Acerca de nosotras ·

Actividades

Escritora Poeta feminista Pintora Artista Cantante Música Escultora Actriz directora de cine Periodista activista Defensora de derechos humanos Arte compositora abogada Profesora Política investigadora Arquitecta medica Fotógrafa Maestra Filosofa Rosas para todas nuestras heroínas fotografa Ilustradora Mujeres Creadoras Historiadora Artista plástica Socióloga dibujante guionista Literatura literata química Antropologa Educadora Pintura bailarina sindicalista Diseñadora Ecologista Novelista Pedagoga Psicóloga coreógrafa feminista y activista por los Derechos Humanos jurista Descubridora Fisica Narradora Teologa científica cineasta pianista urbanista Anarquista Artesana Cuentista Economista Enfermera Filóloga Poetisa cantautora ceramista Actriz de teatro Artista textil Artistas Bióloga Blogera Cantante y compositora Diseñadora gráfica Documentalista Dramaturga Ecologa Fotoperiodista Interprete musical Jueza Psicologa Psicoterapeuta Rapera matemática mezzosoprano Activista por los derechos sexuales de las mujeres Artesana alfarera Artesana herrera Artista gráfica Artistas graficas Compositora de música Directora de orquesta Diseñadora de moda Doctora Ciencias Políticas Escritoras Fisiologa Geologa Gestora cultural Naturalista Neurologa Terapeuta Terapeuta quinesóloga Teóloga feminista asambleista asesora en prevención de violencia de género . diplomatica diputada directora directora de teatro. directora de documentales directora de periódico directora de tv doula intérprete de sitar poeta Innu psicoanálisis toquillera

miércoles, 23 de agosto de 2017

Marzieh Meshkini cineasta iraní


Marzieh Meshkini  nacida en 1969 en Teherán  es una directora de cine y escritora iraní . Está casada con el director de cine Mohsen Makhmalbaf, ella escribió el guión para la pelicula The Day I Became a Woman , Roozi ke zan shodam (2000) (El día que me convertí en mujer), su primera película, relata la historia de una joven que es oficialmente declarada mujer en su noveno cumpleaños y después tiene que usar un velo y ya no se le permite hablar con chicos




 Su film  PERROS CALLEJEROS  también titulada Los niños del fin del mundo es una historia de denuncia, de denuncia de exclusión y del desamparo absoluto. Zahed (una especie de Val Kilmer en miniatura) y Gol-Ghotai, dos hermanitos de Afganistán, son hijos de un Talibán que está a punto de ser enviado a Guantánamo (en el filme se hacen algunas menciones referenciales al 11 de septiembre de 2001, aunque sin juicios de valor) y de una mujer que está presa y en espera de ejecución por haber contraído nupcias por segunda vez, lo que en este contexto equivale a ser una prostituta. Por este motivo, Zahed y Gol-Ghotai están del timbo al tambo. Vivían con su mamá en el retén femenino, pero salen de allí para ir a conversar acerca de su futuro con su padre en otra cárcel, y ya no pueden volver a entrar (la cárcel, o sea, el encierro, se convierte para los niños en refugio, al que tampoco pueden tener ya más acceso: prisión interior y exterior). Acompañados por un perrito que sirve de conciencia muda (Gol-Ghotai: "¿Tú entiendes a los humanos, perrito?"), sobreviven a medias escarbando en rellenos sanitarios

Tienen dos hijas directoras de cine  y un hijo: Samira Makhmalbaf , Hana Makhmalbaf y Meysam Makhmalbaf .



Honores y premios

Silver Hugo, Festival Internacional de Cine de Chicago (2000)
Premio UNESCO, Festival de Cine de Venecia (2000)

Filmografía
2000: El día en que me hice mujer ( Roozi ke zan shodam )
2004: Perros callejeros ( velgard de Sag-haye )


http://correiacine.blogspot.com.es/2007/02/sag-haye-velgard-perros-callejeros-204.html
https://fr.wikipedia.org/wiki/Marzieh_Meshkini
https://www.rottentomatoes.com/celebrity/marzieh-meshkini
https://en.wikipedia.org/wiki/Marzieh_Meshkini
https://sausanreads.com/tag/marzieh-meshkini/
https://en.wikipedia.org/wiki/Marzieh_Meshkini#/media/File:Marziyeh_Meshkini.jpg



Leer más...

martes, 22 de agosto de 2017

Andrea Dworkin escritora y activista del feminismo radical


Andrea Dworkin ( 26 de septiembre de 1946, Camden, Nueva Jersey, Estados Unidos- 9 de abril de 2005) fue una escritora estadounidense y activista del feminismo radical.

Había nacido el 26 de septiembre de 1946 en Camden, Nueva Jersey, en el seno de una familia de origen judío. En el plano personal, Andrea tuvo unos comienzos muy duros, con abusos por parte de su padre y de su primer marido, un anarquista holandés que la maltrataba. A los 18 años fue arrestada durante una protesta contra la guerra del Vietnam y estuvo en la cárcel de mujeres del Village, donde sufrió los abusos de dos médicos. Escribió entonces sobre su detención y su testimonio fue ampliamente divulgado por la prensa internacional.

Todos estos factores dominaron sus batallas subsiguientes contra toda forma de violencia contra la mujer. Tras licenciarse en Literatura en 1968 por el Bennington College, dedicó todas sus fuerzas a la lucha feminista. Básicamente, fueron batallas contra la pornografía, la pedofilia, la violencia contra la mujer y la conducta sexual del hombre como referente de la desigualdad imperante, ahondando en la utilización del sexo por el hombre como vehículo del poder patriarcal

"Cada siglo, hay un puñado de escritores que ayudan a la raza humana a evolucionar Andrea es una de ellas.." - Gloria Steinem


Andrea Dworkin, feminista polémica



La escritora estadounidense y activista del feminismo radical Andrea Dworkin murió el pasado 9 de abril en su casa de Washington, a los 58 años. Había nacido el 26 de septiembre de 1946 en Camden, Nueva Jersey, en el seno de una familia de origen judío. En el plano personal, Andrea tuvo unos comienzos muy duros, con abusos por parte de su padre y de su primer marido, un anarquista holandés que la maltrataba. A los 18 años fue arrestada durante una protesta contra la guerra del Vietnam y estuvo en la cárcel de mujeres del Village, donde sufrió los abusos de dos médicos. Escribió entonces sobre su detención y su testimonio fue ampliamente divulgado por la prensa internacional.


Todos estos factores dominaron sus batallas subsiguientes contra toda forma de violencia contra la mujer. Tras licenciarse en Literatura en 1968 por el Bennington College, dedicó todas sus fuerzas a la lucha feminista. Básicamente, fueron batallas contra la pornografía, la pedofilia, la violencia contra la mujer y la conducta sexual del hombre como referente de la desigualdad imperante, ahondando en la utilización del sexo por el hombre como vehículo del poder patriarcal.

Su activismo en contra de la pornografía le creó muchos enemigos tanto en sectores de la derecha como de la izquierda. Ya en su primer libro, El odio a las mujeres, editado en l974, cuando tenía 27 años, arremetía contra todas las formas de pornografía por incitar a la violencia contra las mujeres y llegó a ser acusada de promover la censura, Se defendió en varios ensayos, como Vida y muerte. Escritos sobre la guerra continua contra las mujeres, de l997.

Junto a la abogada feminista Catherine MacKinnon presentó una ley que definía la pornografía como una discriminación sexual y, por tanto, violación de los derechos civiles de las mujeres, que permitía a las mujeres presentar demandas contra los productores y distribuidores de pornografía ante los tribunales.

Aunque la ley fue aprobada en Indianápolis en l983, las apelaciones de la poderosa industria de la pornografía tuvieron finalmente éxito, y el Tribunal Supremo de Estados Unidos legisló en su contra. Entonces la revista Hustler atacó duramente a Andrea Dworkin, lo que la motivó para querellarse contra la publicación.

Otra batalla legal llevó a la escritora ante los tribunales de Canadá, país en el que la misma ley que había presentado en Indianápolis había sido introducida; Andrea condenó la manipulación de la que había sido objeto su documento, ya que estaba siendo dirigida contra las publicaciones homosexuales. En una dura conferencia de prensa acusó de homofobia y sexismo a los que utilizaron sus argumentos, lo cual contribuyó a asentar su fama de gran polemista.

Sus tempranas definiciones han hecho mella en la sociedad y lo que en los años ochenta se consideraba excesivo, hoy en día se comprende mejor. Ella trató de trazar una línea de definición y diferenciación entre la pornografía y el erotismo, utilizando el trabajo de Maplethorpe como metáfora, considerado como pornográfico por la derecha fundamentalista y que ella no entendía como tal.

Su actitud combativa y militante con la causa de la mujer y sus dramas sociales contemporáneos la llevó a arriesgarlo todo en función de sus ideales y principios. Su mente lúcida y su inteligencia siempre clara e incisiva definían una personalidad afectuosa y abierta que se ganó el apoyo de un sector incondicional. Pero también fue tildada por muchos de "melodramática" y ridiculizada por su aspecto y sus teorías radicales. Por ejemplo, por sus críticas contra el matrimonio, que equiparaba a la prostitución, con "la única diferencia de que sólo tienes que tener relaciones con un solo hombre" y que definía como una "licencia legal para la violación" en Cartas desde una zona de guerra, en 1989. En Chivo expiatorio: los judíos, Israel y la liberación de la mujer, publicado en el año 2000, su llamamiento a las mujeres para que, como los judíos, construyeran una nación propia, levantó ampollas y provocó una gran polémica.

En 1999, a los 53 años, fue drogada y violada en un hotel de París, un suceso que le hizo un daño enorme, agravado, además, porque hubo quien no creyó su historia. Durante unos años desapareció, sólo se reunía en contadas ocasiones con sus amigos más cercanos -entre los que se contaban los escritores británicos John Berger y Michael Moorcock, su compañero durante más de 30 años John Stoltenberg o las feministas Robin Morgan, Gloria Steinem y Catherine MacKinnon-, mientras su salud empeoraba cada día. En 2002 cobró nuevos bríos, emprendió una nueva batalla contra las violaciones y publicó su autobiografía, Corazón roto: memoria política de una militante feminista.

Lo que más la torturaba era tener un libro listo y no disponer de editor pero deja una larga lista de obras de ensayo; además de las mencionadas, hay que destacar, Nuestra sangre: profecías y discursos sobre política sexual, editado en l976; Pornografía, hombres poseyendo a las mujeres, en 1981; Pornografía y derechos civiles: un nuevo día para la igualdad de la mujer, en l988 y Mujeres de la derecha: la política de las hembras domesticadas, en 1991.

Entre sus novelas y cuentos habría que mencionar Caridad, de l990; Hielo y fuego, de l986; El corazón roto de la nueva mujer, de 1980, y Cuentos de hadas, de 1999. -

ISEL RIVERO Y MÉNDEZ



http://feministasfeas.blogspot.com.es/2010/08/que-es-el-feminismo-por-andrea-dworkin.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Andrea_Dworkin
http://www.nostatusquo.com/ACLU/dworkin/
http://elpais.com/diario/2005/04/13/agenda/1113343209_850215.html

Leer más...

lunes, 21 de agosto de 2017

Miguelina Acosta Cárdenas anarquista, abogada, feminista y educadora


Miguelina  Acosta Cárdenas ( 23 de noviembre del año 1887 -26 de octubre de 1933 ) 
Anarquista, abogada, feminista y educadora. Nació en Yurimaguas, 23 de noviembre del año 1887 en el seno de una familia dueña de una plantación cauchera en Loreto. Su padre la envió a estudiar a Suiza. A su retorno al Perú fundó la primera Escuela de Señoritas de su ciudad natal y la primera escuela de educación inicial. Posteriormente se trasladó a la ciudad de Lima con el ánimo de cursar estudios universitarios, pero al no serle reconocidos sus estudios en Europa y tuvo que volver a cursarlos. Ingresó a la Facultad de Letras y más tarde a la Facultad de derecho y jurisprudencia de la Universidad de San Marcos.

Colaboró de cerca con Pedro Zulen y Dora Mayer en la Sociedad Pro-Indígena. En 1915, al decir de Jorge Basadre, fue la intermediaria de Zulen frente a Dora Mayer en su intento de suspender su relación de pareja.

En 1917, Miguelina al lado de Dora Mayer, fundó la revista La Crítica. Formalmente fue su codirectora hasta el año de 1920. Está publicación fue vocero de las preocupaciones indigenistas, feministas y sindicales. Miguelina atendió la gravísima problemática indígena en las plantaciones de caucho de la Amazonía. Fue la más tenaz defensora de los indígenas amazónicos, sin menoscabo de su solidaridad con los movimientos obreros, indígenas y campesinos de las demás regiones del país.

Adhirió al movimiento obrero, durante la lucha por la jornada de las 8 horas y en la del Paro contra el alza de las subsistencias: 1918-1919. En este último, se desempeñó como Presidenta del Comité Femenino Pro Abaratamiento de las Subsistencias, destacando por su labor en la conducción y agitación, en los medios obreros. En 1919, participó activamente en el movimiento de Reforma Universitaria.

Su firme adhesión al feminismo motivó que fuese elegida presidenta de la Federación de Universitarias Peruanas que aglutinaba a estudiantes y profesionales interesadas en consolidar un espacio de reconocimiento público y estrechar vínculos con sociedades afines de otros países. Asumió cargos en las sociedades feministas: «Evolución Femenina», «Sección femenina de la Liga Agraria» y de su anexo «El Bazar Nacional» y de la «Sociedad Labor Feminista».

Su adhesión al feminismo quedó reflejada en su tesis, para optar el Bachillerato en Jurisprudencia, en junio de 1920, misma que lleva por título, Nuestra Institución del Matrimonio refleja la condición jurídica y social de la mujer. Puso especial atención en la vulnerabilidad de la mujer casada frente a su cónyuge. Tres meses después, fue reproducida en la revista La Crítica.



El 23 de mayo de 1923, en Lima, tuvo destacado liderazgo en la realización de la jornada por la libertad de creencia y en contra de la consagración del Corazón de Jesús, como culto único y oficial. Viajó a Jauja para impartir la conferencia inaugural de la Universidad Popular «González Prada» a principios del mes de marzo de 1924, según dieron cuenta los periódicos proletarios La Voz del Obrero (Jauja) y El Obrero Textil (Lima).

Se doctoró en leyes con la tesis intitulada Reformas necesarias del código civil común peruano tendientes a hacer efectiva la igualdad civil y jurídica del hombre y la mujer. Participó como disertante y comentarista en la Conferencia Pan Americana de Mujeres (Lima, 1924). Su ponencia «Creación de maestros rurales ambulantes» reveló el influjo que suscitaron en ella las misiones culturales en México promovidas por José Vasconcelos. Con nuevos elementos la publicó en el número 12 de la revista Amauta, febrero de 1928. Formó parte de la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad en el Perú.

Fue asesora y propagandista de la Federación Indígena Obrera Regional Peruana (FIORP). Participó en la conducción de algunas experiencias de organización sindical y acción huelguística campesina, como la propiciada en la hacienda Palpa, el año de 1925.

En 1926, con motivo de la inauguración de la empresa editora «Amauta», asistió en calidad de invitada al lado de Dora Mayer. Colaboró ocasionalmente en las páginas de El Obrero Textil durante los años 1919, 1924 y 1925, y en 1928 en la revista Amauta publicó: «Los educacionistas suizos pide la abolición de la milicia.»(núm.11, enero de 1928: 99-100).

Fue partidaria de un sistema flexible de educación de los niños indígenas a través de lo que llamó «escuelas rurales ambulantes» desde un criterio más cercano a los nuevas orientaciones pedagógicas y a la realidad nacional. Colaboró en el suplemento de la revista Amauta: «Proceso al Gamonalismo» (1928), y un año más tarde, publicó otro artículo educativo de combate a propósito de la demanda de los educadores suizos de abolición de la milicia.

Mariátegui reconoció en ella una gran conocedora de la problemática amazónica, más allá de sus disensos sobre la crisis cauchera y la condición colonial de dicha región: «Quiero considerar con la más amplia justicia las observaciones de Miguelina Acosta. Una de éstas, la esencial es que de la sociología de la Montaña se sabe muy poco….en la Montaña, o más propiamente hablando en el departamento de Loreto, existen pueblos de costumbres y tradiciones propias, casi sin parentesco con las costumbres de las tradiciones de los pueblos de la Costa y de la Sierra. Loreto tiene indiscutible individualidad en nuestra sociología y nuestra historia. Sus capas biológicas no son las mismas. Su evolución social se ha cumplido diversamente.

A este respecto es imposible no declararse de acuerdo con la doctora Acosta Cárdenas, a quien toca, sin duda, concurrir al esclarecimiento de la realidad peruana con un estudio completo de la sociología de Loreto. »

Miguelina no pudo cumplir con este deseo de Mariátegui, la cárcel y la deportación sufridas durante el gobierno de Augusto B. Leguía conspiraron contra ello.

Miguelina osciló entre su ideario anarquista y feminista, y su adhesión a una rama internacional teosófica hinduista. Militaba en la sociedad Mixta «Igualdad» Nº 636. Concurrió a las reuniones con el teósofo hindú C. Jinarajadasa que les otorgó el reconocimiento de su hermandad internacional El 19 de abril de 1929, ella, al lado de   Zoila Aurora Cáceres, Laura Farje de Leo y María Negrón Ugarte, aparecieron como socias fundadoras. Falleció el 26 de octubre de 1933.



Referencias bibliográficas:

ACOSTA, M. Escuelas rurales ambulantes. Para la Educación de los niños indígenas. Ponencia a la II Conferencia Panamericana de Mujeres. El Proceso al Gamonalismo. Boletín de Defensa Indígena (Lima), Febrero de 1928, núm. 5.
_____ «Los educacionistas suizos piden la abolición de la milicia», Amauta (Lima) núm. 21 especial, pp. 99-100.
«Apuntes para construir la Historia de la Masonería liberal en el Perú», Fénix, Journal Masónico (Lima) núm. 137, 13 de agosto de 2006.
MAYER, D. Memorias, Rosa Bocciolini, Y. Cadia, R. Jiménez en M. Pinto ed. Lima 1992, p. 226.
MARIÁTEGUI, J. C. 7 Ensayos de Interpretación de la realidad Peruana, Amauta, Lima, 1957.
MEJÍA, J. y DÍAZ, R. Sindicalismo y Reforma Agraria en el valle de Chancay, Lima. IEP. 1975.
SÁNCHEZ ORTIZ, G. La prensa obrera, 1900-1930: (análisis de El obrero textil), Lima: Ediciones Barricada, 1987, p.56.
El Obrero Textil (Lima) núm. 5, primera quincena de marzo de 1924; La Crítica (Lima) 1917-1920.

http://aquellascosasqueanadieimportan.blogspot.com.es/2010/03/miguelina-acosta-cardenas-una-semblanza.html
Leer más...

domingo, 20 de agosto de 2017

Alison Des Forges, luchadora por los derechos humanos



Alison Des Forges ( de soltera Liebhafsky ) (20 de agosto de 1942, Schenectady, Nueva York, Estados Unidos - 12 de febrero de 2009, Clarence Center, Nueva York, Estados Unidos) fue una historiadora y estadounidense activista de derechos humanos que se especializó en el región africana de los Grandes  Lagos, en particular Genocidio de Ruanda de 1994. En el momento de su muerte, ella era una asesor aprincipal para el continente africano en Human Rights Watch .



Alison Des Forges, luchadora por los derechos humanos
Investigó el genocidio de Ruanda para las Naciones Unidas

Alison Des Forges doctora en Historia por la Universidad de Yale, nacida hace 66 años en Schenectady, Nueva York, incansable, meticulosa, e inmutable ante el peligro, murió en un accidente aéreo que no debería haber ocurrido, el de la compañía Continental en Buffalo, el pasado 12 de febrero, junto a otras 49 personas. Alison era especialista en la región de los Grandes Lagos en África, Congo, Ruanda y Burundi, y trabajaba para la ONG Human Rights Watch desde hace dos décadas.


Nos conocimos en Nueva York antes del genocidio perpetrado en Ruanda en 1994, y continuamos nuestra colaboración y amistad en ese país durante los dos años de mi estancia allí en sus viajes a Kigali para compilar información de testigos. Seguimos nuestra amistad hasta su muerte.

Era una mujer pequeña, frágil, en apariencia muy vulnerable, pero tenaz en sus investigaciones. Me sorprendía su osadía, pero nunca fue temeraria ante el peligro. Con la misma tenacidad que buscó y documentó la planificación de la matanza, desveló las crueldades y violaciones de los derechos humanos perpetrados por el Frente Patriótico Ruandés liderado por Paul Kagame, que ocupa el poder desde 1994. Estudiosa de los procesos coloniales en la zona y de los conflictos étnicos, colaboró con Naciones Unidas y el Tribunal Penal Internacional para Investigar el genocidio en Ruanda.

Ahora seguía con gran interés el proceso iniciado en Madrid sobre el asesinato de unos religiosos españoles por el Frente Patriótico Ruandés y planeaba visitarme. Su compromiso con llevar a la justicia a los asesinos, violadores y torturadores que iba identificando puso su vida más de una vez en peligro. Compartimos varias incursiones en territorios vedados gracias al amparo de Naciones Unidas. Allí grabó testimonios horripilantes sobre lo ocurrido gracias a sus conocimientos del kinyarwuanda (lengua bantú) y el francés, que le facilitaban el acceso a las víctimas escondidas por miedo a represalias.

Era una mujer respetada por los que sufrían, fuera en Ruanda, Burundi o Congo. En los pasillos de los organismos multilaterales de Nueva York, Ginebra y Bruselas se buscaba su opinión. En Washington DC intervino en las comisiones del Senado sobre derechos humanos, donde puso en evidencia la política errada de EE UU frente a África.

Su libro Leave None to Tell the Story (Que nadie quede para contar la historia) es la referencia, más que ninguna otra, sobre el genocidio ruandés y los conflictos poscoloniales en los Grandes Lagos. Su esposo, Roger Des Forges, profesor e historiador de China, sus hijos Jessie y Alexander y su hermano Douglas esperan ahora la recuperación de sus restos.

Isel Rivero Méndez, ex directora de la Oficina de la ONU en España.




 En su honor se ha creado un premio: 

“El Premio Alison Des Forges distingue a aquellos que han dedicado sus vidas a defender a algunas de las personas más oprimidas y vulnerables del mundo”, destacó Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. “Los ganadores del premio trabajan con valentía y entrega cada día, a menudo en las condiciones más difíciles y riesgosas”.

El premio lleva el nombre de la Dra. Alison Des Forges, quien durante casi dos décadas se desempeñó como asesora sénior de Human Rights Watch y falleció en un accidente aéreo en el estado de Nueva York el 12 de febrero de 2009. Des Forges era la principal analista mundial del genocidio perpetrado en Ruanda en 1994 y sus consecuencias. El premio que cada año entrega Human Rights Watch es un homenaje a su extraordinario compromiso con el reconocimiento y la defensa de los derechos humanos. La distinción celebra la valentía de personas que ponen en riesgo su vida para contribuir a un mundo libre de abusos, discriminación y opresión.




https://en.wikipedia.org/wiki/Alison_Des_Forges
https://www.hrw.org/es/news/2016/09/01/homenaje-activistas-por-los-derechos-humanos
Leer más...

sábado, 19 de agosto de 2017

Margaret Bourke-White fotoperiodista única

Margaret Bourke-White
Margaret Bourke-White (14 de junio de 1904 -27 de agosto de 1971-) nació en Nueva York-. Se interesó por la fotografía cuando estudiaba en la Universidad de Cornell. Fue alumna de Clarence H. White en la Universidad de Columbia y después abrió su estudio en Cleveland donde se especializó en la fotografía arquitectónica. Fue la primera mujer corresponsal de guerra (y la primera a la que se le permitió trabajar en zonas de combate en la Segunda Guerra Mundial) y la primera mujer fotógrafa que trabajó para la revista Life, dirigida por Henry Luce. Una fotografía suya fue portada de la primera edición, el 23 de noviembre de 1936.
Era una mujer de izquierdas que hizo varios viajes a la antigua Unión soviética (URSS). En 1930 fue la primera fotógrafa occidental a la que se le permitió fotografiar la industria soviética. En 1931 publicó "Eyes on Russia". Profundamente sensibilizada por la depresión en el país llegó a interesarse por la política.

Se casó con Erskine Caldwell en 1939 y fueron los únicos periodistas extranjeros en la ocupada URSS tras la invasión del ejército alemán en 1941.


En la primavera de 1945, viajó a través de una Alemania destruida con el Gral. George S. Patton. Cuando llegó a Buchenwald, el tristemente famoso campo de concentración, luego de registrar los restos, dijo: "Usar una cámara era casi un alivio. Esta interponía una ligera barrera entre el horror delante de mí y yo misma". Después de la guerra, produjo un libro titulado "Dear Fatherland, Rest Quietly", un proyecto que le ayudó a entender la brutalidad de la que había sido testigo durante y después de la guerra.

Tras la Segunda Guerra Mundial se interesó por la campaña de la no violencia impulsada por Gandhi.

Mujeres rusas trabajando  en granjas colectivas 

Margaret Bourke-White: pionera de las mujeres y los hombres


Margaret Bourke-White fue una de las primeras fotoperiodistas de la historia: su objetivo capturó los acontecimientos y las personalidades más relevantes de la primera mitad del siglo XX; sin embargo, del otro lado de la cámara, la propia fotógrafa representó una historia en paralelo, protagonizando un capítulo del largo periplo que ha sido, y está siendo, la liberación de la mujer. Hasta el 14 de abril es posible visitar en la Martin Gropius Bau de Berlín una retrospectiva de la obra de Bourke-White, pero quienes no tengan la oportunidad de acercarse hasta la capital alemana, pueden admirar alguna de las instantáneas más populares del pasado siglo en Momentos de la historia, editado recientemente por la editorial La Fábrica a la estela de la muestra berlinesa. Una colección de imágenes, en ambos casos, con las que la fotógrafa neoyorquina trató de otorgar el estatus de realidad a las miserias humanas del pasado siglo.
Margarte Bourke-White encaramada sobre una de las aguilas del edificio Chrisler

Una mujer, muchos lugares

Efectivamente, la figura de Bourke-White habitó muchos lugares de diverso tipo: el Bronx, la Unión Soviética, la India, el fotoperiodismo, el feminismo, el ecologismo… El primero de todos ellos fue, en orden cronológico, el seno de una familia de inmigrantes de los suburbios neoyorquinos a comienzos del pasado siglo: su padre, polaco, judío no practicante; su madre, irlandesa y católica; el matrimonio que formaron, en palabras de su hermano mayor, «una pareja de librepensadores intensamente interesados en el progreso a través del esfuerzo y los logros personales». Y el resultado: Margaret White, aún sin el Bourke de su madre, nacida en el Bronx, educada en las escuelas públicas de Bound Brook, New Jersey y siempre con una cámara de fotos en la mano.
Inicialmente contempló la fotografía como un hobby que complementaría su carrera en herpetología, una rama de la zoología especializada en el estudio de los reptiles y los anfibios. Sin embargo, la muerte de su padre, en 1922, dio paso a un periodo turbulento de su vida tras el que Margaret decidió, finalmente, dedicarse a su gran pasión. Para entonces y con tan solo 23 años, había abandonado varias universidades, aún más carreras y también un matrimonio que le hizo cambiar de apellido dos veces, ya que tras su divorcio adquirió el Bourke de su madre en un gesto que supuso un punto de inflexión en su carrera.
 instalaciones de la Otis Steel Company

Tras lograr dejar de deslizarse por aquella pendiente que no colmaba sus aspiraciones, trata de tomar las riendas de su vida también en lo profesional y funda su propio estudio fotográfico en Cleveland (Ohio), cosechando rápidamente su primer gran éxito profesional al fotografiar las instalaciones de la Otis Steel Company. Su total dedicación a su trabajo le permitió llevar a buen puerto un encargo que le exigió superar un sinfín de barreras: la reticencia de las autoridades a difundir imágenes de una industria estratégica implicada en la defensa nacional; las dificultades técnicas provocadas por las condiciones extremas de la fundición; y, sobre todo, la suspicacia de los trabajadores, reacios a la doble intromisión que suponía la presencia en su lugar de trabajo de una cámara en manos de una mujer.

Un factor, clave también en el resto de la exitosa carrera profesional de Margaret Bourke-White, permitió a la fotógrafa demostrar su calidad entre tanta complicación: su incuestionable magnetismo personal, que ya había conquistado al Presidente de la compañía, terminó por vencer la resistencia de los operarios que finalmente aceptaron a aquella joven que se acercaba al horno tanto como el que más. No fueron los únicos impresionados por su trabajo: en 1929 Henry Luce, el gurú del fotoperiodismo estadounidense, decide incorporar aquel talento al grupo de revistas que dirige, del que forman parte cabeceras tan influyentes como Time. Quedaba claro que la carrera de la fotógrafa sería absolutamente meteórica. A pesar de ello, quizá ni siquiera ella esperaba que su nueva posición le abriría la puerta más cerrada del mundo.



Hacia la cima del fotoperiodismo



Margaret Bourke-White fue inicialmente enviada a la redacción de Fortune donde ejerció también como editora. Con 25 años ocupaba un lugar destacado en el mayor conglomerado de medios del fotoperiodismo, un ámbito en el que aún muy pocas mujeres trabajaban, y su fama de activista iba en aumento al compaginar su carrera con la reivindicación de políticas igualitarias en un sentido amplio.

La proyección pública de su imagen pudo ser crucial para conseguir la mayor exclusiva que ningún periodista de la época pudiera imaginar: en 1930 Margaret Bourke-White se convirtió en la primera fotógrafa occidental que viajó a la Unión Soviética para comprobar in situ el progreso industrial del bloque comunista. A pesar de que tanto el permiso como el encargo tenían una clara intención propagandística, Bourke-White supo traspasar con sutileza los límites de su labor y, en una prolongada estancia en el este, fotografió, además de la poderosa industria pesada soviética, la realidad del medio rural y el día a día de la vida en la ciudad. En cualquier caso, la primera visión occidental de la nueva sociedad que se estaba construyendo en el otro extremo del mundo quedaría eclipsada para la posteridad por una fotografía irrechazable, efectuada en realidad un tiempo después.
El retrato de Joseph Stalin es, por la importancia del modelo, una de las instantáneas más populares de Margaret Bourke-White. Sobre su encuentro con el máximo mandatario soviético la fotógrafa neoyorquina recordaba años después lo siguiente: «Me dije a mí misma que no podía irme de allí sin una foto de Stalin sonriendo. Pero, cuando le vi, me dio la impresión de que su cara estaba esculpida en piedra. No pensaba mostrar ningún tipo de emoción. Me volví loca tratando de conseguirlo: me tiré al suelo y adquirí todo tipo de posiciones absurdas tratando de conseguir un buen ángulo. Stalin observaba mis esfuerzos y finalmente esbozó algo parecido a una sonrisa, así que conseguí mi foto. Probablemente nunca había visto una fotógrafa tan joven y le debieron de divertir mis contorsiones».

Aunque no es una sonrisa resplandeciente, efectivamente Stalin debió de divertirse en aquel encuentro, ya que al término del mismo insistió en ayudar personalmente a Bourke-White a sacar su equipo del Kremlin. Este incuestionable éxito catapultó a la neoyorquina hasta la revista Life, la principal cabecera del grupo en el que trabajaba.


Gran Depresión

Cola para la beneficiencia durante la Gran Depresión

Sin embargo, había llegado a la cima de su profesión en medio de un mundo deprimido que se encaminaba hacia sus años más sombríos y, cuando le dijeron que se había ganado una libertad profesional absoluta, enfocó su objetivo hacia la Gran Depresión y la discriminación racial del sur de los Estados Unidos. Esta época de reivindicaciones en clave nacional solo se vio interrumpida al final de la década de los 30 cuando de nuevo Europa volvió a reclamar su atención. Como hizo tantas veces a lo largo de su carrera, trató de anticiparse a la tensión política reinante y volvió al viejo continente poco antes del estallido de la guerra: cuando Alemania invadió Polonia, Margaret Bourke-White era uno de los pocos periodistas norteamericanos que pudo desplazarse hasta el lugar donde se desarrollaría el primer capítulo del infierno que supuso la II Guerra Mundial, convirtiéndose en ese mismo instante en la primera mujer de la historia en ejercer como corresponsal de guerra. No hubo lugar a la clásica polémica: nadie se preguntó si era adecuado que una mujer se adentrara en el frente porque, en aquellas primeras jornadas, o lo hacía ella, o no lo hacía nadie. Meses después, decenas de mujeres entraban por esa puerta que Bourke-White había abierto intempestivamente.


Persiguiendo la violencia

La labor de Bourke-White entre 1939 y 1945 confirmó que contaba con la cualidad más importante para ser una gran fotoperiodista: siempre parecía encontrarse en el lugar adecuado, en el momento adecuado. En los casi seis años que duró la guerra, nunca perdió la delantera en la lucha paralela que los corresponsales mantenían entre sí: cuando otros periodistas fueron llegando al frente, ella se desplazó a los hospitales de retaguardia para retratar las consecuencias de la lucha; logró adentrarse en el invierno de la campaña en Rusia y fotografiar las arenas abrasadoras de la campaña africana; retrató las convulsiones políticas que acabaron con el fascismo italiano; y acompañó a las tropas norteamericanas comandadas por Patton en su febril avance hacia Berlín, captando alguna de las primeras instantáneas que golpearon la conciencia del mundo al producirse la liberación del campo de concentración de Buchenwald. Su entereza en todos estos trances hizo que los soldados del U. S. Army se refiriesen a ella como “Maggie la indestructible”. Años más tarde, declaró que solo pudo soportar aquella experiencia gracias a su cámara, que se interponía como una sutil barrera entre ella y los horrores que presenciaba.


Prácticamente no descansó a lo largo de toda la II Guerra Mundial y, a pesar de ello, pocos meses después decidió viajar a la India para cubrir el estallido de violencia entre hindúes y musulmanes que estaba propiciando la pérdida del poder colonial británico en la región. De nuevo, su capacidad personal le permitió fotografiar y conocer a los principales actores del proceso, incluyendo al mítico Mahatma Ghandi, al que retrató horas antes de ser asesinado. La serenidad del líder indio, leyendo junto a una rueca, se convirtió inmediatamente en una fotografía histórica.

Viviendo demasiado rápido

Finalmente, Margaret Bourke-White acabó adelantando al mundo en el que le tocó vivir: el conservadurismo estadounidense de posguerra condicionó e incluso acabó con carreras profesionales y vidas personales mucho menos significadas ideológicamente que las de esta fotógrafa que reivindicaba el fin del sufrimiento en todas sus formas, tanto violentas como económicas. Sus viajes a la Unión Soviética fueron como un trapo rojo agitado frente al tenaz senador encargado de enderezar la moralidad de los estadounidenses más sospechosos. A Joseph McCarthy, desde luego, documentación no le faltó: el FBI entregó diligentemente a la comisión de escrutinio toda la documentación que había acumulado sobre Margaret Bourke-White desde 1930, fecha en la que una fotógrafa de 26 años comenzó a parecerle sospechosa a la todopoderosa agencia. Finalmente, las montañas de expedientes demostraron su reiterado contacto con diversas organizaciones para la extensión de los derechos civiles y políticos. Inicialmente, la neoyorquina trató de seguir haciendo su trabajo a pesar de las crecientes reticencias que despertaba y, aunque aún tuvo tiempo de viajar a Sudáfrica para contemplar las miserias del apartheid, finalmente fue incluida en la relación de artistas significados como comunistas por los diversos comités que controlaban las actividades antiamericanas.
Margaret Bourke-White


Al ostracismo social sobrevino rápidamente la merma de su salud: en 1953, a la edad de 49 años, Margaret Bourke-White comenzó a manifestar los primeros síntomas del párkinson que acabaría con su vida. Tras el definitivo diagnóstico luchó infructuosamente contra el avance de la enfermedad, hasta que se retiró definitivamente y redactó, durante seis años, su autobiografía. Aparentemente, Margaret Bourke-White sufrió mucho sus últimos años de vida: denostada políticamente, fue perdiendo progresivamente el habla y su tratamiento consumió rápidamente los escasos ahorros que no había entregado a la beneficencia. Finalmente, fue ella quien debió ser asistida por las organizaciones con las que tanto colaboró. Sin embargo, hasta entonces, Margaret Bourke-White vivió, y murió, de un mismo modo: tal y como ella quiso hacerlo. Y puede que, en realidad, ese haya sido el mayor logro de una mujer que dedicó por completo su vida a retratar los horrores de la primera mitad del siglo XX.

Premiada foto de un joven que se encuentra con su madre que lo creía muerto en la guerra de Corea 
Texto tomado de VÍCTOR MUIÑA FANO

Desde aquí se puede acceder a su libro de memorias 

https://lamiradadelmamut.com/2015/05/19/margaret-bourke-white-maggie-la-indestructible/
Leer más...

viernes, 18 de agosto de 2017

Elsa Morante escritora italiana


Elsa Morante (Roma, 18 de agosto de 1912 - Roma, 25 de noviembre de 1985)

Elsa Morante nació  en Roma, Italia. Cursó estudios universitarios hasta 1941 en que los abandonó para contraer matrimonio con el también escritor Alberto Moravia. Ese mismo año se editó su primer libro "El juego secreto", una colección de ensayos.

 Elsa permaneció escondida durante la II Guerra Mundial junto a Moravia y retomaron sus respectivas carreras literarias en 1948, cuando la autora publicó su primera novela "Mentira y sortilegio", después aparecieron "La isla de Arturo" (1957) y "La historia" (1974).

 Morante vivió de actividades afines a la literatura a partir de los años 30 y participó de la febril actividad cultural que se desplegó por toda Italia en el período del boom económico, alrededor de 1960.

Inspirada en la gran tradición rusa y francesa, comenzó en su adolescencia a tramar historias que se publicaron con notable éxito en los periódicos. Aunque después rechazó estas producciones juveniles, fueron una especie de taller de experimentación de su primer libro de relatos "Il gioco segreto" (1941).

Por su novela "Mentira y sortilegio" (1948), Morante recibió el Premio Viareggio y reveló a una escritora original. La novela de más de 700 páginas está ambientada en el Mediodía y se extiende en las aventuras de una familia durante tres generaciones, inmersa en casos, aventuras y rarezas.

Su segunda novela "La isla de Arturo" (L'isola di Arturo, 1957) es de extensión más breve y toca más profundamente temas ambiguos y dolorosos. Le siguieron "Lo scialle andaluso" (1963) y cinco años después "Il mondo salvato dai ragazzini".

De acuerdo con la crítica, la prosa de Morante "se asemeja a ciertas fábulas barrocas, las cuales ostentan las riquezas más opulentas y suntuosas de la fantasía decorativa; y luego las transforman hábilmente en un amable divertimento musical".

En 1974 publica "La historia", un retorno a la narrativa neorrealista ignorada en el momento de su triunfo. Se trata de una tentativa de epopeya popular con episodios bellos, donde todo es vivido en una profundidad visceral y en una aproximación del mundo humano, como se ha dicho, al de los animales y las plantas.

Su última novela fue "Aracoeli" (1982) en la que retoma su tema predilecto: el de las obsesivas relaciones familiares, representando los aspectos turbios y las frustraciones de una relación madre-hijo, como en una especie de desafío al psicoanálisis y con una técnica compositiva en la que encontramos yuxtaposiciones de tiempos distintos.

Siendo ya una escritora conocida y respetada, Elsa Morante se separó de Moravia, vio morir a uno de sus más queridos amigos, enfermó y siguió escribiendo; Enferma tras una fractura del fémur, intentó suicidarse en 1983  y finalmente, el 25 de noviembre de 1985 murió de un infarto, tras un largo y penoso internamiento en hospitales.




Elsa Morante fue una escritora italiana, de las más importantes de la segunda mitad del siglo XX. La infancia de Elsa Morante transcurrió en el barrio popular del Testaccio. Hija ilegítima de una maestra judía (Irma Poggibonsi) y de un empleado de correos (Francesco Lo Monaco), fue reconocida como propia por Augusto Morante, vigilante en un instituto correccional de jóvenes. Elsa Morante comenzó muy joven a escribir cuentos y fábulas para niños, poesías y cuentos breves que fueron publicándose a partir de 1933 y hasta principios de la Segunda Guerra Mundial en varias revistas, entre otras en Il Corriere dei Piccoli, Il Meridiano di Roma, I Diritti della Scuola y Oggi.
Su primer libro publicado (Il Gioco Segreto, 1941) fue precisamente una selección de algunas de estos cuentos juveniles. En 1942 publica otro libro para niños, Le Bellissime Avventure di Caterì dalla Trecciolina (posteriormente reescrito en 1959 y publicado con el título de Le Straordinarie Avventure di Caterina).

En 1936 conoció al escritor Alberto Moravia con el que se casó en 1941; el matrimonio frecuentó a los mayores escritores y pensadores italianos de su tiempo, entre ellos a Pier Paolo Pasolini, muy amigo de Elsa y Alberto.
Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, para huir de las represalias nazis, abandonó con su marido la Roma ocupada y se refugiaron en Fondi, un pueblo cercano a Cassino. Esta zona de la Italia meridional aparecerá a partir de ahora de forma frecuente en la obra narrativa de ambos escritores: en el caso de Elsa Morante, especialmente en su novela La Storia. Durante este periodo empezó a traducir al italiano el diario de Katherine Mansfield y sus obras posteriores reflejarán la influencia de Mansfield. Después del final de la guerra, Morante y Moravia conocieron al traductor estadounidense William Weaver, quien les ayudó a ser conocidos por los lectores norteamericanos.

La primera novela que Elsa Morante publicó fue Menzogna e sortilegio («Mentira y sortilegio», 1948), que ganó el Premio Viareggio. Esta novela se publicó en 1951 en Estados Unidos con el título de House of Liars.
Su novela siguiente, L'isola di Arturo («La isla de Arturo»), se publicó en Italia en 1957, obtuvo el Premio Strega y alcanzó gran éxito de ventas. Damiano Damiani dirigió en 1962 la adaptación cinematográfica de la novela.

Durante los años 60 Elsa Morante reflexionó sobre su narrativa y destruyó buena parte de lo que había escrito hasta aquel momento. Entre las obras que conservó se encuentra la poesía L'Avventura. En 1963 publicó una nueva selección de sus cuentos Lo scialle andaluso («El chal andaluz»). En su siguiente obra, Il mondo salvato dai ragazzini («El mundo salvado por los jóvenes», 1968), mezcla poesía, canciones y teatro.

Morante y Moravia se separaron en 1961 y ella continuó escribiendo sólo de forma esporádica. Trabajó durante estos años en una novela que no se publicó jamás: Senza i conforti della religione («Sin los consuelos de la religión»). Sí terminó y publicó en 1974 La Storia, una novela ambientada en Roma durante la Segunda Guerra Mundial. Tuvo gran fama internacional, pero recibió reproches despiadados por parte de algunos críticos. Luigi Comencini adaptó el texto para la televisión, con Claudia Cardinale como protagonista.
La última novela de Elsa Morante fue Aracoeli , publicada en 1982 (Premio Médicis) en 1984. . 
Hay un premio literario que lleva su nombre.

Publicaciones

Il gioco segreto, 1941
Le avventure di Caterina, 1941
La bellissime avventure di Caterì Dalla Trecciolina, 1942
Menzogna e sortilegio, 1948
L'isola di Arturo, 1957
Alibi (poesía), 1958
Le straordinarie avventure di Caterina
Lo scialle andaluso, 1963
Il mondo salvato dai ragazzini, 1968
La Storia, 1974
Aracoeli, 1982, premio Médicis de novela extranjera.
Pro o contro la bomba atómica e altri scritti (ensayos)
Diario 1938, 1990
Racconti dimenticati


Ediciones en español
Araceli. Gadir Editorial. 2008.
El chal andaluz. Ediciones Cátedra. 2006.
Las extraordinarias aventuras de Caterina. Gadir Editorial. 2005.
La Historia. Círculo de Lectores. 1992.
La isla de Arturo. Espasa-Calpe. 2004.

Publican por primera vez en español "Mentira y sortilegio", de Elsa Morante



(Publicado en 2012) La Feria del Libro de Madrid le rindió homenaje a la gran escritora italiana Elsa Morante con motivo del centenario de su nacimiento, que se conmemora el próximo 18 de agosto, y de la publicación, porprimera vez en castellano, de la novela "Mentira y sortilegio".

Esta novela vio la luz en Italia en 1948 y fue la primera que escribió Morante, la mujer de Alberto Moravia. Su publicación le debe mucho a la escritora italiana Natalia Ginzburg, por entonces editora de Einaudi, que leyó el manuscrito "de un tirón" y quedó "fascinada" por "la intensidad desgarradora y dolorosa de nuestra existencia cotidiana" que latía en el libro.

Esas palabras de Ginzburg fueron recordadas hoy por Silvia Querini, editora de Lumen (el sello de "Mentira y sortilegio"), en el Pabellón del Banco Sabadell de la Feria del Libro, que este año ha tenido como país invitado a Italia.

A Ginzburg le llegaron por correo "las 900 páginas de la novela de Morante" y fue para ella "una emoción descubrir que era posible", en una época como aquella, en la que "los libros eran enrevesados y avariciosos, dar al prójimo una obra tan generosa y luminosa".

Como sucede ahora, entonces también "era un riesgo publicar una primera novela", pero Natalia Ginzburg se atrevió a hacerlo, eso sí, después de consultarlo con Cesare Pavese, recordaba Querini, que hoy quiso hacer extensivo el homenaje a "los editores que se atreven con las primeras novelas", sean de donde sean.

"La señora Elsa Morante cumple cien años y está más viva que nunca", aseguraba la editora de Lumen, después de advertir: Morante "fue mucho más que la esposa de Moravia".


Elisa Garrido, profesora de Filología italiana de la Universidad Complutense, dijo que esta novela de Morante es "el mejor regalo de cumpleaños" que se le podía hacer a la escritora italiana.


La esposa de Moravia vivía "obsesionada por la perfección" y cuidaba sus obras hasta en el más mínimo detalle, "como si fueran sus hijos", indicó Garrido.


"Mentira y sortilegio" es al mismo tiempo una novela "realista y fantástica" en la que Morante se interroga sobre la escritura y los motivos por los que se escribe.


En opinión de esta experta de la Complutense, la novela "es de gran actualidad" y sus personajes "son seres vivos", con "sus miserias y angustias".


Para Mercedes Monmany, "entusiasta de Morante", la novela que ahora se publica en español permite ver "la ferocidad" que aplicaba la autora a "la demolición de la familia y del amor", y la libertad con que hablan los personajes, "mezclando la inocencia con la más monstruosa frialdad".


El mundo de fantasía y ensoñamiento que hay en esta novela "ocultan una cantidad de monstruos, de amargas pesadillas, de rencores y de desamores", señaló Monmany, para quien la lectura de las novelas de Elsa Morante "es inquietante". EFE.
Leer más...

jueves, 17 de agosto de 2017

Carmen Conde Abellán primera española en la Real Academia de la Lengua


Carmen Conde. Cartagena (Murcia), 1907 - Majadahonda (Madrid), 1996
     
Carmen Conde nace el 15 de agosto en Cartagena, donde transcurre la primera etapa de su vida, exceptuando el período 1914-1920, cuando se traslada con su familia a Melilla durante seis años, tras la quiebra del negocio paterno.
     De vuelta ya en su ciudad natal, Carmen publica sus primeras poesías en las revistas Ley, Sí, y el Diario Poético de Juan Ramón Jiménez, quien le dedicó estas palabras: "Me ha sido usted sumamente simpática por sus cartas y poemas... Es verdad que yo no escribo a casi nadie... ¿Qué ha hecho usted para que yo mire hacia Cartagena sonriendo?"
     Unos años después, aprueba unas oposiciones y comienza a trabajar en la Sociedad Española de Construcción Naval (actual Izar) como Auxiliar en la Sala de Delineación, mientras publica sus primeros artículos en la prensa local.
Trayectoria poética
     Con 19 años, Carmen comienza sus estudios de Magisterio en la Escuela Normal de Murcia, y un año después, empieza su relación con el poeta Antonio Oliver Belmás, quien le ayuda a encauzar su rumbo poético. En 1929, la escritora cartagenera publica su primera obra, Brocal.
     La boda entre ambos escritores se celebra el 5 de diciembre de 1931. Poco antes conoce al poeta Miguel Hernández y edita su segundo libro, Tiempo cenital. La pareja también sufrió algún momento especialmente difícil, como cuando nació muerta su única hija, en 1933.
     La escritora cartagenera funda en 1933 la revista Presencia, el mismo año que conoce a Gabriela Mistral (Premio Nobel de Literatura en 1945). Ese mismo año, el poeta Miguel Hernández acude como invitado a la Universidad Popular de Cartagena, fundada un par de años antes por Antonio Oliver.
     En 1934 publica Júbilos, prologado por Gabriela Mistral e ilustrado por Norah Borges, hermana del escritor Jorge Luis Borges. Además, continúa su colaboración con periódicos nacionales, como El Sol. Cuando estalla la guerra civil acompaña por varias ciudades andaluzas a su marido, que se había unido al Ejército Republicano y trabajaba en la Emisora Radio Frente Popular número 2. Poco despues regresa a Cartagena y hacia el final de la guerra, se instala en Valencia. Allí pudo seguir cursos en la Facultad de Letras y aprobar oposiciones a Bibliotecas, aunque no llegó a ejercer.
Posguerra
     Cuando la guerra termina, Carmen se instala en Madrid con su madre en casa de unos amigos, y prosigue su labor literaria utilizando dos seudónimos para publicar sus obras: Florentina del Mar y Magdalena Noguera. En diciembre de 1945, Carmen Conde y Antonio Oliver se reencuentran en Madrid y es el inicio de un largo período en el que no cesan de publicar trabajos.
     Una vez reunido el matrimonio de escritores en Madrid (y vecinos de Vicente Aleixandre), se ocupan en impartir cursos a extranjeros y dar conferencias. Además, Carmen monta una asesoría literaria de la Editorial Alhambra y colabora en las secciones Bibliográfica del CSIC y la de Publicaciones de la Universidad de Madrid.


     En 1953 recibe el Premio Elisenda del Moncada por Las oscuras raíces. Un año después, el Premio Nacional Simón Bolívar de Siena por Vivientes de los siglos; y en el año 1967, el Premio Nacional de Literatura, en su modalidad de poesía por su antología Obra poética (1929-1966).
     Los reconocimientos a su trayectoria literaria se suceden, pero en 1968 recibe uno de los golpes más duros de su vida: su marido, Antonio Oliver, fallece a los 65 años. Dos años más tarde, por expreso deseo del poeta, Carmen se ocupa de promocionar la edición de sus obras completas.
   
Carmen Conde durante la ceremonia de su ingreso en la Real Academia Española en enero de 1979, junto a Gonzalo Torrente Ballester y Manuel de Terán - Patronato Carmen Conde-Antonio Oliver

Será en 1978 cuando la Real Academia Española la nombra Académica de número, ocupando el sillón "K" desde el 28 de enero de 1979, cuando pronuncia su discurso de ingreso en la Academia, Poesía ante el tiempo y la inmortalidad, que fue contestado por Guillermo Díaz-Plaja. Para ella significó un gran reconocimiento profesional, ya que era la primera mujer española que ingresaba en la Academia.
     A principios de los 80 Carmen continúa recibiendo premios, asistiendo a homenajes y conferencias e incluso escribiendo, a pesar de que aparecen los primeros síntomas de la enfermedad que le causó la muerte: el Alzheimer. La última etapa de su vida transcurre en una residencia de Majadahonda (Madrid), donde, en septiembre de 1992, redacta su testamento, en el que cede su legado, todos los bienes del matrimonio, al Ayuntamiento de Cartagena. Allí, en la ciudad que le vio crecer, se guarda toda su biblioteca y otros bienes, en el museo que lleva su nombre.
     Fallece el 8 de enero de 1996.

Con su fallecimiento y tras la muerte de Elena Quiroga, la Real Academia de la Lengua (RAE) se quedó sin mujeres hasta que Ana María Matute ocupara su mismo sillón en 1998.




En la tierra de nadie

En la tierra de nadie, sobre el polvo
que pisan los que van y los que vienen,
he plantado mi tienda sin amparo
y contemplo si van como si vuelven.



Unos dicen que soy de los que van,
aunque estoy descansando del camino.
Otros «saben» que vuelvo, aunque me calle;
y mi ruta más cierta yo no digo.


Intenté demostrar que a donde voy
es a mí, sólo a mí, para tenerme.
Y sonríen al oír, porque ellos todos
son la gente que va, pero que vuelve.


Escuchadme una vez: ya no me importan
los caminos de aquí, que tanto valen.
Porque anduve una vez, ya me he parado
para ahincarme en la tierra que es de nadie.


En la tierra de nadie (1960)


Carmen Conde, la primera mujer



11 AGO 2007
El próximo miércoles se conmemora el centenario del nacimiento de la poeta cartagenera, que pasó a la historia en 1978 por ser la primera mujer que entró en la Real Academia Española. Paradójicamente, ese hecho ha ensombrecido el resto de su vida y de su obra. Una biografía y varias reediciones rescatan ahora la poesía existencial y amatoria de una escritora comprometida con la República que vivió a contracorriente su pasión por otra mujer.

A cien años de su nacimiento y once de su muerte, sorprende que una vida tan fecunda como la de Carmen Conde, autora de un centenar largo de libros de poesía, relatos, teatro, memorias y literatura infantil, haya quedado reducida a una anécdota: la de haber sido la primera mujer en ingresar en la Real Academia Española. Propuesta como candidata en 1978, las cortesías y visiteo habituales se acompañaban en aquella ocasión de inevitables interpretaciones políticas. Que tocaba mujer era claro: aún producía rubor el rechazo de los académicos a María Moliner en 1972, váyase a saber si por mujer o por no ser filóloga de escalafón. De la terna de candidatas, sólo dos contaban con posibilidades reales, en un dilema que Carmen Conde resumió en sus anotaciones el jueves de la elección: "Los académicos entre Rosa Chacel y yo. Exilio voluntario, y 40 años de aguante con dignidad y valor y obra". Era época de transición y de transacciones, y su caso, como el del Nobel a su vecino de Velintonia (y arrendador) Vicente Aleixandre, representaba una suerte de compromiso entre la resistencia interior al franquismo y la vinculación con la cultura de la República.

MÁS INFORMACIÓN
En la tierra de nadie
Carmen había nacido el 15 de agosto de 1907 en Cartagena, ciudad en que vivió sus primeros años y a la que regresó en 1920, tras un dorado paréntesis melillense. Allí se hizo un hueco en la prensa, e inició estudios de Magisterio. Pronto conectó epistolarmente con los escritores madrileños, y en especial con su admirado Juan Ramón Jiménez. En 1927 conoció a su paisano el poeta Antonio Oliver Belmás, cuya relación como novios y luego como esposos fue discontinua y destemplada. Durante ese tiempo cruzó apasionadas cartas con Ernestina de Champourcin, con la que terminaría encontrándose en el feminista Lyceum Club de Madrid. El trato con Ernestina, que alguna vez había instado a Carmen a abandonar a Antonio y fugarse juntas, hizo tambalear los pilares de su formación católica. La relación se enfrió coincidiendo con el noviazgo de Ernestina y el poeta Domenchina, secretario de Azaña. Arrinconado en Cartagena, desde donde percibía escandalizado el deslumbramiento madrileño de Carmen, Oliver le escribe: "Estoy harto de tu amiga Ernestina, de Berta [la rapsoda ruso argentina Berta Singerman], de J. R., de Miró, del Club"; y, enseguida: "Precisamente esta tarde me he enterado de los cafés que frecuentaba en Madrid Concha Méndez. Que no sepa yo que te vas con Maruja Mallo". Es una de tantas admoniciones y quejumbres de un novio celoso que se siente preterido.


Con la llegada de la República y tras su boda en 1931, el matrimonio se volcó en la Universidad Popular de Cartagena, en la estela de las Misiones Pedagógicas de Cossío. En Madrid conoció a Gabriela Mistral, a la que había enviado Brocal (1929), un primer libro de poemas en prosa que reflejaba un mundo solar y juvenil. La chilena le prologó Júbilos, ilustrado por Norah Borges y editado en 1934 en la murciana colección Sudeste, donde su amigo Miguel Hernández había sacado Perito en lunas. Para entonces la escritora, que acababa de alumbrar a una hija muerta, había hallado acomodo profesional en el Orfanato Nacional de El Pardo. El año 1935 fue muy fértil, como lo ejemplifican las Cartas a Katherine Mansfield, publicadas por entregas en El Sol entre septiembre y noviembre: un ejercicio de fraternidad psíquica con "la Chéjov inglesa" (aunque neozelandesa de cuna), con quien repudiaba la atrocidad de la rutina.

Paradójicamente, la misma Guerra Civil que la alejó de su marido, voluntario en el frente republicano, fue un periodo de intensa felicidad personal gracias a su relación con Amanda Junquera, esposa del catedrático de la universidad murciana Cayetano Alcázar. Hasta la muerte de Amanda en 1986 ya nunca se separarían del todo, ni siquiera cuando Antonio Oliver, que tras la guerra estuvo preso en Baza y luego en reclusión atenuada en domicilios de Murcia y Lorca, se reunió con Carmen en Madrid, a fines de 1945. Por entonces publicó algunos de sus libros poéticos más interesantes: Ansia de la gracia (1945), un políptico amoroso de rico cromatismo; o Mujer sin edén (1947), donde concilia el desarraigo existencial de la poesía de Dámaso Alonso con la nostalgia paradisiaca de Aleixandre, unido ello a una rotunda afirmación femenina.

El carácter de su esposo, siempre quejoso ante el desvío de Carmen, le amargó esos años, si hacemos caso a las anotaciones de sus diarios, profusamente recogidas en la reciente y exhaustiva biografía de José Luis Ferris (Carmen Conde. Vida, pasión y verso de una escritora olvidada), que ha utilizado para su documentación el extraordinario fondo del Patronato Carmen Conde Antonio Oliver. Licenciado tardíamente en Letras, el prometedor poeta Oliver se había ido apagando en un clima de frustración, del que salió casi por casualidad y con el decidido apoyo de Carmen. En efecto, un 13 de mayo de 1956 el matrimonio, junto a tres alumnos de un curso sobre Modernismo que Oliver impartía en la Universidad Central, viajó al pueblo abulense de Navalsauz, donde vivía ignorada de todos Francisca Sánchez -"la princesa Paca"-, última mujer de Rubén Darío, a quien había atendido, amorosa y samaritana, en sus años finales. Francisca había conservado el riquísimo archivo de Rubén, contra la incuria oficial y la rapacidad de estudiosos malandrines que lo diezmaron. La anciana, a la que en su juventud había enseñado Rubén a leer, les expresó su deseo de marchar a Madrid para "morirse escuchando la voz de los poetas". El empeño del matrimonio consiguió que las autoridades proporcionaran una casa en Madrid y una pensión a Francisca, quien, a su vez, cedió al Estado el archivo del poeta, al que desde ese momento se consagró Antonio Oliver.

El marido de Amanda murió en 1958; en 1968 lo hizo Antonio Oliver, cuya obra compiló en volumen Carmen Conde (Biblioteca Nueva, 1971), en la misma editorial donde ella había publicado su poesía reunida (1967). La muerte de Antonio está presente en A este lado de la eternidad (1968), especialmente en el impresionante 'Réquiem por nosotros dos'. Luego vino el aldabonazo de la Real Academia. Pero su actividad literaria no cesa, testimonio de lo cual es La noche oscura del cuerpo (1980), andanada espiritualista que conjura las pérdidas del tiempo, la opacidad de la materia y los desabrimientos existenciales de una vida ya esencialmente cumplida. En 1986 moría, en fin, Amanda, tras cuya desaparición sólo le quedaba esperar su propia muerte, que llegó el 8 de enero de 1996, cuando ya su mente llevaba un tiempo extraviada en las nieblas de Alzheimer.
Ángel L. Prieto de Paula



https://es.wikipedia.org/wiki/Carmen_Conde
http://www.estandarte.com/noticias/premios/premio-carmen-conde-de-poesia-escrita-por-mujeres_3488.html
https://es.pinterest.com/explore/ra%C3%ADces-oscuras/?lp=true
http://www.patronatocondeoliver.es/publicas/autores/c_conde/cronologia/cronologia_c_conde_guerra_civil/_L2yI9fOtwIxncL0UBMCprg
http://elpais.com/diario/2007/08/11/babelia/1186789823_850215.html
http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,373,m,1207&r=ReP-1537-DETALLE_REPORTAJESPADRE
https://www.um.es/campusdigital/Cultural/Carmen%20Conde.htm
http://elbotindelmundo.blogspot.com.es/2010/06/cafe-con-libros-ii.html
https://ramonaescarabajal.wordpress.com/2016/02/21/ruta-literaria-carmen-conde/
https://www.casadellibro.com/ebook-para-morir-siempre-hay-tiempo-ebook/9788490692967/2771849
https://books.google.es/books?id=gWLwWFVkgpMC&pg=PA66&lpg=PA66&dq=En+la+tierra+de+nadie+En+la+tierra+de+nadie,+sobre+el+polvo+que+pisan+los+que+van+y+los+que+vienen,+he+plantado+mi+tienda+sin+amparo+y+contemplo+si+van+como+si+vuelven.&source=bl&ots=xo3HTyRwwH&sig=t_JTXCbp60zoflM47kMehnV7G30&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwiP9afSytvVAhWMZVAKHb05B_MQ6AEILzAC#v=onepage&q=En%20la%20tierra%20de%20nadie%20En%20la%20tierra%20de%20nadie%2C%20sobre%20el%20polvo%20que%20pisan%20los%20que%20van%20y%20los%20que%20vienen%2C%20he%20plantado%20mi%20tienda%20sin%20amparo%20y%20contemplo%20si%20van%20como%20si%20vuelven.&f=false
https://www.amazon.es/Soy-Madre-Carmen-Conde/dp/8439588763
Leer más...
Más