor para todos. Por eso, adoptando el octosílabo, el popular metro de los cantares, escribe:

El pueblo es el sacerdote

que nos dice la verdad;

el dolor es su doctrina

y el sacrificio su altar.

Con ello se ratifica su voluntad de servicio a los intereses patrióticos a los que han consagrado su talento y su vida.

Esta poetisa en su estancia en Cuba, visitó Cárdenas en el año 1901 y fue amiga de la familia Joaquín de Rojas, así lo expresa en las cartas que mas tarde en 1902, le enviara al padre de los Rojas, haciendo énfasis en su simpática y amable familia que recuerda con mucho cariño y el envío además, de cuatro retratos suyos para Carlos María.

En su visita a Cárdenas, estuvo en el Museo y Biblioteca pública de esta ciudad el 12 de agosto de 1901, dejó plasmada su firma con su nombre y apellidos y anotó en el libro de autógrafos de la institución:

“Que mayor gloria para mi nombre que dejarlo impreso en esta página al amparo del progreso y de la libertad y protegerlo por la bandera de Cuba libre ”

En el lomo aparece en letras doradas el nombre de la autora. En la contra carátula puede verse también dorada un libro semiabierto sobre un arpa, rodeada de guirnaldas de flores­; todo ello enmarcado en cuatro líneas negras que forma un cuadro similar al que se halla en la carátula.


Según criterio de Josefina Toledo. Doctora en Ciencias Históricas, narradora y poeta, investigadora titular que hace justicia histórica a la figura de Dolores Rodríguez de Tió considera a esta poeta, como la voz trascendente en la lírica puertorriqueña del siglo XIX, personalidad integralmente armónica en la historia antillana e hispanoamericana, identificada con el ideal de independencia.


http://www.atenas.cult.cu/content/muestra-del-mes-sobre-dolores-rodr%C3%ADguez-de-ti%C3%B3-0

Delmis Martín
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sábado, 26 de mayo de 2012

Mónica Carranza activista social argentina



Asunción Dolores Carranza​ (Buenos Aires, 14 de febrero de 1946-ibídem- 28 de diciembre de 2009) fue una activista social argentina, principalmente reconocida por su labor en zonas carenciadas del sur de la ciudad de Buenos Aires. Fue la fundadora del Comedor "Los Carasucias" y recibió el premio "Mujer del Año" en 1997

 Un modelo de mujer 

Carranza se crió en la calle y padeció lo mismo que todos los que hoy se alojan en el hogar que ella misma fundó en 1996. Allí, gracias a esfuerzos personales (hipotecó su casa) y donaciones, dedicó su vida a asistir a gente de bajos recursos. En la actualidad, el hogar mantiene a cientos de familias y a más de 1500 chicos desnutridos y con otras enfermedades 

Mónica había nacido en parque Patricios (Argentina), tuvo once hermanos y vivió una infancia muy difícil. Durante años estuvo en un instituto hasta que escapó y vivió en la calle. Al casarse, decidió fundar el comedor comunitario "Los Carasucias". 

La dirigente social, , fue ejemplo de lucha y solidaridad y por esa razón fue elegida "mujer del año" en 1997. 

Pidió a su hijo "continuar la obra" que inició en 1990, cuando decidió entregar su vida a los chicos que sufren como ella sufrió en su infancia.
La noticia de su muerte, en el Día de los Santos Inocentes de 2009, causó gran congoja a sus familiares y colaboradores y, en especial, a los sesenta chicos que hoy se albergan en su casa, en el barrio porteño de Mataderos.

Roberto destacó que su madre nunca dejó de pelear y que "incluso sentía que iba a superar esta enfermedad. Era una mujer con mucha fuerza", aseguró.

Los que la conocieron de verdad valoran de ella su generosidad y su gran obsesión por suavizar la tristeza, aminorar el daño en una etapa en la que todo debería ser protección y amor.

Carranza sufrió en carne propia el alejamiento de su madre, una internación a temprana edad que la separó de sus hermanos -eran 11- y más tarde la vida en la calle, el hambre, la violencia, el encierro. Con todo, un día se le ocurrió ayudar a los pobres, pese a que ella también lo era.

Para eso debió salir a vender flores por la noche, o cambiarlas por alimentos, lo que le posibilitó sistematizar una ayuda solidaria: dar de comer a quienes necesitaban cubrir esa necesidad tan básica.

Con el tiempo, la noticia de que una mujer se ocupaba de alimentar y contener a los niños desprotegidos "contagió" a otros a colaborar y entonces Carranza pudo contar con más recursos para su obra.

'Mi mamá agradecía al periodismo porque la ayudó siempre. Estaba por inaugurar un nuevo comedor dentro de poco y nos pidió que continuemos con su obra', sostuvo hoy su hijo, al tiempo que agregó acerca de la enfermedad que sufría: 'La venía peleando hace mucho'.




EN 1997, MONICA FUE DISTINGUIDA CON LA ROSA DE ORO A LA MUJER TRABAJADORA EN EL CONGRESO.




FUNDACION LOS CARASUCIAS,

Relatar la historia de la fundación y de sus orígenes con el comedor Los Carasucias, no es más que revivir sentimientos y emociones.

Es casi imposible cuando se menciona a Los Carasucias, o a los pibes de la calle, dejar de hablar de MONICA CARRANZA.

Es una asociación casi natural, espontánea, tal vez porque aún hoy ninguna de sus heridas se han cerrado, y sigue sintiendo los mismos miedos, las mismas dudas, la misma incertidumbre que de la calle ha recogido.

El comedor Carasucias, tiene sus orígenes a comienzos de los 90, cuando Mónica le dio a dos chicos unos sandwichitos que fueron los andamios de una obra nacida con el color y el aroma de la lucha, del dolor que siente todo aquel que brega inmerso en la soledad. Esos pibes, que día tras día fueran muchísimos más de los pensados, nunca supieron que la misma mujer que les cocinaba, por las noches confeccionaba las flores que de día vendía o canjeaba por alimentos para sorprenderlos no solo con un plato de comida, sino con una sonrisa que reflejaba esperanza, con una palabra que los entendía y comprendía tal vez como nadie o como ninguna.

Con el tiempo la noticia de que una mujer daba de comer se comenzaba a difundir se comenzaba a producir el milagro. Muchísimas personas de todas partes se acercaban a traer alimentos, pero también se sumaban más y más Carasucias. Entonces Mónica decidió darles de comer en una plaza cercana hasta que un día, como para no dejarse vencer hipotecó su casa y alquiló un galpón. Inmenso, enorme donde hasta hoy comen las 2.500 familias, aparte de refuerzos alimentarios a más de 1.500 chicos desnutridos y enfermos de Sida, diabéticos, tuberculosis y otras enfermedades.

Las actividades que la fundación realiza desde 1996, fecha de su surgimiento civil como tal, aparte del comedor que data desde años anteriores son: talleres de capacitación laboral, fábricas que además de abastecer las necesidades propias de los hogares reinsertan laboralmente a pibes de la calle, campo de deportes, granja laboral, talleres de expresión, centro de documentación, bolsa de trabajo, revisación y atención médica, atención psicológica y ginecológica, seguimiento del embarazo y alimentación especial a niños desnutridos, entrega gratuita de medicamentosa personas carenciadas de Capital Federal y del gran Buenos Aires, sin dejar de atender casos del Interior del País.


Mientras la fundación crece, crecen sus ambiciones, sus sueños, sus anhelos que al cabo de un tiempo se verán reflejados en obras, hechos y acciones orientados a calmar el dolor de miles de personas que encuentran en la FUNDACIÓN LOS CARASUCIAS un lugar...su lugar, el que tal vez hacía mucho tiempo estaban buscando.

Para ayudar:

Carasucias - Cafayate 1976 - Mataderos - Capital Federal - Buenos Aires – ARGENTINA
Teléfono: +54 11 4687-9790 / 1872 / 1728 / 2231 - Telefax: +54 11 4686-272
www.carasucias.org.ar
loscarasucias@ciudad.com.ar 


Pero los "carasucias" eran cada vez más, lo que la obligó a darles de comer en una plaza cercana. Un día hipotecó su casa y alquiló un galpón donde actualmente comen 2.500 familias y reciben refuerzo alimentario más de 1.500 chicos desnutridos, con Sida, diabetes, tuberculosis y otras enfermedades.
Desde 1996, cuando "Los Carasucias" se convirtió en asociación civil, hay talleres de capacitación laboral, emprendimientos para chicos de la calle, campo de deportes, granja laboral, talleres de expresión, centro de documentación, bolsa de trabajo y otros servicios.

La fundación fue reconocida a nivel nacional y por los gobiernos de la ciudad de Buenos Aires
Ese mismo año, Mónica fue premiada con otros doce vecinos por el gobierno porteño, en ese momento a cargo de Fernando de la Rúa.
En 2001, León Gieco festejó sus 50 años con los chicos del comedor y brindó un emotivo recital ante unas 250 personas.
Después de los dos primeros temas, el popular cantautor se pegó en el pecho un cartelón con el número telefónico 4687-1728, en el que reciben donaciones para el comedor.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner visitó, acompañada por la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, la ampliación de obras en el hogar Los Carasucias.

También en 2008 la comisión de la Mujer de la Legislatura porteña le rindió homenaje junto a otras 20 mujeres consideradas modelos de vida, que desfilaron "sin moldes ni patrones, contra los estereotipos de género".



http://edant.clarin.com/diario/2009/12/28/um/m-02109266.htm
http://necocheanews.com.ar/2009/12/29/a-los-63-aos-falleci-mnica-carranza-la-fundadora-del-comedor-los-carasucias/
http://www.vidapositiva.com/notaprint.asp?IdNota=6773&titulo=Muri%F3%20M%F3nica%20Carranza%20:%20Un%20modelo%20de%20mujer%20a%20Imitar
http://www.perfil.com/sociedad/Murio-Monica-Carranza-lider-de-Los-Carasucias-20091228-0014.html
https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%B3nica_Carranza
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viernes, 25 de mayo de 2012

Caddy Adzuba de República Democrática del Congo

La periodista, reivindica apoyo a medios extranjeros contra la violación de derechos en  la República Democrática del Congo   



Caddy Adzuba (Bukavu, 5 de abril de 1981) es una abogada, periodista, locutora y activista por los derechos de la mujer, la infancia y la libertad de prensa en el Congo. Desde su labor como periodista destaca su compromiso en la defensa de los derechos humanos y la construcción de la paz en uno de los conflictos más atroces del mundo. Caddy Adzuba ha denunciado la violencia que se ejerce contra las mujeres y la utilización de las niñas y niños como soldados. También ha defendido la libertad de expresión

La joven periodista congoleña Caddy Adzuba, galardonada con varios premios internacionales por su trabajo en favor de la libertad de prensa, se pregunta por qué los medios de comunicación occidentales no se preocupan por la situación de su país, un territorio devastado donde más de 300.000 mujeres, muchas de ellas niñas, son víctimas de violencia sexual a menudo brutal, donde la violación se ha convertido en arma de guerra y donde hombres armados queman las casas y arrebatan sus bienes a la población.


Los medios, según clama, se interesan por la primicia y no hacen seguimiento ni prestan atención a las consecuencias. Por eso se explica que la República Democrática del Congo (RDC) fuera noticia hace unos años, al inicio del conflicto armado que se desató en el 96, y hoy haya caído en el más absoluto olvido.

"No sé por qué. Esos mismos medios sí tienen interés por todo lo que ocurre en Oriente: Irak, Pakistán, Afganistán, Israel, Palestina... No llego a explicarme esta discriminación mediática. ¿Es que el África negra no es interesante? Sin embargo, nadie ignora que los medios influencian las decisiones políticas en el plano internacional. Nos falta el apoyo extranjero en nuestra lucha", implora.

Caddy Adzuba, comprometida en la defensa de los derechos humanos, y en especial de las mujeres y la infancia en materia de conflicto, participó  en el II Encuentro 'Mujeres que transforman el mundo', que se celebra en Segovia .

Lo hizo desde la distancia, a través de una videoconferencia desde su país, donde precisamente por su activismo le negaron el visado que le permitiría asistir a la entrevista con la periodista Mayte Carrasco, a la que se ha sumó la ex corresponsal Rosa María Calaf. "He aquí una vez de tantas en que los derechos de asistir libremente a encuentros para cambiar el mundo son violados por unos principios, no se sabe cuáles", lamenta en una entrevista con Europa Press esta joven, amenazada de muerte en otras ocasiones.

Adzuba trabaja en Okapi, radio de la Misión de Naciones Unidas, de renombre en África central, que ella utiliza como altavoz para denunciar "aquello que no va bien" y la incesante violación de los derechos de la mujer. Cada día se levanta para trabajar con, por y para la población en búsqueda de la paz y el respeto a la dignidad de las personas, no sólo de las féminas, "las primeras víctimas", sino también de los hombres, pues son muchos los que están siendo asesinados en ataques armados. Su oficina, dice, "son las calles, los pueblos castigados y los rincones peligrosos".

Desde la Asociación de Mujeres de Medios, sensibiliza además a la opinión sobre la violencia de género y lleva su alegato a las autoridades políticas nacionales para que se impliquen en el restablecimiento de los derechos de la mujer.

"La situación es preocupante. Aunque se desarrollan actividades con organizaciones feministas y sociedad civil, nada cambia, la violencia de género y los ataques sexuales continúan", asegura la congoleña, quien reconoce que, tras ratificar el Gobierno informes jurídicos sobre la protección de la mujer, en algún momento ha tenido la esperanza de que su labor diaria iba a ser el principio del cambio, pero que a la hora de la verdad, sobre el terreno, las féminas carecen de representación tanto en la vida política —menos del ocho por ciento ocupa un escaño en el Parlamento— como en los cargos directivos de las empresas.



La mujer, Fuerza de disuasión

En la antigua Zaire, como ella, muchas mujeres están realmente concienciadas del problema del género y la igualdad. Hay entidades creadas para esta lucha y las féminas se organizan para sensibilizar a la opinión nacional e internacional. En 2010, de hecho, la Marcha Mundial de las Mujeres se celebró allí, en Sud-Kivu, lo cual —dice Azduba— "es la prueba de que las congoleñas se movilizan para decir 'no' a la deplorable situación en la que se encuentra el 80 por ciento".

Sin embargo, según advierte, aún siete de cada diez mujeres no comprenden la situación que viven y piensan que no deben participar en la vida política.

"No comprenden que es a través de ellas que el cambio es posible en RDC. Las féminas son desde años violadas por militares y milicias extranjeras y el gobierno de hombres no ha cambiado nada, pero estamos convencidas de que una mujer que se haga con la confianza de la población será capaz de negociar la paz y el fin de la guerra", señala la periodista, quien se apena porque en el medio rural y ciertas intelectuales todavía "no son conscientes de esta estrategia".

Haciendo referencia al título del encuentro, Caddy Adzuba se aferra a la idea de que las mujeres bien podrían cambiar el mundo. "Sólo hace falta que se unan y se decidan a pasar a la acción. Es simplemente cuestión de reflexionar sobre estrategias comunes en África, Europa, América y Asia. Nosotras representamos una gran fuerza de disuasión e influencia que debemos saber capitalizar", exclama.

El encuentro con Adzuba, que se celebró en la Cárcel Centro de Creación, ha contado con la proyección del trabajo audiovisual 'PourQuoi?', de la artista española Ouka Leele. Producida por María Isabel Caparrós (Bettina), esta película de 19 minutos refleja la situación de la mujer en RDC a través del relato en primera persona de la joven congoleña.
EUROPA PRESS. 24.03.2012
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jueves, 24 de mayo de 2012

Hannah Arendt, una de las más grandes pensadoras del siglo XX




Hannah Arendt, nacida como Johanna Arendt (Linden-Limmer, hoy barrio de Hanóver, Alemania, 14 de octubre de 1906 – Nueva York, Estados Unidos, 4 de diciembre de 1975), fue una filósofa política alemana de origen judío, una de las más influyentes del siglo XX.




La privación de derechos y persecución en Alemania de personas de origen judío a partir de 1933, así como su breve encarcelamiento ese mismo año, contribuyeron a que decidiera emigrar. El régimen nacionalsocialista le retiró la nacionalidad en 1937, por lo que fue apátrida hasta que consiguió la nacionalidad estadounidense en 1951.


Trabajó, entre otras cosas, como periodista y maestra de escuela superior y publicó obras importantes sobre filosofía política; sin embargo, rechazaba ser clasificada como «filósofa» y también se distanciaba del término «filosofía política»; prefería que sus publicaciones fueran clasificadas dentro de la «teoría política». Arendt defendía un concepto de «pluralismo» en el ámbito político. Gracias al pluralismo, se generaría el potencial de una libertad e igualdad políticas entre las personas. Importante es la perspectiva de la inclusión del Otro. En acuerdos políticos, convenios y leyes deben trabajar a niveles prácticos personas adecuadas y dispuestas. Como fruto de estos pensamientos, Arendt se situaba de forma crítica frente a la democracia representativa y prefería un sistema de consejos o formas de democracia directa.


A menudo, continúa siendo estudiada como filósofa, en gran parte, debido a sus discusiones críticas de filósofos como Sócrates, Platón, Aristóteles,Immanuel Kant, Martin Heidegger y Karl Jaspers, además de representantes importantes de la filosofía política moderna como Maquiavelo y Montesquieu. Precisamente gracias a su pensamiento independiente, la teoría del totalitarismo (Theorie der totalen Herrschaft), sus trabajos sobre filosofía existencial y su reivindicación de la discusión política libre, tiene Arendt un papel central en los debates contemporáneos.


Como fuentes de sus disquisiciones Arendt emplea, además de documentos filosóficos, políticos e históricos, biografías y obras literarias. Estos textos son interpretados de forma literal y confrontados con el pensamiento de Arendt. Su sistema de análisis —parcialmente influenciado por Heidegger— la convierte en una pensadora original situada entre diferentes campos de conocimiento y especialidades universitarias. Su devenir personal y el de su pensamiento muestran un importante grado de coincidencia.


http://www.observatorio-arendt.org/wp/?p=1820
http://es.wikipedia.org/wiki/Hannah_Arendt
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miércoles, 23 de mayo de 2012

Paula Modersohn-Becker pintora expresionista



Paula Modersohn-Becker (Dresde, 8 de febrero de 1876 - Worpswede, 21 de noviembre de 1907) fue una pintora alemana, y una de las representantes más precoces del movimiento expresionista en su país.


Originaria de Dresde, Paula Becker se comprometió en estudios de pintura y reunió a artistas independientes en el pueblo de Worpswede, no lejos de Bremen, que predicaba un retorno a la naturaleza y a los valores simples de la gente campesina. Allí se casó con el paisajista Otto Modersohn. La falta de audacia de los pintores de Worpswede, la empujaron a usar inspiraciones exteriores y a efectuar repetidas estancias a París.


Los catorce cortos años durante los cuales Paula Modersohn-Becker ejerció su arte le permitieron realizar al menos setecientos cincuenta lienzos de pintura, trece estampas y cerca de un millar de dibujos. Su estilo, particularmente único y original, es el fruto de múltiples influencias, a los confines de la tradición y de la modernidad. Su pintura presenta aspectos que mezclan el impresionismo , el cubismo , el fauvismo, el arte japonés y elrenacimiento alemán. La fuerza expresiva de su obra resume sólo los principales aspectos del arte a principios del siglo XX. Paula Modersohn-Becker murió a los treinta y un años. Actualmente, la artista, es poco conocida más allá de los países germanófo

Es en la noche del 31 de diciembre de 1900 que Paula tomó caminó rumbo a Francia. Al igual que Roma había sido un gran centro de atracción para todos los artistas alemanes a principios del siglo XIX, París entonces se había vuelto el lugar de encuentro por excelencia de todas las corrientes artísticas europeas. Varios artistas alemanes muy conocidos, como Emil Nolde, Bernhard Hoetger o Käthe realizaron entancias más o menos largas. En cuanto a Clara Westhoff ( la amiga de Paula, en la ciudad de Worpswede), ya se encontraba aquí desde fines de 1899, animada por la esperanza de convertirse en alumna de Auguste Rodin.


Cabeza de una pequeña muchacha
 Se instaló en el número 9 de la calle Primera Campaña, en el distrito XIV de París, y adornó su pequeño estudio de cajas y algunos muebles desalojadas en un rastro. Paula fue a seguir las clases de la Académie Colarossi en el Barrio Latino de París, porque esta última ofrecía la ventaja de aceptar a las mujeres, y volvió a examinar los museos como lo había hecho en Berlín. Sola o en compañía de Clara, frecuentaba las exposiciones y galerías artísticas para familiarizarse con la pintura moderna francesa. Clara Westhoff reporto más tarde algunas anécdotas vinculadas a este período, como, por ejemplo, la visita hecha al vendedor de arte Ambroise Vollard, la profunda fascinación sentida por Paula hacia la obra de Paul Cézanne, en aquel entonces completamente desconocido. Según la historiadora del arte Christa Murken Altrogge, Paula Becker fuela primera artista alemana que percibió el talento revolucionario de este pintor. 

Paula Becker asistió a la gran exposición organizada por el movimiento nabi en París. Este grupo artístico, profundamente influenciado por las estampas del arte japonés, ponía énfasis en las superficies y en los colores caprichosos, cuyo objetivo no era reflejar exactamente la realidad sino cerrar un significado propio.


Desde el mes de abril de 1900 se celebraba la Exposición Universal destinada a conmemorar la llegada del nuevo siglo. Este acontecimiento fue la ocasión de ir a París  el paisajista Otto Modersohn, que llegó en junio. Paula Becker ya conocía a Otto y, admiraba su trabajo en Worpswede, apreciaba mucho a este hombre once años mayor que ella. En aquel entonces Modersohn estaba casado con Hélène, quien estaba mal de salud hecho que la retuvo en Worpswede, muriendo en la corta estancia parisina de Otto. La tragedia precipitó la vuelta de Modersohn  a Alemania. Dos semanas después Paula y Clara regresarón a Worpswede por que el dinero con el que contaban se agotaba.


Otto Modersohn y Paula Becker se casaron el 25 de mayo de 1901. a tal efecto, y bajo la presión ejercida por sus padres, Paula aceptó hasta seguir un curso de cocina en Berlín, curso que abandonó bastante rápido.


La pareja efectuó una corta luna de miel,  en Silesia, hoy territorio polaco. Se abre a continuación un período de la vida de Paula Modersohn-Becker en que intentó reconciliar sus ambiciones artísticas con su nueva vida de esposa, mujer de la casa y madre de la pequeña Elisabeth, resultado del primer matrimonio de Otto Modersohn. Paula, para todo el taller, no disponía más que de una pequeña habitación con una sola ventana. Otto decidió construir un tragaluz en el techo del edificio principal, para que su esposa trabajara. Desde las nueve de la mañana hasta alrededor de la hora de la tarde, Paula podía  pintaba en su taller, salía para almorzar luego volvía de nuevo a su trabajo a las quince horas, para permanecer a menudo hasta la noche, cuando pasaban de las siete de la tarde. Intentaba sin embargo ser una madre atenta y concienzuda para su hijastra Elisabeth. Esta última sirvió por otra parte de modelo a toda una serie de retratos de la niña, como el Muchacha en un jardín al lado de una bola de cristal, que data de 1901 o 1902, y la Cabeza de una pequeña muchacha.


El matrimonio tuvo también el mérito de entregar definitivamente a Paula la perspectiva de ejercer un oficio que le gustara con el fin de garantizar su subsistencia. En vida, la joven  sólo consigue vender dos de sus lienzos, respectivamente a sus amigos Rilke y Vogeler. La situación, no obstante, tenía también cosas negativas. Mientras que Otto, en su diario, afirma que la vida de pareja se desarrollaba mejor que lo que habría creído, se encuentra en el de Paula, en la fecha de navidad de 1902, una actitud más crítica y más teñida de ironía.


Otto parece haber sido muy feliz durante los tres primeros años de su nueva vida de pareja. Su Diario indica entonces regularmente hasta qué punto se convencía de compartir su existencia con una artista fuera del común, cosa que nadie parecía aún hacer en la época. Paula había encontrado en Otto Modersohn a un hombre cariñoso y que, bien lejos de ser un obstáculo al desarrollo de su sensibilidad artística, sabía al contrario acompañar esta evolución de una mirada crítica y elogiosa. Como muchos de sus contemporáneos, sin embargo, carecía de una comprensión realmente profunda de la obra de su esposa. Por otra parte, la intensidad con la cual Paula reaccionaba a los menores sobresaltos de la vida artística parisina lo dejaba un tanto perplejo.


Naturaleza muerta; limón, naranja y tomate.
Contrariamente a su marido, que buscaba la calma y la soledad de Worpswede para ejercer todo su arte, Paula Modersohn necesitaba una determinada variedad y del contacto con el mundo exterior.




Paula Modersohn-Becker dejó Worpswede el 23 de febrero de 1906. Ella indica claramente en su diario que este gesto equivale a una ruptura con Otto. Este último fue sorprendido, y envió a París  cartas que la conjuran a volver de nuevo con él. A cambio de volver Paula le rogó acostumbrarse a la idea de que perseguiría en adelante su propia vía en la vida. Su marido incluso llegó a viajar a París durante una semana en el mes de junio, pero el diálogo entre la parejas siguió siendo infructuoso.


La joven se instaló en un taller especialmente espartano de la avenida de Maine, en el distrito XIV de París. Volvió a frecuentar los cursos de dibujo, las exposiciones de la vanguardia e incluso asistió a un curso de anatomía en la Escuela de Bellas Artes, dado que su estilo la dejaba insatisfecha. Muy intrigada por una escultura expuesta en el Salón de los Independientes, visitó a su escultor Bernhard Hoetger en su taller. Cuando una observación fortuita de Paula reveló a Hoetger que ella era artista, él insistió en ver sus obras, y quedó estupefacto. Paula Modersohn-Becker hasta entonces solo había encontrado apoyo en Worpswede al lado de su marido y de Rainer María Rilke. Los elogios que recibió valían oro.


El 5 de mayo de 1906, escribió:
«Usted me hizo milagros. Usted me restituyó a mí misma. Tomé valor. Mi valor se encontraba siempre detrás de puertas condenadas y no sabía cómo salir. Usted abrió estas puertas. Usted me es de una gran ayuda. Comienzo ahora a creer que algo quedará de mí. Y cuando pienso en eso, me vienen las lágrimas de felicidad... Usted me hizo tan feliz. Estaba un poco sola»


La valoración de Hoetger hacia Paula la animó a desplegar sin ningún temor toda la fuerza y el potencial de su pintura. Se calcula el número de telas realizadas entre 1906 y 1907 asciende aproximadamente a noventa. Su biógrafo Lieselotte von Reinken hace por otra parte la observación que sería dudoso poder físicamente asignar tanto trabajo un misma persona, si las cartas y el diario del artista no estuvieran allí para certificarlo.


Paula dedicó su tiempo principalmente a las pinturas de desnudos, además de estas últimas también dedicó tiempo a las pinturas de naturaleza muerta, esta época también cuenta numerosos autorretratos tales como el Autorretrato con limón, donde la artista aparece generalmente semi desnuda. Llegó hasta inaugurar una clase inédita en la historia del arte, es decir el autorretrato enteramente desnudo 



El 3 de septiembre de 1906, Paula Modersohn-Becker hizo saber a su marido que quería divorciarse, y le pidió una última suma de 500 marcos. En consecuencia, ella misma se comprometía satisfacer sus propias necesidades. Sin embargo sobre su decisión volvió algunos diás más tarde, el 9 de septiembre, y resolvió volver a Worpswede. Este cambio de actitud de imputarse principalmente a Bernhard Hoetger, que había convencido a la Paula de hasta qué punto la deterioraría la situación de garantizarse ella misma su subsistencia. Paula le escribió a Clara al respecto de esta situación, el 17 de noviembre:


«He observado este verano que era mejor que supiese seguir sola(...) si tengo culpa o razón, sólo el futuro podrá decidirlo. Lo principal para mi trabajo, es la tranquilidad, y no corro peligro por cierto, de carecer de eso al lado de Otto Modersohn.»


Otto Modersohn había llegado a París desde el mes de Octubre para pasar el invierno con ella. Se instaló en un taller situado en el mismo edificio que el de su esposa. En marzo de 1907, la pareja regresó de nuevo a Worpswede. Paula finalmente consiguió la alegría de quedar embarazada pero al mismo tiempo sufría al no poder estar en condiciones adecuadas para dedicar su tiempo al frente de su caballete. Entre las últimas obras que pudo terminar contamos a las siguientes:


El 2 de noviembre de 1907, en el momento de un parto particularmente difícil, Paula dio a luz a una niña, Mathilde (Tillie) Modersohn. El médico recomendó a la joven madre guardar reposo en cama durante varios días. El 20 de noviembre, mientras que se le autorizaba por primera vez a levantarse, Paula Modersohn-Becker fue víctima de una embolia pulmonar, y murió a sus treinta y un años de vida


http://es.wikipedia.org/wiki/Paula_Modersohn-Becker
http://www.paula-modersohn-becker.com/
http://el-lar.blogspot.com.es/2008/03/homenaje-paula-modersohn-becker.html
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martes, 22 de mayo de 2012

Dolores Juliano antropologa



Dolores Juliano ( 22 de septiembre de  1932- 26 de noviembre de 2022) es doctora en Antropología y ha sido profesora titular de la Universidad de Barcelona hasta el 2001. Entre sus numerosas publicaciones merecen destacarse: El juego de las astucias. Mujer y construcción de mensajes sociales alternativos (1992) Educación intercultural(1993); Chiapas: una rebelión sin dogmas(1995); Las que saben... Subculturas de mujeres (1998); La causa saharaui y mujeres (1998). Excluídas y marginales: una aproximación antropológica (2004); Marita y las mujeres de la calle (2004) ;Les altres dones: la construcció de l’exclusió social (2005)

La prostitución: el espejo oscuro

Las prostitutas están en nuestras calles y en los anuncios de la prensa, su trabajo mueve cantidades muy importantes de dinero, lo que las coloca en el centro de las estrategias apropiativas de distintos actores legales (impuestos por parte del Estado, participación de empresas hoteleras, bares y clubs) e ilegales (mafias, organizaciones de trata, proxenetas). Además, el comercio sexual, al menos a nivel simbólico, es un fenómeno social total, que abre posibilidades de entender otras relaciones sociales. La prostitución no es sólo una opción laboral entre otras posibles, sino que es un ámbito de máxima estigmatización. Quizá el principal problema que plantea no se refiera a qué hacen, o por qué lo hacen las prostitutas, sino por qué existe tal nivel de rechazo social hacia esa actividad. Y aquí resulta forzoso recurrir a las construcciones sociales de género. Éste es el tema central de este libro: analizar desde una perspectiva feminista, la construcción de la estimación. Esto lleva a la necesidad de analizar la construcción social de los roles femenino y masculino.


 Las mujeres occidentales ven a las de otras culturas a través de “estereotipos” ya superados

 La antropóloga de la Universidad de Barcelona Dolores Juliano ha considerado que “las mujeres del mundo occidental”, que están “orgullosas” de haber “avanzado en el reconocimiento social” de su género, ven sin embargo a las de otras culturas a través de los “estereotipos” que ellas mismas superaron. “Las leemos a través de una imagen que en última instancia era la que hace 50 ó 60 años era la de todas las mujeres”.

Desde el punto de vista de la antropóloga, existe una “demonización” que “no se justifica para nada” y contra la que sería deseable un mayor “nivel educativo” del mundo occidental, ya que en ocasiones no es que a las otras culturas les haga falta “avanzar” en el camino hacia la igualdad, sino que a los propios occidentales deberían “conocer” lo que ya se ha conseguido.

“Lo que tiene de característico el prejuicio es que es impermeable a la experiencia” si esta es positiva. “No hay manera de moverlo, lo tenemos anidado en la cabeza”, recalcó la antropóloga de la Universidad de Barcelona.

Así lo indicó en una rueda de prensa en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), acompañada por la presidenta de la Asociación de Mujeres Saharauis en España, Zahra Ahmed; la presidenta de la Asociación de Mujeres Gitanas Progresistas, Aurora Vázquez, y la vicerrectora de Extensión Universitaria de la institución académica, Virginia Maquieira, con motivo de su participación en el debate ‘Derechos de las mujeres y diversidad cultural’.
Gabinete de Comunicación  Agosto 26, 2009

http://www.uimp.es/blogs/prensa/2009/08/26/la-antropologa-dolores-juliano-opina-que-las-mujeres-occidentales-ven-a-las-de-otras-culturas-a-traves-estereotipos-ya-superados/
http://www.icariaeditorial.com/libros.php?id=241
http://ca.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Dolores_Juliano_Corregido

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lunes, 21 de mayo de 2012

Marcela Lagarde : yo soy un producto del feminismo


 Entrevista, realizada en septiembre de 2007 en el marco del Congreso de Antropología de la Federación de Asociaciones de Antropología del Estado Español (FAAEE) celebrado en San Sebastián- Donosti. Marcela Lagarde hace un repaso de su recorrido vital a través del feminismo, el activismo, la acción política, la antropología y la academia.


¿Primero fue el feminismo y luego la antropología o viceversa? 
Ahora sé, por lo que he aprendido, que yo soy un producto del feminismo. Yo ya, en el ámbito en el que nací, estaba impactada por el feminismo, por la igualdad, por el derecho de las mujeres a la educación, por la participación política, por la libertad sexual… yo fui educada en todo esto cuando no se usaba mucho. Pero en México eran ámbitos sociales avanzados y progresistas muy interesantes. Y soy producto de eso. Luego supe que se llamaba “feminismo”. Pero el anhelo de igualdad fue muy temprano, ya que tuve conciencia de género desde muy chica. Cuando le pude poner nombre a todo eso, ya centré mi vida en pro de la justicia frente a la desigualdad y al sexismo, que me impresionaba mucho. Yo me rebelaba mucho al sexismo en la sociedad y en las relaciones familiares. 
En tu tesis, que luego salió publicada como libro bajo el título de “Los cautiverios de las mujeres: madres, esposas, monjas, putas, presas y locas”, tenías clara tu visión feminista
Ese libro ya es el resultado de mi revolución feminista. De la mía personal: la interna y la social. Ese libro tardé ocho años en escribirlo. Lo que debatíamos en el movimiento feminista de esa época era la conciencia de la opresión, pero a mí me interesaba también como problema teórico: yo encontraba unas vaguedades… como que todo el mundo hablaba de “discriminación”, de “opresión”, de “exclusión”, pero casi adjetivalmente. 
Entonces comencé una exploración teórica, epistemológica y política que me fascinó. El libro es una construcción de una teoría política feminista sobre la opresión de género. Pero yo en esa época ya era militante del movimiento feminista. Yo siempre fui de izquierdas. Y la izquierda de la que yo fui izquierda, era feminista. Yo me volví feminista en 1974, que es un año clave en mi vida.


¿Qué pasó? 
Ese año ingresé al partido comunista. Y las comunistas éramos feministas, iba pegado. Yo me volví feminista en el partido comunista. No tuve que hacer como otras, las italianas, que se fueron de los partidos para poder ser feministas. También me volví sindicalista e hice muchas cosas en esa época, como terminar mi doctorado. Es un año hito en mi vida. 

¿Fue ahí cuando te vinculaste a la academia? 
Desde que entré a la Escuela de Antropología, a los 18 años, siempre estuve en la academia porque siempre fui ayudante de mis profesores y eso me permitió convivir con ellos y que el mundo académico fuera mi mundo. Yo soy una académica absoluta. Para mí la academia es fundamental y siempre estuve en la academia. Fui estudiante, luego escribí mi tesis de licenciatura y maestría en la universidad y ahí rápido concursé y fui profesora desde muy joven. Yo tengo más de treinta y cinco años de ser profesora. ¡Era profesora de gente mucho mayor que yo! A mi me encanta la epistemología, la teoría y siempre estuve en debate, en revistas. Ese es mi mundo, que me gusta mucho. Aunque tengo muchos mundos. 

¿Cómo compatibilizabas la universidad y la actividad política? 
En la universidad yo estudiaba el doctorado, al mismo tiempo era mamá de una niña chiquita de la que me hacía cargo -ya que el papá estaba muy ausente-, aunque me ayudaba mucho mi madre. En ese mismo año, además de ser profesora también en la maestría, me volví sindicalista y además comunista. Todo al mismo tiempo: doble militancia  doctorado, niña, revolución en la vida cotidiana ¡Todo! Es conflictivo, pero era lo que yo quería vivir. 


¿Cuándo se añadió a esa lista lo de ser diputada? 
Lo de diputada es ayer mismo, hace un par de años. Pero yo no he sido una política profesional salvo esos tres años. Siempre fui militante: estaba en el partido comunista y pertenecía a la generación del 68 en México. No puedo entender mi vida sin preocuparme del mundo en el que vivo, por eso siempre he estado en la política como militante. Cuando he estado en partidos políticos he trabajado mucho como intelectual, elaborando mucha teoría política y como educadora y formadora. Luego, cuando después de muchos años fui diputada, ahí sí me volví política profesional a tiempo completo durante tres años de mi vida. 
Fue muy duro, porque no es lo mismo que la política sea parte de la vida cotidiana, llena de muchas otras cosas, a que sólo hagas eso. Y yo cancelé todos mis cursos, todos mis viajes, todo. Y me concentré en ser diputada. Eso fue duro. La política en un país como México es un ejercicio profesional donde hay gente de todo y hay que convivir con todo tipo de gente, aprender a hablar con ellas y convencerlas. 


Y, en todo este proceso, ¿para qué te ayudó la antropología? 
Yo soy una mujer feminista, que además tiene la maravilla de ser antropóloga, una antropóloga feminista. Podría ser politóloga, filósofa, chelista o lo que quieras, que sería siempre feminista. Pero me ayuda ser antropóloga y me encanta. En la política lo que yo hice fue llevar mi prestigio de académica. A mí me respetaban por ser académica y porque sabía; y porque era intelectual; y porque tenía  libros publicados; y porque era profesora. 
Todo en un espacio en el que hay muchos anti-intelectuales y anti-teoría. Pero me sirvió para que cualquier cosa que yo proponía fuera vista como algo que venía de alguien que sí sabe. “Sí saber”, para mí fue una forma de poder. Y además, sí sabía, que eso era algo muy importante.  
La antropología por su integralidad te  permite plantearte problemas, hacer búsquedas interesantes, más complejas que el binarismo o cuestiones por el estilo, y eso me ayudó mucho en la política porque tienes una forma de pensar compleja. Y en la política se trata casi de no pensar. Estar descolocada como antropóloga y como feminista, fue un poder muy importante. Además,  tuve  la oportunidad de hacer una investigación 
antropológica muy importante. Nunca se había hecho una investigación así ni se ha vuelto a hacer. Ahora me doy cuenta del valor que tuvo una investigación inédita, pionera en antropología sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, lo que me permitió conoce mucho más el problema, su complejidad, sus causas y explicarlas. O sea, la investigación científica antropológica feminista, me permitió explicar de qué se trata el problema. En ese momento fue un recurso para hacer política a favor de los derechos humanos de las mujeres. Esa investigación la usé para demostrar, convencer y para callarles la boca y que dejaran de decirme: “es que eso les pasa a las mujeres por andar en los vicios” o cosas de esas que te dicen.   
La investigación para sacar adelante la ley  te confrontó diariamente a la durísima realidad de la violencia de género, ¿cómo lo gestionaste? 
Aprendí muchísimo porque tuve que explorar lo jurídico, que casi no conocía. Hice antropología jurídica feminista al construir la ley, que es construir un mundo. Fue algo que me apasionó y que me permitió sobrevivir  esos tres años de mi vida en los que me levantaba todos los días con reportes lo que había pasado el día anterior en diversas partes del país, inmersa en la muerte violenta de mujeres, que era algo terrible.  
Sobrevives porque piensas que sí se puede erradicar la violencia. Y, como antropóloga, estoy convencida de que se puede erradicar la violencia. Fui discípula de uno de los estudiosos de la violencia como construcción histórica, no natural ni instintiva, un antropólogo que fue un niño del exilio: Santiago Genovés. Hay una tradición muy importante en la antropología sobre el análisis de la violencia como construcción social y cultural que me ayudó muchísimo. Y al mismo tiempo, todo fue hacer más antropología, porque al hacer esas investigaciones, ampliamos el campo antropológico en México y espero que en otras partes del mundo. Que esto se haga en otros lugares, que se replique y vayamos conectando qué pasa en otros sitios. Aspiro a eso. Pero también re-teorizamos. Al hacer la investigación, también fuimos creando nuevas construcciones teóricas, nuevas categorías, nuevos problemas y metodologías de investigación. Ese vaivén entre teoría, investigación, lo jurídico y la política me gustó mucho. Ha sido una maravilla vivir eso. Es una forma de hacer política e investigación relacionando la vida de las personas concretas con el nivel macro, ¿no? Lo de lo macro está muy bien, porque en el día a día y en los pequeños movimientos feministas, populares, civiles, por la paz… hay una tendencia a la focalización y a lo pragmático, a lo directo. Y cuesta mucho remontar eso para poder hacer abstracciones y para poder hacer instrumentos abarcadores. Yo me preguntaba, ¿cómo vamos a convencer a la gente? Pero para eso sirven las leyes, para que las cumplan incluso aquellos que no estén convencidos. O sea, es otro enfoque. No es que lo macro esté separado de la vida de las personas, al contrario, encarna y se hace vida misma. Es una idea muy gramsciana. Una ley puede ser vida misma y es vida misma. Yo soy producto de las leyes de educación de mi país, y ¿algo ha tenido que ver en mi vida más que la educación? Lo dudo. Es vida misma. Si no hubiera esas leyes: del derecho de las mujeres a la educación, la educación pública, libre y laica, yo no estaría aquí. Entonces tiene todo que ver con mi vida. Y a eso aspiramos con las leyes que estamos haciendo ahora. 

Esta investigación sobre el feminicidio,  ¿estaba sostenida y financiada por el Congreso mexicano? 
Claro. Te puedes imaginar que allí no se mueve un dedo, y más si haces cosas innovadoras, si no va aprobado con sellos. Tuve la osadía –por eso soy feminista, porque soy osada–, de presentarle al Congreso un proyecto de investigación. ¿A quién se le ocurre? Nadie investiga para hacer su trabajo político, se lo encargan a otros. Yo presenté un proyecto de investigación, lo aprobé en comisiones y luego, como no sigo las reglas del juego, presenté una propuesta de presupuesto y el Congreso pagó la investigación. Y además dije que las investigadoras tenían que estar bien pagadas y que además tenía que haber acción afirmativa. Todo me aprobaron. Todo. Y me costó mucho trabajo, sobre todo la acción afirmativa de que sólo fueran mujeres y que sólo fueran expertas feministas en violencia de género. Porque quería cada quién meter a su gente y yo dije: “no la hago”. Y todo eso se dice fácil, pero cuesta un enorme trabajo. 
Y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia fue aprobada por unanimidad. Eso fue una obra de orfebrería, porque, claro, en el Congreso éramos quinientos en la Cámara de Diputados. ¡Convence a quinientos! Pues no, allí aprendí cómo se le hace: tienes que convencer a unos cuantos, saber quiénes deciden. Y cómo soy antropóloga, pues yo todo el tiempo estaba investigando, observando, analizando y entendiendo quiénes decidían allí. En unos meses yo ya sabía eso. También aprendes de otras colegas que ya habían sido legisladoras y que me enseñaron todo. Y aprendí a saber quién era quién en la política, porque yo no sabía. Yo nunca he sido política profesional. Entre los que lo son, se conocen, porque son como un clan. Pero aprendí eso e hicimos un trabajo logrando el acuerdo con el grupo político popular. La ganamos por el sistema jerárquico y vertical que hay. Y si no lo hubiéramos hecho así, nunca habría pasado la ley. Si hubieran votado por sí mismos, muchos hubieran votado en contra. Pero votaron con línea de partido. El grupo parlamentario del que yo fui diputada, el Partido de la Revolución Democrática, la izquierda en México, tenía como parte de la agenda del grupo parlamentario, la agenda del movimiento feminista. Y me apoyaron siempre y con todo. Yo era una de las diputadas invitadas cuando el partido se abrió a la sociedad civil y llevó, sobre un total de cien, a unos veinte diputados y diputadas que éramos externos. No éramos militantes con carné. Era una buena oportunidad y si me invitaron a ser diputada, era porque querían que dijera allí las cosas que decimos las feministas. Fue muy buen maridaje. 

¿Cómo ves a la antropología española respecto a la antropología mexicana y latinoamericana? 
Por ser feminista, he leído a muchas feministas españolas, algunas de las cuales son antropólogas, otras filósofas. En España hay una buena escuela de filosofía feminista, pero también de antropólogas feministas. No conozco la antropología en general en España, pero me encanta ver cómo la gente está comprometida con la antropología y cómo les interesa y apasiona. Y aquí están maestras como Teresa del Valle, querida y admirada, y otras como Mariluz Esteban, Virginia Maquieira… a todas ellas las he leído. Y existe una colaboración de vaivén entre México, España, Guatemala… muy importante y que ha dado frutos enormes en formación de nuevas generaciones de estudiantes y de feminismo. Somos muchas antropólogas y antropólogos feministas  en México. No es algo excepcional, al contrario, es la pauta. Aquí también, en el Congreso de Antropología de la FAAEE, veo que el feminismo tiene un lugar importante en los simposios y en las mesas redondas y eso me tiene muy contenta. Además, me llevo un montón de libros y textos que desconocía de acá y espero aprender muchas cosas de ellos y de la antropología que se hace aquí

Entrevista: Maribel Blázquez Rodríguez y José Ignacio Pichardo Galá


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