Soledad Murillo de la Vega (Madrid, 21 de abril de 1956) es una socióloga feminista, investigadora y política española. especializada en estudios de género, políticas públicas e igualdad entre mujeres y hombres. Se formó en sociología en la Universidad Complutense de Madrid, donde también desarrolló una parte importante de su carrera académica como profesora e investigadora. Su trabajo universitario se ha centrado en el análisis de las desigualdades estructurales, la división sexual del trabajo, la conciliación entre la vida laboral y familiar y la construcción social de los roles de género.
Desde el ámbito académico, Soledad Murillo contribuyó de manera destacada a la introducción y consolidación de la perspectiva de género en la sociología española, especialmente durante las décadas de 1980 y 1990. Sus investigaciones y publicaciones abordaron cuestiones como el trabajo doméstico no remunerado, la corresponsabilidad y el impacto de las políticas públicas en la vida cotidiana de las mujeres. Estos estudios tuvieron influencia tanto en el debate académico como en el diseño de políticas de igualdad en España.
Su trayectoria se desarrolló también en el ámbito institucional y político. En 2004, con la llegada del primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, fue nombrada secretaria general de Políticas de Igualdad, cargo desde el cual participó en la elaboración y puesta en marcha de algunas de las principales iniciativas legislativas en materia de igualdad, entre ellas medidas vinculadas a la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, aprobada en 2007. En este periodo trabajó en la incorporación transversal de la igualdad de género en la acción del Estado y en el fortalecimiento de los organismos públicos dedicados a estas políticas.
Posteriormente continuó alternando la actividad académica con responsabilidades públicas. En 2018 fue nombrada secretaria de Estado de Igualdad en el gobierno de Pedro Sánchez, cargo que desempeñó hasta 2020. Durante esta etapa intervino en el diseño y coordinación de políticas relacionadas con la igualdad de género, la lucha contra la discriminación y la prevención de la violencia machista, en un contexto de creciente debate social e institucional sobre estas cuestiones en España.
A lo largo de su carrera, Soledad Murillo de la Vega ha sido una figura relevante en la conexión entre producción académica y acción política, trasladando conceptos sociológicos al ámbito de la gestión pública. Aunque su trayectoria se caracteriza más por su influencia intelectual e institucional que por la obtención de premios individuales, su aportación ha sido clave en el desarrollo y consolidación de las políticas de igualdad en la España democrática contemporánea.
Impulsó el Seminario de Estudios de las Mujeres de la Universidad de Salamanca, más tarde Seminario de Estudios de la Mujer (SEM), entre 1997 y 2009, en que se disolvió y del que fue la primera presidenta.
El 30 de abril de 2004 fue nombrada secretaria general de Políticas de Igualdad desde donde impulsó la Ley contra la Violencia de Género y la Ley de Igualdad efectiva entre Hombres y Mujeres.
En diciembre de 2008 fue nombrada directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Salamanca.
De 2009 a 2013 formó parte del Comité CEDAW (Comité Antidiscriminación de la Mujer) de Naciones Unidas.
De 2011 a 2015 fue concejala del Ayuntamiento de Salamanca en la oposición por el PSOE.
Era profesora titular de la Departamento de Sociología y Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Salamanca cuando en junio de 2018 fue designada Secretaria de Estado de Igualdad a propuesta de la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo, en el gobierno de Pedro Sánchez.
Murillo en diversas publicaciones denuncia la devaluación social del ámbito privado y doméstico pese a la cantidad de horas invertidas a la producción de bienes y servicios del hogar, así como a los cuidados de personas dependientes, que además exige la existencia de un sujeto responsable de su organización, generalmente una mujer. También la falta de privacidad y de "tiempo propio" de las mujeres que dedican la mayor parte de su tiempo a obligaciones familiares y de cuidado de las personas de su entorno.
En 2003 dirigió el estudio Ciudadanía activa: las Asociaciones de Mujeres en España, con la participación de 807 asociaciones de mujeres en el que se plantean las claves para avanzar hacia el diálogo civil entre los poderes públicos y las asociaciones que dan cuerpo a los movimientos sociales e identifica las debilidades y los retos de las propias asociaciones. En el mismo denuncia cómo los grupos de mujeres perciben el trato discriminatorio a que les someten los poderes públicos y como resultado consideran que es habitual que los partidos políticos no reconozcan los logros conseguidos por muy importantes que hayan sido o que hayan ayudado a crear bienestar social.
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| Cartel de presentación de su último libro |
Reconocimientos
2009 Premio Mujeres Progresistas, otorgado por la Federación de Mujeres Progresistas.
2011 Premio a la Libertad, otorgado por la Agrupación Socialista Bejarana.
2015 En la quinta edición de los Premios Mujeres Constitucionales, otorgados por la Agrupación Socialista de Cádiz, recibió el premio especial 'La Pepa' .
2017 Premio Clara Campoamor, otorgado por el Club de las 25.
2017 I Premio Mujeres Progresistas de Retiro.
https://www.instagram.com/reel/DU_QIlbiESv/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=NTc4MTIwNjQ2YQ==
https://www.eldiario.es/autores/soledad_murillo_de_la_vega/
https://digitallibrary.un.org/record/630119/files/CEDAW_SP_2008_3-EN.









