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martes, 25 de junio de 2019

Fidelita Díez, también “Fueron cinco… fueron cinco”.



Fidela Díez Cuevas  (Torrelavega, 1920 - 25 de junio de 1938) conocida como  Fidelita Diez fue  víctima de una manada  en la guerra civil en Cantabria


“Fueron cinco… fueron cinco”. Solamente estas palabras, repetidas entrecortada y compulsivamente pero en voz baja, pudieron extraer de la joven Fidelita sus compañeras de cautiverio. Por la noche había entrado en aquella cárcel una manada compuesta por cinco falangistas y, con la complicidad de las carceleras, se habían llevado a la muchacha: cuando la devolvieron, estaba destrozada y apenas podía musitar una frase de denuncia.

Era  una de las consecuencias de poder campar a sus anchas, siguiendo las directrices pregonadas desde los micrófonos de Radio Sevilla por el general Queipo de Llano cuando anunciaba: “Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen”

El 25 de junio de 1938 falleció y el certificado defunción decía que a consecuencia de una tuberculosis, siendo enterrada al día siguiente  en la soledad de un acto casi clandestino efectuado bajo los ecos de los festejos de San Juan celebrados en algunos pueblos de las riberas del Besaya y el Pas.

Fidela Díez Cuevas, cumpliría 18 años durante los meses de permanencia forzada en una de las cárceles habilitadas en la ciudad de Torrelavega para albergar provisionalmente a los millares de personas detenidas después de la entrada en la provincia de las tropas sublevadas, a fines de agosto de 1937. Para las mujeres se había requisado el Salón Olimpia, un cine que se hallaba repleto de mujeres jóvenes y mayores procedentes de las inmediaciones, cuyo único delito, en principio, consistía en haber hecho suya la voz que la República les había concedido para poder participar en la vida social, cultural y política. Fidelita, con sus pocos años, era una de ellas.


Según la descripción hecha muy posteriormente por una de sus compañeras de cautiverio, una joven modista llamada Antolina Matarranz, era “muy guapa, de unos diez y siete años (…), una muchacha encantadora, pero cuyo delito fue ser hija de padres de izquierdas y recitar poesías en el teatro (…)”. Efectivamente, Fidelita era lo que pudiéramos considerar una niña-prodigio en el campo de la poesía. Hija del “mejor ebanista de Torrelavega” y premiado carrocista, cuyas horas de ocio estaban siempre entregadas a la actividad cultural. Su hija,  heredaría estas aficiones desde muy pequeña y también siendo aún una niña comenzó a dar ejemplos públicos de sus aptitudes para el verso y la declamación.


A partir de 1933 mostró sus aptitudes en diversas entidades culturales, protagonizando recitales en la Biblioteca Popular de Torrelavega, Comillas, Cultural Vimenor de Renedo de Piélagos, Ateneo Popular y Ateneo de Santander, Teatro Principal y Cinema Solvay, además de ante los micrófonos de Radio Santander, siempre con gran éxito ya que, como ha recordado el cronista de Torrelavega Aurelio García Cantalapiedra, “asombró a los asistentes por sus condiciones como rapsoda, tanto por la manera de decir como por la memoria de que hacía gala”. Su repertorio estaba compuesto, principalmente, por obras de Antonio Machado, Federico García Lorca y Jesús Cancio, y los medios de comunicación de Cantabria y La Habana se hicieron eco de su trabajo en más de 30 recitales.


Antolina, contó como  una tarde visitaron la cárcel los componentes de un grupo de falangistas y acordaron, junto con las guardianas, sacar a Fidelita aquella noche. Las compañeras quedaron horrorizadas cuando, a las pocas horas, vieron llegar a Fidelita hecha una piltrafa humana. Cayó de bruces y las compañeras no fueron capaces de que ella contara qué habían hecho con ella. Sólo podía repetir: “fueron cinco, fueron cinco”. Al poco tiempo murió  y se llevó a la tumba todas las aberraciones que le hicieron.  


Quienes decidieron poner punto final a la existencia de una joven que aún no había cumplido los 18 años eran correligionarios de los que  encerraron a Jesús Cancio quien  escribiría a modo de elogio fúnebre su "Romance del entierro de la gentil recitadora de mis versos", un poema que  logró ver la luz  hace unos pocos años.


Su familia estaba completamente destruida, cumplida la condena impuesta a su padre se vio obligada a un destierro voluntario en Vigo para así sustraerse de la persecución política que sobre la familia se ejercía.

Desde entonces, sobre la figura de Fidelita se corrió un velo de silencio, de tal manera que incluso en el monolito levantado en el cementerio en memoria de los republicanos fusilados en Torrelavega no figura su nombre. Pero podemos sospechar que en algunos ambientes de la ciudad aún se recuerda tanto su final como la personalidad de unos verdugos que se vanagloriarían de la hazaña perpetrada.

Tomado del articulo de  JOSÉ RAMÓN SAIZ VIADERO  escritor, historiador, conferenciante y periodista. 

https://www.facebook.com/gmatanzasLVPD/posts/1592282750833963
http://www.eldiariocantabria.es/articulo/cantabria/ochenta-anos-violacion-muerte-fidelita-diez-manos-manada-falangistas/20180625165344046658.html
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lunes, 24 de junio de 2019

Nellie Manso de Zuñiga traductora




Nellie (Elena) Manso de Zúñiga Younger (31 de mayo de 1925 - 28 de enero de 2018) fue una traductora y empresaria española.

Considerada una mujer innovadora y pionera en aquellos terrenos en los que desarrolló su labor. Casada con Juan Manuel de Maeztu Hill, conde de Maeztu, fue madre de cuatro hijos y abuela de cuatro nietos.

Nellie, fue una de esas mujeres excepcionales que ha dado el siglo XX en España. A pesar de ser educada en un ambiente religioso y tradicional, tal y como ella misma describía en su autobiografía Mis memorias, publicadas en Biblioteca Nueva, supo abrirse camino en plena posguerra en el mundo del empresariado y simultáneamente convertirse en una prestigiada traductora que no solo se limitaba a transcribir con acertado criterio literario, sino también a ser coautora de frases celebérrimas de los hermanos Marx, como su famoso trabalenguas ante la lectura enredadora de un contrato mercantil: “….. la primera parte de la parte contratante….”. Pues esas palabras que tanto han llevado a la hilaridad de miles de españoles, son creación de esta mujer que empezó a trabajar con 16 años dando clases de inglés, ya que la nacionalidad británica de su madre (quien enviudó con cuatro hijos en la guerra civil), la convirtió en una perfecta bilingüe desde que empezó a hablar.

Tras un periodo de profesora se convirtió en bibliotecaria en el Instituto Británico de Madrid. Allí permaneció hasta 1945 y estableció contacto con libreros y editores que la solicitaron como traductora de libros, tanto del inglés al español, como del español al inglés. En este periodo se convirtió en traductora para Josep Janés, con quien trabajo durante décadas, antes de que  se fundiera con Plaza y se crease la editorial Plaza y Janés.

Cuando dejó el Instituto Británico pasó a ser la secretaria de Larry Corcoran, un conocido hombre de negocios americano que introdujo el doblaje profesionalizado en España. Cuando Corcoran volvió a los Estados Unidos, Nellie, junto con Hipólito de Diego y Carlos Valencia, fundó, en un decorado que por descuido no se había destruido en los estudios de cine Sevilla Films, la empresa de doblaje Sincronía.

Para Sincronía tradujo cientos de películas, y es la responsable, gracias al ingenio de sus diálogos, de que los españoles hayamos conocido el humor disparatado, satírico, desconcertante, incisivo y brillante de los Hermanos Marx, a los que en muchas ocasiones era imposible hacer una traducción literal del inglés al español, ya que se hubiera perdido toda la retranca e ironía surrealista de estos disparatados creadores cómicos. Algunas de las frases de los Hermanos Marx, traducidos por Nellie, forman ya parte de la cultura popular española, entre ellos los diálogos de Sopa de Ganso, considerados legendarios. Durante muchos años fueron clientes de Sincronía, y amigos personales de Nellie, figuras relevantes del cine español entre ellos  José Luis Borau, quien contó con ella como traductora cuando creó la editorial El imán.

Simultáneamente a su trabajo en Sincronía, fundó, a finales de los años 60, junto a un grupo de amigos médicos, arquitectos y abogados, la Asociación Altamira. A través de esta asociación consiguieron que la Renfe les cediera unos terrenos cerca de Vallecas y allí construyeron, con 25.000 pesetas, veintiséis viviendas para gitanos, cuyas chabolas el Gobierno había demolido por considerar que “afeaban” la ciudad. Las casas las construyeron los propios gitanos, y fue el primer paso de lo que más tarde se llamó la “integración gitana”.

Estas actividades Nellie Manso de Zúñiga las llevó a cabo desde una postura transformada de su religiosidad, que pasó de ser tradicional a ser cercana al pensamiento panteísta de Teilhard de Chardin, lo que se llamó entonces la Teología de la Liberación, una corriente nacida en América Latina, que se caracterizaba por considerar esenciales los fundamentos sociales y humanos de la Iglesia Católica.

Lectora empedernida, en los años setenta abrió la librería Scorpio, en la calle Núñez de Balboa de Madrid, desde donde siguió desarrollando una labor intelectual importante.

También participó activamente en las concentraciones del alternativo y mítico Salón Diana de Barcelona por la libertad de expresión. Ello se debió a que su hija, la actriz Miryam de Maeztu, miembro en los años setenta del grupo catalán Els Joglars, iba a ser juzgada en un Consejo de Guerra Militar por el caso La Torna, considerado el primer juicio a la “libertad de expresión”. Nellie, hija de militar, no dudó en sumarse a las movilizaciones del Salón Diana, donde acudió con su marido, también militar, e hijo del ensayista y político español Ramiro de Maeztu, fusilado por el ejército republicano en la guerra, y hermano de la pedagoga y humanista María de Maeztu.

Ya jubilada, Nelly fue de las primeras personas que se matricularon en UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia), donde se licenció en Historia.
 Tomado del articulo escrito por ROSANA TORRES

http://escueladedoblajedemadrid.es/premios-irene/
https://es.wikipedia.org/wiki/Nellie_Manso_de_Z%C3%BA%C3%B1iga
http://adoma.es/ha-fallecido-nelli-manso-zuniga/
http://lahemerotecadelbuitre.com/piezas/muere-nellie-manso-de-zuniga-traductora-librera-y-empresaria-del-sector-del-doblaje-como-propietario-del-estudio-sincronia/
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domingo, 23 de junio de 2019

Hester Stanhope la Reina blanca de Palmira


Lady Hester Lucy Stanhope (Chevening, Kent, Inglaterra; 12 de marzo de 1776 - Djoun, Siria, 23 de junio de 1839) fue una excéntrica aristócrata inglesa y es recordada por ser considerada como la Reina blanca de Palmira, en Siria, adicionalmente fue una intrépida viajera y exploradora en una época en la que a las mujeres no se les permitía ser aventureras y finalmente falleció como una eremita en Djoun, Siria.


Lady Hester nació en Kent, en el seno de una familia de la aristocracia inglesa, fue la mayor de las tres hijas de un político inglés, Lord Charles Stanhope y su esposa Lady Hester Pitt. Lord Stanhope era un personaje excéntrico muy aficionado a las ciencias, la política y sobre todo a la literatura. Su madre, Lady Pitt, era hija del primer conde de Chatham y hermana del Primer Ministro William Pitt.

Lady Hester fue educada con institutrices, pero desde su niñez demostró ser distinta al resto de las niñas de su posición social, no le interesaba seguir las mallas curriculares de educación de una aristócrata como la danza, la música y la pintura pues le aburrían, además tenía una personalidad fuerte con gran tendencia al liderazgo natural, sentía atracción por la caza, los caballos y lo relacionado con las aventuras y exploraciones. Lady Hester, además era una mujer de elevada estatura (1,8 m), de complexión amazónica y de gran desplante y apariencia, dotada de gran ingenio e inteligencia y con un extraordinario parecido a los rasgos de su tío, William Pitt.

Lady Hester creció en su casa paterna de Chevening hasta principios de 1800. Cuando cumplió 24 años, su padre la envió a vivir con su tío William Pitt y su abuela, Hester Pitt, condesa de Chatham, en el castillo de Walmer en Burton Pynsent.

La relación entre Lady Hester y su tío el ministro William Pitt (el Joven) llegó a ser muy estrecha, al extremo de asumir Lady Hester desde agosto de 1803 el papel de una pseudo-esposa (Pitt era soltero), profesándole además una gran admiración. En esa posición Lady Hester se transformó en su anfitriona y ayudaba a dar la bienvenida a sus invitados. Durante aquellas veladas se hizo conocida por su belleza majestuosa y su conversación animada e inteligente; pero muy franca, directa y quizás rayana en la falta de tino ya que detestaba y ridiculizaba a los conocidos de su padre que le parecían mediocres. Su personalidad opacaba un tanto a su tío y era divertida para la mayoría de sus amigos políticos que caían dentro de sus simpatías; no obstante, también hizo de enemigos innecesariamente en la clase política que mucho más tarde le jugarían en contra. Lady Hester tenía talento para los negocios y cuando Pitt estaba fuera de la oficina actuaba como su secretaria privada. También fue la promotora principal de los jardines de Walmer Castle   aprendiendo el arte de la jardinería.

El animado y ordenado mundo del cual disfrutaba Lady Hester terminó el día en que William Pitt falleció luego de una larga enfermedad, el 23 de enero de 1806 a sus 47 años. Las influencias sociales desaparecieron y el mundo de Lady Hester, para la época toda una solterona ya, se tornó solitario. La herencia de apenas £ 1.200 anuales proporcionada por la Corona como pensión vitalicia no le alcanzaba para mantener el estilo de vida que tenía cuando Pitt estaba en vida. Lady Hester Stanhope entonces decidió tomar el destino por las astas y financiarse un viaje a uno de los lugares más exóticos, el Oriente.


En octubre de 1810, Lady Hester y un reducido séquito de criados se embarcaron en un barco griego rumbo a Constantinopla, Turquía, y luego viajó a Egipto, allí conoció a Mohamed Alí, el bajá de Egipto, quien la invitó durante su estancia en la ciudad Damasco, a su palacio en Ezbekieh. Además la acompañaba su médico de cabecera, Charles Meryon quien fue su biógrafo y quizás su mejor amigo en esa parte de su vida hasta 1817. Estando en Damasco, Lady Hester se sintió muy atraída por las exóticas costumbres y estilo de vida de los beduinos y comenzó a adoptar su vestuario y maneras, vistiéndode como un druso. En ese lugar oyó hablar de la gran ciudad romana en ruinas de Palmira distante a 200 km de Damasco, un lugar retirado en Siria, muy peligroso de llegar y habitado en el trayecto por beduinos y bandoleros que vivían en un desierto feroz. Nunca había llegado hasta allá europeo alguno hasta entonces. El 14 de abril de 1813, Lady Hester tomó la decisión de fletar una caravana de 50 camellos, un nutrido séquito de criados y se vistió con espléndidas ropas a la manera de un príncipe druso, además contrató a un grupo de beduinos armados y uniformados como guardia pretoriana. Lady Hester pretendió imitar a la mítica reina Zenobia que desafió a los romanos en 270 D.C.

El 29 de marzo de 1813, la comitiva llegaba a la ciudad de Palmira, la cual fue recibida espléndidamente por los nómadas árabes que allí habitaban.

-" El jefe y 300 hombres armados salieron a recibirme, venían en espléndidos caballos, algunos venían prácticamente desnudos y otros con trajes de seda, dando gritos salvajes, cantando y bailando. Toda esta exhibición duró hasta que llegamos a un Arco del Triunfo en Palmira"-


Lady Hester Stanhope se ganó la admiración y el respeto de los árabes del lugar, los cuales le llamaron la Reina blanca de Palmira. Lady Hester volvió unos años más tarde a Damasco y allí encontró un castillo en ruinas del tiempo de Las Cruzadas, en Djoun el cual alquiló y decidió vivir allí reconstruyéndolo en parte. Dicho lugar estaba rodeado de árboles, cerca del mar Mediterráneo, el cual transformó en un gran palacete rústico y en uno de sus patios cultivó un jardín de rosas digno del Edén. Su médico, Charles Meryon regresó en 1817 a Inglaterra.

Lady Hester vivió allí como una auténtica princesa drusa protegiendo a esta etnia con sus influencias en ese lugar, recibiendo a los visitantes europeos que se aventuraban por esos lugares y se hizo de una gran fama en las colonias inglesas como mujer exótica y buena anfitriona.​

El principio del fin vino en 1836, cuando el gobierno británico le embargó la pensión que se le había concedido, debido a las abultadas deudas contraídas con sus acreedores debido a una fracasada expedición realizada por ella para buscar un supuesto tesoro en la ciudad de Ascalón. Después del embargo, la situación económica de Lady Stanhope empezó a deteriorarse gravemente a tal extremo que despidió a sus sirvientes, y otros comenzaron a robarle todos sus bienes personales por lo que comenzó a vivir una vida como eremita en estado de abandono, rodeada de una docena de gatos.,​ cachivaches y solo dejándose ver ante sus ocasionales visitantes de noche y envuelta en chales, para intentar ocultar los estragos de la edad.

En 1837, finalmente cayó gravemente enferma y el doctor Meryon viajó a Damasco para poder asistirla encontrándola muy abandonada y postrada en cama. Meryon hizo lo posible por reconfortarla y la acompañó un tiempo hasta su regreso obligado a la Costa Azul.

El 22 de junio de 1839, Lady Stanhope fallecía en Djoun completamente arruinada físicamente, en la oscuridad de su habitación, cubierta de harapos y en pésimas condiciones higiénicas en cama, teniendo por toda compañía a multitud de gatos y un cúmulo de objetos que había acumulado en sus viajes, fue inhumada en uno de sus jardines y su castillo fue sellado por el cónsul inglés en Damasco.

-" Lady Stanhope no era una excéntrica, era una mujer iluminada (espiritual), de alta cuna, muy culta, con dotes de estadista y en ocasiones una especie de Circe. Siempre se las ingeniaba aun en los momentos más difíciles de esparcir a su alrededor una mágica ilusión que cautivaba a quien la conocía"-

https://www.mujeresviajeras.com/lady-hester-stanhope-viajera-por-siria-hace-200-anos/
https://es.wikipedia.org/wiki/Hester_Stanhope
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sábado, 22 de junio de 2019

Sophie Germain matemática, física y filósofa francesa


Marie-Sophie Germain (1 de abril de 1776 - 27 de junio de 1831)​ fue una matemática, física y filósofa francesa.​ Fue una de las pioneras de la teoría de elasticidad​ e hizo importantes contribuciones a la teoría de números; uno de sus trabajos más importantes fue el estudio de los que posteriormente fueron conocidos como números primos de Sophie Germain


Sophie Germain nació en 1776 y fue hija de un rico banquero. En 1789 reinaba en París la Revolución francesa, así que fue confinada en su casa con 13 años. Pasaba horas en la biblioteca de su padre y quedó enamorada de las matemáticas al leer el relato de la muerte de Arquímedes (muerto por un soldado cuando le dijo que le siguiese y que estando tan concentrado en sus cálculos le desobedeció). Quedó impresionada por lo absorbente que podía ser un tema como para no hacer caso ni de un soldado en guerra. Sophie quería también ser tan absorbida por un tema que le pudiera hacer también olvidar los peligros del Reino del Terror. Sin embargo volvemos al tema de las dificultades de las mujeres con las ciencias. Sus padres no la apoyaron. Consideraban que las jóvenes no debían molestarse en saber matemáticas. Pero Sophie buscó, encontró y devoró todos los libros de matemáticas durante las noches. Sus padres la descubrieron y tomaron la decisión de quitarle toda la ropa y cualquier fuente de luz o calor para que no pudiera levantarse de la cama. Sophie volvió a derrotar a sus padres con un secreto surtido de velas. Por fin, empezaron a tolerar su pasión e incluso alguna vez apoyarla. 
La sociedad francesa tardó también en aceptar mujeres estudiantes en la École Polythechnique, pero la joven Sophie, con 18 años consiguió apuntes y se hizo pasar por Antoine-August Le Blanc, un estudiante que había abandonado la École. Le atrajo el análisis de Lagrange y bajo el seudónimo anterior le escribió un trabajo. A éste le impresionó tanto, que averiguó quien era y fue a su casa a decirle cuan impresionado estaba. Quedó todavía más asombrado cuando vio que Monsieur Leblanc era una jovencita. Lagrange la alentó y le presentó a otros matemáticos con los que mantuvo una abundante correspondencia matemática. Esto le sirvió además para tener el coraje de seguir estudiandolas. Entabló correspondencia con otros matemáticos de primer nivel y antes de los 30 años había demostrado un caso especial del “último teorema de Fermat” donde el exponente era cierta clase de números primos a los que hoy se conoce como primos de Sophie Germain. Con el mismo seudónimo, Sophie hizo conocer su obra al ya famoso Karl Friederich Gauss, de la universidad de Gotinga. Comenzaba disculpándose: “Desafortunadamente, la profundidad de mi intelecto no iguala la voracidad de mi apetito, y siento que es una temeridad molestar a un hombre de genio.” A lo que Gauss contestó: “Me complace que la aritmética haya encontrado en usted un amigo tan competente.” Se interesó tanto en las observaciones de Sophie, que mantuvieron correspondencia durante varios años, siempre, bajo el seudónimo. 


En 1807, las tropas francesas invadieron Hannover, la ciudad alemana donde vivía Gauss. Sophie, recordando la historia de Arquímedes, pidió al general francés Pernetti (amigo de la familia) que protegiera la vida de Gauss. Pernetti así lo hizo y le dijo que estaba a salvo gracias a la intervención de una tal Sophie Germain. Gauss explicó al general que no sabía quién era hasta que una carta Sophie se lo explicó. Contestó con una carta de absoluta admiración: “Cuando una persona de su sexo, que por nuestras costumbres y nuestros prejuicios, debe encontrar infinitamente más obstáculos y dificultades que los hombres para familiarizarse con esas investigaciones espinosas, sabe a pesar de ello franquear las trabas y penetrar en lo más profundo, hace falta sin duda que tenga el más noble coraje, los talentos más extraordinarios y la inteligencia superior”. 



En 1811 se presentó a un concurso convocado por la Academia de París, referente a la elasticidad de superficies. Buscaban un modelo matemático para explicar las formas de Chladni. La mayoría de los matemáticos ni lo intentó porque Lagrange había afirmado que los modelos matemáticos disponibles de la época eran inadecuados para su resolución. Sophie Germain se encerró a estudiar y presentó un trabajo basándose en anteriores resultados de Euler. Fue criticada por la falta de precisión al pasar de una línea a una superficie. En 1813 sometió otro trabajo del mismo tema y por tercera vez en 1816. Ganó el primer lugar situándola entre los mejores matemáticos. Fue entonces cuando se convirtió en la primera mujer en recibir un premio de estas características. Esto hizo que los matemáticos la aceptaran entre sus círculos. Continuó escribiendo sobre distintos problemas de la misma ciencia y continuó intercambiando correspondencia con Gauss. 
Este pidió a la Universidad de Göttingen que le dieran el grado de doctora; pero el 26 de junio de 1831 murió de cáncer a los 55 años antes de poder recibir dicho grado. Puede que no resolviera definitivamente el problema de la elasticidad, pero aportó las ideas necesarias para considerar que la elasticidad es proporcional a la suma de curvaturas principales. Gracias a conceptos como este un siglo más tarde pudo hacerse la torre Eiffel.

En esta torre están grabados los nombres de los científicos que, de alguna manera, contribuyeron a su existencia. Pues bien, el nombre de Sophie Germain no consta entre ellos. La ciencia sigue no considerando las mujeres como debiera y no hemos cambiado mucho, según parece. Un sobrino suyo publicó sus memorias filosóficas y fueron muy elogiadas por Auguste Comte.
 El busto de Sophie Germain preside la entrada de un colegio en París que lleva su nombre. 

Fuentes: “El hombre que sólo amaba los números”, Paul Hoffman “Mujeres, manzanas y matemáticas”, Xaro Nomdedeu Moreno “Matemática es nombre de mujer”, Susana Mataix http://www.wim-network.org/2012/08/sophie-germain/#more-5865

http://matemolivares.blogia.com/temas/curiosidades-viii-ene-2017-.php
https://www.pbs.org/wgbh/nova/article/sophie-germain/
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viernes, 21 de junio de 2019

Denise Scott Brown arquitecta postmoderna, urbanista, escritora y profesora



Denise Scott Brown (nacida Denise Lakofski) (Nkana, Zambia, 3 de octubre de 1931) es una arquitecta postmoderna, urbanista, escritora y profesora.​ Experta en planificación urbana y docente en universidades como Berkeley, Yale y Harvard, escribió en 1972 en colaboración con Robert Venturi y Steven Izenour Aprendiendo de Las Vegas: el simbolismo olvidado de la forma arquitectónica, uno de los libros más influyentes en arquitectura en la segunda mitad del siglo XX. 



Está considerada como la arquitecta más famosa de la segunda mitad del siglo XX.​ Se casó con Robert Venturi en 1967 y trabajaron juntos desde 1969, sin embargo en 1991 fue excluida del premio Pritzker lo que provocó su protesta y el debate sobre las dificultades de las mujeres arquitectas para ser reconocidas en su profesión. Finalmente, se les otorgó de manera conjunta la Medalla de Oro del AIA 2016 convirtiéndose en la segunda mujer de la Historia que gana el galardón más prestigioso del mundo de la arquitectura y en la primera mujer viva que recibe este galardón.​ Es socia del estudio de arquitectura Venturi, Scott Brown y Asociados de Filadelfia (Estados Unidos) que, en 2012 tras la jubilación de Venturi se convirtió en VSBA Architects & Planners.



Nacida en el seno de una familia judía procedente de Letonia,  Simon y Phyllis (Hepker) Lakofski, Denise Lakofski estudió primero en Johanesburgo (Sudáfrica) en la Universidad del Witwatersrand (1948-1952) donde conoció a su primer marido, Robert Scott Brown que también estudió arquitectura. En 1952 viajó a Londres para continuar sus estudios en la Architectural Association School of Architecture donde se graduó en 1955. En 1954, su pareja se reunió con ella en Londres y se casaron el 21 de julio de 1955. Posteriormente, la pareja pasó tres años viajando por Europa hasta que en 1958 se instalaron en Filadelfia para estudiar en el departamento de planificación de la Universidad de Pensilvania. En 1959, con 28 años, Robert Scott murió en un accidente de coche.

Denise completó sus estudios en planificación urbana en 1960 y empezó a trabajar en la facultad donde en una reunión de profesores conoció al joven arquitecto Robert Venturi también profesor de la facultad cuando Denise intervino en contra de la demolición de la biblioteca de la universidad diseñada por el arquitecto de Filadelfia Frank Furness. Scott y Venturi iniciaron una colaboración y compartieron clases de 1962 a 1964. En 1965 dejó la Universidad de Pensilvania. Fue nombrada codirectora del Programa de Diseño Urbano de la Universidad de California. En esos años se interesó en las ciudades de Los Ángeles y Las Vegas. En 1966 invitó a Venturi a visitar Las Vegas con ella. Se casaron en Santa Mónica (California) el 23 de julio de 1967. Denise Scott Brown no adoptó el nombre Venturi y decidió mantener su nombre de casada para no perder el trabajo que había publicado durante años con el apellido de su primer marido.​

Scott Brown regresó a Filadelfia en 1967 para unirse a la empresa de Robert Venturi y se convirtió en la directora de planificación en 1969. En 1972 con Venturi y Steven Izenour escribió Aprendiendo de Las Vegas: el simbolismo olvidado de la forma arquitectónica. Con la firma Venturi, Rauch y Scott Brown en 1980; y finalmente Venturi, Scott Brown y Asociados en 1989, Scott Brown ha realizado numerosos proyectos, entre ellos el Sainsbury Wing de la National Gallery en Londres, el complejo del Consejo General en Toulouse y el Mielparque Nikko Kirfuri Hotel y Spa cerca de Nikko en Japón. 

A lo largo de su carrera Denise Scott ha dedicado esfuerzo y tiempo para luchar por el reconocimiento de la contribución de las mujeres a la arquitectura. Ella misma ha sido protagonista de la controversia sobre la falta de reconocimiento del trabajo que realizan.


A pesar de que la obra de Scott Brown es, según los expertos, de la misma calidad a la de su marido Robert Venturi, que el pensamiento sobre "la importancia de lo ordinario" que marcan sus trabajos y libros son inspiración de la arquitecta y que firman sus trabajos de manera conjunta desde hacía más de 25 años, en 1991 solo su marido fue distinguido en solitario con el Pritzker, el premio más prestigioso en arquitectura del mundo. Como protesta Scott Brown se negó a acompañarle en la ceremonia de entrega del galardón ya que consideró que el premio hubiera debido ser compartido.​ En 2013 un grupo de estudiantes de Harvard inició una petición en internet para solicitar la concesión del Pritzker de manera retroactiva para Denise Scott. La petición fue firmada entre otros por el propio Robert Venturi a pesar de que en 1991 en su discurso de aceptación no reclamó compartir el premio aunque si mencionara que Denise realizaba más del 50 % del trabajo.​ A raíz de esta petición numerosos medios de comunicación como el New York Times se hicieron eco de la protesta, denunciaron la falta de presencia de mujeres en el jurado de los premios aportando el dato de que en 1991 tan solo había una mujer y 20 años después seguía habiendo solo una mujer, Martha Thorne, directora ejecutiva de Pritzker y denunciaron la discriminación de las mujeres en la profesión de arquitectura.​ Tras varios meses de especulaciones tras la protesta, en junio de 2013 el comité del premio Pritzker se reunió y decidió no reconocer retroactivamente a Scott Brown.


En noviembre de 2015 se anunció que Robert Venturi y Denise Scott Brown se harían acreedores de la Medalla de Oro del AIA 2016, uno de los galardones más prestigiosos del mundo en arquitectura, por la influencia que sus escritos y diseños han tenido en la teoría y la práctica de la arquitectura un galardón que, según algunas revistas especializadas, es "un guiño" a Scott Brown tras la polémica del Pritzker. Denise Scott Brown es la segunda mujer premiada con la medalla y la primera que ha conocido en vida reconocimiento del galardón ya que la primera mujer que recibió esta medalla fue Julia Morgan en 2014 a título póstumo.


Denise Scott Brown (1931) y Robert Venturi se conocieron en la Universidad de Pensilvania en 1960. Se casaron en 1967 y poco tiempo después, Scott Brown se unió a la firma de Venturi y Rauch, en Filadelfia, donde se convirtió en directora de planificaciones en 1969. Poco a poco tuvo un papel más importante en la firma —a la que se le cambió el nombre a Venturi, Scott Brown and Associates, en 1989—, dirigiendo proyectos de planificación y estudios cívicos y colaborando con Venturi en los proyectos más grandes de la firma. Sin embargo, rara vez se le atribuyó mérito por su trabajo, actitud de la cual manifestó malestar. Cuando su marido fue galardonado con el Premio Pritzker en 1991; dijo ella: «Ambos diseñamos cada pulgada del edificio juntos». En 1997, Scott Brown especuló: «La cuestión de ser mujer siempre estará en el aire en mi caso. Si no me hubiera casado con Bob, ¿habría llegado más lejos o no? ¿Quién sabe? Pero la misma pregunta va para él. Si no se hubiera casado conmigo, ¿habría llegado él más lejos?». Denise Scott Brown también reveló su opinión acerca de esta situación en un capítulo del libro Gender Space Architecture.

https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/895914/una-mirada-al-constantemente-olvidado-trabajo-de-denise-scott-brown
https://www.pinterest.com/buzgauF/denise-scott-brown/?lp=true
https://es.wikipedia.org/wiki/Mujeres_en_la_arquitectura
https://es.wikipedia.org/wiki/Denise_Scott_Brown
https://www.vivadecora.com.br/pro/arquitetos/denise-scott-brown/
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jueves, 20 de junio de 2019

Bettina von Arnim escritora y novelista romántica


Bettina Brentano, de nacimiento Elisabeth Katharina Ludovica Magdalena Brentano (Fráncfort del Meno; 4 de abril de 1785-Berlín, 20 de enero de 1859) fue una escritora y novelista romántica alemana, hermana del poeta Clemens Brentano.


La familia Brentano era originaria de las orillas del lago Como, en Lombardía, en el norte de Italia. Su abuela era Sophie von La Roche, una escritora talentosa amiga de Wieland y Goethe; estas relaciones la llevaron a conocer a numerosos escritores y poetas, entre los cuales destacaba su amiga, la poetisa huérfana Caroline von Günderrode.

Se casó en 1811 con un amigo de su hermano, el poeta Achim von Arnim, del que tuvo siete hijos; llevó un matrimonio no demasiado acorde con los supuesos tradicionales y, dado que su marido prefería la vida tranquila del campo a la de la ciudad, al contrario que ella, deseosa de intervenir en la activa vida cultural de Berlín, se instaló en 1818 en la ciudad con sus hijos, aunque pasaban las vacaciones todos juntos y cultivaban una intensa correspondencia. Tras la muerte en 1831 de su marido se instaló definitivamente en Berlín, donde se convirtió en activista de los derechos de la mujer.

Obras
Sus escritos más populares son apuntes corregidos de la correspondencia que mantuvo con Johann Wolfgang von Goethe, Karoline von Günderrode y su hermano Clemens Brentano, gran parte de los cuales son ficticios, pero redactados con un estilo desenvuelto y lúcido, de manera que forman en realidad novelas epistolares.

A los cincuenta años publicó su primer libro, Intercambio epistolar de Goethe con una niña (1835), iniciado en 1807, posteriormente reelaborado y ampliado con cartas inventadas por la autora. Esta relación se fraguó después del trágico suceso del suicidio de su amiga, la poetisa Karoline von Günderrode; entonces Bettina había buscado la amistad con la madre de Goethe y a través de ella inició una activa correspondencia con un escritor al que admiraba y al que visitó además bastantes veces en Weimar. Se han descubierto los originales de las cartas y por ellos se ha visto el proceso de reelaboración que sufrieron desde la mera y fría impersonalidad de Goethe a la versión cálida que en ellas ofreció la autora.

La actitud feminista de Bettina incluía una activa vida política que se expresó en Este libro pertenece al rey (1843). Dedicada al monarca de Prusia, era una sátira social en forma de diálogo entre una mujer y la madre de Goethe y un cura y un alcalde, representantes de la Iglesia y del Estado. Se reúnen para hablar de la situación del país y Bettina pone en boca de la madre de Goethe sus propias opiniones, muy críticas sobre las irregularidades de la administración y la política restauradora que se llevaba entonces; no se limita a eso, sino que sugiere una monarquía constitucional y hace propuestas concretas para paliar la creciente miseria del proletariado:

¿Vive el Estado en sano matrimonio con el pueblo, le concede verdadera confianza, sinceridad, a base de exigirle exclusivamente espíritu de esclavo? ¿Es el estado un fiel padre para el pueblo, desarrolla sus fuerzas, respeta sus inclinaciones naturales, confirma su energía, le asegura su derecho a la libertad y se alegra de su fuerza, o más bien censura en él su desarrollo hacia lo libre, grande, divino?
El cura y el alcalde no pueden sino rendirse a estos razonamientos y no ven otra salida para recuperarse que el sueño y el alcohol, respectivamente.

Cuando estalló en 1844 una revuelta entre los tejedores de Silesia las autoridades acusaron a Bettina de haberla propiciado con las investigaciones previas que había efectuado para escribir su Libro de los pobres, por lo cual renunció a darla a la imprenta. La obra abarca desde el Romanticismo a la época inmediatamente anterior a la revolución de 1848.

Seductora, independiente y mundana, Bettina goza de una reputación de epistológrafa sensible y apasionada, pero también de musa socialista. A lo largo de su vida, Bettina von Arnim fue sumiéndose en las ideas socialistas; escribió al rey de Prusia, se encontró con Karl Marx y defendió a los judíos y tejedores de Silesia.


La vida de Bettina inspiró la novela del escritor francocheco Milan Kundera La inmortalidad (1988) y la biografía de Carmen Bravo-Villasante Vida de Bettina Brentano, premio de biografía Aedos, 1956.

Publicaciones 
Epistolario con una niña. (Briefwechsel mit einem Kinde), 1835
Die Günderode, 1840
Este libro pertenece al rey (Dies Buch gehört dem König), 1843
Clemens Brentanos Frühlingskranz, 1844
An die aufgelöste Preußische Nationalversammlung, 1849
Libro de los pobres, inédito.


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miércoles, 19 de junio de 2019

Lotte Reiniger pionera de los dibujos animados


Charlotte Reiniger (Charlottenburg, Berlín, Imperio Alemán, 2 de junio de 1899 - Dettenhausen, República Federal de Alemania, 19 de junio de 1981) fue una cineasta alemana (posteriormente nacionalizada británica), famosa por sus películas de animación con siluetas, especialmente Las aventuras del príncipe Achmed (1926).


Le interesó el cine desde su adolescencia, especialmente las películas de Georges Méliès, por sus efectos especiales; y más tarde las del actor y director Paul Wegener, hoy recordado por sus dos versiones de Der Golem. En 1915, la joven asistió a una conferencia de Wegener y quedó entusiasmada ante las posibilidades del cine de animación.

Consiguió convencer a sus padres para que le permitieran entrar en el grupo de teatro de Max Reinhardt, al que pertenecía Wegener (1916-17). En un intento de llamar la atención de su héroe, distante y muy ocupado, se dedicó a confeccionar las siluetas de los otros actores del grupo en sus respectivos papeles. Logró el efecto deseado, y pronto empezó a trabajar con Wegener, realizando siluetas para los rótulos intercalados de las películas: Rübezahls Hochzeit ("La boda del gigante Ruebezahl", 1916) y Der Rattenfänger von Hameln ("El flautista de Hamelín", 1918); así como los decorados y accesorios de la película Die schone prinzessin von China ("La bella princesa de China", 1916).

Gracias al éxito de su trabajo y a la recomendación de Wegener, consiguió ser admitida en el Institut für Kulturforschung (Instituto de Investigaciones Culturales), un estudio berlinés dedicado a las películas de animación experimentales. Allí realizó su primera película de siluetas, Das Ornament des verliebten Herzens ("El ornamento del corazón enamorado", 1919). En dicho estudio conoció también a Carl Koch, con quien se casaría en 1921, y que colaboraría con ella en casi todas sus películas.



 En los años siguientes realizó seis cortometrajes, todos ellos con producción y fotografía de su marido. Al mismo tiempo, trabajó en anuncios publicitarios (la agencia de publicidad Pinschewer contrató a varios animadores abstractos durante la República de Weimar) y en los efectos especiales de varios largometrajes de imagen real (en particular, diseñó la silueta de un halcón para una secuencia onírica de la primera parte de Die Nibelungen, de Fritz Lang). Durante esta época, Reiniger se convirtió en el centro de un amplio grupo de ambiciosos animadores alemanes.

En 1923, se le presentó una oportunidad única. El banquero Louis Hagen, admirador de su obra, le ofreció financiarle un largometraje, que realizaría en un estudio construido encima de su garaje, cerca de su casa de Potsdam. El resultado fue Die Abenteuer des Prinzen Achmed ("Las aventuras del príncipe Achmed"), terminado en 1926, el más antiguo largometraje de animación que se conserva, con una trama que es un pastiche de varias historias relacionadas con Las mil y una noches. La película tuvo éxito tanto de crítica como de público, Reiniger se anticipó en una década tanto a Walt Disney como a Ub Iwerks en utilizar la cámara multiplano para ciertos efectos. Además de contar con las siluetas de Reiniger como actores del film, la obra se beneficiaba de los oníricos decorados de Walter Ruttmann, que había colaborado con Reiniger en la secuencia antes citada de Die Nibelungen, y de la música de Wolfgang Zeller. Algunos efectos adicionales corrieron a cargo de Carl Koch y Berthold Bartosch.

El éxito de Die Abenteuer des Prinzen Achmed dio a Reiniger la oportunidad de realizar el mediometraje Doktor Dolittle und seine Tiere ("El doctor Dolittle y sus animales", 1928) basada en la primera de las novelas de la serie dedicada al personaje por el autor inglés de literatura infantil Hugh Lofting. La música fue compuesta en esta ocasión por Kurt Weill, Paul Hindemith y Paul Dessau.






Un año más tarde, Reiniger codirigió, con Rochus Gliese, su primera película de imagen real, Die Jagd nach dem Glück ("La búsqueda de la felicidad", 1929), un relato sobre una compañía de teatro de siluetas. En la película interpretaban papeles Jean Renoir y Berthold Bartosch, e incluía una representación de siluetas de 20 minutos, diseñada por Reiniger. Por desgracia, el filme se terminó cuando el sonido acababa de llegar a Alemania, y su estreno tuvo que demorarse hasta 1930 para añadir las voces de los actores. El doblaje fue tan malo que terminó por arruinar la película. Reiniger proyectaba un tercer largometraje, basado en la ópera de Ravel L'Enfant et les Sortilèges, pero no consiguió hacerse con los derechos de la obra.

Con la llegada al poder del partido nazi, Reiniger y Koch tomaron la decisión de emigrar, pero ningún estado les concedió los visados necesarios para establecerse de forma permanente. Como resultado, la pareja pasó los años entre 1933 y 1939 viajando de un país a otro, permaneciendo en cada uno todo el tiempo que el visado les permitía. Durante esta época, produjeron unas doce películas. Entre las más conocidas están Carmen (1933) y Papageno (1935), basadas respectivamente en las óperas Carmen de Bizet y La flauta mágica de Mozart.

Al no poder conseguir un nuevo visado, se vieron obligados a quedarse en Alemania. Pasaron la Segunda Guerra Mundial en Berlín. Intentaron un nuevo proyecto, que iba a titularse Die goldene Gans ("La oca de oro"), que no pudieron concluir por falta de medios.

En 1949, Reiniger y Koch pudieron por fin trasladarse a Londres. Tras realizar algunos proyectos para la Oficina General de Correos, crearon la empresa Primrose Productions. Carl Koch murió en 1962, pero Lotte Reiniger siguió trabajando. Durante esta época, realizó veinte películas de siluetas, la mayoría de ellas para la BBC, y casi todas basadas en cuentos de hadas clásicos. En 1976 se desplazó a Canadá, donde realizó la película Aucassin et Nicolette para el National Film Board.

En 1972 recibió el Deutscher Filmpreis y luego en 1979, la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania.

Murió en Dettenhausen, Baden-Wurtemberg, Alemania, el 19 de junio de 1981, a los 82 años.

https://es.wikipedia.org/wiki/Lotte_Reiniger
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martes, 18 de junio de 2019

Mirjam Pressler escritora alemana



Mirjam Pressler (18 de junio de 1940 - 16 de enero de 2019)  nació en Darmstadt  y se crió con padres adoptivos. Después de sus estudios, primero en la Academia de Bellas Artes de Fráncfort y luego en la Academia de Idiomas de Múnich, viajó a Israel donde vivió durante un año en un Kibbuz. Fue duro su regreso a Alemania, de pronto se vio sola con una hija a la que sacar adelante (otras dos se sumaron después). En la decada de los 70 aceptó prácticamente cualquier empleo (trabajó como taxista y dependienta de una tienda de ropa), mientras se volcaba con empeño en sus primeros escarceos literarios. En 1980 hizo su debut con Chocolate amargo .


 Desde entonces  publicó más de 30 libros infantiles y juveniles y ha traducido al alemán más de 200 títulos del holandés, flamenco, hebreo, inglés y afrikáans.


 Mirjam es conocida por traducir una revisión del diario de Anne Frank , El diario de una joven , en 1991
De entre todos los galardones que Mirjam Pressler ha recibido a lo largo de su vida cabe destacar la mención especial del Premio Alemán de Literatura Juvenil que obtuvo en 1994 en recononocimiento a su labor como traductora, así como las tres ocasiones en que el conjunto de su obra fue galardonado: en 2001 ganó el premio especial de la Academia Alemana de Literatura Infantil y Juvenil e.V. Volkach, en 2004, el Premio Alemán del Libro y en 2010, la mención especial del Premio Alemán de Literatura Infantil y Juvenil. Si fuese ella, sin embargo, quien premiara su propia creación, las obras afortunadas serían Si llega la suerte, ponle una silla  y Malka Mai 







Entrevista a Mirjam Pressler (2005)    español
http://www.goethe.de/ins/es/mad/prj/kuj/atr/mipr/esindex.htm
https://wirfrauen.de/
https://de.wikipedia.org/wiki/Mirjam_Pressler
https://en.wikipedia.org/wiki/Mirjam_Pressler
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lunes, 17 de junio de 2019

Chantal Mouffe filósofa y politóloga belga




Chantal Mouffe (Charleroi, 17 de junio de 1943) es una filósofa y politóloga belga.

Junto a Ernesto Laclau dio el pie a la corriente filosófica llamada posmarxismo, en la que se repiensa la herencia marxista al alero de las transformaciones sociales de las últimas décadas, período llamado por algunos teóricos modernidad tardía o postmodernidad. Junto a Laclau, fueron activistas en las luchas sociales de los años 60's.

El pluralismo agonístico es revisado en gran parte de sus obras; una defensa acérrima de la democracia como proyecto político frente a corrientes menos abiertas, como las que se formaron al alero de los socialismos reales. Sin embargo, una de las tésis que defiende de Karl Marx es la de la historia del hombre como historia del conflicto. Así, sin ese antagonismo, "la sociedad no puede existir".



Chantal Mouffe. 1999. El retorno de lo político. Paidos


Chantal Mouffe es muy crítica respecto de las posibilidades de las instituciones internacionales de aumentar las oportunidades de la democracia y trascender las voluntades de los Estados más poderosos, que por ejemplo, dominan en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Así, las instituciones jurídicas internacionales, ni son capaces de erradicar la fuerza de las relaciones internacionales, ni superan los efectos de poder en este campo, sino que más bien tienden a reproducirlos. Se trata, en suma de un libro muy necesario, que somete a una crítica fundada la sustentación teórica de muchas de las modas intelectuales del día y en ese sentido, es un ejemplo de teoría crítica que me parece especialmente recomendable para los estudiantes de Ciencias Sociales y Humanidades, más expuestos a recibir el impacto del prestigio que circunda a las obras de todos los autores analizados. Por otra parte, me parece que el polémico concepto de lo político defendido por la autora, gana en determinación y plausibilidad al exponerse a la confrontación con algunas de las  teorías sociológicas y políticas que se presentan como alternativas al carácter antagónico de las luchas políticas

Obra
Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. (1985) 2004. Hegemonía y estrategia socialista. FCE
Chantal Mouffe. 2003. La Paradoja Democrática. Editorial Gedisa, Barcelona
Chantal Mouffe. 2007. En torno a lo político. FCE

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domingo, 16 de junio de 2019

Yvonne Knibiehler académica, ensayista, historiadora y feminista francesa



Yvonne Knibiehler, nacida en 1922 en Montpellier, es una académica, ensayista, historiadora y feminista francesa. Madre de tres hijos, profesora emérita de la Universidad de Aix-en-Provence, especialista en historia de la mujer y la maternidad, dedicada a las principales causas del siglo XX, es autora de varios libros.

Yvonne Knibiehler estudió en Montpellier de 1940 a 1944. Se graduó en 1945 con una combinación de historia y geografía.

Ella enseñó en la escuela secundaria en Nîmes (Gard). Ella vivió en Marruecos desde 1949 hasta 1954 y enseñó en Oujda. Luego enseñó en Enghien (Seine-et-Oise), luego en el Lycée Théodore Aubanel en Aviñón (Vaucluse) hasta 1964. Luego fue a la universidad, como asistente (1964), luego como profesora (1970 ). Ella defendió su tesis doctoral en noviembre de 1970 sobre François-Auguste Mignet, luego se convirtió en profesora (1972) en la Universidad de Provenza (Aix-Marseille I). Se retiró de la docencia en 1984, después de especializarse en historia, familia y salud de las mujeres.



"A menudo en contra de la corriente principal del pensamiento dominante, ella demostró en la lucha feminista que la maternidad seguía siendo un tema central de la identidad femenina. Hoy, a medida que más y más mujeres son alentadas a regresar a sus hogares, ella denuncia el cansancio de las madres. (Contraportada, ¿Quién se quedará con los niños?)


Feminismo y maternidad
Nueva tendencia en el pensamiento feminista: la historiadora Yvonne Knibiehler afirma que la verdadera liberación de la mujer pasa por la defensa de la función materna. Y la británica Alison Wolf sostiene que, detrás de una supuesta reivindicación de todas las mujeres, el feminismo "traicionó" a las madres.





 Traemos este articulo publicado por Le Monde hace varios años que sigue teniendo vigencia : 


Yvonne Knibiehler : Las Feministas deben repensar la maternidad 


CATHERINE VINCENT.


Con la publicación de sus memorias, tituladas ¿Quién cuidará a los niños? Memorias de una feminista iconoclasta, (Ed. Calmann-Lévy, 2007) la historiadora Yvonne Knibiehler, de 84 años, gran figura del feminismo francés, explica por qué la verdadera liberación de la mujer pasa necesariamente por la defensa de la maternidad.


Las memorias no interesan tanto por lo que tiene de singular sino por las afirmaciones críticas que Kniebiehler formula sobre el feminismo en general y por las preguntas que plantea sobre su incierto futuro. Kniebiehler rechazó siempre el tener que "elegir" entre vida profesional y maternidad: Así, vinculó sus "dos vidas, la de historiadora y la de madre", especializándose en la historia de la maternidad. Autora de La révolution maternelle depuis 1945 (1997) y de La Sexualité et l''histoire (2002), sus memorias vinculan la experiencia de varias generaciones.


La de sus abuelas, "mujeres de interior" de la pequeña burguesía de Montpellier en el S. XIX. La de su madre, que sólo tuvo educación primaria y habría deseado que su hija se convirtiera, como ella, en ama de casa ("El haber seguido estudios superiores, lo debo a mi padre"). Su propia generación —la de la descolonización, de los movimientos feministas y de los trastornos en las estructuras familiares...—, y también las de sus tres hijos (dos hijas y un hijo) y de sus siete nietos. Su obra abarca más de un siglo de historia, a lo largo del cual las identidades sexuadas evolucionaron dentro del marco de una mutación antropológica de tal amplitud "de la que ya no se ve el final". ¿Qué pasará con este feminismo europeo que, según ella, se presenta hoy como una inmensa "exhortación paradojal" a ser al mismo tiempo una buena madre y una mujer mundana? Tocará a sus bisnietos decirlo. El segundo nacerá en mayo.


- —Usted afirma que el feminismo equivocó el camino cuando decidió ignorar la maternidad. De hecho, en los 70 no era políticamente muy correcto tener hijos siendo militante...

- —No exageremos: en ese momento, había algunas intelectuales para defender la maternidad. Pero lo hacían poniéndose del lado del cuerpo. Alababan la belleza del embarazo, del parto... Personalmente, nunca me pareció lindo estar embarazada ni dar a luz. Lo que sí me pareció milagroso es el encuentro con ese pequeño ser que, desde las primeras horas de su vida, expresa cuán humano es. En eso disentí mucho tiempo con Simone de Beauvoir quien, en El Segundo Sexo, define la maternidad como un obstáculo a la vocación humana de trascendencia. Yo soy una hembra mamífera, sin duda, pero no soy un animal. Y mi relación con los hijos que traigo al mundo también está hecha de inteligencia, lo que abre precisamente la posibilidad de una superación, de una trascendencia. Algo que más tarde me permitió reconciliarme con Beauvoir, que percibe también perfectamente esa posibilidad: la mujer, escribe, "puede consentir en dar vida solamente si la vida tiene un sentido; no puede ser madre sin tratar de desempeñar un papel en la vida económica, política, social".


- —Por un lado las madres, por el otro, las feministas: al intentar reunirlas, usted tuvo muchas veces "la sensación de estar sentada entre dos sillas". Pero su recorrido de historiadora —dirigió la unidad de historia de la familia en la universidad de Provenza— no hizo más que reforzar su convicción.

- —Como feminista de la segunda ola (la de los años 60 y 70) fui, por cierto, marginal y discutida. ¿Por qué? Porque pese a apoyar las luchas de las militantes sobre la sexualidad, el control de la fecundidad, el poder o el trabajo, estaba convencida de que la maternidad sería una cuestión central de la identidad femenina. No podía sentirme satisfecha con la orden implícita: "Sé madre y callate". Mi profesión de historiadora, al igual que mi propia sensibilidad, me permitían afirmar que la maternidad no era solamente un desarrollo narcisista, un júbilo personal. Era también, en igual medida, una función social. Y yo estaba convencida de que ignorando esa función social, se ignoraba la mitad, por lo menos, de las realidades maternas. Desde entonces, los resultados de mis investigaciones no han hecho más que reafirmar esa certeza. El feminismo debe ante todo repensar la maternidad: todo lo demás se dará por añadidura.


- —Escribe que el feminismo adolece de "una debilidad congénita": la transmisión de la identidad sexuada es mucho más difícil para las mujeres que para los hombres. ¿Por qué esa diferencia?

- —Para un padre es relativamente fácil enseñarle a su hijo a ser hombre, porque hacerlo sólo pone en juego a sus respectivos egos. Pero entre madre e hija, la transmisión pone en juego la vocación misma de la especie humana. Lo que una madre le enseña a su hija es que en la reproducción de la especie todo su cuerpo está comprometido, profundamente. O sea, en un ámbito que roza lo sagrado, que es imposible laicizar totalmente. Por más que los médicos hayan explicado totalmente el proceso de engendrar, de la gestación, del parto, se invierte tanta energía en el nacimiento humano que éste sigue siendo sagrado, y la madre con él. Ahora bien, si yo quiero criar a mi hija como un ser inteligente y culto, puedo hacerlo. Pero no sé decir qué exige en mí la maternidad. Eso solamente puede transmitirse por el modelo y ese modelo se impone actualmente en forma menos evidente, menos natural que antes.


- —A más de treinta años de la ley Veil que autorizó el aborto en Francia, ¿las mujeres se apropiaron realmente del control de su fecundidad?

- —El hecho de que la libertad de dar o no a luz un hijo esté inscrita en la ley evidentemente es fundamental en el plano simbólico. Pero esa libertad jurídica es formal si falta la libertad psicológica. Tomemos el ejemplo de Holanda: es el país que tiene la ley más liberal en materia de aborto, y al mismo tiempo la tasa de abortos más baja del mundo... Lo cual prueba que ambas cosas no son contradictorias. En Francia, en cambio, el número de Interrupciones Voluntarias del Embarazo (IVG en la sigla original) se mantiene anormalmente alto (13 a 14 por mil mujeres en edad de procrear). ¿Por qué? Porque no se les dice lo suficiente a las mujeres que se trata también de una prueba, física y moral. Mientras la IVG siga siendo para las mujeres un símbolo de liberación, la soportarán sin protestar, por desagradable que sea. Y lo mismo vale para la anticoncepción. Los productos que necesitan las mujeres para controlar su fecundidad son fabricados por multinacionales dirigidas por hombres que se preocupan mucho más por las ganancias de esas fabricaciones que por la liberación de las mujeres. En tanto eso no cambie, las feministas no podrán jactarse de haber conquistado el control de su fecundidad.


- —Aún hoy, en su aplastante mayoría, a las madres que trabajan les cuesta conciliar sus responsabilidades profesionales y maternales. La novedad es que ahora lo dicen. ¿Asistimos al surgimiento de una tercera ola de feminismo que intenta, por fin, aliar igualdad y maternidad?

- —De ser así, veremos cómo evoluciona. Lo que espero es que las —y los— que se declaren feministas en el futuro hayan comprendido que sin duda hay que ayudar a las mujeres a no ser madres cuando no quieren serlo, pero que también hay que ayudarlas a serlo cuando lo desean.


- —¿Eso debe necesariamente pasar por un reparto igualitario de las tareas paternas?

- —No lo creo. Durante un tiempo, es posible que las mujeres creyeran que se compartiría todo, pero ya perdieron esa ilusión. Aunque más no sea porque las madres siguen entregándose más que los padres y que sacrificar demasiado el cuidado de los hijos constituye a menudo para ellas una privación. Las generaciones jóvenes tendrán que llegar a resolver esa cuadratura del círculo que todos, tanto padres como hijos, padecen actualmente. No es casual que los candidatos a la presidencia no paren de prometer más guarderías, más ayudas a los padres que trabajan. Ni que Germaine Poinso-Chapuis, que fue en 1947-1948 —mucho antes que Simone Veil— la primera ministro francesa en pleno ejercicio encargada de la salud de la familia en el gobierno de Robert Schuman, tuviera la idea de crear un ministerio de la infancia. Una prueba más, si es que todavía hacía falta, de que el problema no es nuevo.


- —Dentro de ese contexto, ¿cómo ve la candidatura de Ségolène Royal a la más alta función del Estado?

- —El hecho de que una mujer con cuatro hijos y que nunca ocultó su interés por la función materna pueda ser candidata a la elección presidencial demuestra indiscutiblemente una evolución de las mentes. Pero es un avance de doble filo. Si tiene éxito, eso tranquilizará a las mujeres en cuanto a su validez en el ámbito público. Pero si fracasa, y contrariamente a lo que pasa en el caso de los hombres, se puede llegar a inferir que el género femenino en su conjunto es incapaz en política.


- —¿Cuál sería, hoy, su definición del feminismo?

- —El feminismo es la otra cara largo tiempo oculta del humanismo, doctrina que preconiza el desarrollo de la persona humana. Pues sucede que la persona humana es sexuada, y que lo que permite el desarrollo de un sujeto de género masculino no siempre es suficiente para el desarrollo de un sujeto de género femenino. Además, constatamos que la dominación masculina, por razones antropológicas, no deja de estar presente a través de toda la historia. Se desplaza cuando hace falta, pero nunca se borra.


- —Que una mujer pueda acceder a una candidatura política de altísimo nivel, ¿no significa acaso que el poder está en otra parte, y que la dominación masculina se refugió esencialmente en el ámbito económico?

- —No nos hagamos ilusiones: el feminismo no suprimió, ni siquiera atenuó mucho la dominación masculina. Sólo la obligó a cambiar de lugar. Por eso, ese movimiento político es inamovible y eterno, y su función consistirá, siempre, en limitar las desigualdades y las injusticias que genera la dominación masculina. Dominación que, de parte de los hombres, a menudo es inconsciente y rara vez deliberada, pero no por eso menos permanente.
Traducción de Cristina Sardoy.

http://edant.clarin.com/suplementos/cultura/2007/04/21/u-04411.htm
https://fr.wikipedia.org/wiki/Yvonne_Knibiehler
http://www.lemonde.fr/livres/article/2010/02/17/yvonne-knibiehler-le-feminisme-doit-repenser-la-maternite_864946_3260.html
https://www.babelio.com/livres/Knibiehler-Les-mots-des-meres/840092
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